sábado, 29 de junio de 2019

COMENTARIO ELEISON Número DCXXIV (624) - 29 de junio de 2019



“Prometeo” – Neo-Iglesia

El Concilio dice que todos los hombres son buenos y salvos,
¡Por muy mal que se comporten!
Después de estudiar en la Parte II de La Religión del Hombre el Hombre Nuevo que surge del Concilio, en la Parte III de su libro sobre el Vaticano II el P. Calderón estudia la NEO-Iglesia del Concilio, una verdadera Iglesia nueva. La única religión verdadera del único Dios verdadero fue fundada por Jesucristo, Dios encarnado, para “enseñar a todas las naciones” (Mt. XXVIII, 20), a fin de llegar a todas las almas y salvar a tantas como sea posible. Para adaptar una Iglesia tan ambiciosa al hombre moderno, y para proteger el humanismo moderno, es necesario reducirla y redefinirla, cambiarla radicalmente, disfrazando al mismo tiempo el cambio. Por lo tanto, 1 La Neo-Iglesia ya no tiene una misión para toda la humanidad, y 2 ya no interferirá en la parte mundana de la humanidad. 3 Incluso en la parte religiosa de la humanidad ya no será la única iglesia, y 4 tendrá que ser redefinida para cumplir con su nuevo papel.
1 La Tradición Católica enseña que el “Reino de Dios” y la “Iglesia” son dos expresiones de exactamente la misma realidad. Ambos tienen la misma misión de alcance universal. Pero para adaptar esa Iglesia a un mundo en el que cada día es menos universal en la realidad, el Vaticano II distinguirá entre el Reino de Dios que es universal en la realidad, estando presente invisiblemente en el corazón de todos los hombres, y la Iglesia Nueva que es universal sólo en la intención, porque está todo el tiempo visiblemente construyendo y extendiendo el Reino en la vida de los hombres. La Neo-iglesia es también universal por ser el “sacramento” o signo eficaz de la unidad de todos los hombres (LG#1).
2 Aquí es donde la Neo-Iglesia libera a los poderes mundanos de cualquier dominación de la Iglesia. La glorificación del hombre hizo que el “Reino de Dios” ya no fuera potencial para todos los hombres por el bautismo, sino actual para todos los hombres por naturaleza. Por lo tanto, la naturaleza ha tomado el relevo de la religión, por lo que la Neo-iglesia puede señalarla universalidad del Reino, pero no puede afirmarlo ni reclamarlo. Por lo tanto, la política está libre de religión, y la Iglesia Nueva sólo necesita purificarla en su propio dominio. Aquí está la Neo-Cristiandad de Maritain, en la cual Mammon puede tomar el control del mundo, como hemos visto desde el Vaticano II. El Concilio fue de hecho la conclusión lógica de la larga decadencia de la verdadera cristiandad desde la Edad Media. ¿Pero entonces la Neo-Cristiandad es impía? No, el Neo-Mundo de Maritain, ni creyente ni bautizado, sigue siendo sin embargo – según Maritain y el Concilio – liberado por Cristo, y dirigendose a la gloria.
3 Esta reducción liberal de la Iglesia es seguida por la reducción ecuménica. Desde que el protestantismo rompió la Iglesia Católica, los fragmentos rotos han tratado de volver a unirse. La verdadera Iglesia no quería y no quiere participar en su vana búsqueda de la unidad perdida, a menos que se reincorporen a la Iglesia Católica, pero la glorificación del hombre hace que la Neo-Iglesia glorifique a los no católicos y quiera llegar a ellos. Así, en los cristianos no católicos, glorificará las “huellas” muertas del catolicismo, todavía presentes pero sin vida entre ellos, por ejemplo, entre los ortodoxos, Ordenes válidas pero sin jurisdicción; entre los protestantes, Escrituras pero sin interpretación autorizada; y las convertirá en “elementos” vivos (Unitatis Redintegratio). Y en la humanidad no cristiana encontrará “semillas de la Palabra”, es decir, cualquier verdad y bondad que sea chispa de la Palabra que “ilumina a todos los hombres que vienen al mundo” (Jn.I, 9) (Nostra Aetate), porque todos los seres racionales han sido escogidos por Dios para glorificarle, y todos los escogidos son salvos.
Pero, ¿cómo puede el Concilio dignificar de esta manera a todos los no católicos sin degradar a los católicos? Declarando que la “Iglesia de Cristo” que todo lo abarca “subsiste”, es decir, que existe de alguna manera especial, en la Iglesia Católica (LG#8). Pero “subsiste” es meramente un truco verbal – si dignifica a los no católicos, ¿cómo puede no degradar a los católicos? Si no degrada a los no católicos, ¿cómo puede dignificar a los católicos?
4 Finalmente, ¿cómo se va a redefinir la Neo-iglesia para cumplir con su nuevo papel? Como “Pueblo de Dios”, necesariamente democrático, así que el sacerdocio de las Órdenes se difumina en el “sacerdocio” del bautismo (I Ped. II, 5), y toda la Neo-Iglesia se hace sacerdotal con una misión en todo el mundo, y así que los obispos son promovidos a gobernar la Iglesia junto con el Papa (LG#22). Otra palabra lo suficientemente vaga como para corresponder a la vaguedad de las nociones de la Neo-iglesia es “Comunión”, cuya actividad principal es el “Diálogo” con todos los hombres, así que nadie se equivoca nunca, y todos pueden ser amables con los demás. ¡Olviden la doctrina o la verdad!

Kyrie eleison.

ACERCA DEL PRELADO CONCILIAR QUE ESTUVO PRESENTE EN LAS ORDENACIONES DE LA FSSPX DE EE.UU.


Un prelado católico conciliar de rito Maronita asistió a las ordenaciones sacerdotales en el Seminario Santo Tomás de Aquino de Virginia, EEUU el pasado 21 de junio. Se trata del corobispo (*) Anthony SpinosaVer a este prelado en las siguientes fotos publicadas por la misma FSSPX:





El corobispo Spinosa ha asistido con anterioridad a las ordenaciones de la Fraternidad:





Spinosa ha intervenido en las conferencias de “Identidad Católica” organizadas por The Remnant,  y en las cuales la FSSPX participa también regularmente (ver foto inicial de esta entrada).

