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miércoles, 21 de octubre de 2020

ESCÁNDALO: MONS. VIGANÒ SOBRE LA APROBACIÓN DE LAS UNIONES HOMOSEXUALES POR BERGOGLIO

 


FUENTE: ALDO MARIA VALLI

Roma, 21 de octubre de 2020 - El sitio web Vatican News[1] ha anunciado que una película documental titulada "Francesco", realizada por el director Evgeny Afineevsky, se proyectará hoy en el Festival de Cine de Roma. 

Este documental - según la Agencia Católica de Noticias[2] y el sitio America, the Jesuit review[3] - hace públicos algunos de los pronunciamientos de Jorge Mario Bergoglio sobre la homosexualidad. Entre otras afirmaciones, estas frases son desconcertantes:

"Los homosexuales tienen derecho a formar parte de una familia. Son hijos de Dios y tienen derecho a una familia. No se puede echar de la familia a nadie ni hacerles la vida imposible por esto"[4].

"Lo que necesitamos hacer es una ley de convivencia civil. Tienen derecho a estar cubiertos legalmente. Estoy a favor de esto"[5].

No hace falta ser teólogo o moralista para saber que tales afirmaciones son totalmente heterodoxas y constituyen una causa muy grave de escándalo para los fieles.

Atención, sin embargo: estas palabras constituyen la enésima provocación con la que la parte ultraprogresista de la Jerarquía trata de provocar astutamente un cisma, como ya lo ha intentado con la exhortación postsinodal Amoris laetitia, la modificación de la doctrina sobre la pena capital, el Sínodo Panamazónico y la inmunda Pachamama, la Declaración de Abu Dhabi reiterada y agravada luego por la encíclica Fratelli tutti. 

Parece que Bergoglio intenta descaradamente "subir la apuesta" en un crescendo de declaraciones heréticas, para obligar a la parte sana de la Iglesia - episcopado, clero y fieles - a acusarlo de herejía, para luego declararla cismática y "enemiga del Papa". 

Jorge Mario Bergoglio trató de obligar a algunos cardenales y obispos a separarse de la comunión con él, obteniendo como resultado no su propia deposición por herejía, sino la expulsión de los católicos que quieren permanecer fieles al perenne Magisterio de la Iglesia. Esta trampa tendría - en las presuntas intenciones de Bergoglio y su "círculo mágico" - el objetivo de consolidar su propio poder dentro de una iglesia que sólo sería nominalmente "católica" pero en realidad herética y cismática.

Este engaño cuenta con el apoyo de la élite globalista, los medios de comunicación y el lobby LGBT, al que muchos clérigos, obispos y cardenales no son ajenos. No olvidemos que en muchas naciones hay leyes vigentes que castigan como delito a quienes, también sobre la base de su propio Credo, consideran reprobable y pecaminosa la sodomía o no aprueban la legitimación del "matrimonio" homosexual. Un pronunciamiento de los obispos contra Bergoglio en un asunto como la homosexualidad podría autorizar a la autoridad civil a procesarlos con la aprobación del Vaticano. 

Por lo tanto, Bergoglio tendría de su lado no sólo la "iglesia profunda" representada por los rebeldes como el Padre James Martin, s.j. y los exponentes del "camino sinodal" alemán, sino también el "estado profundo". No es casualidad que el documental también contenga un respaldo al candidato demócrata en las próximas elecciones presidenciales estadounidenses, junto con una desconcertante condena de la política de la administración Trump, acusada de separar a las familias que intentan entrar ilegalmente en los Estados Unidos, cuando en realidad el presidente se enfrenta a la trata de personas y al tráfico de niños. 

Así, mientras que a los obispos conservadores americanos se les prohíbe intervenir en el debate político en apoyo del Presidente Trump, el Vaticano puede permitirse interferir casualmente en las elecciones de su oponente democrático, uniéndose a la censura social y mediática de las gravísimas acusaciones contra la familia Biden.

