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martes, 22 de octubre de 2019

ÍDOLOS DE LA PACHAMAMA FUERON LANZADOS AL TÍBER. DEO GRATIAS !




Sacan desde una iglesia y lanzan al Tíber los impúdicos ídolos amazónicos usados en las recientes ceremonias paganas en Roma. Los herejes romanos reaccionan indignados. 


Las aguas del Tíber. Ese ha sido el destino de cinco ídolos con forma de mujer amazónica desnuda y embarazada. Dos hombres no identificados sustrajeron las tallas de madera de la Iglesia Santa María en Traspontina y las arrojaron al río que transcurre por Roma.

En un video publicado en YouTube se ve a un hombre de camisa blanca que de madrugada sustrajo las imágenes de la iglesia en la Iglesia Santa María en Traspontina para luego lanzarlas al río Tíber, cerca al Castillo Sant’Angelo en Roma.

Paolo Ruffini, Prefecto del dicasterio de Comunicación del Vaticano dijo en rueda de prensa que «robar algo de un lugar y tirarlo luego es un gesto que defino como una bravuconada. En esta sede hemos repetido que la imagen representaba la vida, la fertilidad y la madre tierra» (sic). Y añadió: «Es un gesto que contradice el espíritu de diálogo. No sé qué otra cosa más decir además de que esto ha sido un robo».

Días antes, ante la insistencia de Austen Ivereigh, que ha intentado extender el bulo de que las imágenes representaban a Nuestra Madre (la Virgen María, no la Madre Tierra), el obispo Martínez De Aguirre Guinea recalcó que probablemente representase a la «fertilidad, la mujer, la vida», y enfatizó que «no es necesario crear ninguna conexión con la Virgen María».

La policía italiana está investigando lo ocurrido.

sábado, 19 de octubre de 2019

COMENTARIOS ELEISON Número DCXL (640) - 19 de octubre de 2019


Converso Moderno
“La ayuda de Dios está más cerca que la puerta”.
Para cualquier alma, por pobre que sea.
Si alguien es tentado hoy a pensar que Dios Todopoderoso ha renunciado a gobernar Su Iglesia o el mundo, hay testimonios que llegan a la oficina de estos “Comentarios” que muestran claramente – al menos en la opinión de este Comentarista – que el Espíritu Santo todavía está actuando. Un católico caído cuenta a continuación cómo regresó a la Iglesia, cómo encontró la Tradición Católica y, poco después, la “Resistencia”, y qué sentido le da a todo ello. En medio de la confusión y el desaliento que todos conocemos, escribe con una notable amplitud y serenidad, seguramente un signo de que está siendo guiado por Dios.
Soy un hombre casado con dos hijas, una casi adolescente y la otra un bebé. Es a mi abuela a quien debo mi regreso a la Fe. Un día hace cinco años pasaba por una iglesia cuando de repente pensé en ella rezando el Rosario, y me sentí impulsado a entrar a la iglesia para rezar. Desde entonces empecé a rezar de nuevo y a asistir a la Misa. Por supuesto que fue la Nueva Misa al principio, hasta que hace unos tres años descubrí la existencia de la Tradición Católica.
Desde entonces mi familia y yo hemos estado asistiendo a la capilla local de la Fraternidad San Pío X, donde fuimos recibidos con gran alegría por el sacerdote y la congregación. Pero pronto descubrí que había muchas divisiones en la capilla, así que pueden imaginarse la dificultad que tenía para resolver lo que estaba pasando. Habiendo llegado tan recientemente a la Tradición, necesitaba mucha paciencia, valor y perseverancia para aguantar ¡y no sólo huir en los primeros seis meses! Pero nuestra sed de verdad y nuestra búsqueda de raíces superaron nuestro miedo, por lo que nos quedamos, gracias a Dios.
Comprendí que la FSSPX es verdaderamente una parte santa de la verdadera Iglesia Católica de Cristo, y es por eso que me quedo al menos por el momento dentro de la Fraternidad, con mi familia. Pero estoy escuchando todo el tiempo lo que los sedevacantistas y los “Resistentes” tienen que decir, para continuar dilucidando. Tengo una enorme admiración por Mons. Lefebvre, un verdadero hombre de Dios, un santo sucesor de los Apóstoles. Ver su Fraternidad vacilando bajo la presión infernal del mundo es muy difícil de soportar, y requiere que oremos aún más.
Ciertamente la Sociedad todavía tiene mucho que hacer, porque todavía puede hacer mucho bien. Lo mismo puede decirse de la llamada “Resistencia”, que desempeña, y tiene razón, el papel de barandilla cuando la Sociedad se desvía de su rumbo y se tambalea bajo los ataques del mundo moderno y las tentaciones que le tienden los eclesiásticos conciliares. Estoy convencido de que la “Resistencia” tiene un papel vital que desempeñar, y que Nuestro Señor le permite existir para un gran bien, incluso dentro de la Sociedad, aunque parezca estar fuera. Personalmente me considero un firme resistente a cualquiera que no ataque claramente, de frente, al Concilio Vaticano II que fue inspirado por el Diablo. Después de todo, ¿cómo puede uno vivir como un verdadero católico hoy sin resistir en todas partes y todo el tiempo? ¿No es ser católico aquí abajo lo más difícil y hermoso que hay? ¡Gracias, abuelita, por rezar a Jesús y a María por mí!
En esta vida nunca vemos a Dios en persona, pero sí lo vemos en acción: las oraciones de una abuela; la oración de un alma como su primer y más importante paso; asistir a la Misa como el siguiente paso: la Nueva Misa todavía transmitiendo gracia, no importa cuán estrangulada pueda estar la gracia; Dios de alguna manera mostrando la Tradición a un alma católica gravitando hacia ésta; el refugio en la capilla local de la Fraternidad, y la acogida en ella; ¡sólo para que la siguiente y más severa prueba comience!
Prueba superada por la necesidad de raíces y el amor y la búsqueda de la verdad, que se asienta en la mente abierta en medio de toda la confusión, pero anclada en el respeto al Arzobispo y en el odio al Vaticano II, beneficiándose tanto de la Sociedad como de la “Resistencia” por lo que cada uno ha tenido que darle, sin excluir a ninguno de los dos; el reconocimiento de que todo católico debe nadar contra la corriente, y por último la gratitud por la forma en que Dios lo ha conducido. Muchas lecciones en pocas palabras. Que Dios bendiga al escritor y lo mantenga a él y a su familia fieles hasta la muerte. Tiene una buena oportunidad.
Kyrie eleison.

