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viernes, 1 de febrero de 2013

CONFERENCIAS DE MONSEÑOR WILLIAMSON EN BRISTOL.- N° 12

Les recuerdo que estas conferencias tuvieron lugar en junio de 2012 en Bristol, Inglaterra. En esta conferencia, Monseñor Williamson nos habla detalladamente de Quanta Cura y el Syllabus y de paso de las "teorías de conspiración". No se la pierda.





Llegamos ahora a una parte muy importante: LOS 16 ERRORES MONSTRUOSOS. Dice: "Por tanto, como Papa, los condeno de nuevo," y más adelante, "Por Nuestra Autoridad Apostólica, nos reprobamos, denunciamos, condenamos todos los anteriores los errores doctrinales, y significa que todos los católicos los condenen".

Lo que vemos aquí son las cuatro causas en la escolástica, según Aristóteles. Aristóteles dice que todo tiene cuatro causas. Hay dos internas y dos externas. En el interior tenemos la causa formal y la material. En el exterior tenemos la causa final y la eficiente. Todo esto es del griego. Tomen una silla de madera. La silla está hecha de madera. La madera es la materia de la silla. A la madera se le da una forma de manera que tiene un respaldo, cuatro patas y tiene un asiento. Esa es la forma de la silla. La forma se une a la materia, al igual que la forma de la silla se une plenamente con la madera, y la forma y la materia están unidas, y son las dos causas dentro de la cosa. Luego tenemos dos causas exteriores. En primer lugar tenemos la causa eficiente, que es lo que afecta a la forma, lo que pone la forma en la materia, y ese es el carpintero. Así que tenemos al carpintero, madera, y la forma de la silla. Entonces la causa de las causas es para qué lo hizo el carpintero. El carpintero es externo a la silla. El por qué lo hizo es externo a la silla. Tenemos dos causas externas, dos causas internas, por lo que la causa final es el fin o el propósito. El fin no significa el final, significa la causa-propósito. Así que se empieza con la causa-propósito. ¿Qué tenemos entonces? Tenemos a un carpintero que está pensando en algo que quiere lograr, algo que quiere hacer. "Quiero hacer algo para sentarse," Esa es la causa final de la silla: algo para sentarse. Esta causa final conduce al carpintero, quien es la causa eficiente, a imponer la causa formal a la causa material. La más baja de las causas, por así decirlo, es la materia, La materia es lo más tonto, en cierto sentido. Está debajo de todo. La causa final impulsará a la causa eficiente a imponer la causa formal en la causa-final  de la materia, la eficiente, la formal y la material.

