viernes, 24 de octubre de 2014

¿ESTÁ VACANTE LA SEDE?.- POR EL R.P. DOMINIQUE BOULET.- PARTE 8

Tomado de Biblia y Tradición.

Traducción de Alejandro Villarreal.

5. La actitud sedevacantista:
5.1. La Misa Una Cum:
El Obispo Guérard des Lauriers [24] solía decir que “el citar a Juan Pablo II en el Te Igitur de la Santa Misa es cometer, objetiva e inevitablemente, el doble crimen del sacrilegio y el cisma capital.[Nota de B&T: Te Igitur es parte de la primer oración del canon de la Misa: “Te igitur clementissime Pater”.] Por el contrario, la expresión Una Cum en el Canon de la Misa no significa que uno afirme que se está ‘en comunión’ con las opiniones erróneas del papa, sino por el contrario, que uno desea orar por la Iglesia “y por” el papa, su cabeza visible. Con el fin de estar seguros de esta interpretación, reportaremos la rúbrica del misal para la ocasión en que un obispo celebra la Misa. En este caso, el obispo debe rezar por la Iglesia “Una cum… me indigno famulo tuo” lo cual no significa que él rece ‘en comunión con… sí mismo, su indigno servidor’ (¡lo cual no tiene sentido!), sino que el reza ‘y por… mí, su indigno servidor.’ Debemos entonces considerar que aquellos quienes niegan el pronunciar el nombre del papa durante el canon de la Misa piensan que la Iglesia ha perdido su cabeza visible, ¡esta actitud es cismática!
5.2. Validez de los Nuevos Sacramentos:
Muchos sedevacantistas sostienen que la Nueva Misa y los Nuevos Sacramentos siempre son inválidos. Ellos consideran que todos los sacerdotes ordenados por el nuevo rito, después de 1969, no son sacerdotes. Sobre este tema, permítanme citar al Arzobispo Lefebvre:
Ahora, es fácil demostrar que la Nueva Misa manifiesta una inexplicable aproximación con la teología y liturgia de los Protestantes. Los siguientes dogmas fundamentales del Santo Sacrificio de La Misa no están claramente representados e incluso son contradictorios… ¿Uno debe ir tan lejos como para concluir que estas Misas son inválidas? En tanto que las condiciones esenciales para su validez estén presentes: materia, forma, intención y validez en la ordenación del sacerdote, no veo cómo alguien pueda afirmar esto. Las oraciones del Ofertorio, el Canon y la Comunión del sacerdote, las cuales rodean las palabras de la Consagración, son necesarias, no para la validez del Sacrificio y el Sacramento, sino para su integridad. Es claro, sin embargo, que pocas y cada vez menos Misas son válidas en estos días al mismo tiempo que la fe de los sacerdotes es destruida y ellos no poseen más la intención de hacer lo que la Iglesia hace, una intención que la Iglesia no puede cambiar. La formación actual de aquellos quienes son llamados seminaristas no los prepara para celebrar una Misa válida.” [25]
5.3. Tergiversación de la verdadera naturaleza de la Iglesia:
En este punto, me gustaría ofrecer un diagnóstico de la actitud sedevacantista.
Los sedevacantistas están verdaderamente obsesionados con la cuestión del papado. Uno bien podría preguntarse si en muchos de ellos es debido a algún trauma sicológico. Es entendible su veneración ancestral por el papa y que parece desencadenar en ellos un verdadero pánico ante la idea de contrastar su querida imagen idealizada del papa con papas tales como Pablo VI y Juan Pablo II. El Sedevacantismo parece ser más un problema sicológico que uno teológico… Sólo ahora vemos con nitidez los efectos que esta corriente teológica produce en los católicos apasionados. Ellos ahora se han convertido en su propio papa. Ellos juzgan a sus propios sacerdotes. Muchos de ellos ya no recurren al sacramento de la Confesión, muchos de ellos ya no escuchan las enseñanzas infalibles de la Iglesia. Generalmente ellos traen la ruina moral sobre sus propias familias.” [26]
Tal imagen estimada e idealizada del papado los está llevando a actuar en la práctica como si la Iglesia sólo tuviese un fundamento divino. Por el contrario, la Iglesia, como fundamento de Jesucristo, es tanto divina como humana. Es divina en su origen, en su fundador y cabeza invisible… pero es humana en sus miembros, en particular en su cabeza visible, el papa. Siendo divina, la Iglesia es la esposa inmaculada e intachable de Cristo… pero, en su origen humano, la Iglesia está compuesta por hombres quienes, como usted o yo, somos pecadores. Entonces, no deberíamos sorprendernos si el papa actual puede traicionar a su maestro, como lo hizo San Pedro. Junto al Sedevacantismo, vemos revivir algunos de los viejos errores de John Wycliffe y John Hus, quienes pretendieron que los pecadores ya no fueran miembros de la Iglesia. Permítanme citar algunas de sus proposiciones, condenadas por el Concilio de Constanza (1414-1418):
Si el papa es reconocido como un malvado, y consecuentemente un miembro del mal, el no tendría el poder sobre los fieles, no sería sustentado por nadie, a menos que lo haga el César.” [27]
Y:
Si el papa es malvado y especialmente descubierto como Judas, el Apóstol, es diabólico… y él no será la cabeza de la santa Iglesia militante, ya que no será miembro de ésta.” [28]

