sábado, 30 de abril de 2016

CRONOLOGÍA DEL SUICIDIO DE LA FSSPX


OPERACIÓN SUICIDIO:
HACIA LA “RECONCILIACIÓN PLENA” ENTRE LA FSSPX Y LA IGLESIA CONCILIAR

 


CRONOLOGÍA

El blog Non Possumus agradece al administrador del blog Syllabus por haber elaborado la mayor parte de esta cronología.


1988

30/06/1988 CONSAGRACIÓN EPISCOPAL. Mons. Lefebvre, asistido por Mons. de Castro Mayer, consagra en Ecóne a los 4 obispos de la FSSPX. “Esta jornada de hoy es la operación “supervivencia”. Y si hubiera hecho esa otra operación con Roma siguiendo los acuerdos que habíamos firmado y poniendo en práctica a continuación estos acuerdos, haría la operación “suicidio”(Sermón completo acá)

01/07/1988 DECRETO DE EXCOMUNIÓN en contra de Mons. Lefebvre, Mons. de Castro Mayer y de los cuatro obispos consagrados.

2/07/1988 MOTU PROPIO “ECCLESIA DEI”, de Juan Pablo II, por el cual condena las consagraciones episcopales de la FSSPX y autoriza a los Obispos diocesanos para que permitan  a su vez a los fieles que lo soliciten la celebración de la Misa latina, dando un “indulto” para tal fin.

18/07/1988 FORMACIÓN DE LA “FRATERNIDAD SACERDOTAL  SAN PEDRO”. Un grupo de 14 sacerdotes franceses, alemanes y austriacos de la FSSPX, encabezados por el suizo P. Bisig (ex rector del seminario alemán), y aproximadamente 20 seminaristas; salen de la Fraternidad, y acogiéndose a Ecclesia Dei, forman la FSSP.

25/07/1988 DEFECCCIÓN DE LE BARROUX. El Cardenal Ratzinger, en su respuesta a Dom Gérard, acuerda un estatus canónico al Monasterio Santa Magdalena de Barroux. El Monasterio de la Santa Cruz (Brasil) se separa de la casa madre y se conserva fiel a Monseñor Lefebvre.

1989

20-21/05/1989 GRAVE CRISIS EN SEMINARIO DE BUENOS AIRES DE LA FSSPX. Encabezados por el P. Morello, se produce una salida masiva de seminaristas del Seminario de La Reja en Argentina. Mons. Lefebvre mantiene su firmeza no solo frente a los modernistas romanos, sino también ante el embate de los sedevacantistas y extremistas que pretendían destruir su obra.

1990

1990 "Todo sacerdote que quiere permanecer católico tiene el estricto deber de separarse de esta iglesia conciliar." (Mons. Lefebvre, “Itinerario Espiritual siguiendo a Santo Tomás de Aquino en su Suma Teológica”).

1991

25/03/1991 MUERTE DE MONS. LEFEBVRE en Martigny, Suiza.

2/04/1991 FUNERALES DE MONS. LEFEBVRE. En su sermón, el P. Schmidberger, Superior General, afirmó: Mientras que el espíritu de destrucción sople en los obispados y en los dicasterios romanos, no habrá ninguna armonización o acuerdo posibles. Nosotros queremos trabajar en la construcción de la Iglesia y no en su demolición.

25/04/1991 MUERTE DE MONS. DE CASTRO MAYER. El P. Licinio Rangel le sucede al frente de la Unión San Juan María Vianney.

1994

11/07/1994 MONSEÑOR FELLAY ES ELEGIDO SUPERIOR GENERAL DE LA FSSPX, en reemplazo del P. Franz Schmidberger.

1998

1998 SE CREA EL GREC (grupo de Reflexión entre católicos). Ese año se constituye un primer grupo de trabajo. Luego se organizan conferencias-debates sobre los puntos controvertidos actualmente en la Iglesia. Los participantes: además de la señora Pérol, del P. de la Brosse O.P., del P. Lorans (FSSPX) y del P. Lelong, los principales animadores del GREC fueron, desde los primeros años de su existencia: el P. Barthe, el P. Vincent Ribeton, superior del Distrito de Francia de la Fraternidad San Pedro, P. Hervé Hygonnet (FSSP), laicos como Paul Airiau, Jacques-Régis du Cray, Luc Perrin, Philippe Pichot-Bravard, Jean Maurice Verdier y Marie-Alix Doutrebente. La existencia del GREC es mantenida bajo secreto hasta la crisis del 2012.

