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viernes, 31 de julio de 2020

UN BUEN DOCUMENTAL SOBRE EL ORIGEN DEL COVID-19

Imperdible documental sobre el Covid-19, que trata acerca del origen y de los responsables de la pandemia. 

Una investigación a fondo por parte del periódico anticomunista Epoch Times. 

Con subtítulos en español.


miércoles, 29 de julio de 2020

MEDICOS POR LA VERDAD ESPAÑA - HABLA EL DR. RUIZ VALDEPEÑAS


El doctor Ángel Ruiz Valdepeñas, es especialista en medicina familiar y comunitaria de urgencias. Trabaja en el hospital de Formentera, Baleares, España.

martes, 28 de julio de 2020

COVID-19: IMPORTANTE VIDEO



El sábado 25 de Julio se ha presentado en sociedad la Asociación Médicos por la Verdad cuestionando la versión oficial sobre el Coronavirus. Más de 140 profesionales de la medicina y la salud la componen.
Con datos, cifras, análisis bien fundamentados, se puso en evidencia lo incoherente y errado de las decisiones que se están tomando a nivel mundial para atajar la pandemia de la covid-19.
Temas Tratados y Conclusiones
  • No son recomendables las mascarillas.
  • No es recomendable el confinamiento de personas sanas.
  • Los test no son confiables, por lo tanto tampoco las estadísticas de contagiados.
  • El número de muertes tampoco es confiable porque, aunque los pacientes tuvieran coronavirus, en general mueren a causa de otras patologías.
  • Miles de personas murieron por tratamientos equivocados recomendados por la OMS, principalmente al comienzo.
  • Luego de las autopsias en Italia se supo que murieron por coágulos e inflamación pulmonar por lo que sí son recomendables anticoagulantes y antiinflamatorios.
  • Aunque la OMS no lo admita, técnicamente ahora la epidemia ya terminó porque bajó drásticamente la mortalidad.
  • El único estudio para evaluar las vacunas contra la gripe y el coronavirus es un estudio del Pentágono de EE. UU. de 2020 que descubrió que la vacuna contra la gripe AUMENTA los riesgos del coronavirus en un 36%.
Fuente (extracto)

domingo, 26 de julio de 2020

ARZOBISPO VIGANÒ: EL PAPA Y LOS SODOMITAS EN LA IGLESIA



"Quieren centrar la atención en el abuso de menores, alejándolo de la clara y consecuente condena de las conductas homosexuales que a menudo son la causa de estos abusos
Para Bergoglio y su séquito, la sodomía no es un pecado que clame venganza en la presencia de Dios, como enseña el Catecismo
Las palabras de Bergoglio sobre este tema - y aún más las acciones y palabras de aquellos que lo rodean - desafortunadamente confirman que una operación de legitimación de la homosexualidad está en curso, y que los prelados y teólogos están llevando adelante esta discusión que han manifestado sin equívoco que son infieles a la enseñanza católica.
No olvidemos que la legitimación de la homosexualidad es parte de la agenda del Nuevo Orden Mundial - al cual la iglesia Bergogliana se adhiere abierta e incondicionalmente - no sólo por su valor desestabilizador en el cuerpo social, sino también porque la sodomía es el principal instrumento con el cual el Enemigo pretende destruir el sacerdocio católico, corrompiendo las almas de los Ministros de Dios."

