martes, 21 de octubre de 2014

RIBETON, RIFAN, FELLAY: ¿UN MISMO ESPÍRITU?

El Padre Ribeton es el superior del distrito de Francia de la Fraternidad San Pedro. Monseñor Rifan es el Ordinario de la Administración apostólica personal San Juan María Vianney de Campos y Monseñor Fellay es el superior de la FSSPX.
Todos se creen testigos de la Tradición católica, pero todos tienen un discurso que sufre de la misma omisión: denuncian, más o menos, los errores pero sin denunciar los fautores de errores, pues todos ven en la Roma actual, “la Roma eterna, la Iglesia madre y maestra de la verdad”.
El Padre Ribeton (¿y tal vez Monseñor Fellay en 30 años?) ha expresado últimamente su gratitud hacia Juan Pablo II. La Fraternidad San Pedro “se alegra del reconocimiento de la santidad de dos de los sucesores de San Pedro”. Fue Juan Pablo II quien “alentó a los fundadores” de la FSSP en 1988, fue él quien afirmó “la legitimidad del apego a la liturgia romana tradicional y pidió a los obispos respetar las justas aspiraciones de los fieles. Fue él quien “invirtió el movimiento de secularización” y “provocó la caída del comunismo en Europa”. “Denunciando la cultura de la muerte, las estructuras de pecado y la deriva totalitaria de las democracias modernas, despertó las conciencias dormidas, inspirando la acción de los católicos en favor de la familia y de la vida”. Juan Pablo II nos “muestra el camino que conduce a la contemplación del esplendor de la verdad” concluye el Padre Ribeton. (Carta a los amigos y benefactores n°75, junio de 2014)
Mons. Rifán, (¿y tal vez Mons. Fellay en 15 años?) pudo celebrar la fiesta de Cristo Rey en la Basílica Sainte-Marie-sur-la-Minerve el 27 de octubre de 2013:
« Esta Misa pontifical solemne, celebra el final de la peregrinación “Summorum Pontificum” de los católicos ligados a la forma tradicional del rito romano, universalmente permitido por el Santo Padre Benedicto XVI en su Motu Proprio Summorum Pontificum. Nosotros estamos en el Año de la Fe, proclamado por Benedicto XVI y continuado por el papa Francisco. Nuestra fe, como lo expresa bien la carta apostólica Porta Fidei, debe ser profesada, vivida, celebrada y orada. (…) Nuestra fidelidad a la Santa Misa en la forma tradicional del rito romano está dictada por nuestra fe. Es esta profesión de fe, profesada y celebrada a través de la Misa tradicional, que nosotros ofrecemos al Santo Padre como prueba de nuestra fidelidad a la Santa Iglesia. (…) Que el Santo Padre vea, en nuestra forma litúrgica, la expresión de nuestra plena comunión con él y con la Iglesia”.
En la segunda parte de la homilía, Monseñor Rifán invitó a permanecer confiados en la victoria final de Nuestro Señor Jesucristo frente a “la ofensiva laicista”, tan violenta y odiosa. Pero nada contra la misa bastarda, nada contra la impostura del Vaticano II, su libertad religiosa, su falsa dignidad humana y sus reformas calamitosas que han ayudado a la ofensiva laicista y masónica.
Monseñor Fellay todavía no llega a eso. El “contexto actual de la Fraternidad” no lo permite. En su Carta a los Amigos y Benefactores n°82 (DICI, 13 de abril de 2014), él “denuncia los errores contenidos en los documentos del concilio Vaticano II y en las reformas que le siguieron, especialmente la reforma litúrgica” que “no pueden ser obra del Espíritu Santo, que es a la vez Espíritu de verdad y de santidad”.
Monseñor Fellay « protesta » también « con fuerza contra las canonizaciones ». Pero si de manera cuidadosa habló de esto antes del acontecimiento (de manera condicional), no juzgó útil, después del acontecimiento, el denunciar por medio de un comunicado oficial, al principal responsable de esta impostura escandalosa.
 “Si las canonizaciones de Juan XXIII y de Juan Pablo II tienen lugar el 27 de abril próximo, plantearán a la conciencia de los católicos un doble problema. En primer lugar, un problema sobre la canonización en cuanto tal: ¿cómo se podrá presentar a toda la Iglesia como modelo de santidad, por un lado, al iniciador del Concilio Vaticano II, y por otro, al Papa de Asís y de los derechos del hombre?(…) ¿cómo se podrán refrendar con el sello de la santidad las enseñanzas de tal Concilio, que inspiraron toda la actividad de Karol Wojtyla, y cuyos frutos nefastos son el signo inequívoco de la autodestrucción de la Iglesia?”
Hablando antes, Mons. Fellay intenta tranquilizar a sus tropas. Callándose después, Monseñor Fellay muestra su respeto por la autoridad de Francisco. En estas condiciones, pedir a Roma que “nos reconozca explícitamente… el derecho y el deber de oponernos públicamente a los errores y a los fautores de estos errores, sean quienes fueren” señala la impostura (Declaración de los 3 obispos). ¿Por qué Mons. Fellay haría después de un reconocimiento o regularización lo que se niega hacer antes? Monseñor Lefebvre fue menos sutil cuando hablaba de Juan Pablo II:
Entonces, quién es este papa… Yo no sé qué decirles, verdaderamente… no lo sé… Pero en todo caso él está inspirado por el diablo cuando hace esto… No está inspirado por el Espíritu Santo, no es posible… Él está inspirado por el diablo, y al servicio de la masonería, es evidente. La masonería siempre ha soñado esto: la reunión de todas las religiones” (Conferencia en Ecône del 28-01-1986)
La conclusión de la carta de Mons. Fellay se siente tranquilizadora y triunfante: Por eso, queridos amigos y benefactores, los invitamos a permanecer firmes en la fe y a no dejarse perturbar por las novedades de una de las crisis más formidables que debe atravesar la santa Iglesia. (…) in Te speravi non confundar in aeternum.  ¡Dígnese el Corazón doloroso en inmaculado de María protegernos y que su triunfo llegue pronto!” La de Mons. Rifán fue del mismo estilo: “Confiados en la protección de Nuestra Santísima Madre, continuamos combatiendo. La victoria es segura: ¡Christus vincit, Christus regnat, Christus imperat! Así sea ».
Es bueno predicar la victoria, pero no se debe olvidar desenmascarar a los enemigos exteriores e interiores de la Iglesia y de tener el valor de combatirlos eficazmente.
El Padre Ribeton, Mons. Rifán y Mons. Fellay, todos ellos actúan como si la iglesia conciliar fuera la Iglesia Católica, ni más ni menos.
 “Repito hoy que queremos aportar nuestro testimonio: si la Iglesia quiere salir de la crisis trágica que atraviesa, la Tradición es la respuesta a esta crisis. De esta manera manifestamos nuestra piedad filial para con la Roma eterna, para con la Iglesia, Madre y Maestra de verdad, a la que estamos profundamente unidos”. (Mons. Fellay, DICI del 3/10/14).
Aunque lo diga Mons. Fellay, no es suficiente ir a Roma como Mons. Lefebvre para seguir verdaderamente su ejemplo. Monseñor Lefebvre no era un perro mudo con discursos tranquilizadores:

R.P. ALTAMIRA: EL SÍNODO EN ROMA SOBRE LA FAMILIA.- PAULO VI "BEATO".

El Sínodo en Roma sobre la Familia. Paulo VI “beato” (sermón; Bogotá, domingo 19 de octubre de 2014)

(Introducción)
Queridos hijos:
   Durante estas dos semanas ha sido una gran noticia en la prensa mundial todo lo concerniente al Sínodo sobre la Familia, organizado en Roma por Francisco, con la participación de cardenales y obispos; unos 200. Terminó hoy, con la –muy entre comillas- “beatificación” de Paulo VI. El texto final fue “votado” ayer, aunque se dará a conocer recién en el transcurso de esta semana.

P. HUGO RUIZ V.- SERMÓN DOMINGO 19 DE PENTECOSTÉS.

domingo, 19 de octubre de 2014

COMENTARIO ELEISON Número CCCLXXIX (379).- 18 de octubre de 2014


Historia Interna – I

Si la Santísima Virgen María nos dice como salvar la Iglesia
Todos los otros medios nos dejarán plantados.
Despues de 1917 se le hizo claro al mundo por Nuestra Señora de Fátima que la salvación de la Iglesia y del mundo (“un período de paz”) dependía de dos cosas: no solamente de la Consagración de Rusia a Su Corazón Inmaculado por el Papa con todos los obispos del mundo, sino también por los Católicos haciendo reparación a Su Corazón recibiendo Confesión y Comunión y meditando durante 15 minutos y rezando el Rosario en cada primer sábado del mes. Así es que que ningún Católico piense que no hay nada que ellos puedan hacer para ayudar a la Iglesia y al mundo a salir de sus presentes aterradoras crisis. Cada uno de los Católicos respondiendo a Su segunda súplica ayudará al Papa a responder a Su primer súplica.

P. BOUCHACOURT: LA FSSPX NO ES RESISTENTE





Hace mucho tiempo que esto lo sabíamos. Inclusive lo habíamos afirmado en un artículode nuestro blog. Pero es ahora de boca del mismo implicado, el Superior de Distrito de Francia, Padre Bouchacourt, de donde sale la explícita confirmación. La FSSPX ha dejado de resistir, la FSSPX de Mons. Fellay ya no es resistente, como quería Mons. Lefebvre, quien por ejemplo lo decía así:

“En la Iglesia no hay ningún derecho, ninguna jurisdicción que pueda imponer a un cristiano la disminución de su fe, todo fiel puede y debe resistir a aquello que afecte su fe, apoyándose en el catecismo de su niñez. Si se encuentra en presencia de una orden que lo pone en peligro de corromperla, la desobediencia es un deber imperioso.
Tenemos el deber de desobedecer y de conservar la tradición porque estimamos que nuestra fe está en peligro a causa de las reformas y las orientaciones posconciliares. Agreguemos esto: el mayor de los servicios que podamos hacer a la Iglesia y al sucesor de Pedro es repudiar la Iglesia reformada y liberal. Jesucristo, Hijo de Dios hecho hombre, ni es liberal ni puede ser reformado”.
(Monseñor Marcel Lefebvre, “Carta abierta a los católicos perplejos”, Capítulo XVIII.)

Ahora el tristemente célebre en estas tierras Padre Bouchacourt, el paniaguado servidor de Menzingen ocupado en expulsar sacerdotes como los Padres Faure, Cardozo, Altamira y Trincado mientras negaba públicamente el deicidio judío; el que vaticinaba una nueva primavera en la Iglesia con el fin del Vaticano II mientras se negaba a responder las requisitorias de los fieles que habían confiado en los sacerdotes de la Fraternidad; el que había llamado Judas a Mons. Williamson porque denunciaba el liberalismo de Monseñor Fellay; ahora habla en Francia como si nada de todo esto hubiera sucedido, y dice sin inmutarse, como un actor consumado del cine francés (Lino Ventura, Michel Piccoli, Pierre Richard, el que Ud. quiera), cosas como estas, en unaconferencia:

“Hay que actuar! Acción, acción! El combate actual exige una gran generosidad. No es necesario ser numerosos (cita a los macabeos). No seremos muy numerosos pero tenemos la fe. Tenemos la ayuda de Dios. Si nos apoyamos en Él, si vivimos esta fe, el deseo de combatir con la bandera levantada, entonces tendremos la victoria. Eso es lo que esperamos de nuestros obispos, que nos digan esto, que muestren que llevan el estandarte católico, no medio levantado o medio bajado, por miedo a criticar, por miedo al mundo. (Sí, esto dijo el hombre que por miedo a criticar, por miedo al mundo negó el deicidio judío en una entrevista con el diario más leído de Argentina) Amigos, nosotros no somos resistentes. Los resistentes están acorralados contra un muro, es casi el combate de la desesperación. NO SOMOS RESISTENTES. Somos combatientes”.