DOS CONCEPCIONES IRRECONCILIABLES ACERCA DE LA VIDA


El cristianismo invirtió el concepto que el pagano tenía sobre la vida. El divino Salvador nos enseña con su palabra y nos persuade con su muerte y su resurrección, de que la vida presente es una VÍA y no LA VIDA a la cual su Padre nos ha destinado.

La civilización cristiana procede de una concepción de la vida completamente contraria a la que dio origen a la civilización pagana.
El paganismo, habiendo empujado al género humano por la pendiente que el pecado original lo había conducido, decía que el hombre está sobre la tierra para gozar de la vida y de los bienes que este mundo le ofrece. El pagano no ambicionaba, no buscaba nada más allá que el goce de la vida; y la sociedad pagana estaba organizada con el fin de procurarse estos bienes tan abundantes y esos placeres tan refinados o incluso hasta groseros a que pueden llegar, y solamente para aquellos que estaban en condiciones de obtenerlos. La civilización antigua se basaba en este principio, todas sus instituciones se sustentaban, sobre todo, en dos pilares, la esclavitud y la guerra. Y ya que la naturaleza no era lo bastante generosa, y sobre todo, porque en esa época, no se había cultivado desde mucho tiempo y lo suficientemente bien para obtener todos los disfrutes deseados, el pueblo fuerte sometía al pueblo débil, y los ciudadanos hacían esclavos a los extranjeros e incluso a sus hermanos para proveerse de las fuentes de riqueza e instrumentos de placer.
El cristianismo vino, en cambio, a decirle al hombre que debía buscar en otra dirección la felicidad cuya necesidad no cesa de atormentarlo. Invirtió el concepto que el pagano tenía sobre la vida. El divino Salvador nos enseña con su palabra y nos persuade con su muerte y su resurrección, de que la vida presente es una vía, y que ésta no es LA VIDA a la cual su Padre nos ha destinado.
La vida presente no es más que la preparación para la vida eterna. Aquella es el camino que conduce a ésta. Estamos en vía, nos decían los escolásticos, caminando ad terminum, en marcha para el cielo. Los científicos de hoy expresarían la misma idea diciendo que la tierra es el laboratorio donde se forman las almas, donde se reciben y se desarrollan las facultades sobrenaturales de las que el cristiano, después de haber terminado su paso en esta vida, gozará en la celestial morada.
Así como la vida embrionaria es en el seno materno, ya que también es una vida, pero una vida en formación, y en donde se elaboran los sentidos que tendrán que funcionar en la estancia terrestre: los ojos con los cuales contemplará la naturaleza, el oído que recogerá sus armonías, la voz que allí pronunciará sus cantos, etc.
En el cielo podremos ver a Dios cara a cara, esta es la gran promesa que se nos hace. Toda la religión se basa en ella. Y sin embargo, ninguna naturaleza creada es capaz de esta visión.
Todos los seres vivos tienen su manera de conocer, limitada por su naturaleza propia. La planta tiene un determinado conocimiento de los líquidos que necesita para su mantención, puesto que sus raíces se extienden hacia ellos, los buscan para introducirlos dentro de ella. Este conocimiento no es una visión. El animal ve, pero no tiene la inteligencia de las cosas que sus ojos abarcan.
El hombre comprende estas cosas, su razón las penetra, abstrae las ideas que contienen y por ellas se eleva a la ciencia. Pero las substancias de las cosas le permanecen ocultas, porque el hombre no es más que un animal racional y no una inteligencia pura. Los mismos ángeles, que son intelectos puros, pueden contemplar directamente las substancias de su misma naturaleza y a fortiori las substancias inferiores. Pero tampoco pueden ver a Dios. Dios es una sustancia aparte, de un orden infinitamente superior.
El mayor esfuerzo del espíritu humano ha llegado a calificar a Dios como siendo “Acto puro” y la revelación nos dice que es una Trinidad de personas en unidad de sustancia, la Segunda engendrada por la Primera, la Tercera procedente de las otras dos, todo dentro de una vida de inteligencia y de amor que no tiene ni comienzo ni fin. Ver a Dios como Él se ve, amarlo como Él se ama - ésta es la bienaventuranza prometida - está fuera del alcance de toda naturaleza creada e incluso posible.
Para comprenderlo se debería ser nada menos que igual a Dios.
Pero lo que no le pertenece por naturaleza al hombre puede serle proporcionado por un don gratuito de Dios. Y así es: lo sabemos porque Dios nos ha revelado haberlo hecho de esta manera. Tanto para los ángeles como para nosotros. Los ángeles buenos ven a Dios cara a cara, y nosotros somos llamados a gozar de la misma felicidad.
Sólo podemos llegar hasta allá por algo de sobreañadido que nos eleve por sobre nuestra naturaleza, que nos haga capaces de esto, siendo radicalmente impotentes por nosotros mismos, como sería el don de la razón a un animal o el don de la vista a una planta. Este algo, se llama aquí, en esta vida, la gracia santificante.
El apóstol San Pedro dice que es una participación de la naturaleza divina. Es necesario que sea así; acabamos de ver que, en ningún ser, la operación de determinado ser no sobrepasada y no puede sobrepasar la naturaleza de ese mismo ser. Y si un día seremos capaces de ver a Dios, es porque El habrá depositado algo de divino en nosotros, se habrá transformado en una parte de nuestro ser, y lo elevará hasta hacerlo semejante a Dios “Bienaventurados, dice al apóstol San Juan, somos ahora hijos de Dios, y lo que seremos un día no parece aún; seremos similares al Él, porque lo veremos tal como es” (I Juan, III-2).
Este algo, lo recibimos aquí abajo a partir del santo Bautismo. El apóstol San Juan lo llama un germen (I Juan III-9), es decir, una vida en principio. Es lo que Nuestro Señor nos señaló, cuando hablaba a Nicodemo de la necesidad de un nuevo nacimiento, de una generación a una vida nueva: La vida que el Padre tiene en sí mismo, que Él da al Hijo y que el Hijo nos da y nos ejercita conjuntamente con Él por el santo Bautismo. Esta palabra que da una imagen tan viva de todo el misterio, San Pablo la había tomado de Nuestro Señor cuando decía a los apóstoles: “Yo soy la vid, vosotros los sarmientos, como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no está unida a la vid, así ustedes tampoco si no permanecen en mi.”
Estas altas ideas eran familiares para los primeros cristianos. Eso lo demuestra el hecho de que cuando los apóstoles hablan en el Epitres, lo hacen como siendo una cosa ya conocida. Y de hecho, era así porque a ellos se les presentaban en largas catequesis los ritos del bautismo.
Luego, las ropas blancas de los neófitos simbolizaban que ellos comenzaban una vida nueva, que ellos eran por esta vía vueltos a la inocencia: Hijos espirituales, se les decía, como niños recién nacidos, desean ardientemente la leche que debe alimentar su vida sobrenatural; la leche de la fe sin alteración, sine dolo lac concupiscite, y la leche de la caridad divina. Cuando este germen que recibieron haya llegado a su término, esta fe se transformará en clara visión, y la caridad en beatitud del amor divino.
Toda la vida presente debe tender a este desarrollo, a la transformación del viejo hombre, del hombre de la pura naturaleza e incluso de la naturaleza decaída, en el hombre deificado. He aquí lo que se realiza en este mundo en el cristiano fiel.
