domingo, 29 de agosto de 2021

SERMÓN PARA EL DOMINGO XIV DESPUÉS DE PENTECOSTÉS - P. Trincado

 


Este sermón consistirá en comentar la Epístola de este domingo, siguiendo, en lo principal, a Santo Tomás de Aquino en su Comentario a Gálatas.

Andad en el Espíritu y no cumpliréis los deseos de la carne, es decir, andad en el Espíritu Santo obrando bien. Porque el Espíritu Santo mueve y estimula a los corazones a obrar bien.

Pues no puede permanecer firme la razón humana sino en cuanto es regida por el Espíritu divino. Los que se rigen por el espíritu de Dios, esos son los hijos de Dios (Rm 8,14).

Andar en el espíritu libera de la corrupción de la carne, es decir, de lo que hay de moralmente malo en seguir los impulsos de la carne. Por eso sigue diciendo: y no cumpliréis los deseos de la carne, o sea, las delectaciones o placeres de la carne que la propia carne sugiere. Esto deseaba San Pablo cuando decía:¿Quién me liberará de este cuerpo de muerte? (Rm 7, 24). Y allí mismo contesta: la gracia de Dios.

Y éste es el peculiar anhelo de los santos: no cumplir los apetitos a que instiga la carne. Mas -precisa Santo Tomás de Aquino- no se incluyen en esto los deseos que son por necesidad de la carne (como comer), sino tan sólo los que son superfluos o innecesarios, y acá entran todos los pecados de la carne, pues nadie peca haciendo lo que necesita hacer.

Porque la carne desea en contra del espíritu y el espíritu contra la carne: hay en nosotros una lucha entre la carne y el espíritu (el nuestro o el de Dios). Porque el deseo de la carne impide el deseo del espíritu, pues sucede que ocupándose el alma de las cosas inferiores, que son las de la carne, se aparta de las superiores, que son las del espíritu, dice Santo Tomás.

Manifiestas son las obras de la carne, las cuales son: fornicación, impureza, impudicia, lujuria, idolatría, hechicería, enemistades, contiendas, celos, cóleras, riñas, disensiones, sectas, envidias, homicidios, embriagueces, comilonas, y otras cosas semejantes, sobre las cuales os prevengo, como ya tengo dicho, que los que tales cosas hacen no alcanzarán el reino de Dios. Llevan al Infierno cuando son pecado mortal.

Entre estas obras de la carne se incluyen las que se originan en los deseos propiamente carnales, pero también las que tienen su causa en el amor propio o egoísmo. Santo Tomás dice que vive según la carne cualquiera que vive conforme a sí mismo y no conforme al Espíritu Santo, y que todo lo que proviene del amor desordenado de uno mismo se llama obra de la carne.

Un santo decía sobre las religiosas de cierto convento de su tiempo, que “eran castas como ángeles pero orgullosas como demonios”. También eran carnales, aunque se creían muy devotas y espirituales. Así también, es carnal el que mantiene enemistades, el que promueve contiendas o disensiones, el que envidia, etc.; aunque no cometa pecados contra la castidad ni se emborrache, por ejemplo.

En cambio, el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, longanimidad (constancia o igualdad de ánimo), mansedumbre, fe, modestia, continencia, castidad.

¿Quiere alguien saber cuánto obedece a Dios o en qué medida es de Dios, y cuánto obedece a la carne o en qué medida es carnal? Lea este pasaje de la Epístola a los Gálatas.

Los que son de Cristo han crucificado su carne con sus vicios y concupiscencias.

Los que son de Cristo, esto es, quienes tienen el Espíritu de Dios. Los que son de Cristo obran con el Espíritu de Dios.

Y éstos, dice, han crucificado su carne con sus vicios y concupiscencias. No dice: evitan los vicios y las concupiscencias, porque -explica santo Tomás- como buen médico receta el remedio contra la causa del mal: dado que la carne es la causa o raíz de los vicios, si queremos evitarlos, es forzoso dominar la carne. Castigo mi cuerpo y lo esclavizo (1Co 9,27). Y la carne se doma mediante vigilias, ayunos y trabajos (mortificación) y a estas obras se mueven por la devoción que le tienen a Cristo crucificado, por lo cual dice: han crucificado su carne, o sea, se han conformado a Cristo crucificado, afligiendo su carne.

domingo, 22 de agosto de 2021

SUSPENDEN A SACERDOTE POR CELEBRAR LA MISA NOVUS ORDO EN LATÍN

 
El P. Sixto Varela Santamaría

También se le solicitó renunciar a su cargo de cura párroco.

Desde la promulgación, por el Ordinario, de un decreto prohibitorio acorde al motu proprio Traditionis custodes, el P. Varela dejó de celebrar la Misa tridentina y empezó a celebrar la Misa nueva en latín, cosa jamás prohibida; pero -explicó- “a Monseñor tampoco le gustó ni le pareció y lo ve como un acto que prácticamente desencadena esta situación”.