Lo que estamos viendo son las cuatro causas que componen una definición infalible. La Iglesia en 1870 definió la definición infalible. La Iglesia definió su propia infalibilidad. El Papa Pío IX definió en 1870 la infalibilidad de la Iglesia, y es bastante estricta, y esa infalibilidad significa que el Papa está partiendo de la causa eficiente. El Papa como Papa, en otras palabras, no el Papa como obispo de Roma o el Papa como el habitante del Vaticano o el Papa como el hombre más inteligente en Italia. El Papa tiene que actuar y escribir y pensar y hablar y definir como Papa. Él tiene que estar definiendo como Papa, el Papa como Papa, y él es el único que puede hacerlo.
Él está definiendo. La forma de una definición es su carácter definitivo - "Esto es de una vez por todas. Yo, el Papa como Papa, digo esto es así. Esta es la Verdad. Esta es la verdad absoluta. Esta es la verdad cierta."  Esa es la definición. La causa material, como la madera, la única que el Papa puede utilizar para hacer una definición es respecto a la fe o la moral. Si el Papa dice: "Creo que el ‘Manchester United’ merece ganar al ‘Manchester City’" de ninguna manera. Si el Papa dice: "Yo prefiero los champiñones a la coliflor", entonces eso no es de interés. "Prefiero el tocino a los huevos " - No, no, nada de eso. Tiene que ser sobre la fe o la moral. Entonces, la causa final es que él va a sujetar a los católicos. El propósito que el Papa tiene para definir, para hacer una definición infalible, es para sujetar a los católicos a la Verdad, para dar certeza de la Verdad a los católicos. El Papa no va a inventar una verdad para luego definirla. Él no puede inventar una verdad para definirla. Él sólo puede tomar una parte de la enseñanza de la Iglesia y hacerla definitiva. Él no hace la Verdad. Eso es algo crucial. Él no hace la Verdad con la definición. Él sólo otorga certeza a la Verdad.
Primero tenemos la realidad, como por ejemplo, la Inmaculada Concepción, que se definió en 1854. El Papa hizo la declaración solemne de que la Santísima Virgen María fue concebida inmaculada, que por un milagro, Dios intervino y obró en el interior del vientre de Santa Ana y el Señor Dios frenó la contaminación habitual del alma, que Dios infunde en cada ser humano para que exista. Dios crea el alma y la infunde en los materiales reunidos por el padre y la madre. Por lo general, a partir de material del padre pasa la contaminación del pecado original en el alma que Dios está infundiendo. El alma y el cuerpo están íntimamente unidos. Ellos sólo se separarán por la muerte. En el momento de la concepción, debido a la falta de Adán y Eva, de Adán, en particular, los padres no pueden unir un espermatozoide y un óvulo, sin que en ese momento se infunda el alma, el alma  contaminada por el pecado original. Esa es la culpa de Adán. No es culpa de Dios. Esa es la doctrina. Entonces la doctrina de la Inmaculada Concepción es que en ese momento, cuando el pecado original pasa al alma y contamina el alma, por un milagro de la intervención de Dios, impidió la contaminación, y por lo tanto el alma de la Santísima Virgen María fue concebida inmaculada. Ustedes y yo, todos nosotros, fuimos concebidos con mancha. Ella fue concebida inmaculada. Ella es la única persona que ha sido concebida de esa manera. Nuestro Señor fue concebido inmaculado porque no tenía padre humano. La contaminación del pecado la trasmite el padre, no la madre. Es responsabilidad de Adán. Por lo tanto, en Nuestro Señor, teniendo como padre al Espíritu Santo, por así decirlo, de su naturaleza humana, nuestro Señor nunca tuvo riesgo de contaminación. Nuestra Señora sí lo tuvo, pero ella fue preservada de él.

Se comienza con la realidad. Entonces tenemos la Verdad, luego la definición y después la certeza. Primero la realidad, segundo la verdad, tercero la definición, cuarto la certeza. La realidad produce la Verdad. La definición produce la certeza. Así que lo que tenemos es la realidad de lo que ocurrió en el vientre de Santa Ana cuando ella concibió a la Santísima Virgen María. Esa es la realidad. Es una realidad histórica. La Iglesia lo había pensado así hasta su definición en 1854. Era una enseñanza común, pero aún no se tenía la certeza. Esa era la realidad que tuvo lugar cuando la Madre de la Santísima Virgen concibió, alrededor del año 16AD, si asumimos que ella se convirtió en madre a la edad de 16, probablemente no mucho más. Ese es el acontecimiento histórico. En ese momento prácticamente nadie lo sabía. Cuando ella se convirtió en la Madre de Nuestro Señor, prácticamente nadie lo sabía. Cuando Nuestro Señor nació, prácticamente nadie lo supo. Realmente nadie decía, todavía, que ella fue concebida Inmaculada. Desde los pastores, muchas almas tuvieron una inmensa veneración por la Santísima Madre de Dios, pero sólo con el tiempo dicen: "No es posible que ella tuviera el pecado original." Entonces, otros argumentaron, "Oh, sí, ella es humana, normal. Ella debe haber tenido el pecado original." No, ella no era normal, porque es imposible que el tabernáculo de su vientre estuviera contaminado o manchado con cualquier tipo de pecado. Eso no es posible. El argumento se puso en marcha. En general, la Iglesia lo cree y, finalmente, en 1854, lo que el Papa hizo no era crear la realidad. Absolutamente no ha creado la realidad de lo que pasó en el vientre de Santa Ana cerca de 1.850 años antes.  Tampoco tuvo nada que ver con la verdad de todos los doctores de todas las épocas que dijeron: "No puede haber sido concebida con mancha. No es posible”.