Al parecer, sus vínculos con la FSSPX son bastante estrechos. Por ejemplo, a su ordenación e investidura como Corobispo, en 2016, asistió el P. Scott Gardner, ecónomo del Distrito de Estados Unidos. En la misa Novus Ordo concelebrada en esa ocasión, este sacerdote tomó parte activa (aunque no concelebrando).









Queriendo saber un poco más acerca del corobispo Spinoza, hemos encontrado en su página de Facebook algunas cosas inquietantes:





- Señala que “le gusta” la Fraternidad de San Pedro y un sitio de ropa llamado "Romantic Catholic", para nada tradicional... ni varonil. 


- Pero además -y esto es realmente grave- entre lo que dice que "le gusta" ha incluido un sitio de “entretenimiento para adultos”, llamado  “Palace in the Pines”, que es un bar nudista:

- También señala que “le gusta” la fundación Stand Up”, del deportista Ben Cohen, organización que se dedica a “combatir el bullying”, especialmente en contra de los homosexuales, transexuales, etc. Este Cohen es considerado un “ícono gay” que ha aparecido en la portada de algunas revistas para homosexuales (fuente):


Facebook de Cohen 


- Y tiene registrado como "amigo" a un hombre que sigue tanto páginas abiertamente homosexuales y “gay dating, como tradicionalistas. Por ejemplo:





 
 
 
___________________

(*): En la Iglesia Católica Maronita, un corobispo es similar pero no idéntico a un obispo auxiliar. Al igual que un obispo, un Corobispo es ordenado y puede llevar una vestimenta de obispo que incluye la mitra y el báculo Un Corobispo maronita puede conferir órdenes menores (lector y subdiaconado), pero no el diaconado o el sacerdocio.

viernes, 28 de junio de 2019

¡FELIZ FIESTA DEL SAGRADO CORAZÓN!



Hace 120 años, el 11 de Junio de 1899, León XIII consagró el género humano al Corazón de Jesús, según estas palabras:

  CONSAGRACIÓN DE LA HUMANIDAD AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Dulcísimo Jesús, Redentor del género humano, miradnos humildemente postrados ante vuestro altar. Vuestros somos y vuestros queremos ser, y a fin de poder vivir más estrechamente unidos a Vos, todos y cada uno nos consagramos espontáneamente en este día a vuestro Sacratísimo Corazón.

Muchos, por desgracia, jamás os han conocido; muchos, despreciando vuestros mandamientos, os han desechado. Oh Jesús benignísimo, compadeceos de unos y otros, y atraed a todos a vuestro Corazón Sacratísimo.

Oh Señor, sed Rey, no sólo de los hijos fieles que jamás se han alejado de Vos, sino también de los pródigos que os han abandonado; haced que vuelvan pronto a la casa paterna para que no perezcan de hambre y miseria. 

Sed Rey de aquellos que, por seducción del error o por espíritu de discordia, viven separados de Vos: devolvedlos al puerto de la verdad y a la unidad de la fe, para que en breve, se forme un solo rebaño bajo un solo Pastor.

Sed Rey de los que permanecen todavía envueltos en las tinieblas de la idolatría o del islamismo; dignaos atraer a todos a la luz de vuestro Reino.

Mirad, finalmente, con ojos de misericordia a los hijos de aquel pueblo que en otro tiempo fue vuestro predilecto: descienda también sobre ellos, como bautismo de redención y de vida, la sangre que un día contra sí reclamaron.

Conceded, oh Señor, incolumnidad y libertad segura a vuestra Iglesia; otorgad a todos los pueblos la tranquilidad en el orden; haced que de uno a otro confín de la tierra no suene sino esta voz:

¡Alabado sea el Corazón Divino, causa de nuestra salud, a Él se entonen cánticos de honor y de gloria
por los siglos de los siglos!

Amén

jueves, 27 de junio de 2019

NOVEDADES DE MONS. HUONDER




FUENTE  (Extracto)

Mons. Huonder inauguró su ministerio en la escuela [de la FSSPX en] Wangs: misas (por el momento privadas), catequesis para niños, ¡e incluso confesiones! 

Pero el superior de distrito suizo, el P. Pascal Schreiber, "firmemente" formado en Ecône, afirma, sin titubear, que la validez de la ordenación de Mons. Huonder [hecha conforme al nuevo rito] está fuera de toda duda, ¡y que es aún más segura que la antigua! Por lo tanto, los fieles, y sobre todo los niños, continuarán confesándose o recibirán, un día, la confirmación con incertidumbre sobre la validez de los sacramentos recibidos.

¿Vendrá Mons. Huonder a Ecône para asistir a las ordenaciones y estar en un buen lugar en el coro (como otro obispo en las últimas ordenaciones conferidas en los Estados Unidos) Esto es bastante incierto, ya que es probable que los astutos liberales de Menzingen prefieran esperar hasta 2020 o 2021 para arriesgarse a este tipo de manifestaciones. Tendrán que preparar seriamente las mentes para aceptar que Mons.  Williamson sea sustituido hoy, en la Fraternidad... por un obispo modernista y judaizante.

