Nos dicen desde Brasil que quedan algunos seminaristas por llegar.
DEO GRATIAS !
El P. Jaime Mercant Simó es un sacerdote de la Diócesis de Mallorca, nacido en Palma el 6 de diciembre de 1980 y ordenado día 14 de octubre de 2007; miembro de la Thomas Aquinas International Society; doctor en Estudios Tomísticos (Filosofía) por la Universidad Abat Oliba CEU (Barcelona), con premio extraordinario de doctorado; doctor en Derecho y Ciencias Sociales por la UNED (Madrid), en la especialidad «Filosofía jurídica»; y licenciado en Sagrada Teología por la Universidad Católica de Toulouse (Francia), en la especialidad «Tradition thomiste et pensée médiévale».
El primer doctorado lo obtiene el 15 de mayo de 2017, con sobresaliente cum laude, la máxima calificación, mediante la tesis doctoral La metafísica del conocimiento de Karl Rahner: análisis de «Espíritu en el mundo», siendo su director el prestigioso tomista Rvdo. Ignacio Andereggen, doctor en Teología y doctor en Filosofía, y presidiendo el tribunal de evaluación Mons. Antonio Livi, decano emérito de la Facultad de Filosofía de la Pontificia Universidad Lateranense de Roma.
El segundo doctorado lo obtiene el 27 de noviembre de 2024, también con cum laude, con la tesis titulada Los fundamentos filosóficos de la doctrina jurídica de Domingo de Soto: análisis del tratado «De iustitia et iure», siendo su director el Dr. Juan Antonio Gómez García (UNED), y presidiendo el tribunal de la defensa el Dr. Sixto Sánchez-Lauro, profesor de la Universidad de Extremadura y miembro de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España.
Entre sus publicaciones, destacan la primera tesis doctoral, La metafísica del conocimiento de Karl Rahner: análisis de «Espíritu en el mundo» (Gerona: Documenta Universitaria, 2018, 1069 págs.); Los fundamentos filosóficos de la teología trascendental de Karl Rahner (Roma: Casa Editrice Leonardo da Vinci, 2017, 240 págs.); juntamente con Mons. Antonio Livi y el Dr. Samuele Pinna, Il valore dottrinale dell’insegnamento cristiano dopo il Vaticano II: l’interpretazione della fede cattolica secondo Karl Rahner (Roma: Casa Editrice Leonardo da Vinci, 2019, 272 págs.); y la segunda tesis doctoral, La filosofía jurídica de Domingo de Soto (Salamanca: UPSA Ediciones, 2025).
La licencia canónica en Sagrada Teología la obtiene día 21 de junio de 2021, con la calificación de sobresaliente, defendiendo la tesina titulada Ramon Llull et sa doctrine antiaverroïste de la création devant la question «de aeternitate mundi». Actualmente está realizando, en Teología, su tercer doctorado en la misma Universidad Católica de Toulouse. A nivel pastoral, es cura párroco, desde los años 2013-2014, de las parroquias de Son Servera, Sant Llorenç des Cardassar y Son Carrió. Desde el año 2020, es profesor de Filosofía en el Centro de Estudios Teológicos de Mallorca (CETEM), director de esta Biblioteca Diocesana y miembro de la Asociación de Bibliotecarios de la Iglesia en España (Conferencia Episcopal Española).
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Varios de mis lectores me han preguntado acerca de las próximas consagraciones episcopales de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X. Pues bien, he aquí mi posición, expresada pedagógicamente en forma de preguntas y respuestas: 1. ¿Pecarán mortalmente los lefebvrianos con estas consagraciones episcopales? — No, en absoluto. 2. ¿No es un acto cismático? — No, formalmente no lo es. 3. ¿Por qué formalmente no lo es? — Porque, para que se produzca un «cisma perfecto», es necesario que exista una clara intención de realizar un acto cismático (o sea, un acto que implique que hay voluntad directa de negar la autoridad el papa o de separarse de los demás miembros de la Iglesia. Nota de NP) y de constituir, con los nuevos obispos, una jurisdicción jerárquica paralela a la existente en la Iglesia católica romana. Ahora bien, en este caso, no se dará ni una cosa ni otra. 4. ¿Puede ser, al menos, un acto de desobediencia? — Sí, en efecto, lo es, al menos materialmente, ya que Roma no quiere que dichas consagraciones se celebren. 5. ¿Entonces, pecan mortalmente por desobediencia? — Tampoco, porque, en este caso, la intención de la autoridad de la FSSPX, de los consagrantes y de los futuros consagrados parece recta. Ellos invocan el «estado de necesidad», que justificaría la «desobediencia material». Al respecto, no tenemos razones objetivas para dudar de su conciencia ni de su recta intención, que es el bien de las almas a las que asisten. 6. Pero se producirá la excomunión «latae sententiae», es decir, automática e inmediatamente, ¿verdad? — Desde una perspectiva canonística, sí, pero, bajo mi modesto punto de vista, dicha excomunión será nula; creo que hay razones teológicas y iusfilosóficas suficientes para concluir esto, aunque sé que gran parte de los canonistas me lo negarán desde una visión puramente legalista. Sin embargo, pienso que, además de darse como motivo fundamental el «estado de necesidad», la «razón formal» por la cual debería producirse efectivamente dicha pena falla, dado que no hay intención objetiva de cisma formal ni se creará una jurisdicción paralela, repito. 7. ¿Recibió Mons. Lefebvre la pena de excomunión? — Sí, como seguramente la recibirán estos obispos, pero también su excomunión fue nula, ya que, en el plano sobrenatural del Cuerpo Místico, ese obispo nunca dejó de estar en comunión con la Iglesia. 8. ¿Qué quiere decir con esto? — La esencia de la comunión es triple, a saber: doctrinal, sacramental y jerárquica. Estimo, pues, que el obispo Lefebvre y, por extensión, la FSSPX, no negaron ninguna de estas tres «dimensiones esenciales» de la comunión eclesial. 9. ¿La FSSPX está en comunión doctrinal? — Por supuesto, no ha dejado de enseñar lo que la Iglesia ha creído siempre. 10. ¿Pero los lefebvrianos no están siempre poniendo en cuestión los documentos del Concilio Vaticano II? — No hacen una enmienda a la totalidad, como la gente comúnmente cree, habida cuenta de que, en sus textos, existen elementos que forman parte del «depositum fidei», pero abordan, con espíritu crítico, ciertas cuestiones «delicadas», en las que resulta legítima la discusión teológica. (Ver la entrada "¿Qué hacer con el Vaticano II?")