Como católicos, estamos llamados a defender a los que defienden la vida, la familia natural, la soberanía nacional. Creímos tener al Vicario de Cristo de nuestro lado. Reconocemos dolorosamente que, en este choque de épocas, el que debería liderar la Barca de Pedro ha elegido ponerse del lado del Enemigo, para hundirla. Pensando en el valor de los Santos Pontífices para defender la integridad de la Fe y promover la salvación de las almas, sólo podemos observar: "Quantum mutatus ab illis!

 + Carlo Maria Viganò, Arzobispo

______

[1]https://www.vaticannews.va/it/papa/news/2020-10/papa-francesco-film-documentario-festival-cinema-roma.html

[2]https://www.catholicnewsagency.com/news/pope-francis-calls-for-civil-union-law-for-same-sex-couples-in-shift-from-vatican-stance-12462

[3]https://www.americamagazine.org/faith/2020/10/21/pope-francis-gay-civil-union-documentary 

[4] «Homosexuals have a right to be a part of the family. They’re children of God and have a right to a family. Nobody should be thrown out, or be made miserable because of it».

 [5] «What we have to create is a civil union law. That way they are legally covered. I stood up for that».

GRAVÍSIMO: EL PAPA MANIFIESTA SU APOYO A LAS UNIONES CIVILES DE SODOMITAS


sábado, 17 de octubre de 2020

MONS. CARLO MARIA VIGANO: FRATELLI TUTTI ES UN "MANIFIESTO IDEOLÓGICO AL SERVICIO DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL"

 LIFE SITE NEWS

TRADUCCIÓN DE ADELANTE LA FE (excepto notas)


TRES PREGUNTAS DE JOHN HENRY WESTEN A CARLO MARIA VIGANÒ

Qué opina de Fratelli tutti, en particular con respecto al silencio de la encíclica en torno a lo que ésta califica de «mayores preocupaciones» de los políticos?

Al hablar de las preocupaciones que más deberían promover la acción de los políticos, Fratelli tutti menciona «el fenómeno de la exclusión social y económica, con sus tristes consecuencias de trata de seres humanos, comercio de órganos y tejidos humanos, explotación sexual de niños y niñas, trabajo esclavo, incluyendo la prostitución, tráfico de drogas y de armas, terrorismo y crimen internacional organizado». Todas estas cosas son plagas que se deben denunciar, pero creo que todo el mundo las reconoce como tales. El punto focal, y mucho más importante desde el punto de vista moral, sobre el que calla la encíclica, es el aborto, que por desgracia hoy se reivindica como un derecho2.

Este silencio atronador sobre el crimen más odioso a los ojos de Dios –dado que se comete contra una criatura inocente e indefensa privándola de la vida– delata la cortedad de miras de ese manifiesto ideológico al servicio del Nuevo Orden Mundial.  Estrabismo que contempla los planteamientos del pensamiento único con total sumisión ideológica y a las enseñanzas del Evangelio con la mirada miope y avergonzada de quien lo considera inviable y desfasado.

Se pasa totalmente por alto la dimensión espiritual y trascendente, así como la moral natural y católica. Ahora bien, ¿qué fraternidad podrá haber entre los seres humanos cuando no se da importancia al hecho de matar a un inocente? ¿Cómo se puede condenar la exclusión social mientras se calla la más criminal de las exclusiones sociales, la de un hijo que tiene derecho a vivir, a crecer, a amar y ser amado, a adorar y servir a Dios y a alcanzar la vida eterna? ¿De qué sirve ocuparse del tráfico de armas si se puede declarar hermanos a quienes desmiembran a un niño en el vientre materno, a quien aspira un cerebro un instante antes del parto? ¿Cómo es posible anteponer la fraternidad al horror de envenenar al enfermo o al anciano privándolo de la posibilidad de unirse a la Pasión del Señor en el sufrimiento? ¿Qué respeto a la naturaleza cabe invocar cuando se acepta que es posible modificar el sexo de la persona inscrito en nuestros cromosomas, o que se pueda considerar familia a la estéril unión de dos hombres o dos mujeres? La furia destructora de la madre tierra no vale para quienes, manipulando la obra admirable del Creador, se arrogan el derecho de modificar el ADN de plantas, animales y seres humanos.