domingo, 23 de junio de 2019

PROCESIÓN DE CORPUS CHRISTI EN EL CONVENTO DOMINICO DE AVRILLÉ

El Santísimo Sacramento fue llevado por el P. Dominique Rousseau


COMENTARIO ELEISON Número DCXXIII (623) - 22 de junio de 2019


Prometeo – II
El Concilio puso la religión de cabeza,
Con Dios sirviendo ahora al hombre, y al hombre la corona.
En su libro “Prometeo, la religión del hombre”, el P. Álvaro Calderón presenta el Vaticano II esencialmente como un humanismo, disfrazado de catolicismo por los oficiales de la Iglesia. Este disfraz dio una autoridad sin precedentes al humanismo y requirió una habilidad sin precedentes para montarlo. Ahora bien, el humanismo surgió en el siglo XIV para defender los valores puramente humanos frente a las exigencias supuestamente inhumanas de la pobreza, la castidad y la obediencia de la Edad Media católica, y también frente a la autoridad eclesiástica que supuestamente trataba a los seres humanos como niños. Así que para afirmar la dignidad humana, el humanismo afirmará la libertad humana, y dará lugar al liberalismo en los siglos XVII y XVIII, al súper-liberalismo en los siglos XX y XXI. A la falsa libertad de este súper-liberalismo, el Vaticano II se esforzará por adaptar la verdadera Iglesia de Dios. De este modo, el Concilio “liberará” la mente del hombre mediante el subjetivismo, su voluntad mediante la “conciencia” y su naturaleza haciendo que sea servida por la gracia en vez de levantada por la gracia.
El subjetivismo es el error de hacer la verdad independiente del objeto, y dependiente en cambio del sujeto humano. En última instancia, esto resulta en una pura locura, que el Vaticano II quería evitar, pero quería suficiente subjetivismo como para garantizar la libertad de pensamiento. Así que recurrió a la “insuficiencia de las fórmulas dogmáticas”. Ahora bien, es verdad que ninguna palabra humana puede decir o expresar la plenitud de las realidades divinas, pero las palabras pueden decir algo, por ejemplo “Dios existe” es verdadero, mientras que “Dios no existe” es falso. Por lo tanto, las palabras no son totalmente inadecuadas para expresar dogmas, y de hecho, si creo en una serie de dogmas expresados en palabras, como la Iglesia exige de todo católico, puedo salvar mi alma. Pero el Vaticano II (Dei Verbum) dice que Dios se revela, no una doctrina en palabras, sino que Él mismo es conocido por la experiencia subjetiva, no por palabras objetivas. Así las doctrinas pueden ir y venir sin tocar las realidades detrás de ellas, ¡y así el Vaticano II puede cambiar los dogmas sin apartarse supuestamente de la Verdad o la Tradición! ¡Por lo tanto, todo tipo de teología es lícita, y todo tipo de religiones! ¡Así que la superioridad del cristianismo es meramente cultural!
Entonces, ¿cómo libera el Vaticano II la voluntad? Ya está liberada. Si no hay más verdad o falsedad, entonces es igualmente cierto o falso que robar y mentir están mal. En última instancia, de nuevo, esta posición termina en pura locura, así que ¿cómo afirmará el Vaticano II la libertad de la mente y, sin embargo, se mantendrá alejado de la disolución de toda la moral? Por la “conciencia”. Dentro del corazón de cada hombre, pero sin palabras, habla Dios por una inclinación moral hacia el bien y lejos del mal de una manera que ninguna palabra puede ser adecuada, pero con una sustancia inalterable a lo largo de todas las épocas. Así que mi voluntad no está encadenada por los Diez Mandamientos desde fuera de mí, sino que me inclinaré libremente desde dentro, permaneciendo así libre para hacer lo que es correcto. Pero en realidad, ¿lo haré? – ¿qué hay del pecado original? En realidad, la moral es objetiva, es racional, y puede y debe expresarse en reglas universales. La mera “conciencia” subjetiva es demasiado débil para hacer frente al pecado original.
Finalmente, ¿cómo pone el Vaticano II la gracia de Dios abajo, en vez de arriba, de la naturaleza del hombre? La “gracia perfecciona la naturaleza” es un principio católico clásico, así que la gracia perfecciona al hombre al reparar su más alta cualidad, su libertad, la cual es esclavizada por el pecado. Así la gracia de Cristo libera y sirve a la naturaleza del hombre, revelando al hombre a sí mismo (Gaudium et Spes, #24), por la Encarnación. ¿Pero la Encarnación no reveló primero a Dios al hombre?
En conclusión, el P. Calderón muestra cómo el Vaticano II, aunque fundamentalmente humanista, embellece el humanismo con decoraciones católicas: ¡libertad, sí, pero a imagen de Dios! ¡El subjetivismo, sí, pero de la verdad interior, incluido el misterio de Dios, que revela el propio misterio del hombre! ¡Conciencia, sí, pero participando naturalmente de la Ley Eterna, para que los hombres la cumplan naturalmente, para que la voluntad de Dios esté en línea con la voluntad del hombre! ¡Gracia, sí, pero perfeccionando la naturaleza del hombre liberándonos de la esclavitud del pecado! Así pues, ¡cuánto más bello es el humanismo decorado por la riqueza y herencia de la Iglesia!
Kyrie eleison.

sábado, 22 de junio de 2019

REUNIÓN DE NUEVE SACERDOTES DE LA RESISTENCIA EN RIDDES, SUIZA

En Riddes, Suiza, con ocasión de la Fiesta de Corpus Christi, se reunieron los Padres Epinay, Marie-Dominique (dominico de Avrillé), Pivert, Tam, Morgan, Brühwiler, Salenave, Grenon, y Failer. (Fuente de la fotografía).


jueves, 20 de junio de 2019

HOY ES LA FIESTA DE CORPUS CHRISTI


MONS. LEFEBVRE: DECLARACIÓN SOBRE LA NUEVA MISA

Nota: el siguiente texto forma parte de la "Declaración sobre la nueva misa y el Papa", por Mons. Lefebvre, de 8-11-79; que tenemos en edición impresa. 

En el transcurso de estos diez años he tenido ocasión de responder muchas veces a preguntas que son muy graves. Me he esforzado siempre en permanecer dentro del espíritu de la Iglesia, conforme a sus principios teológicos, que expresan su fe, y a su prudencia pastoral, manifestados dentro de la teología y a través de la experiencia de su historia.

Creo poder decir que no he cambiado de opinión sobre estos temas, y que este pensamiento es afortunadamente el de la gran mayoría de los sacerdotes y fieles adictos a la Tradición infalible de la Iglesia. Ciertamente, las siguientes líneas son insuficientes para hacer un estudio exhaustivo de estos problemas. Pero se trata más que nada de exponer claramente algunas conclusiones para no equivocarse sobre las orientaciones y pensamientos de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.

Sobre la nueva Misa.

Respecto a la nueva Misa, destruyamos de inmediato esta idea absurda: si la nueva Misa es válida, se puede tomar parte en ella. La Iglesia siempre ha prohibido a los fieles asistir a las Misas de los cismáticos y de los herejes, aunque sean válidas. Es evidente que no se puede participar en Misas sacrílegas, ni en Misas que ponen nuestra fe en peligro.

