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lunes, 21 de enero de 2019

SERVIR DE PUENTE ENTRE EL VATICANO Y LA FSSPX: LA MISIÓN QUE LA ROMA APÓSTATA HA ENCOMENDADO A MONS. HUONDER



KATH.NET
Después de su período en Chur, Mons. Vitus Huonder se retirará a una escuela de la Fraternidad San Pío X y, en coordinación con Roma, mantendrá contacto con la Fraternidad San Pío X.
El obispo de Chur, Vitus Huonder, se retirará después de su tiempo como obispo de Chur a Wangs en el cantón de St. Gallen y vivirá allí en el Instituto Sancta María, una escuela de la Fraternidad San Pío X. El portavoz del obispo, Giuseppe Gracia, lo confirmó a kath.net el lunes. "Este paso está relacionado con el mandato de la Congregación para la Doctrina de la Fe en Roma a Mons. Vitus para mantener el contacto con la Fraternidad San Pío X ", dijo Gracia. Se espera que la aceptación de la dimisión del obispo de Chur tenga lugar alrededor de la Pascua.

UNAS FOTOS INTERESANTES DE MONS. HUONDER, FUTURO OBISPO DE LA FSSPX






¿Con aprobación pontificia? Sorpresivamente, un nuevo obispo para la Fraternidad San Pío X
20/01/2019 
Hace apenas un par de semanas, Rorate Caeli publicó un análisis de las iniciativas del papa Francisco con relación a la Fraternidad San Pío X: Elvaticano y la Fraternidad San Pío X: perspectivas para el 2019.
En dicho análisis, nuestro corresponsal nos revelaba que el Papa y la FSSPX se acercan a pasos agigantados a la plena regularización, si bien «por etapas».
Junto con la supresión de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei firmada el pasado día 17, que igualmente señala una vía de «regularización por etapas» de la FSSPX, otra noticia fechada en el mismo día aclara lo que sucedió:
Tomado de la revista francesa Monde & Vie:
Un nuevo obispo para la FSSPX
Desde hace algunos meses, monseñor Huonder, obispo de Coire (Suiza), pensaba irse a vivir, una vez jubilado, con la Fraternidad San Pío X. Ahora ya es oficial: monseñor Huonder, considerado conservador, no sólo es amigo de la FRATERNIDAD, sino que además es bastante allegado al papa Francisco, que había rechazado su dimisión en 2017 [Véase la nota publicada por Rorate en aquel entonces]. Dicho de otro modo: ¡al jubilar, se puede uno ir a la FSSPX como a cualquier otra congregación religiosa! Según nuestros informes, monseñor Huonder se trasladaría a una escuela dirigida por la Fraternidad en Suiza. En resumidas cuentas, se trata de una muestra de la «regularización por etapas» de la Fraternidad avalada por el papa de las periferias. He aquí una prueba más de la normalización de la Hermandad. [Monde & Vie, 17 de enero de 2019, nº 965, p. 19]
Monseñor Huonder tiene 76 años, y desde hace un tiempo deseaba retirarse. En su extensa diócesis se encuentra la ciudad más populosa de Suiza, Zurich, y muchos de los miembros más influyentes de su grey no ven con muy buenos ojos su mentalidad conservadora.
LeSalon Beige revela, y las fuentes de Rorate lo confirman, que la escuela a la que se irá a vivir monseñor Vitus Huonder es el Instituto Sancta Maria, internado masculino ubicado en Wangs, cantón de San Galo. Le Salon Beige corrobora que, por supuesto, el Sumo Pontífice está al corriente de la decisión de Huonder, y la aprueba tácitamente.

domingo, 20 de enero de 2019

UN NUEVO OBISPO (CONCILIAR) PARA LA FSSPX

Mons. Huonder y Francisco


"Es evidente que Mons. Huonder no se marcha con espíritu disidente y que el Papa ha apoyado su proyecto. Este anuncio no hace más que corroborar el movimiento de normalización de la Fraternidad San Pío X que se inició hace veinte años y que ahora está casi plenamente aprobado desde que el Papa concedió la jurisdicción sacramental para los sacramentos administrados por la Fraternidad San Pío X en los últimos años."     

Le Salon Beige
Lo anunció a los sacerdotes de su diócesis durante el verano del año pasado: Mons. Vitus Huonder, actual obispo de Chur, tomó la decisión de instalarse al final de su mandato en uno de los centros de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, a saber, en el Instituto de Santa María de Wangs (Suiza), una escuela que conoce muy bien y a la que ha visitado en numerosas ocasiones. 
¿Es esto simbólico? Pues el Capítulo Catedralicio de Chur eligió a Mons. Huonder la víspera del Motu Proprio Summorum Pontificum del 6 de julio de 2007. Su nombramiento fue confirmado por Benedicto XVI al día siguiente. En 2015, Mons. Huonder fue uno de los prelados que participó en las discusiones con la Fraternidad San Pío X, visitando algunos de sus seminarios. Pudo apreciar el papel que esta comunidad jugó en la promoción de la liturgia y el espíritu tradicionales. Dos años más tarde, habiendo alcanzado el límite de edad, presentó su dimisión al Papa Francisco, quien decidió prorrogar su mandato por otros dos años. 
Es evidente que Mons. Huonder no se marcha con espíritu disidente y que el Papa ha apoyado su proyecto. Este anuncio no hace más que corroborar el movimiento de normalización de la Fraternidad San Pío X que se inició hace veinte años y que ahora está casi plenamente aprobado desde que el Papa concedió la jurisdicción sacramental para los sacramentos administrados por la Fraternidad San Pío X en los últimos años. 

¿Sólo rumores? Cita de la entrevista al P. de Jorna, superior del Distrito de Francia de la FSSPX, publicada el 19 de enero de 2019:

Se dice que Mons. Huonder, obispo de Coira, Suiza, amigo de la Fraternidad San Pío X pero también cercano al Papa Francisco, se retirará a una escuela dirigida por la Fraternidad en Suiza, con la aprobación del Papa. Entonces, ¿es posible oficialmente tomar su retiro dentro de la Fraternidad, como en cualquier otra congregación? 
P. de Jorna: Efectivamente, Mons. Huonder ha manifestado bastante este proyecto. Pero sigue todavía a la cabeza de su diócesis. La realización es por lo tanto para el futuro y sólo Dios lo conoce.
¿Cómo alguien puede decirse "amigo de la FSSPX y cercano a Francisco"? Suprimiendo en su vida el principio de contradicción, según acostumbran los liberales. Un hecho esclarecedor: en el 2015, este obispo formuló unas declaraciones correctas sobre la sodomía, pero ante la reacción de los grupos homosexuales, terminó pidiendo disculpas "especialmente a las personas de sensibilidad homosexual" (ver acá)¿Monseñor Lefebvre habría aceptado que un personaje de este perfil se uniera a su congregación? Jamás. Pero la Neo-FSSPX, con tal de lograr la ansiada "regularización", está dispuesta -a juzgar por la respuesta del P. de Jorna- a dejarse infiltrar por "conservadores" (liberales y modernistas moderados) amigos del demoledor Francisco, .

