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lunes, 25 de noviembre de 2013

LOS FIELES RECLAMAN AL PADRE DE CACQUERAY SU CAMBIO DE LENGUAJE.-


El Padre de Cacqueray, ¿todavía tiene libertad de escribir lo que piensa ?
Por Winston Smith
Se nos había anunciado que el Padre de Cacqueray sacaría un texto fuerte respecto a las próximas “canonizaciones” de Juan XXIII y Juan Pablo II. ¡Todavía la estamos esperando! Su último editorial Canonizar al santo que excomulgó a Monseñor Lefebvre, publicado en Fideliter n° 216, no solo no es incisivo sino que, peor aún, y parafraseo a George Orwell, por su laxismo en materia de lenguaje facilita la confusión de nuestro pensamiento. Pero tal vez el Padre de Cacqueray ya no es libre de escribir lo que piensa. Es muy posible, pues este artículo no se parece a su fuerte carta contra Asís III. Pero lo escrito, escrito está. Miremos más de cerca…
Naturalmente el Padre de Cacqueray no considera a Juan Pablo II un santo. Por lo que quiere decir otra cosa con ese título. ¿Un lapsus? No es posible, ¡lo hubiera corregido! ¿Ironía ? Tal vez. Pero atención, Padre, vuestros sacerdotes y fieles no comprenden los documentos demasiado sutiles.
« La reacción de François Mauriac al saber la noticia de la canonización del Papa Pio X se resume en esta frase tristemente célebre: “¡Este santo no es de mi parroquia!” El modernismo de Juan XXIII y de Juan Pablo II no se resume solamente a una tendencia “parroquial”, estos son hombres con otra religión como dijo Monseñor Lefebvre, que han reemplazado la verdadera religión por su religión conciliar. Creemos que usted está de acuerdo con esto, pero algunos en la Fraternidad, por ejemplo Monseñor Fellay y el padre Gleize, hablan de buena gana de una tendencia modernista en el seno de la Iglesia. Su comparación con la frase de François Mauriac, ¿no corre el riesgo de prestarse a la confusión y reforzar la idea falsa de Monseñor Fellay, el Padre Gleize y otros?
« Dado que ningún segundo milagro puede adjudicarse al Papa Juan XXIII, fue la convocatoria al concilio Vaticano II que se tomó en cuenta por el papa Francisco como argumento decisivo a favor de su canonización”. Hablando de ausencia del segundo milagro, el lector comprende que hubo un primero del cual usted no cuestiona la legitimidad. Y por lo tanto…
"Cuando el Papa Francisco considera que hay una razón en particular para la canonización de Juan XXIII, nosotros vemos en cambio una razón para culpar a su actitud y su gobierno”. El apego de Juan XXIII al concilio Vaticano II es algo más que una actitud o un gobierno culpable. Y el pobre Francisco no es el único en querer canonizar este funesto concilio: es toda una jerarquía completa, comprendiendo a nuestros “nuevos amigos romanos”, podridos por el liberalismo y que ocupan la Iglesia desde hace 50 años y que deben ser denunciados y combatidos.
« Su canonización significaría sobre todo el acreditación oficial por la Iglesia de la nueva doctrina ecuménica acompañada de gestos insensatos que ella promueve”. ¿Pero de qué Iglesia está usted hablando padre? Escribir así “Iglesia” no debe y no puede significar mas que la “Iglesia una, santa, católica, apostólica”. Y lo que es legítimamente promulgado por la Iglesia no puede dañar a las almas y debe ser obedecido. Por lo tanto, usted no tiene el derecho de escribir (en el mismo texto, más adelante): “ellos serán tal vez considerados santos por la Iglesia conciliar pero esta canonización no los hará santos de la Iglesia católica”. ¿Debemos creer, como Monseñor Fellay, que es la misma Iglesia la que canoniza a San Pio X y a Juan XXII ? ¿Un San Pio X para la Iglesia y un san Juan XXIII para la iglesia conciliar? ¡Que confusión! Y además no es solamente que “La Iglesia (la conciliar, ¿no es así?) acredita oficialmente la nueva doctrina ecuménica”. Hace más de 40 años que la falsa doctrina del Vaticano II ha suplantado odiosamente pero oficialmente la verdadera doctrina católica. En octubre de 2011,  escribió usted oficialmente un bello “Camino de la Cruz en reparación del escándalo de Asís III por iniciativa de Benedicto XVI”, donde usted se atreve a hablar del Divino Rostro “cubierto de los escupitajos de la nueva religión”.
Pero ahora usted escribe : « Como acaba de decir Monseñor Bernard Fellay, tenemos un auténtico modernista a la cabeza de la Iglesia. Es por eso que quiere canonizar a sus predecesores modernistas”. Como si su predecesor Benedicto XVI no fuera también un auténtico modernista y también responsable de estas “canonizaciones”. En el fondo, Francisco no es mas que el digno hijo de Benedicto, ciertamente con un modernismo más notorio pero no por eso es el menos peligroso de los dos. Sin embargo, Francisco se ha convertido en la Fraternidad en el fácil chivo expiatorio para permitir a su fluctuante Superior General salir del “Big Brother”: “Siempre hemos estado en guerra contra Asia del este” (en 1984, George Orwell).
« Es tiempo de intensificar nuestras oraciones, e incluso de comenzar oraciones y ayunos públicos…” Sí, oremos y ayunemos, usted tiene razón de invitarnos a hacerlo, Padre. Pero oremos con las buenas palabras. No es la Iglesia Católica la que los “canoniza”, sino que es conveniente llamarla, como Monseñor Lefebvre, “una nueva iglesia”. Estas “canonizaciones” son perfectamente lógicas en el designio masónico del concilio Vaticano II y perfectamente lógicas con la enseñanza de TODOS los papas posconciliares. Es urgente distinguir como antes, usted sabe hacerlo muy claramente, a la secta conciliar y sus obras diabólicas, de la Iglesia Católica y sus obras divinas.
Orwell dijo : « Cuando la atmósfera general es mala, el lenguaje no puede permanecer indemne ». Desgraciadamente la atmósfera general de la Fraternidad es mala y acabamos de constatar que su lenguaje, desgraciadamente, no supo permanecer indemne.

Por caridad, Padre, reencuentre su libertad de palabra, la Fe es más importante que una unidad ficticia en torno a un Superior General que, por la “nueva dirección” que impuso a la Fraternidad, es responsable de todas las divisiones. Así las cosas serán más claras, las posiciones más nítidas y, aunque las divisiones de fondo permanezcan, la atmósfera general será inmediatamente menos irrespirable.