5.4. Subjetivismo:
No importa la forma en que ellos traten de justificar su posición, tenemos que aceptar que la tesis sedevacantista no está sustentada en hechos objetivos, sino en subjetivismo. El criterio objetivo requerido por la teología católica para reconocer quien es verdadero papa, corresponde al reconocimiento de aquel quien fue electo por Cardenales, Obispos y por toda la Iglesia. En la mente sedevacantista, tal criterio ya no puede ser objetivo, sino que, necesariamente se apelará a una fuente fundamentalmente subjetiva e incluso se hará un esfuerzo por hacerla parecer objetiva. Debido a que la actitud del Sedevacantismo no está basada en los principios seguros y objetivos de la teología católica, no debemos sorprendernos al atestiguar algunas asombrosas retractaciones y cambios de parecer. Permítanme ofrecerles un ejemplo de entre muchos: allá en los años ochenta, el Padre Olivier de Blignières, en ese entonces un ferviente promotor de la tesis sedevacantista de Fr. Guérard des Lauriers y habiendo fundado en Francia una comunidad religiosa. Entonces, como consecuencia del Motu Proprio del Papa Juan Pablo II de 1988 Ecclesia Dei Afflicta, el mismo Padre de Blignières cambió su posición y se puso bajo la comisión Ecclesia Dei. Su comunidad, llamada la Fraternidad de San Vicente Ferrer, fue inmediatamente reconocida por las autoridades Romanas y le concedieron el status de Derecho Pontificio. En el campo doctrinal, allá en los años ochentas, Fr. de Blignières pensaba que la Libertad Religiosa era herética, ahora escribe libros para justificar la Libertad religiosa según el Vaticano II.

miércoles, 22 de octubre de 2014

MONSEÑOR GUIDO POZZO: LAS DISCUSIONES CON LA FRATERNIDAD JAMÁS SE SUSPENDIERON.

Esta entrevista a Mons. Pozzo fue realizada por Famille Chrétienne y publicada en La Porte Latine, el sitio oficial de la Fraternidad en Francia con el insidioso título: “Roma no tiene la intención de imponer una capitulación”. Cabe mencionar que las condiciones que ahora Roma le pide a la FSSPX, fueron ya aceptadas en la Declaración Doctrinal de Mons. Fellay de abril de 2012.
¿Cuál es el estado de las relaciones entre Roma y la FSSPX?
Con el fin de favorecer  la superación de toda fractura y división en la Iglesia, y de curar una herida tan dolorosa en la vida eclesial, Benedicto XVI, en 2009, decidió levantar la excomunión de los obispos que habían sido ordenados de manera ilícita por Monseñor Lefebvre en 1988. Por esta decisión, el papa quiso retirar una sanción que hacía difícil la apertura a un diálogo constructivo.
El levantamiento de la excomunión ha sido una medida disciplinaria tomada para liberar a las personas de la censura eclesiástica más grave. Pero las cuestiones doctrinales siguen sin ser aclaradas. Mientras ellas no lo sean, la FSSPX no tiene estatuto canónico en la Iglesia y sus ministros no ejercen de manera legítima su ministerio, como lo indica la Carta de Benedicto XVI a los obispos de la Iglesia católica del 10 de marzo de 2009.[i]
Es precisamente para superar las dificultades de naturaleza doctrinal que todavía subsisten, que la Santa Sede mantiene relaciones y discusiones con la FSSPX, por medio de la comisión pontifical Ecclesia Dei. Ésta comisión está estrechamente ligada con la Congregación para la doctrina de la fe, pues su presidente es el prefecto de esta Congregación.
Estas relaciones y estas discusiones se llevan a cabo desde la elección del papa Francisco. Estas ayudan a aclarar las posiciones respectivas sobre los temas controvertidos, para evitar las incomprensiones y los malentendidos, manteniendo viva la esperanza de que las dificultades que impiden llegar a la plena reconciliación y a la plena comunión con la Sede apostólica  puedan ser superadas.
¿Cuáles son los desacuerdos que persisten?
Los aspectos controvertidos conciernen por una parte la estimación de la situación eclesial en el período posterior al concilio Vaticano II y las causas que produjeron ciertas agitaciones teológicas y pastorales en el periodo del pos-concilio y, más generalmente, en el contexto de la modernidad.
Por otra parte, algunos puntos específicos relativos al ecumenismo, al diálogo con las religiones del mundo y la cuestión de la libertad religiosa.
¿Cuáles son las soluciones jurídicas que podrían ser adoptadas por la FSSPX en caso de acuerdo?
En el caso de una reconciliación completa, el estatus canónico propuesto por la Santa Sede es el de una prelatura personal[ii]. Sobre este punto, creo que no hay problema por parte de la FSSPX.
Las discusiones entre Roma y la Fraternidad, ¿han sido retomadas recientemente o nunca se suspendieron?
En realidad, jamás se suspendieron. La interrupción provisional de los encuentros se debió a la nominación de un nuevo prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe y a la elección del nuevo soberano pontífice en abril de 2013. El camino del diálogo fue retomado en el otoño de 2013 con una serie de encuentros informales, hasta la entrevista del pasado 23 de septiembre entre el Cardenal Gerhard Müller, prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe, y el superior de la FSSPX, Monseñor Bernard Fellay, entrevista que informó el comunicado de prensa de la Santa Sede.
¿Se puede disociar acuerdo jurídico y discusión doctrinal? ¿Establecer una prelatura personal, pero continuado, a largo plazo, las discusiones sobre los puntos teológicos controvertidos?
En coherencia con el motu proprio Ecclesiae Unitatem de Benedicto XVI, la Congregación para la doctrina de la fe siempre ha considerado que la superación de los problemas de naturaleza doctrinal era la condición indispensable y necesaria para poder proceder al reconocimiento canónico de la Fraternidad.
Sin embargo, me permito precisar que la superación de las dificultades de orden doctrinal no significa que las reservas o las posiciones de la FSSPX sobre ciertos aspectos que están fuera del ámbito de la fe, sino que pertenezcan a los temas pastorales o de enseñanza prudencial del Magisterio, deban ser necesariamente retirados o anulados por la Fraternidad. El deseo de continuar la discusión y profundización de estas cuestiones que implican dificultad para la FSSPX, en vista de precisiones y de clarificaciones ulteriores, no solo es todavía posible sino que –por lo menos en mi opinión- deseable y debe alentarse. No se le pide por consecuencia, renunciar a esta exigencia que ella manifiesta respecto a un cierto número de temas.
¿Entonces, cuál es el punto «no negociable»?
Lo que es esencial, es a lo que no se puede renunciar, es la adhesión a la Professio fidei[iii] y al principio según el cual solo al magisterio de la Iglesia se le ha confiado la facultad de interpretar auténticamente, es decir, con la autoridad de Cristo, la palabra de Dios escrita y transmitida. Es la doctrina católica, evocada por el concilio Vaticano II (Dei Verbum, 10), enseñada expresamente por Pio XII en la encíclica Humani generis. Esto significa que el Magisterio, si ciertamente no está por encima de la Escritura y la Tradición, es sin embargo la instancia auténtica que juzga las interpretaciones sobre la Escritura y la Tradición, de cualquier parte que ellas emanen.
Por consecuencia, si existen diferentes grados de autoridad y de adhesión de los fieles a estas enseñanzas –como lo declara la constitución dogmática Lumen Gentium (25) del concilio Vaticano II- nada puede ponerse por encima del Magisterio. Yo pienso y espero vivamente que en este marco doctrinal que acabo de evocar, podamos encontrar el punto de convergencia y de entendimiento común, pues esta cuestión precisa es un punto de doctrina que pertenece a la fe católica y no a una legítima discusión teológica o de criterios pastorales.
Un punto capital, pero al mismo tiempo claramente delimitado…
No es verdad el decir que la Santa Sede quiere imponer una capitulación a la FSSPX. Muy al contrario, la invita a reunirse a su lado en un mismo marco de principios doctrinales necesarios para garantizar la misma adhesión a la fe y a la doctrina católica sobre el Magisterio y la Tradición, dejando al mismo tiempo al campo del estudio y de la profundización las reservas que ella ha expresado sobre ciertos aspectos y formulaciones de los documentos del concilio Vaticano II, y sobre ciertas reformas que le siguieron, pero que no conciernen a las materias dogmáticas o doctrinalmente indiscutibles.
No hay duda alguna que las enseñanzas del Vaticano II tienen un grado de autoridad y un carácter obligatorio extremadamente variable en función de los textos. Por ejemplo, las constituciones Lumen Gentium sobre la Iglesia y Dei Verbum sobre la Revelación divina tienen el carácter de una declaración doctrinal, incluso si no hubo definiciones dogmáticas. Mientras que, por su parte, las declaraciones sobre la libertad religiosa, sobre las religiones no cristianas y el decreto sobre el ecumenismo, tienen un grado de autoridad y un carácter obligatorio diferentes e inferiores.
¿Cree usted que las discusiones puedan llegar a buen término rápidamente?
No creo que podamos indicar ahora un plazo específico para la conclusión del camino emprendido. El compromiso de nuestra parte y, creo, de parte del superior de la FSSPX, consiste en proceder por etapas, sin atajos improvisados, pero también con el objetivo claramente fijado de promover la unidad en la caridad de la Iglesia universal, guiada por el sucesor de Pedro. « ¡Caritas urget nos! » (La caridad nos urge) como lo declara san Pablo.
Entrevista realizada por Jean-Marie Dumont