2000

8-10/08/2000 PEREGRINACIÓN A ROMA Y REANUDACIÓN DE LOS CONTACTOS ÉNTRE LA FSSPX Y EL VATICANO.  6.000 Peregrinos de la FSSPX van a Roma, con ocasión del Gran Jubileo del Año 2000. En esa ocasión, el Card. Castrillón tiene un primer contacto con la FSSPX.

11/2000 EL CARD. CASTRILLÓN HOYOS INVITA A MONS. FELLAY A IR A ROMA para preparar una visita al Papa.

29/12/2000 MONS. FELLAY SE ENCUENTRA CON EL CARD. CASTRILLÓN, quien ofrece al Superior de la FSSPX diversos elementos que podrían usarse para un posible acuerdo entre Roma y la Sociedad.

30/12/2000 BREVE ENCUENTRO ENTRE EL PAPA Y MONS. FELLAY en la capilla privada de Juan Pablo II. "Ninguna palabra de importancia se ha intercambiado", dice la FSSPX. 

COMENTARIO ELEISON Número CDLIX (459) - 30 de abril de 2016


Declaración de Obispos – II
Una verdaderamente diabólica desorientación
Clamó por otro obispo y de allí su consagración.
He aquí la segunda y última parte de la declaración de los obispos en la consagración de Monseñor Tomás de Aquino en Brasil el 19 de Marzo, seis semanas atrás:—
Sin embargo, lo más grave de todo en nuestro siglo 21ero es tal vez la masa de Católicos, tanto clérigos como laicos, quienes todavía siguen dócilmente a los destructores. En cuanto a los hombres de Iglesia, ¿cómo pueden algunos de los destructores no estar conscientes de lo que están haciendo? Debe ser por esa “desorientación diabólica” evocada ya antes del Concilio por la Hermana Lucía de Fátima. Y, en cuanto a los laicos, ¿cómo es que muchos de ellos todavía no ven que la Autoridad católica solamente existe para establecer la Verdad católica, y una vez que la Autoridad traiciona esa Verdad, pierde su derecho a ser obedecida? Debe ser por la misma “desorientación”. Entonces, ¿en qué consiste exactamente esta desorientación? En la pérdida de la Verdad, en la pérdida progresiva de todo sentido de la existencia misma de una verdad objetiva, porque los hombres han querido librarse de la realidad de Dios y sus creaturas, y reemplazar esa realidad con su propia fantasía, con el fin de poder hacer lo que les da la gana. Siempre la falsa libertad.
Pero Dios no abandona a Su Iglesia y entonces en los años 1970 Él suscitó a Monseñor Lefebvre para venir en su ayuda. Monseñor comprendió que en el Concilio, el Papa y sus hombres afines estaban abandonando la Tradición de la Iglesia en el nombre de la modernidad, y, haciendo esto, terminarían por destruir la Iglesia. Por una especie de milagro, él logró constituir dentro de la Iglesia una sólida resistencia a la destrucción en curso, bajo la forma de una Fraternidad Sacerdotal que él dedicó a San Pío X, un Papa muy perspicaz respecto a la corrupción de los tiempos modernos. Pero las autoridades Romanas no soportaban que alguien rechazara su supuesta “renovación” del Vaticano II, entonces hicieron todo lo que estaba en su poder para hacer que la resistencia del Arzobispo desapareciera.
Sin embargo, él los enfrentó y con el fin de garantizar que su obra de inmensa importancia para la defensa de la Tradición Católica sobreviviera, en 1988 procedió a consagrar cuatro obispos contra la voluntad expresa de las autoridades Romanas extraviadas, pero de acuerdo con la voluntad implícita de todos los Papas desde el inicio de la Iglesia, con la excepción de los últimos cuatro, todos ganados por el Concilio.
Esta heroica decisión de Monseñor Lefebvre estaba ampliamente justificada por los eventos, notablemente la decadencia ininterrumpida de las autoridades de la Iglesia, cuyo único deseo era conformar a la Iglesia con el mundo corrompido de hoy. De estos cuatro obispos, el que hablaba español debía instalarse en América del Sur para ocuparse de los fieles qu e querían conservar la Fe de siempre en todo este continente antes tan católico, pero donde ya no había obispos seguros para llevar las almas al Cielo.
Desgraciadamente la decadencia ha continuado desde entonces, sólo que ahora es la Fraternidad San Pío X la que a su vez está cayendo víctima de la corrupción universal por su Capítulo General del 2012, donde sus jefes, bajo su Superior General, la hicieron volcarse hacia el Concilio. En lugar de insistir sobre la primacía de la doctrina católica de siempre, de la Tradición, ellos abrieron la puerta a un acuerdo con la Roma oficial, consagrada al Concilio. Y así desde el 2012, la misma desorientación se abre paso dentro de la Fraternidad, en cuyos obispos, al menos por el momento, no se puede confiar más. Eso es muy triste pero totalmente normal en el estado actual de la Iglesia y del mundo. De ahí que, una vez más, un obispo confiable necesita ser consagrado para asegurar que la Fe inmutable sobreviva, especialmente en todo un continente de almas que necesitan un verdadero pastor para salvarse por la eternidad.
¡Que Dios esté con él! Roguemos a la Santísima Virgen María para que Ella lo conserve fiel bajo Su manto, fiel hasta la muerte.
Mons. Jean-Michel Faure.
Mons. Richard Williamson.