Es bien conocido el compromiso del arzobispo Carlo Maria Viganò, ex nuncio apostólico en los Estados Unidos de América, de denunciar el velo de silencio y encubrimiento en la gestión de los casos de abuso por parte de miembros del clero. También es bien conocida la respuesta sarcástica y molesta de las autoridades vaticanas, y en particular de varios prelados, a las refutaciones bien argumentadas del combativo prelado. En esta entrevista, investigamos con Su Excelencia los avances en el caso del ex Cardenal McCarrick, también a la luz de un reciente artículo de Church Militant titulado La bomba McCarrick. [1]
Pero antes de entrar en el contenido de este artículo, hagamos una breve reseña. Del 21 al 24 de febrero de 2019 se celebró en Roma una reunión de todos los Presidentes de las Conferencias Episcopales sobre el tema de la Protección de los Menores en la Iglesia [2]. Unos días antes, el 16 de febrero de 2019, la Congregación para la Doctrina de la Fe anunció la destitución del estado clerical de Theodore McCarrick, acusado de otros delitos graves, y añadió: "El Santo Padre ha reconocido la naturaleza definitiva de esta decisión tomada de acuerdo con la ley, convirtiéndola en una res iudicata (es decir, no admitiendo ningún otro recurso)". [3]
Marco Tosatti: Su Excelencia, ¿puede decirnos qué noticias hay sobre el caso McCarrick?
Mons. C.M. Viganò: Me temo que no hay noticias, y esta es precisamente la noticia. Con la reducción de McCarrick al estado laical, se esperaba poner fin a un antiguo asunto que salió a la luz con mi testimonio apenas en 2018, pero se ha hecho todo lo posible para que no salieran a la luz los detalles y resultados del proceso. El engaño perpetrado mediante la estrategia de proceder administrativamente en lugar de judicialmente, así como la decisión de Bergoglio de confirmar autoritariamente la sentencia [para que no hubiera más recursos], impidió que salieran a la luz no sólo los crímenes objetivos de McCarrick, sino también la responsabilidad de quienes durante años contribuyeron a ocultar la naturaleza y el alcance de los crímenes que cometió, protegiendo a sus cómplices y a quienes, con su silencio, han encubierto sus crímenes. De este modo, la condena del culpable no aclaró los oscuros detalles. Como simple laico, el Sr. McCarrick goza ahora de una total libertad de movimiento y de acción, y todavía es capaz de intervenir en todos los niveles: en el nivel eclesial, incluso con aquellos que le encubrieron y le apoyaron, en el Vaticano y en otros lugares; en el nivel político, social y financiero, a través de las personas que permanecieron en contacto con él y que recibieron favores de él. La reducción al estado laical no constituye en modo alguno una pena medicinal (ésta es sólo la premisa necesaria, por la probada indignidad del delincuente), no incluye ninguna forma de penitencia reparadora, ni hace justicia a las víctimas; sino que otorga al Sr. McCarrick la posibilidad de continuar imperturbable en su actividad delictiva, incluida la depredación sexual.
El procedimiento administrativo también impidió que las víctimas fueran escuchadas, mientras que los testimonios [4] recogidos recientemente por el abogado Jeffrey Lena, representante legal de la Santa Sede, parecen haber sido escritos bajo dictado: quienes han sufrido acoso justifican el retraso en la publicación del Informe, atribuyéndolo al gran volumen de testimonios, con  tonos indulgentes y justificantes difícilmente conciliables con la extrema gravedad de los delitos imputados [5]. Parece que algunas víctimas, protegidas por un seudónimo, se han prestado a una operación destinada a aligerar la responsabilidad de la Santa Sede y validar la narración que mantiene ante la opinión pública. También se sospecha que estos testimonios anónimos son pura ficción. En cualquier caso, se trata de un engaño que debe ser denunciado con fuerza, porque si la corrupción de un prelado individual es un escándalo, el silencio culpable de quien representa a la Iglesia lo es aún más. Si estos episodios se hubieran verificado bajo el pontificado de Benedicto XVI, habrían desatado la furia de los medios de comunicación: su actitud recatada de comprensión hacia Jorge Mario revela la actitud cómplice de la información de los medios de comunicación.
Marco Tosatti: La convocatoria de la cumbre en el Vaticano fue anunciada como la ocasión de dar una respuesta firme y decidida a los escándalos sexuales del clero. En su discurso introductorio, el Papa Francisco declaró: "En esta reunión, sentimos el peso de la responsabilidad pastoral y eclesial que nos obliga a discutir juntos, de manera sinodal, franca y profunda, cómo enfrentar este mal que aflige a la Iglesia y a la humanidad. El santo Pueblo de Dios nos mira y espera de nosotros no simples y previsibles condenas, sino medidas concretas y eficaces. Necesitamos ser concretos" [6].
Mons. Viganò: Las solemnes declaraciones que precedieron, acompañaron y siguieron a esta reunión no condujeron en absoluto a ninguna acción práctica concreta, como se esperaba [7]. Así como durante la reunión no se dio respuesta a las legítimas e insistentes demandas hechas por los periodistas a Bergoglio el 26 de agosto de 2018, después de mi denuncia [8].
Por lo que se refiere al contenido de las intervenciones en la cumbre, parece que incluso los escándalos sexuales del clero han servido, en lugar de endurecer las penas y hacer más incisivas las intervenciones, para llevar a una repetición casi obsesiva sobre el nuevo aspecto "sinodal" de la Iglesia, lo que corresponde a una intención precisa de cambiar su constitución en clave democrática. El arzobispo de Chicago Blase Cupich - amigo de Theodore McCarrick y presidente de la cumbre vaticana - centró su propia intervención en la cumbre, en la "sinodalidad" como un pasaje necesario de "reforma estructural, legal e institucional" [9] de acción sólo nominalmente destinada a frenar los abusos.
Marco Tosatti: ¿De qué manera puede la "sinodalidad" ayudar a los obispos a resolver el problema del abuso del clero?
Mons. Viganò: La propuesta de establecer una comisión de laicos independientes que supervisarían el trabajo de los obispos, formulada durante la asamblea plenaria de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos en noviembre de 2018, fue bloqueada por el Cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación de Obispos[10]. Esta intervención del Vaticano desautorizó las proclamaciones de "sinodalidad" tan pronto como las decisiones de las Conferencias de Obispos no coincidieron con lo que Roma quería. Sin embargo, considero que Su Eminencia el Cardenal Ouellet fue meramente el ejecutor de las maniobras que le fueron impuestas desde arriba. 
Marco Tosatti: ¿No es bueno que el Vaticano se reserve para sí mismo las decisiones que implican cuestiones doctrinales y morales?
Mons. Viganò: La autoridad del Romano Pontífice, que se expresa también a través de las Congregaciones Romanas, obviamente no puede ser delegada a órganos meramente consultivos que no tienen ninguna jurisdicción y que no forman parte de la estructura jerárquica de la Iglesia tal como Cristo la instituyó: sobre este punto debemos ser claros. Sin embargo, es significativo que el "camino sinodal" esperado por las máximas autoridades de Roma no encuentre ningún obstáculo, salvo en los momentos en que corre el riesgo de convertirse en algo embarazoso en los medios de comunicación, como es el caso de una comisión especial nombrada para recibir las denuncias contra los obispos.