Como en las tiranías comunistas, el obispo envía ahora al P. Varela a «terapia de reeducación». Dice el P. Varela: “iré a México tres meses a un instituto que Monseñor ha conseguido para que me acompañen espiritual, psicológica, médicamente, así dice por lo menos la página de este instituto”. Nótese que el mismo obispo alabó públicamente la aprobación del "matrimonio" entre sodomitas en en su país el pasado año. 

LEER ACÁ

HOY ES LA FIESTA DEL CORAZÓN INMACULADO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA Y ES EL QUINTO ANIVERSARIO DE LA SAJM



"Desde el concilio Vaticano II, el santo Sacrificio de la Misa, la doctrina católica y toda la vida de la Iglesia son atacados por la Jerarquía liberal y modernista. Porque el sacerdocio católico tiene el deber esencial de combatir el liberalismo y el modernismo en defensa de los derechos divinos violados, la Sociedad descarta toda posibilidad de regularización canónica por vía de acuerdo bilateral, de reconocimiento unilateral, o del modo que sea, en tanto la Jerarquía católica no vuelva a la Tradición de la Iglesia." (estatutos e la SAJM, II, 5). 

Mons. Faure firmando el decreto de erección e la SAJM, en el seminario de Avrillé (Francia) el 22 de agosto de 2016.

SERMÓN 2 EN LA FIESTA DEL CORAZÓN INMACULADO
“Al final mi Corazón Inmaculado triunfará” 
Porque en la historia humana es la Sma. Virgen quien cumple el rol de aplastar la cabeza del demonio venciendo todas las herejías, lo que pondrá fin a la espantosa crisis de la Iglesia será el triunfo del Corazón Inmaculado de María. Será un golpe terrible de la Madre de Dios, y no la FSSPX mediante una paz traidora, quien libere a la Iglesia de las cadenas satánicas del liberalismo y del modernismo. 

sábado, 21 de agosto de 2021

PEDIDO URGENTE DE ORACIONES

Pedimos a todos nuestros lectores rezar por la salud del P. Andrés OSB, del monasterio de la Santa Cruz de Nova Friburgo, Brasil. 
Gracias de antemano por esa obra de caridad. 
Dios les retribuya.

viernes, 20 de agosto de 2021

FILOSOFÍA QUIJOTESCA, POR MANUEL DE PRADA

 

Don Quijote, vencido por el caballero de la Blanca Luna. Grabado de Celestino Sadurní sobre un dibujo de Ramó Puiggarí para una edición del Quijote de 1876.

Antes de derribar a don Quijote sobre la arena de la playa de Barcelona, el bachiller Sansón Carrasco (disfrazado para la ocasión de Caballero de la Blanca Luna) fija expresamente las reglas del desafío. Si don Quijote resulta vencido, tendrá que retirarse en su aldea durante un año; pero antes tendrá que declarar que Dulcinea del Toboso no es la dama más hermosa del orbe. Haciéndolo abjurar de la dama de sus pensamientos, Sansón Carrasco pretende, en realidad, que el retiro de don Quijote sea definitivo; pues un caballero que dimite de su causa se convierte en un hombre sin misión.

Pero, una vez derribado y a merced de su vencedor, con la lanza apuntando a su garganta, don Quijote, «como si hablara dentro de una tumba, con voz debilitada y enferma», se niega a renegar de su amada: «Dulcinea del Toboso es la más hermosa mujer del mundo –afirma–, y yo el más desdichado caballero de la tierra, y no es bien que mi flaqueza defraude esta verdad. Aprieta, caballero, la lanza, y quítame la vida, pues me has quitado la honra». Don Quijote se ha entregado a Dulcinea sin condiciones, sin pedir nada a cambio, sin hacer depender su lealtad de que Dulcinea le corresponda. ¿Por qué habría de depender, pues, la grandeza de Dulcinea de la flaqueza de su brazo? No es la fortaleza de don Quijote la que ha encumbrado a Dulcinea como la más hermosa dama del orbe, no es la opinión cambiante de los hombres lo que cambia la sustancia de la verdad. La lealtad de don Quijote a Dulcinea no se ha inmutado ni siquiera cuando la ha visto convertida en una zafia labradora; así que tampoco se inmutará cuando la lanza del Caballero de la Blanca Luna le aprieta la gorja. Y es tan hermosa la determinación de don Quijote que hasta el bellaco de Sansón Carrasco se rinde ante ella: «Viva, viva en su entereza la fama de la hermosura de la señora Dulcinea del Toboso, que sólo me contento con que el gran don Quijote se retire a su lugar un año».