Llegamos a 1854, y el Papa, entonces, con el fin de dar a los católicos claridad y certeza en sus mentes, su finalidad es la certeza de esta gran doctrina. Debido a que es una doctrina que obviamente implica al pecado original, es un documento que  supone la existencia del pecado original, para los modernistas, el mundo moderno, los liberales, que no creen en el pecado original, fue una gran ocasión para golpearlos, para demostrarles que el pecado original es una realidad. La Iglesia siempre ha creído que es una realidad que la Santísima Virgen María fue preservada del pecado original, por lo que obviamente es un asunto doctrinal. Es la Fe pura y la moral. En contra de este miserable mundo moderno, que está destruyendo la mujer, que está destruyendo el pecado original, que está destruyendo a los seres humanos, que está destruyendo la humanidad. Y a este miserable mundo moderno, el Papa Pío IX golpea de nuevo con una definición solemne.  “Ella fue concebida inmaculada" ¿Inmaculada de qué? Inmaculada del Pecado Original. Así que su propósito es dar a los católicos la certeza de esta doctrina noble y pura. Era ampliamente enseñada en la Iglesia, pero todavía había algunos que la negaban. El Papa dice: "Esto es así." Su propósito es la definición, y entonces el Papa habla como el Papa.

Él reunió a los obispos en el Vaticano. Fue una ocasión muy solemne, con trompetas de plata, ornamentos de oro, lo que sea, pero eso no es lo que hace una definición solemne: Las trompetas de plata son para solemnizar la ocasión, pero no crean la definición. La definición la hace el Papa que es el Papa, que habló con el fin de definir, con el fin de resolver esta cuestión para los católicos de buena voluntad, que están dispuestos a someter sus mentes y aceptar lo que la Iglesia enseña sobre la fe y la moral, como una cuestión de fe, nadie en el mundo puede ser concebido sin pecado original, sólo la Santísima Virgen María fue concebida sin pecado original, la fe y la moral, y finalmente se habló de manera definida. Así el carpintero es el Papa, la declaración es la silla, el material es la fe y la moral, la materia de fe, como ser inmaculada  la Virgen María, y el propósito es dar certeza a los católicos como un ancla en sus mentes en contra de los pobres del miserable mundo moderno que quieren destruir el pecado original, la feminidad,  la familia y   la humanidad. Esta es un ancla para los católicos, para mantener su mente clara.

Lo que hay en el texto de Quanta Cura es - "Por Nuestra Autoridad Apostólica, nos, reprobamos, denunciamos y condenamos" - que es la definición - "todos los  errores doctrinales mencionados anteriormente" - que es el material de la fe y de la moral - " y significa que todos los católicos los condenen”. Nuestro propósito es compeler a los católicos. No vamos a obligar a los católicos de mala voluntad, sino a cualquier católico dispuesto a someter su mente a lo que la Iglesia enseña. Para los pobres del miserable mundo moderno, toda definición es una limitación de la libertad: "¡Una definición! ¡Tengo que pensar esto! ¡La Iglesia está imponiéndome esto! La Iglesia está limitando mi libertad, mi libertad de investigación, mi libertad de mi mente, libertad de mi intelecto! ¡Oh, horror, horror, horror! Ese es el mundo moderno.

Hubo un famoso converso al catolicismo en Inglaterra en algún momento del siglo 19, y él dijo: "Oh, yo sería muy feliz si cada mañana en la mesa del desayuno tuviera un ejemplar de “The Times” con una nueva definición de la Madre Iglesia". Lo había conseguido. Había comprendido que toda definición es una ayuda para su mente para entender la Verdad, para estar seguros de la verdad, que no es una limitación de su libertad, pero aumenta su poder de pensar verdaderamente. Es como la diferencia entre la libertad para y la libertad de. Lo que adora el mundo moderno es la libertad de, pero lo que necesitamos es libertad para.

Yo siempre pongo el ejemplo de un avión, un Airbus 380, antes de que despegue de Francia para el Lejano Oriente. Ahí está este enorme avión en la pista, y el piloto tiene una lista de verificación, y él tiene que volar de acuerdo a esta lista, y él tiene que obedecer cada pequeña cosa en esa lista, porque si no obedece cada pequeñez, si él comete un pequeño error el avión se estrella, por lo que antes de salir se guía por esta lista de verificación. Ahora bien, esta lista de verificación limita su libertad de (acción). Él está atado a ella, pero al estar atado a todas esas cosas la libertad es extremadamente reducida. Tal vez hay una lista de 100 o 200 puntos, y han visto a un piloto sentado en la cabina revisando los botones, las marcaciones, los gráficos, las pantallas pequeñas, todo, para asegurarse de que todo está en forma, y los ingenieros están en tierra, y hemos visto cómo poco antes de salir el avión, uno u otro rodea el avión una o dos veces, y están obviamente mirando a las alas. Se trata de una revisión exterior y luego está la revisión interior. Tienen que comprobar todas estas cosas. Tienen que obedecer la regla 1, 2, 3, hasta 300 para asegurarse de que el avión puede despegar, pero si disminuyen su libertad de, garantizan su libertad para. La libertad para, es la libertad para que el avión vuele. Si usted no tiene un montón de regulaciones que disminuyan su libertad de, usted no va a tener la libertad de para. El avión no va a ser capaz de volar, así que hay que revisar todas esas cosas antes de que pueda volar.