Esta llamada a la "sinodalidad" es un tema muy querido por la corriente teológica progresista que quiere desmontar la estructura jerárquica de la Iglesia. A este respecto, los recientes artículos de Massimo Fagggioli son muy clarificadores. Es profesor en la Universidad de Villanova, donde el 11 de octubre de 2013 el entonces cardenal McCarrick afirmó que había apoyado la elección del cardenal Bergoglio durante las Congregaciones Generales previas al Cónclave que se había celebrado pocos meses antes, y que había hablado con "un caballero italiano muy influyente"[11] que le había confiado que en el plazo de cinco años el nuevo Papa reformaría la Iglesia.
Debería alarmar el hecho de que la misma escuela hoy en día está dando inquietantes signos de insatisfacción con el trabajo de Bergoglio, cuyo pontificado es definido como "en crisis" por "gente engañada"[12] - quizás porque los cinco años a los que McCarrick aludió no han dado los resultados que esperaban.
Marco Tosatti:  En el discurso que el Cardenal Reinhard Marx dio en la cumbre del Vaticano, dijo: "Los procedimientos legales adecuados sirven para establecer la verdad, y forman la base para imponer un castigo apropiado para el delito en cuestión. La gente en la Iglesia también necesita ver cómo este juez llega a la sentencia y cuál es la sentencia; casi todas son secretas, no podemos ver esto.  Creo que en nuestra situación no es bueno. Además, establecen la confianza en la organización y su liderazgo. Las dudas sobre la correcta realización de los procedimientos judiciales sólo perjudican la reputación y el funcionamiento de una institución. Este principio también se aplica a la Iglesia."[13]
Mons. Viganò: La publicación de las actas procesales debería ser una de las piedras angulares de la operación de transparencia y honestidad hacia las víctimas de los abusos por parte de los miembros del clero. Me parece evidente que las palabras del cardenal Marx han sido ignoradas, empezando por el caso McCarrick, precisamente por iniciativa de Bergoglio.
Recuerdo además que el cardenal Daniel Di Nardo, presidente de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos, fue desautorizado con poca consideración por la intervención del Vaticano, que lo sustituyó en la reunión de Roma del febrero siguiente con los cardenales Blase Cupich y Joseph William Tobin, que tampoco están exentos de sospechas por su propia cuenta. Estas interferencias, claramente deseadas desde arriba, han creado una imagen mediática que no se corresponde con la realidad, en la que Bergoglio se presenta como el arquitecto de una reforma inexistente, con meros fines propagandísticos. Incluso la petición de Francisco de la dimisión de todo el Episcopado chileno es parte de una operación de fachada claramente negada por los hechos.
Creo que la doble medida reservada a las Conferencias Episcopales Americana y Francesa es emblemática: por el lado americano, el intervencionismo bergogliano impidió una operación de transparencia por parte de la autoridad; mientras que por el lado francés, permitió claras violaciones al derecho canónico y civil, permitiendo que las investigaciones del foro eclesiástico fueran confiadas a un juez masón que también está a favor de la eutanasia. El espíritu jacobino en la persecución de los clérigos franceses acusados de abuso sexual de menores no reconoce, sin embargo, la responsabilidad de los Ordinarios y de los Superiores religiosos, culpables de esos mismos encubrimientos que se consolidan en la práctica también en Roma.
Marco Tosatti:  Y sin embargo, también hemos oído al Pontífice recordar, en su discurso final, las palabras que ya había dicho a la Curia Romana en 2018: "La Iglesia nunca tratará de encubrir o subestimar ningún caso."
Mons. Viganò: Esta afirmación solemne es desmentida por el caso más emblemático, el propio caso de Theodore McCarrick, y nos hace pensar que otros intereses pueden haber llevado a la decisión de liquidar el asunto por la vía administrativa, y, lo que es más grave, sin la publicación de las actas judiciales.
Marco Tosatti: ¿Cuáles son esos otros intereses, en su opinión?
Mons. Viganò: Quieren centrar la atención en el abuso de menores, alejándolo de la clara y consecuente condena de las conductas homosexuales que a menudo son la causa de estos abusos. Para Bergoglio y su séquito, la sodomía no es un pecado que clame venganza en la presencia de Dios, como enseña el Catecismo. Las palabras de Bergoglio sobre este tema - y aún más las acciones y palabras de aquellos que lo rodean - desafortunadamente confirman que una operación de legitimación de la homosexualidad está en curso, y que los prelados y teólogos están llevando adelante esta discusión que han manifestado sin equívoco que son infieles a la enseñanza católica.
El propio cardenal Tobin - cuyos embarazosos mensajes en su teléfono celular hablan por sí mismos [14] - ha declarado claramente que no está de acuerdo con la condena de la sodomía presente en el Catecismo, negándose a definir los actos homosexuales como "intrínsecamente desordenados"[15]. Y estas declaraciones siguen el apoyo del cardenal Tobin al libro Building a Bridge del padre James Martin, S.J., que tiene el mismo contenido. Así encontramos a un cardenal amigo de McCarrick alineado a favor de los movimientos LGBT y al jesuita que Bergoglio nombró como Consultor del Secretariado de Comunicaciones de la Santa Sede, incluso invitándolo a hablar en el Encuentro Mundial de las Familias en Dublín en 2018 y recibiéndolo en audiencia[16].
El Cardenal Cupich se ha expresado muchas veces a favor de los homosexuales, y durante el Sínodo de la Juventud - al que fue enviado a participar por designación directa del Papa sin haber sido elegido para representar a los obispos americanos - el polémico tema de las relaciones homosexuales fue insertado en el Instrumentum Laboris a pesar de que ningún grupo de jóvenes lo había solicitado. Recuerdo, de paso, que Cupich fue impuesto en la sede de Chicago por Bergoglio, en contra de la opinión de la Nunciatura.
Por lo tanto, los intereses son claramente los del "lobby gay" que se ha infiltrado en la Iglesia y que está literalmente aterrorizado de que los buenos pastores arrojen luz sobre la influencia que ejerce en la Secretaría de Estado, en las Congregaciones de la Curia Romana, en las Diócesis y en toda la Iglesia. El obsceno, incluso sacrílego fresco homoerótico que el arzobispo Paglia encargó para la catedral de Terni[17] es un arrogante manifiesto ideológico que ninguna Autoridad ha censurado o deplorado jamás; los excesivos asuntos financieros del Sustituto de la Secretaría de Estado Arzobispo Edgar Peña Parra[18] - vinculado al Cardenal Maradiaga (implicado en el escándalo de abusos homosexuales por su obispo auxiliar, Juan José Pineda, sin que se tenga noticia de ninguna iniciativa eclesiástica en su contra) - y las gravísimas acusaciones de Sexto que pesan sobre él[19] y que he denunciado ampliamente,[20] no han interrumpido en modo alguno su cursus honorum en el Vaticano; lo mismo vale para el obispo Gustavo Óscar Zanchetta,[21] a quien Bergoglio ha promovido y, mientras está pendiente un proceso penal, ha vuelto a ser nombrado recientemente Asesor de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica. Tras la orden de llevar a la APSA todas las cuentas corrientes de las diócesis y congregaciones religiosas del mundo, Zanchetta se encuentra gestionando las finanzas de la Iglesia (pudiendo presumir en su propio currículum de tener el título autorizado de electricista) y siendo al mismo tiempo fácilmente objeto de chantajes internos y externos. Y no olvidemos la labor del arzobispo Ilson de Jesus Montanari, secretario de la Congregación de Obispos, secretario del Sagrado Colegio y vice-Camarlengo de la Santa Iglesia Romana, en nombre y por cuenta de quienes lo elevaron a los más altos rangos de la Curia Romana como premio a su fidelidad.