Además, es fácil demostrar que la nueva Misa, tal como ha sido formulada por la Comisión de Liturgia, con todas las autorizaciones dadas oficialmente por el Concilio, y con todas las explicaciones dadas por Monseñor Bugnini, presenta un acercamiento inexplicable a la teología y culto de los protestantes.

Así, por ejemplo, no aparecen muy claros, y hasta se contradicen, los dogmas fundamentales de la Santa Misa, que son los siguientes:
• el sacerdote es el único ministro;
• hay verdadero sacrificio, una acción sacrificial;
• la víctima es Nuestro Señor Jesucristo, presente en la hostia bajo las especies de pan y vino, con su cuerpo, sangre, alma y divinidad;
• es un sacrificio propiciatorio;
• el Sacrificio y el Sacramento se realizan con las palabras de la Consagración, y no con las palabras que preceden o siguen.

Basta enumerar algunas de las novedades para demostrar el acercamiento a los protestantes: 
• el altar transformado en mesa, sin el ara; 
• la Misa cara al pueblo, en lengua vernácula, en voz alta; 
• la Misa tiene dos partes: la Liturgia de la Palabra y la de la Eucaristía; 
• los vasos sagrados vulgares, el pan fermentado, la distribución de la Eucaristía por laicos, en la mano; 
• el sagrario escondido; 
• las lecturas hechas por mujeres; la Comunión dada por laicos.

Todas estas novedades están autorizadas.

Se puede pues decir sin ninguna exageración que la mayoría de estas Misas son sacrílegas y disminuyen la fe, pervirtiéndola. La desacralización es tal que la Misa se expone a perder su carácter sobrenatural, su «misterio de fe», para convertirse en un acto de religión natural nada más.

Estas Misas nuevas no sólo no pueden ser motivo de obligación para el precepto dominical, sino que además, con relación a ellas, hay que seguir las reglas de la Teología moral y del Derecho Canónico, que son las de la prudencia sobrenatural con relación a la participación o asistencia a una acción peligrosa para nuestra fe o eventualmente sacrílega.

¿Hay que decir entonces que todas esas Misas son inválidas? Desde que existen las condiciones esenciales para la validez, es decir, la materia, la forma, la intención y el sacerdote válidamente ordenado, no se puede afirmar que sean inválidas. Las oraciones del Ofertorio, del Canon y de la Comunión del sacerdote, que se agregan a la Consagración, son necesarias para la integridad del Sacrificio y del Sacramento, pero no para su validez. El Cardenal Mindszenty en la prisión, que a escondidas de sus guardias pronunciaba las palabras de la Consagración sobre un poco de pan y de vino para alimentarse del Cuerpo y Sangre de Nuestro Señor, realizaba ciertamente el Sacrificio y el Sacramento.

Mas a medida que la fe de los sacerdotes se corrompa y dejen de tener la intención de la Iglesia (porque la Iglesia no puede cambiar de intención), habrá menos Misas válidas. La formación actual no prepara a los seminaristas para asegurar la validez de las Misas. El sacrificio propiciatorio de la Misa ya no es el fin esencial del sacerdote. Nada más decepcionante y triste que oír los sermones o comunicados de los obispos sobre la vocación, a raíz de una ordenación sacerdotal. Ya no saben lo que es un sacerdote.

Para juzgar de la falta subjetiva de quienes celebran la nueva Misa y de quienes asisten a ella, debemos aplicar la regla del discernimiento de espíritus según las directivas de la teología moral y pastoral. Debemos obrar siempre como médicos de almas y no como jueces y verdugos, como se sienten tentados a hacerlo quienes están animados por un celo amargo y no por el verdadero celo. Los sacerdotes recién ordenados han de inspirarse en las palabras de San Pío X en su primera Encíclica, y en los numerosos textos de autores espirituales tales como Dom Chautard en «El alma de todo apostolado», el Padre Garrigou-Lagrange en el tomo II de «Perfección cristiana y contemplación», y Dom Marmion en «Cristo, ideal del Monje».

lunes, 17 de junio de 2019

TRANSCRIPCIÓN ÍNTEGRA DEL SERMÓN DADO POR EL P. EPINEY EL 26 DE MAYO DE 2019 EN RIDDES, SUIZA

P. Epiney en 1986, firmando el documento de Consagración de la Fraternidad
al Corazón Inmaculado de María

Les presentamos a continuación la transcripción completa del sermón del P. Pierre Epiney del 26 de mayo, del cual publicamos unos extractos acáPero antes, para que se pueda comprender la gran importancia del P. Epiney en la historia de la Fraternidad, les compartimos un extracto del sermón que dio Mons. Lefebvre el 25 de mayo de 1986, con ocasión del 25° aniversario de la ordenación del P. Epiney, al cual todos en la Fraternidad llamaban cariñosamente “el Cura de Riddes”:

Muy querido señor Cura,

En ese año de su ordenación sacerdotal, 1961, fue el año anterior al Concilio que preparó las convulsiones y los grandes cambios en nuestra Santa Iglesia. Y por una gracia especial de Dios, usted ha sabido conservar el sentido de la fe, el sentido de lo que le fue dado en el seminario. Y, aun siendo un joven vicario, luego un joven sacerdote; con ocasión de los encuentros sacerdotales, no dudó en expresar su reprobación de los cambios que veía venir y que le parecían -con razón- contrarios al bien de la Iglesia, contrarios al bien de las almas. Y así que lo dijo sin rodeos. Y, para mostrar su apego a la Iglesia de siempre, también  mantuvo su sotana, su hábito eclesiástico, convencido de que esto era una manifestación de su apego a la fe y al sacerdocio.

Y entonces, la Providencia quiso que su Obispo lo nombrara para Riddes, sabiendo perfectamente que era un ministerio particularmente difícil: Riddes no era conocido por su fervor cristiano.