[i]  En esta carta, Benedicto XVI explicó el sentido de su gesto, asombrado por las protestas que se suscitaron: “A veces se tiene la impresión de que nuestra sociedad tenga necesidad de un grupo al menos con el cual no tener tolerancia alguna; contra el cual pueda tranquilamente arremeter con odio. Y si alguno intenta acercársele –en este caso el Papa– también él pierde el derecho a la tolerancia y puede también ser tratado con odio, sin temor ni reservas”.
[ii]) ¿Qué estatus para la Fraternidad? En caso de acuerdo con Roma, la FSSPX podría obtener el estatus de prelatura personal. En el derecho de la Iglesia, se trata de una creación bastante reciente. La única que existe actualmente, muy conocida, es la del Opus Dei. Prevista por el Código de derecho canónico (§ 294 a 297), permite el agrupamiento de sacerdotes y diáconos bajo la dirección de un prelado. Su principal característica es la ausencia de lazo con un territorio, contrariamente a la mayoría de las diócesis. Los sacerdotes de la prelatura pueden ser repartidos en el mundo entero. Los objetivos fijados por el derecho canónico para la creación de estas estructuras son bastante vastos para poder ser aplicados a iniciativas de varias naturalezas: “promover una conveniente distribución de los sacerdotes”, “llevar a cabo peculiares obras pastorales o misionales en favor de varias regiones o diversos grupos sociales”… el prelado tiene el derecho de erigir un seminario, incardinar seminaristas y llamarlos a las órdenes. Las relaciones con los obispos (poner a disposición sacerdotes al servicio de las diócesis, encargarse de ciertas actividades en el seno de una diócesis) deben ser precisadas en los estatutos o en el marco de los acuerdos bilaterales. Es así que un sacerdote perteneciente a la prelatura, puede ejercer su ministerio en un lugar de culto asignado específicamente a la prelatura, o ser asignados, de acuerdo con las decisiones del prelado y los acuerdos con los obispos, a una iglesia parroquial.
[iii] Se trata de un texto de unas treinta líneas que deben pronunciar, por ejemplo, los nuevos cardenales u obispos, los curas o los profesores de seminarios al entrar en funciones.

martes, 21 de octubre de 2014

RIBETON, RIFAN, FELLAY: ¿UN MISMO ESPÍRITU?