Creo que es esencial aclarar de una vez por todas el estrecho vínculo entre la sodomía y la pedofilia, lo que también confirman las propias estadísticas: un vínculo que la cumbre vaticana mantuvo escrupulosamente en silencio para no ofender la mentalidad actual, muy extendida incluso entre muchos prelados. Pero sería hipócrita y culpable condenar la pedofilia en la estela de la actual legislación civil sin condenar igualmente la sodomía, que el pensamiento alineado de hoy no considera de relevancia criminal pero que la Iglesia identifica entre los pecados que claman venganza en la presencia de Dios.
Pero también hay otro interés, de naturaleza política, que no debe ser subestimado...
Marco Tosatti¿A qué se refiere?
Mons. Viganò: Hablo del papel político de McCarrick, que el último artículo de Church Militant también menciona: "Fue McCarrick quien elaboró el acuerdo entre el Vaticano y China, una misión que le fue dada personalmente por el Papa Francisco. Francisco lo liberó de las restricciones impuestas por Benedicto justo semanas después de convertirse en Papa - un hecho confirmado por el Arzobispo Viganò. De la misma manera, fuentes en China [...] muestran que McCarrick pudo haber sido un instrumento para resolver los continuos pagos secretos de miles de millones de dólares de los comunistas chinos al Vaticano de Francisco. Si eso es cierto (y parece plausible dados los lazos comunistas de McCarrick y su amistad con Beijing) eso podría explicar en gran medida por qué el informe permanece sobre el escritorio del Papa, sin publicarse".
En los últimos días se ha divulgado la noticia en Christian Today según la cual "China ha ordenado a los aldeanos cristianos que renuncien a su fe y adoren a los líderes del Partido Comunista de la nación”. [24] Ante esta persecución de los cristianos -y de los católicos fieles a la Santa Sede- por parte de la dictadura comunista, el silencio de Santa Marta es literalmente ensordecedor, como lo fue hace unos días cuando en su mensaje del Ángelus Bergoglio omitió la petición a favor de Hong Kong que se había dado a la prensa. El acuerdo secreto entre la Santa Sede y Beijing, denunciado públicamente por el Cardenal Zen, demuestra el sometimiento de la iglesia bergogliana a los dictados de la dictadura comunista, entregando la Jerarquía local en manos de sus perseguidores y guardando silencio sobre las violaciones de los derechos humanos perpetradas por el régimen.
Recuerdo que en la primavera de 2014 escribí al Secretario de Estado Cardenal Parolin, preguntándole si las disposiciones tomadas por Benedicto XVI hacia McCarrick seguían siendo válidas o no, a raíz de un artículo que apareció en el Washington Times que informaba sobre su viaje a la República Centroafricana en nombre del Departamento de Estado de los EE.UU.[26] El Cardenal Parolin nunca respondió, pero las noticias que están saliendo en los últimos días parecen aclarar estos aspectos también. La libertad de movimiento dada a McCarrick también era conocida,[27] y él mismo escribió en 2012: "Estuve en Doha la semana pasada y fui a Irlanda... y después de eso... comencé uno de mis viajes más largos - Beirut, Jordania, Egipto, Tailandia, Myanmar, Camboya y Hong Kong... antes de empezar de nuevo en Tierra Santa y Bielorrusia”.[28] Y en 2014: "Salgo para China el jueves 27... Estoy seguro de que el Cardenal Parolin me verá ya que está involucrado en mi viaje a China."[29]
Entre otras cosas, la cooperación de la Compañía de Jesús en las gestiones diplomáticas del Vaticano con la dictadura de Beijing - comenzando con la edición especial china de Civiltà Cattolica - confirma la voluntad de la Santa Sede de dar un respaldo a China, así como se materializan las sospechas sobre su responsabilidad en la propagación del virus Covid para desestabilizar el equilibrio geopolítico internacional. El papel de Antonio Spadaro y otros jesuitas -todos ellos visitantes frecuentes de la Universidad de Villanova- es emblemático y demuestra el hilo rojo que vincula el progresismo doctrinal con la perversión moral y la corrupción política. Por otra parte, estos tres elementos - herejía, sodomía y corrupción - son tan recurrentes que son casi una marca del estado profundo y de la iglesia profunda.
Hablando del estado profundo, no es sorprendente que la Organización Mundial de la Salud se haya hecho cómplice de esta operación de ingeniería social para complacer a China, ni que el Presidente Trump haya decidido retirar la financiación que la ha beneficiado hasta la fecha. Lo que sorprende y escandaliza es más bien el silencio cómplice del Vaticano frente a una especie de golpe de Estado que hace de la iglesia bergogliana el brazo espiritual del Gobierno Mundial, bajo la égida de la tiranía comunista y con la complicidad de los partidos globalistas. Italia, con su gobierno no elegido y la mayoría en una gravísima crisis política, parece seguir la agenda y no parece querer revisar sus posiciones respecto a Beijing: las constantes amenazas de un retorno a la emergencia de Covid y a un bloqueo son claramente instrumentales para mantener un poder que en presencia de elecciones convocadas democráticamente demostraría su inconsistencia. Lo que es seguro es que una oposición un poco más incisiva y menos alineada con la narrativa principal podría ser vista positivamente tanto por el electorado como por los socios internacionales de Italia. 
Marco Tosatti:  Volvamos a la cuestión de los escándalos del clero. El 19 de febrero de 2019, dos días antes del comienzo de la cumbre presidida por el Cardenal Cupich, se publicó una Carta Abierta de los Cardenales Raymond Burke y Walter Brandmüller a los Presidentes de las Conferencias Episcopales: "Antes de la deriva en el proceso, parece que la dificultad se reduce a la del abuso de menores... que es, sin embargo, sólo una parte de una crisis mucho mayor... El abuso sexual se atribuye al clericalismo. Pero la primera y principal culpa del clero no reside en el abuso de poder sino en haberse alejado de la verdad del Evangelio... Ante esta situación, los cardenales y obispos guardan silencio. ¿Ustedes también guardarán silencio?... Hoy en día, [nuestra] dubia no sólo no ha tenido ninguna respuesta [del Santo Padre] sino que es parte de una crisis más general de la Fe. Por eso os animamos a levantar vuestra voz para salvaguardar y proclamar la integridad de la doctrina de la Iglesia"[30] ¿Qué resultado ha tenido este llamamiento de los eminentes Prelados?
Mons. C.M. Viganò: Los cardenales Burke y Brandmüller, como otros prelados, no han hecho más que reafirmar laudablemente la doctrina católica: lo inaudito es que son los que se consideran "extraños" en la estructura eclesial, mientras que se da voz a aquellas personalidades que por sus conocidos, sus apoyos a la agenda LGBT, y en algunos casos incluso por las sombras que se ciernen sobre su conducta deben ser alejados de la Iglesia y severamente censurados.
En abril de 2019, Benedicto XVI publicó una fuerte intervención en el Klerusblatt, que luego fue reimpresa en Italia por el Corriere della Sera[31] y fue ferozmente censurada por Marco Politi en Il Fatto Quotidiano[32] Este artículo estaba en realidad destinado a la cumbre de Roma a través de la Secretaría de Estado, pero fue boicoteado, confirmando la intervención de la "mafia lavanda" para impedir que el Santo Padre diera a conocer su posición sobre el tema a los obispos. 