Unamuno señalaba con razón que en esta escena se condensa la filosofía quijotesca. No importa si, peleando en defensa de la verdad, nos derrotan y humillan; no importa que nuestro yo caduco sea vencido, porque la verdad, donde vive nuestro yo eterno, no puede ser vencida. Y se da la paradoja de que, a través de nuestra derrota, esa verdad resplandece con mayor intensidad. Don Quijote acomete todas las empresas sin importarle la derrota, sabe aceptar serenamente el fracaso porque está plenamente convencido de la verdad que defiende. No lo mueve otro afán que actuar como valedor de esa verdad, por eso no admite transacciones sobre la misma, no adopta prevenciones ni urde cálculos, no tiembla ni se retrae. Aunque sabe que esa verdad se la discutirán todos los malandrines, aunque sabe que por sostenerla contra viento y marea será vilipendiado y escarnecido, no está dispuesto a declinar en su defensa; porque la adhesión a esa verdad en la que anida su yo eterno lo ha despojado de amor propio y de respetos humanos. Quien se guía por el amor propio y los respetos humanos acaba urdiendo medias verdades, acaba temiendo más su propia suerte –el rechazo de sus contemporáneos, la pérdida del prestigio, etcétera– que el oscurecimiento de esa verdad que ilumina sus días.

La filosofía quijotesca se resume en luchar contra el espíritu de nuestra época, aun sin esperanzas de victoria. Y para ello tenemos que estar dispuestos a llevarnos muchos coscorrones y a ponernos en ridículo, no sólo ante los hombres moldeados por la mentalidad de la época, sino incluso ante nosotros mismos. Unamuno señala muy certeramente que esta filosofía quijotesca es «hija de la locura de la cruz», donde en efecto Cristo se pone en ridículo, no sólo ante los sayones que lo escarnecen pidiéndole entre risotadas que descienda del madero, sino ante sí mismo, que podría haber accedido a esa petición con tan sólo ‘entrar en razón’; es decir, desprendiéndose de la naturaleza mortal que lo mantiene clavado a la cruz. También don Quijote podría haber evitado muchos revolcones y pesadumbres con tan sólo ‘entrar en razón’; pues, como muchas veces percibimos a lo largo de la novela, es hombre que discurre muy sutil y prudentemente y, por lo tanto, podría haber urdido cálculos para rehuir los peligros y las asechanzas, sin renegar plenamente de su verdad, aceptando tan sólo empañarla con diversos subterfugios. Pero no lo hace. Y, siendo vencido, don Quijote vence misteriosamente; convirtiéndose en el hazmerreír de sus detractores, triunfa sobre ellos.

Es una lección moral extraordinaria, pero hace falta un valor heroico para asumirla. Mirémonos en el espejo de don Quijote, aunque una lanza nos apriete la gorja, aunque tengamos que retirarnos derrotados a la aldea.

Fuente

domingo, 15 de agosto de 2021

miércoles, 11 de agosto de 2021

INVITACION DE S.E.R. MONS. CARLO MARIA VIGANO A LOS OBISPOS Y SACERDOTES DE TODO EL MUNDO




INVITACIÓN

A LOS OBISPOS Y SACERDOTES DE TODO EL MUNDO

A UNA JORNADA DE AYUNO Y ORACIÓN

Y A RECITAR EL EXORCISMO DE LEÓN XIII

EN LA VÍSPERA DE LA ASUNCIÓN AL CIELO

DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA

 En estos momentos de gravísima crisis espiritual y material en que las autoridades públicas apoyan los planes del Nuevo Orden Mundial y los pastores callan en complicidad con la destrucción de la sociedad y de la propia Iglesia de Cristo, tenemos el sagrado deber de unirnos para librar la batalla espiritual, cerrando filas sin vacilar bajo las banderas de Cristo Rey y de María Reina.

 

El Señor ha conferido a los obispos y los sacerdotes poder para expulsar demonios en su Nombre, y el Sábado Santo del pasado 2020 muchos de ellos acogieron generosamente la petición que hoy quisiera renovar. Solicito, pues, a mis venerables hermanos en el Episcopado y el Sacerdocio que dediquen la víspera de la Asunción de la Santísima Virgen María a la oración y el ayuno, así como que recen el Exorcismus in Satanam et angelos apostaticos de León XIII (Rituale romanum, Tit.XII, Caput III) a las 12, hora de Roma. Este sacramental se colocará bajo el manto de la más temible Adversaria de las potencias infernales, a fin de que la oración conjunta de los Ministros de Dios aleje de la Iglesia y del mundo las asechanzas del Enemigo del género humano que amenazan actualmente la sociedad, la familia, a las personas y, en particular, a los fieles de Cristo.

 

El mundo secularizado, y junto con él no pocos pastores, se burlarán tal vez de este llamado y aun del propio Exorcismo, considerándolo vestigio de un pasado que es preciso olvidar junto con la Fe de nuestros padres. Pero sabemos bien que, por indignos y pecadores que seamos, Nuestro Señor nos ha conferido un poder que aterroriza las Puertas y los secuaces del Infierno.

 

En el silencio y el ayuno que nos prepara para la festividad de la Asunción de la Reina del Cielo, invoquemos a la Virgen Santísima, terrible como ejército formado en batalla y a San Miguel Arcángel, patrono de la Santa Iglesia y Príncipe de las Milicias Celestiales.