11. ¿Cómo puede decir esta barbaridad? — La puedo decir porque la «naturaleza» misma del Concilio me lo permite. 12. ¿Qué quiere decir usted con esto? — Quiero decir que el Vaticano II fue un concilio de «naturaleza pastoral», no dogmático, y, por lo tanto, no gozó del carisma de la infalibilidad, porque, en ningún momento, se quiso definir o condenar nada de modo infalible; ésta fue la decisión expresa de la mayoría de los padres conciliares. Sin embargo, en la época posconciliar, pese a esta «naturaleza pastoral», algunos pretendieron convertir dicho concilio en «superdogma». 13. ¿Superdogma? Esto es una falta de respeto. ¿Por qué está utilizando la narrativa lefebvriana? — Estoy empleando, de hecho, las mismísimas palabras de Joseph Ratzinger, quien, en una visita a los obispos de Chile (1988), utilizó estos mismos términos. 14. Por otro lado, ¿es cierto que la FSSPX está en comunión sacramental? — Sus sacramentos no sólo son válidos, sino que se celebran según los ritos tradicionales que la Iglesia ha empleado desde tiempo inmemorial. 15. Pero resulta evidente que la FSSPX no está en comunión jerárquica, ¿verdad? — Pese a que, a nivel canónico, su «situación institucional» es irregular e imperfecta, la Fraternidad no deja de reconocer al papa de Roma como supremo pastor de la Iglesia universal. De hecho, también reconoce y respeta la jurisdicción de todos los obispos del orbe católico. 16. ¿Deme una prueba de lo que está diciendo? — En cada misa de la FSSPX, sin excepción, los sacerdotes nombran, en el «canon missae», al papa y al obispo del lugar. 17. ¿No es éste un argumento muy débil? — Por Dios que no lo es. La manifestación más formal y pública del reconocimiento jerárquico se da precisamente en la santa misa, concretamente en el canon. 18. ¿Es usted lefebvriano o filolefebvriano? — Ni una cosa ni otra, señor; yo voy por libre. Simplemente soy católico y, como tal, tengo espíritu crítico, o sea, la buena costumbre de emplear la razón y el juicio de discernimiento. 19. ¿Pero parece que usted está en todo de acuerdo con la FSSPX? — No, no lo estoy. En ciertas actitudes y cuestiones no estoy de acuerdo, pero éstas, bajo mi punto de vista, son secundarias y accidentales. En lo «esencial», estoy al 100% de acuerdo con la Fraternidad y, por lo tanto, no contribuiré a su injusta y desproporcionada «demonización» pública. 20. ¿Me puede decir qué es lo esencial? — Lo «esencial» es su «catolicidad». Punto final. 21. ¿Pero no le preocupa el «escoramiento» de los lefebvrianos? — Me preocupa más la caterva de heterodoxos, blasfemos y sacrílegos que hay por doquier, especialmente en Alemania. También me inquieta la doble vara de medir que parece existir a la hora de aplicar penas y censuras por parte de la autoridad eclesiástica. 22. Entonces, ¿qué solución ve usted al actual problema lefebvriano? — Primeramente, creo que Roma debería ser benevolente y aceptar formalmente la consagración de estos próximos obispos, al mismo tiempo que debería reconocer los frutos espirituales del apostolado de la FSSPX. Creo que éste sería un verdadero gesto de misericordia y de inteligencia; ambas cosas no son excluyentes.
Dr. Mn. Jaime Mercant Simó ------------------------------ Imagen ilustrativa: Las cuatro consagraciones episcopales de manos de Mons. Marcel Lefebvre y Mons. Antônio de Castro Mayer (30 de junio de 1988, Écône, Suiza).
Ignacio Kilmot
Pretendemos hacer una evaluación lo más justa y objetiva posible de la respuesta de la FSSPX a la Roma modernista. Esta evaluación no puede ser debidamente justa si no se tiene en cuenta todo lo que ha ocurrido en la Fraternidad desde el estallido de la crisis en 2012, y precedentemente la manera en que Monseñor Lefebvre manejó sus relaciones con Roma.
MIS COMENTARIOS
DENTRO DEL TEXTO EN MAYÚSCULAS. LOS DESTACADOS EN NEGRITAS Y ROJO TAMBIEN NOS
PERTENECEN.