Vamos a ir a la última parte de su párrafo con más detenimiento. Es interesante porque como en otras oportunidades el P. Bouchacourt vuelve a proponer una falsa oposición. Pues ser combatiente no es ser lo contrario de ser un resistente. Quien combate tiene momentos en los que debe fundamentalmente atacar, y momentos en los que sobre todo debe resistir. En ningún caso se deja de combatir. Pero el P. Bouchacourt deja en claro que ellos, los de la Nueva Fraternidad, no resisten. Y eso cuando una vez escribió cosas como esta:

“Los adversarios de la Iglesia no cesaron de atacar a lo largo de la historia este magnífico edificio social y religioso. Esta lucha alcanzó su apogeo con la Revolución Francesa (siglo XVIII) y luego con el comunismo y el laicismo, que son sus frutos amargos.
La Iglesia resistió valientemente, dando a luz en su seno a generaciones de santos admirables que atestiguaban el dicho famoso de Tertuliano: “La sangre de los mártires es semilla de cristianos”. La fe siguió difundiéndose a pesar de todo y contra todo.”
(Revista Iesus Christus, Editorial N° 142, Abril/Junio 2013)

Pero parece que, olvidando todo ello, y sintiéndose fuerte, vaya uno a saber por qué, el P. Bouchacourt descalifica a los resistentes porque estarían acorralados contra un muro, desesperados. Seguramente el que alguien como Maximilian Krah esté frente a un muro, pero para rendir homenaje a los “hermanos mayores” (como ha estado en el Muro de los Lamentos de Israel) no le despierta al P. Bouchacourt ningún comentario despectivo, o por lo menos no osa hacerlo público.  El P. Bouchacourt descalifica a los resistentes: ¿lo dirá porque la Neo-FSSPX es atacante? ¿Es combatir el tratar cordialmente a los herejes? ¿Es combatiente o es temerosa la declaración de Menzingen con motivo de la “beatificación” de Pablo VI? ¿Ya no hay enemigos a los que resistir? Pero ese demérito que atribuye a los resistentes es desmentido nada menos que por Santo Tomás. Le vendría bien al Superior de Distrito francés repasar por ejemplo las enseñanzas de Teología Moral que se enseña en los seminarios de la Fraternidad (y ojalá se enseñara también a practicar, además de estudiar):

Los actos de la virtud de fortaleza son dos: el sustinere (resistir o reprimir los temores y mantener al alma firme en los peligros),  y el aggredi (atacar). Y Sto. Tomás, siguiendo a Aristóteles afirma que: “es acto más principal de la [fortaleza] resistir, esto es permanecer inmóvil ante el peligro, que atacar” (Suma Teol. II-II, q. 123, a. 6).
El aggredi, en el pensamiento de Aristóteles significa atacar como más fuerte, y el sustineri resistir al más fuerte que uno. El sustinere comporta la duración en el tiempo (el soportar el mal que dura), mientras que el aggredi consiste en actuar de repente.

De tal manera que aquellos a quienes el P. Bouchacourt quiere desmerecer, son los que están siendo más fuertes con su resistencia ante el más  tremendo avance de la impiedad, las herejías y la apostasía de la iglesia conciliar y el mundo entero. Y los que han dejado de resistir –a confesión de parte, relevo de pruebas-, visto y considerando que tampoco son atacantes, sino muy complacientes y cordiales dialogantes, puede decirse que han abandonado la pelea. El combate de la Neo-FSSPX, en todo caso, se ha reducido a esto: es un combate por conservar las estructuras, la organización y los bienes materiales de la congregación; las apariencias. Y en ese combate tienen un solo enemigo: la verdad.



El combate de la Neo-FSSPX.

sábado, 18 de octubre de 2014

REFLEXIONES DESPUÉS DEL COMUNICADO DEL 17 DE OCTUBRE.


Las « reservas » de la Casa general de la FSSPX


El 17 de octubre apareció un “comunicado de la Casa general de la FSSPX respecto a la beatificación del papa Paulo VI”. He aquí algunas reflexiones que nos sugiere este documento:

  • « La Fraternidad Sacerdotal San Pío X quiere expresar sus más serias reservas sobre las beatificaciones y canonizaciones de los últimos Papas»
Encontramos aquí el mismo lenguaje que en los (rarísimos) textos oficiales concernientes a las “canonizaciones” del pasado 27 de abril: Se expresan interrogaciones, dudas reservas, perplejidad… Monseñor Fellay no habló de seudo canonizaciones, ni pone entre comillas la palabra canonizaciones.  No dijo claramente si estas canonizaciones fueron verdaderas o falsas, válidas o no, solamente que ellas no fueron “serias” o bien que ellas “planteaban un problema”.
Aquí pasa lo mismo: ¿La FSSPX solamente expresa “reservas” –por más “serias” que sean- en la vigilia de la “beatificación” del papa de la nueva misa? La casa general, ¿piensa que el acto que se prepara a hacer Francisco este 19 de octubre será válido? Si no, ¿por qué no utilizar comillas, por qué no declarar francamente que no habrá “beato Paulo VI” como lo hicimos nosotros en nuestro comunicado del día 13?

La FSSPX expresa « reservas »: no manifiesta su indignación y no denuncia el escándalo como tal.

Notemos además que el comunicado, proviniendo de la Casa general, no compromete a Monseñor Fellay en lo personal. ¿No tenía el deber, tanto como superior general de la obra fundada por Monseñor Lefebvre para el combate de la fe, y como obispo católico, de tomar personal y claramente posición en estas circunstancias tan graves?