Así, una definición de la Iglesia es otro reglamento de cabina, pero es algo que garantiza a la mente el poder volar al cielo con la fe de la Iglesia. Toda definición es una disminución de la libertad de, para la mente, pero, como el lector de The Times entendió, todas las definiciones que podrían llegar con el ejemplar de The Times a su mesa de desayuno aumenta su libertad para. Este británico inteligente entendió que - la libertad para, es mucho más importante que la libertad de, porque la libertad para, es para lo que es la libertad. En cambio, hoy la libertad es solamente la libertad de, libertad de, la libertad de. Eso es lo que todo el mundo moderno entiende acerca de la libertad. Así que lo que tenemos en este texto son las cuatro condiciones cumplidas de una definición solemne e infalible.

Los liberales tratan de argumentar que Quanta Cura no es una definición solemne, pero aquí está. No sé cómo tratan de argumentar eso, pero sé que tratan de discutir porque ellos la retuercen para zafarse de estos 16 errores que están condenados. Quanta Cura hace retorcerse a los liberales, por lo que  Monseñor Lefevre ancló en su mente, como el caballero Inglés, estas definiciones que aplastan absolutamente al miserable mundo moderno.

El mundo moderno está desviado del camino. El Concilio, que quería ir con mundo moderno, y con todos estos otros errores está desviado, y un católico debe mantener su mente en la línea recta que ha sido la misma durante siglos y siglos, línea que los papas estaban defendiendo hasta el Vaticano II. El Papa Pío XII estaba defendiendo todavía, en forma absoluta la línea recta con la gran encíclica, por ejemplo, Humani Generis. Humani Generis de 1951 realmente cierra la serie de las grandes encíclicas anti-liberales, aunque todavía Pío XII escribió una o dos más antes de morir en 1958. Sin embargo, Humani Generis es otra pieza tremenda. Es como un Syllabus. Es un compendio de los errores, pero no tiene una definición infalible.

Lo que tenemos aquí son las cuatro causas. Las cuatro causas que se definirían solemne e infaliblemente en 1870 están aquí en la realidad actual de 1854. Por tanto, en la sección 8 de Quanta Cura, hay un caso muy fuerte - que es lo menos que se puede decir – hay un caso muy fuerte, que es lo menos puede decirse, de que esto es para la Iglesia una definición infalible. Cuando el cardenal Ratzinger dice: "Oh, bueno, es sólo un anclaje sustancial, una fijación provisional de la doctrina de la Iglesia, pero el ancla debió ser levantada para llevar a la Iglesia a otro puerto, a una doctrina diferente para los siglos el 20 y 21 ", se puede ver por qué Monseñor se enoja con el cardenal Ratzinger y lo llama un "tramposo ingenioso“ cuando el cardenal Ratzinger esquivó dándole vuelta a esta definición. La definición es muy grave. Las cuatro causas de la definición de 1870 se presentan aquí de forma explícita en el párrafo solemne de Quanta Cura.

Entonces finalmente se concluye la "urgencia de una solución" - "Obispos, ustedes saben que se están difundiendo publicaciones malvadas, que incluso llegan a negar  que Jesucristo es Dios." Recuerden, las encíclicas siempre se dirigieron a los obispos, por lo que no se sorprendan si las encuentran un poco exigentes. No están escritas estrictamente para los laicos, aunque no hay absolutamente ninguna razón para que un laico católico deje de estudiar, leer, digerir y entender las encíclicas, pero fueron escritas para los obispos. "Enseñen a los hombres cómo, para poder ser felices, ellos y sus naciones deben someterse a la Iglesia Católica”. Eso no tiene ningún sentido para 999 de cada 1.000 personas modernas. Simplemente no tiene sentido, pero es la Verdad. "Por desgracia, la conspiración contra la Iglesia es terrible." Así que Pío IX era un creyente en las conspiraciones, este Papa Católico fue muy fructífero, júzguenlo por sus frutos. Los frutos fueron una gran consolidación y avance del catolicismo, o un gran mantenimiento del catolicismo contra un mundo impío, liberal y ateo. Esos son los frutos, por lo que los frutos de este creyente en conspiraciones fueron excelentes. Por lo tanto los creyentes en las teorías de la conspiración no son necesariamente disparatados.