Pero siendo usted cura de Riddes, era a su vez el cura de Ecône. Y de nuevo, por una gracia especial de la Santa Providencia, Ecône se ha convertido en lo que hoy conocemos: el Seminario de Ecône, con la autorización del Obispo de Sión. Por lo tanto, no hubo dificultad -todo lo contrario- en que el seminario estuviera muy unido a la Parroquia de Riddes, que era nuestra Parroquia. Y encontramos precisamente al sacerdote que el Buen Dios había preparado para nosotros. Firme en la fe, apegado a la Tradición, dispuesto a luchar todo lo necesario para mantener su fe, para mantener su sacerdocio de manera integral.

Así pues, desde entonces, Ecône y el Cura de Riddes han mantenido una relación que ha permanecido en una fidelidad admirable. Y fue entonces cuando usted tuvo que tomar una decisión, querido Padre: a pesar del dolor de la aparente ruptura con la diócesis, prefirió mantener la Tradición, mantener la fe, en lugar de ver el desastre entrar en su iglesia, en su Parroquia como en otras Parroquias, ver las parroquias desiertas, como el seminario de Sión, que cerró sus puertas para enviar a Friburgo a los pocos seminaristas que quedaban. Prefirió continuar su ministerio sacerdotal como lo había recibido de las manos de su obispo y como se le había enseñado en el seminario.

Y ahora, han pasado veinticinco años de sacerdocio. Y gracias a usted, querido Padre, el Valais sigue siendo católico. Creo que podemos decirlo y debemos decirlo. Sin duda usted me dirá: pero Ecône se ha convertido también en el símbolo de la Catolicidad, el símbolo de la fidelidad a la Iglesia de siempre. Pero no es Ecône quien ha mantenido la fe en este querido Valais: es usted, querido Padre, es a través de usted. Si no hubiera estado allí, no habríamos tenido esta afluencia de valesanos. No habríamos conocido esta preservación de la fe católica en los corazones de los valesanos.

Y si esta fidelidad de Ecône, a pesar de las pruebas por las que también hemos pasado en los últimos quince años, se manifiesta siempre de manera permanente y sin falta, es también gracias a usted, porque, en medio de estas pruebas, usted siempre ha estado presente. Usted nunca ha cambiado; nunca ha dudado. Usted ha permanecido como una roca, fiel al Ecône y fiel a la fe, fiel a la Iglesia. Eso es lo que queremos ser, eso es lo que debemos ser.

Este año tendremos la alegría de ordenar a cinco nuevos sacerdotes suizos. Esto es realmente una gran gracia. Y es gracias a su ejemplo y a su oración que debemos estas vocaciones, querido Padre.

Que Dios lo bendiga. Que Dios siga dándole una salud fuerte y todas las gracias que necesita, para continuar su magnífico apostolado para la gloria del Buen Dios y para la salvación de las almas.