Las virtudes sobrenaturales, infundidas en nuestra alma en el bautismo, se desarrollan día a día por el ejercicio que hacemos de ellas con la ayuda de la gracia y la volvemos así capaz de actividades sobrenaturales que se van a completar en el cielo. La entrada en el cielo será como un nacimiento, que con el bautismo fue engendrado.
Esto es lo que Jesús hizo y a lo que vino a enseñar al género humano. Por lo tanto, se cambió radicalmente la concepción de la vida presente. El hombre no está en la tierra para gozar y morir, sino para prepararse para la vida de lo alto. Y para merecerla.
GOZAR, MERECER, son los dos fines que caracterizan, que separan, que oponen a las dos civilizaciones.
No se puede dejar de decir que desde el momento en que el cristianismo comenzó a ser predicado, los hombres no pensaron ya en ninguna otra cosa que no fuese su propia santificación. Ellos continuaron siguiendo los fines secundarios de la vida presente, y ejerciendo, en la familia y en la sociedad, las funciones que piden y los deberes que imponen. Por otra parte, la santificación no se opera solamente por los ejercicios espirituales, sino por la realización de todo deber de estado, por todo acto hecho con pureza de intención. “Todo lo que hagan, dice el apóstol San Pablo, ya sea de palabras o en obras, hacerlas todas en nombre de Nuestro Señor Jesucristo… Trabajad en agradar a Dios en todas las cosas, y fructificaréis en toda buena obra.” (Ad Colos., I-10 y III-17).
Permaneciendo por otra parte en la sociedad hasta el fin de los tiempos, hay dos categorías de hombres que la Sagrada Escritura señala: los buenos y los malos.
Hay que observar, no obstante, que el número de malos disminuye y de los buenos se acrecienta a medida que la fe toma más imperio en la sociedad. Estos, porque tienen la fe en la vida eterna, aman a Dios, hacen el bien, observan la justicia, son los benefactores de sus hermanos. Y por todo eso, hacen que reine en la sociedad la seguridad y la paz. Aquéllos, porque no tienen fe, porque sus miradas permanecen fijas en la tierra, son egoístas, sin amor, sin piedad para sus semejantes: enemigos de todo bien, son en la sociedad causa de desorden y estancamiento para la civilización.
Mezclados los unos con los otros, los buenos y los malos, los creyentes y los incrédulos, forman las dos ciudades descritas por San Agustín: “El egoísmo llevado hasta el menosprecio de Dios constituye la sociedad comúnmente llamada “el mundo”, el amor de Dios llevado hasta el menosprecio de sí mismo produce la santidad y puebla la “ciudad celestial.”
A medida que la nueva concepción de la vida traída por Nuestro Señor Jesucristo a la tierra penetró en las inteligencias y en los corazones, la sociedad se modificó: la nueva concepción de la vida cambió las costumbres, y bajo el impulso de estas ideas y costumbres, las instituciones se transformaron. La esclavitud desapareció, y en vez de los poderosos someter a sus hermanos, se les ve santificarse hasta el heroísmo para procurarles el pan de la vida espiritual, para elevar a las almas y santificarlas.
La guerra no fue más hecha para apoderarse de los territorios de los otros y tomar a los hombres y mujeres como esclavos, sino para romper los obstáculos que se oponían a la extensión del reino de Cristo y obtener a los esclavos del demonio la libertad de los hijos de Dios. Facilitar, favorecer la libertad de los hombres y pueblos en su progreso hacia el bien, se volvió el objetivo hacia el cual las instituciones sociales fueron llevadas, aunque no siempre como un fin expresamente determinado. Y las almas aspiraron al cielo y trabajaron para merecerlo. La posesión de los bienes temporales para el disfrute de que se puede obtener de ellos, no fue ya el único e incluso principal objetivo de la actividad de los cristianos, al menos de los que estaban realmente imbuidos del espíritu cristiano, sino la posesión de los bienes espirituales, la santificación del alma, el aumento de las virtudes que son el ornamento y las verdaderas delicias de la vida de aquí abajo, y al mismo tiempo prendas de la bienaventuranza eterna.
Las virtudes adquiridas por los esfuerzos personales se transmitían por la educación de una generación a otra; y así se formó, poco a poco, la nueva jerarquía social, fundada, ya no por la fuerza y sus abusos, sino sobre el mérito; en la parte baja, las familias que se aplicaron a la virtud del trabajo; al medio, aquéllas que, sabiendo juntar en el trabajo la moderación en el uso de los bienes que obtenían, fundaron la propiedad mediante el ahorro; en lo alto, aquéllos que denegaron del egoísmo, ascendieron a las sublimes virtudes de dedicación a los demás: pueblo, burguesía, aristocracia. La sociedad se estableció y las familias escalonadas en el mérito ascendente de las virtudes transmitidas de generación en generación.
Tal fue la obra de la Edad Media. Durante su curso, la Iglesia realizó una triple tarea. Luchó contra el mal que provenía de las distintas sectas del paganismo y lo destruyó; perfeccionó los buenos elementos que se encontraban en los antiguos romanos y en las distintas razas de bárbaros; y finalmente, hizo triunfar el ideal que Nuestro Señor Jesucristo había dado de la verdadera civilización. Para llegar a esto, había procurado en primer lugar reformar el corazón del hombre; de allí vino la reforma de la familia, la familia vino a reformar al Estado y a la sociedad: vía opuesta a la que se quiere seguir hoy.
Sin duda, creer que, en el orden que acabamos de señalar no hubo punto de desorden, sería equivocarse. El espíritu antiguo, el espíritu del mundo que Nuestro Señor condenó, nunca fue, y nunca se superará completamente.
Siempre, incluso en los mejores tiempos, y cuando la Iglesia obtuvo sobre la sociedad el más grande ascendiente, hubo hombres de placer y hombres de ambiciones; pero se veían a las familias subir en razón de sus virtudes o declinar en razón de sus defectos; se veía al pueblo distinguirse entre ellos por su civilización, y el grado de civilización se tomó de las aspiraciones dominantes en cada nación: se elevaban cuando estas aspiraciones se purificaban y subían; retrocedían cuando sus aspiraciones los llevaban hacia el disfrute y el egoísmo.
Sucedió, sin embargo, que naciones, familias, individuos se abandonaron a los instintos de la naturaleza o resistieron a ellos; pero el ideal cristiano permanecía siempre inflexiblemente mantenido bajo la mirada de todos por la Santa Iglesia.
El impulso dado a la sociedad por el cristianismo comenzó a retrasarse en el siglo XIII: la liturgia lo constata y los hechos lo demuestran.
En un primer momento se detuvo, luego retrocedió. Este retroceso o más bien esta nueva orientación se manifestó pronto y tomó un nombre, RENACIMIENTO, renacimiento del punto de vista pagano del ideal de civilización. Y con el retroceso vino la decadencia. “Teniendo en cuenta todas las crisis atravesadas, de todos los abusos, de todos los cuadros sombríos, es imposible impugnar que la historia de Francia – incluso observación para toda la república cristiana – es una ascensión, como historia de una nación, mientras mantiene la influencia moral de la Iglesia que allí domina, y que se convierte en una caída a pesar de todo lo que esta caída tiene a veces de brillante y de épico, en cuanto los escritores, los científicos, los artistas y los filósofos se substituyeron a la Iglesia y la eliminaron de su soberanía.”
Monseñor Henri Delassus, La Conjuración Anticristiana. El Templo Masónico Levantado Sobre las Ruinas de la Iglesia Católica.