El Padre Ribeton es el superior del distrito de Francia de la Fraternidad San Pedro. Monseñor Rifan es el Ordinario de la Administración apostólica personal San Juan María Vianney de Campos y Monseñor Fellay es el superior de la FSSPX.
Todos se creen testigos de la Tradición católica, pero todos tienen un discurso que sufre de la misma omisión: denuncian, más o menos, los errores pero sin denunciar los fautores de errores, pues todos ven en la Roma actual, “la Roma eterna, la Iglesia madre y maestra de la verdad”.
El Padre Ribeton (¿y tal vez Monseñor Fellay en 30 años?) ha expresado últimamente su gratitud hacia Juan Pablo II. La Fraternidad San Pedro “se alegra del reconocimiento de la santidad de dos de los sucesores de San Pedro”. Fue Juan Pablo II quien “alentó a los fundadores” de la FSSP en 1988, fue él quien afirmó “la legitimidad del apego a la liturgia romana tradicional y pidió a los obispos respetar las justas aspiraciones de los fieles. Fue él quien “invirtió el movimiento de secularización” y “provocó la caída del comunismo en Europa”. “Denunciando la cultura de la muerte, las estructuras de pecado y la deriva totalitaria de las democracias modernas, despertó las conciencias dormidas, inspirando la acción de los católicos en favor de la familia y de la vida”. Juan Pablo II nos “muestra el camino que conduce a la contemplación del esplendor de la verdad” concluye el Padre Ribeton. (Carta a los amigos y benefactores n°75, junio de 2014)
Mons. Rifán, (¿y tal vez Mons. Fellay en 15 años?) pudo celebrar la fiesta de Cristo Rey en la Basílica Sainte-Marie-sur-la-Minerve el 27 de octubre de 2013:
« Esta Misa pontifical solemne, celebra el final de la peregrinación “Summorum Pontificum” de los católicos ligados a la forma tradicional del rito romano, universalmente permitido por el Santo Padre Benedicto XVI en su Motu Proprio Summorum Pontificum. Nosotros estamos en el Año de la Fe, proclamado por Benedicto XVI y continuado por el papa Francisco. Nuestra fe, como lo expresa bien la carta apostólica Porta Fidei, debe ser profesada, vivida, celebrada y orada. (…) Nuestra fidelidad a la Santa Misa en la forma tradicional del rito romano está dictada por nuestra fe. Es esta profesión de fe, profesada y celebrada a través de la Misa tradicional, que nosotros ofrecemos al Santo Padre como prueba de nuestra fidelidad a la Santa Iglesia. (…) Que el Santo Padre vea, en nuestra forma litúrgica, la expresión de nuestra plena comunión con él y con la Iglesia”.
En la segunda parte de la homilía, Monseñor Rifán invitó a permanecer confiados en la victoria final de Nuestro Señor Jesucristo frente a “la ofensiva laicista”, tan violenta y odiosa. Pero nada contra la misa bastarda, nada contra la impostura del Vaticano II, su libertad religiosa, su falsa dignidad humana y sus reformas calamitosas que han ayudado a la ofensiva laicista y masónica.
Monseñor Fellay todavía no llega a eso. El “contexto actual de la Fraternidad” no lo permite. En su Carta a los Amigos y Benefactores n°82 (DICI, 13 de abril de 2014), él “denuncia los errores contenidos en los documentos del concilio Vaticano II y en las reformas que le siguieron, especialmente la reforma litúrgica” que “no pueden ser obra del Espíritu Santo, que es a la vez Espíritu de verdad y de santidad”.
Monseñor Fellay « protesta » también « con fuerza contra las canonizaciones ». Pero si de manera cuidadosa habló de esto antes del acontecimiento (de manera condicional), no juzgó útil, después del acontecimiento, el denunciar por medio de un comunicado oficial, al principal responsable de esta impostura escandalosa.
 “Si las canonizaciones de Juan XXIII y de Juan Pablo II tienen lugar el 27 de abril próximo, plantearán a la conciencia de los católicos un doble problema. En primer lugar, un problema sobre la canonización en cuanto tal: ¿cómo se podrá presentar a toda la Iglesia como modelo de santidad, por un lado, al iniciador del Concilio Vaticano II, y por otro, al Papa de Asís y de los derechos del hombre?(…) ¿cómo se podrán refrendar con el sello de la santidad las enseñanzas de tal Concilio, que inspiraron toda la actividad de Karol Wojtyla, y cuyos frutos nefastos son el signo inequívoco de la autodestrucción de la Iglesia?”
Hablando antes, Mons. Fellay intenta tranquilizar a sus tropas. Callándose después, Monseñor Fellay muestra su respeto por la autoridad de Francisco. En estas condiciones, pedir a Roma que “nos reconozca explícitamente… el derecho y el deber de oponernos públicamente a los errores y a los fautores de estos errores, sean quienes fueren” señala la impostura (Declaración de los 3 obispos). ¿Por qué Mons. Fellay haría después de un reconocimiento o regularización lo que se niega hacer antes? Monseñor Lefebvre fue menos sutil cuando hablaba de Juan Pablo II:
Entonces, quién es este papa… Yo no sé qué decirles, verdaderamente… no lo sé… Pero en todo caso él está inspirado por el diablo cuando hace esto… No está inspirado por el Espíritu Santo, no es posible… Él está inspirado por el diablo, y al servicio de la masonería, es evidente. La masonería siempre ha soñado esto: la reunión de todas las religiones” (Conferencia en Ecône del 28-01-1986)
La conclusión de la carta de Mons. Fellay se siente tranquilizadora y triunfante: Por eso, queridos amigos y benefactores, los invitamos a permanecer firmes en la fe y a no dejarse perturbar por las novedades de una de las crisis más formidables que debe atravesar la santa Iglesia. (…) in Te speravi non confundar in aeternum.  ¡Dígnese el Corazón doloroso en inmaculado de María protegernos y que su triunfo llegue pronto!” La de Mons. Rifán fue del mismo estilo: “Confiados en la protección de Nuestra Santísima Madre, continuamos combatiendo. La victoria es segura: ¡Christus vincit, Christus regnat, Christus imperat! Así sea ».
Es bueno predicar la victoria, pero no se debe olvidar desenmascarar a los enemigos exteriores e interiores de la Iglesia y de tener el valor de combatirlos eficazmente.
El Padre Ribeton, Mons. Rifán y Mons. Fellay, todos ellos actúan como si la iglesia conciliar fuera la Iglesia Católica, ni más ni menos.
 “Repito hoy que queremos aportar nuestro testimonio: si la Iglesia quiere salir de la crisis trágica que atraviesa, la Tradición es la respuesta a esta crisis. De esta manera manifestamos nuestra piedad filial para con la Roma eterna, para con la Iglesia, Madre y Maestra de verdad, a la que estamos profundamente unidos”. (Mons. Fellay, DICI del 3/10/14).
Aunque lo diga Mons. Fellay, no es suficiente ir a Roma como Mons. Lefebvre para seguir verdaderamente su ejemplo. Monseñor Lefebvre no era un perro mudo con discursos tranquilizadores:

R.P. ALTAMIRA: EL SÍNODO EN ROMA SOBRE LA FAMILIA.- PAULO VI "BEATO".