La encíclica Fratelli tutti no sólo está falta de Fe; carece igualmente de Esperanza y de Caridad. En su texto no se percibe el eco de la voz del Divino Pastor y Médico de las almas, sino el gruñido del lobo rapaz o el silencio del mercenario (Jn. 10,10). No hay el menor atisbo de amor ni a Dios ni al prójimo, porque para desear verdaderamente el bien del hombre actual es necesario despertarlo de la hipnosis buenista, ecologista, pacifista, ecumenista y mundialista. Para amar al hombre pecador y rebelde, es preciso hacerle entender que lejos de su Creador y Señor terminará por ser esclavo de Satanás y de sí mismo, así como que su fraternidad con otros condenados no remediará la inevitable enemistad con Dios; que no serán el mundo y la filantropía quienes lo juzguen, sino Nuestro Señor, que también murió por él en la Cruz.

Creo que esta lamentabilísima Fratelli tutti representa en cierto modo el vacío de un corazón marchito, de un ciego privado de la visión sobrenatural que a tientas trata de responder a quien –empezando por él mismo– desconoce. Sé bien que es una afirmación dolorosa y grave, pero creo que más que preguntarnos por la ortodoxia de este documento tendremos que preguntarnos cuál es el estado de un alma incapaz de experimentar un arranque de Caridad, de dejarse abrazar por un rayo divino en la gris monotonía de un sueño utópico, caduco y cerrado a la gracia de Dios.

El introito de la Misa de este domingo nos suena a modo de advertencia:

Salus populi ego sum, dicit Dominus: de quacumque tribulatione clamaverint ad me, exaudiam eos: et ero illorum Dominus in perpetuum. Attendite, popule meus, legem meam: inclinate aure vestram in verba oris mei.3

El Señor es la salvación de su pueblo, que será escuchado en la tribulación a condición de que opte por la ley de Él. Nos lo dice Nuestro Señor sin medias tintas: «Separados de Mí no podéis hacer nada» (Jn15, 5). La utopía de la Torre de Babel, por mucho que se actualice y se muestre bajo las novedosas apariencias de las Naciones Unidas o el Nuevo Orden Mundial, está destinada a desmoronarse y a que no quede piedra sobre piedra porque no está fundada sobre la piedra angular que es Cristo:

«He aquí que son un solo pueblo y tienen todos una misma lengua. ¡Y esto es sólo el comienzo de sus obras! Ahora, nada les impedirá realizar sus propósitos. Ea, pues, descendamos, y confundamos allí mismo su lengua, de modo que no entienda uno el habla del otro» (Gn. 11,6-7).

El pacifismo mundialista y ecuménico de Fratelli tutti  contempla un paraíso en la Tierra que no se funda en el deseo de reconocer la realeza de Cristo sobre la sociedad y sobre todo el mundo, sino en ocultar el escándalo de la Cruz, considerada factor de división, en vez de única esperanza de salvación para la humanidad; en olvidar que las injusticias sociales y los males que afligen al mundo son consecuencia del pecado, y que sólo conformándonos a la voluntad de Dios podremos esperar la paz y la concordia entre los hombres. Hombres que únicamente pueden ser hermanos en Cristo reconociendo la paternidad de Dios.

En la encíclica brilla la Esperanza por su ausencia, esperanza entendida como una virtud teologal infundida por Dios en el alma, por la cual aspiramos al Reino de los Cielos y la vida eterna, cifrando  nuestra confianza en las promesas de Cristo y apoyándonos en la Gracia del Espíritu Santo4 en lugar de en nuestras propias fuerzas. Esperar que una fraternidad horizontal garantice la paz y la justicia no tiene nada de sobrenatural, porque no tiene la vista en el Reino de los Cielos, no se apoya en las promesas de Cristo ni considera necesaria la Gracia divina, confiando por el contrario en el hombre corrompido por el pecado original e inclinado por tanto al mal. Quien nutre estas falsas esperanzas –afirmando entre otras cosas que no es necesario creer en Dios para ir al paraíso5— ni realiza un acto de caridad, sino que por el contrario estimula a los pecadores a seguir por el camino del pecado y la perdición y haciéndose con ello cómplice de su condenación y desesperación. Contradice además las propias palabras del Salvador: «Os dije que moriréis en vuestros pecados. Sí, si no creéis que Yo soy (el Cristo), moriréis en vuestros pecados» (Jn. 8, 24).