Marco Tosatti: ¿Puede recordarnos en qué consistió esta intervención de Benedicto XVI?
Mons. Viganò: El punto central del artículo de Ratzinger que enfureció a los partidarios de Bergoglio fue precisamente que señalaba la conexión entre la homosexualidad y la pedofilia y también entre el relajamiento de la moralidad después del Concilio y la propagación de la plaga de los abusos.
Cerrando obstinadamente los ojos ante la evidencia, el progresista Marco Politi escribió: "¿Qué tiene que ver con la pedofilia el abandono por parte de la Iglesia de una ética basada en la ley natural? ¿Qué tienen que ver los cambios en la teología moral católica, qué tienen que ver las camarillas de los gays en los seminarios, qué tienen que ver las películas pornográficas, qué tiene que ver la relativización de los valores y el juicio moral?"[33] Y sin embargo es evidente que donde la formación de los candidatos al sacerdocio y a la vida religiosa anulan la disciplina y la vida interior, se multiplican los vicios y los pecados que degeneran hasta en los más graves delitos contra los menores, y no sólo eso.
La causa de este cambio reside precisamente en el "espíritu del Concilio", que Benedicto XVI sólo quería mencionar pero que no dejó de ser captado de inmediato por aquellos que vieron el superdogma que se estaba cuestionando: "Verdaderamente grotesco [sic] es el intento del expontífice de atribuir al “espíritu conciliar" la posición de extrema garantía de los procesos eclesiásticos, dirigida a la protección de los acusados hasta el amargo final "hasta el punto de excluir prácticamente la condena de los culpables", dice el ensayo. Así pues, ¿sería culpa de los defensores del Concilio, dicho más claramente la culpa de los reformadores, si se revelara que la red de encubridores que en todo caso intentó y sigue intentando impedir el juicio y la condena de los depredadores clericales, fue siempre tan dominante y poderosa?"[34].
Marco Tosatti: Cree usted que Marco Politi está en lo correcto?
Mons. Viganò: Creo que la respuesta a esta pregunta retórica del vaticanista Politi puede ser indiscutiblemente afirmativa: hay una relación muy estricta entre la crisis doctrinal de la Iglesia y la inmoralidad del clero, que llega escandalosamente hasta los niveles más altos de la jerarquía. Pero también es evidente que esta crisis está siendo utilizada por el ala ultraprogresista no sólo para imponer una falsa moral junto con una falsa doctrina, sino también para desacreditar irremediablemente a la Santa Iglesia y al Papado ante los fieles y el mundo, a través de la acción de sus propios líderes. 
Marco Tosatti: ¿No cree usted que al final se publicará el Informe que todos están esperando?
Si es posible arrojar luz sobre este asunto, esto ocurrirá a pesar del Vaticano: los intereses en juego son enormes y afectan directamente a la cúpula de la Iglesia, y no sólo por cuestiones de carácter doctrinal, moral o canónico, sino también por aspectos políticos y diplomáticos que han hecho que la Santa Sede sea objeto de un golpe de Estado con la complicidad de quienes debían defenderla en su soberanía e independencia. Lo que no tuvo éxito durante el pontificado de Benedicto XVI se concretó después de su dimisión. ¿Cómo podemos esperar que quien está en deuda por su propia elección con McCarrick - que fue uno de los principales defensores del acuerdo secreto con China - pueda aclarar una serie de acontecimientos que lo involucran personalmente, demostrando las connivencias con la dictadura china contra los católicos fieles a la Santa Sede y quizás también la responsabilidad de ese régimen en la renuncia del Papa Benedicto? ¿Cómo podemos imaginar que los turbios acontecimientos de San Gallen se aclararán, cuando fue allí donde los conspiradores organizaron la elección de Bergoglio? ¿Y cómo podemos creer que la Iglesia se purificará de la corrupción y el vicio de sus clérigos y prelados, cuando son ellos quienes han tomado el poder y quienes son promovidos a los más altos niveles en una red de complicidad entre herejes, pervertidos y traidores?
El que debe investigar los escándalos está fuertemente involucrado en el nombramiento, promoción y protección de los culpables: Bergoglio se ha rodeado de personalidades comprometidas y por lo tanto chantajeadas, de las que no tiene reparos en deshacerse en cuanto se arriesgan a comprometerlo en su imagen mediática.
No olvidemos que la legitimación de la homosexualidad es parte de la agenda del Nuevo Orden Mundial - al cual la iglesia Bergogliana se adhiere abierta e incondicionalmente - no sólo por su valor desestabilizador en el cuerpo social, sino también porque la sodomía es el principal instrumento con el cual el Enemigo pretende destruir el sacerdocio católico, corrompiendo las almas de los Ministros de Dios.
Por esta razón, al menos en la medida de lo posible, toda la verdad sobre McCarrick nunca saldrá oficialmente a la luz.
Marco Tosatti: ¿Cómo podemos responder a esta corrupción?
Mons. Viganò: Hoy lo que no se puede aplazar es una acción conjunta de los buenos, aquellos que en mi Carta Abierta al Presidente Trump definí bíblicamente como "los hijos de la Luz", para sacar a la luz las complicidades y los crímenes de los que hacen la guerra al Bien para establecer el Nuevo Orden Mundial. En esta operación de verdad y transparencia, el papel de los Estados Unidos puede ser decisivo, sobre todo cuando aquellos que deberían y podrían contribuir desde el Vaticano practican un código de silencio. Como dijo el Señor: "En verdad os digo que si callan, las mismas piedras gritarán"[35].
Pero hay un aspecto más importante, de naturaleza espiritual. Debemos entender que la crisis eclesial fue causada por haber querido quitarle la corona al Rey de la Iglesia, Nuestro Señor: Él debe volver a reinar no sólo en nuestros corazones y familias sino también en la sociedad civil y sobre todo en la Iglesia. Oportet illum regnare. Y junto con el Rey de Reyes, debe reinar también Nuestra Señora, la Reina y Madre de la Iglesia, la cual ha sido desobedecida culpablemente al no consagrar a Rusia a su Inmaculado Corazón. Este es mi más sincero deseo, al que pido a todas las personas de buena voluntad que se unan. 
_____
[5] Crímenes a los cuales se añaden otros recientemente documentados:
[25]https://www.lanuovabq.it/it/hong-kong-la-santa-sede-si-inchina-al-regime-cinese e
[26] McCarrick, en su correspondencia con su secretario Mons. Figuereido, se calificó a sí mismo como "un miembro adjunto del servicio exterior".
[27] Según la Agencia Católica de Noticias: "En una visita a China en 2009, la entonces Portavoz de la Casa de Representantes Nancy Pelosi transmitió los saludos de McCarrick al Obispo Aloysius Jin de Shanghai, un sacerdote que fue un destacado jesuita chino, que pasó décadas en prisión acusado de ayudar a la contrarrevolución antes de ser liberado en 1982. Fue ordenado obispo auxiliar sin la aprobación del Vaticano en 1985, aunque recibió el reconocimiento del Vaticano en 2005. El obispo dijo que él y el cardenal McCarrick habían intercambiado visitas "comenzando cuando este último era obispo de Newark (sic)". Pelosi dijo que transmitiría los saludos del obispo a los cardenales McCarrick y William Keeler, entonces arzobispo emérito de Baltimore".
[29] Ibid.
[33] Ibid.
[34] Ibid.
[35] Lc 19: 39

