lunes, 25 de agosto de 2014

NEO FSSPX - ECCLESIA DEI: NUEVOS "AVANCES" DE UN CONTUBERNIO REPUGNANTE




IDAS Y VENIDAS

En el anexo a la circular enviada por el P. Thouvenot a los miembros de la FSSPX, prohibiendo el libro del Padre Pivert "Monseñor Lefebvre, Nuestras Relaciones con Roma", se afirmaba lo siguiente respecto a las comunidades “Ecclesia Dei”: (…) 5. La actitud respecto a los medios Ecclesia Dei es contraproducente. No se puede contar el número de veces que el Padre Pivert repite el término “rallié”, desde la misma presentación del libro. En sus páginas, se descubren juicios bastante severos en contra de estas comunidades, los cuales no son puestas en su contexto. Desde las consagraciones hasta su muerte, Monseñor Lefebvre no tuvo tiempo de ver evolucionar estas comunidades. (…) El afirmó igualmente que solo era cuestión de tiempo para que los sacerdotes de la Fraternidad San Pedro adoptaran la nueva misa. Pero finalmente los hechos han demostrado que estos últimos pudieron resistir a los asaltos. (…)
Ante el escándalo de muchos, Monseñor Fellay decidió dar un paso atrás: algunos vieron, en esta reseña, sea una comunicación oficial del Superior General cambiando radicalmente la posición de la Fraternidad hacia los grupos Ecclesia Dei, sea denotando un ablandamiento de esta posición. Yo rechazo formalmente, en la intención y en los hechos, que la reseña adjunta a esta Carta Circular a los Superiores tenga un valor más grande que el que se ha querido darle (…) En particular, y como al parecer el punto n° 5 de la reseña es el que ha causado más inquietud, quisiéramos recordar: a. Que los primeros grupos Ecclesia Dei nacieron por decisión de Roma, en oposición con la FSSPX y para hacernos desaparecer, si fuera posible; b. Que ellos abandonaron a Monseñor Lefebvre en medio del combate, dividiendo así el frente unido de la Tradición; que entre ellos se encuentran fervientes defensores del Concilio Vaticano II que antes combatían, en particular la libertad religiosa, pero también el ecumenismo, Asís, etc. ; que su silencio en estas materias doctrinales es universal y nociva; c. Que su defensa de la liturgia tradicional está manchada con su participación en la nueva misa (al menos la Misa Crismal) y de su silencio sobre la nocividad del Novus Ordo (…)


IMPECABLES EN LAS PALABRAS PERO ADÚLTEROS EN LAS ACCIONES
Eso en cuanto a las declaraciones: pero en los hechos, ¿cuál es la verdadera posición que hoy tiene la Fraternidad respecto a los “liberales de derecha” de las comunidades Ecclesia Dei?
Hace unos días publicamos algo sobre la adúltera relación (en términos bíblicos) entre el distrito de México de la FSSPX y Una Voce (Ver aquí y acá).
Anteriormente, informábamos acerca de las conferencias Angelus Press (revista oficial de la FSSPX de USA), donde, entre los ponentes encontramos a algunos connotados liberales "de sensibilidad tradicional", como el Dr. John Rao, antiguo presidente de Una Voce América y Michael Matt, periodista que apoya el indulto de la Misa tradicional y conocido tradiecumenista.


PROFUNDIZANDO EL CONTUBERNIO
Pues bien, ahora se realizará el tercer ciclo de conferencias titulado Identidad Católica (nótese el nombre: la idea que subyace es que los liberales de Ecclesia Dei y la FSSPX tienen la misma identidad y ésta es totalmente católica), promovido por Angelus Press, cuyos ponentes serán:
• Dr. John Rao, ex-presidente mundial de Una Voce.
• Michael Matt de The Remnant.
• John Vennari de Catholic Family News.
• Christopher Ferrara. 
• Louie Verrecchio, periodista católico Ecclesia Dei, que escribe en el periódico modernista Catholic News Agency y que colabora en medios liberales de derecha como EWTN, Church Militant TV, Ave Maria Radio, etc.
James Vogel  de Angelus Press (FSSPX) !!!!
• Kenneth Wolfe de Rorate Caeli
• Michael Brendan Doughtery de The American Conservative.




James Vogel
James Vogel, editor de la Revista Angelus de la FSSPX, dará la conferencia: Causa de esperanza: El experimento de la Tradición alrededor del mundo”. Y el título dice mucho: ¿Experimento? ¿Existimos para un experimento? ¿Nuestras vidas son un experimento? La obra de Mons. ¿Lefebvre es un experimento? ¿La Tradición bimilenaria es sólo un miserable experimento? ¿Combatimos o experimentamos? La Iglesia se llama militante o experimentante? ¿Qué lenguaje de cobardes y liberales es éste? Y no nos vengan con que Mons. Lefebvre empleó esas palabras, pues si alguna vez lo hizo, fue sólo porque lo juzgó necesario para darse a entender ante el interlocutor (los liberales de Roma). Luego abandonó esa expresión, de modo que no es lícito "resucitarla". Pero todo se vale para los liberales que están destruyendo la FSSPX. Ellos sencillamente siguen el ejemplo de su líder, Mons. Fellay, resucitador del desdichado protocolo del 88.

El blog Ecclesia Dei Unam Sanctam Catholicam, nos sintetiza así la conferencia dictada por James Vogel el 2013, en este mismo ciclo: James Vogel habló representando a la FSSPX. (…) El meollo de su charla fue esta cuestión: la FSSPX ha sido conocida en las últimas décadas por su crítica a algunos de los documentos del Vaticano II, que la Fraternidad cree que son problemáticos. El señor Vogel declaró que quizá el 5% de la enseñanza del Vaticano II es cuestionada por la Fraternidad. Sin embargo, más y más gente está empezando a ver más críticamente los documentos, incluso criticándolos por ambigüedad y discontinuidad (como lo hicieron Athanasius Schneider y Walter Kasper), ¿Por qué la Fraternidad todavía está en estatus irregular por afirmar las mismas cosas que mucha gente en estado regular están empezando a afirmar?
Aunque Mons. Fellay haya dicho que no ha cambiado la posición de la Fraternidad hacia los grupos Ecclesia Dei, que éstos abandonaron a Monseñor Lefebvre, que entre ellos se encuentran fervientes defensores del Vaticano II, que su silencio en materia doctrinal es universal y nocivo, que participan en la nueva misa, etc.; en los hechos contradice esas palabras. Por eso es cada vez es más frecuente encontrar en DICI artículos de autores “conservadores” que no pertenecen a la Fraternidad. Cada vez, en definitiva, es más común la interacción de la FSSPX con las comunidades liberales moderadas de Ecclesia Dei.