Carta del Padre Pagliarani al Cardenal Fernández
19 Febrero 2026
Fuente: FSSPX Actualidad
Respuesta del Consejo General de la Fraternidad San
Pío X al Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
Menzingen, 18 de febrero de 2026
Miércoles de Ceniza
Eminencia Reverendísima,
Ante todo, le agradezco haberme recibido el pasado
12 de febrero, así como haber hecho público el contenido de nuestro encuentro,
lo cual favorece una perfecta transparencia en la comunicación.
No puedo sino acoger favorablemente la apertura a
una discusión doctrinal, manifestada hoy por la Santa Sede, por la sencilla
razón de que fui yo mismo quien la propuso hace exactamente siete años, en una
carta fechada el 17 de enero de 20191.
En aquel momento, el Dicasterio no
mostró realmente interés por tal discusión, aduciendo —de forma oral— que era
imposible llegar a un acuerdo doctrinal entre la Santa Sede y la Fraternidad
San Pío X.
ENTONCES ROMA HABLÓ CLARAMENTE. NO PODRÍA HABER UN
ACUERDO DOCTRINAL, POR LO CUAL UNA DISCUSIÓN NO TENDRÍA SENTIDO. ¿PORQUÉ AHORA
ENTONCES “ACOGER FAVORABLEMENTE” QUE HAYA UNA DISCUSIÓN DOCTRINAL, CUANDO ES
EVIDENTE QUE ESTA ROMA ENSEÑA OTRA DOCTRINA QUE LA CATÓLICA, A LA CUAL HACE
TODO LO POSIBLE POR COMBATIR?
Por parte de la Fraternidad, una discusión
doctrinal era —y sigue siendo— deseable y útil. En efecto, aunque no se llegue
a un acuerdo, los intercambios fraternos permiten conocerse mejor mutuamente,
afinar y profundizar los propios argumentos, comprender mejor el espíritu y las
intenciones que animan las posiciones del interlocutor, sobre todo su amor real
por la Verdad, por las almas y por la Iglesia. Esto se aplica, en todo momento,
para ambas partes.
ESTO NO TIENE SENTIDO.
DISCUTIR DOCTRINALMENTE SABIENDO QUE NO SE LLEGARÁ A UN ACUERDO ES UN DIÁLOGO
DE SORDOS. ES UN ARGUMENTO SENTIMENTAL POR EL CUAL SE PRETENDERÍA QUE LOS
ROMANOS, ESCUCHANDO A LOS MIEMBROS DE LA FRATERNIDAD, POCO A POCO SE VOLVERÍAN MÁS
CARITATIVOS Y SIMPÁTICOS CON LA FSSPX Y ASÍ ALGÚN DÍA SE DECIDIRÍAN A AYUDARLA.
Esa era precisamente mi intención en 2019, cuando
sugerí una discusión en un momento sereno y pacífico, sin la presión o la
amenaza de una posible excomunión que habría hecho el diálogo un poco menos
libre, lo cual, lamentablemente, sucede hoy.
LAS DISCUSIONES DOCTRINALES LLEVADAS A CABO ENTRE
ROMA Y LA FSSPX ENTRE 2009 Y 2011 NO ARROJARON NINGUN RESULTADO. FUE COMO SI NO
HUBIESEN EXISTIDO, CONFESO EL PADRE BOUCHACOURT. ¿A CUENTO DE QUE REINCIDIR EN
ESOS PELIGROSOS CONTACTOS CON ENEMIGOS DE LA IGLESIA?
Dicho esto, aunque me alegra, por supuesto, esta
nueva apertura al diálogo y la respuesta positiva a mi propuesta de 2019, no puedo aceptar, por honestidad intelectual y
fidelidad sacerdotal, ante Dios y ante las almas, la perspectiva y los
objetivos en nombre de los cuales el Dicasterio propone reanudar el diálogo en
la situación actual; ni tampoco, por otra parte, el aplazamiento de la fecha
del 1 de julio.
ESTÁ MUY BIEN QUE NO ACEPTE UN DIÁLOGO QUE SABE NO LLEGARÁ A UN ACUERDO DOCTRINAL O TRAS EL CUAL SE LE QUERRA IMPONER A LA FSSPX LOS ERRORES CONCILIARES. PERO EL PROBLEMA DE PAGLIARANI ES “LA PERSPECTIVA Y LOS OBJETIVOS” DE ESOS DIALOGOS, NO LOS DIALOGOS EN SÍ. ¿POR QUE O PARA QUE INSISTE EN MANTENER ESOS CONTACTOS? YA LO DIJO MÁS ARRIBA: PARA QUE LOS CONCILIARES Y SINODALES ROMANOS TENGAN CON ELLOS “INTERCAMBIOS FRATERNOS”. PERO, ¿SE PUEDE TENER UN INTERCAMBIO FRATERNO CON LOS QUE ENSEÑAN HEREJIAS, LOS QUE PROMUEVEN LA DEGENERACION SODOMITA, LOS QUE OFENDEN A LA SANTISIMA VIRGEN, LOS QUE PERSIGUEN LA MISA TRIDENTINA?
La carta es una negativa, aunque no tajante o definitiva porque es también una súplica dirigida a Roma para que ceda en algo, y esto en nombre de la caridad (*).
Veremos... De acá al 1 de julio pueden pasar muchas cosas.