lunes, 14 de octubre de 2019

LOS CONCILIARES RETRIBUYEN EL SILENCIO DE LA NEO-FSSPX

La catedral de Saint Paul, Minnesota

Fuente (extracto)

"Misa Tradicional por un Sacerdote de la FSSPX en la Catedral de Saint Paul - Viernes, 18 de octubre.- El viernes 18 de octubre a las 11:30 AM, al P. James Trummer del priorato de la FSSPX de Long Prairie, MN, se le ha concedido permiso para ofrecer la Misa Tridentina en la Catedral de San Pablo, MN. La misa se ofrecerá en el antiguo altar del Sagrado Corazón de la Catedral. Debido a la logística, el P. Trummer necesita un conteo de los fieles que asistirán y recibirán la Sagrada Comunión. Por favor envíe un email a j.trummer@fsspx.email antes del miércoles 16 de octubre si va a asistir y recibir la Sagrada Comunión."
Comentario de Sean Johnson:
Hace 20 años, esta noticia habría sido recibida con la misma alegría que respecto a un ejército conquistador convirtiendo una mezquita a la fe verdadera, con este espíritu: entrar en territorio hostil e insertar la verdadera Misa y la verdadera fe en una iglesia hecha para esto.
Lo mismo se dirá de este último anuncio de la Misa en la hermosa Catedral de Saint Paul, por supuesto. Pero el contexto dice que otro espíritu anima estos continuos gestos diocesanos para con la FSSPX.
Antes de que el nuevo sacerdote fuera asignado aquí en agosto, el P. Dailey, a quien se le había visto deambulando por la misma catedral más de una vez, había colaborado con la Arquidiócesis para asegurar la casa de retiros diocesana para un retiro de mujeres el verano pasado, en lugar de llevar a cabo el retiro en Winona, como se había hecho muchas veces antes (un edificio de seminario vacío en el 75%). 

Parece que se ha establecido algún tipo de acuerdo entre la Arquidiócesis a lo largo de los años, y que este último permiso es el resultado de la negativa de la FSSPX a condenar al modernismo y a los modernistas.
No es que Roma quiera que la Tradición se difunda en la Iglesia, y por eso esté extendiendo estos privilegios y permisos, sino que, debido a que la FSSPX ha frenado su guerra contra el modernismo, los conciliares desean alentar y recompensar esa traición.  

En realidad, no es una FSSPX conquistadora la que entra en la Catedral, como un ejército de Cristo proclamando la victoria de la Tradición, sino un ejército derrotado telegrafiando a Roma que se ha rendido, y esperando conseguir el mejor trato que pueda y sacarle el mayor provecho posible.