Cita especialmente interesante: "Mons. Huonder no se marcha [a la FSSPX] con espíritu disidente y que el Papa ha apoyado su proyecto". 1) Esto quiere decir, simplemente, que la FSSPX ya no es vista como un grupo disiente respecto de la Roma revolucionaria y apóstata. Gravísimo. 2) Que el papa más escandaloso y más abiertamente liberal y modernista de la historia apruebe la idea, basta y sobra para formarse un juicio acerca de ella.

Para despejar toda duda y por si algún soñador espera que Mons. Huonder abandone el liberalismo para unirse a una Fraternidad en pie de guerra con la Roma liberal, modernista y apóstata -como hace años lo hizo Mons. Lazo- tengase en cuenta que en el prefacio del calendario diocesano 2019, enviado a todos los sacerdotes y agentes de pastoral, Mons. Huonder les recuerda que "todos los caminos conducen a Roma". "Somos católicos cuando estamos atados por el principio visible de la unidad con el sucesor de Pedro, no sólo emocionalmente, sino también y especialmente en la fe.  ...Deseo que nuestra diócesis permanezca siempre unida en la fe, la liturgia y la disciplina como célula viva del organismo que es la Iglesia" (Fuente)

ARTÍCULO EXPLICATIVO DE L'OSSERVATORE ROMANO SOBRE LA SUPRESIÓN DE "ECCLESIA DEI"

Un camino que continúa. 
Las condiciones y las circunstancias cambian, pero el diálogo continúa con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X

L'Osservatore Romano (énfasis con negrita añadido por NP)
Vaticano
(Nicola Gori) Las condiciones y las circunstancias cambian, pero el diálogo continúa con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X fundada por Monseñor Marcel Lefebvre y con todos aquellos que la han seguido, adhiriéndose a su propuesta espiritual y litúrgica. Actualmente, el núcleo principal de este diálogo está constituido por cuestiones predominantemente doctrinales. Esto llevó al Papa Francisco, con el motu proprio publicado el sábado 19 de enero, a suprimir la Pontificia Comisión Ecclesia Dei y a confiar sus tareas a una sección especial que se establecerá dentro de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
Esta sección se encargará de supervisar, promover y proteger el trabajo realizado hasta ahora por la Pontificia Comisión.
No se trata, por tanto, de una supresión total, sino de una transferencia de competencias, ya que el eje principal en el que se basará la actividad se ha limitado a la esfera doctrinal. Esto significa que se han hecho avances en la comunión y, por lo tanto, el actual motu proprio ofrece un reconocimiento implícito a la Pontificia Comisión, que con su esfuerzo y actividad ha completado sus tareas.
La Pontificia Comisión fue creada por Juan Pablo II (2 de julio de 1988), después del acto cismático de Monseñor Lefebvre con la consagración episcopal sin mandato pontificio de cuatro sacerdotes en Ecône (Suiza) (30 de junio de 1988), con el objetivo de colaborar con los obispos y departamentos de la Curia Romana para facilitar la plena comunión eclesial con aquellos que estaban vinculados a la Fraternidad pero deseosos de permanecer unidos al sucesor de Pedro en la Iglesia católica, conservando al mismo tiempo sus propias tradiciones espirituales y litúrgicas. Una tarea que la comisión ha llevado a cabo con gran dedicación permitiendo también llegar a la remisión de la excomunión.
El 7 de julio de 2007, Benedicto XVI, a través del motu proprio Summorum Pontificum, amplió la autoridad de la Pontificia Comisión sobre los Institutos y Comunidades Religiosas, que se adhirieron a la forma extraordinaria del rito romano y que eligieron las tradiciones anteriores de la vida religiosa. Dos años más tarde, con el motu proprio Ecclesiae unitatem del 2 de julio de 2009, el Papa Ratzinger reorganizó la estructura de la Pontificia Comisión, ya que entretanto se había producido la remisión de la excomunión de los cuatro obispos. Con esa modificación Benedicto XVI vinculó orgánicamente la Pontificia Comisión a la Congregación para la Doctrina de la Fe. La razón que llevó a esta decisión fue la observación de que las cuestiones tratadas eran ahora de naturaleza puramente doctrinal. De hecho, a lo largo de los años, incluso los institutos y las comunidades religiosas que celebran en la forma extraordinaria del rito romano han logrado una cierta estabilidad de personas y de vida. Y esta evolución también ha llevado gradualmente a una reducción en el trabajo de la Comisión Pontificia. El paso siguiente dado por el Papa Francisco con la supresión de la comisión misma es parte de esta necesidad particular de proseguir el diálogo sobre cuestiones doctrinales, cuya competencia corresponde a la Congregación para la Doctrina de la Fe.
L'Osservatore Romano, 19-20 de enero de 2019.

sábado, 19 de enero de 2019

EL PAPA SUPRIME LA COMISIÓN "ECCLESIA DEI"



CARTA APOSTÓLICA
EN FORMA DE "MOTU PROPRIO"

DEL SUMO PONTÍFICE
FRANCISCO

SOBRE LA PONTIFICIA COMISIÓN 
"ECCLESIA DEI"

Durante más de treinta años, la Comisión pontificia Ecclesia Dei, establecida con el Motu Proprio Ecclesia Dei afflicta, del 2 de julio de 1988, ha cumplido con sincera solicitud y loable preocupación la tarea de colaborar con los Obispos y los Dicasterios de la Curia Romana, facilitando la plena comunión eclesial de sacerdotes, seminaristas, comunidades o individuos religiosos y religiosas, vinculados a la Fraternidad fundada por Mons. Marcel Lefebvre, que desean permanecer unido al Sucesor de Pedro en la Iglesia Católica, preservando sus tradiciones espirituales y litúrgicas. [1]

De esta manera, pudo ejercer su autoridad y competencia en nombre de la Santa Sede en estas sociedades y asociaciones, cuando no eran proveídas de otro modo. [2]

Posteriormente, bajo el Motu proprio Summorum Pontificum del 7 de julio de 2007, la Comisión Pontificia extendió la autoridad de la Santa Sede sobre aquellos institutos y comunidades religiosas que se habían adherido a la forma extraordinaria del Rito Romano y habían asumido las precedentes tradiciones de vida religiosa, supervisando la observancia y aplicación de las disposiciones establecidas. [3]