 

 

+Carlo Maria Viganò, Arzobispo





INVITATION

TO BISHOPS AND PRIESTS FROM AROUND THE WORLD

TO A DAY OF FASTING

AND THE RECITATION OF THE EXORCISM OF LEO XIII

ON THE VIGIL OF

THE ASSUMPTION OF THE BLESSED VIRGIN MARY

INTO HEAVEN

 

In this moment of very serious spiritual and material crisis, in which the public Authorities support the plans of the New World Order and the Shepherds are silent accomplices in the face of the destruction of society and of the Church of Christ herself, it is our sacred duty to unite ourselves to the spiritual battle, aligning ourselves without hesitation under the banners of Christ our King and Mary our Queen.

 

The Lord has given to Bishops and Priests the power to cast out demons in His Name. Already on Holy Saturday of 2020 many of them welcomed my appeal with generosity and a supernatural spirit. Today I intend to renew this appeal. I ask, therefore, my venerable Brothers in the Episcopate and Priesthood to dedicate the Vigil of the Assumption of the Most Blessed Virgin Mary to prayer and fasting, and to reciting the Exorcismus in Satanam et angelos apostaticos of Leo XIII (Rituale Romanum, Tit. XII, Caput III), at the hour of 12 noon in Rome. This sacramental will be placed under the mantle of the most fearful Adversary of the infernal powers, so that the choral prayer of the Ministers of God will remove from the Church and the world the snares of the Enemy of mankind which today threaten society, families, individuals, and in a particular way the faithful of Christ.

 

The secularized world, and along with it not a few Shepherds, will be able to mock this appeal and the Exorcism itself, considering it the legacy of a past to be cancelled along with the Faith of our fathers. But we know well that, although we are unworthy sinners, a power has been given to us by Our Lord which terrorizes the Gates of Hell and its servants.

 

In the silence and fasting which prepares us for the Feast of the Assumption of the Queen of Heaven, let us invoke the Most Holy Virgin, terrible as an army set in battle array, and Saint Michael the Archangel, the Patron of the Holy Church and Prince of the Heavenly Hosts.

 

 

+ Carlo Maria Viganò, Archbishop 

12 August 2021

Sanctae Clarae Virginis


 



INVITO

AI VESCOVI E SACERDOTI DI TUTTO IL MONDO

A UNA GIORNATA DI DIGIUNO

E ALLA RECITA DELL’ESORCISMO DI LEONE XIII

LA VIGILIA DELL’ASSUNZIONE AL CIELO

DELLA BEATA VERGINE MARIA

 

In questo momento di gravissima crisi spirituale e materiale, in cui le pubbliche Autorità assecondano i piani del Nuovo Ordine Mondiale e i Pastori tacciono complici dinanzi alla distruzione della società e della stessa Chiesa di Cristo, è nostro sacro dovere unirci alla battaglia spirituale, schierandoci senza esitazione sotto i vessilli di Cristo Re e di Maria Regina.

 

Il Signore ha dato ai Vescovi e ai Sacerdoti il potere di scacciare i demoni nel Suo Nome, e già il Sabato Santo del 2020 molti di essi hanno accolto con generosità e spirito soprannaturale il mio appello, che oggi intendo rinnovare. Chiedo pertanto ai miei venerati Confratelli nell’Episcopato e nel Sacerdozio di dedicare la Vigilia dell’Assunzione della Beatissima Vergine Maria alla preghiera e al digiuno, e di recitare l’Exorcismus in Satanam et angelos apostaticos di Leone XIII (Rituale Romanum, Tit. XII, Caput III), alle ore 12 di Roma. Questo Sacramentale sarà posto sotto il manto della più temibile Avversaria delle potenze infernali, affinché la preghiera corale dei Ministri di Dio allontani dalla Chiesa e dal mondo le insidie del Nemico del genere umano che oggi minacciano la società, le famiglie, i singoli e in particolar modo i fedeli di Cristo.

 

Il mondo secolarizzato, e con esso non pochi Pastori, potranno schernire questo appello e lo stesso Esorcismo, considerandolo retaggio di un passato da cancellare assieme alla Fede dei nostri padri. Ma noi sappiamo bene che, ancorché indegni e peccatori, ci è stato dato da Nostro Signore un potere che terrorizza le Porte dell’Inferno e i suoi servi.

 

Nel silenzio e nel digiuno che ci prepara alla festa dell’Assunzione della Regina del Cielo, invochiamo la Vergine Santissima, terribile come esercito schierato in battaglia, e San Michele Arcangelo, Patrono della Santa Chiesa e Principe delle Milizie celesti.