domingo, 13 de octubre de 2019

CARTA DE UN FIEL DE LA RESISTENCIA AL PROFESOR DE MATTEI


TRES RELIGIONES EN LA IGLESIA CATÓLICA
Apreciado profesor: reciba mi cordial saludo. Leo con mucho interés y asiduidad sus artículos iluminadores frente a la crisis que vivimos en la Iglesia.
La cuestión de las dos religiones planteadas por usted me ha inquietado. Nací y viví en el catolicismo anterior al Vaticano II y, por tanto, como católico de a pie, puedo dar testimonio de los cambios ocurridos en mi fe. Para mí fue un cambio drástico y molesto desde el momento cuando se introdujo el Novus Ordo Missae. Vi aterrado salir al sacerdote para dar la espalda al sagrario, al "templo" mismo que es el Cuerpo de Nuestro Señor  Jesucristo. En aquél entonces no entendí mucho de lo que estaba pasando en el mundo y en la Iglesia, pero hoy, después de más de medio siglo, he entendido que el giro de 180° del sacerdote equivalía al giro doctrinal del teocentrismo al antropocentrismo. No pude, pues, acostumbrarme a esta nueva Misa en lenguaje profano que cada día introducía mayores novedades e iba suprimiendo hasta alrededor de 30 oraciones, entre ellas la de San Miguel Arcángel, ante la complacencia de las jerarquías católicas post-conciliares. Así pues, asisto a la Misa de Trento, fiel a la religión que recibí de mis mayores. Pero, no es mi interés centrarme en la liturgia, sino en sus palabras: "Ahora hay dos religiones dentro de la Iglesia Católica. Una de ellas tiene rostro amazónico". Respetuosamente, siguiendo el hilo de sus palabras, diría que hay dos religiones falsas, creyendo que el catolicismo tradicional es la verdadera, aunque la Iglesia postconciliar la ha reducido a su mínima expresión.
El Vaticano II, Gaudium et Spes, fue sin duda el triunfo del "anti-syllabus", como bien lo celebró Mons Ratzinger, después del concilio, en su libro “Principios de Teología Católica”, publicado en 1982, es decir, fue el triunfo de la anti-iglesia sobre la Iglesia y su Tradición.
Pero, no quiero caer en la condenación de personas, mucho menos de un Papa, sino en identificar los errores doctrinales y sus secuelas para denunciarlos.
Entre muchos, me preocupa especialmente el ecumenismo conciliar fundado en la falsa premisa de que todas las religiones adoran al mismo Dios verdadero (p.ej. Nostra Aetate, 3), nueva doctrina que condujo finalmente a la nueva religión amazónica. El Papa Francisco no es el primero que se reúne y abraza con los chamanes, con los judíos, con los masones, con hechiceros hindúes. Hay que revisar este asunto viendo documentalmente las reuniones ecuménicas de los Papas de los últimos años.
Pero hay algo terrible: esta doctrina desactivó las alarmas católicas que denunciaban al enemigo. San Pío V, por ejemplo, "convocó las espadas de los reyes para rodear la Cruz", según el poema Lepanto de Chesterton, y, también, reunió a los fieles católicos para vencer al turco con los rezos del santo rosario. Después vemos horrorizados a un Papa besando el Corán. ¿Qué pasó? ¿Dónde están los pastores que señalen al lobo, que hagan resonar su trompeta para advertir a la cristiandad de la existencia del enemigo y de sus planes siniestros y que hagan tomar consciencia a cada fiel de su ineludible deber de ser soldados de Cristo, de ser miembros del Cuerpo Místico de Cristo?
Hoy cada fiel, sin pastor, así como un padre que no piensa en sus hijos sino en él, se contenta con ir a misa, recibir los sacramentos, olvidándose de su familia -la Iglesia- se despreocupa de la doctrina, de la Verdad. Es decir, no quiere comprometerse, ni esgrimir la espada de la verdad. La Iglesia conciliar inculcó un pacifismo cobarde olvidando que Cristo no vino a traer paz sobre la tierra, sino espada, la misma espada de la verdad que el modernismo no quiere esgrimir.
Si no me fallan las matemáticas elementales, cuento tres religiones en la Iglesia, dos de ellas falsas. Espero, que usted, apreciado profesor, también las vea.
Con toda mi consideración,

R. Zornosa

(Negrita añadida por NP)
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ARTÍCULO DEL PROFESOR DE ROBERTO DE MATTEI: 


sábado, 12 de octubre de 2019

COMENTARIO ELEISON Número DCXXXIX (639) - 12 de octubre de 2019


Presencia, Poder
Todos los demonios me dicen, Dios está ausente, es débil.
Necesito pensar. La verdad no está lejos para buscarla.
Mientras la “civilización occidental” se desmorona cada vez más rápido alrededor nuestro, es muy necesario recordar que “Nuestra ayuda está en el nombre del Señor”, y en la intercesión de su Madre, y en nada más que eso. Pero pocas personas, incluso los católicos, se dan cuenta de cuán cerca de nosotros y cuán poderoso es Dios Todopoderoso. Si se dieran cuenta, podrían volverse más fácilmente a la oración, que es, de hecho, el único obstáculo serio hoy en día que impida el avance del mal. Por un castigo justo por la apostasía de la humanidad, Dios ha dejado caer bajo el control de sus enemigos cualquier otro medio de influencia y poder.
Pero, ¿quién es Dios? “Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, de todas las cosas visibles e invisibles.”
En primer lugar, Padre. “Creador del cielo y de la tierra”, pero no sólo un fabricante que fabrica un producto y luego lo deja para que haga su propio camino en el mundo. La mejor comparación para ilustrar el cuidado de Dios y Su amor por las criaturas que Él crea es con el amor de un padre humano por sus hijos que se extenderá normalmente hasta su muerte de él o de ellos, y más allá. Pero el amor de un padre humano es finito, el amor de Dios es infinito.
Segundo, Todopoderoso. Tal vez la manera más sencilla de captar el poder o la fuerza de Dios es aceptar la enseñanza de la Iglesia de que Dios es el Creador, y que todo ser que existe es una criatura que Dios creó, y que la creación es de la nada. Cada vez que los seres humanos “creamos” algo, siempre es de algún material preexistente, por ejemplo, una silla de madera, una casa de ladrillos, los ladrillos de arena, etcétera. Cuanto más lo pienso, más difícil es imaginar algo creado de la nada, por la buena razón de que todos los cambios que conozco a mi alrededor están hechos de algo. Si pudiera captar algo que sale de la nada, empezaría a ver el significado de “Todopoderoso”.
En tercer lugar, creador de todas las cosas. De todas las cosas materiales o “visibles”, hasta el final de la galaxia más lejana, San Ignacio de Loyola solía quedarse fuera de su habitación en Roma y sólo miraba las estrellas por la noche para disfrutar de la demostración del poder infinito de Dios. Y mucho más, creador de todas las cosas espirituales o “invisibles ”, como el alma que da vida y las facultades de razón y libre albedrío a cada ser humano vivo, por no hablar de las nueve Órdenes inmateriales de los ángeles. ¿Dudan de que existan, porque son inmateriales? ¿Todavía dudan de que hay algo más que la pura inteligencia humana que ordena el mal a nuestro alrededor hoy en día?
Pero mientras que muchas personas pueden estar dispuestas a admitir que nada podría venir a la existencia sin un Creador, lo que pocas personas entienden es que la acción creadora de Dios continúa en cada momento en que lo existente continúa existiendo, de modo que si Dios por un momento dejara de mantener en existencia algo existente, instantáneamente caería de nuevo en la nada de la cual salió. Una comparación puede ayudar. Para poner en marcha un tren eléctrico, el conductor debe tirar hacia él de lo que se llama el “interruptor del hombre muerto”, pero debe seguir tirando hacia él para que el tren siga moviéndose, porque el interruptor o la palanca está cargada por resorte, de modo que si se suelta, la palanca saltará automáticamente hacia atrás y el tren se detendrá. De este modo, el tren queda protegido de la aceleración incontrolada si el conductor, por ejemplo, muere en el momento del cambio. Así, el tren arranca tirando primero de la palanca, pero debe seguir tirando de la misma palanca para que el tren siga circulando.
De la misma manera Dios crea una criatura en su primer momento, pero volvería a caer en la nada si no mantuviera esa acción creadora, o “conservara” a la criatura durante la existencia de la cosa. En otras palabras, así como el primer tirón de la palanca pone en marcha el tren, pero la misma palanca debe seguir siendo tirada para que el tren funcione, así la única diferencia entre la creación de una criatura por parte de Dios y su conservación es la diferencia entre el primer momento de su existencia y cada momento posterior. Así, en cada momento que existo, Dios está activo dentro de mí, creando-conservando tanto mi alma como mi cuerpo. Así Él está más presente para mí que yo para mí mismo, haciendo lo que sólo Dios puede hacer, es decir, tenerme fuera de la nada. ¿Y yo dudo que sea poderoso? ¿O dudo que esté cerca de mí? ¿O dudo que se preocupe por mí?
Kyrie eleison.