Dos años después, mi Venerable Predecesor Benedicto XVI, con el Motu Proprio Ecclesiae Unitatem, del 2 de julio de 2009, reorganizó la estructura de la Comisión Pontificia, para hacerla más adecuada para la nueva situación creada con la remisión de la excomunión de los cuatro Obispos consagrados sin mandato pontificio. Además, considerando que, después de tal acto de gracia, los asuntos tratados por la misma Comisión Pontificia eran principalmente doctrinales, la vinculó orgánicamente a la Congregación para la Doctrina de la Fe, manteniendo sus objetivos iniciales pero modificando su estructura. [4]

Ahora bien, dado que la Feria IV de la Congregación para la Doctrina de la Fe del 15 de noviembre de 2017, ha formulado la solicitud de que el diálogo entre la Santa Sede y la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X sea conducido directamente por la Congregación antes mencionada por ser los temas tratados de naturaleza doctrinal; solicitud a la que di mi aprobación in Audientia al Prefecto el día 24 de ses mes, y tal propuesta fue bien recibida por la sesión plenaria de la misma Congregación celebrada del 23 al 26 de enero de 2018; he llegado, después de una extensa reflexión, a la siguiente decisión:

Considerando que actualmente han cambiado las condiciones que llevaron al Santo Pontífice Juan Pablo II a la institución de la Comisión pontificia Ecclesia Dei;

Constatando que los institutos y las comunidades religiosas que normalmente celebran en forma extraordinaria han encontrado hoy una propia estabilidad en cuanto a número y vida;

Teniendo en cuenta que la finalidad y las cuestiones tratadas por la Comisión Pontificia Ecclesia Dei son de naturaleza predominantemente doctrinal;

Deseando que tal finalidad sea cada vez más evidente para la conciencia de las comunidades eclesiales,

con la presente Carta Apostólica "Motu proprio data"

Resuelvo

1. Queda suprimida la Comisión pontificia Ecclesia Dei, establecida el 2 de julio de 1988 con el Motu Proprio Ecclesia Dei adflicta.

2. Las tareas de la referida Comisión quedan asignadas en su totalidad a la Congregación para la Doctrina de la Fe, dentro de la cual se establecerá una Sección avocada a continuar la obra de supervisión, promoción y tutela que llevaba a cabo la suprimida Comisión Pontificia Ecclesia Dei.

3. El presupuesto de la Comisión Pontificia será parte de la contabilidad ordinaria de la Congregación antes mencionada.

Además, establezco que el presente Motu proprio, que debe observarse a pesar de cualquier cosa contraria, aunque ella sea digna de especial mención, sea promulgado mediante publicación en el periódico L'Osservatore Romano del 19 de enero de 2019 y entre en vigor de inmediato, siendo posteriormente inserto en el Comentario oficial de la Santa Sede, Acta Apostolicae Sedis.

Dado en Roma, junto a San Pedro, el 17 de enero de 2019, VI de Nuestro Pontificado.

                                                Francisco


[1] Cf. Joannes Paulus PP. II, Litterae Apostolicae ‘Motu proprio datae’, Ecclesia Dei adflicta, 2 Iulii 1988, AAS, LXXX (1988), 12 (15 Nov. 1988), 1495-1498, 6a.
[2] Cf. Rescriptum ex Audientia Sanctissimi, 18 Oct. 1988, AAS, LXXXII (1990), 5 (3 Maii 1990), 533-534, 6.
[3] Cf. Benedictus PP. XVI, Litterae Apostolicae ‘Motu proprio datae’, Summorum Pontificum, 7 Iulii 2007, AAS, XCIX (2007), 9 (7 Sept. 2007), 777-781, 12.
[4] Cf. Benedictus PP. XVI, Litterae Apostolicae ‘Motu proprio datae’, Ecclesiae unitatem, 2 Iulii 2009, AAS, CI (2009),  8 (7 Aug. 2009), 710-711, 5.