Como sea, no se puede aplaudir a la FSSPX antes de conocer los nombres de los nuevos obispos: si ellos son auténticos antiliberales militantes, aplaudiremos.
CARTA DEL P. PAGLIARANI AL CARD. FERNÁNDEZ
ANEXO 1:
CARTA DEL P. PAGLIARANI A MONS. POZZO (ahora revelada)
ANEXO 2:
NOTA DE LA FSSPX ACERCA DE LA ACUSACIÓN DE CISMA
ANEXO 3:
CARTA DE MONS. FELLAY AL CARD. MÜLLER (comentada por NP, en su oportunidad, acá)
(*): "la suma intransigencia católica es la suma católica caridad. Y porque hay pocos intransigentes, hay al presente pocos caritativos de verdad. La caridad liberal que hoy está de moda es en la forma el halago y la condescendencia y el cariño; pero es en el fondo el desprecio esencial de los verdaderos bienes del hombre y de los supremos intereses de la verdad y de Dios." (El Liberalismo es Pecado", P. Sardá y Salvany, cap. XXI).
La declaración del Dicasterio para la Doctrina de la Fe a propósito de la reunión con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, bajo las apariencias de un falso espíritu de diálogo, tiene como único objetivo impedir las consagraciones episcopales.
1 – Habla de “requisitos mínimos para la plena comunión con la Iglesia Católica”, como si existiera una especie de mínimo común denominador en la fe integral e inmutable. No hay nada que discutir: la Fraternidad ya está en comunión con la Iglesia Católica de todos los tiempos. Es más bien el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, con su Prefecto Tucho Fernández, quien debe ser cuestionado y juzgado por haber pisoteado esos “requisitos mínimos”, aceptando errores conciliares y sinodales, subversión moral e idolatría.
2 – La pretensión de querer «esbozar un estatuto canónico» para la Fraternidad es absolutamente inaceptable y debe evitarse. Cualquier configuración canónica la entregaría a los tentáculos del actual «sistema» vaticano, con el objetivo de destruir toda resistencia tradicional. Lo hemos visto con las comunidades Ecclesia Dei que han sido silenciadas o disueltas: sería un suicidio espiritual.
3 – Fernández cita la Constitución Dogmática Pastor Æternus del Primer Concilio Vaticano , reiterando engañosamente la doctrina del poder papal “ordinario, supremo, pleno, universal, inmediato y directo”. ¡Qué hipocresía por parte de los que promueven la “sinodalidad”, considerando el Vaticano I obsoleto y un obstáculo para la unidad ecuménica con herejes y cismáticos! El doble rasero es descarado: por un lado, Tucho sostiene que el Vaticano II no puede ser revisado ni modificado, porque es la “conditio sine qua non” de la existencia misma de la Iglesia conciliar y sinodal. Por otro lado, el Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, con su documento “El Obispo de Roma”, teoriza una “reinterpretación” del Papado a la luz de la sinodalidad y el ecumenismo, contradiciendo y revocando esencialmente la Pastor Æternus y todo el Magisterio concerniente al Romano Pontífice.
4 – El Derecho Canónico emerge trastocado y subvertido: su principio cardinal ya no es la salvación de las almas —«Salus animarum suprema lex»—, sino que se convierte en una herramienta para consolidar un poder autorreferencial y tiránico, y en un arma para reprimir cualquier voz que exprese una disidencia más allá de la debida obediencia contra los subversivos que usurpan la autoridad en la Iglesia Católica. Aquí también, la doble moral es evidente: basta con pensar en la connivencia de la Santa Sede con respecto a las ordenaciones episcopales de la Asociación Patriótica China o las escandalosas iniciativas cismáticas de la Conferencia Episcopal Alemana.
El encuentro entre Tucho Fernández y el padre Davide Pagliarani pone de relieve la paradoja de los últimos sesenta años: quienes son declarados fuera de la Iglesia católica conservan la fe, y quienes son considerados en comunión con la Sede Apostólica —hasta el punto de ocupar sus más altos cargos— son en realidad herejes y apóstatas.
+ Carlo Maria Viganò, Arzobispo
Viterbo, 14 de febrero de 2026
Comentario de NP: la forma y el fondo de esta declaración del Arzobispo Viganò, nos recuerda el modo directo y valiente de hablar que tuvo la FSSPX hasta el inicio de la desviación liberal.
Comunicado de la Casa Generalicia: entrevista en Roma
12 Febrero 2026La Neo-FSSPX ha publicado una entrevista muy cuidadosamente elaborada, en la que el P. Pagliarani se refiere a las anunciadas consagraciones episcopales.
El tono es muy distinto al que usaba Mons. Lefebvre, dado que, al menos desde el 2012, la Fraternidad ha optado por ser más diplomática que combatiente. Y así, por ejemplo, los términos "liberalismo" o sus derivados y "modernismo" o sus derivados, no aparecen ni una sola vez en esta autoentrevista; lo cual no es normal, pues la actual crisis de la Iglesia se debe al liberalismo y al modernismo.
EL JEFE DEL DICASTERIO PARA LA DOCTRINA
DEL VATICANO SOSTENDRÁ PLÁTICAS CON EL LÍDER DE LA FSSPX
El Cardenal Fernández dijo
a The Pillar que esperaba “encontrar una vía fructífera de
diálogo”
Edgar Beltrán
Al anunciar el paso el 2
de febrero, el P. Davide Pagliarani,
superior general de la FSSPX, dijo que la decisión de consagrar nuevos obispos
en julio se tomó después de que solicitara una audiencia con el Papa León XIV
en agosto de 2025 y tras recibir recientemente una carta del Vaticano “que de
ninguna manera responde a nuestras peticiones”.