  

+ Carlo Maria Viganò, Arcivescovo 

12 Agosto 2021

Sanctae Clarae Virginis





APELO

AOS BISPOS E SACERDOTES DE TODO O MUNDO  
PARA UM DIA DE JEJUM
E PARA A RECITAÇÃO DO EXORCISMO DE LEÃO XIII         
NA VIGÍLIA DA ASSUNÇÃO AO CÉU
DA BEM-AVENTURADA VIRGEM MARIA



Neste momento de gravíssima crise espiritual e material, em que as Autoridades públicas favorecem os planos da Nova Ordem Mundial e os Pastores são cúmplices silenciosos diante da destruição da sociedade e da própria Igreja de Cristo, é nosso sagrado dever unir-nos à batalha espiritual, alinhando-nos, sem hesitação, sob os estandartes de Cristo Rei e de Maria Rainha.          

O Senhor deu aos Bispos e aos Sacerdotes o poder de expulsar os demónios em Seu Nome, e, já no Sábado Santo de 2020, muitos deles acolheram, com generosidade e espírito sobrenatural, o meu apelo, que hoje pretendo renovar. Peço, portanto, aos meus veneráveis ​​Irmãos no Episcopado e no Sacerdócio que dediquem a Vigília da Assunção da Bem-Aventurada Virgem Maria à oração e ao jejum, e que recitem o Exorcismus in Satanam et angelos apostaticos, de Leão XIII (Ritual Romanum, Tit. XII, Caput III), às 12 horas de Roma. Este Sacramental será colocado sob o manto da mais temível Adversária dos poderes infernais, para que a oração coral dos Ministros de Deus afaste da Igreja e do mundo as insídias do Inimigo do género humano que, hoje, ameaçam a sociedade, as famílias, os indivíduos e, em particular, os fiéis de Cristo.       

O mundo secularizado, e com ele não poucos Pastores, poderão escarnecer deste apelo e do próprio Exorcismo, considerando-o herança de um passado a ser apagado junto com a Fé dos nossos pais. Mas sabemos bem que, embora indignos e pecadores, foi-nos dado por Nosso Senhor um poder que aterroriza as Portas do Inferno e os seus servos.  

No silêncio e no jejum que nos prepara para a festa da Assunção da Rainha do Céu, invocamos a Santíssima Virgem, terrível como um exército em ordem de batalha, e São Miguel Arcanjo, Padroeiro da Santa Igreja e Príncipe das Milícias Celestes.          

+ Carlo Maria Viganò, Arcebispo      

12 de Agosto de 2021

Sanctæ Claræ Virginis


domingo, 8 de agosto de 2021

EL ARZOBISPO VIGANÒ HABLA EN ESPAÑOL CONTRA EL MOTU PROPRIO "TRADITIONIS CUSTODES"

SERMÓN PARA EL DOMINGO 11º DESPUÉS DE PENTECOSTÉS - P. Trincado


En la Epístola de hoy está la frase que se convirtió en el epitafio Monseñor Lefebvre: tradidi quod et accepi, he transmitido lo que recibí. La misión providencial de Monseñor fue, en efecto, conservar la fe de siempre y transmitirla a los fieles en la crisis más grave de toda la historia de la Iglesia.

Él decía en el sermón en la Consagración de los Obispos: La vida de Nuestro Señor, de la que tenéis necesidad para ir al Cielo, está desapareciendo por todas partes en esta iglesia conciliar [que] sigue unos caminos que no son los caminos católicos. Sencillamente conducen a la apostasía… Lejos de mí el erigirme en Papa. No soy nada más que un obispo de la Iglesia Católica que continúa transmitiendo la doctrina. Tradidi quod et accepi. Pienso… que se podrán grabar sobre mi tumba estas palabras de San Pablo: tradidi quod et accepi, “Os he transmitido lo que recibí”… Soy el cartero que lleva una carta. No soy yo quien ha escrito esta carta, este mensaje, esta palabra de Dios; es Él, Nuestro Señor Jesucristo. Y lo hemos transmitido, mediante… todos aquellos que creyeron un deber el resistir a esta ola de apostasía en la Iglesia, guardando la fe de siempre y transmitiéndola a los fieles.

Leeré a continuación algunos pasajes de una conferencia dada por Mons. Lefebvre a unos seis meses de su muerte (esto la hace especialmente importante, pues es como una declaración de última voluntad):

El problema sigue siendo muy grave y… no hay que minimizarlo. Es lo que debemos contestar a [los que] preguntan si la crisis está por terminar, si no existiría la posibilidad de tener una autorización para nuestra liturgia, para nuestros sacramentos. Ciertamente la cuestión de la liturgia y de los sacramentos es muy importante, pero más importante todavía es la de la Fe. Para nosotros esta cuestión está resuelta, pues tenemos la Fe de siempre, la del Concilio de Trento, del Catecismo de San Pío X, de todos los concilios y de todos los Papas anteriores al Concilio Vaticano II; en una palabra, la Fe de la Iglesia.

Pero ¿y en Roma? La perseverancia y la obcecación en las ideas falsas y en los graves errores del Vaticano II siguen en pie. Está claro. No debemos hacernos ninguna ilusión. Estamos llevando a cabo un combate fortísimo. No hemos de dudar ni tener miedo.

