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miércoles, 9 de marzo de 2016


UN POLICÍA CON EXPERIENCIA EN INTERROGATORIOS ANALIZA LA ENTREVISTA A MONS. FELLAY


FUENTE (extracto)

Creo que un acuerdo con Roma está a la vuelta de la esquina. Explicaré por qué. Teniendo entrenamiento y experiencia en interrogatorios policiales, hay algunas cosas destacadas que me vienen a la mente en cuanto a la actitud de Fellay y Tim Sebastian durante la entrevista.
La postura corporal de Tim indica absolutamente que él está  en la más completa ofensiva. Su postura nunca cambia durante la entrevista, y consiste en su inclinación hacia adelante con sus lentes en la parte baja de su nariz. Esta postura solidifica psicológicamente a Tim como quien tiene un completo control y una autoridad moral sobre Mons. Fellay. La actitud y postura de Tim son como la de un padre corrigiendo a un niño insolente: Tim está en lo correcto, Fellay está en el error. Esta no es una entrevista o discusión abierta. Fellay está básicamente en el poste de los azotes y no tiene otra elección más que desacreditar sus declaraciones tradicionalistas ante Tim. Esta es la confesión modernista de Fellay.
Durante la entrevista, Fellay constantemente voltea hacia Tim después de responder una pregunta. Este es un signo de alguien que carece de confianza en sus respuestas, porque significa que se está esperando ansiosamente que la persona que interroga acepte la explicación. Esta es una respuesta psicológica inconsciente de animal herido. Es un repliegue mental contra más azotes, porque se tiene la esperanza de que el adversario compre lo que estás vendiendo. Esto equivale al sometimiento de Fellay. Y es aparte de lo que Fellay estaba diciendo, que es por sí mismo un choque de trenes.
Varias veces Fellay empieza a asentir incluso antes de que Tim termine la pregunta. Comúnmente esto es indicativo de alguien que ya tiene una respuesta pre-pensada y espera ansiosamente que el interrogador finalice su pregunta para apaciguarlo.
Tim presenta a Fellay preguntas con respuesta inducida. Una táctica frecuentemente utilizada en interrogatorios acusatorios. La táctica es presentar al acusado dos “salidas” diferentes, sin embargo ambas admiten culpabilidad por igual. Se presenta una confesión que es monstruosa y terrible, luego se presenta otra que es más suave y razonable. La persona toma la confesión razonable para satisfacer su consciencia porque siente que es el mal menor, sin embargo, es una confesión. Un ejemplo simple: un asesinato. Se pregunta a la persona, ¿usted lo mató a sangre fría porque usted es un asesino, o usted lo lastimó porque estaba asustado y solo trataba de alejarse? La última se percibe como una salida, sin embargo se admite responsabilidad.
Viendo la entrevista, esta es un arreglo de relaciones públicas en preparación para el acuerdo con Roma. Fellay ya sabía lo que se le iba a preguntar y Tim estaba dispuesto a actuar como si estuviera azotando a este Obispo radical para ponerlo en su lugar.

Los poderes tras bambalinas saben del acuerdo y que la controversia detrás de la Fraternidad puede regresar y morderles el trasero, por lo que decidieron que Fellay pagara por su crimen contra el modernismo y terminar con los cabos sueltos. Es por eso que se trataron todos los ángulos en que la Fraternidad puede causar controversia (judíos, homosexuales, Mons. Williamson, autoridad de Roma, etc.).