El Sínodo en Roma sobre la Familia. Paulo VI “beato” (sermón; Bogotá, domingo 19 de octubre de 2014)

(Introducción)
Queridos hijos:
   Durante estas dos semanas ha sido una gran noticia en la prensa mundial todo lo concerniente al Sínodo sobre la Familia, organizado en Roma por Francisco, con la participación de cardenales y obispos; unos 200. Terminó hoy, con la –muy entre comillas- “beatificación” de Paulo VI. El texto final fue “votado” ayer, aunque se dará a conocer recién en el transcurso de esta semana.

P. HUGO RUIZ V.- SERMÓN DOMINGO 19 DE PENTECOSTÉS.

domingo, 19 de octubre de 2014

COMENTARIO ELEISON Número CCCLXXIX (379).- 18 de octubre de 2014


Historia Interna – I

Si la Santísima Virgen María nos dice como salvar la Iglesia
Todos los otros medios nos dejarán plantados.
Despues de 1917 se le hizo claro al mundo por Nuestra Señora de Fátima que la salvación de la Iglesia y del mundo (“un período de paz”) dependía de dos cosas: no solamente de la Consagración de Rusia a Su Corazón Inmaculado por el Papa con todos los obispos del mundo, sino también por los Católicos haciendo reparación a Su Corazón recibiendo Confesión y Comunión y meditando durante 15 minutos y rezando el Rosario en cada primer sábado del mes. Así es que que ningún Católico piense que no hay nada que ellos puedan hacer para ayudar a la Iglesia y al mundo a salir de sus presentes aterradoras crisis. Cada uno de los Católicos respondiendo a Su segunda súplica ayudará al Papa a responder a Su primer súplica.

P. BOUCHACOURT: LA FSSPX NO ES RESISTENTE





Hace mucho tiempo que esto lo sabíamos. Inclusive lo habíamos afirmado en un artículode nuestro blog. Pero es ahora de boca del mismo implicado, el Superior de Distrito de Francia, Padre Bouchacourt, de donde sale la explícita confirmación. La FSSPX ha dejado de resistir, la FSSPX de Mons. Fellay ya no es resistente, como quería Mons. Lefebvre, quien por ejemplo lo decía así:

“En la Iglesia no hay ningún derecho, ninguna jurisdicción que pueda imponer a un cristiano la disminución de su fe, todo fiel puede y debe resistir a aquello que afecte su fe, apoyándose en el catecismo de su niñez. Si se encuentra en presencia de una orden que lo pone en peligro de corromperla, la desobediencia es un deber imperioso.
Tenemos el deber de desobedecer y de conservar la tradición porque estimamos que nuestra fe está en peligro a causa de las reformas y las orientaciones posconciliares. Agreguemos esto: el mayor de los servicios que podamos hacer a la Iglesia y al sucesor de Pedro es repudiar la Iglesia reformada y liberal. Jesucristo, Hijo de Dios hecho hombre, ni es liberal ni puede ser reformado”.
(Monseñor Marcel Lefebvre, “Carta abierta a los católicos perplejos”, Capítulo XVIII.)

Ahora el tristemente célebre en estas tierras Padre Bouchacourt, el paniaguado servidor de Menzingen ocupado en expulsar sacerdotes como los Padres Faure, Cardozo, Altamira y Trincado mientras negaba públicamente el deicidio judío; el que vaticinaba una nueva primavera en la Iglesia con el fin del Vaticano II mientras se negaba a responder las requisitorias de los fieles que habían confiado en los sacerdotes de la Fraternidad; el que había llamado Judas a Mons. Williamson porque denunciaba el liberalismo de Monseñor Fellay; ahora habla en Francia como si nada de todo esto hubiera sucedido, y dice sin inmutarse, como un actor consumado del cine francés (Lino Ventura, Michel Piccoli, Pierre Richard, el que Ud. quiera), cosas como estas, en unaconferencia:

“Hay que actuar! Acción, acción! El combate actual exige una gran generosidad. No es necesario ser numerosos (cita a los macabeos). No seremos muy numerosos pero tenemos la fe. Tenemos la ayuda de Dios. Si nos apoyamos en Él, si vivimos esta fe, el deseo de combatir con la bandera levantada, entonces tendremos la victoria. Eso es lo que esperamos de nuestros obispos, que nos digan esto, que muestren que llevan el estandarte católico, no medio levantado o medio bajado, por miedo a criticar, por miedo al mundo. (Sí, esto dijo el hombre que por miedo a criticar, por miedo al mundo negó el deicidio judío en una entrevista con el diario más leído de Argentina) Amigos, nosotros no somos resistentes. Los resistentes están acorralados contra un muro, es casi el combate de la desesperación. NO SOMOS RESISTENTES. Somos combatientes”.