¿CUÁL ES LA ESTRATEGIA?
Entonces, ¿qué diferencia doctrinal real tiene ahora la Fraternidad con los grupos Ecclesia Dei? ¡Ninguna! Subsiste sólo la diferencia jurídica: la irregularidad de la que se lamenta Vogel, la suspensión a divinis que todavía pesa sobre los sacerdotes de la FSSPX. ¿Cuánto más durará? Creemos que poco, pues todo indica que este renovado impulso al adúltero contubernio de la Fraternidad con los pseudo tradicionalistas que estamos denunciando, es una maniobra que tiene por fin construir el acuerdo con Roma desde la base. 

Estamos, entonces, ante una estrategia de "tenaza": por arriba se conversa esporádica y secretamente con el Vaticano, y a la vez, por abajo, se "tienden puentes" hacia los grupos liberales más cercanos. 

domingo, 24 de agosto de 2014

SOBRE UN COMUNICADO DE UNA VOCE






Tras haber leído un Comunicado Oficial de Una Voce, acerca de un artículo de nuestro blog y otro del blog amigo Non Possumus, creemos que debemos hacer alguna puntualización sobre el mismo, en atención a nuestros hermanos en Cristo de la dolorida isla cárcel de Cuba que buscan un acercamiento a la Tradición católica, y esto sin el afán de polemizar, sino tan solo el de poner en claro algunas cosas cumpliendo con nuestro deber de caridad. Creemos que cuando afirman sobre quienes critican a la FSSPX que “solo les mueve el rencor hacia la FSSPX”, lo hacen movidos más que nada por una inconsciente imitación de los modos y prejuicios de muchos que dentro de la FSSPX no alcanzan todavía a comprender la realidad de esta congregación. Y no buscando hilar muy fino, quizá por temor a perder alguna seguridad adquirida o reconocer alguna falta en quien se han puesto grandes esperanzas o expectativas de acción, se prefiere ver en todo este asunto una cuestión temperamental, psicológica o incluso quizá psiquiátrica. Hay de todo en la viña del Señor, pero tengamos nuestro tiempo de análisis fundamentado en formación e información sólidas y veraces, para luego poder llegar a conclusiones realistas. No hay aquí tergiversación alguna a la que recurrir.

Consideramos que los miembros de Una Voce afectos a la FSSPX no comprenden la crisis que ésta atraviesa, por la simple y sencilla razón de que no comprenden lo que es el liberalismo, aunque proclamen que “Una Voce Cuba no es liberal, no juzguen a personas que no conocen, por favor”. Y una parte importante de esta falta se debe sin dudas a la propia FSSPX que ya no cumple su deber para con sus hermanos que con toda buena fe se han acercado a ellos quizá pensando que la Fraternidad seguía adherida íntegramente a la Tradición católica como antes. Esta es desde luego una suposición pues no deseamos juzgar las intenciones.

Con todo respeto, se deben hacer las necesarias distinciones entre lo personal y lo doctrinal. La tesitura del comunicado, centrada en cuestiones de índole afectiva o sentimental (legítimas y necesarias pero no primarias ni definitorias a la hora de decidir una obra de colaboración católica) más bien nos lleva a confirmar nuestra opinión sobre el liberalismo imperante en Una Voce, mal que les pese.

Escribió Sardá y Salvany: “La suma intransigencia católica es la suma católica caridad. Y porque hay pocos intransigentes, hay en el día pocos caritativos de veras. La caridad liberal que hoy está de moda es en la forma de halago y condescendencia y cariño; pero es en el fondo el desprecio de los verdaderos bienes del hombre y de los supremos intereses de la verdad y de Dios” ("El Liberalismo es Pecado"). En el Comunicado se menciona el respeto hacia Mons. Lefebvre y las buenas relaciones que éste le dispensó a Una Voce, se cuenta incluso que“Ya anciano, el propio Arzobispo recibió en Econe, con grandes muestras de afecto a una delegación de peregrinos de Una Voce Francia”. Pero eso no le impidió a Mons. Lefebvre condenar la posición liberal adoptada por Una Voce, como afirma en esta cita:"Sí, me he sorprendido al leer, en un folleto de Una Voce que me dieron en Ottawa, la posición que ellos han adoptado. Es una posición muy ambigua y no es conforme a la que defendemos y que los tradicionalistas siempre han defendido. No decimos que la nueva misa sea herética, ni que sea inválida, pero nos rehusamos a decir que sea legítima, que sea perfectamente ortodoxa. Si bien los fieles se preguntan si deben asistir a estas misas que ahora están autorizadas por los obispos, para nosotros es siempre la misma consigna: pensamos que no hay que ir a esas misas porque es peligroso afirmar que la misa nueva es tan válida como la tradicional. Poco a poco estos sacerdotes que aceptan estas condiciones, tendrán las mismas tendencias que aquellos que dicen la nueva misa y un día, quizá ellos mismos la dirán y llevarán a nuestros tradicionalistas a la nueva misa". (Entrevista a Monseñor Lefebvre en el número 19, agosto de 1985, de “COMMUNICANTES”, revista de la FSSPX en Canadá). 

Manifestar caridad a una persona no nos impide, antes bien nos obliga, a declarar el desacuerdo en materia doctrinal, y corregir a quien yerra. Esto es elemental y vale para cualquiera, incluso para los Superiores nuestros, pues muy bien lo dijo Santo Tomás:“San Pablo fue útil a San Pedro, al corregirlo…con lo cual tenemos un ejemplo: los prelados, de humildad, para que no tomen a mal ser corregidos por sus inferiores y súbditos; los súbditos, de celo y libertad, para que no teman corregir a los prelados…”. De allí que si Una Voce afirma su amor hacia el Papa, esto no significa callar ante sus graves errores e impiedades litúrgicas, como no calló Monseñor Lefebvre ante las enseñanzas heréticas que salían de Roma. Pues callar en este caso es inducir a error a los fieles. No significa esto tener una actitud de crítica hacia la autoridad en sí, sino de aceptar la preeminencia de la Verdad de Dios por encima de todo, Verdad que nos compromete a serle fiel ante cualquiera en este mundo que ose atacarla, ocultarla o intentar destruirla. Lo contrario es un grave pecado de cobardía.