TRANSCRIPCIÓN COMPLETA DEL SERMÓN DEL P. PIERRE EPINEY, EL 26 DE MAYO DE 2019

Se nos ha informado de un comunicado firmado por el Superior de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, Don Davide Pagliarani, y por Mons. Vitus Huonder, obispo de Chur, que acaba de presentar su dimisión:
Este lunes 20 de mayo de 2019, el Papa Francisco relevó a Mons. Vitus Huonder de su cargo como Obispo de la Diócesis de Coira, nombrando un administrador en vista de la elección de su sucesor. Según un deseo formulado desde hace mucho tiempo, Mons. Huonder se retira en una casa de la Fraternidad San Pío X. El único propósito de este obrar es consagrarse a la oración y al silencio, celebrar exclusivamente la Misa tradicional, y trabajar por la Tradición, único medio para la renovación de la Iglesia. La Fraternidad San Pío X valora la valiente decisión de Mons. Huonder y se alegra de poder proporcionarle el marco espiritual y sacerdotal que tanto desea. Ojalá que este ejemplo sea imitado, para "restaurar todo en Cristo". Firmado por Mons. Vitus Huonder, Obispo emérito de Chur y Don Davide Pagliarani, Superior general de la FSSPX”.
El mismo día, Mons. Huonder declaró, entre otras cosas, lo siguiente en su carta a la diócesis de Chur:
"Como ya se sabe, me instalaré en la Casa Sacerdotal del Instituto Santa María de Wangs, en el cantón de San Gallen. Este instituto pertenece a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. En línea con el Santo Padre Francisco, me comprometo a contribuir a la unidad de la Iglesia, no a marginar, sino a discernir, acompañar y ayudar a integrar".
¿Qué debemos pensar de todo esto?
En primer lugar, nos sorprende. Un obispo conciliar, un discípulo del Papa Benedicto XVI, un amigo del Papa Francisco, es recibido en una escuela de Fraternidad en Wangs. Por otra parte, Mons. Williamson, a pesar de haber sido consagrado por Mons. Lefebvre en 1988, fue excluido de la Fraternidad. Además, el P. Schreiber, Superior de la Fraternidad en Suiza, en una carta al P. Grenon [colaborador del P. Epiney. Nota de NP], explica que, debido a la presencia del P. Brühwiler [sacerdote expulsado de la FSSPX por causa de la deriva liberal, que se unió a la SAJM. Nota de NP], prohíbe a los fieles venir aquí a Riddes para la Misa.
Ahora bien, ustedes saben que el Padre Brühwiler vino aquí para ayudarme debido a mi enfermedad y debilidad, él fue expulsado de la Fraternidad ¿Qué mal ha hecho? Él quiere ser fiel a Mons. Lefebvre, el fundador de la Fraternidad. Y, como otros sacerdotes, fue excluido de la Fraternidad, al igual que Mons. Williamson. Y Monseñor Fellay me pidió que lo echara, lo que no puedo hacer por razones de conciencia, porque es un sacerdote muy bueno, celoso, que merece nuestra confianza y que se preocupa por ser fiel al fundador.
Entonces el Padre Brühwiler, expulsado de la Fraternidad, se unió a la Sociedad Sacerdotal de los Apóstoles de Jesús y María, fundada por Monseñor Williamson y Monseñor Faure. ¿Qué es esta sociedad? Ese fue el nombre que inicialmente eligió Mons. Lefebvre para su obra. Más tarde eligió el nombre de Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Pero los estatutos de esta Sociedad Sacerdotal son los mismos que los de la Fraternidad, con la clara e inequívoca voluntad de permanecer completamente fiel a Mons. Lefebvre, el fundador. El Padre Brühwiler ya no era dependiente de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, ya que fue expulsado, e hizo una petición para unirse a esta Sociedad de los Apóstoles de Jesús y de María, y fue aceptado. Por lo tanto, ahora está bajo la autoridad de Mons. Faure y Mons. Williamson, lo que le permite permanecer aquí entre nosotros para ayudarnos.
Mis queridos hermanos, la hora es grave. Ecône está cambiando. ¡Es hora de cerrar filas y no desertar de nuestra capilla, como se les recomienda hacer! ¡Siempre hemos ayudado a la Fraternidad, hemos trabajado para ella! ¡Les hemos ayudado a establecer todas las capillas aquí! ¿Por qué sería malo ahora venir aquí? Esta es la Capilla Madre de todas las demás aquí en Valais, para hacer posible la Misa de siempre. ¡Ahora no se trata sólo de la Misa, sino también de la fe! ¡Todos los Padres del Concilio Vaticano II, todos los Obispos celebraban la verdadera Misa! Y todos ellos se pasaron al modernismo, excepto unos pocos que resistieron, quedando sólo uno al final, porque Mons. Lefebvre combatió hasta el final. ¡No sólo salvó la Misa y el sacerdocio, sino también la fe católica! ¡Porque el resultado de esta "renovación" es la apostasía! Esta ya no es la Iglesia Católica, es la Iglesia ecuménica, ¡y hay suficientes ejemplos! Basta con abrir los ojos para ver que la gente va perdiendo la verdadera fe católica, la verdadera moral, la verdad, la piedad. Y las vocaciones sacerdotales y religiosas disminuyen cada vez más. Pedimos a los sacerdotes africanos que reemplacen a los nuestros, ¡ya no tenemos suficientes!
Quisiera citar unas palabras de Mons. Tissier de Mallerais. Hace unos años dijo:
"La gran apostasía de la que habla San Pablo no ha cesado de crecer. La realeza social de Cristo está muy destruida por la libertad religiosa y los derechos humanos del Concilio Vaticano II. ¡Sin las consagraciones de Mons. Lefebvre en 1988, ya hubiéramos muerto! Ni la Fraternidad San Pedro ni ninguna otra, ni Ecclesia Dei, ¡la Tradición estaría muerta! La "Operación Supervivencia" fue un éxito total gracias a la acción heroica de Mons. Lefebvre, que sigue excomulgado. Nada ha cambiado en Roma. Corazones endurecidos, espíritus ciegos, la iglesia paralela es la nueva iglesia Vaticano II, su nueva religión es ecuménica. Mons. Lefebvre tenía razón: "Sólo los obispos completamente libres de toda influencia de la Roma liberal podrán trabajar por el bien de la Iglesia".
Mons. Huonder fue ordenado sacerdote con el nuevo rito en 1971. En 2007 fue consagrado obispo con el nuevo rito de ordenación episcopal. Sin embargo, Mons. Lefebvre dijo: "¡Todos los sacramentos son dudosos!” Así pues, ya no está claro hoy en la Iglesia conciliar ecuménica si los sacerdotes son sacerdotes, si los obispos son obispos. Es la confusión Estamos en pleno Protestantismo. Es casi lo mismo, ¡o incluso peor!
[Están] dejando entrar a estos obispos en las casas de la Fraternidad, de los que no estamos seguros de la validez de sus ordenaciones sacerdotales y episcopales, y que tienen contactos permanentes con otros obispos que quieren llevarnos de vuelta al Vaticano II... Porque es la meta, ellos lo dicen: se trata de ayudar a integrar. Si, es discípulo del Card. Rátzinger, Bendicto XVI, que atrajo a algunas comunidades tradicionales que ciertamente permanecieron fieles a la Misa, pero que ya no combaten contra los errores del modernismo. ¡Se callan! ¡No podemos callarnos cuando se trata de la verdad! ¡Hay que reaccionar! Hay que reaccionar porque se trata de nuestra fe, de nuestra salvación, de la salvación de nuestras almas. ¡Hay que despertar! ¡No debemos dormir! ¡No debemos huir!
Antes de 2012 fue la Iglesia conciliar la que persiguió y expulsó a los más fieles, mientras que hoy es Menzingen el que expulsó a un obispo y numerosos sacerdotes por permanecer fieles a Mons. Lefebvre. Es el mundo al revés. Entonces, no podemos no reaccionar ante tales acciones, porque todo lo que hemos hecho hasta ahora sería en vano. Estamos regresando exactamente a lo que sucedió hace 40 años, cuando la mayoría de los católicos aceptaron por obediencia la nueva Misa y las nuevas orientaciones, siendo la obediencia una virtud ligada a la fe. No se trata sólo de mantener la disciplina, sino de conservar la fe. Debemos obedecer a Dios antes que a los hombres.
Es necesario permanecer fieles y tener el valor de combatir, como dijo Nuestra Señora de La Salette, con las armas disponibles: la santa Misa de siempre, el Rosario y la fe, la defensa de la fe católica de siempre hasta el final. ¡Hasta el martirio si es necesario! Porque sin la fe católica no podemos salvarnos. Nuestro Salvador no es Lutero, no es Buda. ¡Ahora cada semana hay ceremonias con protestantes, budistas, judíos y todo lo que quieran! ¡Esa ya no es la verdadera iglesia! La verdadera iglesia está como eclipsada por una iglesia falsa. ¡Debemos permanecer como somos porque nosotros nunca hemos salido de la Iglesia! ¡Ellos son los que salieron! ¡Es Roma la que debe volver a la Tradición! No es la Tradición la que debe ir a Roma para hacerse absorber.
Nuestra Señora de La Salette dijo: "Combatid, hijos de la luz, vosotros, el pequeño número de los que veis claro. La Iglesia será eclipsada, Roma perderá la fe. Que vuestro celo los haga hambrientos de la gloria y el honor de Jesucristo”.
Concluimos, queridos hermanos, en estos próximos días, el mes de María instituido por San Felipe Neri. Reunió a los jóvenes en Roma para pedirle a la Santísima Virgen María todos los días del mes de mayo, ¡y hubo conversiones tremendas! En estas conversiones había no solamente sacerdotes, obispos, religiosos, ¡también el Papa! Porque rezando a la Santísima Virgen, tocamos el Corazón de nuestro Señor, que no puede resistirse a conceder lo que la Virgen pide. Pero hoy, como dijo Lucía en Fátima, no esperen que los papas, obispos y sacerdotes les den la orden de rezar. ¡Cada uno debe orar por sí mismo! Especialmente el rezo del Rosario. Asistencia al Santo Sacrificio de la Misa, el conocimiento del Catecismo, la doctrina católica ¡para conservar la fe y transmitirla! Esa es nuestra misión. Así que aprovechen estos tres días de rogativas. Son oraciones públicas. En aquella época hubo todo tipo de desastres, terremotos y pobreza, por lo que durante tres días el obispo San Mamerto ordenaba grandes procesiones públicas que duraban todo el día para pedir a la Santísima Virgen que pusiera fin a todos estos desastres. ¡Y se obtuvo! Por eso la Iglesia hizo obligatorias las rogativas. Pero ¿quién las hace todavía hoy?
Hay que rezar fervientemente con la Santísima Virgen María, ¡porque sólo ella puede aplastar al demonio infernal que gobierna en el corazón de Roma, el Vaticano! ¡La quema de la catedral de Notre Dame de París es una señal de que la fe de Francia se está desmoronando! ¡Es el fin de la religión católica! Marie Julie Jahenny profetizo hace 129 años que Notre Dame sería incendiada en París, ¡pero también el Vaticano! Los castigos nos esperan porque de Dios nadie se burla.
Vean, mis amados hermanos, la necesidad de cerrar filas y orar juntos a Nuestra Señora con el mismo fervor de hace 40 años, cuando lo habíamos perdido todo y, gracias a la oración, Dios nos dio todo de nuevo para conservar la fe de nuestro país. Ahora es necesario hacer esto de nuevo porque estamos perdiendo lo que habíamos ganado. ¡Por nuestra propia culpa! Por la culpa de los que entre nosotros quieren absolutamente ser reconocidos para hacerse absorber. 

