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sábado, 21 de octubre de 2017

"LO ÚNICO QUE NOS QUEDA CLARO ES LA CONFUSIÓN"




El sitio Panorama Católico publica un resumen de la conferencia dada por Mons. Fellay en Buenos Aires el 8 de octubre, con ocasión de la celebración de "los primeros 40 años de la FSSPX en Argentina" (nótese, de paso, la presunción con que estas palabras dan por descontado que habrá otros 40 años...) .

Dos citas: 

"Francisco, que ha perseguido de inmediato a algunos institutos de orientación más tradicional, sin embargo ha hecho concesiones incomprensibles a la FSSPX." ¿Incomprensibles? ¡Tamaña candidez! Francisco, el demoledor súpermodernista, quiere tener bajo su control a los sectores tradicionalistas (lato sensu), pero como la FSSPX, el grupo tradicionalista más importante del mundo, se encuentra todavía fuera de la estructura oficial, lo primero que necesita para controlarla, es integrarla a esa estructura por vía de regularización canónica. ¿Qué es lo incomprensible?

El artículo termina así: Como dijo una dama al fin de esta exposición, que subió al escenario para recibir un homenaje por su largos servicios a la Fraternidad en la Argentina: “Después de escuchar estas cosas, lo único que nos queda claro es la confusión”

La "confusión diabólica" de la que solía hablar Sor Lucía (*), entró en la Iglesia con el satánico Vaticano II y en la FSSPX cuando, en el año 2012, se hace patente el intento de Mons. Fellay por llegar a un acuerdo práctico, traidor y suicida con Roma apóstata. El que la desorientación diabólica haya logrado, finalmente, penetrar en la FSSPX, es un justo castigo por haber desechado ella, al convertirlas en letra muerta, estas sabias palabras de su fundador, Mons. Lefebvre:

«Suponiendo que de aquí a algún tiempo Roma haga un llamado, que quieran recibirnos, retomar las tratativas; en ese momento, seré yo el que pondrá las condiciones. Ya no aceptaré colocarme en la situación en la que nos hemos encontrado en estos coloquios. Se acabó. Preguntaré:  ¿Estáis de acuerdo con las grandes encíclicas de todos los papas que os han precedido?  ¿Estáis de acuerdo con la Quanta cura de Pío IX, Immortale Dei, Libertas de León XIII, Pascendi de Pío X, Quas primas de Pío XI, Humani generis de Pío XII? ¿Estáis en plena comunión con esos papas y con sus afirmaciones? ¿Todavía aceptáis el juramento antimodernista? ¿Estáis por el reino social de Nuestro Señor Jesucristo? Si no aceptáis la doctrina de vuestros predecesores, es inútil hablar. Mientras no aceptéis reformar el concilio, considerando la doctrina de esos papas que os han precedido, no hay diálogo posible. Es inútil. Así las posiciones serán más claras.» (Fideliter n° 66, septiembre - octubre de 1988, pp. 12-14). 
____________________

(*): Sor Lucía avisa sobre la desorientación diabólica de los miembros de la Jerarquía, y hace un llamado a los católicos: “es necesario hacerle frente”.
En 1957, a final de los años 60 y principios de los años 70, en fechas antes y después de 1960, el año en el que el Secreto debería haber sido divulgado, Sor Lucía pareció indicar lo que contenía el Secreto. En estas afirmaciones, Sor Lucía habla del demonio ganando poder sobre sacerdotes y almas consagradas. Habla de la desorientación diabólica que está infectando a la alta jerarquía.
En su conversación de 1957 con el Padre Fuentes, Sor Lucía dijo: “Padre, el demonio está librando una batalla decisiva con la Virgen; y como sabe qué es lo que más ofende a Dios y lo que, en menos tiempo, le hará ganar mayor número de almas, está tratando de ganar a las almas consagradas a Dios, ya que de esta manera también deja el campo de las almas desamparado, y más fácilmente se apodera de ellas”.
Escribió en 1970 a la Madre Martins: ¡“Es doloroso ver tanta desorientación, y en tantas personas que ocupan puestos de responsabilidad!...es que el Demonio ha conseguido infiltrar el mal, con capa de virtud, y andan ciegos guiando a otros ciegos, como nos dice el Señor en Su Evangelio; y las almas se van dejando engañar”. Es digno de notar que, en 1957, Sor Lucía dijo que el demonio estaba librando una batalla decisiva. Por 1971, dice que el demonio “ha conseguido infiltrar el mal”. Sor Lucía continúa: “me sacrifico y ofrezco a Dios mi vida; por la paz de Su Iglesia, por los sacerdotes y por todas las almas consagradas, ¡especialmente por aquellas que andan tan engañadas y tan desencaminadas! …(El demonio) ha conseguido burlar y engañar a muchas almas que, por las posiciones que ocupan, tienen una gran responsabilidad… Son ciegos que guían a otros ciegos”. ¡“Es la desorientación diabólica que invade el mundo y engaña a las almas! Es necesario hacerle frente…”
Las órdenes de marcha de Sor Lucía reconfirman nuestro deber como católicos. Mantengamos la Fe verdadera, la Misa verdadera, el Rosario cotidiano, y públicamente resistamos el destructivo aggiornamento Conciliar de cualquier forma legítima que podamos.