miércoles, 27 de abril de 2016

MONSEÑOR LEFEBVRE, EL “IRREALISTA”

Syllabus


 “Uds. trabajan en la descristianización de la sociedad, de la persona humana y de la Iglesia y nosotros trabajamos en la cristianización, no podemos entendernos” 
(Mons. Lefebvre)


ASÍ PIENSA MONS. FELLAY:

“Si el Papa expresa una voluntad legítima respecto a nosotros que es buena, que no es una orden en contra de los mandamientos de Dios ¿tenemos el derecho de desatenderlo, de rechazar esta voluntad? Y si no ¿en qué principio se basan para actuar de este modo?

“Asimismo, vuestra actitud carece de realismo tanto respecto a la intensidad de los errores como en su amplitud.

Intensidad: En la Fraternidad estamos haciendo de los errores del Concilio súper-herejías, convirtiéndolo en el mal absoluto, peor que todo…

Esta situación concreta, con la situación canónica que se propone, es muy diferente a la de 1988. Y cuando comparamos los argumentos que Monseñor Lefebvre había dado en su época, concluimos que no hubiera dudado en aceptar lo que nos han propuesto. 

“Pretender esperar a que todo se arregle para llegar a lo que ustedes llaman un acuerdo práctico, no es realista”.

(Carta de Mons. Fellay y sus dos asistentes a los tres obispos, 14 de abril de 2012).
“Incluso si esto nos parece todavía imposible, nosotros hacemos saber a nuestros interlocutores romanos lo que entendemos precisamente por la expresión“reconocernos tal como somos”, que es y sigue siendo la condición sine qua non de nuestra aceptación."

(Cor Unum, 1 de Noviembre de 2015).


ASÍ PENSABA MONS. LEFEBVRE:

“Resumí al Cardenal Ratzinger toda esta situación, le dije: Eminencia, aunque nos concedan un obispo, aunque nos concedan determinada autonomía con relación a los obispos, aunque nos concedan toda la liturgia de 1962, nos concedan de seguir con los seminarios y la Fraternidad tal como lo hacemos ahora, nosotros no podríamos colaborar, es imposible, imposible, porque trabajamos en dos dimensiones diametralmente opuestas: Uds. trabajan en la descristianización de la sociedad, de la persona humana y de la Iglesia y nosotros trabajamos en la cristianización, no podemos entendernos. Ud. acaba de decirme que la sociedad no debe ser cristiana, que no puede ser cristiana, que es contra su naturaleza, acaba de querer probarme que NSJ no puede y no debe reinar en las sociedades y quiere probarme que la conciencia humana es libre frente a NSJ. Que es necesario dejarles la libertad y un espacio social autónomo como Ud. dice, es la descristianización, y bien, nosotros, estamos a favor de la cristianización, no podemos entendernos y esto les aseguro es el resumen, no se puede seguir a esta gente.”