Añadiré con gran pesar que últimamente no aparece la respuesta de la Iglesia al mal, la muerte, la enfermedad, el sufrimiento y las injusticias del mundo, más bien brilla por su ausencia. Como si el Evangelio no tuviera nada que decir al hombre de hoy, o si lo que le dice estuviera desfasado o careciera de actualidad. «No quiero ofrecer recetas que no sirven; ésta es la realidad ».6 La sangre se hiela al leer estas palabras: «¿Es Dios injusto? Sí, fue injusto con su Hijo: lo mandó a la Cruz ».7  No hace falta refutar esta afirmación; basta con señalar que si se niega que el pecado sea la causa del dolor y la muerte que afligen a la humanidad, se termina inevitablemente por echar la culpa a Dios tildándolo de injusto y excluyéndolo por tanto del propio horizonte. Se entiende, pues que la búsqueda de la fraternidad humana esté compendiada en las palabras del salmista: «Os dije que moriréis en vuestros pecados. Sí, si no creéis que Yo soy (el Cristo), moriréis en vuestros pecados» (Sal 2, 2).

De este modo la Iglesia –mejor dicho, la falsificación que la eclipsa casi del todo– no brinda la menor respuesta católica al hombre desesperado y sediento de verdad, sino que contribuye a aumentar el escándalo del dolor y del sufrimiento cuya causa es el pecado, achacándole la responsabilidad a Dios y blasfemando al llamarlo injusto.

Excelencia, supongo que habrá visto a los dirigentes pro vida de los EE.UU. implorar a los obispos que declaren abiertamente que el aborto es la cuestión preeminente en estas elecciones presidenciales. Varios obispos han afirmado todo lo contrario, y se están aprovechando de puntos de la encíclica para respaldar sus ideas. ¿Qué propone a sus hermanos en el episcopado y a los fieles?

El silencio en torno al aborto es una señal terrible del extravío espiritual y moral de un sector de la Jerarquía que reniega de su misión porque ha renegado de Cristo. Y así como en el aborto la madre mata al hijo al que debería amar, proteger y   generar   para la vida terrena, en el fraude actual la Iglesia, que Dios quiso instrumento para llevar las almas a la vida eterna, las está matando espiritualmente en su propio seno por la traición de sus propios ministros. De la enemistad de los adversarios de Cristo no se libra ni su Santísima Madre, cuya maternidad odia Satanás, porque por medio de Ella la Segunda Persona de la Santísima Trinidad se hizo hombre para redimirnos. Si somos amigos de la Santísima Virgen, sus enemigos son nuestros enemigos, según estableció el Señor en el Protoevangelio: «Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje» (Gén. 3,15).

A mis hermanos en el episcopado les recuerdo que fueron ungidos con el crisma para ser atletas de la Fe, no espectadores neutrales del enfrentamiento entre Dios y el adversario. Ruego que a los pocos pastores valerosos que alzan la voz para defender los principios sagrados y no negociables establecidos por el Señor en la ley natural se unan todos cuantos hoy vacilan por temor o por un falso sentido de prudencia. Tened la gracia de estado para que os escuche la grey que reconoce en vosotros la voz del verdadero Pastor (Jn. 10,2-3). No tengáis miedo de proclamar el Evangelio de Cristo, como tampoco lo tuvieron los Apóstoles ni los obispos que les sucedieron para afrontar el martirio.

A los fieles desorientados por el silencio de tantos pusilánimes les pido que eleven sus oraciones al Cielo invocando al Paráclito las gracias que sólo el Espíritu Santo puede infundir en los corazones endurecidos y rebeldes: Lava quod est sordidum, riga quod est aridum, sana quod est saucium. Flecte quod est rigidum, fove quod est frigidum, rege quod est devium. Ofreced sacrificios, penitencias y los dolores de la enfermedad por la Iglesia y por vuestros pastores.