jueves, 17 de enero de 2019

LA CONVERSIÓN DE ISRAEL Y LA APOSTASÍA DE LOS GENTILES

El monte Sinaí
Sí Sí No No, vía ADELANTE LA FE
Prólogo
San Pablo, en el capítulo XI de la Epístola a los Romanos, afronta la cuestión sobre si Dios ha repudiado para siempre a todo Israel o si una parte de él volverá, en el curso de la historia, a Cristo, o bien, si el pueblo “elegido una vez” se convertirá en masa, hacia el fin del mundo, volviendo a Dios. Él afirma que la reprobación de Israel a causa del deicidio es parcial y temporánea. En efecto, “un pequeño resto” de Israel, ya inmediatamente después del deicidio, creyó en Cristo (los Apóstoles, los Discípulos y los primeros neófitos convertidos desde la predicación apostólica) y, al fin del mundo, también Israel se convertirá “en masa”, volviendo a Aquél que crucificó.
Para comprender mejor lo que fue revelado en San Pablo es bueno estudiar ante todo el Comentario que Santo Tomás de Aquino hizo de la Epístola a los Romanos, acompañándolo con el del padre Marco Sales.
El Texto sagrado paulino
I PARTE (Rom., XI, 1-10)
1 Y digo yo: ¿Acaso habrá desechado Dios a su pueblo? De ningún modo: que también soy yo israelita, de la descendencia de Abrahán, de la tribu de Benjamín. 2 Dios no ha rechazado a su pueblo, al que había elegido de antemano. ¿O es que no sabéis lo que dice la Escritura cuando Elías se queja a Dios contra Israel? 3 Señor, han matado a tus profetas, han derribado tus altares; he quedado yo solo y buscan mi vida4 Pero ¿qué le responde el oráculo? Me he reservado siete mil hombres que no han doblado la rodilla ante Baal5 Así, pues, también en la actualidad ha quedado un resto, elegido por gracia. 6 Y si es por gracia, no lo es en virtud de las obras; de otro modo, no es ya gracia. 7 Entonces, ¿qué? Que Israel no consiguió lo que buscaba, mientras que sí lo consiguieron los elegidos. Los demás se endurecieron, 8 según está escrito: Dios les dio un espíritu de embotamiento, ojos para no ver y oídos para no oír hasta el día de hoy9 Y David dice: Que su mesa se convierta en trampa y en lazo, en ocasión de tropiezo y en retribución para ellos; 10 que sus ojos se oscurezcan hasta no ver y que su espalda se vaya encorvando continuamente.”
Significado
El Angélico, en la Lección I sobre el Capítulo XI (vv. 1-10) de la Epístola a los Romanos, enseña que “la caída de los Judíos es digna de conmiseración” (Cap. XI, Lección I, n. 859), y retomando lo que había dicho más arriba, reafirma que “sin embargo, no es del todo excusable” (n. 813) ya que fue voluntaria y culpable.
Por tanto, entra en el meollo de la cuestión que nos hemos planteado y, en primer lugar, afirma: “el Apóstol muestra que la caída de los Judíos no es universal” (n. 860), o sea, admite excepciones particulares, y seguidamente escribe que, después del deicidio, “Dios no rechazó del todo al pueblo de los Judíos” (n. 861). En efecto, los Apóstoles son Israelitas y él mismo lo es: “también yo, llamado a la fe de Cristo, soy israelita, de la descendencia de Abrahán” (Rom., XI, 2; cfr. 2 Cor., XI, 22).
En resumen, “la reprobación de Israel es sólo parcial, ya que algunos Israelitas se convirtieron a Cristo” (M. Sales, Le Lettere degli Apostoli, S. Paolo, Epistola ai Romani, cap. XI, II ed., 2016, Effedieffe, Proceno di Viterbo, p. 1411).
En segundo lugar, el Apóstol de los Gentiles muestra que “el pueblo ‘elegido una vez’ no fue rechazado totalmente por Dios también por sus numerosos elegidos, que se convirtieron y se convertirán particularmente (no todavía ‘en masa’ como hacia el fin del mundo) a Cristo en el curso de los tiempos” (n. 862). En efecto, no sólo San Pablo no fue rechazado, sino que Dios no rechazó al pueblo ‘elegido una vez’, “en cuanto a los que ha preelegido” (n. 863), o sea, en cuanto a aquellos que se convertirán individualmente a Cristo.
El padre Marco Sales comenta: “Dios no ha rechazado a todo su pueblo sin excepción. Como prueba, el Apóstol ofrece el ejemplo de sí mismo, diciendo ‘soy Israelita’. Pues bien, si Dios hubiera rechazado a su pueblo no habría elegido entre los Israelitas a ‘los ministros de Cristo y dispensadores de sus misterios’ y no los habría mandado a predicar la fe entre los Paganos” (cit., p. 141).
Después, San Pablo ofrece como ejemplo aquello que sucedió en tiempos del profeta Elías. En efecto “en tiempos de Elías, cuando parecía que todo el pueblose había desviado del culto del Dios único ” (n. 864), induciendo al profeta a decir: “he quedado yo solo en el culto del Dios único; cosa que Elías dijo por el hecho de que otros no manifestaban tan abiertamente ser cultores de Dios” (n. 869), Dios le respondió: “Me he reservado para mí, es decir, para mi culto, no permitiendo que cayeran en el pecado de infidelidad, siete mil hombres, donde el número siete mil se afirma para indicar una cierta cantidad por motivo de la plenitud y de la perfección del septenario y del millar, y estos no han doblado la rodilla ante Baal, o sea, no han abandonado el culto del único Dios verdadero” (n. 870). Así, también en el tiempo presente, es decir, durante la edad apostólica e inmediatamente después del deicidio, “la mayor parte del pueblo judío parece haberse desviado, mientras que ‘un pequeño resto o una reliquia ha permanecido en el culto del Dios verdadero en Cristo, según la elección gratuita de la gracia divina” (n. 871).
En tiempos de Elías, escribe el padre Sales (cit., p. 141), parecía que “todo el pueblo” había caído en la idolatría y el profeta creía haberse quedado “solo” en el adorar a Dios, pero Dios le reveló que se había reservado un cierto número o “un pequeño resto” de fieles. Así, también después del deicidio, Israel fue reprobado, pero muchos Israelitas se convirtieron a Cristo. Además, el número 7, aquí como en otros lugares, indica un número pleno y relativamente bastante grande (p. 142). Por ello, también ahora, no obstante, la incredulidad de la mayoría de los Judíos, algunos (= “un resto, un residuo”) fueron reservados y mantenidos fieles en virtud de la gracia gratuita y de una elección independiente de todo mérito. Israel, en su gran mayoría, no consiguió la salvación. En cambio, los elegidos, o sea, el “pequeño resto”, por gracia gratuita consiguieron la justicia y la santificación (M. Sales, cit., p. 142).
En resumen, “Israel, por lo que respecta a la mayor parte del pueblo, no consiguió la justicia o la fidelidad al Dios verdadero, sino que una reliquia de entre los Judíos (los Apóstoles y los discípulos) consiguieron la justicia, mientras que la mayor parte del pueblo fue abandonada a causa de su malicia” (n. 872).
El Doctor Angélico, siguiendo el texto paulino, afronta ahora la cuestión de la futura conversión en masa de los Judíos a Cristo, escribiendo: “al final del mundo los corazones de los hijos serán convertidos” (n. 875).

lunes, 14 de enero de 2019

CARTA DEL ARZOBISPO CARLO MARIA VIGANÒ AL CARDENAL THEODORE MCCARRICK


Publicamos hoy un cuarto documento de S.E. Mons. Carlo Maria Viganò con fecha de Domingo 13 de Enero, fiesta del Bautismo del Señor y de san Hilario de Poitiers, intrépido obispo francés que, junto con san Atanasio, mantuvo viva la fe durante la herejía ariana del IV siglo. El documento es una carta abierta al card. McCarrick para instarlo al arrepentimiento.
***
Estimado Arzobispo McCarrick,
Como fue informado por las noticias de la Congregación para la Doctrina de la Fe, las acusaciones contra usted por delitos contra menores y por abusos contra seminaristas serán examinados y juzgados en breve mediante procedimiento administrativo.
Sea cual fuere la decisión adoptada por la suprema autoridad de la Iglesia,  aquello que realmente importa, y que ha dolido a aquellos que lo estiman y rezan por usted, es el hecho de que durante estos meses usted no haya dado ninguna señal de arrepentimiento. Yo me encuentro entre aquellos que rezan por su conversión, para que usted se arrepienta y pida perdón a las víctimas y a la Iglesia.
El tiempo se acaba, pero usted puede aún confesarse y arrepentirse de sus pecados, crímenes y sacrilegios, y hacerlo públicamente, dado que los mismos se han hecho públicos. Su salvación eterna está en riesgo.
Pero otra cosa de extrema importancia está también en juego. Paradójicamente, usted tiene a su disposición un inmenso don de gran esperanza por parte de Nuestro Señor Jesucristo; se encuentra en una condición en la cual puede hacer un gran bien a la Iglesia. De hecho, usted está en una condición en la cual puede hacer por la Iglesia algo más importante que todas las buenas obras que usted  haya hecho a lo largo de toda su vida. Un arrepentimiento público de su parte obtendría una medida extraordinaria de curación a una Iglesia gravemente herida y sufriente. ¿Está dispuesto a ofrecerle a la Iglesia este don? Jesucristo murió por todos nosotros cuando todavía éramos pecadores (Rom. 5,8). Él solamente nos pide responder con el arrepentimiento y haciendo el bien que nos es dado hacer. El bien que usted es capaz de hacer ahora es el de ofrecer a la Iglesia su sincero y público arrepentimiento. ¿Hará este obsequio a la Iglesia?
Le imploro se arrepienta públicamente de sus pecados, para que así la Iglesia se regocije y usted pueda comparecer ante el tribunal de Nuestro Señor purificado por Su sangre. Le ruego, no haga que sea en vano para usted Su sacrificio en la Cruz. Cristo, Nuestro Buen Señor, continúa amándolo. Ponga toda su confianza en su Sagrado Corazón. Y ruegue a María, como yo y muchos otros lo estamos haciendo, pidiéndole que interceda por la salvación de su alma.
“Maria Mater Gratiae, Mater Misericordiae, Tu nos ab hoste protege et mortis hora suscipeʺ
María Madre de la Gracia, Madre de Misericordia, protégenos de los enemigos y acógenos en la hora de la muerte.
Su hermano en Cristo,
+ Carlo Maria Viganò
Domingo, 13 de Enero de 2019
Fiesta del Bautismo del Señor
San Hilario de Poitiers