El Cardenal Fernández
dijo a The Pillar el 4 de febrero que la carta a la que se refería Pagliarani
fue enviada por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe. El prefecto del DDF
indicó que la carta “simplemente respondía negativamente a la posibilidad de
proceder ahora con nuevas ordenaciones episcopales”.
“Hemos estado
intercambiando cartas en tiempos recientes. La próxima semana me reuniré con el P. Pagliarani en el DDF para intentar encontrar
un camino fructífero de diálogo”, explicó Fernández.
Varias fuentes dijeron a
The Pillar que conversaciones anteriores también involucraron a otros dos
obispos de la FSSPX, el obispo Bernard Fellay y el obispo Alfonso de Galarreta,
y por parte del Vaticano, al Cardenal Kurt Koch, prefecto del Dicasterio para
la Promoción de la Unidad de los Cristianos, y al Arzobispo Guido Pozzo,
exsecretario de la ya suprimida Comisión Pontificia Ecclesia Dei.
Sin embargo, Fernández
dijo a The Pillar que la reunión próxima se limitaría a él y a Pagliarani.
La FSSPX es una
fraternidad sacerdotal fundada por el arzobispo francés Marcel Lefebvre en 1970
en respuesta a las reformas del Concilio Vaticano II. Lefebvre fue excomulgado por el Papa Juan
Pablo II en 1988 por cisma, tras consagrar cuatro obispos sin mandato papal.
Durante muchos años, la
FSSPX fue ampliamente considerada una organización cismática. Lefebvre falleció
en 1991. Solo dos de los cuatro obispos
consagrados en 1988 sobreviven: el obispo Bernard Fellay, de 67 años, y el
obispo Alfonso de Galarreta, de 69 años. El obispo Bernard Tissier de Mallerais
falleció en 2024, y el obispo Richard Williamson fue expulsado del grupo en
2012 y murió en 2025.
La Fraternidad dijo en un
comunicado del 2 de febrero que Pagliarani había solicitado una audiencia con
León XIV en agosto, “dando a conocer su deseo de presentar al Santo Padre,
de manera filial, la situación actual de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X”.
Indicó que la decisión de consagrar nuevos obispos se tomó tras “haber recibido de la Santa Sede, en días recientes, una carta que de ninguna manera responde a nuestras peticiones”.
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La presente entrada reproduce un interesante artículo de la revista inglesa Catholic Herald. La negrita ha sido añadida por NP.
La Fraternidad San Pío X ha anunciado que el próximo 1 de julio tendrán lugar nuevas consagraciones episcopales, por los obispos de la Fraternidad, marcando un momento significativo para la sociedad sacerdotal tradicionalista y sus relaciones con Roma.
La decisión se hizo pública internamente el 2 de febrero, festividad de la Purificación de la Santísima Virgen María, por el P. Davide Pagliarani, Superior General de la Fraternidad San Pío X, durante una ceremonia en el Seminario Internacional de San Cura de Ars en Flavigny-sur-Ozerain. En el contexto de la investidura de la sotana, el P. Pagliarani confirmó que los obispos de la Fraternidad llevarían a cabo las consagraciones durante este año.
En un comunicado que acompaña al anuncio, la Sociedad indicó que la decisión se tomó tras un largo período de reflexión y oración. También reveló que el P. Pagliarani había solicitado una audiencia con el Santo Padre en agosto pasado, explicándole por escrito lo que describió como la situación actual de la Sociedad. En una carta posterior, abordó lo que denominó la necesidad particular de asegurar la continuidad del ministerio episcopal dentro de la FSSPX.
Según el comunicado, los obispos de la Fraternidad han viajado extensamente durante casi cuatro décadas para atender a los fieles fieles a la liturgia tradicional de la Iglesia y que buscan los sacramentos del Orden Sagrado y la Confirmación. La dirección de la Fraternidad afirmó que esta demanda pastoral sigue siendo apremiante y generalizada.
El comunicado añadió que, en los últimos días, la FSSPX había recibido una carta de la Santa Sede que, en su opinión, no respondía a sus peticiones. «Tras una larga deliberación en oración, y habiendo recibido de la Santa Sede en los últimos días una carta que no responde en absoluto a nuestras peticiones», decía el texto, el P. Pagliarani, con el apoyo unánime de su consejo, consideró que «el estado objetivo de grave necesidad en el que se encuentran las almas exige tal decisión».
Al explicar la justificación espiritual y eclesial de la medida, la declaración citó las palabras escritas por el P. Pagliarani el 21 de noviembre de 2024, para conmemorar el 50.º aniversario de una declaración del arzobispo Marcel Lefebvre, fundador de la Sociedad. «Solo en la Iglesia de todos los tiempos y en su Tradición constante encontramos la garantía de estar en la Verdad, de seguir predicándola y sirviéndola», escribió el P. Pagliarani.
Continuó: “La Fraternidad San Pío X no busca ante todo su propia supervivencia: busca principalmente el bien de la Iglesia universal y, por eso, es eminentemente una obra de la Iglesia que, con una libertad y una fuerza únicas, responde adecuadamente a las necesidades específicas de una época trágica sin precedentes”.