Hace poco entrevisté a la mujer del ex candidato al Tribunal Supremo Robert Bork, que habló de la falta de apoyo a la Iglesia por parte de su marido durante sus escandalosas audiencias; también mencionó brevemente que el ataque fue organizado por el católico republicano Teddy Kennedy. ¿Qué opinión le merecen los ataques de que está siendo objeto la jueza Barret, en particular a causa de su fe?

El odio del mundo, cuyo príncipe es Satanás (Jn.12,31), es la más evidente retractación del sueño utópico de Fratelli tuttiNo puede haber fraternidad entre los hombres si se prescinde de la paternidad común del único Dios verdadero, uno y trino. Quienes predican la igualdad y equivalencia de los derechos hasta llegar a dar carta de naturaleza al error y el vicio se vuelven intolerantes en cuanto ven que está en peligro el poder usurpado, en cuanto un político católico, en nombre de esa igualdad de derechos, quiere dar testimonio de su fe al legislar y gobernar. Así, la tan deseada fraternidad sólo se da entre los hijos de las tinieblas, excluyendo necesariamente a los hijos de la luz u obligándoles a renegar de su identidad. Es además significativo que la única declaración de dicha fraternidad esté al parecer fundada en el rechazo a Cristo, en tanto que se considera imposible una verdadera y santa fraternidad en el vínculo de la Caridad «en la justicia y santidad de la verdad» (Ef. 4, 24).

Al recibir la Confirmación el católico se convierte en soldado de Cristo: el soldado que no combate por su Rey y decide aliarse al enemigo es un traidor, un renegado, un desertor. Den, pues, los políticos y todos cuantos ejercen cargos públicos testimonio de Aquel que derramó su sangre por ellos; no sólo obtendrán las gracias necesarias para cumplir su función pública, sino que darán ejemplo a sus hermanos y se harán acreedores al premio eterno, que es lo único que verdaderamente importa. «Te nationum praesides honore tollant publico; colant magistri, judices, leges et artes exprimant»8.

11 de octubre de 2020

Fiesta de la Divina Maternidad de María Santísima, domingo XIX después de Pentecostés

1] Discurso en la Organización de las Naciones Unidas, Nueva York, 25 de septiembre de 2015, AAS 107 (2015), 1039. Citado en la encíclica Fratelli Tutti, 188.

 

2] La única mención indirecta del aborto es el n. 24 de la encíclica, en el que se denuncia la violencia que "obliga [a las mujeres] a abortar", pero sin condenar el asesinato del propio no nacido. La referencia al niño no nacido en el Fratelli Tutti n. 18 es muy débil y no menciona explícitamente el término "aborto". Gastar sólo tres palabras en el crimen más abominable que implica millones de muertes cada año en el mundo, no cambia la evidencia de que la encíclica está literalmente obsesionada con la solidaridad humana en apoyo a la agenda globalista. Además, en la contienda de la campaña electoral de los Estados Unidos (concomitante con la publicación del documento papal), una condena explícita del aborto contradiría abiertamente al candidato democrático, que está fuertemente a favor del aborto. Añadiría que las referencias a los niños parecen más dirigidas a las familias islámicas, en particular a las de los inmigrantes, que, según Bergoglio, representan el futuro demográfico de Europa.

 

"Yo soy la salvación del pueblo, dice el Señor: Si me claman en cualquier angustia, los escucharé, y seré su Señor para siempre. Escuchad mi enseñanza, pueblo mío: inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca". Salmo 77:1, 19º domingo después de Pentecostés, Introit.

 

[4] CCC, 1817.

 

[5] https://www.independent.co.uk/news/world/europe/pope-francis-assures-atheists-you-don-t-have-believe-god-go-heaven-8810062.html

 

[6] Il Papa: non c'è una risposta alla morte dei bambini, in: Avvenire, 15 de diciembre de 2016; https://www.avvenire.it/papa/pagine/papa-udienza-al-bambino-gesu

 

[7] Ibid.