Es interesante - había un escritor francés que estudió la masonería, trabajó mucho  y escribió un libro sobre ella, y luego lo llevó a Roma. He olvidado toda la historia. O se lo llevó a su obispo, y el obispo dijo: "Oh, eso es basura. Eres un creyente en las conspiraciones," o tal vez algunos funcionarios en Roma, dijeron:" Eres un creyente en las conspiraciones", y por eso tiró el libro, lo destruyó y lo perdió. Entonces yo no estoy seguro si fue personalmente Pío IX, pero el Papa recibió el mensaje de que este libro había sido escrito y destruido. Y dijo: "Yo quiero ese libro." Así que el buen hombre lo escribió todo de nuevo, y es uno de los clásicos sobre la conspiración y el complot de la masonería.

¿Qué es una conspiración? Es gente conspirando literalmente. Se trata de personas que se reúnen en secreto para elaborar un plan de cómo cambiar el mundo de una manera que nadie lo sepa. Eso es una conspiración. Los conspiradores, por supuesto, pretenden absolutamente que nadie descubra lo que hacen, y por lo tanto los conspiradores liberales hacen burla de los creyentes en la conspiración. Lo que ellos son, de hecho, es una gran conspiración: La conspiración liberal contra la Iglesia. Los liberales no pueden creer en la conspiración, ya que para los liberales el mundo moderno es maravilloso, y si es tan maravilloso, ¿cómo pueden las personas creadoras no ser maravillosas? Así que a cualquiera que ustedes ataquen por ser conspirador, los liberales dicen: "Estas personas son maravillosas. Han creado nuestro mundo moderno. Usted dice que la masonería es terrible, horrible y perversa pero si ellos han tenido una influencia en la creación del mundo moderno, ellos son buenos." Así que los liberales no pueden creer en la conspiración porque creen en el mundo moderno creado por conspiradores. Por lo tanto, los liberales castigan a los locos de la conspiración. Por lo tanto los viles medios de comunicación castigan, ridiculizan constantemente y se burlan de los locos de la conspiración. Pero eso no prueba que no haya conspiraciones. Por supuesto que hay conspiraciones: 9/11 fue una conspiración.

 La conspiración de que fueron 19 “guías de camellos” los creadores de ese acontecimiento es una conspiración mucho más grande, es una conspiración mucho más improbable que la de 200 agentes del Servicio Secreto creando esta escena de manera u otra. Las personas que castigan a cualquiera que critique el 9/11 viéndolo como el resultado de una conspiración, son personas son locos conspiradores sin siquiera darse cuenta. Ellos creen en una conspiración aún más increíble de 19 árabes, que ni siquiera saben volar, derribando todo aquello, etc.

Así que "la conspiración contra la Iglesia es terrible". Pío IX estaba en condiciones de saberlo porque se le informó. Dios se aseguró de que se le informara acerca de la Masonería. Sin duda, Pablo VI y Benedicto XVI han sido informados. Sin duda los católicos decentes que saben acerca de la conspiración, saben todo acerca de la masonería, sobre la judeo-masonería, si van con el  Papa y le dicen: "Santo Padre, ¿sabe usted esto?" "Oh, sí, lo he oído. Eso es una tontería." ¿Qué más se puede hacer, sino irse? Sin duda la Providencia ha provisto para que todos y cada uno de los Papas estén suficientemente informados, acerca de la conspiración. Algunos de ellos lo tomaron en serio porque tienen células grises que trabajan. Ellos lo  tomaron en serio y han hecho uso de la información que se les dio. Pero los papas liberales dicen: "Ah, yo soy más inteligente como para creer en una conspiración. No es más que una locura la conspiración. "Muy bien, Santo Padre, como usted diga." No pueden tragárselo. Usted no puede hacer que la gente trague estas cosas. O tienen la inteligencia para darse cuenta de que el mundo moderno no es gobernado por los que parecen gobernarlo, o no la tienen.