(Extracto de este artículo. Sor Lucía habló, en diversas otras ocasiones, de la "confusión diabólica" reinante en la Iglesia actual)

jueves, 19 de octubre de 2017

MONS. TOMÁS DE AQUINO OSB: ¿MONS. DE CASTRO MAYER SEDEVACANTISTA?




¿Mons. de Castro Mayer sedevacantista?

He aquí algunos puntos que pueden ayudar a aclarar esta cuestión.
1. El hermano Juan Bautista, que fue seminarista en Campos en tiempos de Mons. de Castro Mayer, me dice que no recuerda haber escuchado que Mons. de Castro Mayer omitiera el nombre del Papa en el canon.
2. Ninguno de los colaboradores cercanos de Mons. de Castro Mayer era sedevacantista, por lo menos los que conocí de 1986 al 2000, teniendo un contacto muy frecuente con todos los sacerdotes de Campos durante todo este período.
3. El único sacerdote sedevacantista en Campos que conocí fue Mons. Benigno, capellán de los Redentoristas, los cuales terminaron por oponerse a Mons. de Castro Mayer y a los sacerdotes de Campos.
4. Si Mons. de Castro Mayer hubiera sido sedevacantista, él hubiera dejado discípulos. Ahora bien, ni entre los sacerdotes de Campos, ni entre los fieles de la diócesis he encontrado sedevacantistas. El único era Mons. Benigno que no había sido formado en el seminario de Mons. de Castro Mayer y que tenía una manera de pensar y de actuar diferente a la de Mons. de Castro Mayer. Por ejemplo, él no utilizaba los mismos libros litúrgicos que Mons. de Castro Mayer, y según la información que tengo, le reprochaba a Mons. de Castro Mayer el decir el nombre de San José en el canon. [modificación introducida por Juan XXIII. Nota de NP]
5. Mons. Lefebvre me dijo que Mons. de Castro Mayer no era sedevacantista a causa de la amistad que éste último tenía con él (Mons. Lefebvre). Esto quiere decir que Mons. de Castro Mayer no era sedevacantista. Él era lo bastante humilde para reconocer la superioridad de Mons. Lefebvre, del cual no quería perder la amistad. La amistad está fundada sobre un bien común, de otro modo es una falsa amistad. Lo que tenían en común era sobre todo la comprensión de la crisis actual y los medios para contrarrestarla, para la supervivencia de la Iglesia. El sedevacantismo no formaba parte de estos medios, muy por el contrario, podemos agregar.
6. Mons. de Castro Mayer escribió a Juan Pablo II el 13 de abril de 1982. En esta carta dice: “Prosternado a los pies de Vuestra Santidad, le imploro su Bendición Apostólica”. No es común entre los sedevacantistas esta manera de expresarse.
7. También escribió, con Mons. Lefebvre, cartas abiertas a Juan Pablo II. Esto implica el reconocimiento de la autoridad de Juan Pablo II.
8. Mons. de Castro Mayer confirió las ordenes sagradas en La Reja y participó en las consagraciones de 1988. Sería curioso que no dijera nada a Mons. Lefebvre y a los ordenandos respecto a la omisión del nombre del Papa en el canon de la misa si él hubiera tenido esa costumbre.

Para concluir. Es verdaderamente una lástima ver a hijos espirituales de Mons. Lefebvre abandonando la sabiduría de éste para seguir una vía que el mismo Mons. de Castro Mayer nunca quiso verdaderamente asumir. Por el contrario, Mons. de Castro Mayer se unió a Mons. Lefebvre en esta cuestión, reconociendo también la superioridad de Mons. Lefebvre en este punto.

PENA DE MUERTE: FRANCISCO CONTRA PÍO XII




PÍO XII: “Está reservado al poder público privar al condenado del «bien» de la vida, en expiación de su falta, después de que, por su crimen, él se ha desposeído de su «derecho» a la vida”. (Discurso en el I Congreso Internacional de Histopatología del Sistema Nervioso. 13-09-52)



FRANCISCO: “Hay que afirmar de manera rotunda que la condena a muerte, en cualquier circunstancia, es una medida inhumana que humilla la dignidad de la persona. Es en sí misma contraria al Evangelio porque con ella se decide suprimir voluntariamente una vida humana, que es siempre sagrada a los ojos del Creador y de la que sólo Dios puede ser, en última instancia, su único juez y garante.” (Discurso con motivo del XXV aniversario del catecismo de la Iglesia Católica.  11-10-17)

miércoles, 18 de octubre de 2017

“HAY QUE ACEPTAR LO QUE ROMA NOS DA” O UNA FSSPX ACCIDENTADA PARA UNA ROMA ACCIDENTADA



Un tema clave, absolutamente dejado de lado por todos aquellos que justifican y promueven las buenas relaciones de la Fraternidad San Pío X con la Roma modernista es el siguiente:

Si la Roma modernista -que hoy encabeza Francisco- está beneficiando a la FSSPX, y por ende a la Tradición católica, pues eso dicen cada vez que otorga algo para la Fraternidad (levantamiento de las “excomuniones”, jurisdicción para confesar y para los matrimonios, vía libre para las ordenaciones, apertura de los templos para decir sus misas, etc.) y hasta Mons. Fellay dice que “el Papa está de nuestro lado”, entonces la pregunta es: ¿por qué la Roma modernista hace cosas a favor de la Tradición? Más aún, puesto que estas medidas ahora son directamente dispuestas por Francisco, ¿por qué Francisco el demoledor de todo lo que es de la Tradición –y sus antecesores en la silla petrina- querría beneficiar a la Fraternidad, y con ella a la Tradición?

La Neo-FSSPX jamás da respuesta alguna sobre esa cuestión.

¿Por qué los modernistas estarían beneficiando a los católicos tradicionales?

A lo sumo se trataría de la “simpatía” (sic) que sentiría Francisco por la Fraternidad, como ha dicho Mons. Fellay.

La Fraternidad es fuerte y está imponiendo sus condiciones a una Roma que advierte el caos en que está envuelta”, diría algún iluso. Sí, francamente sólo un iluso puede penar semejante cosa, viendo en la realidad que está ocurriendo lo contrario, y es Roma quien como quiere y cuando quiere hace lo necesario para reintegrar a la Fraternidad allí donde pueda tenerla controlada, esto es, vuelta inofensiva para con ella. Nada hasta ahora ha impedido o aminorado la destrucción de la fe llevada adelante por los modernistas de Roma.

“Francisco es un loco que no sabe lo que hace, y así hace cosas contradictorias”, podría responder alguien. Bueno, si está “loco” nosotros no vamos a entrar en relaciones y meternos bajo su autoridad, porque ese “loco” que hoy dispone eso “favorable” mañana podría disponer todo lo contrario y destruir la Fraternidad.

En Roma las cosas están confusas y tenemos buenos amigos”, diría otro. Si en Roma las cosas están confusas y contradictorias, entonces no se debe ser parte de la confusión. Si hay amigos, ellos no tienen el poder de lograr un acuerdo, sin pasar por el Papa. Entonces, Francisco, que es quien dispone las medidas, sería el amigo de la Fraternidad Pero la identidad de Roma actual está bien definida: son modernistas, y por lo tanto están llevando el modernismo hasta sus últimas consecuencias. Catolicismo y modernismo son incompatibles, como lo son la verdad con el error. ¿Entonces por qué entrar en la confusión?

De acuerdo: Francisco es el Papa de la Iglesia católica y a la vez el Jefe de la iglesia conciliar. Pero si actúa como Papa de la Iglesia católica, con las medidas que benefician a la Fraternidad, ¿no debemos acatarlo?”, preguntará otro, y es un buen punto.

Entonces hay que hacer el siguiente discernimiento: cuando Francisco realiza esas medidas supuestamente para favorecer a la Fraternidad, ¿lo hace en tanto que Jefe de la Iglesia católica o en tanto que Jefe de la iglesia conciliar? ¿El pensamiento que lo mueve es católico o modernista?

No vamos a entrar a juzgar las intenciones, pues no nos compete. Pero cuando Mons. Lefebvre dijo que no se podía confiar en los conciliaristas romanos, lo decía por algo. Y ese algo son sus acciones, derivadas de la doctrina que profesan y el espíritu que la sostiene.

martes, 17 de octubre de 2017

MONS. TOMÁS DE AQUINO OSB: VOZ DE FÁTIMA, VOZ DE DIOS Nº 33



VOZ DE FÁTIMA, VOZ DE DIOS Nº 33

23 de septiembre de 2017
Vox túrturis audita est in terra nostra”       
(Cant. II, 12)