26 de julio: San Ana, madre de la Santísima Virgen María. EL MILAGROSO DESCUBRIMIENTO DE LA TUMBA DE SANTA ANA


Murillo: Santa Ana enseñando a leer ala Virgen

De acuerdo con una tradición antigua, el cuerpo de Santa Ana fue llevado a la Galia por la misma barca que llevó a María Magdalena, Lázaro y sus hermanas. En ese momento la Galia era una provincia del imperio romano e incluía lo que ahora son los países de Francia y norte de Italia.
Durante el primer siglo de la era cristiana, estos amigos de nuestro Señor fueron expulsados de Palestina a causa de su fe. Tomaron los restos preciosos de Santa Ana para su custodia llevándolos a la ciudad de Apta Julia, que en nuestros días es la ciudad de Apt, Francia.
En aquellos días de persecución, fue necesario ocultar las reliquias de los mártires y santos. En consecuencia, el cuerpo de Santa Ana fue enterrado en una iglesia clandestina o cripta. El martirologio de Apt, uno de las más antiguos, menciona este hecho.
En la Pascua el año 792, Carlomagno descubrió las reliquias de Santa Ana con la ayuda de un niño discapacitado sordo, mudo y ciego. Es una historia maravillosa.
A continuación se cuenta la historia, conservada en la correspondencia del Papa San León III, en relación con el descubrimiento de las reliquias de Santa Ana, en presencia del emperador Carlomagno.

HUYEN A FRANCIA CON EL CUERPO DE SANTA ANA

Fue catorce años después de la muerte de Nuestro Señor. Santa María Magdalena, Santa Marta, San Lázaro, estaban con el resto de un pequeño grupo de cristianos iban apilados en una barca sin velas ni remos, empujada hacia el mar para morir. Estaban huyendo de la persecución de los cristianos por los Judíos de Jerusalén. Pero se cuidaron de llevar con ellos el cuerpo de la madre de Nuestra Señora. Ellos temían que fuera profanado en la destrucción, la que Jesús les había dicho que iba a venir sobre Jerusalén. Por el poder de Dios, su barco sobrevivió y, finalmente, derivó hacia las costas de Francia. Allí la pequeña compañía de  santos enterró el cuerpo de Santa Ana en una cueva, en un lugar llamado Apt, en el sur de Francia.
La iglesia, que fue construida posteriormente sobre el terreno, cayó en decadencia a causa de guerras y persecuciones religiosas. Y con el paso de los siglos, el lugar de la tumba de Santa Ana quedó en el olvido.
El primer obispo de Apta Julia, San Auspicius, que murió antes de 118, había tomado fuertes precauciones para proteger este tesoro sagrado de la profanación y tenía el cuerpo enterrado aún más profundo en la capilla subterránea. ‍Todo acercamiento a él fue cuidadosamente ocultado hasta que las persecuciones y las invasiones cesaran. Durante siglos, el país fue invadido varias veces por hordas de bárbaros. Y era natural que durante estos años agitados el lugar preciso donde San Auspicius había ocultado cuidadosamente su tesoro se perdiera en la oscuridad.
‍Después de la victoria decisiva de Carlomagno sobre los sarracenos (musulmanes) en el final del siglo octavo, la paz y la seguridad regresaron a la Galia. Los largos años de paz, que la sabia regla de Carlomagno dio al sur de Francia, permitió a la gente construir una iglesia nueva y magnífica en el sitio de la antigua capilla en Apt. El trabajo extraordinario y laborioso había logrado un edificio de gran estructura. ‍Fue entonces que los sacerdotes y obispos de Apta Julia comenzaron a buscar el punto exacto de la cripta donde San Auspicius había escondido el sarcófago de Santa Ana, pero infructuosamente.
Cuando el día de la consagración de la Catedral llegó [el domingo de Pascua, 792 dC], la amada de Carlomagno, sin sospechar lo que había para ella, se declaró feliz de verdad de haber viajado muchos kilómetros para estar presente para la ocasión santa. Durante las solemnidades de Semana Santa, había la presencia de una enorme multitud de nobles, clero y el pueblo. Sin embargo, había una causa de tristeza en medio de la alegría, a saber, que todos los esfuerzos posibles para encontrar los restos de Santa Ana habían resultado infructuosos. ‍Un milagro, sin embargo, iba a conducir al descubrimiento de su lugar de descanso.