Creemos que en Una Voce estarán de acuerdo con el Papa Pío XII cuando afirmaba, el 6 de diciembre de 1953, lo siguiente: “Lo que no responde a la verdad y a la norma moral no tiene objetivamente derecho alguno ni a la existencia, ni a la propaganda, ni a la acción”. O también con San Agustín en su comentario al Salmo 124: “No hay peor muerte para las almas que la libertad del error”.

También sabrán que la Misa nueva o Novus Ordo no enseña la teología católica del Sacrificio sino que responde al intento de protestantizar la liturgia convirtiéndola en una Cena, y que por lo tanto esa misa “no responde a la verdad” y por lo tanto “no tiene derecho alguno a la existencia ni a la propaganda ni a la acción”. No obstante lo cual,Una Voce acepta el Novus Ordo, es decir, acepta “la libertad del error”. Pues aunque promuevan la Misa tradicional, afirman sin embargo en el sitio http://www.unavocecuba.com/ : “La fidelidad a Roma bien se puede medir por la fidelidad a “Summorum Pontificum.” Los que repudian a “Summorum Pontificum” repudian a SS. Benedicto XVI y no tienen derecho a ostentar un cargo dentro de la Iglesia  pues se encuentran en total desacato al Papa.” Y Summorum Pontificum no sólo permite la celebración de la Misa tradicional, sino que también lo hace con el Novus Ordo, al que incluso coloca en lugar de preeminencia por sobre la verdadera misa católica. Una Voce publica un “Calendario católico romano tradicional para el uso litúrgico según la “Forma extraordinaria del rito romano”. ¿A qué Roma están siendo fieles, a la Roma eterna o a la Roma modernista del Vaticano II? Una Voce no puede negar su liberalismo sino por el hecho de no conocerlo. Y es probable que el acercamiento de la FSSPX hacia Una Voce lo único que logre es afianzarlos en tal error.

Dice el Padre Girouard de la Unión Sacerdotal Marcel Lefebvre: “Permítanme citarles a Dom Columba Marmion, OSB: ‘Cuando queremos juzgar el valor absoluto de una cosa o de una obra, debemos hacerlo adoptando el punto de vista de Dios. Solo Dios es la verdad; la verdad es la luz en la cual Dios, Sabiduría eterna, ve todas las cosas; el valor de todas las cosas depende de cómo Dios las valora. Este es el único criterio infalible para juzgar. (…)  Pues es una verdad capital que Dios nos hizo conocer respecto a sus designios, y es que Él creó e hizo todo para su gloria (Proverbios, 16:4). Dios nos da todo; incluso se da a sí mismo en la persona de su Hijo bien amado Jesucristo y, con Él, nos da todos los bienes, nos prepara para la eternidad, una bienaventuranza infinita en la sociedad de su adorable Trinidad. Pero hay una cosa que se reserva celosamente, que no quiere ni puede darnos: es su gloria (Isaías 47,8). Por lo tanto, las cosas no tienen valor más que en la medida que procuran esta gloria a Dios” (Cf. « Le Christ idéal du Moine », Maredsous, edición de 1960, pp. 390-391).
“Queridos amigos, la causa de la confusión, del desorden y del caos, es que nosotros vemos en la Iglesia, desde el Vaticano II y en la Fraternidad San Pío X actualmente, el abandono, en la práctica, de esta visión sobrenatural de las cosas y de los hombres. Las autoridades, en todos los niveles de la Iglesia y de la Fraternidad, parecen haber olvidado que su fin es el de glorificar a Dios”.

El motu proprio Summorum Pontificum contribuye a la confusión puesto que promueve y eleva al Novus Ordo por sobre la Misa tradicional, y el Novus Ordo no tiene por fin glorificar a Dios, sino que está centrado en el hombre; Religión del hombre que lamentablemente promueven todos los papas del Vaticano II, incluido el “añorado” Benedicto XVI y el actual Francisco, quien se caracteriza por su desprecio por la Misa tradicional y no deja de ofender gravemente a Dios en cada misa Novus Ordo, sin ni siquiera hacer genuflexión ante las formas consagradas (pues es de suponer que realiza la consagración).

Decía San Jerónimo: “Si no odiamos el mal no podremos obrar el bien” (Carta a Rústico, Belén, 411). Por lo tanto todo el bien que pretendan con la difusión de la Misa tradicional no alcanzará a glorificar a Dios como se debe en tanto no abracen también la doctrina tradicional de la Iglesia repudiando los errores y combatiendo a quienes los promueven y difunden. El católico debe comprender lo que es el liberalismo. Quien no comprende, como decía Mons. Lefebvre, que si se deja “indiferentemente a lo verdadero y a lo falso la libertad de obrar públicamente con seguridad habéis favorecido el error a costa de la verdad”, entonces termina colaborando con el enemigo al que cree combatir... la primera justicia hacia los espíritus es favorecerles el acceso a la verdad y precaverlos del error. Es también la primera caridad: “veritatem facietes in caritate”: En la caridad, hagamos la verdad. El equilibrismo entre todas las opiniones, la tolerancia de todos los comportamientos, el pluralismo moral o religioso, son la nota característica de una sociedad en plena descomposición, sociedad liberal querida por la masonería.” (Le destronaron. Del liberalismo a la apostasía. La tragedia conciliar). El motu proprio favorece la dialéctica hegeliana que apunta en el futuro a derivar de la tesis y antítesis una síntesis superadora, la que reclama la religión ecumenista del hombre con una misa acorde para todos, modernistas y pseudo tradicionalistas. El error o engaño del motu proprio llegó incluso a hacer dudar o engañar a muchos que luego vieron mejor las cosas. Hoy la posición de la Resistencia católica antiliberal que continúa la obra de Mons. Lefebvre es unánime al respecto. Y si se combate contra los liberales que están dentro de la FSSPX, es porque se ha traicionado la misión de Mons. Lefebvre, quien decía lo siguiente: “El deber más urgente de sus pastores –que deben enseñarles la verdad- es diagnosticarles las enfermedades del espíritu, que son los errores (…) Pero, ¡desgraciadamente!, hay que reconocer que muchos espíritus, aún entre los fieles, o no se preocupan de instruirse de las verdades o cierran los oídos a las advertencias. Y ¿cómo no deplorar –como lo hacía ya San Pablo- que algunos de aquellos que han recibido la misión de predicar la verdad no tienen más el ánimo de proclamarla, o la presentan de manera tan equívoca que no se sabe más dónde se encuentra el límite entre la verdad y el error?”. Por ello Mons. Lefebvre no limitaba el apostolado católico a la “conservación de la Misa tradicional”, sino que no trepidaba en denunciar los errores que desde Roma se propalaban sobre los fieles incautos en todo el mundo. El socorro espiritual que vuestra caridad cristiana ofrece a los fieles cubanos no se pone absolutamente en cuestión, por supuesto. Sí en cambio, y a ello han apuntado los artículos nuestros, que la FSSPX que sostiene contactos con vuestra entidad no replique sus errores liberales y haga comprender la importancia de la doctrina íntegra, esclareciendo sobre todos estos temas. Hay allí una falta grave a la caridad.