CARTA DE LECTOR: LA NEO-FSSPX Y EL SÍNODO DE LA AMAZONIA


La Neo-FSSPX esperó cuatro días para manifestarse acerca de este abominable Sínodo de la Amazonia. Es tan escandaloso, que no podía permanecer en silencio. Pero debía pesar bien sus palabras. Hoy día 10 saca este artículo:
Repleto de ironía desdeñosa, hasta de altanería que pretende mirarlo todo desde una altura tal, por lo cual no hay que encabritarse y levantar la voz o recurrir a palabras muy fuertes o chocantes (el título del artículo apunta más que nada a una cuestión estética). Sólo ironías.
Eso sí: hay una palabra que no menciona en todo el artículo. Adivine usted cuál es: “Francisco”.
Y en la única mención al papa demoledor de la Iglesia, dice: “Se realizaron ceremonias y bailes grotescos ante el Papa y los cardenales”, lo cual es ambiguo y puede interpretarse de una forma benévola: “el papa fue víctima de este espectáculo que debió soportar” o algo parecido.
Pero claro, cuando uno ve después esta noticia de la Neo-FSSPX:
uno se da cuenta de esto: la Neo-FSSPX es RICA. Y como tal, no quiere perder lo que tiene.
Cuando a la Beata Ana María Taigi una reina quiso asegurarle el porvenir con su ayuda económica, la beata se negó, prefiriendo seguir en la pobreza, por estos motivos: “no excitar las envidias, no elevar a su familia por encima de su rango, permanecer siempre libre al servicio de Dios; los compromisos que se contraen con los grandes exponen a traicionar la verdad para halagarles”.
J. Matovelle

miércoles, 9 de octubre de 2019

REVISTA DEL DISTRITO DE FRANCIA CRITICA EL HECHO DE QUE UN SACERDOTE CONCILIAR BIRRITUALISTA TRABAJE CON LA FSSPX EN ÁFRICA


En el último número de Fidéliter -el 250º desde su creación en 1978- [Fidéliter es la revista oficial del distrito de Francia de la FSSPX. Nota de NP] podemos leer la siguiente rectificación del Director de la Publicación en la página 42:
"En el n° 248 [marzo-abril de 2019] de nuestra revista en la página 39, se menciona a un capellán militar (1) que, en la Isla de la Reunión, sería "de muy buena doctrina". Resultó que no sólo celebra según el rito tradicional, sino también según el rito de Pablo VI, lo que es incompatible con la buena doctrina. Pedimos disculpas a nuestros lectores por ello, pero esperamos que aprecien el inspirador relato del apostolado de la Fraternidad al otro lado del planeta, que nos ofreció su amable editor”.
De esta manera, Fidéliter confirma oficialmente la información de MPI. Esto evitará que los liberales nos llamen mentirosos cuando exponemos sus compromisos.
En resumen, y contrariamente a lo que escribió públicamente (2) el superior del distrito africano, P. Henry WUILLOUD (3), el Distrito de Francia, a través de su revista oficial, afirma que asistir a una misa de San Pío V celebrada por un sacerdote conciliar no puede ser algo bueno porque la doctrina que él profesa es mala.
Esto es lo que Mons. Lefebvre siempre enseñó, pero vale la pena recordarlo en estos tiempos de confusión, en los que el liberalismo se arrastra insidiosamente por todas partes.
Christian LASSALE
1 - Extracto del artículo del número 248 de marzo-abril de 2019: "Con el clero local, nuestros sacerdotes tienen relaciones de simple cortesía. A veces son ayudados en sus pesadas tareas por otros sacerdotes que vienen de la metrópoli. Nuestros fieles también tienen la gracia de poder contar con la presencia de un capellán militar de muy buena doctrina, piadoso y muy apegado a la Misa de San Pío V".
2 - Véase el artículo "¡El Superior del Distrito Africano de la FSSPX reivindica su petición de recurrir a sacerdotes conciliares o Ecclesia Dei para que atiendan a los fieles de la FSSPX! [Entrada de NP sobre este asunto]
3 - El P. WUILLOUD escribe, entre otras enormidades: "En la Isla de la Reunión, convocamos (el Padre Demornex con mi acuerdo) a un sacerdote que también celebra la nueva liturgia, pero que acepta celebrar los sacramentos de la misma manera que lo hacemos en nuestra capilla, que es tradicional en su doctrina y que, mi fe, ¡no se opone a nosotros!

lunes, 7 de octubre de 2019

LA ABOMINACIÓN DESOLADORA EN EL LUGAR SANTO: ADORAN A LA PACHAMAMA DENTRO DE LA BASÍLICA DE SAN PEDRO

Antonio Spadaro publicó un video en Twitter donde se observa un ritual de veneración a la Pachamama dentro de la Basílica de San Pedro:



domingo, 6 de octubre de 2019

EL PAPA PARTICIPA EN RITUAL IDOLÁTRICO AMAZÓNICO





Un artículo sobre este hecho horroroso.