Vamos a ir a la última parte de su párrafo con más detenimiento. Es interesante porque como en otras oportunidades el P. Bouchacourt vuelve a proponer una falsa oposición. Pues ser combatiente no es ser lo contrario de ser un resistente. Quien combate tiene momentos en los que debe fundamentalmente atacar, y momentos en los que sobre todo debe resistir. En ningún caso se deja de combatir. Pero el P. Bouchacourt deja en claro que ellos, los de la Nueva Fraternidad, no resisten. Y eso cuando una vez escribió cosas como esta:

“Los adversarios de la Iglesia no cesaron de atacar a lo largo de la historia este magnífico edificio social y religioso. Esta lucha alcanzó su apogeo con la Revolución Francesa (siglo XVIII) y luego con el comunismo y el laicismo, que son sus frutos amargos.
La Iglesia resistió valientemente, dando a luz en su seno a generaciones de santos admirables que atestiguaban el dicho famoso de Tertuliano: “La sangre de los mártires es semilla de cristianos”. La fe siguió difundiéndose a pesar de todo y contra todo.”
(Revista Iesus Christus, Editorial N° 142, Abril/Junio 2013)

Pero parece que, olvidando todo ello, y sintiéndose fuerte, vaya uno a saber por qué, el P. Bouchacourt descalifica a los resistentes porque estarían acorralados contra un muro, desesperados. Seguramente el que alguien como Maximilian Krah esté frente a un muro, pero para rendir homenaje a los “hermanos mayores” (como ha estado en el Muro de los Lamentos de Israel) no le despierta al P. Bouchacourt ningún comentario despectivo, o por lo menos no osa hacerlo público.  El P. Bouchacourt descalifica a los resistentes: ¿lo dirá porque la Neo-FSSPX es atacante? ¿Es combatir el tratar cordialmente a los herejes? ¿Es combatiente o es temerosa la declaración de Menzingen con motivo de la “beatificación” de Pablo VI? ¿Ya no hay enemigos a los que resistir? Pero ese demérito que atribuye a los resistentes es desmentido nada menos que por Santo Tomás. Le vendría bien al Superior de Distrito francés repasar por ejemplo las enseñanzas de Teología Moral que se enseña en los seminarios de la Fraternidad (y ojalá se enseñara también a practicar, además de estudiar):

Los actos de la virtud de fortaleza son dos: el sustinere (resistir o reprimir los temores y mantener al alma firme en los peligros),  y el aggredi (atacar). Y Sto. Tomás, siguiendo a Aristóteles afirma que: “es acto más principal de la [fortaleza] resistir, esto es permanecer inmóvil ante el peligro, que atacar” (Suma Teol. II-II, q. 123, a. 6).
El aggredi, en el pensamiento de Aristóteles significa atacar como más fuerte, y el sustineri resistir al más fuerte que uno. El sustinere comporta la duración en el tiempo (el soportar el mal que dura), mientras que el aggredi consiste en actuar de repente.

De tal manera que aquellos a quienes el P. Bouchacourt quiere desmerecer, son los que están siendo más fuertes con su resistencia ante el más  tremendo avance de la impiedad, las herejías y la apostasía de la iglesia conciliar y el mundo entero. Y los que han dejado de resistir –a confesión de parte, relevo de pruebas-, visto y considerando que tampoco son atacantes, sino muy complacientes y cordiales dialogantes, puede decirse que han abandonado la pelea. El combate de la Neo-FSSPX, en todo caso, se ha reducido a esto: es un combate por conservar las estructuras, la organización y los bienes materiales de la congregación; las apariencias. Y en ese combate tienen un solo enemigo: la verdad.



El combate de la Neo-FSSPX.

sábado, 18 de octubre de 2014

REFLEXIONES DESPUÉS DEL COMUNICADO DEL 17 DE OCTUBRE.


Las « reservas » de la Casa general de la FSSPX


El 17 de octubre apareció un “comunicado de la Casa general de la FSSPX respecto a la beatificación del papa Paulo VI”. He aquí algunas reflexiones que nos sugiere este documento:

  • « La Fraternidad Sacerdotal San Pío X quiere expresar sus más serias reservas sobre las beatificaciones y canonizaciones de los últimos Papas»
Encontramos aquí el mismo lenguaje que en los (rarísimos) textos oficiales concernientes a las “canonizaciones” del pasado 27 de abril: Se expresan interrogaciones, dudas reservas, perplejidad… Monseñor Fellay no habló de seudo canonizaciones, ni pone entre comillas la palabra canonizaciones.  No dijo claramente si estas canonizaciones fueron verdaderas o falsas, válidas o no, solamente que ellas no fueron “serias” o bien que ellas “planteaban un problema”.
Aquí pasa lo mismo: ¿La FSSPX solamente expresa “reservas” –por más “serias” que sean- en la vigilia de la “beatificación” del papa de la nueva misa? La casa general, ¿piensa que el acto que se prepara a hacer Francisco este 19 de octubre será válido? Si no, ¿por qué no utilizar comillas, por qué no declarar francamente que no habrá “beato Paulo VI” como lo hicimos nosotros en nuestro comunicado del día 13?

La FSSPX expresa « reservas »: no manifiesta su indignación y no denuncia el escándalo como tal.

Notemos además que el comunicado, proviniendo de la Casa general, no compromete a Monseñor Fellay en lo personal. ¿No tenía el deber, tanto como superior general de la obra fundada por Monseñor Lefebvre para el combate de la fe, y como obispo católico, de tomar personal y claramente posición en estas circunstancias tan graves?

  •  “Pablo VI es, por cierto, el Papa de la Encíclica Humanae Vitae, que aportó luz y reconfortó a las familias católicas cuando los principios fundamentales del matrimonio eran fuertemente atacados…”
Los « principios fundamentales del matrimonio » han sido “fuertemente atacados” por el concilio Vaticano II, más precisamente por la constitución Gaudium et spes, promulgada por… Paulo VI el 7 de diciembre de 1965. Esta constitución cambió la definición de matrimonio y abrió el camino a la inversión de los fines del matrimonio en el nuevo “código”. Tres años después de Gaudium et spes, la encíclica Humanae vitae no restableció los “principios fundamentales del matrimonio”, de allí la debilidad y las contradicciones internas de este documento que condenó la contracepción. Hay que leer el estudio sobre Humanae vitae publicado por Le Sel de la Terre 75, para comprender que ésta encíclica no aportó a las familias católicas toda la “luz” ni las “reconfortó” cuando tanta necesidad tenían de ello.