“Cifren su combate en evangelizar, en salvar las almas, en dar gloria a Dios, no en llevar vidas ajenas”, se nos dice: ello pretendemos, y tal misión no creemos pueda darse plena si no se predica la verdad entera, la doctrina íntegra sin componendas con los enemigos de Cristo y de la Iglesia, lleven el nombre que llevaren y vistan como vistieren. La verdad católica es para todos. En estos tiempos de diabólica confusión, error y apostasía, es necesario precaverse contra los lobos disfrazados de corderos, por eso vale recordar estas palabras:

“Respecto del papa y de la jerarquía, ¿debemos adoptar una actitud de defensa pasiva esforzándonos por conservar la Tradición y contentándonos con emitir algunas observaciones respetuosas y discretas, o hay que ser más ofensivos?
CUANDO LA FE está en peligro, tenemos el deber de hablar para salvaguardar el bien común de la Iglesia. Monseñor Lefebvre supo practicar la ofensiva: por sus palabras (por ejemplo su Declaración del 21 de Noviembre de 1974, su conferencia de prensa de diciembre de 1983, sus sermones del 29 de junio en Ecône, etc.) y sobre todo por sus acciones, continuando con la ordenación de sacerdotes y consagrando obispos a pesar de la prohibición de la Roma conciliar. Es verdad que desde hace algún tiempo, este espíritu de combate ha disminuido bastante y esto se muestra muy dañino: los fieles son cada vez menos firmes, y la Roma conciliar es cada vez más emprendedora para erosionar y hacer caer la resistencia católica. Hay que mantener la ofensiva.
(De la “Carta trimestral de los dominicos de Avrillé Nº 64, Diciembre 2012 /Enero 2013”).

Hoy muchos se sorprenden o escandalizan ante la arremetida contra los Franciscanos de la Inmaculada y otros grupos que intentaban sobrevivir guardando cierta tradición dentro de la Roma modernista. Pero eso no deja de ser un claro ejemplo de que no se reconoce del todo al enemigo ni se entiende que contra éste hay que mantener la actitud de ofensiva y no de buscar componendas o pedirle una “libertad” inútil. Es hora de comprender que el católico que quiere permanecer siendo católico, debe enfrentarse en un combate a muerte con el gran enemigo de la Religión, con el gran enemigo que tuvo el mismo Cristo, el más terrible de todos: el Fariseísmo. Es eso o correr el riesgo de volverse liberal y terminar perdiendo la fe. Como en tiempos de Nuestro Señor y la Sinagoga, ese enemigo ha llegado en nuestros tiempos hasta las más altas instancias de la Iglesia. No hay deformación periodística ni fabulación fantasiosa: es la realidad patente para quien la quiera ver.

Finalizamos con unas palabras de Monseñor Lefebvre, ofreciendo nuestras oraciones para aquellos que se han sentido afectados por nuestra palabra y con la intención de que sean capaces de abrazar algún día enteramente la Tradición católica, de quien el Arzobispo fue su baluarte en el convulsionado tiempo moderno:

“En la Iglesia no hay ningún derecho, ninguna jurisdicción que pueda imponer a un cristiano la disminución de su fe, todo fiel puede y debe resistir a aquello que afecte su fe, apoyándose en el catecismo de su niñez. Si se encuentra en presencia de una orden que lo pone en peligro de corromperla, la desobediencia es un deber imperioso.
Tenemos el deber de desobedecer y de conservar la tradición porque estimamos que nuestra fe está en peligro a causa de las reformas y las orientaciones posconciliares. Agreguemos esto: el mayor de los servicios que podamos hacer a la Iglesia y al sucesor de Pedro es repudiar la Iglesia reformada y liberal. Jesucristo, Hijo de Dios hecho hombre, ni es liberal ni puede ser reformado”.

Monseñor Marcel Lefebvre, “Carta abierta a los católicos perplejos”, Capítulo XVIII.



COMENTARIO ELEISON Número CCCLXXI (371).- 23 de agosto de 2014



  
¿“Resistencia” Fracasando?