Disraeli: "El mundo no está gobernado por la gente que parece gobernarlo." Disraeli alababa a la Reina Victoria. Ella prefería a Disraeli que a Gladstone, porque Gladstone era un remilgado y correcto puritano quien le daba un sermón cada vez que la veía, y Disraeli era un judío delicado que la adulaba cada vez que la encontraba. Así que, la  reina Victoria más bien prefería al adulador judío. Disraeli era inteligente. Por supuesto que lo era. Muchos de los judíos son inteligentes.

La terrible conspiración de los enemigos contra la Iglesia Católica y esta Silla Apostólica (…)  hemos creído conveniente excitar la piedad de todos los fieles para que unidos con Nos y con Vosotros rueguen y supliquen sin cesar con las más humildes y fervorosas oraciones” “pongamos con toda confianza por medianera para con Él a la inmaculada y Santísima Madre de Dios la Virgen María” “a San Pedro y San Pablo y todos los santos” “Con Nuestra bendición Apostólica, Roma, 8 de diciembre de 1864”


Ahora, el Syllabus es un apéndice de Quanta Cura. Fue publicado exactamente al mismo tiempo, y no se le ha dado el mismo peso que a Quanta Cura. Quanta Cura contiene 16 proposiciones, más solemnemente condenadas. El Syllabus es una lista de 80 proposiciones. Las propuestas del Syllabus tienen el peso del documento del que se toman. Pío IX, en 1864, había escrito varias encíclicas desde que se convirtió en Papa en 1846, y especialmente desde que volvió a Roma en 1851. Si nos fijamos en el original del Syllabus, se encontrarán contra cada uno de los errores, la fuente, la escritura, el documento, la encíclica de la cual Pío IX, había elaborado este. Dónde se encuentra el error lo explica con detalle y lo condena extensamente, se da la explicación del error.
Se puede ver que, de arriba abajo, desde el número 1 hasta el número 80, son errores. No se lee alguna de las proposiciones y se piensa que eso es lo que la Iglesia está definiendo. Es todo lo contrario de lo que enseña. Todos estos son errores.  Esa es la clave.

En primer lugar, del 1 al 18, son errores de ideas: que se podría decir de doctrina o fe. A continuación, del 19 al 80 sobre la moral. El centro de gravedad está en la moral. Hay muchas más proposiciones en la moral, pero las proposiciones de la doctrina siempre son más importantes. La Fe es siempre más importante que la moral, porque las ideas siempre van por delante de la acción. Lo moral concierne a la acción. La acción siempre se sigue de alguna idea. Una idea siempre va por delante de cualquier acción. "Tengo hambre. Necesito comida. Voy a ir a almorzar." una idea siempre va por delante de cualquier acción. "Quiero volver a Burghclere esta tarde porque todavía queda un poco de cerdo para el momento en que llegue allí."  Tengo la idea que hay cerdo, tengo una idea que me gusta cerdo, y por eso voy a conducir rápido. La acción siempre sigue las ideas.

Para el mundo moderno, la acción es más importante que las ideas. Para el mundo moderno, las ideas son basura. No importa las ideas que se tienen, y eso es más bien una idea inglesa. Aristóteles dijo: "Si usted quiere filosofar va a filosofar. Si usted no quiere filosofar también tendrá que filosofar." porque con el fin de despreciar la filosofía se tiene que tener la idea de que la filosofía es inútil y una pérdida de tiempo. Incluso, si es sólo la idea de que las ideas son una basura, siguen siendo ideas que van al frente. Por lo tanto, las primeras 18 proposiciones son ideas, y de la 19 a la 80 son acciones. Sin despreciar los errores de acción, por supuesto que no, pero hay una razón del por qué los Papas, en las encíclicas, casi siempre tienen los errores de las ideas primero que los errores de la acción, debido a que los errores en la acción simplemente se derivan de los errores de las ideas. La Madre Iglesia siempre está desenredando las ideas, desenredando la verdad del error, con el fin de separar el bien del mal.

Las ideas del 1 al 7 son racionalismo absoluto. Del 8 al 14 son racionalismo moderado. El término Racionalismo viene en latín ratio, que significa razón. El racionalismo es la exageración de la razón: el error de la sola razón, la razón natural por sí sola, mi pensamiento, mi proceso de pensamiento natural puede llegar a toda la verdad y es supremo. Para el racionalismo, la razón humana es lo máximo, la razón humana es el número uno. Olvídate de Dios. Mi cerebro es él, eso es el racionalismo. Así que tienen racionalismo absoluto en primer lugar y, a continuación, más peligroso, el racionalismo moderado. ¿Por qué más peligroso? Es menos evidente. Es menos grosero. Es algo más sutil. Está más cercano a la Verdad. Es más peligroso. El error craso sale a la luz y no se tiene en rechazarlo. 2 +2 = 5 sé que es una tontería inmediatamente. Eso es una tontería absoluta. La tontería moderada es más peligrosa porque se infiltra más fácilmente.