La declaración concluyó recordando la declaración del Arzobispo Lefebvre de 1974, reafirmando la intención de la Sociedad de continuar su labor sin hostilidad hacia la autoridad eclesiástica. «Este único objetivo sigue siendo nuestro hoy, como lo fue hace 50 años: 'Por eso, sin rebeldía, amargura ni resentimiento, continuamos nuestra labor de formación sacerdotal bajo la guía del Magisterio siempre presente, convencidos de que no podemos prestar un servicio mayor a la Santa Iglesia Católica, al Soberano Pontífice y a las generaciones futuras'».
La Sociedad también indicó que se ofrecerán más aclaraciones oportunamente. «En los próximos días, el Superior General ofrecerá más explicaciones sobre la situación actual y su decisión», afirmó.
Según entiende Catholic Herald, desde el año pasado se vienen llevando a cabo conversaciones entre la Sociedad de San Pío X y el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, con especial atención a la cuestión de la sucesión episcopal dentro de la Sociedad.
Fuentes familiarizadas con las conversaciones indicaron que se esperaba que las reuniones entre representantes de la FSSPX y Roma continuaran a finales de este mes o en marzo, y que el Catholic Herald tenía conocimiento de este calendario. La referencia de la Fraternidad a haber recibido una carta de la Santa Sede que «no responde en absoluto a nuestras solicitudes» sugiere que la correspondencia podría marcar una ruptura, o al menos un grave impasse, en las conversaciones en curso y parece haber precipitado la decisión de proceder con nuevas consagraciones episcopales de forma independiente.
El anuncio de nuevas consagraciones episcopales por parte de la Fraternidad San Pío X se ha estado acercando desde hace meses, y la decisión de fijar una fecha con tanta antelación cambia fundamentalmente la dinámica de las actuales negociaciones entre Roma y la Fraternidad.
El anuncio de que la Fraternidad San Pío X tiene la intención de proceder a nuevas consagraciones episcopales el 1 de julio no fue inesperado. Catholic Herald informó en enero que las negociaciones entre la Fraternidad y la Santa Sede estaban en curso y que se esperaban nuevas reuniones este mes o marzo. La propia declaración de la Fraternidad confirma ahora lo que se había entendido sin ruido.
En 1988, cuando el arzobispo Marcel Lefebvre anunció su intención de consagrar obispos sin mandato papal, el calendario público fue breve y deliberadamente reducido. La presión sobre Roma llegó tarde y con rapidez. Esta vez, la Fraternidad ha optado por el enfoque opuesto. Al anunciar su intención con meses de antelación, ha puesto las cartas sobre la mesa. Lo que está claro es que las conversaciones se han estancado y la Fraternidad está preparada para actuar a menos que las circunstancias cambien.
La FSSPX ha sostenido durante mucho tiempo que sus obispos son esenciales para una misión pastoral mundial dirigida a los católicos fieles a la liturgia tradicional y a la vida sacramental. Durante décadas, sus obispos han viajado constantemente, confiriendo confirmaciones y ordenaciones a través de los continentes.
La estrategia emergente parece ser la de ejercer presión. Al fijar una fecha con tanta antelación, la Fraternidad ha aumentado la presión sobre Roma, dejando abierta la posibilidad de un nuevo acuerdo. La referencia en su declaración a una carta de la Santa Sede «que no responde en absoluto a nuestras peticiones» es reveladora. No sugiere una ruptura repentina, sino un endurecimiento gradual de las posiciones ahora expuestas al público.
También hay una pregunta para Roma: ¿cómo aborda el Vaticano un movimiento tradicionalista más amplio, más seguro y más transparente que hace casi 40 años? El silencio o la demora ahora conllevan un mayor riesgo, ya que la estrategia de la Fraternidad parece diseñada para forzar la claridad, ya sea mediante la reanudación de las negociaciones o mediante una confrontación que ninguna de las partes afirma públicamente desear.
Fuente: Catholic Herald
Comentario de Non Possumus: ya sabremos si la Neo-FSSPX tiene la verdadera intención de consagrar obispos o si este anuncio y los diversos trascendidos y señales sobre lo mismo de los meses y años anteriores, no son más que una estratagema para lograr que Roma destrabe las negociaciones y llame a los líderes de la Fraternidad a sentarse a la mesa a conversar. En el primer caso, los nombres de los sacerdotes que sean consagrados descubrirán inevitablemente las reales intenciones que tiene la FSSPX respecto de su relación con la Roma liberal, modernista y apóstata.
"Contactos entre la Santa Sede y la Fraternidad San Pío X para evitar rupturas
En respuesta a las preguntas de los periodistas, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha subrayado que tras el anuncio de ordenaciones episcopales en julio, las conversaciones entre las partes continúan.
«Continúan los contactos
entre la Fraternidad San Pío X y la Santa Sede, con la voluntad de evitar
rupturas o soluciones unilaterales con respecto a las problemáticas surgidas».
Así lo afirmó Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede,
al responder a las preguntas de los periodistas sobre el anuncio realizado
ayer, 2 de febrero, por la Fraternidad, de las próximas consagraciones
episcopales previstas para el 1 de julio en el Seminario Internacional San
Curato d'Ars en Flavigny-sur-Ozerain, Francia.
En el comunicado de la
Fraternidad San Pío X se hace referencia a una carta enviada a la Santa Sede en
la que se expresaba «la necesidad particular de la Fraternidad de asegurar la
continuidad del ministerio de sus propios obispos». La Santa Sede —se lee en el
comunicado— envió «una carta que no responde en modo alguno a nuestras
peticiones», de ahí la decisión de seguir el camino indicado."