Resistencia II

¿Cuál es el origen de la palabra Resistencia?
La palabra Resistencia viene del latín “resistere”, que significa estar firme, resistir, oponerse.
¿Se encuentra esta palabra en la Sagrada Escritura?
Sí.
¿Podría citar algún pasaje?
San Pedro en su 1ª Epístola escribe: “Sed sobrios y velad: porque vuestro adversario el diablo ronda, como un león rugiente, buscando a quien devorar. Resistidle firmes en la fe”. (I Pedro V, 8, 9).
San Pablo, por su parte, resistió también al mismo San Pedro por causa del peligro que San Pedro hacía correr a la fe por su conducta en Antioquía: “Mas cuando Cefas vino a Antioquía le resistí cara a cara, por ser digno, de reprensión”. (Gal. II, 11)
¿Dice algo Santo Tomás a este respecto?
Sí: “Cuando hay inminente peligro para la fe, escribe, los superiores deben ser corregidos por sus inferiores incluso públicamente” (IIª, IIª q. 33, a. 4 ad 2). En otras palabras, los inferiores deben resistir a los superiores como San Pablo resistió a San Pedro por causa del peligro que corría la Fe. Santo Tomás, en el artículo citado, explica la actitud de San Pablo así como la de San Pedro, que aceptó la reprensión, dando de esta forma un ejemplo de humildad para los superiores.
¿Mons. Lefebvre utilizó el término resistencia o resistente?
Sí. Los encontramos en sus libros y en sus cartas.
¿Podría citarnos algún pasaje?
“Dom Gérard usa de todos los argumentos para adormecer a los resistentes”. Esto lo escribió en una carta del 18 de agosto de 1988.
Y en la misma carta dice también:
“Él (Dom Gérard) nos acusa de ‘resistencialistas’.”
¿Qué se reprueba en Mons. Fellay?
El hecho de que no tenga en cuenta estas palabras de su fundador: "Es un deber estricto, para todo sacerdote que quiera permanecer católico, el separarse de esta iglesia conciliar mientras ella no regrese a la Tradición del Magisterio de la Iglesia y de la fe católica” (Itinerario Espiritual, pág. 31)
¿Cuáles son las consecuencias de que Mons. Fellay no se separe de la iglesia Conciliar?
Mons. Fellay se contamina y contamina poco a poco toda la Fraternidad y las comunidades amigas.
¿De qué contaminación se trata?
Del liberalismo neomodernista y neoprotestante de la iglesia conciliar. El contacto con las autoridades romanas actuales y con los padres progresistas conduce a esta contaminación, que se hará todavía mayor ahora que los padres progresistas pueden celebrar matrimonios de fieles de la Tradición.
¿Qué actitud debe tomarse delante de Roma y de Mons. Fellay?
La resistencia, es decir, una actitud de oposición pública al que causa el detrimento de la fe (ver artículo de Arsenius, Voz de Fátima n° 32).
¿No hay peligro de cisma en esta actitud?
Quienes corren peligro de cisma son los mismos liberales modernistas que se separan de la Tradición de la Iglesia.
¿Pero no hay peligro de cisma en la Resistencia?
La posición de la Resistencia no encierra ningún peligro de cisma si ella se mantiene fiel a la línea de conducta de Mons. Lefebvre y Mons. de Castro Mayer.
¿Y los sedevacantistas?
La Resistencia no es sedevacantista y no todo sedevacantista o simpatizante del sedevacantismo es cismático; sin embargo, el sedevacantismo es una tendencia peligrosa contra la cual Mons. Lefebvre alertó a los sacerdotes y fieles.
+ Tomás de Aquino OSB
U.I.O.G.D.

domingo, 15 de octubre de 2017

NEO-FSSPX: MÁS AMBIGÜEDADES

Más y más ambigüedad. Ahora la FSSPX publica un artículo titulado "¿Firmar o no firmar la Corrección filial?", en el que la Fraternidad se limita a dar la palabra a dos clérigos liberales de ¨línea media”: los Padres Blake y Bux.

El P. Ray Blake es un “conservador” inglés projudío que, según él mismo confiesa, no se atrevió a firmar la Correctio por temor a represalias. Un liberal moderado que sí se atreve a escribir esto, en su blog, el 4 de octubre, hablando sobre la misma Correctio: "Una de las agencias de noticias 'semioficiales', Rome Reports (...) afirmó que los firmantes 'rechazaron el Vaticano Segundo'. Aunque tengo dificultad para interpretar el significado real de ciertos pasajes ambiguos, yo podría haber estado inclinado a firmar la Correctio precisamente porque acepto el Vaticano II. No estoy seguro de si es prudente que esté ahí el nombre del obispo Fellay, pero personalmente me alegra que así sea; es más: él dice que acepta el 98% del Consejo, que es probablemente mucho más que su prelado medio tanto en Roma como en las periferias."

El P. Nicola Bux, por su parte, es otro sacerdote “liberal de derecha” muy cercano a Benedicto XVII, que es o ha sido consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de otros dicasterios romanos. Ferviente partidario del acuerdo traidor entre la FSSPX y Roma, escribió en marzo de 2012 una carta melosa por la que animaba a Mons. Fellay a dar el paso suicida: Venid con seguridad a Roma, a la casa del Padre común, que nos has sido dado como perpetuo y visible principio y fundamento de la unidad católica. Venid a participar de este bendito futuro, del cual, aún en medio de persistentes tinieblas, ya se ve el amanecer. Vuestro rechazo aumentaría el espacio de las tinieblas, no el de la luz."