« …igual que lo han sido — de manera escandalosa — por algunos miembros del Sínodo que está por acabar”. ¿Y el papa? Sabemos el apoyo que le ha dado al cardenal Kasper y a los otros revolucionarios.

Se apreciarán los eufemismos del párrafo siguiente, respecto al Concilio: “liberalismo doctrinal” (¿eso es todo?), trastorno (¿la Revolución francesa, con la cual se ha comparado al Vaticano II, fue un simple trastorno?)

El párrafo sobre la nueva misa es igualmente bastante tímido. Citan dos expresiones de Monseñor Lefebvre, pero se guardan de escoger las más enérgicas.

 El párrafo siguiente, hábilmente formulado, da a entender –sin afirmarlo- que el Motu proprio de 2007 sería el feliz resultado del combate de Monseñor Lefebvre. Del resto, es falso afirmar sin más precisiones que por este Motu proprio “fue reconocido el hecho que la misa tridentina jamás fue abrogada”.

En su último párrafo, “siguiendo los pasos de su fundador, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X renueva su adhesión a la Tradición bimilenaria de la Iglesia”. Pero omite renovar, “siguiendo los pasos de su fundador”, su rechazo a “seguir a la Roma de tendencia neo-modernista y neo-protestante” (Declaración del 21 de noviembre de 1974). Desgraciadamente, no es la primera vez que lo constatamos. El odio al error, ¿no es la piedra angular del amor de la verdad?

Esperamos que algunos padres de la FSSPX, este domingo 19 de octubre, no se contenten con expresar « las más serias reservas”, sino que denuncien vigorosamente el gravísimo escándalo que constituye la “beatificación”, por el papa Francisco, de su predecesor de triste memoria.
Padre Bruno


SÁBADO MARIANO: NO OLVIDE REZAR EL ROSARIO

Quien me sirviere, rezando constantemente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.

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viernes, 17 de octubre de 2014

UN COMUNICADO CORDIAL

Comunicado de la Casa General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X respecto a la beatificación del Papa Pablo VI

17-10-2014  

Tras la clausura del Sínodo extraordinario sobre la familia, el Papa Francisco llevará a cabo el domingo el 19 de octubre de 2014 la beatificación del Papa Pablo VI. La Fraternidad Sacerdotal San Pío X quiere expresar sus más serias reservas sobre las beatificaciones y canonizaciones de los últimos Papas, cuyos abreviados procesos infringen la sabiduría de las reglas seculares de la Iglesia

Pablo VI es, por cierto, el Papa de la Encíclica Humanae Vitae[1], que aportó luz y reconfortó a las familias católicas cuando los principios fundamentales del matrimonio eran fuertemente atacados, igual que lo han sido — de manera escandalosa — por algunos miembros del Sínodo que está por acabar.

Pablo VI, empero, es también el Papa que condujo a término el Concilio Vaticano II, introduciendo en la Iglesia un liberalismo doctrinal expresado a través de errores como la libertad religiosa, la colegialidad y el ecumenismo. De aquí se siguió una gran trastorno, que él mismo reconoció el 7 de diciembre de 1968: “La Iglesia se encuentra en un momento de inquietud, de autocrítica, incluso se diría que de autodestrucción. Es como si la Iglesia se dañara a sí misma”. Al año siguiente reconocía: “En muchos aspectos, el Concilio no nos ha dado hasta ahora tranquilidad, más bien ha suscitado trastornos y problemas nada útiles para reafirmar el Reino de Dios en la Iglesia y en las almas”. Llegó a esta expresión de alarma el 29 de junio de 1972: “El humo de Satanás ha entrado por alguna grieta en el templo de Dios: la duda, la incertidumbre, la problemática, la inquietud, la insatisfacción, el enfrentamiento están a la orden del día…”. No hizo más que una comprobación, sin tomar las medidas necesarias para detener esta autodestrución.

Pablo VI es el Papa que, con una finalidad ecumenista, impuso la reforma litúrgica de la Misa y de todos los ritos de los sacramentos. Los cardenales Ottaviani y Bacci denunciaron esta nueva misa por alejarse “de forma impresionante, en el conjunto como en el detalle, de la teología católica de la Santa Misa, tal como fue formulada en la XXIIª sesión del Concilio de Trento” [2]. Sobre estos pasos, Monseñor Lefebvre declaró que la nueva misa está “impregnada de espíritu protestante”, vehiculizando en sí misma “un veneno perjudicial para la fe”[3].

Durante su pontificado numerosos sacerdotes fueron perseguidos, e incluso condenados, por su fidelidad a la misa tridentina. La Fraternidad Sacerdotal San Pío X recuerda con dolor la condena infligida en 1976 a Monseñor Lefebvre, declarándolo suspendido a divinis por su apego a esta misa y por su categórico rechazo de las reformas. Solamente en 2007, por un Motu Proprio de Benedicto XVI, se reconoció el hecho de que la Misa tridentina nunca había sido abrogada.

Siguiendo los pasos de su fundador, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X renueva su adhesión a la Tradición bimilenaria de la Iglesia, persuadida de que esta fidelidad, lejos de ser una crispación pasajera, aporta el remedio saludable a la autodestrucción de la Iglesia.

Menzingen, 17 de octubre de 2014

[1] 25 de julio de 1968.
[2] En Breve examen crítico de la nueva misa, carta-prólogo de los cardenales Ottaviani et Bacci, 3 setiembre de 1969, § 1.

[3] Carta abierta a los católicos perplejos, Albin Michel, 1985, pág. 43

jueves, 16 de octubre de 2014

UN SACERDOTE BIRRITUALISTA EN LAS CONFERENCIAS ANGELUS PRESS 2014

Las conferencias Angelus Press, organizadas por la FSSPX de USA, se llevaron a cabo el ante pasado fin de semana. Habíamos comentado en una entrada anterior, que entre los ponentes se encontraba un sacerdote diocesano.