AVANCE Y TRAICIÓN




FUENTE (extracto)
Debido al hecho de que muchos de nosotros conocemos poco de la historia del sedevacantismo, presentamos lo que Mons. Williamson escribió sobre éste en 1984. Las actitudes de los sedevacantistas son extremadamente graves y los brasileños tienen obligación de conocerlas para resistir a los lobos que quieren invadir los apriscos del Cristo Rey y robar las almas. Pero los principales culpables son la Roma neomodernista y neoprotestante y el Concilio Vaticano II, como me recordó Mons. Williamson hace unos días.
Mons. Tomás de Aquino OSB

Avance - y Traición

5 de junio de 1984
Por Su Excelencia Mons. Richard Williamson
¡La visita de Mons. Lefebvre a los Estados Unidos en mayo desató otra tremenda batalla entre Jesucristo y Satanás, su eterno adversario! 
Todo este trabajo de construcción y reconstrucción por parte de la Fraternidad constituye una resistencia al diablo que no podía dejar en paz. ¡Su reacción no tardó en llegar!
La noche del domingo 20 de mayo, cuando el Arzobispo regresó al seminario muy tarde desde Kansas, un tanto cansado y fatigado por el viaje, tan pronto como salió de la celda se le entregó una citación de la corte civil para que desalojara a la Fraternidad de la propiedad del seminario aquí en Connecticut, una demanda presentada por los Padres Cekada, Dolan, Jenkins, Kelly y Sanborn.
Los que estaban a su lado se percataron y no olvidarán fácilmente la mirada de dolor en el rostro del Arzobispo, quien es preciso recordar que era su Padre en el sacerdocio. Ahora, de acuerdo con el antiguo Código de Derecho Canónico, cualquiera que cite a un obispo católico ante un juez civil incurre en excomunión automática (canon 1341). Por lo tanto, según el único Código de Derecho Canónico que ellos mismos reconocen, ¡estos cinco sacerdotes están excomulgados!
Unos días más tarde, un acontecimiento que no debería haber sorprendido a ningún católico que conociera la historia evangélica de la traición a Nuestro Señor, pero que, sin embargo, ha causado una profunda conmoción, angustia y escándalo a innumerables católicos: de los cuatro sacerdotes recién ordenados que habían solicitado y recibido gratuitamente la ordenación dentro de la Fraternidad de San Pío X, de manos de su fundador, Monseñor Lefebvre, después de haber prestado la tarde anterior, con la mano sobre el Evangelio, un solemne juramento de fidelidad a sus superiores, dos de los cuatro, en la tormentosa tarde del 23 de mayo, en medio de relámpagos y torrentes de lluvia, salieron del seminario y se unieron a los nueve sacerdotes que desertaron el año pasado, y dos días más tarde, un tercero, que ya estaba ausente, anunció que estaba haciendo lo mismo. Y era de noche.
Algunos hechos destacarán la naturaleza de este suceso. En primer lugar, ahora sabemos que muy poco después de la deserción de los Nueve hace un año, estos tres le dijeron a alguien que tenían la intención de pasar desapercibidos para poder obtener el sacerdocio. Ciertamente, a lo largo de todo un año, sus palabras y acciones en el seminario fueron de tal naturaleza que persuadieron a todos, sacerdotes, seminaristas e incluso visitantes de fuera, de que serían leales a la Fraternidad. ¿Vivieron una mentira durante un año entero?
En segundo lugar, en la misma víspera de su ordenación, de acuerdo con los requisitos tradicionales de la Madre Iglesia, los tres hicieron un solemne juramento de fidelidad en el altar de Dios, con la mano tocando los Evangelios ante el Santísimo Sacramento en el tabernáculo abierto, jurando entre otras cosas que obedecerían respetuosamente a sus superiores en la Fraternidad de San Pío X. El texto completo de este juramento y las firmas de los tres se adjuntan a esta carta.
Las alteraciones hechas al texto por uno de ellos sugieren que no se encontraba a gusto, y de hecho, para prestar tal juramento, cada uno de ellos debe haber encontrado, o haber recibido, una forma de justificarse o racionalizar ante sí mismo y ante los demás lo que hizo. Sin embargo, si ante Dios cometieron perjurio, entonces el recibir órdenes sagradas en tal estado habrá sido, en tercer lugar, un grave sacrilegio.
En cuarto lugar, hacia el final de la tradicional ceremonia de ordenación, cada uno de los tres puso sus manos entre las manos del Arzobispo, para que el Arzobispo le preguntara en latín: "¿Me prometes a mí y a mis sucesores reverencia y obediencia? Cada uno de los tres respondió claramente: "Promitto", que significa " lo prometo”.
En quinto lugar, la ruptura, al menos aparente, en diez días, de estos juramentos y promesas solemnes, junto con todas las demás circunstancias de esta última deserción, ha causado y seguirá causando un terrible escándalo a los católicos, no sólo a los apegados a la Tradición que apoyaron y ayudaron a estos tres porque confiaron en ellos para que siguieran a Monseñor Lefebvre en la defensa de la Fe, sino también a incontables otras personas aún no apegadas a la Tradición que, erróneamente, pero comprensiblemente, dirán que si la Tradición fomenta tal deslealtad, entonces no quieren nada de ella.
A modo de comentario sobre estos hechos, basten por el momento tres citas. El 27 de mayo de este año, el P. Sanborn dijo desde el púlpito en Traverse City, Michigan: "Estoy muy contento de anunciar que tres de los cuatro sacerdotes que fueron ordenados por Monseñor Lefebvre el 13 de mayo, han decidido venir con nosotros". Esto me hace muy feliz porque yo los entrené, y por eso no se perdieron todos los frutos de mi trabajo como rector del seminario". (¿Se da cuenta el P. Sanborn de los frutos que reclama?).
El 28 de abril del año pasado, justo después de la división entre la Fraternidad y los Nueve, Monseñor Lefebvre dijo en el seminario a todos los seminaristas, incluyendo a los tres que acaban de desertar:
Espero que tomen una buena decisión. Pero deben elegir. Si están de acuerdo con la posición, actitud y orientación del P. Kelly, entonces sigan al P. Kelly. Si creen que Mons. Lefebvre tiene razón, sigan la actitud de Monseñor y de la Fraternidad. Pero deben ser claros.... honestos. No digan: Estaré en silencio hasta después de mi ordenación. ¡Eso está mal! ¡Dios sabe eso! Eso es una mentira ante Dios... no ante mí. Yo no soy nada. ¡Pero ante Dios! ¡No pueden hacer eso! Eso es precisamente lo que dijo el P. Dolan,  "supe guardar silencio hasta mi ordenación". ¡No puedo entender que haga eso! ¿Un futuro sacerdote haciendo eso?
Y el 30 de mayo de este año, uno de los tres últimos desertores, al ser reprochado por una dama que un golpe como el que sufrió por sus acciones el Arzobispo pudo haberlo matado, le contestó: "Oh, de todos modos tiene 78 años. Mire, yo le estoy agradecido, porque sin él no sería sacerdote".
La gente podría preguntarse cómo puede suceder tal cosa dentro de un seminario, y si lo mismo no volverá a suceder. La respuesta es que Jesús vio hasta lo más profundo del corazón humano (Juan 6:65, 71), pero aún así decidió permitir que un Apóstol fuera infiel. En cuanto a los sacerdotes de Jesús, sólo podemos ver en los corazones humanos, en las palabras del mismo rito de ordenación, "hasta donde la fragilidad humana nos permite saber". Llega también un punto de desconfianza en el que el servicio de Dios se detiene y el seminario católico ya no puede funcionar, porque la caridad "todo lo cree y todo lo espera" (1 Co. 13,7). Sin embargo, mantenemos los ojos abiertos, y ya se le ha pedido a un seminarista que se vaya desde la deserción, quien bajo cuestionamiento compartía claramente la forma de pensar de los desertores.
¡Que la Santísima e Inescrutable Voluntad de Dios sea siempre adorada, y que Su Santísima Madre, la Virgen más fiel, nos obtenga siempre en estos tiempos de incredulidad las gracias de la fidelidad y la lealtad!
(Cartas del Rector del Seminario Santo Tomás de Aquino, Volumen 1: Las Cartas de Ridgefield, p. 31 a 38)