  •  “Pablo VI es, por cierto, el Papa de la Encíclica Humanae Vitae, que aportó luz y reconfortó a las familias católicas cuando los principios fundamentales del matrimonio eran fuertemente atacados…”
Los « principios fundamentales del matrimonio » han sido “fuertemente atacados” por el concilio Vaticano II, más precisamente por la constitución Gaudium et spes, promulgada por… Paulo VI el 7 de diciembre de 1965. Esta constitución cambió la definición de matrimonio y abrió el camino a la inversión de los fines del matrimonio en el nuevo “código”. Tres años después de Gaudium et spes, la encíclica Humanae vitae no restableció los “principios fundamentales del matrimonio”, de allí la debilidad y las contradicciones internas de este documento que condenó la contracepción. Hay que leer el estudio sobre Humanae vitae publicado por Le Sel de la Terre 75, para comprender que ésta encíclica no aportó a las familias católicas toda la “luz” ni las “reconfortó” cuando tanta necesidad tenían de ello.

« …igual que lo han sido — de manera escandalosa — por algunos miembros del Sínodo que está por acabar”. ¿Y el papa? Sabemos el apoyo que le ha dado al cardenal Kasper y a los otros revolucionarios.

Se apreciarán los eufemismos del párrafo siguiente, respecto al Concilio: “liberalismo doctrinal” (¿eso es todo?), trastorno (¿la Revolución francesa, con la cual se ha comparado al Vaticano II, fue un simple trastorno?)

El párrafo sobre la nueva misa es igualmente bastante tímido. Citan dos expresiones de Monseñor Lefebvre, pero se guardan de escoger las más enérgicas.

 El párrafo siguiente, hábilmente formulado, da a entender –sin afirmarlo- que el Motu proprio de 2007 sería el feliz resultado del combate de Monseñor Lefebvre. Del resto, es falso afirmar sin más precisiones que por este Motu proprio “fue reconocido el hecho que la misa tridentina jamás fue abrogada”.

En su último párrafo, “siguiendo los pasos de su fundador, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X renueva su adhesión a la Tradición bimilenaria de la Iglesia”. Pero omite renovar, “siguiendo los pasos de su fundador”, su rechazo a “seguir a la Roma de tendencia neo-modernista y neo-protestante” (Declaración del 21 de noviembre de 1974). Desgraciadamente, no es la primera vez que lo constatamos. El odio al error, ¿no es la piedra angular del amor de la verdad?

Esperamos que algunos padres de la FSSPX, este domingo 19 de octubre, no se contenten con expresar « las más serias reservas”, sino que denuncien vigorosamente el gravísimo escándalo que constituye la “beatificación”, por el papa Francisco, de su predecesor de triste memoria.
Padre Bruno


SÁBADO MARIANO: NO OLVIDE REZAR EL ROSARIO

Quien me sirviere, rezando constantemente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.

Únase a los Cruzados del Corazón Inmaculado aquí.

viernes, 17 de octubre de 2014

UN COMUNICADO CORDIAL

Comunicado de la Casa General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X respecto a la beatificación del Papa Pablo VI

17-10-2014  

Tras la clausura del Sínodo extraordinario sobre la familia, el Papa Francisco llevará a cabo el domingo el 19 de octubre de 2014 la beatificación del Papa Pablo VI. La Fraternidad Sacerdotal San Pío X quiere expresar sus más serias reservas sobre las beatificaciones y canonizaciones de los últimos Papas, cuyos abreviados procesos infringen la sabiduría de las reglas seculares de la Iglesia

Pablo VI es, por cierto, el Papa de la Encíclica Humanae Vitae[1], que aportó luz y reconfortó a las familias católicas cuando los principios fundamentales del matrimonio eran fuertemente atacados, igual que lo han sido — de manera escandalosa — por algunos miembros del Sínodo que está por acabar.

Pablo VI, empero, es también el Papa que condujo a término el Concilio Vaticano II, introduciendo en la Iglesia un liberalismo doctrinal expresado a través de errores como la libertad religiosa, la colegialidad y el ecumenismo. De aquí se siguió una gran trastorno, que él mismo reconoció el 7 de diciembre de 1968: “La Iglesia se encuentra en un momento de inquietud, de autocrítica, incluso se diría que de autodestrucción. Es como si la Iglesia se dañara a sí misma”. Al año siguiente reconocía: “En muchos aspectos, el Concilio no nos ha dado hasta ahora tranquilidad, más bien ha suscitado trastornos y problemas nada útiles para reafirmar el Reino de Dios en la Iglesia y en las almas”. Llegó a esta expresión de alarma el 29 de junio de 1972: “El humo de Satanás ha entrado por alguna grieta en el templo de Dios: la duda, la incertidumbre, la problemática, la inquietud, la insatisfacción, el enfrentamiento están a la orden del día…”. No hizo más que una comprobación, sin tomar las medidas necesarias para detener esta autodestrución.

Pablo VI es el Papa que, con una finalidad ecumenista, impuso la reforma litúrgica de la Misa y de todos los ritos de los sacramentos. Los cardenales Ottaviani y Bacci denunciaron esta nueva misa por alejarse “de forma impresionante, en el conjunto como en el detalle, de la teología católica de la Santa Misa, tal como fue formulada en la XXIIª sesión del Concilio de Trento” [2]. Sobre estos pasos, Monseñor Lefebvre declaró que la nueva misa está “impregnada de espíritu protestante”, vehiculizando en sí misma “un veneno perjudicial para la fe”[3].

Durante su pontificado numerosos sacerdotes fueron perseguidos, e incluso condenados, por su fidelidad a la misa tridentina. La Fraternidad Sacerdotal San Pío X recuerda con dolor la condena infligida en 1976 a Monseñor Lefebvre, declarándolo suspendido a divinis por su apego a esta misa y por su categórico rechazo de las reformas. Solamente en 2007, por un Motu Proprio de Benedicto XVI, se reconoció el hecho de que la Misa tridentina nunca había sido abrogada.

Siguiendo los pasos de su fundador, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X renueva su adhesión a la Tradición bimilenaria de la Iglesia, persuadida de que esta fidelidad, lejos de ser una crispación pasajera, aporta el remedio saludable a la autodestrucción de la Iglesia.

