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miércoles, 31 de octubre de 2012

ANDREA TORNIELLI: SI MONSEÑOR FELLAY VA A DECIR QUE NO AL ACUERDO, ¿POR QUE PIDIO MAS TIEMPO?




El comunicado por el cual, estos últimos días, la Comisión Pontifical Ecclesia Dei ha anunciado que la Fraternidad San Pio X ha pedido tiempo para enviar su respuesta a la Santa Sede tiende a indicar que Roma no tiene prisa. Y sobre todo que en el Vaticano se dan cuenta de la agitación interna en la Fraternidad, que ha conducido también a la expulsión dramática de Monseñor Richard Williamson.
 
A pesar de las declaraciones públicas negativas –basta pensar en las conferencias y discursos de los obispos lefebvrianos Tissier de Mallerais y de Galarreta- como también a ciertos acentos contenidos en la entrevista del nuevo prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, Gerhard Mueller (poco amable en el pasado con la Fraternidad San Pio X, duramente criticado por los lefebvrianos que le han cuestionado algunas afirmaciones contenidas en sus escritos teológicos), la parte delicada aún no está cerrada.
 
Hay muchas expectativas en cuanto al rol que podrá jugar el arzobispo dominicano Agustin de Noia, nombrado por Benedicto XVI como vice-presidente de Ecclesia Dei, pero también sigue habiendo dificultades, como se puede percibir en el comunicado sobre Williamson (sic) difundido por el Distrito italiano de la Fraternidad San Pio X, que vale la pena citar completo:
 
« Con ocasión de la dolorosa expulsión de Monseñor Williamson de la Fraternidad Sacerdotal San Pio X, el distrito italiano confirma que esto se justifica por razones puramente disciplinarias que se han prolongado algunos años. Querer enlazar este triste suceso con una voluntad de ruptura doctrinal de cara a la “iglesia conciliar” es puramente arbitrario, calumnioso e injustificado en relación a la última declaración del capítulo general y de los acontecimientos recientes, lo que el futuro mostrará inequívocamente”.
 
Esta referencia a una « ruptura doctrinal » de cara a la « iglesia conciliar » (¿acaso Iglesia no se escribe con mayúsculas?) nos sorprende, pues casi pone de relieve el hecho de que la fosa entre Roma y Ecône permanece sin cambios y es muy ancha. Del resto, según algunas indiscreciones que provienen del interior de la Fraternidad, el mismo Superior General Berndard Fellay habría pedido a algunos sacerdotes no seguir a Monseñor Williamson dándoles garantías sobre el hecho de que el acuerdo con la Santa Sede no tendría lugar. Pero si la indiscreción fuera verdadera y se confirmara, no se comprende el por qué pedir más tiempo si han decidido responder negativamente y por lo tanto no pueden firmar el preámbulo doctrinal. Por lo tanto se necesita tiempo todavía para comprender lo que ocurrirá con el delicado expediente que está particularmente en el corazón de Benedicto XVI.
En cuanto al destino de Williamson, el obispo, que ahora vive en una buhardilla (como el mismo lo dice en la carta enviada a Fellay) en Londres, difícilmente se convertirá en el líder de un nuevo grupo más extremista.