APARECE UN NIÑO CIEGO, SORDO Y MUDO

Entre los jóvenes nobles que acompañaron a sus padres en esta ocasión estaba Juan, un muchacho de catorce años, el hijo del barón de Casanova, sordo, mudo y ciego de nacimiento. En la parte más solemne de la ceremonia, el niño – por lo general tranquilo e impasible – sorprendió a aquellos que lo conocían, porque estaba completamente distraído en su atención acto y quedó de repente tremendamente emocionado. Con la cara absorta y vuelta hacia arriba parecía estar escuchando voces desde arriba. Se levantó de su asiento, caminó por el pasillo de las gradas del altar, y para consternación de toda la iglesia, golpeó con su palo una u otra vez en un escalón del altar mayor. Su familia avergonzada trató de llevarlo, pero él no se movía. Él continuó golpeando frenéticamente el escalón, en un esfuerzo con sus pobres sentidos tratando de impartir un conocimiento irremediablemente sellado dentro de él. ‍Su persistencia causó considerables perturbaciones en medio de los ritos solemnes, pero ni el clero ni los guardias reales podían calmar o frenar al joven. ‍Los ojos de la gente se volvieron hacia el Emperador, y él, al parecer inspirado por Dios, tomó el asunto en sus propias manos. Llamó a los obreros para eliminar los escalones.

REAPARECE LA TUMBA

Después de la misa, él ordenó que se hiciera la excavación deseada por el niño. Se eliminaron los escalones del altar y apareció una puerta cerrada con enormes piedras. ‍Un pasaje subterráneo fue revelado directamente por debajo del lugar en que el niño había indicado. El muchacho ciego saltó al pasaje como si sus ojos se hubieran abierto de repente, seguido por el emperador, los sacerdotes y los obreros. Se abrieron paso con la tenue luz de las velas, y cuando avanzaron se encontraron con un muro que bloqueaba el avance. El muchacho afirmó que este también debía ser eliminado. Cuando cayó el muro, quedó a la vista todavía otro pasillo largo y oscuro. Al final de este, los buscadores encontraron una cripta. En la que, para su profunda admiración, había una lámpara de vigilia, encendida en un hueco de las paredes, que emitía un resplandor celestial. Cuando Carlomagno, su afligido pequeño guía y sus compañeros, estuvieron ante la lámpara, su luz se apagó. Y en el mismo momento, el niño, ciego, sordo y mudo de nacimiento, sintió que la vista, el oído y el habla inundaba sus jóvenes ojos, sus oídos, y su lengua. Esta era la antigua cripta en la que San Auspicius había acostumbrado  celebrar los santos misterios y alimentar a su rebaño con el Pan de la Vida. Su tamaño y adornos recuerdan a las catacumbas romanas.

LA RECONOCEN COMO LA TUMBA DE SANTA ANA

“El cuerpo de Santa Ana, la madre de la Virgen María, Madre de Dios, está descansando allá”, fueron las primeras palabras del niño. ‍“¡Es ella! ¡Es ella!”, exclamó. El emperador, sin saber a qué se refería, sin embargo, repitió las palabras de él. ‍La llamada fue escuchada por la multitud en la iglesia de arriba, y las personas cayeron de rodillas, ante la presencia de algo celestial y santo. La cripta, por fin se abrió y una fragancia dulce como la de bálsamo oriental llenó el aire. Un ataúd de madera de ciprés fue descubierto conteniendo el cuerpo de Santa Ana envuelto con pliegues de tela preciosa. En el ataúd estaba la inscripción:‍
“Aquí yace el cuerpo de la Santísima Ana, la madre de la Virgen María”.
Y se encontró un cuerpo dentro de él. Carlomagno, muy abrumado, veneró con profunda gratitud las reliquias de la madre de la Reina del Cielo. Permaneció mucho tiempo en oración. ‍Los sacerdotes y el pueblo, impresionados por las gracias recibidas en tal abundancia, y por la elección de su territorio para tal manifestación celestial, hablaron durante tres días y luego en voz baja. ‍El emperador pidió un informe exacto y detallado de la búsqueda milagrosa elaborado por un notario y se envió al Papa San León III, con una carta propia. Estos documentos y la respuesta del Papa se conservan hasta nuestros días. Muchas bulas papales han dado testimonio, una y otra vez, de la autenticidad de las reliquias de Santa Ana en Apt.

LUEGO DEL DESCUBRIMIENTO

El descubrimiento milagroso de inmediato hizo a la Catedral de Apt el centro de atracción para los peregrinos cristianos de todas partes de la Galia. ‍En las guerras que siguieron al reinado de Carlomagno hasta nuestros tiempos, el clero y el pueblo de Apt han mirado con amor el tesoro sagrado que es la gloria de su ciudad. Grandes personajes, sacerdotes y reyes, religiosos y laicos oraron en la cripta. El papa Urbano II predicó allí sobre la Primera Cruzada, y el Papa Urbano V fue a rezar ante la tumba; el Cardenal Pedro de Luxemburgo, después beatificado; soberanos de Nápoles, el rey de Chipre, Guy de Lusignan... Pero la más famosa peregrinación fue hecha por la Reina Ana de Austria, en reconocimiento a su santa patrona, después del nacimiento del futuro Luis XIV. Estéril, la reina de Francia previamente había enviado una delegación solemne al santuario de Apt con la esperanza de conseguir un hijo. ‍Su voto fue escuchado, y fue en peregrinación, acompañada de una gran comitiva. Llegó a la ciudad en 17 de marzo 1660. ‍La reina Ana venera las reliquias sagradas, establece una base anual de seis misas y concedió una suma de 8.000 libras para construir una capilla para recibir las reliquias. También regaló a la iglesia una estatua de la santa, de oro macizo, un águila de metal adornada con piedras preciosas y una corona adornada con rubíes y perlas. Las principales ciudades de la Galia se apresuraron a solicitar a la iglesia partes del cuerpo santificado y tan milagrosamente descubierto. Fragmentos fueron a varios lugares a través del favor de los soberanos o grandes prelados, pero la mayor parte del cuerpo sagrado de Santa Ana aún reposa en Apt. ‍Un breve del Papa Clemente VII, de 30 de octubre de 1533 concede indulgencias a los peregrinos. Y recomienda a los fieles  reparar la iglesia “donde descansan los cuerpos de varios santos, y en especial el de Santa Ana, la madre de la gloriosa Virgen María”. ‍El cuerpo se mantuvo durante cinco siglos después de su descubrimiento en la cripta inferior de la iglesia. Las reliquias se llevaron el 21 de abril de 1392 a una capilla construida en el coro. Permanecieron allí hasta 28 de julio 1664, cuando el cuerpo de Santa Ana fue trasladado con gran pompa a la capilla real construida por Ana de Austria. ‍Curas maravillosas obtenidas por la intercesión Santa Ana se registran en varios actos pontificios. ‍Los cronistas, entre ellos el historiador Legrand, citan milagros realizados a diario. ‍Gracias especiales obtenidas por una madre a su hijo enfermo, por un trabajador en un accidente, favores otorgados a una familia, a la tripulación de un nave o incluso a una ciudad entera.