¿Firmar o no firmar la Corrección filial?
La Corrección filial dirigida, el 24 de septiembre de 2017, al papa Francisco, respecto a los pasajes heterodoxos de Amoris laetitia, cuenta hasta hoy con 235 firmas de clérigos y universitarios laicos. Los primeros 62 signatarios hicieron saber, desde el principio, que ellos representaban “igualmente a otras personas que no tienen la libertad de expresión necesaria para firmar».
Esto es lo que confiesa con toda humildad en su blog, el 28 de septiembre, el Padre Ray Blake de Brighton (Reino Unido), que firmó la Carta de los 45 teólogos al cardenal Angelo Sodano en 2016, y que renunció a firmar la Corrección filial en 2017: «Se me pidió firmar la Corrección filial. Yo firmé el año pasado la carta de los 45 universitarios y pastores, y casi inmediatamente encontré el automóvil del cardenal Nichols (arzobispo de Westminster, NDLR) estacionado en mi jardín para informarme de su disgusto, el cual era bastante ligero en comparación de la suerte de los otros signatarios laicos que fueron despedidos de sus empleos en instituciones católicas, siendo el más prestigioso de ellos el Dr. Josef Seifert. Lo admito, tengo miedo de firmar y conozco a otros sacerdotes que comparten mi temor. Muchos de los que hubieran podido firmar tienen, en el curso de los últimos cuatro años, un cierto temor respecto a su posición en la Iglesia. (…)
«El clima es malo en toda la Iglesia, en Roma es positivamente tóxico. Bajo Francisco, el Vaticano se ha convertido en un lugar de miedo y de opresión arbitraria, como lo atestigua la evicción del cardenal Muller por el papa, y anteriormente el despido de dos sacerdotes de la Congregación de la fe, y entre los laicos, Libero Milone, antiguo Verificador general de las cuentas, y muchos otros. No es solamente en teología que 2+2 = 5 o no importa cuál cifra elegida por el papa ese día, esto se extiende a la moralidad y a la decencia humana ordinaria, y esto es finalmente un ataque grave contra la racionalidad de la fe católica y el rigor intelectual. (…) La Iglesia de Jesucristo no es una multitud, el gran defecto del papa Francisco es que en lugar de reunir el rebaño, lo dispersa, enviando a muchos al desierto, o a la confusión y el miedo”.
Junto a aquellos que no tuvieron la libertad de firmar la Corrección filial, están también los que, sin firmarla, le aportan su apoyo intelectual y moral, como Mons. Nicola Bux, sacerdote italiano muy cercano a Benedicto XVI, quien concedió una entrevista, el 5 de octubre de 2017, al sitio italiano La Fede Quotidiana, retomada al día siguiente en forma de resumen por Maike Hickson en el sitio americano OnePeterFive:
«Don Bux subraya que “el derecho canónico reconoce que los fieles tienen el derecho -y a veces incluso el deber- de expresar sus pensamientos a los pastores por el bien de la Iglesia”. Los “mismos pastores no son infalibles”, agregó. Los fieles están obligados a obedecer al papa cuando enseña “de manera definitiva” una doctrina de fe o de moral, dijo Don Bux. La misma obligación se aplica a los documentos no falibles, es decir, “a los actos del papa que aspira a volver más claros ciertos aspectos de la fe y de la moral reveladas por Dios”. Sin embargo, precisa, no se debe obedecer cuando los pastores, y sobre todo el papa, en lugar de reforzarla, debilita la fe de los cristianos con sus pensamientos personales, por sus palabras o sus acciones”. Don Bux parece hacer aquí una referencia indirecta a la Corrección filial que cita explícitamente no solamente a la misma Amoris Laetitia , sino que igualmente concierne a las palabras y acciones del papa fuera de este documento oficial.
«Don Bux declara entonces muy claramente que, en el caso de debilitamiento de la fe, los cristianos “deben expresar (al papa) su oposición con el respeto que le es debido. La autoridad del papa en la Iglesia no debe ser falsamente confundida con un poder absoluto”. El sacerdote italiano espera que las dos proposiciones del cardenal Gerhard Muller y del cardenal Pietro Parolin para una discusión más profunda sobre estas cuestiones, serán tomadas en cuenta.
«Si bien el mismo Don Bux no es “un teólogo moralista” él precisa sin embargo que los numerosos llamados, declaraciones y dubia respecto a Amoris lætitia indican que “una aclaración es necesaria”. “Se encuentran no solamente errores teológicos y ambigüedades, sino también errores de naturaleza filosófica y lógica”, explica. (Ciertas de las ambigüedades y errores filosóficos y lógicos de Amoris lætitia han sido bastante bien señalados y sin cesar explicados por el Profesor Josef Seifert).
«Don Bux caracteriza la reacción desfavorable a la crítica de Amoris lætitia como “un debate impertinente, porque no se quiere responder a los argumentos de fondo”. Amoris lætitia causa mucha confusión en cuanto a su aplicación, notablemente en el caso de las personas divorciadas y vueltas a casar y de su acceso a la santa comunión.
«A escuchar y a leer por todos, Don Bux insiste sobre el hecho de que el papa tiene “el deber de preservar la fe tal cual ha sido confiada a la Iglesia” y que debe “proclamarla de suerte que, en nuestros días, la gente pueda convertirse a Cristo y no permanecer incrédula”. El pastor italiano nos recuerda igualmente que la misión última de la jerarquía católica no es el resolver “problemas políticos”, sino más bien “proclamar el Evangelio y administrar los sacramentos”. La misión del sacerdote católico es “honrar a Dios y salvar almas”. Como lo dijo Don Bux: “Jesucristo vino al mundo para salvar las almas del pecado y conducirlas a Dios Padre”. Así, él rechaza la idea de una Iglesia “en la cual todo el mundo, sin convertirse necesariamente a Jesucristo e independientemente del Decálogo, continúa a vivir como quiere”.
«Don Bux reconoce que “la Iglesia se encuentra ahora en gran confusión” y -según las palabras del Profesor Ernesto Galli Della Loggia (historiador, editorialista en Corriere della Sera. NDLR): “que ella entre en concurrencia con la ONU, la FAO (Organización para la alimentación y la agricultura)” que no son para nada católicas. Don Bux concluye esta excelente entrevista con estas palabras: “Jesús dijo que de nada le sirve al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma” (Cf. Marcos 8, 36).”