Algunos lectores de estos “Comentarios” sin duda objetaron la referencia hecha la semana pasada (CE 370) a que la “Resistencia” está actualmente “haciendo su camino con tanta aparente lentitud”. Ellos habrían tal vez preferido un valiente llamado a las armas. Pero, debemos permanecer reales. Por ejemplo, cuando la diócesis Tradicional de Campos en Brasil se echó en los brazos de la Neo-Roma en el 2002, ¿no dijimos varios de nosotros que de los 25 sacerdotes formados en la escuela de Monseñor de Castro Mayer, al menos unos pocos romperían filas? No obstante ni uno de ellos se volvió independiente desde entonces para continuar con la verdadera defensa de la Tradición que era la del buen Obispo, y así todos ellos están más o menos en el deslizadero neo-modernista. Sin embargo, hay algo que decir y hacer.

sábado, 23 de agosto de 2014

UNA VOCE: COMUNICADO OFICIAL

Publicamos el comunicado que el jueves ha hecho Una Voce Cuba en relación con lo denunciado por Syllabus y nosotros. Nuestros comentarios en rojo.
Comunicado Oficial
jueves, 21 de agosto de 2014

Desde los últimos días, hemos contemplado con singular tristeza, el asedio propinado contra la FSSPX, por parte de individuos anónimos, que se reconocen como miembros de la llamada Resistencia. El medio empleado ha sido la devaluación fantasiosa de Una Voce Cuba, cual si fuera talón de Aquiles para la FSSPX, a quien juzgan como entidad Tradicional liberal, según sus sitios de Internet: “Non Possumus” y “Syllabum Errorum.”  Aunque este evento es parte de la guerra sistemática que le han declarado a la FSSPX, dichos “entes,” nosotros en justicia y caridad nos sentimos,  involucrados y en cuanto nos toca, deseamos dar una respuesta en defensa de la FSSPX.
Es precisamente por ser liberales “de sensibilidad tradicional” que no entienden el combate llevado a cabo por los sacerdotes, el obispo, y los fieles de la Resistencia. ¿Por qué Una Voce es una entidad “liberal de derecha”? En primer lugar, su lucha es solamente por la Misa Tradicional, a la cual están apegados de manera sentimental: La Federación Internacional Una Voce es un movimiento laico, y su principal meta es asegurar que el Missale Romanum del papa Juan XXIII (la edición de 1962) se mantenga en la Iglesia como una de las formas de celebración litúrgica, así como salvaguardar y promover el uso del latín, el canto gregoriano y la sagrada polifonía (tomado de Una Voce México).  Además, aceptan como santos a Juan XXIII y Juan Pablo II. Vean, por ejemplo, aquí: “Juan XXIII, un nuevo santo Patrono para la Misa Tradicional”. Aceptan, por consecuencia, el birritualismo, es decir, la pacífica coexistencia de la Misa tradicional y la Misa “bastarda” del Novus Ordo, para usar un adjetivo de Mons. Lefebvre. Aceptan el Vaticano II “a la luz de la Tradición”, etc.
En cambio la FSSPX -mientras se mantuvo fiel a Monseñor Lefebvre- ha tenido un combate completamente diferente. En 1986, en Ecône, Monseñor Lefebvre advertía a los seminaristas: no es por dar la misa que se resuelven los problemas, hay que dejar atrás esta concepción (14 de enero de 1986) “No es cualquier cosa lo que nos opone. No es suficiente que se nos diga: pueden decir la misa antigua, pero hay que aceptar tal cosa. No, no es eso lo que nos opone, es la doctrina. Está claro”. “Lo que es grave en Dom Gérard, es lo que lo ha perdido. Él no vio más que la liturgia y la vida monástica. Él no ve claramente los problemas teológicos del Concilio, de la libertad religiosa, no ve la malicia de esos errores. Él jamás se preocupó por esto” (Fideliter 66, 1988, pág. 14; Fideliter 87, 1990, pág. 1).
Es evidente que poniéndose entre las manos de las actuales autoridades conciliares, ellos admiten implícitamente el concilio y las reformas salidas de él, aunque reciban privilegios que siguen siendo excepcionales y provisorios. Su palabra está paralizada por esta aceptación. ¡Los Obispos vigilan! Es lamentable que estos sacerdotes no tomen conciencia de esta realidad, pero nosotros no podemos engañar a los fieles. Sucede lo mismo por las “Misas tradicionales”! organizadas por las diócesis. Ellas son celebradas entre dos misas conciliares. El sacerdote celebrante dice tanto la nueva como la antigua misa. (…) Estas misas son “atrapa bobos” que llevan a los fieles al compromiso. (Carta de Mons. Lefebvre a un sacerdote, 18 de marzo de 1989)
Curioso -¿no?- que Monseñor Lefebvre hable del mismo modo que los “entes” que afirman, con razón, que la FSSPX ha olvidado las enseñanzas de su Fundador.
¿En qué consiste el ataque? Simple… en una tergiversación, en la base del desconocimiento de las particularidades de nuestro apostolado en la Isla y que no pasaremos a detallar y explicar a nadie, a quien no interese o posea autoridad. Pero en fin… para el común de nuestros lectores… ¡Todo es cosa de película! Trama de contubernios, acciones secretas, asociación mancomunada, firma de concordatos acuerdistas, etc.…todo entre  Una Voce Cuba y la FSSPX. ¡Por Dios! Una Voce Cuba y la FSSPX son dos instituciones de la Iglesia Católica muy diferentes entre si por su naturaleza, carisma, historia y fines: una de seglares otra de sacerdotes. ¿Qué nos une? Un idéntico amor a la Obra de la Tradición. También vale recordar que en el pasado la historia nos hermano como en el presente lo continua haciendo en el combate por la salvaguarda y conservación de la Misa tradicional. Michael Davies, gran ideólogo y presidente de Una Voce Internacional ha resultado ser el más ferviente defensor de Mons. Marcel Lefebre y la FSSPX, en su conocidísima e inmortal obra:

•  Apología Pro Marcel Lefebvre, vol.
I — 476pp, Angelus Press
•  Apologia Pro Marcel Lefebvre, vol. II — 393pp, Angelus Press
•  Apologia Pro Marcel Lefebvre, vol.
III — 474pp, Angelus Press
Luego, por solo citar otro ejemplo, cuantas veces no sirvieron los locales de Una Voce Roma- Italia a Mons. Lefebvre y al Cœtus Internationalis Patrum para sus reuniones… Ya anciano, el propio Arzobispo recibió en Econe, con grandes muestras de afecto a una delegación de peregrinos de Una Voce Francia… Y así un sin número de ejemplos que podríamos citar…
Sobre el contubernio o unión ilícita: no se “trama”, sino que existe de hecho entre la FSSPX y Una Voce Cuba. Nada hemos dicho sobre “acciones secretas” ni sobre firmas de “concordatos acuerdistas” “entre Una Voce Cuba y la FSSPX”. Pensamos que así como no comprenden el liberalismo, los dirigentes de Una Voce no han comprendido nuestra denuncia.
Tiene razón al decir que Una Voce tiene diferentes fines que los de la antigua FSSPX. Para la antigua FSSPX,  no hay caridad sin fe, y como consecuencia, no hay amistad verdadera que no sea fundada en la fe. San Pio X nos dijo: “Ahora bien, la doctrina católica nos enseña que el primer deber de la caridad no está en la tolerancia de las opiniones erróneas, por muy sinceras que sean, ni en la indiferencia teórica o práctica ante el error o el vicio en que vemos caídos a nuestros hermanos, sino en el celo por su mejoramiento” (carta a Le Sillon). El medio para evitar y acrecentar las divisiones, es el de cesar todo contacto con aquellos que han abandonado el combate de la fe. Este era el consejo de Monseñor Lefebvre. (Fideliter n°66, p. 31)
Es verdad que Michael Davies fue muy amigo de Monseñor Lefebvre y lo defendió, a diferencia de todos los demás acuerdistas, cuando realizó las consagraciones episcopales. Pero él no fue presidente de Una Voce hasta después de la muerte de Monseñor, pues fue nombrado para este cargo en 1992.
http://en.wikipedia.org/wiki/Michael_Davies_(Catholic_writer)
Servidor, como Presidente de Una Voce Cuba y Director de la Revista Una Voce Informa, así como la totalidad del Coetus fidelium de Una Voce Cuba, sienten una grandísima admiración y un gran amor hacia la benemérita FSSPX, en  sus Obispos, Superiores, sacerdotes, religiosas, religiosos, seminaristas y fieles. ¡No es secreto para nadie! ¿Es esto acaso pecado? ¿Hay razón para el escándalo?  ¿Puede alguien juzgar la merecida admiración u el amor? De pronto, nunca imaginamos que nuestro cariño por la FSSPX fuera a incomodar a alguien.
Y si aman tan grande y apasionadamente a la FSSPX, ¿por qué no se hacen fieles de ella? ¿Qué les impide dar ese paso? Curioso.

Ruego disculpas a quienes en la denominada Resistencia, se ven ofendidos por esta sincera devoción personal y grupal, y que a partir de las manifestaciones de la misma se han puesto a sacar todo tipo de conjeturas. Y aclaro particularmente, el asunto que al parecer mas les preocupa: La FSSPX no recauda fondos para Una Voce Cuba. Si alguna mención hubo, se trata de un error o mal entendido. Ciertamente necesitábamos canalizar un donativo desde una cuenta bancaria en México para Una Voce Cuba y por ello, solicitamos el favor al P. Pedro Mourroux, que nunca se verificó. Esta  referencia a los efectos finalmente inservible, pasó por un descuido o imprudencia de nuestra parte  a las páginas de la Revista, en vistas a otro futuro. La supuesta evidencia que alega para justificar la acusación contra la FSSPX de dedicarse a recaudar fondos para Una Voce Cuba es totalmente ilusoria.
La FSSPX a petición de fieles cubanos visita la Isla, y esto Una Voce Cuba lo ve con muy buenos ojos y lo expresa con gratitud en su Revista. ¿Cómo no hacerlo?  ¿No  tienen derecho los fieles cubanos a recibir el socorro espiritual de buenos y santos sacerdotes?  ¿No es una buena obra que hay que sostener y mantener? En cuanto al resto de cuestiones que se formulan, no tenemos que dar cuenta a la mencionada Resistencia, sobre los particulares asuntos de la Obra de la Tradición Católica en Cuba, con sus particulares y muy singulares características, únicas en el mundo.
Lo que hemos señalado en nuestro artículo, es la evidente traición de las autoridades de la FSSPX respecto al legado de su fundador, pues Mons. Lefebvre dejó establecido que no se debe cooperar con los liberales de Ecclesia Dei, como Una Voce. Por ejemplo, en una entrevista en la revista Communicantes de agosto de 1985, se lee esto:
En Canadá conocemos en particular a dos obispos que han dado el permiso a los sacerdotes de celebrar la misa de San Pío V según las condiciones del indulto (…) ¿Podría usted dar a nuestros fieles su consejo sobre la conducta a seguir frente a estas misas celebradas bajo las condiciones del indulto?
Monseñor Lefebvre: Sí, me he sorprendido al leer, en un folleto de Una Voce que me dieron en Ottawa, la posición que ellos han adoptado. Es una posición muy ambigua y no es conforme a la que defendemos y que los tradicionalistas siempre han defendido. No decimos que la nueva misa sea herética, ni que sea inválida, pero nos rehusamos a decir que sea legítima, que sea perfectamente ortodoxa. Si bien los fieles se preguntan si deben asistir a estas misas que ahora están autorizadas por los obispos, para nosotros es siempre la misma consigna: pensamos que no hay que ir a esas misas porque es peligroso afirmar que la misa nueva es tan válida como la tradicionalPoco a poco estos sacerdotes que aceptan estas condiciones, tendrán las mismas tendencias que aquellos que dicen la nueva misa y un día, quizá ellos mismos la dirán y llevarán a nuestros tradicionalistas a la nueva misa.
Por favor, si les agradecemos, midan sus palabras y el calibre de sus acusaciones en sus publicaciones… tratándose de Cuba y su cristiandad tan sufrida como martirial. Puede que sin quererlo desaten al interno graves consecuencias para nosotros.  Cifren su combate en evangelizar, en salvar las almas, en dar gloria a Dios, no en llevar vidas ajenas… la difamación y la calumnia, son graves faltas de caridad. ¡Seamos prudentes y consecuentes con la Fe que decimos tener! Lo que están haciendo no es correcto. Solo les mueve el rencor a la FSSPX. Luego Una Voce Cuba no es liberal, no juzguen a personas que no conocen, por favor.
Sobre los cuidados que hay que tener con el régimen cubano: si realmente hubiera peligros graves que temer, Una Voce no daría nombres de personas y muchos otros datos por medio de internet, como hace con el sitio Una Voce Informa. 