Algunos quisieran volver a unirse a pesar de todo con Roma, con el Papa. Lo haríamos… si ellos se encontraran en la Tradición y continuaran la tarea de todos los papas del siglo XIX y de la primera mitad del siglo XX. Pero ellos mismos (los Papas actuales) reconocen que han tomado un camino nuevo, que el Concilio Vaticano II ha abierto una nueva era. Es el combate de Satanás contra la Ciudad de Dios. ¿Cómo se resolverá esto? Es el secreto de Dios, un misterio. Pero no debemos preocuparnos, debemos tener confianza en la gracia del Buen Dios.

Que nosotros tengamos que combatir contra las ideas actualmente en boga en Roma, las que el Papa expresa, es claro. Combatimos [contra ellos] porque no hacen más que repetir lo contrario de lo que los Papas han dicho y afirmado solemnemente durante un siglo y medio. Debemos elegir. Es lo que yo le decía al Papa Pablo VI. Estamos forzados a elegir entre usted y el Concilio por una parte, y sus predecesores por otra parte. ¿A quién debemos seguir? ¿A los predecesores que han afirmado la doctrina de la Iglesia o bien seguir las novedades del Concilio Vaticano II afirmadas por usted?

No debemos dudar ni un minuto. Los que nos están traicionando… dicen que hay que ser caritativos, tener buenos sentimientos, que hay que evitar las divisiones. Dan la mano a los que destruyen la Iglesia, a los que tienen ideas modernistas y liberales, aunque están condenadas por la Iglesia. Hacen el trabajo del diablo. Se encuentran en una vía sin salida porque no se puede dar la mano a los modernistas y al mismo tiempo guardar la Tradición. Fue eso lo que mató a la Cristiandad de la Europa. Son los [católicos] liberales los que han permitido que se instale la Revolución, precisamente porque ellos han tendido la mano a los que no tenían sus principios.

Hay que elegir. Nosotros hemos elegido ser contra-revolucionarios, [estar] en contra de los errores modernos, estar en la Verdad Católica y defenderla. Este combate entre la Iglesia y los liberales modernistas es el combate en el cual nos encontramos a raíz del Concilio Vaticano II. Cuanto más se analizan los documentos del Vaticano II y la interpretación que le dieron las autoridades de la Iglesia, mas uno se da cuenta que no se trata sólo de algunos errores… sino, en realidad, de una perversión del espíritu. Es una concepción totalmente diferente de la Revelación, de la Fe y de la Filosofía, es una perversión total.

No tenemos nada que hacer con estas gentes, pues no tenemos nada en común con ellos. El combate que libramos es el de Nuestro Señor, continuado por la Iglesia. No lo podemos dudar: o estamos con la Iglesia o estamos contra Ella; no estamos con esta iglesia conciliar que cada vez tiene menos en común con la Iglesia Católica.

Queridos fieles: que Dios nos conceda resistir hasta el final, firmes en la fe católica íntegra como dignos hijos de Monseñor Lefebvre. Que cada uno de nosotros, cada sacerdote, cada padre y cada madre de la Resistencia Católica, pueda decir al final de su vida, tradidi quod et accepi, he transmitido la verdadera fe que recibí. Que por la intercesión de nuestra Señora, así sea.

lunes, 2 de agosto de 2021

LAPIDES CLAMABUNT: MONS. VIGANÒ HABLA SOBRE "TRADITIONIS CUSTODES"


Dijimos hace pocos días: "Habrá que esperar una declaración de Monseñor Viganò para leer una crítica varonil al autor del abominable motu proprio del 16 de julio." Pues acá está.
 
Al revés de la Neo-FSSPX, Mons. Viganó habla sin miedoNo teme criticar enérgicamente al Papa Francisco. No teme los graves peligros a que queda expuesto por decir la Verdad a los cuatro vientos. 

Monseñor Viganò se refiere en este texto también a la Fraternidad. Suele hacer eso en sus escritos. Por el contrario, la FSSPX evita en lo posible hablar de Mons. Viganò, que es visto como un rival y como alguien con quien conviene mantener la distancia sólo porque es un enemigo declarado del tirano de Roma. Doble temor (y doble cara como sucede con todos los católicos liberales): ella teme que alguien le dispute el liderazgo en la defensa de la Tradición y, al mismo tiempo, teme desagradar al Papa Bergoglio, enemigo feroz de la Tradición. 

La Fraternidad, centrada desde al menos el año 2012 en sí misma y ya no en la defensa heroica de los sagrados derechos de Cristo, ha perdido el espíritu de caridad ardiente que no hace cálculos políticos y que es esencialmente militante. Ha perdido el espíritu de amor martirial que exigen estos tiempos de apostasía general promovida desde lo más alto de la Jerarquía católica. En lugar de eso, está ahora dominada por un espíritu de miedo.

Pero "nada ha cambiado en la FSSPX".

Fuente: Adelante la Fe.