sábado, 14 de octubre de 2017

ARSENIUS - VOZ DE FÁTIMA, VOZ DE DIOS Nº 32



VOZ DE FÁTIMA, VOZ DE DIOS 
Nº 32


23 de septiembre de 2017
Vox túrturis audita est in terra nostra”       
(Cant. II, 12)

Resistencia I
Podemos entender el movimiento llamado Resistencia como una actitud de oposición pública al detrimento (o al peligro de sufrir detrimento) de la Fe.
Quisiera explicar el sentido de las diversas partes de esta especie de definición dada arriba:
"Actitud": una posición, una postura y los actos derivados de la misma.
"Pública": característica que distingue a aquellos que pertenecen a la Resistencia de los que (a pesar de resistir las tentativas que se hacen aquí y allá para una regularización canónica indebida para el tiempo actual) no lo hacen de modo tan público.
“En detrimento de la Fe”: aquello a lo que se resiste principalmente, implicando a las personas que actúan en el sentido de este detrimento, pues la oposición a estas personas es una consecuencia de la oposición al detrimento de la Fe.
“(O al peligro de sufrir detrimento de la Fe)”: pues hay acciones que no son directamente contra la Fe, pero que conducen al detrimento de la misma, como cuando el Papa Paulo VI ordenó a Mons. Lefebvre no hacer las ordenaciones sacerdotales en 1976; orden a la cual Mons. Lefebvre no se sometió, por ver que esta sumisión traería un detrimento de la Fe.
Con eso, esperamos haber ayudado a disipar las nubes de malentendidos sobre nuestra posición en los días calamitosos por los que pasa la Santa Iglesia de Dios.
Quiera María Santísima, la Señora del Rosario de Fátima, cuyo centenario de las apariciones conmemoramos, bendecir todos nuestros sufrimientos y emprendimientos en favor de la doctrina revelada por Su Divino Hijo.
Arsenius

viernes, 13 de octubre de 2017

MILAGRO DEL SOL: CIEN AÑOS




Este 13 de octubre de 2017, celebramos el Centenario de la Sexta Aparición de María Santísima en Cova de Iria.
La última de las 6 apariciones a los pastorcitos se efectuó el 13 de octubre de 1917, cuando la Virgen había prometido hacer un milagro de tal magnitud, que cuantos lo vieran pudiesen creer en sus apariciones.
Lucía en la aparición del 13 de julio de 1917, había pedido a Nuestra Señora hacer un milagro para que todos crean que Usted se nos aparece. La Virgen respondió entonces prometiendo un milagro que todos han de ver para creer.

I. La danza del sol

Cuando llegó el esperado día, éste amaneció frío y lluvioso, la jornada precedente, todos los caminos hacia Cova de Iría estaban atestados de gente que iba a pie, en bicicletas o vehículos. Los peregrinos de fe avanzaban descalzos, cantando y rezando el Santo Rosario, millares pasaron la noche al aire libre, y a pesar de lo poco propicio del tiempo, apresuraban el paso para encontrar un buen lugar para la aparición del día siguiente.
Una multitud de entre 50 a 70 mil personas de todo Portugal, muchas de ellas descreídas, burlonas y curiosas se hallaban el 13 de octubre en el lugar de las apariciones.
Los tres videntes, esta vez ataviados de fiesta, se hicieron paso por entre el mar de gente a eso de las once y media y como en las otras 5 apariciones anteriores, los videntes vieron el reflejo de una luz, y enseguida a Nuestra Señora en la encina.
Luego del diálogo narrado por la Hermana Lucía, Nuestra Señora dijo:
«Es preciso que se enmienden, que pidan perdón por sus pecados. Y tomando un aspecto más triste, [Nuestra Señora agregó]: No ofendan más a Dios Nuestro Señor, que ya está muy ofendido».[1]