Fuente: Vatican News
La FSSPX anuncia su plan
para la consagración episcopal
sin el permiso papal,
esta medida constituiría un acto de cisma canónico
Edgar Beltrán
2 de febrero de 2026
La Fraternidad Sacerdotal
San Pío X anunció el lunes que planea consagrar nuevos obispos el 1 de julio,
una medida que llega después de meses de conversaciones con funcionarios del
Vaticano.
El P. Davide Pagliarani,
superior general de la FSSPX, indicó que la decisión se tomó tras solicitar una
audiencia con el Papa León XIV en agosto del año pasado y después de recibir
“una carta de la Santa Sede en los últimos días que de ninguna manera responde
a nuestras peticiones”.
La Fraternidad de San Pío
X es una fraternidad sacerdotal fundada por el arzobispo Marcel Lefebvre en
1970 en respuesta a las reformas del Concilio Vaticano II. Lefebvre fue
excomulgado por el papa san [sic] Juan Pablo II en 1988 por cisma, tras consagrar
cuatro obispos sin mandato papal, y durante muchos años la FSSPX fue
ampliamente considerada una organización cismática.
El grupo cuenta
actualmente solo con dos de los cuatro obispos consagrados por su fundador en
1988: el obispo Bernard Fellay, de 67 años, y el obispo Alfonso de Galarreta,
de 69 años. El obispo Bernard Tissier de Mallerais falleció en 2024, y el obispo
Richard Williamson fue expulsado del grupo en 2012 y murió el año pasado. El
arzobispo Lefebvre falleció en 1991. La Fraternidad indicó en un comunicado que
Pagliarani solicitó una audiencia con el Papa León en agosto, “informándole de
su deseo de explicar filialmente la situación actual de la Fraternidad
Sacerdotal San Pío X”.
En una segunda carta,
[Pagliarani] abordó explícitamente la necesidad particular de la Fraternidad de
asegurar la continuación del ministerio de sus obispos, quienes han recorrido
el mundo durante casi 40 años para responder a los numerosos fieles apegados a
la Tradición de la Iglesia y deseosos de que los sacramentos del Orden Sagrado
y la Confirmación sean conferidos para el bien de sus almas”, añade la carta.
La decisión de consagrar
nuevos obispos se tomó después de “haber recibido una carta de la Santa Sede en
los últimos días que de ninguna manera responde a nuestras peticiones”.
El padre Pagliarani,
apoyado por la opinión unánime de su consejo, considera que el estado objetivo
de grave necesidad en que se encuentran las almas requiere tal decisión”,
señaló el comunicado.
The Catholic Herald
informó que se esperaba que la FSSPX y Roma continuaran con reuniones en
febrero o marzo, pero que la FSSPX decidió cancelar esas reuniones tras recibir
la carta recientemente enviada por la Santa Sede, mencionada por Pagliarani.
Fuentes cercanas a la
situación indicaron a The Pillar que las reuniones habrían sido dirigidas por
el cardenal Kurt Koch, prefecto del Dicasterio para la Unidad de los
Cristianos, y funcionarios del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, con la
participación de obispos de la FSSPX y el superior general en las discusiones.
Otra fuente cercana a la
FSSPX dijo a The Pillar que, aunque las discusiones sobre ordenar nuevos
obispos habían sido un secreto a voces durante aproximadamente un año, el
anuncio de los planes podría tener la intención de presionar a Roma para que
tome en serio las demandas de la FSSPX.
“Fijar una fecha [para
las consagraciones] es una forma de presionar a la Santa Sede y obligarla a
negociar”, añadió la fuente.— Si los planes de consagración avanzan sin
autorización del Vaticano, marcarían un nuevo acto de cisma canónico por parte
de los participantes, con excomunión automática incurrida tanto por el obispo o
los obispos que realicen la consagración como por aquellos hombres que la
reciban. Tal medida restablecería efectivamente las relaciones entre la Santa
Sede y la Fraternidad a su punto más bajo original en 1988. En las últimas
décadas, el Vaticano ha descrito a la Fraternidad como poseedora de una
“irregularidad institucional” con la Iglesia, en lugar de calificarla como una
secta cismática.
En 2009, el papa
Benedicto XVI levantó la pena de excomunión incurrida por los obispos de la Fraternidad
a través de sus consagraciones episcopales ilícitas. Al mismo tiempo, Benedicto
aclaró que la FSSPX no tiene estatus canónico en la Iglesia y que sus
sacerdotes no podían ejercer un ministerio legítimo.
La Fraternidad ha
mantenido conversaciones continuas con funcionarios del Vaticano a lo largo de
los años sobre la normalización de su estatus en la Iglesia.
La comisión pontificia
Ecclesia Dei, constituida dentro del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, ha
afirmado que, aunque existe cierta comunión entre la Iglesia y la FSSPX, se
trata de una “comunión imperfecta” y se necesita una mayor reconciliación o “regularización
institucional”.
El papa Francisco
continuó el diálogo de Benedicto con la FSSPX, con miras a la reconciliación.
Aunque la distancia teológica entre el Vaticano y la FSSPX pareció endurecerse
o incluso aumentar bajo el papa Francisco, la regularización institucional también
pareció acercarse en términos prácticos.