(Conferencia de Mons. Lefebvre en Econe durante el retiro sacerdotal del 4 de Septiembre de 1987).

martes, 26 de abril de 2016

OASIS DE JESÚS SACERDOTE: DEVORADO POR LA BESTIA CONCILIAR



En el 2007, el Monasterio Oasis de Jesús Sacerdote de Barcelona fue “Reconocido” por la Roma Conciliar. Entre las razones que en ese entonces dio el P. Muñoz, están las siguientes:
Aunque el  Oasis  es Pía Unión, nos falta la aprobación de los nuevos estatutos o constituciones de la vida contemplativa por la Jerarquía Eclesiástica. Las circunstancias han cambiado en la Iglesia y en el Oasis respecto a la Misa tridentina.  Antes, hace más de 30 años la Misa tridentina estaba prohibida en muchas partes, relegada e impedida. Por celebrar nosotros la Misa tridentina, nuestras Constituciones de vida contemplativa del Oasis quedaron “congeladas”. Hoy la Jerarquía Eclesiástica ha reconocido que nunca fue abolida, la fomenta y concede favorablemente. Son más de trescientos obispos los que ya la han celebrado. La Pía Unión nunca ha sido suprimida por el Arzobispo de Barcelona  con ningún decreto de extinción.  Por esa razón, el Oasis no ha de hacer un acuerdo con Roma, sólo pide el reconocimiento de su situación real. Roma ha concedido un privilegio a los que desean seguir la Tradición Católica, que es “Ecclesia  Dei”, donde en una evolución constatable se puede seguir cada día con más paz y tranquilidad la Misa tridentina y la Tradición. Actualmente se han acogido a este organismo más de 60 Institutos religiosos. Al Oasis no se le ha solicitado a cambio nada que comprometa su relación con la Tradición: ni acuerdos ni firmas….
Entre las ventajas del reconocimiento, el P. Muñoz señalaba:
Podemos continuar con la Misa tridentina sin ningún obstáculo o impedimento. Podemos seguir la Tradición como hasta ahora. Podemos seguir nuestra Constituciones, Costumbres y nuestro Espíritu.
En una entrevista al blog “Creer en México", el Padre Muñoz afirmó:
La palabra “acuerdo” con Roma no es correcto para nosotros. Un acuerdo supone un convenio o un pacto entre personas que han al ponerse de acuerdo firman un documento. Nosotros no hemos firmado nada para entrar en Eclesia Dei, ni nos han puesto condiciones de ninguna clase. Se trata de un “Reconocimiento” del Oasis, es decir de una “Aprobación” del Oasis y las Constituciones y nada más. El Oasis continuará viviendo como hasta ahora, es decir, fiel a la tradición y liturgia y Misa tridentina. Y todo esto que hasta ahora lo hacíamos al margen de la Jerarquía de la Iglesia, ahora lo haremos bajo su mirada y con su bendición.
Pues bien, esta es la situación después del “Reconocimiento” o “Aprobación” del Oasis “sin condiciones” , según nos informa un lector desde España:
Con ocasión de las bodas de oro del Oasis de Jesús Sacerdote, se celebró la misa dominical el 17-4-2016  por Monseñor Guido Pozzo, donde se aprobaron las nuevas Constituciones del Oasis con más de una decena de cambios.
En las nuevas constituciones se reconoce el Concilio Vaticano II y se acepta la nueva misa, ya se esperaba esto desde hace tiempo. 
También el título de Madre General desaparece y así el Oasis pasa a obedecer sólo a Roma. Ni siquiera el nuevo Oasis de Córdoba depende del Oasis de Barcelona: son independientes con su Madre de comunidad en cada uno de ellos.
Tampoco el Reverendo Padre Muñoz  puede decidir nada, ya en el Oasis todo tiene que ser consultado antes a Roma. 
Las religiosas están ya en manos de Roma, ellas en cambio parecen contentas porque dicen cosas como que hay que ver con ojos de fe todos los cambios que haga el Papa.
Es una pena que se quiera aparentar una cosa que no es: lo digo por el Oasis, ya que se puede leer algún artículo donde dicen que van a defender la  Tradición y no van a caer en el modernismo y dan pasos en silencio sin que mucha gente sepa nada.