sábado, 12 de enero de 2019

COMENTARIO ELEISON Número DC (600) - 12 de enero de 2019



¿Se Cierra la Trampa?

Algo debe ceder. No será la Verdad,
Aún despreciada, tiene una juventud inmortal.
Y así la Iglesia y el mundo se han desplazado a otro año calendario con todo lo que se prepara para una tercera Guerra Mundial para borrar a la humanidad de la faz de la tierra. Y estos “Comentarios” han llegado a su número 600 cuando parece que ayer mismo estaban celebrando su número 500. El mundo gira a un ritmo vertiginoso –en latín, “volvitur orbis”- pero Dios Todopoderoso está al mando, y Su Cruz está firmemente plantada, tampoco se mueve –”stat crux”. Entonces Dios da un gran grado de libertad a Sus enemigos para que actúen como Su azote sobre una generación sin Dios, pero el flagelo es para su bien, para permitir a las ovejas de separarse de las cabras, y para impedir que las ovejas se deslicen hacia el Infierno. Y que Sus enemigos no piensen que van a obtener lo mejor de Él – Él usó a los Asirios para castigar a los israelitas, pero ¡ay de los Asirios si pensaban que escaparían de Su justicia! – Isaías X, especialmente el versículo 15 – de Dios nadie se burla.
Pero en el centro mismo de los problemas del mundo está el problema sin precedentes de la Iglesia Católica. La Iglesia depende de su jerarquía de obispos y sacerdotes, por lo que era lógico que si Dios planeaba que Su Iglesia decayera antes del fin del mundo (Lc. XVIII, 8), entonces la jerarquía estaría involucrada en la decadencia, y ese fue el Concilio Vaticano II (1962–1965). El tiempo de su fortaleza duró desde la Contrarreforma en los años 1500, haciendo cuatro siglos admirables de catolicismo, pero después de esa resistencia cedieron, y reemplazaron la Iglesia Católica de Dios con su propia Iglesia Nueva o Conciliar. En la década de 1970 todavía había suficiente fe en los católicos para hacer posible una seria continuación de la resistencia, para lo cual el Arzobispo Lefebvre y su Fraternidad San Pío X proporcionaron una guía, pero después de otros 40 años sus sucesores renunciaron a ese esfuerzo, y entonces los católicos se encontraron más abandonados que nunca.
Hoy en día parece que la vida aún los está mermando. Es una ilusión actuar o reaccionar como si estuviéramos todavía en los años setenta. “Volvitur orbis”. El mundo ha seguido adelante, y con él, la Iglesia. Las condiciones extremas requieren medidas extremas. Así como las anteriormente prósperas instituciones católicas se convierten lentamente en una farsa una tras otra, los católicos se convierten lentamente en fantasmas andantes de los que eran antes, y parece que hay poco que puedan hacer al respecto. Ni la retórica ni las palabras bonitas son la solución. Las bellas palabras están gastadas, y la retórica es hueca. Los católicos dependen de su jerarquía, y su jerarquía está tullida. El Pastor está herido, y las ovejas son dispersadas, y no sirve de nada que se vuelvan hacia el Pastor herido. ¡Se ha ido!
Una noticia reciente, o rumor –la geometría es variable, según la reacción del público- es que la sub-Congregación romana, Ecclesia Dei (ED), fundada por Roma inmediatamente después de las Consagraciones de 1988 de la Fraternidad, para alcanzar a los católicos tentados de seguir a Monseñor Lefebvre en lugar de a Roma, va a ser re-absorbida por la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF). Aparentemente la reabsorción debía anunciarse el 20 de diciembre, pero tal vez Roma lo pensó dos veces. Porque mientras que los líderes actuales mismos de la Fraternidad podrían estar muy contentos de renunciar al alcance especial de ED y de poner fin así a su propio “cisma” (como ellos lo ven) al quedar completamente bajo la CDF “normal”, puede ser que todavía haya suficientes católicos lo bastante católicos como para querer que Roma haga por lo menos algún gesto a favor de la Tradición y mantenga ED. Pero ED es desde hace mucho tiempo un engaño. Tanto Roma como los líderes de la Fraternidad quieren que se cierre la trampa romana...
Entonces, ¿qué hacen los católicos que tienen la fe y quieren conservarla? En primer lugar, evalúen la situación. El edificio de la Iglesia en Roma fue cimentado por 250 años de sangre de mártires, sangre que brotaba roja, incluso de muchas muchachas. ¿Pero dónde están los potenciales mártires hoy? El Señor está harto de los católicos que se han vuelto cada vez más débiles en la Fe a través de los siglos, y está trayendo de vuelta a los leones para hacer algunos candidatos dignos para el Cielo. En segundo lugar, ciñamos nuestros lomos de acuerdo con esto, preparémonos para actuar como varones, como lo hicieron esas niñas (sin un rastro de feminismo), y humillémonos ante la Sabiduría y la Justicia de Dios. En tercer lugar, recordemos que muchos de los últimos pronto pueden ser los primeros, y viceversa. Y en cuarto lugar, siempre: “Velad y orad, velad y orad, quince misterios cada día hay que rezar”.