Menzingen, 17 de octubre de 2014

[1] 25 de julio de 1968.
[2] En Breve examen crítico de la nueva misa, carta-prólogo de los cardenales Ottaviani et Bacci, 3 setiembre de 1969, § 1.

[3] Carta abierta a los católicos perplejos, Albin Michel, 1985, pág. 43

jueves, 16 de octubre de 2014

UN SACERDOTE BIRRITUALISTA EN LAS CONFERENCIAS ANGELUS PRESS 2014

Las conferencias Angelus Press, organizadas por la FSSPX de USA, se llevaron a cabo el ante pasado fin de semana. Habíamos comentado en una entrada anterior, que entre los ponentes se encontraba un sacerdote diocesano.

Angelus Press ha publicado un video con entrevistas a los ponentes. En el minuto 3:53 del citado video, encontramos el testimonio de Mons. James Byrnes (Monseñor como título honorífico, no es obispo): él es el sacerdote diocesano anunciado.
El P. Byrnes confiesa que actualmente celebra la misa nueva.
El Padre es, además, columnista del periódico The Remnant, y es en un artículo publicado allí que el Padre Byrnes afirma, comparando a la Misa Tradicional y el Novus Ordo con la Coca-cola clásica y la Coca nueva:


Por favor, no malinterpreten, así como la “Coca-nueva” fue tan Coca como la “Coca-clásica”, la misa Novus Ordo es Misa –es tanto válida como legítima- pero también, como la “Coca-nueva” hay algo que falta de la fórmula tradicional, y eso no puede ser ignorado y muchos la desean, ahora que han “probado” la fórmula tradicional.
 Dijo Monseñor Lefebvre: …un cierto número de sacerdotes han creído deber aceptar las condiciones para celebrar esta misa regularmente, con la aprobación del obispo. Lo que hace que se planteen ciertos problemas bastante graves, dado que ellos están obligados a aceptar que la nueva misa es tan válida como la de San Pío V: esto es a lo que siempre nos hemos rehusado, es a lo que siempre nos hemos opuesto porque consideramos que la nueva misa es peligrosa y por lo tanto mala, porque se le hizo dentro del espíritu ecuménico, disminuye la fe de los fieles y termina por darles un espíritu protestante. Por esta razón estamos muy desolados de ver que algunos sacerdotes han creído que deben aceptar y decir que la nueva misa es tan válida como la antigua, para poder decir la misa de siempre con toda la seguridad y conformidad con los reglamentos de los obispos. De una manera general, desaconsejamos a los fieles asistir a las misas de estos sacerdotes que han abandonado la lucha contra la nueva misa. Es muy peligroso que un día ellos sean obligados por su obispo a celebrar también la nueva misa, a celebrar las dos misas, y eventualmente concelebrar, a aceptar dar la comunión en la mano o a decir la misa de cara al pueblo; cosas, todas, que nos repugnan absolutamente...

¡Pero la Neo-Fraternidad de Monseñor Fellay invita a un sacerdote bi-ritualista a darle conferencias a los fieles!

COMENTARIO ELEISON Número CCCLXXVIII (378) .-11 de octubre de 2014



Lanzamiento de Sitio Web

En la Fiesta de Nuestra Señora del Rosario un sitio ha sido recién lanzado en el Internet que puede ser de serio interés para los lectores regulares de estos “Comentarios Eleison”: www.stmarcelinitiative.com. Presentará el último número y todos los números anteriores de los “Comentarios” en inglés e italiano desde 2007, y el último número y los números anteriores de los aproximadamente últimos cinco años en francés, alemán y español. Y para los lectores que prefieren leer en papel más que en una pantalla electrónica, el sitio ofrecerá varios medios para elegir números anteriores e imprimirlos juntos.

Una segunda sección del sitio, “Libros y Charlas”, pondrá a disposición conferencias y sermones grabados de Monseñor Williamson, copias en papel de los primeros dos de los cuatro volúmenes de sus “Cartas del Rector” escritos en Estados Unidos entre 1983 y 2003, y todos los seminarios del Dr. White existentes sobre literatura. Una vez más, la electrónica moderna proveerá una variedad de medios para llegar a y descargar estas grabaciones, pero solamente unas pocas están en video así como en audio. Pedidos de compra pueden también hacerse por teléfono, discando +1 844 SMI SHOP, es decir 1 (844)764–7467.

Católicos – ¡y no Católicos!- que aún no están familiarizados con las grabaciones literarias del Dr. White, deberían aprovechar esta oportunidad para ver como él usa lo clásico del mundo literario como un puente para conectar la Fe con el mundo alrededor nuestro. La brecha entre estos dos se agranda cada día. Católicos Conciliares han tratado de adaptar la Fe de ayer al mundo de hoy y muchos han perdido su Fe en el proceso. Católicos Tradicionales están llevados a despreciar a ambos, el mundo de hoy como irremediablemente perdido y la literatura del mundo como irremediablemente “no espiritual”, y la Fe de muchos de ellos ha devenido bien separada de la realidad en el proceso. El Dr. White tiene ambos, una fuerte fe y un firme agarre en el mundo real alrededor nuestro hoy en día, y su dominio de la literatura mundial le permite darle sentido a ambos para sinnúmero de almas, viejas y jóvenes, que de otra manera tienen la cabeza casi desesperanzadamente esquizofrénica. Altamente recomendado.

Una tercer sección del sitio concierne a “Donaciones”. Presentará una variedad similar de medios electrónicos de donación para ayudar a mantener un oasis de, uno espera, buen sentido en medio del erial de disparates. Debería ayudar a los benefactores a donar lo que quieran, cuando quieran, según el plan que quieran, y con facilidad. Establecer el sitio ha sido en realidad un buen gasto en sí mismo. Pensamos que debería probar haber valido la pena, pero ha sido una razón más para que nosotros apelemos a vuestra generosidad. Les agradecemos de antemano.