Dico vobis quia si hii tacuerint, lapides clamabunt. Lc. 19, 40

Traditionis custodes: con estas palabras principia el documento por el que Francisco deroga como un monarca absoluto el motu proprio Summorum Pontificum de Benedicto XVI. No pasa inadvertido el tono casi burlón de la pomposa cita de Lumen gentium: precisamente en el momento en que Bergoglio reconoce a los obispos como custodios de la Tradición, les pide que supriman la más elevada y sagrada expresión orante. Quien quiera buscar algún resquicio entre líneas, sepa que  el borrador que se hizo llegar a la Congregación para la Doctrina de la Fe para revisión era muchísimo más riguroso que el texto final. Lo cual confirma, aunque no es necesario, que no han hecho falta presiones particulares por parte de los enemigos históricos de la liturgia tridentina –empezando por los eruditos de San Anselmo– para convencer a Su Santidad a fin de que intentara hacer lo que mejor se le da: demoler. Ubi solitudinem faciunt, pacem appellant [lo dejaron todo yermo, y lo llaman paz. –Tácito]

El modus operandi de Francisco.

Francisco ha desmentido una vez más la piadosa ilusión de la hermenéutica de la continuidad al afirmar que la coexistencia entre el Vetus y el Novus Ordo es imposible porque son expresiones respectivas de dos posturas doctrinales y eclesiológicas irreconciliables. Por un lado está la Misa de los Apóstoles, voz de la Iglesia de Cristo; por otro, la celebración eucarística montiniana, expresión de la Iglesia conciliar. Y eso que digo no es una acusación, por legítima que sea, de alguien que tiene reservas hacia el rito reformado y hacia el Concilio; es un reconocimiento, es más, una afirmación jactanciosa de una postura ideológica de parte del propio Francisco, cabecilla de la facción más extremista del progresismo. Su doble papel de papa y de liquidador de la Iglesia Católica le permite por una parte derruirla a golpe de decretos y actos de gobierno, y por otra servirse del prestigio que le confiere el cargo para instaurar y difundir la nueva religión sobre las ruinas de la vieja. Poco importa que la manera en que actúa contra Dios, contra la Iglesia y contra la grey del Señor choquen de modo estridente con sus llamadas a la parresía, al diálogo, a tender puentes en vez de levantar muros; la Iglesia de la misericordia y el hospital de campaña resultan ser huecos   artificios retóricos cuando quienes tendrían que beneficiarse serían los católicos, y no los herejes y fornicarios. En realidad, todos sabemos bien que la indulgencia de Amoris laetitia para con los concubinarios y adúlteros notorios sería poco menos que inimaginable para con los rígidos, contra los que arremete Begoglio cada vez que se le presenta la oportunidad.

Después de años de pontificado, todos habíamos comprendido que las razones aducidas por Bergoglio para declinar el encuentro con un prelado, un político o un intelectual conservador no son válidas para el cardenal abusador de menores, el obispo hereje, el político abortista o el intelectual mundialista. Hay, en resumen, una diferencia como de la noche al día, a partir de la cual se puede captar la parcialidad y sectarismo de Francisco en beneficio de cualquier ideología, pensamiento, proyecto o expresión científica, artística o literaria que no sea católica. Todo lo que sea vagamente católico suscita al parecer en el inquilino de Santa Marta una aversión como poco desconcertante aunque sólo sea por el Solio en que se sienta. Muchos han señalado esta disociación, esta especie de bipolaridad de un pontífice que no se comporta como tal ni habla como tal. El problema es que no nos encontramos ante una inactividad del pontificado, como podría suceder en el caso de un papa enfermo o muy anciano; sino que es una acción constante, organizada y planificada en un sentido diametralmente opuesto a la esencia misma del Papado. Bergoglio es que no sólo se abstiene de condenar los errores actuales –¡nunca lo ha hecho!– recalcando enérgicamente la verdad católica; se ocupa activamente en divulgar esos errores, en promoverlos y darles cabida en todos los actos que se celebran en el Vaticano mientras manda callar a cuantos denuncian esos errores. No sólo no castiga a los prelados fornicarios, sino que los promociona y defiende con mentiras, al paso que destituye a los cardenales que no se apuntan al nuevo rumbo. No sólo se abstiene de condenar a los políticos abortistas que se autoproclaman católicos, sino que interviene para impedir que las conferencias episcopales se pronuncien a favor de condenarlos, contradiciendo con ello el camino sinodal que por otro lado le  permite valerse de una minoría de progres extremistas para imponer su voluntad a la mayoría de los padres sinodales.