Francisco concedió a los
sacerdotes de la Fraternidad la facultad de oír confesiones durante el Año de
la Misericordia en 2015, y extendió esa facultad indefinidamente al año
siguiente.
Francisco se reunió en
2016 con el entonces superior de la FSSPX, el obispo Bernard Fellay. La reunión
“duró 40 minutos y se desarrolló en un ambiente cordial”, indicó la Fraternidad
en ese momento. “Tras la reunión, se decidió que los intercambios actuales
continuarían. El estatus canónico de la Fraternidad no se abordó directamente,
ya que el papa Francisco y el obispo Fellay determinaron que estos intercambios
debían continuar sin prisa”.
En 2017, el secretario de
la comisión Ecclesia Dei, el arzobispo Guido Pozzo, quien estaba a cargo del
diálogo con la FSSPX en ese momento, dijo en una entrevista que un grupo de
trabajo estaba “actualmente trabajando en mejorar ciertos aspectos de la estructura
canónica [de la FSSPX], que será una prelatura personal”, indicando que un
acuerdo potencial podría estar cerca.
Ese mismo año, el papa
Francisco también afirmó que, en circunstancias muy limitadas, los obispos
diocesanos podían otorgar a los sacerdotes de la FSSPX la facultad de
presenciar válidamente matrimonios católicos.
Ese mismo año, Fellay, el
entonces superior de la Fraternidad, afirmó en una entrevista que había
recibido una carta en 2016 de Roma que indicaba que la Fraternidad podía
ordenar sacerdotes sin el permiso del ordinario local.
Estas concesiones
sacramentales se han centrado en el bien espiritual de los católicos que
asisten a capillas administradas por la FSSPX, con el papa Francisco
enfatizando que no quería que los católicos que asistían a esas capillas se
quedaran sin la posibilidad de confesión o de contraer matrimonio válidamente.
Sin embargo, muchos
obispos han continuado desaconsejando a los católicos que asistan a capillas de
la FSSPX debido a su estatus canónico irregular. En 1996, un obispo declaró que
los católicos que se unan a capillas de la FSSPX pueden estar sujetos a excomunión,
lo que sigue siendo ley particular en la Diócesis de Lincoln, Nebraska.
El grupo cuenta con unos
700 sacerdotes en ministerio en todo el mundo, concentrados principalmente en
Europa y Estados Unidos. La Fraternidad afirma que unos 600.000 católicos
asisten a sus misas, con 25.000 asistentes regulares en Estados Unidos.
Comunicado del 2 de febrero de 2026.
En este día 2 de
febrero de 2026, fiesta de la Purificación de la Santísima Virgen, el Reverendo
Padre David Pagliarani, Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío
X, en el curso de la ceremonia de toma de sotana que presidía en el Seminario Internacional
San Cura de Ars, en Flavigny-sur-Ozerain, en Francia, anunció públicamente su
decisión de confiar a los obispos de la Fraternidad el encargo de proceder a
nuevas consagraciones episcopales el próximo 1 de julio.
El pasado mes de
agosto solicitó la gracia de una audiencia con el Santo Padre, haciéndole
conocer su deseo de exponerle filialmente la situación actual de la Fraternidad
Sacerdotal San Pío X. En una segunda carta, le expresó abiertamente y
explícitamente la necesidad particular de la Fraternidad de asegurar la
continuidad del ministerio de sus obispos, que recorren el mundo desde hace
cerca de cuarenta años, para responder a los numerosos fieles apegados a la
Tradición de la Iglesia y deseosos de que sean conferidos, para el bien de sus
almas, los sacramentos del orden y de la confirmación.
Tras haber madurado
largamente su reflexión en la oración, y tras haber recibido de la Santa Sede,
en estos últimos días, una carta que no responde en absoluto a nuestras
peticiones, el Padre Pagliarani, apoyado en el parecer unánime de su Consejo,
estima que el estado objetivo de grave necesidad en el que se encuentran las
almas exige tal decisión.
Las palabras que
escribió el 21 de noviembre de 2024, con ocasión de los cincuenta años de la
declaración histórica de monseñor Marcel Lefebvre, son más que nunca reflejo de
su pensamiento y de sus intenciones:
«Solo en la Iglesia
de todos los tiempos y en su Tradición constante encontramos la garantía de
estar en la Verdad, de continuar predicándola y sirviéndola. […]
«La Fraternidad
[San Pío X] no busca primero su propia supervivencia: busca principalmente el
bien de la Iglesia universal y, por ello, es por excelencia una obra de
Iglesia, que con una libertad y fuerza únicas responde adecuadamente a las
necesidades específicas de una era trágica sin precedentes.
«Este único
objetivo sigue siendo hoy nuestro, como lo era hace cincuenta años: “Por eso,
sin ninguna rebelión ni amargura ni resentimiento alguno, proseguimos nuestra
obra de formación sacerdotal a la luz del magisterio de siempre, convencidos de
que no podemos rendir mayor servicio a la Santa Iglesia católica, al Sumo
Pontífice y a las generaciones futuras (Mons. Lefebvre, Declaración del 21 de noviembre de 1974).”»
En los próximos
días, el Superior General proporcionará explicaciones complementarias sobre la
situación actual y sobre su decisión.
«Nos cum Prole pia benedicat Virgo Maria.
Que la
Virgen María nos bendiga junto con su divino Hijo.»
Menzingen, 2 de
febrero de 2026