Una cuarta sección se intitula “Información”. Dirá un poco sobre la Iniciativa St Marcel, sobre como opera el sitio, y sobre lo que Monseñor Williamson ha estado haciendo y espera hacer. Sin embargo, novedades sobre sus futuros compromisos deben hacerse públicas con una medida de cautela porque alrededor del mundo, él tiene no solamente amigos.

El Internet tiene serios inconvenientes y peligros, pero no cabe duda que por medio de una variedad sorprendente de medios electrónicos, muchas verdades que no pueden encontrarse en ningún otro lado, pueden encontrarse en él. Esperamos gentilmente que este nuevo sitio contribuirá a ese fondo de verdad. Mucho trabajo se ha invertido en confeccionarlo y, además de la contribución de muchos trabajadores, la de muchos benefactores ha sido también indispensable. Sinceramente agradecemos a todos los involucrados. Que Dios los recompense a cada uno de ellos, a cada uno de ustedes.


Kyrie eleison.

martes, 14 de octubre de 2014

NOTA INTERNA CONFIDENCIAL DE MENZINGEN DESPUÉS DE LA ENTREVISTA ROMANA.

"Fraternidad Sacerdotal San Pio X
Nota interna confidencial de la Casa General
Difusión: sacerdotes miembros
2 de octubre de 2014.

El martes 23 de septiembre de 2014, Monseñor Bernard Fellay, Superior general de la Fraternidad San Pio X, se encontró con el cardenal Gerhard Ludwig Müller, Prefecto de la congregación para la doctrina de la fe. Él estaba acompañado por los dos Asistentes generales de la Fraternidad. El cardenal Müller estuvo rodeado por Monseñor Ladaria, secretario de la CDF, Monseñor Joseph Augustin di Noïa o.p., secretario adjunto, y de Monseñor de Pozzo, secretario de la Comisión pontifical Ecclesia Dei y de Monseñor Descourtieux, de la misma comisión. El encuentro tuvo lugar de 11 h. a 13 h.
-La impresión general que deja esta reunión es que no hay nada de nuevo (Cf. Comunicado de 2005, luego de la audiencia con el papa Benedicto XVI retomado literalmente en el del 2014)
-Como en el pasado, Monseñor Fellay y sus Asistentes han sido recibidos cordialmente.
-Notamos que el Papa y la Congregación para la doctrina de la fe quieren mantener las discusiones y los contactos. No quieren cortarlos.
-No hay amenaza de sanción, sino una insistencia sobre la obediencia y una insistencia para que regularicemos la situación rápidamente, aceptando la declaración doctrinal de 2012 (y la prelatura), a lo que nos rehusamos de nuevo debido a las ambigüedades de este documento.
-Se nos pide aceptar el magisterio de la Iglesia como norma de la fe, lo que por principio no es un problema para un católico, pero es la aplicación de esta aceptación a la enseñanza conciliar y postconciliar la que plantea un grave problema, en razón de la ruptura con el magisterio anterior.
-Ellos no comprenden, o no admiten, que el mismo concilio pueda ser el responsable, y por lo tanto no pueden remontar a las causas de la crisis.
-Es difícil de hacer pasar nuestra posición, ellos no comprenden o no quieren comprender. Nosotros no hablamos el mismo lenguaje.
-Nuestras observaciones y oposiciones son vistas como secundarias o incluso ilusorias respecto a los problemas que deben encarar en la Iglesia (próximo Sínodo sobre la familia, etc.)
-Las diferencias doctrinales permanecen (ecumenismo, libertad religiosa y colegialidad, como los problemas planteados por la nueva misa).
-Roma pide, en el marco de estas discusiones, encuentros entre los miembros de la Fraternidad y los obispos, las cuales tendrán lugar de manera informal: la elección de los lugares e interlocutores se deja a nuestra iniciativa.
Nuestras intenciones:
-Mantener el contacto, sobre todo cuando la iniciativa venga de Roma, es el espíritu y la práctica de Monseñor Lefebvre.
-Se trata de utilizar estos encuentros para exponer, explicar nuestra posición sobre las causas de la crisis de la Iglesia. Es el espíritu misionero en la Iglesia que debemos conservar.
Hay que ser firme sobre el fondo, la doctrina; paciente y caritativo en la forma."


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Comentario:

Para comprender la política de Menzingen sobre las relaciones con Roma, es suficiente releer al Padre Pfluger en Flavigny:

"Estamos en un momento decisivo para la Tradición y la Fraternidad. Crisis viene del griego crisis que se aplica en medicina en el caso de un paciente al cual le llegó el momento de decidir sobre su destino. ¿Se podrá curarlo de su enfermedad? Nosotros estamos en ese punto donde hay que decidir sobre el futuro respecto al papa, a la Iglesia. Entonces, ¿cómo actuar?
Hay que mirar cómo la Iglesia ha actuado en el pasado. Actualmente, Suresnes, Monseñor Tissier, nos presionan, meten una cierta presión para que nosotros hagamos una declaración clara, pura y dura, una profesión de fe, que ponga los puntos sobre las íes. Ellos (ellos o algunos…) piden que no discutamos con Roma pero que propongamos pequeños textos basados en la doctrina. ¡Pero cuidado! (no es tan simple). En el Credo, ¡no profesamos que renunciamos al Vaticano II y a la libertad religiosa! Hemos consultado a algunos cofrades sobre la oportunidad de la publicación de estas declaraciones con ocasión del 25 aniversario de las consagraciones; un cofrade francés nos escribió sobre la utilidad de este texto inaudible para los clérigos modernos (dos declaraciones firmes [final del Capítulo 2012, luego la declaración de los obispos en 2013], recuerdan nuestra posición). 
Nuestras declaraciones permanecen inaudibles para el clero moderno, incluso para aquellos que nos estiman, porque falta una filosofía seria para comprendernos.   1er problema : sobre un mismo texto, cada quien ve a su manera y los modernos no ven lo que nosotros vemos. Ejemplo: con ocasión de la manifestación interreligiosa en Buenos Aires, en memorial al ataque contra los judíos, nadie comprendió nuestra lucha contra la libertad religiosa, pensaron que nosotros luchábamos en contra de los judíos porque tenemos fieles muy inteligentes (que no penetraron el contexto y hablaron en este sentido a la TV). 2do problema : ellos desconocen el magisterio pre-conciliar (porque ellos/ y ellos) están sumergidos por preocupaciones pastorales. Sus preocupaciones son totalmente diferentes de las nuestras que nos enfocamos en el Vaticano II y la colegialidad… (Publicando tal declaración) nosotros nos (complacemos/ complaceríamos) a nosotros mismos y no (hacemos/haríamos) avanzar las cosas.
 La reforma consiste en trabajar, en hacer circular « in capite et in membris » simultáneamente. In capite, es respecto al Papa, a Roma y esto ha consistido en las discusiones doctrinales y nuestros esfuerzos no fueron coronados por el momento. In membris, es respecto a los fieles, a las parroquias, al clero conservador. Hay que intensificar el contacto in membris ahora.  Remontándonos más lejos en la historia, constatamos que la reforma carolingia consistió en la multiplicación de iniciativas privadas que se elaboraron fuera del poder romano sin afrontarlo y éste terminó por aprobarlo y legislarlo. El Papa no lanza la iniciativa, sino que es la base quien la lanza, iniciativas que se propagan hasta que la cabeza las toma por su cuenta para oficializarlas. Para esto es necesario una disposición suficiente de los inferiores para dejarse conducir, si no la cabeza no puede tomar por su cuenta la reforma. El Motu Proprio es una etapa, el papa no puede ir más rápido ni más lejos por el momento. Monseñor dijo bien que son las cifras que hablarán. “De la historia no aprendemos nada”, dijo? La gente siempre comete las mismas tonterías. El cambio vendrá de la multiplicación de estas iniciativas, su encuentro y su unión".
Con todo lo que se ha sido dicho previamente, ¡no podremos decir que nos sorprenden! 

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Actualización 15-10-14: Texto de la nota en francés, tal y como la hemos recibido:

GUERRA




El Sínodo sobre la familia, especie de nuevo conciliábulo Vaticano III que aparentemente buscaría aplicar hasta sus últimas consecuencias el Vaticano II, quitando las barreras católicas que aún se mantenían en pie, ha originado una nueva dialéctica en el seno de la iglesia conciliar y entre la opinión pública en general, llegando sus efectos, a través de la mediatización vía internet, hasta los movimientos conservadores y de la Tradición católica.

Así la ya conocida pugna entre “conservadores” vs. “ultraprogresistas” o “derecha” vs. “izquierda” se reedita, en este caso teniendo como puntales de ambas posturas por un lado al Cardenal Kasper (delfín de Francisco) y por el otro al Cardenal Müller (abanderado del ala más “ortodoxa” o “conservadora”).

MONSEÑOR LEFEBVRE CONDENA A MONSEÑOR FELLAY Y LA NEO-FSSPX





Ocurre con Monseñor Lefebvre como con el Padre Castellani, y en general con todos aquellos grandes hombres que han generado controversia a su paso, no dejando a nadie en la indiferencia. Así con el gran maestro argentino (sí, que aunque al que tilden así sea el masonazo de Sarmiento, ese título le corresponde con todas las letras al Padre Castellani), es levantado como bandera o hecho de los suyos por tradicionalistas, por los línea-media, por los nacionalistas católicos, por conservadores o líneas-media bastante resabiados de liberalismo, por algunos conservadores conciliares y hasta por algunos progres, pues parece que a todos ellos pudiera sindicarse, según las propias necesidades. Del mismo modo ocurre con Monseñor Lefebvre, que es usado como bandera o justificación tanto por los acuerdistas semi-liberales o liberales de la Neo-Fraternidad, que niegan, olvidan u ocultan las cosas que dijo, muchas de las cuales incluimos en este artículo; como por los sectarios y farisaicos sedevacantistas dogmáticos, que gustan de dar orgullosamente lecciones a todo el mundo pero olvidan que Mons. Lefebvre también dijo: “Evitemos las tomas de posición extremas que no corresponden a la realidad sino a aprioris, que perturban inútilmente las conciencias sin ilustrarlas. Evitemos el celo amargo que condena San Pío X en su primera encíclica (…) Nos es imposible aprobar la actitud de los que sólo tienen palabras amargas para su prójimo, juzgándolo temerariamente y sembrando así la división entre los que sostienen un mismo combate”.

Unos y otros conforman una falsa, una hábil y tramposa dialéctica que no conduce a nada. Por eso siempre es bueno tener presente a Monseñor Lefebvre y considerar y entender sus luchas, su saber aprender de los errores, su hidalguía, su firmeza y su humildad, en un equilibrio desgastante por mantenerse ajeno a las mismas tentaciones que hoy nos acechan, pero que contribuyó a hacer resistir la verdadera Religión católica hasta nuestros días.

Veamos ahora de qué manera oblicua la Neo-FSSPX sitúa la posición de Mons. Lefebvre con respecto a Roma, para mediante éste justificar su postura acuerdista o de armisticio con los modernistas romanos.