Dicho lo cual -en su último aviso y la esencia del Mensaje destinado a pasar de generación en generación como el Mensaje de Fátima se despidió… y al despedirse, mientras se elevaba, abrió las manos que se reflejaron en el sol, o, como les pareció a Francisco y a Jacinta, indicó el sol con el dedo.[2]

Lucía entonces dijo a los presentes que mirasen el sol, paró la lluvia e inmediatamente se abrieron las nubes dejando ver un claro de cielo azul.
«De repente, el sol comenzó a vibrar con bruscos movimientos y empezó a girar vertiginosamente sobre sí mismo como una rueda de fuegos artificiales, desprendiendo en todas direcciones chorros de luz verde, roja, violeta, amarilla y azul, coloreando de manera fantástica las nubes, los árboles, las rocas y la tierra. A unos cuantos minutos, el sol quedó quieto y un momento después volvió a su rapidísimo movimiento, con la sorprendente danza de luz y de color cual no cabe imaginar en el más extraordinario castillo de fuegos de artificio. Una vez más dejó el sol su prodigioso bailoteo al cabo de unos minutos, pero tras una breve pausa, por tercera vez se hizo más brillante. Durante doce minutos pudieron percibir el maravilloso fenómeno en un radio de más 40 kilómetros todas y cada una de las personas congregadas».[3]

La gente podía mirar directamente al sol sin afectar la vista.
El arzobispo Fulton Sheen subraya empero, que, no fueron estas tres rotaciones del sol lo que impresionó a la muchedumbre: el mayor estupor lo causó un terrible descenso del sol, que fue el momento culminante del grandioso milagro.

La multitud tuvo la impresión de que el sol iba a desprenderse del firmamento y precipitarse sobre ella incendiándola y por eso prorrumpe en un grito único de terror y estupor: ¡Milagro! ¡Milagro!, mientras que al unísono cae de rodillas sobre el barro y gime: ¡Misericordia Dios mío! Creo en Dios, Dios te salve María… Y hacia el Cielo, se eleva suplicante y fervoroso, el acto de contrición: Pésame de todo corazón de haberos ofendido…

Por fin, deteniéndose de repente el sol en su alocada caída, volvió a subir a su sitio en zigzag, conforme había sido el descenso, y acabó recobrando gradualmente su acostumbrada luminosidad… Aunque todos habían quedado empapados por la lluvia de la mañana, encontraron completamente secas sus ropas apenas después de la Visión.
«El ciclo de las visiones de Fátima había terminado».[4]

«La danza del sol era para la multitud, para que viese; para que viendo creyese y creyendo llevase a los más alejados, presentes y futuros, junto con la noticia del prodigio la otra más saludable: la Virgen había descendido de su solio estrellado para traer a los hombres un mensaje de misericordia y salvación».[5]

II. La masonería atestigua el milagro

¿Había tan sólo campesinos católicos portugueses asistiendo a este milagro predicho? Entre las 70.000 personas, se encontraba el periodista masónico Avelino de Almeida, a la sazón Jefe de Redacción de O Seculo, un diario masónico de Lisboa, liberal y anticlerical, que así se constituyó en testigo ocular de los acontecimientos en Cova da Iría.

«Al momento del gran Milagro estaban presentes algunos de los eruditos más ilustres, de las artes y de las ciencias, y casi todos ellos eran incrédulos que habían venido a causa de la curiosidad, llevados allá por la predicción de los videntes. Hasta el Ministro de Educación del gobierno masónico estaba presente».[6]

«Pude verlo [el sol] semejante a un disco nítido de luz viva, luminosa y luciente, pero sin molestar. No me pareció buena la comparación que en Fátima oí hacer, de un disco de plata opaca. Porque tenía un color más claro, activo y rico y además con cambiantes como una perla…Se sentía que era un astro vivo…Parecía una rueda bruñida cortada en el nácar de una concha…Maravillosa cosa que pudiera fijarse largo tiempo en el astro, llama de luz y brasa de calor, sin el menor dolor en los ojos y sin ningún deslumbramiento en la retina que cegase».[7]

III. Milagro único

La Divina Providencia confió a una Mujer el encargo de vencer al demonio, en el primer día tan funesto en que el demonio se introdujo en el mundo, Dios habló en el Paraíso Terrenal a la serpiente para decirle:
Pondré enemistad entre ti y la Mujer, entre tu descendencia y la suya, y tú permanecerás a la espera de su talón.

«Dios no ha hecho ni formado nunca más que una sola enemistad, mas ésta irreconciliable, que durará y aumentará incluso hasta el fin, y es entre María, su digna Madre, y el diablo; entre los hijos y servidores de la Santísima Virgen y los hijos y secuaces de Lucifer, de suerte que el más terrible de los enemigos que Dios ha creado contra el demonio es María».[8]

Cuando Dios quiso dar a luz a un nuevo pueblo en las Américas en 1531, Él envió a su Madre a Guadalupe, en la periferia de la Ciudad de México, ahí, Ella se apareció vestida del sol, con una luna creciente bajo sus pies y su manto salpicado de estrellas, la Señora vestía el cinturón de la maternidad que usaban las mujeres nativas de entonces, porque la Santísima Virgen estaba por dar a luz a un nuevo pueblo en las Américas.

