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viernes, 1 de febrero de 2013

LA CRISIS ACTUAL.- POR ARSENIUS


Arsenius es un monje del Monasterio de la Santa Cruz en Brasil que ya en otras ocasiones ha publicado excelentes artículos para la Resistencia.



I) TRAICION DOCTRINARIA

CONSIDERANDO

1) a) Que Monseñor Lefebvre dijo que el mayor peligro para los tradicionalistas era el de colocarse en las manos de la Roma modernista y b) que Monseñor Fellay recientemente dijo, que los que quieren el bien de la Iglesia quieren que la FSSPX sea reconocida oficialmente por la Roma modernista (lo que es lo mismo que colocarse en sus manos);

2) a) Que Monseñor Lefebvre dijo que lo que Roma nos está preparando es una trampa al ofrecernos todas las ventajas que podríamos desear para la regularización de nuestra situación y b) que Monseñor Fellay dijo que pensar así actualmente es falta de realismo y de espíritu sobrenatural;

3) a) Que Monseñor Lefebvre dijo que Benedicto XVI (en esa época todavía cardenal) pretendía descristianizar al mundo y b) que Monseñor Fellay dijo que Benedicto XVI toma muy en serio la situación y la vida de la Iglesia;

4) a) Que Monseñor Lefebvre dijo que no podía entenderse con Benedicto XVI (cuando era cardenal) y b) que Monseñor Fellay está entendiéndose bastante bien con Benedicto XVI;

5) a) Que Monseñor Lefebvre dijo que no debemos colocarnos bajo una autoridad de los que no profesan la integridad de la Fe y b) que Monseñor Fellay dijo que el no querer colocarse bajo la autoridad de Benedicto XVI (que no profesa la integridad de la fe) es tener espíritu cismático y sedevacantista;

6) a) Que Monseñor Lefebvre dijo que hay una conspiración de la masonería en contra de la Santa Iglesia la cual fue infiltrada por esa secta hasta los más altos grados de la jerarquía en la misma Roma y b) que Monseñor Fellay no da crédito o no toma muy en serio esas conspiraciones, diciendo que eso es tener una visión demasiado humana y fatalista de la Iglesia, exagerando los peligros, los complots y las dificultades;

7) a) Que Monseñor Lefebvre manifestó públicamente su repudio a la reunión ecuménica de Asís como un grave pecado del Papa contra el primer Mandamiento de Dios y b) que Monseñor Fellay no hizo lo mismo cuando el papa actual repitió ese pecado en “Asís III”;1

8) a) Que Monseñor Lefebvre dijo que la libertad religiosa patrocinada por el Vaticano II es el colmo de la impiedad, el equivalente al principio de laicismo del Estado, lo que significa el ateísmo del Estado sin tomar en cuenta la diferencia entre la verdad y el error y b) que Monseñor Fellay dijo que el Vaticano II representa una libertad religiosa que es muy, muy limitada;

9) a) Que Monseñor Lefebvre dijo que los documentos del Vaticano II constituyen una perversión total del espíritu y que ese concilio fue el mayor desastre de todos los siglos desde la fundación de la Iglesia y b) que Monseñor Fellay dijo que en la Fraternidad se estaban exagerando las herejías del Vaticano II;

10) a) Que Monseñor Lefebvre, en vista de su experiencia por sus contactos con los miembros del Vaticano, tomó a partir de 1988 una posición más intransigente en lo que se refiere a un posible reconocimiento canónico de la Fraternidad y b) que Monseñor Fellay al citar a Monseñor Lefebvre viene callando su última posición, dando a entender que el pensamiento de Monseñor Lefebvre siempre fue el de sus pronunciamientos anteriores a 1988.

JUZGAMOS

Que el modo de hablar y de actuar de Monseñor Fellay constituye una traición hacia el legado doctrinal de Monseñor Lefebvre, en lo que se refiere a la actitud tomada ante la crisis actual de la Santa Iglesia, es un rechazo a reconocer, aceptar y asimilar la experiencia de Monseñor Lefebvre adquirida en sus contactos con Roma.

SIN EMBARGO

Algunos dirán que Monseñor Fellay se retractó diciendo que  había sido engañado.

NOSOTROS RESPONDEMOS

Monseñor Fellay no dejó en claro en que se le engañó, y su actitud para los que no creyeron el engaño, nos hace pensar que él mantiene esencialmente las mismas posiciones que antes.

II) UN ESPIRITU QUE NO ES DE DIOS

CONSIDERANDO

1) Que se ha constatado que en más de una ocasión (como dijimos en la respuesta a la objeción citada arriba) Monseñor Fellay ha hablado y actuado de manera contradictoria para alcanzar sus objetivos;

2) Que esa manera de actuar con duplicidad le hace perder toda credibilidad como sucede a los que así se comportan.