Así que ¡atención! Velemos y oremos, mantengamos el valor y la confianza.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

domingo, 16 de junio de 2019

CONFIRMACIONES EN AVRILLÉ


El sábado 15 de junio, Monseñor Jean Michel Faure confirió 44 confirmaciones en el Convento Dominico de Avrillé.

DEO GRATIAS !

sábado, 15 de junio de 2019

COMENTARIO ELEISON Número DCXXII (622) - 15 de junio de 2019


Prometeo – I
¿Nuevo Humanismo? Errores tan antiguos como las montañas,
Pero, en la Iglesia, causando desgracias inusitadas.
El Vaticano II fue un desastre para la Iglesia Católica. Para el futuro de la misma Iglesia es esencial que los católicos que desean salvar sus almas vean por qué fue tal desastre. El P. Álvaro Calderón, profesor de Filosofía y Teología tomista en el Seminario de la Fraternidad San Pío X en La Reja (Argentina), escribió hace diez años un libro que prueba que el Vaticano II desde dentro de la Iglesia reemplazó la religión de Dios por la religión del hombre. La primera de las cuatro partes del libro, para explicar lo que fue el Vaticano II, comienza con una definición en tres partes: fue la oficialización de un humanismo disfrazado de catolicismo.
En primer lugar fue un humanismo, es decir, una glorificación del hombre en detrimento de Dios. La Edad Media fue seguida por una serie de humanismos, como el Renacimiento, la Reforma, la Revolución Francesa, pero todas las veces el humanismo pereció, dice Calderón, porque rompió con la Iglesia Católica. Resultado final? Dos guerras mundiales. Pero esta vez serían los propios eclesiásticos quienes crearían el nuevo humanismo para encajar con la Iglesia Católica. De ahí la oficialización sin precedentes por parte del Vaticano II de lo que siempre había sido un grave error denunciado por la Iglesia, pero esta vez los eclesiásticos supieron cómo hacerlo parecer católico. Así se acercarían al mundo moderno centrado en el hombre con su nuevo humanismo, pero al mismo tiempo estaban decididos a permanecer dentro de la Iglesia, supuestamente para salvar tanto al hombre moderno de su ateísmo como a la Iglesia moderna de su estéril aislamiento. En el mejor de los casos, los eclesiásticos del Vaticano II tenían buenas intenciones; en el peor, sabían que su nueva reconciliación de fuerzas opuestas no funcionaría, excepto para destruir la Iglesia, pero eso es lo que los peores de entre ellos querían.
Entonces, ¿por qué no funcionaría la nueva reconciliación? Porque Pablo VI quería un nuevo humanismo, no orientado inhumanamente hacia Dios, como en la Edad Media, ni reaccionando excesivamente contra él como en los tiempos modernos, sino un nuevo equilibrio entre los dos excesos que mostraría que la mayor gloria de Dios coincide con la gloria del hombre. Por ejemplo, el hombre es la creación más grande de su Creador, así que glorificar al hombre es también glorificar a Dios. Y el hombre es a la imagen de Dios siendo libre, así que cuanto más libre es, más glorifica a Dios. Por lo tanto, promover la dignidad humana y la libertad es glorificar no sólo al hombre sino también a Dios. Sin embargo, si uno empieza con la gloria del hombre, ¿quién no puede ver el riesgo de deslizarse en la gloria del hombre? Además, Dios es el único y exclusivo Ser Perfecto que no puede por lo tanto necesitar o desear nada fuera de Su propia gloria intrínseca. Sólo secundariamente, para su gloria extrínseca, puede querer o desear la bondad de cualquier criatura fuera de la Suya propia. Por lo tanto, la verdad es que tanto Dios como el hombre están orientados principalmente hacia Dios, y Dios sólo puede ser orientado secundariamente hacia el hombre.
Pero aquí hay algunas citas del documento del Vaticano II, Gaudium et Spes: “El hombre es el centro y la cima de todas las cosas en la tierra... señor y gobernador de toda la creación” (#12) – ¿no es eso más bien Dios? “El amor a Dios y al prójimo es el primer mandamiento” (#24) – ¿aparece el prójimo en el primer mandamiento? “El hombre es la única criatura amada por Dios para sí mismo” (#24). ¿Para el hombre en sí mismo? La desviación es grave, pero sutil, y en los propios textos del Concilio es más bien implícita que explícita, pero aparece más claramente en la enseñanza de la Iglesia después del Concilio, por ejemplo en el Nuevo Catecismo (p. ej. 293, 294, 299). En efecto, dice el P. Calderón, el Concilio pone al hombre en el trono de la Creación y a Dios a su servicio.
Del mismo modo, el Vaticano II pone al revés la autoridad. El humanismo está siempre en contra de la autoridad, pero el Nuevo Humanismo debe parecer católico, por lo que debe buscar un camino diferente para que la autoridad de Cristo reine en la Iglesia y el mundo modernos. Pero Cristo dijo que vino a servir (Mt. XXV, 25–28). Así que la Nueva Jerarquía se haría democrática de arriba a abajo para servir al hombre moderno de una manera que él entiende. Pero, ¿en qué parte de la Neo-Jerarquía estará la autoridad de Dios para elevar a los hombres al Cielo? Se disolverá, y con la autoridad disuelta en la Iglesia, la autoridad se disolverá en todas partes, como vemos entorno nuestro en 2019.
La Parte II del P. Calderón será el Nuevo Hombre del Vaticano II, la Parte III la Nueva Iglesia, la Parte IV la Nueva Religión.
Kyrie eleison.