DESTRUCCIÓN BERGOGLIANA IMPARABLE: "CAMBIO ABSOLUTO Y RADICAL" EN RELACIÓN CON LOS SACERDOTES SECULARIZADOS



Fuente: “Religión Digital” (sitio web de herejes modernistas)
El primer cambio sustancial es el del lenguaje utilizado por el nuevo rescripto. Ya no se habla de “secularización” del sacerdote o de su “reducción al estado laical”
Si antes, al cura que colgaba los hábitos no se le permitía ni siquiera seguir en contacto con su parroquia, ahora se pide que se le facilite el desempeño de “servicio útiles” a la comunidad
También se ha eliminado totalmente la obligación que prescribía el anterior rescripto de imponer al cura dispensado una penitencia
También hay un cambio sustancial en las funciones que un sacerdote secularizado puede desempeñar en instituciones dependientes o no de la autoridad eclesiástica
El sacerdote dispensado puede enseñar, no solo religión en colegios, sino también teología o materias similares en centros superiores
De 'traidores', casi apestados y desterrados, a hermanos dispensados. Cambio absoluto y radical en el procedimiento que tienen que seguir los curas que cuelgan los hábitos y piden la dispensa. Tanto en el tono, como en el fondo del documento, llamado técnicamente 'rescripto'. Era una de las asignaturas pendientes del Papa Francisco, que acaba de aprobar hace tan sólo unos meses por medio de la Congregación del Clero, que preside el cardenal Stella.
Este cambio sustancial o giro total en el procedimiento de la obtención de la dispensa del celibato y del ejercicio del sacerdocio parece inscribirse en un movimiento más amplio, que contempla la ordenación de hombres casados, el que los sacerdotes dispensados puedan retomar el ejercicio del ministerio y, por supuesto, enseñar religión y teología en colegios y facultades eclesiásticas.
El primer cambio sustancial es el del lenguaje utilizado por el nuevo rescripto. Ya no se habla de “secularización” del sacerdote o de su “reducción al estado laical” (que encerraba una clara minusvaloración del laicado), sino de “dispensar” o de “clérigo dispensado”.
Veamos algunos de estos cambios fundamentales. Si antes, al cura que colgaba los hábitos no se le permitía ni siquiera seguir en contacto con su parroquia, ahora se pide que se le facilite el desempeño de “servicio útiles” a la comunidad. En concreto, el número cinco del rescripto reza así: “La Autoridad eclesiástica se empeñará en facilitar que el clérigo dispensado desempeñe servicios útiles a la comunidad cristiana, poniendo al servicio de esta los propios dones y talentos recibidos de Dios”(n. 5).
Más aún, el número 6 añade que “el clérigo dispensado sea acogido por la comunidad eclesial en la que reside, para proseguir su camino, fiel a los deberes de la vocación bautismal” (n. 6). Se elimina, pues, de cuajo la anterior referencia al 'destierro' del cura, que decía lo siguiente: “El sacerdote que ha sido dispensado del celibato y, más aún, el sacerdote que se ha casado, debe mantenerse alejado del lugar o territorio donde se conoce su estado anterior” (n. 5f).
Celibato
También se ha eliminado totalmente la obligación que prescribía el anterior rescripto de imponer al cura dispensado una penitencia, porque se suponía que había cometido un pecado y había quebrantado sus obligaciones. Por eso, determinaba: “Deberá imponerse al interesado algunas obras de piedad o caridad”.
Por otra parte, si el sacerdote que pedía dispensa, quería casarse (lo habitual en la mayoría de los casos), el anterior rescripto prescribía que “el Ordinario debe poner máxima atención a fin de que su celebración se lleve a cabo en manera discreta, sin pompa ni boato” (n. 4). Es decir, ocultando el sacramento del matrimonio del cura a la comunidad. Como si la recepción de tal sacramento fuese, en este caso y sólo en él, una vergüenza o, lo que era peor, un escándalo para los fieles. Ahora, en cambio, se dice únicamente que se celebre el matrimonio, “respetando la sensibilidad de los fieles del lugar” (n. 4).
El nuevo rescripto

Además de los cambios de lenguaje, de tono y de normativa, el nuevo rescripto baja todavía más a lo práctico y permite a los sacerdotes dispensados que puedan seguir activos pastoralmente. En efecto, el anterior rescripto estipulaba lo siguiente: "El sacerdote dispensado queda excluido del ejercicio del orden sagrado... y no puede predicar homilías ni desempeñar cargo alguno de dirección en el ámbito pastoral, como tampoco se le podrá conferir responsabilidad alguna en la administración parroquial" (n. 5b) y "no puede ejercer, en lugar alguno, la función de lector, de acólito, o distribuir o ser ministro extraordinario de la Eucaristía" (n. 5f). Aunque contemplaba que el Ordinario de la diócesis pudiera dispensar algunas o incluso todas estas cláusulas (n. 6)
El nuevo rescripto proclama: “El clérigo dispensado podrá ejercer los oficios eclesiásticos que no requieran el Orden sagrado, con licencia del Obispo competente” (n. 5a).
También hay un cambio sustancial en las funciones que un sacerdote secularizado puede desempeñar en instituciones dependientes o no de la autoridad eclesiástica. El rescripto anterior decía que “no puede desempeñar el cargo de director en instituciones de estudios superiores que de alguna manera dependan de la autoridad eclesiástica” (n. 5c), sin excepción. Ahora, “tal prohibición podrá ser remitida por la Congregación del Clero, a petición del Obispo competente y después de haber consultado a la Congregación para la Educación Católica” (n. 8).
El celibato, a debate
Más aún, el rescripto anterior decía que “en las instituciones de estudios superiores, dependientes o no de la autoridad eclesiástica, no puede enseñar disciplina alguna de orden propiamente teológico o que esté estrechamente unida a la teología” (n. 5d), sin excepción. Ahora, “tal prohibición podrá ser removida por la Congregación para el Clero, a petición del Obispo competente y después de haber consultado a la Congregación para la Educación Católica”.
El rescripto anterior decía que “en instituciones de estudios menores, que dependen de la autoridad eclesiástica, no puede ejercer de director ni de profesor de disciplinas teológicas. Vale lo mismo para el sacerdote dispensado, en orden a la enseñanza de la religión, en instituciones similares que no dependen de la autoridad eclesiástica” (n. 5e), aunque contemplaba que el Ordinario de la diócesis pudiera dispensar esta cláusula concreta (n. 6).
En el actual rescripto, simplemente se dice que puede hacerlo, si bien “consideradas las circunstancias concretas, según la prudente valoración del Obispo competente” (n. 7).
El rescripto anterior decía que “no puede desempeñar ninguna función en seminarios o instituciones equivalentes” (n. 5c); ahora se habla únicamente de que “no puede desempeñar funciones formativas” (n. 10).
Además, si en estas dispensas de algunos de los puntos antes se decía que "deberán ser concedidas y comunicadas por escrito" (n. 7), de ello no se dice explícitamente nada ahora, aunque se da a entender que debería ser así. Además, se ha añadido expresamente la obligación del sacerdote dispensado de confesar al penitente en peligro de muerte (5b).
En resumen:
-Un tono mucho más amable, acogedor y comprensivo.
-El sacerdote dispensado ya puede ejercer todos los oficios eclesiásticos que no requieran del orden sagrado.
-El sacerdote dispensado puede ser director de una institución superior de la Iglesia y desempeñar funciones en los estudios teológicos.
-El sacerdote dispensado puede enseñar, no solo religión en colegios, sino también teología o materias similares en centros superiores, aunque para esto tendrá que contar con la petición del Obispo, el visto bueno de la Congregación para el Clero y la consulta a la Congregación para la Educación Católica.
Llama la atención, por último, que en el nuevo rescripto, cuando se habla de que no pueden separarse la dispensa del celibato y la pérdida del estado clerical, se haya añadido la expresión “en la praxis actual” (n. 1b). Parece dar, pues, a entender que sería mudable, incluso que podría cambiarse en un futuro próximo, de modo que se dispensara el celibato sin perder el estado clerical. Es decir, que un sacerdote casado, por ejemplo, pudiera seguir ejerciendo el ministerio sacerdotal.