Monseñor Pozzo en el Oasis.
Respecto a la visita de Mons. Pozzo, en este artículo se nos informa (extracto):
El pasado domingo 17 de abril en el Monasterio de la Inmaculada de la congregación del Oasis de Jesús Sacerdote en el municipio de Dosrius muy cerca de Mataró (Barcelona), con ocasión del 50 aniversario del mismo, se vivió una jornada memorable. Tras la aprobación de sus Constituciones definitivas, después de un periodo de rodaje de tres años “ad experimentum” de las mismas,  la Santa Sede quiso unirse de una forma muy especial al evento enviando al arzobispo Mons. Guido Pozzo, miembro y consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe y secretario de la Pontificia Comisión “Ecclesia Dei”, acompañado del dominico italiano P. Vincenzo Nuara. 
En su homilía, el arzobispo Guido Pozzo realizó una rápida consideración de los diversos males que afligen a nuestro mundo presente, advirtiendo de la tentación que supone querer solucionarlos prescindiendo de Dios. A este respecto, invitó a los fieles a poner su única esperanza en el Señor Resucitado y a acogerse a este tiempo de gracia que supone el “Año de la Misericordia”, proclamado por el Papa Francisco. 
Los nuevos fieles del Oasis.

lunes, 25 de abril de 2016

LOS ANORMALES




“Hay algo peor que la negación manifiesta, es el complaciente abandono de los principios, es el lento deslizamiento con aires de fidelidad”.

Jacques Piou, citado por Jacques Ploncar d’Assac.


 “Meterse dentro de la Iglesia, ¿qué quiere decir eso? Fácil es decirlo, pero ¿de qué Iglesia estamos hablando? Si hablamos de la Iglesia “conciliar”, eso significaría que después de 20 años de lucha por la Iglesia “católica” ahora deberíamos entrar en esta Iglesia conciliar para hacerla supuestamente católica. Esto es totalmente ingenuo. No son los inferiores quienes hacen a los superiores, sino los superiores a sus sujetos”.

Monseñor Lefebvre, Fideliter Nº 70, Julio-agosto 1989.


“Le haré una oferta que no podrá rechazar”.

Vito Corleone (Marlon Brando), en la película “El Padrino”.



El 26 de enero de 2009, el sitio de noticias Zenit reproducía un artículo de l’Osservatore Romano que ponía claramente en su contexto el reciente levantamiento de “excomuniones” de los obispos de la FSSPX por parte de Roma. Dice el artículo citado (resaltamos algunas partes):

“Precisamente, aclara el diario vaticano, la revocación de la excomunión debe entenderse como un gesto que se enmarca en el espíritu del Concilio Vaticano II.
La reforma del Concilio no se ha aplicado totalmente, pero ya está tan consolidada en la Iglesia católica que no puede entrar en crisis por un gesto magnánimo de misericordia. Inspirado, además, en el nuevo estilo de Iglesia promovido por el Concilio que prefiere la medicina de la misericordia a la de la condena”, explica el subdirector.
“La revocación que ha suscitado tantas alarmas no concluye un caso doloroso como el cisma lefebvriano –aclara el diario–. Con ella, el Papa quita pretextos para infinitas polémicas, afrontando de lleno el auténtico problema: la aceptación plena del magisterio, incluido obviamente el Concilio Vaticano II”.
“Si bien es verdad que la Iglesia católica no nace con el Concilio, es verdad también que la Iglesia, renovada por el Concilio, no es una Iglesia diferente, sino la misma Iglesia de Cristo, fundada sobre los apóstoles, garantizada por el sucesor de Pedro, y por tanto parte viva de la tradición”.
“Con el anuncio del Papa Juan la tradición no desaparece, sino que sigue todavía hoy según las formas propias de una pastoral y de un magisterio actualizados por el último gran Concilio”.
El diálogo es parte constitutiva de la Iglesia conciliar y Benedicto XVI ha repetido en varias ocasiones, y ahora lo ha vuelto a hacer, que el ecumenismo exige la conversión de todos –también de la Iglesia católica– a Cristo. En una Iglesia convertida, ‘las diversidades dejarán de ser obstáculo que nos separa, sino una riqueza en la multiplicidad de las expresiones de la fe común'”.
“La revocación de la excomunión no significa todavía la plena comunión –añade el diario–. El camino de reconciliación con los tradicionalistas es una opción colegial ya conocida por la Iglesia de Roma y no un gesto repentino e imprevisto de Benedicto XVI”.

