English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

sábado, 26 de septiembre de 2015

FRANCISCO: UNA ELECCIÓN PREPARADA DURANTE AÑOS



Cardenal Daneels.




Marco Tosatti
24/09/2015 en La Stampa


La elección de Jorge Bergoglio fue el fruto de las reuniones secretas que cardenales y obispos, organizados por Carlo Maria Martini, tuvieron durante años en San Gall, Suiza. Esto es lo que sostienen Jürgen Mettepenningen y Karim Schelkens, autores de una biografía recientemente aparecida del cardenal belga Godfried Danneels, que es quien denomina al grupo de cardenales y obispos una “Mafiaclub”. Danneels, según los autores, habría trabajado durante años para preparar la elección del papa Francisco, que tuvo lugar en 2013. El mismo purpurado, además, en un video grabado durante la presentación del libro en Bruselas, admite haber sido parte de un club secreto de cardenales que se oponían a Josep Ratzinger. Riendo, lo define como “un club de mafiosos que tenía el nombre de San Gall”. El grupo quería una reforma drástica de la Iglesia, mucho más moderna y actual, con Jorge Bergoglio, el Papa Francisco, a la cabeza. Lo que después, de hecho, ocurrió. Además de Danneels y Martini, formaban parte del grupo el holandés Adriaan Van Luyn, los cardenales alemanes Walter Kasper y Karl Lehman, el cardenal italiano Achille Silvestrini y el británico Basil Hume, entre otros. 


Escribe el diario belga “Le Vif”: “El 13 de marzo de 2013 un viejo conocido estaba al costado del nuevo papa Francisco: Godfried Danneels. Oficialmente, estaba allí porque era el decano de los cardenales presbíteros, pero en realidad había actuado durante años como como discreto creador del rey”.

Danneels fue invitado nuevamente por el papa Francisco al Sínodo sobre la Familia que tendrá lugar en octubre en Roma. Su figura, sin embargo, ha sido muy criticada, dado que hizo todo lo posible para disuadir a una víctima de abusos sexuales de denunciar al autor, que era un obispo (tío de la víctima) y, por este motivo, durante la época del cónclave de 2013, en Bélgica muchos pedían que no fuera admitido como elector del nuevo papa.

Además, sus posiciones sobre el matrimonio homosexual y sobre el aborto -según lo que han dicho dos parlamentarios, habría escrito una carta al rey de los belgas exhortándolo a firmar las leyes que lo consentían- no parecen en sintonía con el Magisterio de la Iglesia. Pero son las mismas que sostiene el Papa Francisco.