Una constante de dicha actitud, que se puede observar en su forma más descarada y arrogante en Traditionis custodes, es la doblez y la mentira. Una doblez de fachada, claro, que es contradicha a diario por tomas de posición nada prudentes a favor de un   sector  mucho más concreto, que en aras de la brevedad podríamos identificar con la izquierda ideológica, en realidad con su evolución más reciente en clave mundialista, ecologista, transhumana y LGBT. Hemos llegado a un punto en que hasta las personas sencillas y poco avezadas en cuestiones doctrinales han entendido que tenemos un papa que no es católico, al menos en el sentido estricto de la palabra. Esto plantea problemas serios de índole canónica que no nos toca resolver a nosotros pero que tarde o temprano tendremos que afrontar.

domingo, 1 de agosto de 2021

INVITACIÓN: TRES DÍAS DE ROSARIOS PARA PEDIR A NUESTRA SEÑORA QUE DETENGA EL "GRAN RESETEO"

A todos los católicos,

Estamos en los tiempos más malvados que el hombre pueda imaginar y nos enfrentamos al diablo todos los días en todos los aspectos de nuestras vidas.  Debemos luchar como lo estamos haciendo, mediante la oración, el sacrificio y tomando las decisiones morales que agraden a Dios y no al hombre, incluso cuando nos cueste todo.

Sin embargo, rezar en unión/colectivamente es un arma muy poderosa en nuestro arsenal y debemos utilizarla.

A partir del 13 de agosto, fiesta de Nuestra Señora Refugio de los Pecadores, a las 00:00 horas, hora del este en Estados Unidos, los Cruzados del Corazón Inmaculado comenzaremos un evento de tres días de rezo del Rosario cada hora

El objetivo es que se apunte un número suficiente de personas cada hora para que se rece el Rosario de forma ininterrumpida hasta el 15 de agosto a las 12:00 de la noche, momento en el que concluirá.

Estamos rezando estos Rosarios para implorar a Nuestra Señora que detenga el Gran Reseteo, si es la voluntad de Dios, y que brinde ayuda a todos los católicos que han perdido, o perderán próximamente su trabajo, aquellos que no podrán entrar ni siquiera al supermercado a comprar alimentos, por no aceptar la imposición de la inyección que quieren volver obligatoria a nivel mundial. Pedimos la intercesión de la Virgen María en estas dos intenciones.

A todos los interesados les solicitamos enviarnos un correo electrónico a cruzadadelrosario@yahoo.com indicándonos por favor la hora y el día en que desean ser anotados, así como el país y ciudad desde la cual nos escriben. 

Los invitamos igualmente a unirse a los Cruzados del Corazón Inmaculado, donde rezamos constantemente por la Consagración de Rusia al Corazón Inmaculado de María en los siguientes sitios:

En español: https://cruzados.ning.com/

En inglés: https://op54rosary.ning.com/



ACERCA DEL INCIDENTE DE ANTIOQUÍA


Extractos tomados de la obra preconciliar 

Sacrae Theologiae Summa

(tomo I, trat. III, cap. II, art. 3), 

según la traducción publicada en el sitio Mercaba (corregida). 

 

Gálatas 2,11-21: Más, cuando vino Cefas a Antioquía, me enfrenté con él cara a cara, porque era digno de reprensión porque no procedía rectamente según la verdad del Evangelio: no por el hecho de que errara, sino porque su actuar no se acomodaba enteramente a la verdad. Era tan grande la autoridad de San Pedro que al "simular" la observancia de lo legal, atraía a todos detrás de él.

 

San Pablo (no) corrige a San Pedro de un error en lo concerniente a lo doctrinal; (sino que) corrige a San Pedro acerca del modo de comportarse.

 

La verdad misma de la doctrina, que debía ser sostenida por todos, era la siguiente: Para los cristianos, aparte de la Ley de Jesucristo, no era necesaria para la salvación la observancia de la ley mosaica, sino que el observarla era libre para los que quisieran (*). Luego, el observarla no podía decirse que estuviera prohibido intrínsecamente o por razón de la verdad misma de la doctrina; pero sí extrínsecamente, por razón del escándalo, a saber si los cristianos sencillos, a causa de esa observancia de la ley mosaica, concluyeran de las circunstancias, aunque falsamente, que ella era algo necesario. Podía ser prohibida para evitar la caída de los débiles, según la doctrina de San Pablo mismo acerca de la comida de las carnes inmoladas a los ídolos (1 Cor. 8, 4-13); y así el mismo San Pablo, tomando como compañero a Timoteo le circuncidó a causa de los judíos (Hech. 16, 3). En cambio a Tito no le quiso circuncidar, para no confirmar con esta circuncisión en su error a aquellos que pensaban que esta era necesaria (Gál. 2,3-5). Acertadamente dice entonces Tertuliano: "ciertamente fue un defecto de conducta, no de predicación" (De prescriptione 23: R 294). 

_________________


(*) Durante la vida de Jesucristo en la tierra "se daban al mismo tiempo la Ley y el Evangelio", desde la pasión hasta la propagación del Evangelio la ley era muerta pero no mortífera, y por ello los judíos "podían observar lícitamente las prescripciones legales" (Pío XII, "Mystici Corporis": AAS 35, 205s; Suma Teol. 1.2 q.103 a.4 ad 1).