Mons. Lefebvre había entendido bien este asunto, fue eso lo que lo llevó a romper toda tratativa con los romanos: “No tenemos la misma manera de concebir la reconciliación. El Cardenal Ratzinger la ve en el sentido de reducirnos, de conducirnos al Vaticano II. Nosotros la vemos como una vuelta de Roma a la Tradición. Y así no hay quien se entienda. Es un diálogo de sordos” (Fideliter Nº 66, septiembre 1988). Ahora ¿alguien es capaz de creer que Francisco está más a la “derecha” del Cardenal Ratzinger, y va en una dirección contraria al Vaticano II?

sábado, 23 de abril de 2016

PROF. CARLOS NOUGUÉ: DE LA NECESIDAD DE RESISTIR AL MAGISTERIO CONCILIAR - Parte 1

Estudos tomistas



 Proemio


No hubo mayor desgracia y crisis en la historia de la Iglesia que la ocasionada por el Concilio Vaticano II. Comparada a ésta, la crisis del arrianismo –por la cual, nos dice San Jerónimo, “el mundo se durmió cristiano y, sobresaltado, despertó arriano” – parece pequeña.
Y, en efecto, ante la tremenda crisis iniciada por el Concilio Vaticano II, se dividieron y se dividen los católicos.
1. Unos son fautores del mismo concilio y de sus secuelas. A éstos no los podemos llamar católicos sino del modo como un cáncer puede decirse de aquél que lo porta. Estos son los que podemos llamar propiamente lobos con piel de cordero.
2.  Otros –tal vez la mayoría– repitieron y repiten los errores de esos fautores sin saber que se trata de errores y creyéndolos en perfecta continuidad con lo establecido por el magisterio anterior. A éstos no los podemos llamar propiamente herejes; pero tampoco se pueden ignorar los peligros a los cuales su alma se encuentra expuesta.
3.  Otros aún, al darse cuenta de que lo proscrito por el magisterio anterior era, sin embargo, sustentado por la propia jerarquía conciliar, se fueron alejando de la vida religiosa y de los sacramentos, y tendieron a perder la fe.
4.  Una parte, por cierto debido a alguna gracia para darse cuenta más certeramente del infortunio que implicó e implica el Concilio Vaticano II y su seguimiento, se opuso y se opone al llamado magisterio conciliar. Pero esta parte se subdivide.
a.  Unos, más cercanos a la verdad, no siempre pueden fundar su oposición en doctrina más sólida, razón por la que algunos de éstos (como los superiores de la actual FSSPX), sustentando la necesaria visibilidad de la Iglesia y la necesidad de su regularización canónica, terminan por adherirse de algún modo a la jerarquía conciliar.
b. Otros –los sedevacantistas, juzgando absolutamente imposible conciliar herejía y jurisdicción, terminan por atentar contra la necesaria visibilidad de la Iglesia. Se incluyen aquí, de algún modo, los llamados eclesiavacantistas, para los cuales la Iglesia se reduce a ellos mismos, a pesar de su ínfimo número y de su falta de jurisdicción.
5. Finalmente tenemos la llamada “línea-media”, que, sin ver cómo conciliar la debida docilidad al magisterio con la oposición al magisterio conciliar, acaban por favorecer, de varias maneras y mediante los más diversos artificios teológicos, a este mismo magisterio. –De la línea media entran a formar parte, de algún modo, los que buscan o alcanzan la referida regularización canónica.