JUZGAMOS

1) Que el espíritu que anima a Monseñor Fellay no es el espíritu de Dios, por lo que debemos y podemos juzgar antes de poner nuestra confianza y nuestra salvación (de cierto modo) en las manos de alguien;

2) Que él está dejando de merecer esta confianza que normalmente deberíamos tener para con él, por ser la mayor autoridad dentro de la Tradición.

III) EL GOLPE MAESTRO DE SATANÁS

CONSIDERANDO

a) Que Monseñor Lefebvre dijo que el golpe maestro de Satanás fue orillar a todos los católicos a la desobediencia (a la Iglesia, a la Tradición y en definitiva, a Nuestro Señor) por la obediencia (a los Papas conciliares) y b) Que Monseñor Fellay está llevando a todos los que están ligados a la Fraternidad San Pio X por la obediencia a sí mismo, a la desobediencia a Monseñor Lefebvre (y definitivamente a la Santa Iglesia, a la Tradición y a Nuestro Señor).

JUZGAMOS

Que se le debe resistir y además denunciar públicamente sus desvíos doctrinales, a fin de que las personas no continúen engañadas y sigan el falso camino por el cual él está conduciendo a la Fraternidad: un espíritu de simpatía para con el papa actual, de disminución de la oposición al Vaticano II; de deseo de unirse a la Iglesia conciliar, equiparándola a la Santa Iglesia Católica; de disminución de combate a los progresistas.

IV) REBELDIA NO, RESISTENCIA JUSTA SI

CONSIDERANDO

1) Que los miembros de la Fraternidad que se oponen públicamente a la nueva orientación y las nuevas doctrinas de Monseñor Fellay están siendo expulsados de la Fraternidad por ese hecho;

2) Que siendo esa la causa de dicha expulsión, es injusta por el hecho que la actitud de esos miembros es justa;

3) Que siendo injusta, esa expulsión es inválida;

4) Que siendo inválida esa expulsión, ellos continúan siendo, de derecho, delante de Dios, verdaderos miembros de la Fraternidad San Pio X.

JUZGAMOS

Que esos miembros de la Fraternidad no deben ser considerados como rebeldes sino por el contrario, hijos fieles de Monseñor Lefebvre, quien delante de los Papas conciliares tuvo esa misma actitud que ellos tienen ahora respecto a Monseñor Fellay.

V)  LA GRAVISIMA SITUACION ACTUAL DE LA SANTA IGLESIA.

CONSIDERANDO

1) Que últimamente, en los coloquios doctrinales, se vio la incompatibilidad de la doctrina de la Iglesia con la doctrina de los actuales detentores de la autoridad en Roma;

2) Que Benedicto XVI renovó en el 2011 la reunión ecuménica de Asís;
3) Que Benedicto XVI beatificó a Juan Pablo II;

4) Que Benedicto XVI en el 2012 dijo que toda la renovación de la Iglesia debe estar basada en la profundización de los documentos del Vaticano II;

5) Que Benedicto XVI firmó en el 2012 el decreto de las “virtudes heroicas” (¿!) de Paulo VI;

6) Que el Principado de Liechtenstein a finales del 2012 estaba a punto de dejar de ser un Estado oficialmente católico por las presiones de la doctrina del Concilio sobre la Libertad Religiosa;

7) Que las dos señales en las cuales Monseñor Lefebvre reconoció que debería  consagrar obispos sin autorización del Papa fueron la reunión ecuménica de Asís y la confirmación, por parte de Roma, de los errores del Vaticano II acerca de la libertad religiosa.

JUZGAMOS

Que la actual situación de la Iglesia es gravísima, semejante (o peor) a como se encontraba en 1988, contrariamente a lo que afirma Monseñor Fellay.

VI) UN REMEDIO DRÁSTICO PARA UN MAL DRÁSTICO

CONSIDERANDO

1) Que los que permanecen en la Fraternidad están en la urgente necesidad de elegir entre callarse o serán expulsados por oponerse a la actual dirección de la Hermandad  por Monseñor Fellay;

2) Que la obra de Monseñor Lefebvre no debe extinguirse por causa de esa nueva dirección;

3) Que Monseñor Williamson solo, no tiene las condiciones para atender las llamadas de los sacerdotes y fieles de todo el mundo, para administrar los sacramentos y darles la sana doctrina, tal como la recibió de Monseñor Lefebvre;

4) Que los mismos motivos que llevaron a Monseñor Lefebvre a llevar a cabo las consagraciones en 1988 existen hoy y, por lo tanto, se justifican  nuevas consagraciones episcopales en la Tradición sin la autorización del Papa.

JUZGAMOS

Que es de máxima conveniencia que Monseñor Williamson proceda, en el momento oportuno, a esas consagraciones por el  bien de la Santa Iglesia, esperando días mejores, en que las cosas se normalicen.

Le corresponde a él decidir el momento más conveniente para hacerlo.

Arsenius

Referencia
1) Recordemos que estas reuniones tuvieron lugar regularmente a partir de 1986, casi todos los años en diferentes lugares con participación de los miembros de la Iglesia Conciliar.