"Una Voce Cuba no es liberal", dice el comunicado. ¿No es liberal? Luego, ¿es anti liberal? Porque o es lo uno o es lo otro: "el que no está conmigo está contra Mí". La negación de su condición de liberales hace patente que en los directores de Una Voce Cuba se da una grave ignorancia  acerca del liberalismo. Pero lo que ellos publican es una mezcla de verdades con herejías y errores liberales y de diversas clases, lo cual es típicamente liberal, pues el hombre liberal ha perdido el sentido de la contradicción.
Ellos afirman que “nos mueve el rencor a la FSSPX”,  y en eso juzgan ellos a personas que no conocen, y juzgan erradamente, como puede esperarse de quienes no saben lo que la palabra liberalismo significa. En lo que publicamos no hay difamación ni calumnia, sino una denuncia de hechos no desmentidos que demuestran que la neo-FSSPX se está convirtiendo en una comunidad Ecclesia Dei más. Los principios que la regían desgraciadamente están siendo olvidados, y las palabras de su Fundador van siendo enterradas gradualmente.
Recuerde Una Voce que la Comisión Ecclesia Dei nació con ocasión de la excomunión a Monseñor Lefebvre, Monseñor de Castro Mayer y los cuatro obispos. Todos sus miembros le dieron la espalda a Monseñor Lefebvre para darle la mano al Papa, al concilio liberal y a la nueva misa, y por más homenajes que le hagan, la realidad es que son cómplices de aquellos que lo castigaron con una injusta e inválida excomunión. Hasta hoy, Monseñor Lefebvre y Monseñor de Castro Mayer continúan sin ser “rehabilitados”. Por algo será.
Con el acostumbrado afecto para todos y la promesa de nuestras oraciones,

Javier Luis Candelario Diéguez.
Presidente de Una Voce Cuba.

Yassier J. Masuet Candelario
Secretario de Una Voce Cuba.
Un último comentario: el error de los que han hecho acuerdos con la Roma modernista, nació de poner como fundamento más el sentimiento que la Verdad y la Fe. Y esto lo decimos por el sentimentalismo que se observa en el comunicado de Una Voce.
El católico, cuya razón es iluminada por la Verdad y la Fe, debe dominar con el espíritu sus sentimientos y sus pasiones. El discípulo de Cristo debe ser el amo de sí mismo y no esclavo de “sentimientos”. Por consecuencia, debemos tener el control sobre sentimientos y pasiones, sobre todo cuando se trata de los obstáculos que estas tendencias ponen al cumplimiento de la voluntad de Dios en esta terrible crisis de la Iglesia, como cuando se siente miedo a perder la buena fama por ser calificado de cismático o de desobediente, etc. De lo que se trata es de seguir a Cristo, de amar la Verdad. Para eso fuimos creados y a combatir vinimos a la Iglesia militante. Hay que cumplir el deber sagrado de batallar contra los liberales, aunque éstos ocupen los más altos cargos en la Iglesia, pues el liberalismo es lo que está destruyendo a la Iglesia y enviando, por consecuencia, un inmenso número de almas al infierno. Salus animarum suprema lex. Hay que rechazar las ilusiones de que es posible mantener la paz con todos. Hay que tomar la cruz y hay que seguir a Cristo. Hay que comprender que Dios nos exige enfrentar a los modernistas que usurpan la Jerarquía eclesiástica, y que, por el contrario, someterse a esos herejes -como pretende Mons. Fellay y sus acuerdistas- es traicionar a Cristo. El que no entiende esto y sin embargo se dice “tradicionalista”, en realidad no ha entendido nada; y si está a la cabeza de alguna organización, es un ciego guía de ciegos.
« La mayor desgracia para un siglo o un país, es el abandono o la disminución de la verdad. Podemos recuperarnos de todo lo demás,  pero jamás nos recuperamos del sacrificio de los principios. Los caracteres pueden doblarse en momentos determinados y la moral pública puede recibir alguna ofensa del vicio o del mal ejemplo, pero no se pierde nada si las verdaderas doctrinas se sostienen en su integridad. Con ellas, todo podrá rehacerse tarde o temprano, los hombres y las instituciones, porque siempre somos capaces de regresar al bien cuando no hemos abandonado la verdad.
Lo que retiraría hasta la misma esperanza de salvación, es la deserción de los principios, fuera de los cuales nada hay sólido ni durable. El más grande servicio que puede hacer un hombre a sus semejantes en épocas de desfallecimiento y oscurecimiento, es el de afirmar la verdad sin temor, aunque no la escuchen; Porque es un surco de luz que se abre a través de las inteligencias y, si su voz no llega a dominar los ruidos del momento, por lo menos será recogida en el futuro como la mensajera de la salvación." (Monseñor Freppel, Panegírico de San Hilario, 19 de enero de 1873, en Rome et les ralliés, por Mons. Lefebvre, publicado por los Dominicos de Avrillé).

Leer el comunicado en Una Voce.