COMENTARIO ELEISON Número DCXXI (621) - 15 de junio de 2019


“Prometeo” – Introducción
La hipocresía de los hombres nunca cesará,
Pero el Vaticano II presenta su obra maestra.
Cuando Mons. Lefebvre pensaba en el futuro de la Fraternidad San Pío X, solía esperar que contribuyera a los estudios de los 16 documentos del Concilio Vaticano II, porque era el arco principal a través del cual llegaba, en los años sesenta, la multitud sin precedentes de problemas con los que la Iglesia y el mundo se han visto afligidos desde entonces. Sin duda la Fraternidad ha contribuido hasta cierto punto a tales estudios, pero ¿se vería afligida hoy como está, algunos piensan hasta la muerte, si sus sacerdotes hubieran tenido una mejor comprensión de la enfermedad del Vaticano II, atractiva, altamente contagiosa y mortal para la verdadera Fe? Uno bien podría preguntarse.
Sin embargo, en 2010 apareció en español un estudio a fondo del problema por parte de un sacerdote argentino de la Fraternidad, el P. Álvaro Calderón, profesor de filosofía y teología en el seminario de la Fraternidad en Argentina. El título de su libro es “Prometeo, la religión del hombre”, y se subtitula “Un ensayo para interpretar el Vaticano II”. Sus 320 páginas (en papel) concluyen con la dramática acusación de que el Vaticano II es idolatría, ya en sus documentos y no sólo en sus secuelas. Aparentemente el libro ha sido traducido al francés, pero si existe tal traducción, ciertamente nunca ha aparecido, lo más probable para proteger a la Neo-Iglesia Conciliar y a su descendencia bastarda, la Neo-Fraternidad. De hecho, el libro necesita ser traducido y aparecer en una multitud de idiomas.
Para ayudar a explicar por qué estos “Comentarios” tan frecuentemente culpan al Vaticano II, estos ofrecerán a los lectores una visión general del libro en una serie de números. Es una empresa peligrosa presentar en unos pocos artículos de unas 750 palabras cada uno un libro densamente argumentado de 320 páginas, pero es demasiado importante que los católicos tengan al menos una idea de la plena malicia del Vaticano II como para hacer el esfuerzo. Así que estos artículos serán menos para los teólogos profesionales que requieren más profundidad y precisión para ser persuadidos, y más para las almas ordinarias que buscan alguna explicación de la devastación de la Iglesia y del mundo que se está forjando a su alrededor. Para causar tal devastación, el Vaticano II tenía que ser profundo y coherente. Que estos temas de los “Comentarios” sean cuando menos suficientes para sugerir la profundidad y coherencia tomista del libro del P. Calderón.
La acusación de que el Vaticano II es idolatría no podría ser más grave, pero en su libro está respaldada por una serie de referencias a los 16 documentos del propio Vaticano II, especialmente Gaudium et Spes y Lumen Gentium. El problema es, como él explicará, que por razones históricas los autores del Vaticano II tuvieron especial cuidado en disfrazar su doctrina idólatra para que no pareciera estar fuera de línea con la Tradición Católica. El propio Monseñor Lefebvre firmó 14 de los 16 documentos, lo que no habría hecho unos años más tarde, cuando los frutos del disfraz se hicieron evidentes. Por lo tanto, los documentos son hábilmente ambiguos, con una letra y un espíritu muy diferente. Por lo tanto, hasta el día de hoy, tanto muchos católicos sinceramente leales a la Iglesia como todos modernistas que buscan transformar la Iglesia pueden y de hecho afirman que la letra de los documentos es católica, pero la gran ventaja de un análisis como el del P. Calderón es argumentar a partir de los propios documentos que su espíritu es fabricar una religión totalmente nueva centrada en el hombre. Así que, en realidad, el neomodernismo del Vaticano II es especialmente resbaladizo y pérfido.
¿Está todavía disponible la edición en español de este libro? Eso esperamos. En cualquier caso, el editor está registrado como Luis María Campos 1592, Morón, Bs. As., Argentina, Tel. 4696–2094. En más de un sitio de Internet se puede encontrar “Prometeo la Religión del Hombre”, con un texto bastante completo en español del libro del P. Calderón.
El libro está dividido en cuatro partes: Parte I, lo que fue el Vaticano II, una definición; Partes II-IV, lo que hizo el Vaticano II: Parte II un nuevo HOMBRE, Parte III una nueva IGLESIA, Parte IV una nueva RELIGIÓN. En estos “Comentarios de Eleison” deben seguir cuatro artículos (tal vez interrumpidos), correspondientes a las cuatro Partes.
Kyrie eleison.