 

8] "Que los gobernantes del mundo te honren y ensalcen públicamente; que los maestros y jueces te reverencien; que las leyes expresen tu orden y las artes reflejen tu belleza", del himno Te Saeculorum Principem para la Fiesta de Cristo Rey.

 

miércoles, 7 de octubre de 2020

MONS. VIGANÒ SOBRE LA ENCÍCLICA FRATELLI TUTI: ES UNA "PROFESIÓN DE FE MASÓNICA" DE BERGOGLIO


"Esta encíclica constituye el manifiesto ideológico de Bergoglio, su profesión de fe masónica, así como su candidatura a la presidencia de la religión universal, sierva del Nuevo Orden Mundial. Aunque tanta afirmación de acatamiento al pensamiento dominante le valga el beneplácito de los enemigos de Dios, corrobora el inexorable abandono de la misión evangelizadora que se ha encomendado a la Iglesia." "Bergoglio falsifica la realidad. Miente con un descaro que no tiene rival."


Fuente

Una lectura somera del texto de Fratelli tutti daría la impresión de que fue escrita por un masón en lugar de por el Vicario de Cristo. Todo lo que en ella se dice está inspirado por un vago deísmo y una filantropía que no tienen nada de católico. Nonne et ethnici hoc faciunt? “¿No hacen eso también los gentiles?” (Mt.5,47).

Salta a la vista y es totalmente bochornosa la falsificación histórica del encuentro de San Francisco en el Sultán: según el autor de la encíclica, el Poverello «no hacía la guerra dialéctica imponiendo doctrinas»; en realidad, las palabras de San Francisco recogidas por los cronistas son muy diferentes: «Si me prometes en nombre tuyo y de tu pueblo que os pasaréis a la religión de Cristo, salga yo ileso o no del fuego, yo mismo entraré entre las llamas. Si me quemo, vaya en pago de mis pecados; si, por el contrario, el poder de Dios hace que salga sano y salvo, reconocerás a Cristo, poder y sabiduría de Dios, como verdadero Dios y Señor y Salvador de todos».

Está del todo ausente la dimensión sobrenatural, como está igualmente ausente toda alusión a la necesidad de pertenecer al Cuerpo Místico de Cristo, que es la Santa Iglesia, para alcanzar la eterna salvación. Se distorsiona gravemente asimismo el concepto de fraternidad; para el católico, ésta sólo es posible en Cristo si se tiene a Dios por Padre gracias al Bautismo (Jn.1,12), mientras que para Bergoglio bastaría con pertenecer a la humanidad.

El concepto católico de libertad de religión es sustituido por el concepto de libertad religiosa teorizado por el Concilio Vaticano II, llegando a cambalachear el derecho divino de la Iglesia de libertad de culto, de predicación y de gobierno por el reconocimiento del error a propagarse no sólo en general sino también por las naciones cristianas. Los derechos de la verdad no pueden malvenderse a cambio de otorgar derechos al error. La Iglesia tiene un derecho natural  a la libertad, en tanto que las religiones falsas no lo tienen.

Desconcierta la manera en que la encíclica se rebaja aceptando relato oficial del covid, confirmando con ello el sometimiento al pensamiento único y a la élite mundialista. Tampoco sorprende la excesiva insistencia en la unidad y la fraternidad universal, además de que condena el legítimo derecho que tiene el Estado de tutelar la propia identidad no sólo cultural sino también y sobre todo en materia de Fe.

Esta encíclica constituye el manifiesto ideológico de Bergoglio, su profesión de fe masónica, así como su candidatura a la presidencia de la religión universal, sierva del Nuevo Orden Mundial. Aunque tanta afirmación de acatamiento al pensamiento dominante le valga el beneplácito de los enemigos de Dios, corrobora el inexorable abandono de la misión evangelizadora que se ha encomendado a la Iglesia. Ya le habíamos oído decir en otra ocasión que «el proselitismo es una solemne tontería».