Angelus Press ha publicado un video con entrevistas a los ponentes. En el minuto 3:53 del citado video, encontramos el testimonio de Mons. James Byrnes (Monseñor como título honorífico, no es obispo): él es el sacerdote diocesano anunciado.
El P. Byrnes confiesa que actualmente celebra la misa nueva.
El Padre es, además, columnista del periódico The Remnant, y es en un artículo publicado allí que el Padre Byrnes afirma, comparando a la Misa Tradicional y el Novus Ordo con la Coca-cola clásica y la Coca nueva:


Por favor, no malinterpreten, así como la “Coca-nueva” fue tan Coca como la “Coca-clásica”, la misa Novus Ordo es Misa –es tanto válida como legítima- pero también, como la “Coca-nueva” hay algo que falta de la fórmula tradicional, y eso no puede ser ignorado y muchos la desean, ahora que han “probado” la fórmula tradicional.
 Dijo Monseñor Lefebvre: …un cierto número de sacerdotes han creído deber aceptar las condiciones para celebrar esta misa regularmente, con la aprobación del obispo. Lo que hace que se planteen ciertos problemas bastante graves, dado que ellos están obligados a aceptar que la nueva misa es tan válida como la de San Pío V: esto es a lo que siempre nos hemos rehusado, es a lo que siempre nos hemos opuesto porque consideramos que la nueva misa es peligrosa y por lo tanto mala, porque se le hizo dentro del espíritu ecuménico, disminuye la fe de los fieles y termina por darles un espíritu protestante. Por esta razón estamos muy desolados de ver que algunos sacerdotes han creído que deben aceptar y decir que la nueva misa es tan válida como la antigua, para poder decir la misa de siempre con toda la seguridad y conformidad con los reglamentos de los obispos. De una manera general, desaconsejamos a los fieles asistir a las misas de estos sacerdotes que han abandonado la lucha contra la nueva misa. Es muy peligroso que un día ellos sean obligados por su obispo a celebrar también la nueva misa, a celebrar las dos misas, y eventualmente concelebrar, a aceptar dar la comunión en la mano o a decir la misa de cara al pueblo; cosas, todas, que nos repugnan absolutamente...

¡Pero la Neo-Fraternidad de Monseñor Fellay invita a un sacerdote bi-ritualista a darle conferencias a los fieles!

COMENTARIO ELEISON Número CCCLXXVIII (378) .-11 de octubre de 2014



Lanzamiento de Sitio Web

En la Fiesta de Nuestra Señora del Rosario un sitio ha sido recién lanzado en el Internet que puede ser de serio interés para los lectores regulares de estos “Comentarios Eleison”: www.stmarcelinitiative.com. Presentará el último número y todos los números anteriores de los “Comentarios” en inglés e italiano desde 2007, y el último número y los números anteriores de los aproximadamente últimos cinco años en francés, alemán y español. Y para los lectores que prefieren leer en papel más que en una pantalla electrónica, el sitio ofrecerá varios medios para elegir números anteriores e imprimirlos juntos.

Una segunda sección del sitio, “Libros y Charlas”, pondrá a disposición conferencias y sermones grabados de Monseñor Williamson, copias en papel de los primeros dos de los cuatro volúmenes de sus “Cartas del Rector” escritos en Estados Unidos entre 1983 y 2003, y todos los seminarios del Dr. White existentes sobre literatura. Una vez más, la electrónica moderna proveerá una variedad de medios para llegar a y descargar estas grabaciones, pero solamente unas pocas están en video así como en audio. Pedidos de compra pueden también hacerse por teléfono, discando +1 844 SMI SHOP, es decir 1 (844)764–7467.

Católicos – ¡y no Católicos!- que aún no están familiarizados con las grabaciones literarias del Dr. White, deberían aprovechar esta oportunidad para ver como él usa lo clásico del mundo literario como un puente para conectar la Fe con el mundo alrededor nuestro. La brecha entre estos dos se agranda cada día. Católicos Conciliares han tratado de adaptar la Fe de ayer al mundo de hoy y muchos han perdido su Fe en el proceso. Católicos Tradicionales están llevados a despreciar a ambos, el mundo de hoy como irremediablemente perdido y la literatura del mundo como irremediablemente “no espiritual”, y la Fe de muchos de ellos ha devenido bien separada de la realidad en el proceso. El Dr. White tiene ambos, una fuerte fe y un firme agarre en el mundo real alrededor nuestro hoy en día, y su dominio de la literatura mundial le permite darle sentido a ambos para sinnúmero de almas, viejas y jóvenes, que de otra manera tienen la cabeza casi desesperanzadamente esquizofrénica. Altamente recomendado.

Una tercer sección del sitio concierne a “Donaciones”. Presentará una variedad similar de medios electrónicos de donación para ayudar a mantener un oasis de, uno espera, buen sentido en medio del erial de disparates. Debería ayudar a los benefactores a donar lo que quieran, cuando quieran, según el plan que quieran, y con facilidad. Establecer el sitio ha sido en realidad un buen gasto en sí mismo. Pensamos que debería probar haber valido la pena, pero ha sido una razón más para que nosotros apelemos a vuestra generosidad. Les agradecemos de antemano.

Una cuarta sección se intitula “Información”. Dirá un poco sobre la Iniciativa St Marcel, sobre como opera el sitio, y sobre lo que Monseñor Williamson ha estado haciendo y espera hacer. Sin embargo, novedades sobre sus futuros compromisos deben hacerse públicas con una medida de cautela porque alrededor del mundo, él tiene no solamente amigos.

El Internet tiene serios inconvenientes y peligros, pero no cabe duda que por medio de una variedad sorprendente de medios electrónicos, muchas verdades que no pueden encontrarse en ningún otro lado, pueden encontrarse en él. Esperamos gentilmente que este nuevo sitio contribuirá a ese fondo de verdad. Mucho trabajo se ha invertido en confeccionarlo y, además de la contribución de muchos trabajadores, la de muchos benefactores ha sido también indispensable. Sinceramente agradecemos a todos los involucrados. Que Dios los recompense a cada uno de ellos, a cada uno de ustedes.


Kyrie eleison.