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lunes, 15 de septiembre de 2014

¿ESTÁ VACANTE LA SEDE?.- POR EL R.P. DOMINIQUE BOULET.- PARTE 7

Traducción de Alejandro Villarreal.


4.3. El caso del Cardenal Siri:
Algunos sedevacantistas argumentan que existieron serios defectos que afectaron los Cónclaves en la elección de los Papas Juan XXIII, Pablo VI y entonces, consecuentemente, la de Juan Pablo I y Juan Pablo II. Se afirma que el Cardenal Giuseppe Siri, el ex Arzobispo de Génova, Italia, fue electo papa durante los cónclaves de 1958 y 1963 y posiblemente en el de 1978. El Cardenal Siri fue extremadamente popular en Italia, principalmente por su fuerte compromiso social en Génova. Él también fue considerado un impetuoso conservador, aunque él no tomó una posición pública en defensa de la Tradición durante el II Concilio Vaticano. Así, aparentemente, el Cardenal Siri hubo sido ‘elegido’ papa en el cónclave que siguió a la muerte del Papa Pío XII. Algunos van más lejos y nos dicen que él aceptó la elección de sus colegas cardenales, y que tomó el nombre de Gregorio XVII. Poco tiempo antes de hacer pública dicha ‘elección’, un grupo de cardenales se le habrían rebelado y lo forzaron a renunciar al supremo pontificado. Entonces, el Cardenal Roncalli fue elegido y apareció ante el mundo como el Papa Juan XXIII. Algunos sedevacantistas mostraron un reporte del FBI para demostrar dicha tesis. Ellos agregaron que el ‘Papa Siri’, secretamente eligió cardenales para que su causa tuviese éxito en el futuro. Francamente, tal teoría no tiene sentido por muchas razones. Primero que todo, existe una ley en la Iglesia que obliga a que todos los procedimientos del cónclave se lleven a cabo en secreto, bajo pena de excomunión para el que rompa dicha condición. Incluso si el Cardenal hubo sido propiamente electo como papa, es un hecho que él nunca se mostró en público. El estuvo entre los Cardenales quienes juraron fidelidad tanto al papa Juan XXIII como al papa Pablo VI. Después de los cónclaves de 1958 y 1963, él regresó a su diócesis en Génova. En 1969, aunque con reticencia, él adoptó el Novus Ordo Missae. Mientras tanto, un sacerdote francés, el Padre Guérin, había establecido una comunidad ‘conservadora’ de sacerdotes en Génova. En los setentas, el Padre Guérin vivía en París, Francia, donde semanalmente decía la Misa del Novus Ordo, completamente en latín, con birrete e incienso, a la cual yo fui un en par de ocasiones. Conozco personalmente a dos miembros de la comunidad de Fr. Guérin quienes fueron ordenados sacerdotes por el Cardenal Siri, ellos realizan su apostolado en Francia y dicen la Misa del Novus Ordo. Su ordenación fue celebrada con la Nueva Misa, aunque de una forma más conservadora. Finalmente, el Cardenal Siri falleció en 1989. Pero la razón más importante por la que descartaríamos la teoría del ‘Papa Siri’ es el principio fundamental de la aceptación pacífica de un papa por la Iglesia Universal como signo y efecto infalible de una elección válida. Todos los teólogos están de acuerdo en este punto. El Cardenal Billot dijo:
Dios podría aceptar la vacancia de la Sede Apostólica por un tiempo. El también permitiría que existiese alguna duda alrededor de la legitimidad de la elección. Sin embargo, Dios nunca permitiría que toda la Iglesia reconociera como Pontífice a alguien quien no lo fuese real y legalmente. Así, mientras que un papa sea aceptado por la Iglesia y esté unido a ésta como el cuerpo a su cabeza, uno no puede ya emitir duda alguna sobre algún defecto en la elección… Debido a que la aceptación universal de la Iglesia sanaría de raíz alguna posible elección viciada.” [21]
Ahora, el puntapié: imaginemos que estoy completamente equivocado y que, en realidad, el Cardenal Siri haya sido el papa elegido en los cónclaves de 1958 y/o 1963. Vayamos más lejos: imaginemos por un momento que el ‘Papa Siri’ secretamente haya designado cardenales con el fin de proveer de un sucesor a su muerte. Tal designación secreta de cardenales hubiese sido llamada cardenales in pectore (cercanos a su corazón). Ha sucedido en numerosas ocasiones de la historia de la Iglesia que los papas han designado cardenales in pectore. Por distintas razones, los papas no han hecho públicos los nombres, al menos por un tiempo. Usualmente, la razón era proteger la vida de tales cardenales, quienes vivían en países donde la Iglesia fue perseguida. Este fue el caso del Cardenal Slipyj, cabeza de la Iglesia Católica Ucraniana de 1944 a 1984. Existe una regla que dice que el nombre de cualquier cardenal in pectore debe hacerse público por el papa que lo designó. Así, todos los cardenales designados secretamente cuyos nombres no fueron revelados antes de la muerte del papa que los designó, automáticamente pierden su título [22]. Este fue también el caso del Cardenal Slipyj, quien fue designado cardenal in pectore por el Papa Juan XXIII en 1960. Debido a que Juan XXIII nunca reveló su nombre, al Cardenal Slipyj no le fue posible participar en el cónclave de 1963. Sin embargo, en 1965, el Papa Pablo VI restauró oficialmente el título del Card. Slipyj restaurándole así todos sus derechos y privilegios de Cardenal de la Santa Iglesia Romana. Consecuentemente, cualquier ‘cardenal’ que haya sido designado secretamente por el ‘Papa Siri’ perdió su título en 1989, a la muerte del Cardenal Siri, y automáticamente perdió su derecho a participar en la elección del sucesor del ‘Papa Siri’. Tal argumento no es concluyente para algunas personas, ellos podrían todavía tratar de decirnos que el ‘Papa Siri’ habría cambiado la ley de la elección papal, con el fin de permitir a sus cardenales in pectore participar, y así admitirlos en la elección de su sucesor. Cuando se va tan lejos, lo único que podemos decir es que tales conspiradores lunáticos han perdido por completo el contacto con la realidad.
4.4. El caso del Obispo Thuc:
Arzobispo Pedro Martín Ngo-Dinh-Thuc (1897-1984)