Bergoglio falsifica la realidad. Miente con un descaro que no tiene rival. Por otra parte, el mayor experto en adulterar la verdad es precisamente la dictadura china, según la cual Nuestro Señor lapidó a la adúltera (el régimen comunista ha distribuido en las escuelas un libro que cuenta algunas episodios tomados de diversas religiones, adulterando totalmente el texto). Está claro que la proximidad del régimen comunista a la iglesia bergogliana no se limita al Acuerdo, sino que incluye también el mismo modus operandi.

+Carlo Maria Viganò

7 DE OCTUBRE: FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO

martes, 6 de octubre de 2020

P. GLEIZE FSSPX SOBRE EL ARZ. VIGANÒ : INGENUO, EL MENOR DE LA FAMILIA, NEÓFITO MUY CELOSO, ALGUIEN ESTÉRIL QUE SÓLO TIENE PALABRAS

Fuente (extracto)

Extracto de la conferencia del Padre Gleize en Lausana en 2020

El Padre Gleize es profesor de teología en Ecône. Vio bien la deriva liberal de la FSSPX y la traición del Capítulo de 2012, pero por razones que se nos escapan, y probablemente por admiración al Padre de Jorna, prefirió no dejar esta nueva fraternidad que resultó después del Capítulo de 2012. Por lo tanto, ha elegido el camino "correcto" en el pluralismo de esta nueva FSSPX. Mantiene un discurso que parece ser antiacuerdista, pero resulta ser acuerdista a nivel de los principios.

Todavía cree en la misión "providencial" de la Fraternidad de San Pío X, aunque claramente traicionó a su fundador en 2012. Cree firmemente en ello y por lo tanto no puede imaginar otra solución práctica a la crisis de la Iglesia y especialmente a la deriva de Roma.

Ahora sucede que aparece un obispo (Monseñor Viganò) que tiene el mérito de cumplir con lo que es la función principal de un obispo: ENSEÑAR LA VERDAD.

Y ahí tienen a nuestro Padre Gleize, todo desconcertado ante la idea de que su posición podría no ser la correcta en la práctica. Entonces Mons. Viganò se convierte, a los ojos de este "gran" teólogo, en alguien INGENUO, EL MENOR DE LA FAMILIA, NEÓFITO MUY CELOSO, MÁS DURO QUE NOSOTROS .... y finalmente ESTÉRIL.

Además, el Padre Gleize cree que permanece en la verdad aunque él mismo justificó los excesos de Mons. Fellay en 2013 en un importante artículo publicado en todos los sitios oficiales de la Fraternidad. También piensa que sigue en la acción más eficaz mientras que solo queda de la neo-Fraternidad la diplomacia humeante y el abandono de sus principios fundadores.

A continuación los extractos de esta conferencia:

Cita:

Él (Monseñor Viganò) toma nota de lo que ocurre en la Iglesia, pero para nosotros no es algo nuevo.

No quiero ser irrespetuoso, pero para nosotros, sacerdotes de la Fraternidad, es conmovedor e ingenuo porque llevamos 50 años en esto.

Entonces estamos felices por ello, ¡por supuesto! Pero es como si el menor de la familia finalmente se diera cuenta de que el mundo es malo.

Es un neófito muy celoso.

Ellos (Monseñor Schneider y Monseñor Viganò) hablan alto y claro, se lamentan, son a veces más duros que nosotros, ¿pero qué hacen?

¿Qué ha molestado a Roma? ¿Cuándo Roma lanzó anatemas a Mons. Lefebvre? No fue cuando criticó la libertad religiosa, o durante la misa en Lille. Fue cuando ordenó sacerdotes y consagró obispos.

Monseñor Lefebvre dejó algo detrás de sí. No palabras, ni viento.

Estoy muy contento de escuchar a Monseñor Schneider y a Monseñor Viganò, pero me digo: "¿qué van a hacer?" Porque un día morirán, pero ¿qué dejarán detrás? ¿Palabras que serán llevadas por el viento? ¿O seminarios, obispos?…

Estas son voces que son bienvenidas en la Iglesia, pero son sólo palabras de marginados.