Kyrie eleison.

viernes, 11 de enero de 2019

DOS INFORMACIONES SOBRE FUTURA CONSAGRACIÓN EPISCOPAL EN LA FSSPX



En el foro Fidelidad Católica Francófona leemos lo siguiente: Un sacerdote amigo me dijo que las actas del Capítulo de julio fueron publicadas en el último Cor Unum (boletín interno de la FSSPX). Sobre la cuestión de la consagración, el Capítulo declaró que "es deseable obtener el acuerdo de Roma para tener un obispo".

Otra fuente nos informa que "el Papa ha aprobado la consagración de dos obispos en la FSSPX para el primer domingo después de Pascua" (28 de abril).

domingo, 6 de enero de 2019

COMENTARIO ELEISON Número DXCIX (599) - 05 de enero de 2019


Hamlet = Apostasía
El mundo está podrido, muchachos, por todas partes,
Pero Dios permanece, sin cambios. ¡No les quepa duda!
Si Hamlet es posiblemente la más desconcertante, probablemente la más interesante y sin duda la más moderna de las 37 obras de teatro de Shakespeare, es por la misma razón – hay un elefante en la sala, es decir, algo enorme pero no percibido. Ese elefante es la apostasía de Inglaterra de la fe católica que el gobierno inglés estaba triturando cuando Shakespeare escribió la obra, alrededor del año 1600 d.C., y que lo estaba llevando a la desesperación porque era un católico devoto. Así que (1) Hamlet es la más desconcertantede sus obras para la muchedumbre de lectores post-católicos o aficionados al teatro o críticos que no tienen ni idea de que la “Reforma” ha sido la mayor catástrofe de la historia que ha caído sobre Inglaterra. (2) Es la más interesante de las obras porque es crucial y es conflictual entre la Edad Media ya pasada y la Edad Moderna venidera. (3) Es la más moderna, porque en los últimos 400 años prácticamente todo el mundo ha venido a compartir la apostasía de Inglaterra.
(1) Pero, ¿a quién le importa la apostasía hoy en día? ¿Cuánta gente sabe lo que significa la palabra (un apartarse de la fe católica)? Hubo un tiempo, como en 1600 en Inglaterra, en el que el Diablo persiguió ferozmente a la Fe, de modo que Shakespeare tuvo que disfrazar la Fe en sus obras para no ser colgado, eviscerado y descuartizado. Pero hoy el Diablo arruina muchas más almas al hacerles dar por sentado que la religión es de tan poca importancia que cualquiera puede elegir cualquier religión que quiera, o ninguna. Y los viles medios de comunicación están tan saturados de errores e inmoralidad que la muchedumbre ya no se da cuenta de ellos. Ver el libro de Clare Asquith, Shadowplay, para la codificación católica en todas las obras de Shakespeare. Pero si la incestuosa madre de Hamlet, la reina Gertrudis, representa a Inglaterra cometiendo incesto con el protestantismo, su cuñado de ella, ¿es de extrañar que nuestros contemporáneos no puedan ver ninguna razón proporcionada para la melancolía del príncipe Hamlet?
(2) La obra es crucial y conflictual porque, como ninguna otra de las obras de Shakespeare, está suspendida entre el mundo medieval y el Nuevo Orden Mundial, porque el propio Shakespeare estaba siendo sacudido hasta la médula por el aparente éxito de la erradicación de la fe en su amado país, como puede leerse en la obra, desde la amargura del príncipe hacia casi todos los que le rodean, especialmente su verdadero amor, Ofelia. Ahora bien, un católico no es amargo, pero Shakespeare era amargo, al escribir Hamlet (la amargura no duró mucho). Lea el libro inmensamente valioso de John Vyvyan, The Shakespearean Ethic, si quiere discernir ese patrón moral que subyace en todas las obras de teatro, que fue la gloriosa herencia de Shakespeare de la Inglaterra medieval. Incluso está presente en Hamlet, sobre todo en el rechazo del Príncipe a Ofelia para abrir paso en su corazón a la venganza. Pero en Hamlet, como en ninguna otra obra, la corrupción de la sociedad – ni más ni menos que por apostasía – es tan terrible que el Príncipe antisocial se presenta como un héroe absoluto, el primero de una larga lista de héroes antiautoritarios (cf. Hollywood) que necesitan anular todo respeto natural por la autoridad social. La apostasía mata a la sociedad.
(3) Así pues, Hamlet es la más moderna de las obras de Shakespeare porque es la que más se aleja del modelo medieval o lo superpone. Shakespeare escribió muchas obras después de Hamlet, pero nunca más se sintió tentado a reemplazar el amor por la venganza, o a regresar del Nuevo al Antiguo Testamento. Recuperó la calma y el equilibrio mientras escribía obras de teatro magníficas, pero en 1611 abandonó el escenario y Londres para dejar a los puritanos y tomar el control de Inglaterra y llevar eventualmente a todo el mundo lejos de Dios. Hoy en día, generaciones de jóvenes amamantados por los antihéroes se han convertido en anti-hombres, con poco o nada de su herencia medieval. Pero la naturaleza humana no ha cambiado, y los seres humanos todavía necesitan que el hombre sea el que guíe, razón por la cual las niñas están tratando de convertirse en varones, y los dos sexos jóvenes se desprecian cada vez más el uno al otro. En una frase de Macbeth, “La confusión ha hecho su obra maestra.”
Si usted lee Hamlet, tenga cuidado entonces con el Fantasma en el Primer Acto. Si usted es católico, sabe que Dios nunca dejaría salir del Purgatorio a un alma para buscar venganza. Pues, ¿de dónde debe venir el Fantasma, si no del Infierno? En ese caso, ¿es el Príncipe realmente un héroe? La amargura de Shakespeare era comprensible, pero retorció su teología. Jóvenes, adoren y amen a Jesucristo, amen a su Madre, recen su Rosario y guíen a las muchachas. Para eso los necesitan.
Kyrie eleison.