sábado, 5 de octubre de 2019

COMENTARIO ELEISON Número DCXXXVIII (638) - 05 de octubre de 2019



Carta de los Obispos

Con el Vaticano II, el Diablo dominó Roma.
Quien es el católico que puede pensar, ¿todavía es su hogar?
Un lector pregunta cuáles fueron las circunstancias detrás de la carta del 7 de abril de 2012, dirigida a Mons. Fellay y a sus dos Asistentes, por los otros tres obispos entonces de la Fraternidad San Pío X. La carta se está volviendo rápidamente historia antigua, pero los lectores recordarán que la carta jugó un papel importante en la concientización de los Católicos Tradicionales acerca de los cambios significativos de dirección de la Fraternidad, que se habían producido de forma subrepticia a lo largo de los últimos 15 años, y de los que muchos de ellos no se habían dado cuenta. Pero en marzo de 2012 el animal acababa de romper su cubierta, o de salir a la luz.
En ese mes, en “Cor Unum”, la revista de la Fraternidad que se publica tres veces al año para sacerdotes, el Superior General (SG) escribió que era hora de que la Fraternidad cambiara la política de Monseñor Lefebvre de no llegar a un acuerdo práctico sin un acuerdo doctrinal, ya que la hostilidad de los eclesiásticos romanos con respecto a la tradición católica disminuía, por lo que debería crecer más la confianza que la Fraternidad tenía depositada en los conciliares romanos. De hecho, desde principios de los años 2000, más y más sacerdotes y laicos de la Fraternidad sospechaban que la Fraternidad estaba siendo conducida en una dirección diferente. Ahora el propio SG estaba confirmando esas sospechas. Ese “Cor Unum” causó un gran revuelo en la Fraternidad.
En la mesa de la cena en el Priorato de la Fraternidad en Londres, Inglaterra, el editor de estos “Comentarios” se preguntó en voz alta si debía escribir al SG una carta de protesta contra el cambio de dirección, y enviarla a Mons. Tissier para que revisara el contenido. Un compañero de mesa preguntó si no convenía entregar la carta también a Mons. de Galarreta, en caso de que la carta pudiera ir a la sede de la Fraternidad como protesta conjunta de los tres obispos contra una desviación tan grave de la constante predicación y práctica del Arzobispo de “primero la Doctrina”. El cofrade tenía razón, y así nació la idea de una carta de los tres obispos. Cuando se le consultó sobre el proyecto, Mons. Tissier recomendó que se redactara un borrador de la carta, y cuando se le entregó, le dio su entusiasta aprobación. El borrador fue presentado a Mons. de Galarreta, quien también lo aprobó, pero lo reforzó considerablemente reescribiendo la última parte del mismo. Un texto final fue firmado por los tres obispos y enviado a la sede de Menzingen con copias para el SG y sus dos Asistentes.
Su respuesta llegó apenas una semana después. No en vano, la Casa General había estado cambiando la dirección de la Fraternidad mientras disfrazaba el cambio. Pensaban los jefes sinceramente que la Roma conciliar se estaba volviendo más católica, hasta el punto de que las graves reservas del Arzobispo en cuanto a la cooperación con los Neo-modernistas de Roma habían quedado obsoletas. Al Cardenal Ratzinger en 1988 el Arzobispo le dijo que la cooperación era imposible, porque la FSSPX y Roma estaban trabajando en direcciones diametralmente opuestas – Roma quería descristianizar la sociedad mientras que la FSSPX se esforzaba por recristianizarla. Pero en 2012 la sede de la FSSPX se mantuvo firme en que la situación había cambiado, por lo que al oponerse a los tres obispos no se estaba oponiendo al Arzobispo. Pero, ¿qué habría dicho éste último sobre las correrías del Papa Francisco? Más, ¿qué no habría dicho? Sin embargo, en una entrevista-libro recientemente publicada del ahora ex-SG, Mons. Fellay repudia vigorosamente hasta la más mínima crítica al Papa Francisco.
Y así, en una fecha preestablecida, en junio de 2012, este último se presentó en Roma con un asistente de confianza para sellar un acuerdo con Roma que por fin pondría fin a la “disputa innecesaria” de 37 años entre la FSSPX y Roma. ¿Innecesaria? ¿Disputa? ¡Roma conciliar está en guerra con la Tradición católica! Y los romanos obviamente se enteraron de la carta de los tres obispos. En cuyo caso, ¿de qué les habría servido atrapar al liderazgo oficial de la Fraternidad si los otros tres de sus cuatro obispos hubieran evitado la trampa? La tradición corría el riesgo de volver a empezar. Y así el SG en 2012 fue enviado lejos de Roma, con las manos vacías. Tendría que ponerse a trabajar en esos obispos para hacerlos volver en sí. No perdió el tiempo…
Kyrie eleison.