Cita el P. Bouchacourt en un editorial de la revista Iesus Christus (N° 136, Julio/Agosto de 2011) con esta introducción un sermón de Monseñor Lefebvre de fecha, préstese atención, febrero de 1983:

“Animado de este mismo espíritu, un hijo eminente de la Iglesia y digno sucesor de los Apóstoles, Monseñor Marcel Lefebvre, viajó incesantemente de Ecóne a Roma y viceversa para intentar convencer al Papa y a la Curia de que volviesen a la Tradición, sin querer jamás romper con la Sede de Pedro. He aquí lo que predicaba el 26 de febrero de 1983 en el Seminario de Zeitzkofen antes del ordenar al Padre Ceriani y a algunos otros diáconos:

“(...) Algunos miembros de la Fraternidad, desgraciadamente, pensaron que no había por qué ir a Roma, que ya no tenía que haber más contactos con los que hoy marchan hacia el error, sino que había que abandonar a todos los que han adherido al Concilio Vaticano II y sus consecuencias. Y por eso mismo, porque la Fraternidad siguió manteniendo contactos con Roma y con el Papa, prefirieron abandonar la Fraternidad.
“Eso nunca ha sido lo que la Fraternidad hizo, ni ha sido nunca el ejemplo que he creído deber dar. Por el contrario: no dejo de ir a Roma. Sigo manteniendo contactos con el Cardenal Ratzinger, a quien ya conocéis, con el propósito de que Roma vuelva a la Tradición. Si creyese que el Papa ya no existe, que ya no hay Papa, ¿para qué ir a Roma? Y entonces, ¿cómo esperar que Roma vuelva a la Tradición? Porque es el Papa el que debe hacer que la Iglesia retorne a la Tradición. A él le toca esa responsabilidad. Si hoy en día por desgracia se deja arrastrar por los errores del Vaticano II, esa no es razón para abandonarlo. Muy por el contrario: debemos poner todo nuestro esfuerzo en hacerlo reflexionar sobre la gravedad de la situación, hacer que regrese a la Tradición y pedirle que haga volver a la Iglesia al camino seguido durante veinte siglos.
“Sin duda algunos me dirán (como dicen los que se han alejado de nosotros):
«¡Es inútil, perdéis el tiempo!». Lo que sucede es que no tienen confianza en Dios. ¡Dios todo lo puede! Desde el punto de vista humano, realmente es decepcionante, pero debemos orar, orar doblemente por el Papa, para que Dios lo ilumine, para que finalmente abra los ojos, para que vea los desastres que se expanden en la Iglesia. Debemos orar para que los seminarios se llenen como están los nuestros, para formar nuevamente sacerdotes que celebren la verdadera Misa y canten las glorias de Dios, como lo hizo Cristo en la cruz, y para que continúen el Sacrificio de la Cruz.
“¡He ahí porqué voy a Roma! Así es la Fraternidad”.

Termina el P. Bouchacourt:

“Este es también el camino que sigue su sucesor, Monseñor Fellay, tras la desaparición de nuestro fundador. Como somos hijos de la Iglesia, no podemos resignarnos a ver que la Tradición sea expatriada de su seno”, etc.

Contrariamente a lo anterior, afirmó Mons. Lefebvre en una entrevista a Fideliter enenero de 1991“Nuestros verdaderos fieles, aquellos que han comprendido el problema y que justamente nos han ayudado a seguir la línea recta y firme dela Tradición y de la fe, temían las tratativas que hice en Roma. Me han dicho que era peligroso y que perdía el tiempo.” En definitiva y por lo que citaremos a continuación, Mons. Lefebvre admitió que esos fieles esclarecidos tenían la razón y él había estado equivocado, pero tuvo la humildad para rectificar el rumbo de la nave antes de que se estrellara, lo contrario de lo que está haciendo Mons. Fellay y sus secuaces que han procedido a acallar y perseguir a quienes quisieron hacerlo entrar en razón y advertir de estos peligros y en definitiva de la traición al resto de los fieles.

El antiguo Superior de Distrito de Sudamérica, siguiendo la posición de los Superiores de la FSSPX, trampea los hechos y en definitiva, lo que ocurrió luego. Porque allí no se terminó todo, y no fueron las citadas las últimas palabras de Monseñor Lefebvre con respecto a las relaciones con Roma.

En principio, cualquiera puede darse cuenta que en esos cinco años transcurridos, entre 1983 y 1988, en que Mons. Lefebvre con la mejor buena voluntad continuó yendo a Roma, se fue tejiendo la trampa en la que finalmente cayó al firmar el protocolo de acuerdo el 5 de mayo de 1988, y de lo que gracias a Dios a las pocas horas de hacerlo se arrepintió y reconoció su error.

De modo tal que puede decirse que la cita que incluye el entusiasmado y dialoguista Padre Bouchacourt es un a priori más producto de la buena voluntad que del conocimiento práctico de aquellos con quienes estaba tratando. La lección muy clara es: quien tiene tratos con gente tramposa, termina cayendo en su trampa. Y si esto le ocurrió nada menos que a Monseñor Lefebvre, quien como fundador de la congregación tenía mayores gracias que ninguno, ¿por qué no iba a ocurrirle lo mismo a Monseñor Fellay, o acaso hay que pensar que este último está más capacitado que Mons. Lefebvre para eludir las trampas de los modernistas romanos?

Y en consecuencia también se puede concluir que, si a Mons. Lefebvre le fue mal con las autoridades romanas, por el hecho de afirmar claramente la verdad católica, en cambio a Mons. Fellay no deja de irle cada vez mejor, porque luego de tantos años manteniendo relaciones ni lo han excomulgado ni lo han atacado, sino que lo reciben con toda cordialidad. 

Veamos ahora las declaraciones de Mons. Lefebvre posteriores a las citadas por el P. Bouchacourt, las de sus últimos años y que puede decirse que son su testamento, su posición final y definitiva basadas en su experiencia de varios años teniendo relaciones con las autoridades vaticanas. No son citas aisladas  tomadas de aquí y allá sino que forman un cuerpo coherente de indeclinable defensa del Reinado Social de Cristo. Nuestros comentarios van entre paréntesis y en rojo.




Carta a Juan Pablo II, 2 de junio de 1988

“Teniendo en cuenta el rechazo a considerar nuestras peticiones, y siendo evidente que el objetivo de esta reconciliación en absoluto es el mismo para la Santa Sede y para nosotros, juzgamos preferible esperar tiempos más propicios al regreso de Roma a la Tradición. Es por esto que nos dotaremos de los medios para proseguir la Obra que la Providencia nos confió (…). Continuaremos rezando para que la Roma moderna, infestada de modernismo, vuelva a ser la Roma católica y reencuentre su Tradición bimilenaria. Entonces, el problema de la reconciliación perderá su razón de ser, y la Iglesia encontrará una nueva juventud.”