viernes, 4 de enero de 2019

EVENTUAL FIN INMINENTE DE ECCLESIA DEI: ACERCA DE LAS ESTRATEGIAS DEL DEMOLEDOR FRANCISCO


"En 2017, en una entrevista con la RAI, el liturgista progresista Andrea Grillo exigió que el rito tradicional se permitiera sólo a un grupo pequeño y bien definido que debía ser estrictamente delimitado y controlado. Sus palabras fueron entendidas por los observadores como un requisito para crear una reserva exótica y estrechamente custodiada para la Fraternidad San Pío X, mientras que las otras comunidades tradicionalistas ahora unidas a Roma, deberían ser privadas de su derecho a existir. Rico y Cannone opinan que el Papa Francisco ha hecho de esta exigencia su estrategia con el objetivo de eliminar primero las comunidades de la Ecclesia Dei con la ayuda de la Fraternidad y luego poner a la Fraternidad una correa corta".

FUENTE  (Extracto. Negrita añadida por NP)
(Roma) Cada vez más voces se pronuncian acerca de los informes de que la Pontificia Comisión Ecclesia Dei está a punto de ser disuelta.
Los dos autores Fabrizio Cannone y Alessandro Rico lo ven como una maniobra papal para asesinar la tradición por la espalda. Cannone, nacido en 1974, es doctor en Historia de la Iglesia y Estudios Religiosos, y ha escrito para Corrispondenza Romana, Fides Catholica, Homme Nouveau y muchos otros medios católicos. Más recientemente, publicó el libro: "El Papa Inconveniente. Historia y antecedentes de la beatificación de Pío IX." (1) Rico, nacido en 1991, estudió filosofía en la Sapienza y Historia Política de las Ideas en la LUISS de Roma. En 2017 publicó, junto a Lorenzo Castellani, el libro "El fin de la política? Tecnocracia, Populismo, Multiculturalismo" (2). Se denomina a sí mismo "católico, conservador, y opositor de lo políticamente correcto". Ambos son cercanos a la Tradición Católica.
En los últimos días,  han sido casi confirmados los trascendidos acerca de que el Papa Francisco, en enero de 2019, disolverá la Comisión Pontificia Ecclesia Dei y sus funciones serán transferidas a la Congregación de la Fe.
"Es una decisión que podría ocultar un nuevo capítulo en la guerra del Vaticano entre progresistas y conservadores. Con este paso, Francisco quiere iniciar otra ofensiva contra sus adversarios".
La Comisión Ecclesia Dei fue establecida en 1988 por Juan Pablo II. Se convirtió en el techo de las comunidades de tradición emergentes que permanecieron unidas a Roma cuando el arzobispo Marcel Lefebvre y los obispos recién consagrados de la Fraternidad San Pío X (FSSPX) fueron declarados excomulgados por Roma.
Con la elección de Benedicto XVI, además, se le confiaron las discusiones con la Fraternidad en preparación para la reconciliación y el reconocimiento canónico. La Comisión, encabezada por el arzobispo Guido Pozzo como secretario, se encarga también de las cuestiones relativas a la forma tradicional del rito romano.
La Fraternidad se ve a sí misma como custodia exclusiva de la tradición, reconociendo una "competencia" en la Comisión y en las comunidades Ecclesia Dei. Hay resentimientos que se remontan al año 1988, cuando el Motu proprio Ecclesia Dei fue visto como una contramedida romana para la Fraternidad. Este punto de vista todavía se encuentra en la Fraternidad 30 años después.
La Fraternidad ha pedido en Roma su deseo de poder hablar directamente con la Congregación de la Fe, y no con la comisión subordinada Ecclesia Dei.
"El Papa, que tiene dificultades para soportar al clero y a los fieles vinculados a la misa preconciliar, aprovechó la oportunidad para golpear directamente al frente conservador marginando al arzobispo [Pozzo] sin dar ventaja a la liturgia tradicional".
Al mismo tiempo, Francisco trata de enfrentar a las dos almas tradicionalistas. Se apoyó en el deseo de venganza de la Fraternidad contra la restante "competencia" de las comunidades Ecclesia Dei. La Fraternidad, según la valoración de Francisco, también se sintió "cada vez más presionada" para llegar a un acuerdo con Roma.  Sólo tres obispos permanecieron desde la expulsión de Richard Williamson, cuyas edades son 73, 61 y 60 años. En la Fraternidad hay un deseo de más obispos. Necesita el consentimiento del Papa gobernante. Los autores subrayan que es comprensible, en este contexto, que en los círculos de las comunidades Ecclesia Dei, la disolución aparentemente inminente de la Comisión Ecclesia Dei se entienda como un "pacto entre los lefebvrianos y Francisco en detrimento de las otras comunidades de tradición".  Y además:
"Se sabe que los progresistas se proponen liberarse de cualquier resto de la liturgia preconciliar, aunque la Misa en su forma tradicional, atrae a más y más creyentes, en contraste con muchas Misas planas y desarticuladas que se celebran en nuestras parroquias. En noviembre, Mons. Roberto Maria Radaelli, obispo de Gorizia, llegó a afirmar que Summorum Pontificum, el motu proprio de Benedicto XVI, con el que se restauró la misa latina, no era válido de acuerdo al Derecho Canónico”.
En 2017, en una entrevista con la RAI, el liturgista progresista Andrea Grillo exigió que el rito tradicional se permitiera sólo a un grupo pequeño y bien definido que debía ser estrictamente delimitado y controlado. Sus palabras fueron entendidas por los observadores como un requisito para crear una reserva exótica y estrechamente custodiada para la Fraternidad San Pío X, mientras que las otras comunidades tradicionalistas ahora unidas a Roma deberían ser privadas de su derecho a existir. Rico y Cannone opinan que el Papa Francisco ha hecho de esta exigencia su estrategia con el objetivo de eliminar primero las comunidades de la Ecclesia Dei con la ayuda de la Fraternidad y luego poner a la Fraternidad en una correa corta. 
Giuseppe Nardi
(1) Fabrizio Cannone: El Papa incómodo. Historia y antecedentes de la beatificación de Pío IX. Prólogo de Roberto de Mattei, Ediciones Ares, Milán, 2012, 440 páginas.
(2) Alessandro Rico / Lorenzo Castellani: ¿El fin de la política? Tecnocracia, Populismo, Multiculturalismo, Historica Ediciones, Cesena 2017, 160 páginas.