El Milagro del Sol es el único milagro público preanunciado de la Historia mundial. Nunca antes había anunciado Dios con antecedencia, un milagro que sería públicamente realizado, y en especial con el propósito de confirmar un Mensaje profético, destinado a toda la humanidad y para silenciar los enemigos de Dios. Hasta el mayor milagro de todos los tiempos – la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo – no fue un milagro público de esa magnitud, porque el Cristo resucitado no apareció a decenas de miles de personas inmediatamente después para convertirlas para que creasen. Además, la grandeza cosmológica del milagro es sin precedentes. Hasta el milagro de Josué que aumentó el día parando el sol es mucho menos impresionante y no puede comparárselo.
¿Por qué hubo este milagro sin precedentes? Por una razón evidente: porque el Mensaje de Fátima también es un mensaje sin precedentes, único tanto en las bendiciones prometidas como en los castigos amenazados.[9]

IV. El milagro del sol proclama el reinado universal de Nuestra Señora

Sí, es la hora de la Mujer vestida del sol.[10]

San Luis María de Montfort, formula del siguiente modo la ley que Dios se impuso, y de la que la tesis del reino de Cristo por el de su santísima Madre no es más que una aplicación:
«Digo… que, supuestas las cosas como son, habiendo querido Dios comenzar y terminar sus más grandes obras por la Santísima Virgen desde que la formó, es de creer que no cambiará de conducta en los siglos de los siglos, pues es Dios y no cambia en sus sentimientos ni en su conducta».[11]

Es doctrina cristiana que el reinado y triunfo final del Señor, manifestada en la Sagrada Escritura, se obtendrá a costa de grandes y dramáticas luchas y espantosas persecuciones. Hacia el fin de los tiempos Satán «sa­biendo que le queda poco tiempo»,producirá su obra maestra de orgullo, de malicia, de odio y de poder, el Anticristo y sus satélites, para intentar aprovechar su oportunidad suprema en una lucha mundial, que para su vergüenza y confusión, como ya sabemos, será su derrota aplastante y un triunfo glorioso y definitivo para Cristo y su Iglesia.

La Iglesia ve en María a la Adversaria personal de Satán, que debe triunfar contra él por y para Cristo: «El Señor ha derramado sobre ti bendiciones, comunicándote su poder, pues por medio de Ti ha aniquilado a nuestros enemigos»[12]. Afirmación aún más fuerte y universal: «¡Tú sola has destruido todas las herejías en el mundo entero!». Fuertísima afirmación, en efecto: Tú, Tú sola, todas las herejías, en el mundo entero… Se diría que la Iglesia teme no expresar su pensamiento con suficiente claridad, ni con bastante fuerza. Es evidente que aquí hay que ver, implícitamente expresada, una ordenación divina. Siempre será así. Cada victoria, individual o colectiva, lograda contra Satán por un pobre pecador o por un santo religioso, por la Iglesia entera o por una u otra nación cristiana, será siempre obra de Ella, después de Cristo y de Dios.

En el momento actual cargado de materialismo, María Santísima es un refugio vivo, ya que Ella busca afanosamente a quienes navegan sin rumbo.
Así, frente a la violencia creciente del infierno, que pone en acción entre otros a la francmasonería, el naturalismo, el racionalismo, el socialismo, el laicismo, el modernismo, el espíritu revolucionario, la ideología de género, el relativismo moral etc., vemos también cómo María sube cada vez más alto en el horizonte de la Iglesia: ¡María bella como la luna, radiante como el sol, pero también María terrible como todo un ejército en orden de batalla!
Germán Mazuelo-Leytón
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[2] Cf.: FELICI, ICILIO, Fátima.
[3] SHEEN, Mons. FULTON J., La Virgen y Rusia.
[4] CORREA DE OLIVEIRA, PLINIO y BORELLI, ANTONIO A., Nuestra Señora de Fátima. Profecías para América y el mundo. ¿Tragedia o esperanza?
[5] FELICI, ICILIO, Fátima.
[6] Cf.: NUNES, LEOPOLDO, Fátima: História das aparições de Nossa Senhora do Rosário aos pastorinhos da
Cova da Iria, 1ª ed., Lisboa, Tipografia Luzitania, 1927, 2ª ed. 1927; 3ª ed. 1928, 3ª ed. 1930.
[7] DE MARCHI, P., JOAO, Testimonio del Dr. Almeida Garret: Era una Señora más brillante que el sol.
[8] MONTFORT, San LUIS Mª GRIGNION DE, Tratado de la Verdadera Devoción.
[9] Cf.: CHOJNOWSKI Ph. D., PETER, El milagro del sol.
[10] APOCALIPSIS 12, 1.
[11] MONTFORT, San LUIS Mª de, Tratado de la Verdadera Devoción, nº 15.
[12] Jud. 13 22.