CONSAGRACIÓN DE LA MISIÓN SAGRADA FAMILIA, BETIM, BRASIL, AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA







jueves, 21 de agosto de 2014

¿ESTÁ VACANTE LA SEDE?.- POR EL R.P. DOMINIQUE BOULET.- PARTE 5

3.5. Notoriedad de ley y notoriedad de hecho:
1. Notoriedad de ley:
Un crimen se vuelve Notorio, con notoriedad de ley, sólo cuando un juez competente ha emitido una sentencia judicial. Pero el papa no tiene superiores y nadie tiene competencia jurídica para juzgarlo: “La primer Sede no puede ser juzgada por nadie” [10]. De aquí que cualquier acto herético de Juan Pablo II no pueda ser Notorio con notoriedad de ley.
2. Notoriedad de hecho:
¿Podemos decir lo mismo acerca de la notoriedad de hecho en una herejía del papa? Para hacerlo, el acto deberá ser reconocido ampliamente, tanto como herejía como moralmente imputable, con Pertinacia (persistente y determinado hasta el punto de la obstinación). Esto es, que no sólo deba ser materialmente notorio, es decir que el acto herético es ampliamente conocido, sino formalmente notorio, que el acto es ampliamente reconocido como crimen moralmente imputable de herejía formal. Podemos ver esto en las glosas de los canonistas:
Una ofensa es Notoria con notoriedad de hecho si es públicamente conocida y cometida bajo tales circunstancias que no pueda concederse ningún subterfugio o evasiva, tampoco pueda ser excusada por alguna causa admitida en la ley, es decir, tanto el hecho de la ofensa como la imputabilidad o culpabilidad criminal deben ser públicamente conocidas.” [11]
Así, un acto papal de herejía podría ser notorio de hecho sólo si el acto es tanto “públicamente conocido” y la “imputabilidad o culpabilidad criminal” son “públicamente conocidas”. No existe un juez competente quien pueda juzgar sobre el involucramiento de la culpabilidad en un acto de un papa, y así, la culpa sólo podría ser Notoria si es públicamente conocida y deberá ser ampliamente reconocido que este acto es moralmente imputable. Y sería necesario que no existiesen excusas por las que se pueda apelar a la “accidentalidad”, alguna clase de “autodefensa”, o alguna otra excusa legalmente admisible, sería necesario también que “ningún subterfugio” pudiera concederse.
3.6. ¿Puede Juan Pablo II ser declarado hereje Notorio y Pertinaz?
Vaticano II (1962-1965)
Los conceptos de Notoriedad y Pertinacia son claros en la teoría, no obstante, su aplicación concreta es extremadamente difícil, especialmente en el caso del papa. La principal razón es que tal pertinacia finalmente es determinada por el reconocimiento público de la herejía por una autoridad legítima. Sería necesario no sólo reconocer que Juan Pablo II ha cometido una herejía y ésta se ha esparcido por toda la Iglesia universal, lo cual, obviamente no es el caso, pues sólo una pequeña, pequeñísima minoría, apenas el 0.1% de la Iglesia lo afirma, pero sería necesario el reconocimiento de su culpa por herejía formal y pertinaz, que de la misma manera se habría esparcido por toda la Iglesia. Sería necesario que ningún recurso [atenuante] pudiera concederse al acto de la culpa, ni apelar a traducciones inciertas del texto original o a engaños visuales, ni apelar a escritores incapaces, o a senilidad, ignorancia o confusión de la doctrina en cuestión, ni apelar a accidentes en la elaboración del discurso, o apelar a que sus dichos “de alguna manera son compatibles con la doctrina de la Fe si lo entendemos en su forma ‘filosófica’ moderna”; ni apelar a alguna clase de autodefensa eclesial ante un ambiente de hostilidad liberal social o eclesiástico. Incluso si tal crimen no fuese justificado con alguna defensa o excusa legalmente admisible, todavía subsistiría la grandísima tarea en la Iglesia por saber si existe culpa moral y si tal acto es moralmente imperdonable. Sería necesario que los sacerdotes y la prensa católica no encubrieran el crimen a la gente, de ningún modo, por ningún medio. El hecho es que la Iglesia tiene muchos otros recursos a la mano y los fieles son tan dóciles y condescendientes que casi nadie le ha reconocido una herejía al papa, sin mencionar alguna culpabilidad moral o una excusabilidad legal. Y, de cualquier forma, los sacerdotes y el pueblo han abrazado las herejías de Juan Pablo II pensando que él está en lo correcto, o incluso lo consideran “el papa más grande que ha existido”, como se ha escuchado a muchos exclamar. Incluso la gran mayoría de los comparativamente pocos quienes no han abrazado todas estas mismas herejías de él, no ven o no aceptan que el papa sea hereje, y el pequeñísimo número de quienes pueden verla tienden a excusarla no viendo una pertinacia, sino atribuyéndola a la situación general de la Iglesia, especialmente desde el “Vaticano II”, el cual ha cegado casi a todos frente a muchas de las doctrinas de Fe. La herejía de Juan Pablo II obviamente es formalmente secreta, en términos canónicos, a pesar de lo claro que pudieran verla los ‘tradicionalistas’ ocasionales: sus actos no han sido reconocidos ni como heréticos ni como moralmente imputables y legalmente inexcusables. De aquí que su herejía no sea legalmente reconocida como notoria de hecho, y en consecuencia, no es notoria; y las condiciones legales que los canonistas han especificado para que un papa pierda su oficio por herejía no han sido satisfechas.
3.7. ¿Podría presumirse la pertinacia en Juan Pablo II?

¿Podríamos hacer tal afirmación observando la insistencia del Papa en sus actos y ante la vista de la tradición y los testigos actuales? Quizás, pero no socialmente, lo cual significa respecto a la pérdida de su oficio, etc., lo cual no puede ser presumido sino debe ser demostrado, de otra manera las sociedades podrían colapsar. Uno puede entender que una respuesta rápida e imprudente a tal pregunta tan difícil podría llevar fácilmente a hundirse en la posición del Sedevacantismo. Si Juan Pablo II realiza con suficiente frecuencia afirmaciones o declaraciones que llevan a la herejía, no puede demostrarse tan fácilmente que él está consciente de estar rechazando algún dogma de la Iglesia. Según parece, en su comportamiento, Juan Pablo II está profundamente convencido de que él hace lo mejor en el servicio a la Iglesia [12]. ¿Cómo es posible que algunos sujetos pretendan demostrar con certeza moral que el Papa, en su corazón, esto es, en su interior, realmente espera y desea causar y traer un gran mal sobre sus súbditos y que debido a su maldad es que el promulga leyes malvadas? No es posible. Como típico liberal, Juan Pablo II está esparciendo declaraciones y concesiones ambiguas con el fin de complacer al mundo. Podría suceder que él realice declaraciones heréticas sin incluso darse cuenta de ello, y así, no podría acusársele de herejía formal [13]. Por lo tanto, mientras no exista una prueba irrefutable, es más prudente abstenerse de juzgar. Esta fue la prudente línea de conducta del Arzobispo Lefebvre.

Nota del blog: lo que se dice del Papa Juan Pablo II puede aplicarse también al Papa Francisco y a los demás Pontífices desde Juan XXIII, inclusive, en adelante, pues fuera de algunas diferencias accidentales, todos son liberales y modernistas.
(sigue)

R.P. ALTAMIRA.- SERMÓN DOMINGO X DE PENTECOSTÉS.



Sermón escrito:

R.P. HUGO RUIZ V.- SERMÓN DOMINGO X DE PENTECOSTÉS.