 El Racionalismo absoluto. En primer lugar es contrario a Dios, y se le enfrenta. Número 1: "No hay Dios", y esa es la base de los fundamentos del error. "Dios es la naturaleza en evolución."  Continúa: no hay espíritu, no hay libertad, no hay verdad, no hay bien y mal, y no hay justo ni injusto. No hay verdad ni mentira en la mente. No hay bien ni mal o justo ni injusto en la voluntad, por lo que la negación de Dios es para socavar todo ideal, toda verdad, toda bondad y toda belleza. Todo está socavado. En nuestro mundo sin Dios, los artistas son prácticamente incapaces de producir algo bello porque  carecen de armonía en sí mismos. No se pueden realizar obras de arte bellas o armoniosas. "Dios es la naturaleza en evolución. Ningún espíritu, nada espiritual. Todo es simplemente materia y la materia no es libre."  La libertad va con el espíritu, el cual no está atado por la materia, pero desde el momento en que algo está atado a la materia, al igual que un ordenador, que maneja posibilidades aleatorias, pero no tiene libertad en el verdadero sentido de la palabra. No hay libertad en el ordenador, no una auténtica libertad. Sólo hay aleatoriedad.

2.  "Dios no actúa sobre los hombres o sobre el mundo." En primer lugar, Él no existe. En segundo lugar, Él no actúa. Tal vez se puede pensar que sí existe, pero si Dios existe o no, en cualquier caso, no actúa sobre el mundo. Él es como el relojero que creó el reloj, le dio cuerda, lo deja funcionando y luego no tiene nada que ver con eso. Esa fue una concepción de Dios. Esa es una concepción racionalista de Dios. Es una concepción de Dios del siglo 18,  totalmente falsa. Dios está actuando todo el tiempo en el mundo. No puedo levantar mi dedo meñique sin que Dios me de la fuerza para hacerlo. No puedo dar a Dios en el rostro con un pecado mortal si Dios no me da la fuerza para hacerlo. Dios no me da la maldad de mi pecado, pero Él me da la capacidad y el poder para cometer el acto que es pecaminoso. Es mi voluntad libre la que elige la maldad del acto pecaminoso, pero es Dios quien provee todo lo que es positivo y bueno en el acto.

3 - "La razón humana es su propia verdad y ley, y puede asegurar la felicidad de los hombres." Eso es racionalismo: la razón humana es suficiente. No hay verdad o ley que la razón humana no pueda comprender, o de la cual la razón humana no sea soberana, y la razón humana por sí sola puede asegurar la felicidad de los hombres, y eso es obviamente lo que un gran número de personas creen hoy: "Nosotros no necesitamos a Dios. No necesitamos a Jesucristo. Podemos hacer una sociedad humana sin Dios, sin Cristo y sin la Iglesia." Error terrible. ¿Por qué? A causa del pecado original, y no sólo a causa del pecado original, sino porque la naturaleza por sí sola es incapaz de la gracia y de fe, las cuales son del orden sobrenatural, y sin fe no podemos agradar a Dios y no podemos llegar al cielo, por lo que no se puede asegurar la felicidad de los hombres. No se puede asegurar la felicidad de los hombres en la próxima vida porque la naturaleza es incapaz por sí misma de un acto sobrenatural de fe, de esperanza y de caridad. No se puede asegurar la felicidad de los hombres en esta vida a causa del pecado original. Se corta la religión y el pecado original va a apoderarse de todo.

4 - "Todas las verdades religiosas se originan en la razón que puede guiar al hombre a la verdad." La razón humana por sí sola puede guiar al hombre para descubrir a Dios uno y trino.  Es un disparate. La razón humana es incapaz de comprender la Sagrada Eucaristía, que Dios está sustancial, real y verdaderamente presente bajo las especies del pan y del vino, no se puede comprender eso. Es inaccesible para la razón puramente humana. La razón puramente humana, dice que no tiene sentido que Dios pueda estar escondido debajo de un pedazo de pan y unas gotas de vino. Es una tontería. La razón humana es incapaz de comprenderlo. Lo que los racionalistas dirán es: "Si se trata de una verdad que mi razón no puede comprender, entonces no es una verdad, por lo que la Sagrada Eucaristía no es verdad porque mi razón no lo puede comprender. Mi razón es la medida de la verdad. En lugar de que la verdad sea la medida de mi razón, mi razón es la medida de la verdad. En lugar de que la verdad de Dios sea la medida de mi razón humana, la razón humana es la medida de la verdad de Dios."  Es el hombre en el lugar de Dios. Es la gran apostasía de los tiempos modernos, alejándose de Dios.