Fuerte (con fotos interesantes).

viernes, 17 de julio de 2020

FALSEDAD Y TRAICIÓN

Estimados amigos,
El pasado 11 de febrero reporté en Cathinfo que el sitio de noticias de la FSSPX en Francia anunció que el “levantamiento” de las “excomuniones” en contra de los cuatro obispos de la Fraternidad en 2009, también incluían la remisión de las sanciones en contra de Mons. Lefebvre y Mons. de Castro Mayer:
"Fue en su calidad de prefecto de los obispos que el cardenal Re firmó el decreto fechado el 21 de enero de 2009, levantando las injustas excomuniones que fueron impuestas contra el fundador de la Fraternidad San Pío X, Mons. Marcel Lefebvre (1905-1991) y los cuatro obispos consagrados por él, sin olvidar a Mons. Antonio de Castro Mayer, quien fue el obispo co-consagrante de las consagraciones episcopales del 30 de junio de 1988."
Ofendido por la evidente falsedad de esta afirmación (claramente destinada a encubrir el abandono de su fundador durante las negociaciones Roma-FSSPX), tomé la iniciativa de contactar a la Nunciatura Apostólica en Washington D.C. el 12 de febrero para obtener la dirección postal del Cardenal Giovanni Battista Re, y preguntarle directamente. 
El 14 de febrero le envié esta carta:


"Su Eminencia,
Es sabido que se consideraba a Su Excelencia Marcel Lefebvre como habiendo sido excomulgado latae sententiae en virtud del canon 1382, por consagrar obispos sin mandato papal, y que esta excomunión fue declarada en la Carta Apostólica Ecclesia Dei Afflicta.
El 21 de enero de 2009, Su Eminencia promulgó un “Decreto de Remisión de la Excomunión Latae Sententiae de los Obispos de la Fraternidad San Pío X.
Ya que, en el Decreto del 2009, Su Eminencia no mencionó a los obispos consagrantes (Monseñor Marcel Lefebvre y Monseñor Antonio de Castro Mayer), se ha entendido comúnmente que el Decreto dejó en su lugar las excomuniones de estos dos prelados, particularmente como habiendo muerto impenitentes.
Sin embargo, recientemente encontré un artículo en el sitio web oficial de la FSSPX en idioma francés que contiene esta declaración:
Fue en su calidad de prefecto de los obispos que el cardenal Re firmó el decreto fechado el 21 de enero de 2009 levantando las injustas excomuniones que fueron impuestas contra el fundador de la Fraternidad San Pio X, Mons. Marcel Lefebvre (1905-1991) y los cuatro obispos consagrados por él, sin olvidar a Mons. Antonio de Castro Mayer, quien fue el obispo co-consagrante de las consagraciones episcopales del 30 de junio de 1988.
Al parecer el argumento es que en virtud de la frase final del Decreto del 2009 (“…el Decreto emitido en ese momento ya no tiene efectos jurídicos.”), las excomuniones de Mons. Lefebvre y Mons. Antonio de Castro Mayer también fueron remitidas, a pesar de no haber sido nombrados en el Decreto.
Por lo tanto, humildemente le pido a Su Eminencia su ayuda para entender cuál es la correcta interpretación del Decreto del 2009 respecto al estatus canónico actual de los dos obispos: ¿Mons. Lefebvre y Mons. de Castro Mayer siguen siendo considerados como excomulgados?
Con la promesa de oraciones para Su Eminencia,
Sean Johnson (firma)"

Cinco meses después, recibí la escandalosa (pero honesta) respuesta de Su Eminencia:

"Estimado Sr. Johnson,
En respuesta a su amable carta del 14 de febrero de este año, deseo confirmarle que el Decreto que yo firmé el 21 de enero de 2009 solamente se refería a las cuatro personas mencionadas en el mismo.
En ese tiempo, Sus Excelencias Mons. Marcel Lefebvre y Mons. Antonio de Castro Mayer habían muerto ya, y por lo tanto ya no estaban sujetos a la justicia humana sino a la divina. Por esta razón no fueron mencionados en el Decreto.
Con mis mejores deseos y saludos cordiales,
Giovanni Battista Card. RE"

Por lo tanto, es innegable que, según la Roma modernista, Mons. Lefebvre y Mons. de Castro Mayer murieron excomulgados.
Si la FSSPX no hubiera capitulado exigiendo una declaración de nulidad a Roma, en lugar de conformarse con un "levantamiento" de las falsas "excomuniones", el mundo no creería erróneamente que Mons. Lefebvre fue justa y válidamente excomulgado.  
Pero al capitular en esa demanda, se da la impresión de que la FSSPX acepta que las sanciones fueron válidas, y agradece que se hayan levantado (y a su vez, transmite esa falsa impresión a los fieles). 
Esto es una traición a la Tradición. 
Semper Idem,
Sean Johnson



El sobre con el franqueo postal conteniendo la carta del cardenal Re