Eso está muy bien, pero me temo que es estéril.

domingo, 4 de octubre de 2020

FOTOS DEL INICIO DEL AÑO ESCOLAR EN LA NUEVA CASA DEL SEMINARIO DE LA SAJM EN MORANNES





PRIMEROS COMPROMISOS DE LAS OBLATAS DE LA SAJM


El pasado 15 de septiembre, en la fiesta de Nuestra Señora de los Siete Dolores, patrona de las Hermanas Oblatas de la SAJM; Monseñor Faure ha recibido los primeros compromisos de Sor María Isabel y de Sor María Salomé, durante la Misa cantada por la comunidad del seminario San Luis María Grignión de Montfort.

Deo gratias!





sábado, 3 de octubre de 2020

ARZ. VIGANÒ: "LA RELIGIÓN UNIVERSAL QUE PROMUEVE LA ONU Y LA MASONERÍA TIENE COLABORADORES ACTIVOS EN LAS ALTAS ESFERAS DE LA IGLESIA CATÓLICA, CUYA AUTORIDAD USURPAN Y CUYO MAGISTERIO ADULTERAN"


"La Santa Sede se ve asaltada hoy en día por fuerzas enemigas. Hablo como obispo, como sucesor de los Apóstoles. El silencio de los pastores es ensordecedor e inquietante. Algunos incluso prefieren apoyar al Nuevo Orden Mundial sumándose a la postura de Bergoglio y el cardenal Parolin, asiduo participante en las reuniones del Club Bilderberg que se ha sometido servilmente a los dictados de éste al igual que muchas figuras de la política y de los medios mayoritarios de comunicación."

"las altas esferas de la Iglesia han optado por algo radical –y a mi juicio lamentable– prefiriendo adherirse al pensamiento mayoritario del ambientalismo, el inmigracionismo y la ideología LGTB en vez de dar la cara valerosamente contra todo eso y proclamar fielmente la verdad salvífica anunciada por Nuestro Señor. Opción que ha dado un gran salto adelante a partir de 2013 con la elección de Jorge Mario Bergoglio, pero que se remonta a hace al menos sesenta años."

"Es preciso recordar también la conspiración de la Mafia de San Galo, que tenía por objeto  destronar a Benedicto XVI en confabulación con Obama y Hilary Clinton, que consideraban a Joseph Ratzinger un obstáculo para la difusión del proyecto mundialista."

"Estamos en una guerra sin cuartel en la que Satanás ha sido liberado de sus cadenas y en la que las puertas del Infierno intentan a como dé lugar prevalecer sobre la propia Iglesia. Una contradicción similar se afronta ante todo con la oración, con el arma invencible del Santo Rosario."

"Si Trump pierde las elecciones presidenciales, caerá el último katejón (2 Ts.2, 6-7), es decir lo que impide que se manifiesten el misterio de iniquidad. Entonces la dictadura del Nuevo Orden Mundial tendrá un aliado en el nuevo presidente de EE.UU., tras haberse conquistado para su causa al propio Bergoglio."

"la religión universal que promueven las Naciones Unidas y la Masonería tiene colaboradores activos en las altas esferas de la Iglesia Católica, cuya autoridad usurpan y cuyo Magisterio adulteran. Al Cuerpo Místico de Cristo, única arca de salvación para la humanidad, se enfrenta el cuerpo místico del Anticristo, como profetizó el venerable arzobispo Fulton J. Sheen. Ecumenismo, ambientalismo maltusiano, pansexualismo e inmigracionismo son los nuevos dogmas de esta religión universal cuyos sacerdotes preparan la llegada del Anticristo antes de la última persecución y de la victoria definitiva de Nuestro Señor. Pero así como la gloriosa resurrección del Salvador estuvo precedida de su Pasión y muerte, la Iglesia también camina hacia su propio calvario. Y del mismo modo que el Sanedrín creía haber eliminado al Mesías al crucificarlo, también la infame secta cree el eclipse de la Iglesia es preludio de su fin. Queda un pequeño resto de católicos fervientes, de la misma manera que a los pies de la Cruz quedaron la Madre de Dios, San Juan y la Magdalena."

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