5 - "La revelación divina está incompleta y avanza con la razón humana." ¿Qué enseña la Iglesia? La Iglesia enseña que la revelación divina se completó con la muerte del último Apóstol. ¿Por qué la muerte del último Apóstol? Debido a que la revelación ciertamente incluye todo lo que está en la Escritura, todo lo que hay en el Nuevo Testamento. La revelación escrita continuó por lo menos hasta que el último libro del Nuevo Testamento fue escrito, y que sería hasta el libro del Apocalipsis, que fue escrito, yo no sé lo que dicen los eruditos, probablemente en los años 90. Creo que se considera que Juan el Apóstol  habría muerto a principios de los 100s como un anciano. Era joven durante el tiempo de Nuestro Señor. Vivió mucho tiempo. Luego está la revelación transmitida, la Tradición. Al igual que los Apóstoles pudieron revelar verdades que el Señor les había confiado, los Apóstoles las revelaron de manera escrita hasta su muerte, pero también las revelaron de forma oral, hasta su muerte; pero una vez que todos los apóstoles murieron la revelación directa de Nuestro Señor a través de sus doce Apóstoles llegó a su fin. A partir de ellos la revelación está completa. Seguirá siendo explicada. Será en adelante profundizada. Se comprenderá a medida que se profundiza, pero la verdad no se cambiará y la verdad no se ampliará. Así que habrá un desarrollo de la doctrina pero no una extensión de la Verdad,  sólo una mejora en la comprensión de los seres humanos de las profundidades y el descubrimiento de esa Verdad.

6.  "La Fe cristiana se opone a la razón y perjudica la perfección humana". Así que aquí tienen este error terrible de la Fe opuesta a la razón. Piensen en una F enorme de este modo, esa es la Fe, y luego piensen en una R pequeña en la parte inferior, así. El trazo de la izquierda de la R es la parte inferior del trazo de la Fe, por lo que la razón y la Fe están en sintonía perfecta. La Fe sobrepasa a la razón porque la Fe puede llegar al corazón de Dios. Por la Fe se pueden comprender los misterios sobrenaturales que mi razón no puede entender, por lo que la Fe va más allá de la razón, pero no contradice la razón, y la razón no contradice la Fe. Es un terrible y típico error de nuestro tiempo que la Fe y la razón se oponen una a la otra.

Por último, por hoy, el número 7: "Las profecías y los milagros son una ficción." Los racionalistas simplemente niegan los milagros. Niegan las profecías católicas. Así, por ejemplo, en el libro de Daniel hay una profecía asombrosa de acontecimientos que sucederían 400 años más tarde. Daniel vivió en los 500 AC, y en el Libro de Daniel, en el capítulo once, tenemos una historia detallada de los acontecimientos en el 100 AC, creo que eso es. Así que 400 años antes Daniel describió la historia. Está ahí en la Escritura. Los racionalistas dicen que Daniel fue escrito realmente por alguien en el 100 AC. Tienen que rebatir de alguna manera, pero es indiscutible que lo que Daniel escribió corresponde a los eventos que ocurrieron mucho más tarde. Daniel también escribe acerca de la venida del Mesías, etc. Pero los racionalistas no pueden soportarlo, por lo que simplemente pretenden fingir que fue escrito por otra persona. "Los milagros son una ficción. Los misterios son meramente humanos, y Cristo es un mito." Es una horrible blasfemia. Lo que tenemos aquí son mentes absolutamente modernas que niegan las profundidades y las alturas del misterio divino y de la revelación divina, minimizando a Dios hasta un tamaño que quepa en mi cabecita. "Mi cabecita es la número uno. Yo soy Rey. Mi cabecita es la medida de Dios, y todo lo que se relacione con Dios o suponga un desbordamiento en los límites de mi pequeña razón es simplemente una tontería," Esto es racionalismo absoluto.

FIN DE LA CONFERENCIA