No importa qué tan divido esté el mundo sedevacantista, es un hecho que sacramentalmente sobrevive gracias a las consagraciones episcopales realizadas por el Obispo Martin Ngo-Thuc (1897-1984). El Obispo Thuc fue el Arzobispo romano católico de Hué, Vietnam. Al tiempo en que Vietnam caía bajo el Comunismo, en 1975, tuvo que huir del país y estuvo más o menos abandonado por las autoridades romanas. En 1976 el consagró al Obispo Clemente Domínguez, el fundador de la secta de Palmar de Troya, España. Thuc fue entonces excomulgado por el Vaticano por tal consagración, pero fue ‘reconciliado’ por Pablo VI en el curso del mismo año. En 1977, el año siguiente, él consagró al Obispo Laborie, el fundador de la secta llamada Eglise Latine de Toulouse (Iglesia Latina de Toulouse). Entonces, en 1981-82, consagró al Obispo Guérard des Lauriers y a tres obispos más en diferentes ceremonias realizadas en secreto, en la privacidad de su apartamento en Toulon, Francia. En 1982 realizó una declaración llamada la Declaración de Munich, por la cual el declaraba la Vacancia de la Sede de Pedro, en otras palabras, que Juan Pablo II había perdido su oficio. Por último, pero no menos importante, el Obispo Thuc fue finalmente ‘reconciliado’ por el Vaticano poco tiempo antes de su muerte en 1984. Así, desde 1976 hasta su muerte, el Obispo Thuc había oscilado entre el Sedevacantismo y la reconciliación con el Vaticano. Este hecho es suficiente para cuestionar la seriedad de la Declaración de Munich. Creo que él fue un buen hombre de quien muchos se aprovecharon por su fácil disposición a consagrar obispos, pero no pudo haber sido él a quien Dios eligió como instrumento de Su Providencia, ¡aunque sus obras prueban que fueron ‘providenciales’ para los sedevacantistas! [23] No debemos olvidar que los actuales obispos sedevacantistas y por lo tanto los sacerdotes que ellos ordenan vienen todos de la línea del Obispo Thuc.

(sigue)