Ahora bien, nosotros nos incluimos entre los que se oponen al magisterio conciliar y no buscan regularizarse canónicamente bajo éste, y que pueden beneficiarse de la doctrina más sólida para fundar su posición: la expuesta por el P. Álvaro Calderón (de la FSSPX) en la cuestión disputada La Lámpara bajo el Celemín, la cual se funda, naturalmente, en todo cuanto hizo, dijo o escribió Mons. Lefebvre, pero elevándolo al plano de la más estricta ciencia teológica. Esta cuestión disputada es el terreno seguro en el que podemos cimentar nuestra postura sin desviarnos para el sedevacantismo (o para el eclesiavacantismo) ni para la línea media o el acuerdismo[i].
De este modo, la serie que iniciamos con este proemio quiere mostrar la justeza y la necesidad de resistir al magisterio conciliar, y especialmente al papado de Francisco, cuyo carácter catastrófico la llamada línea media y los acuerdistas del día se niegan de algún modo a ver perfectamente. Pero no lo podríamos hacer, insistimos, sin demostrar la posibilidad de unir tal resistencia a la debida docilidad al magisterio, y esta demostración es La Lámpara bajo el Celemín la que nos la posibilita cabalmente.
Sucede que esta misma cuestión disputada no es de fácil comprensión para los que no tienen el hábito intelectual de la teología (y teología tomista). Aquí está, pues, la razón central de esta serie: volver La Lámpara bajo el Celemín accesible a un mayor número, y volver más ampliamente comprensible la necesidad de resistir y seguir resistiendo al llamado magisterio conciliar.
Pero hay una razón suplementaria. No pocos dicen en las sombras que “ese Carlos Nougué” es cismático, que apoya obispos cismáticos, que está excomulgado, etc. Pues bien, los que así murmuran tendrán oportunidad de ver mejor nuestras razones y la respuesta que damos a sus objeciones a nuestra postura (objeciones que, como manda la buena doctrina y el buen método, han de exponerse fielmente antes de ser refutadas). Si aun así no se convencen, quede desde ya la invitación para que entonces busquen refutarnos públicamente, a la luz del día, en alguna forma de debate.
 Observaciones.
• Insistimos en que nos fundaremos muy estrictamente en La Lámpara bajo el Celemín. Pero algo será de nuestra propia obra, y obviamente no deberá imputarse al sacerdote de la FSSPX.
• No responderemos directamente en esta serie al sedevacantismo y al eclesiavacantismo, lo que haremos en el libro Del Papa Herético. De hecho es en cuanto al sedevacantismo que La Lámpara nos parece que requiere profundización[ii].
• Nuestra serie se divide en los siguientes artículos:
1.  Si el llamado magisterio conciliar es infalible;
2. Si se puede discutir algún magisterio, y especialmente el conciliar;
3. Si el magisterio conciliar tiene algún grado de autoridad;
4. Si el magisterio conciliar impone su autoridad de modo indirecto;
5. Si la resistencia al magisterio conciliar ha de ser franca, sistemática y organizada.
• Como cada uno de estos artículos será muy largo, lo dividiremos en tantas entradas como nos parezcan necesarias.
• Estas entradas no vendrán según ninguna periodicidad pre-establecida, sino según nuestra propia disponibilidad de tiempo para escribirlas.

(Continua.)          



[i] Que el P. Calderón parezca contradecir su doctrina con su práctica no es asunto que nos interese aquí.
[ii] No decimos, subrayamos, que se equivoque sobre esto, sino que, repito, necesita profundizarse. Y, con efecto, nuestro Del Papa Herético se yergue sobre dos pilares: lo dicho respecto a este asunto por el tomista Domingo Báñez O.P. (1528-1604) y la tesis de la “jurisdicción precaria” sostenida por Arnaldo Xavier da Silveira en sus Consideraciones sobre el Ordo Missae de Paulo VI. Desde que los leímos por primera vez, nos parecieron sujetos a importantes desarrollos, como esperamos demostrar en Del Papa Herético.