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jueves, 26 de septiembre de 2013

LA NEO FSSPX HACE SUYO EL IDEAL LIBERAL DE LA PROMOCIÓN DE "LA UNIDAD DEL GÉNERO HUMANO" Y DE "LA CULTURA DEL ENCUENTRO Y DE LA PAZ".-




El deseo de paz manifestado por el Papa, y seguido por la neo-FSSPX* con ocasión de Siria, es muy interesante. No se trata de Justicia, sino de una simple oposición de principio a la guerra, el irenismo. La unión del género humano, ¿no se manifiesta principalmente por la ausencia de guerra? (...) la oración del Papa, retomada por el Distrito de Estados Unidos es clara: “Ayúdanos, María, a superar este difícil momento y a comprometernos todos los días y en todos los ambientes, en la construcción de  una auténtica cultura del encuentro y de la paz”. La FSSPX pide aquí a la Virgen, ayudar a construir la unidad del género humano.
* No solamente el distrito de los Estados Unidos, sino varios sacerdotes en el púlpito se unieron a las intenciones del Papa el domingo 8 de septiembre de 2012. La FSSPX llama así a los no-católicos a unirse al Papa y a ella: “nosotros esperamos que no solamente los católicos, sino todo el mundo responderá al llamado del papa rezando a Nuestro Señor Jesucristo y su Santa Madre”. La mención de NSJC y de la Virgen no debe despistarnos sobre el pensamiento ecuménico de la FSSPX: los ortodoxos, ciertos musulmanes e incluso ciertos judeo-cristianos honran solo con los labios  a Jesús y su Madre.
Texto Del Distrito de USA (con la fotografía):

7 DE SEPTIEMBRE: DÍA DE SÚPLICA Y PENITENCIA



El Santo Padre convoca a un día de súplica y penitencia por la paz en el Medio Oriente

 El llamado por la paz ciertamente es bueno. Hubiéramos deseado que el Santo Padre hubiera hecho la conexión entre la paz en la tierra y la fidelidad a la divina voluntad e invitara a la gente a buscar más directamente la paz del Único que puede darla: Nuestro Señor Jesucristo, Rex Pacificus. La distinción entre violencia legítima e ilegítima es necesaria así como la distinción entre la verdadera y falsa paz.
No obstante, agradecemos la invitación a rezar y ayunar y esperamos que no solamente los Católicos sino todo el mundo responderá al llamado del Papa orando a Nuestro Señor Jesucristo y Su Madre Virgen. De hecho fue en Fátima donde ella se declaró como Reina de la Paz y la única a través de la cual Dios confía todas las gracias.
Que el Papa haga de esta nueva escalada del conflicto la ocasión para responder a su petición, dando a todo el mundo, por el efecto de Su intervención una prueba renovada de que la Iglesia Católica es la única religión que posee el poder de intercesión ante Dios y los medios de salvación para la humanidad.
El Papa Franciso ha lanzado un llamado apremiante por la paz en Siria, expresando su dolor y preocupación por el conflicto y pidiendo a las partes interesadas y la comunidad internacional para emprender el camino de la negociación, dejando de lado los intereses partidistas. Su petición se hizo durante el rezo del Ángelus a mediodía en la Plaza de San Pedro, en presencia de miles de fieles. Ofrecemos a continuación un extracto de la homilía del Santo Padre:
“Que el grito de la paz se alce con fuerza para que llegue al corazón de todos y todos depongan las armas y se dejen guiar por el deseo de paz.
Por esto, hermanos y hermanas, he decidido convocar en toda la Iglesia, el próximo 7 de septiembre, víspera de la Natividad de María, Reina de la Paz, una jornada de ayuno y de oración por la paz en Siria, en Oriente Medio y en el mundo entero, y también invito a unirse a esta iniciativa, de la manera que consideren más oportuno, a los hermanos cristianos no católicos, a los que pertenecen a otras religiones y a los hombres de buena voluntad.
El 7 de septiembre en la Plaza de San Pedro, aquí, desde las 19.00 a las 24.00 horas, nos reuniremos en oración y en espíritu de penitencia para implorar de Dios este gran don para la amada nación siria y para todas las situaciones de conflicto y de violencia en el mundo. La humanidad tiene necesidad de ver gestos de paz y de oír palabras de esperanza y de paz. Pido a todas las Iglesias particulares que, además de vivir esta jornada de ayuno, organicen algún acto litúrgico por esta intención.
Pidamos a María que nos ayude a responder a la violencia, al conflicto y a la guerra, con la fuerza del diálogo, de la reconciliación y del amor. Ella es Madre. Que Ella nos ayude a encontrar la paz. Todos nosotros somos sus hijos. Ayúdanos, María, a superar este difícil momento y a comprometernos, todos los días y en todos los ambientes, en la construcción de una auténtica cultura del encuentro y de la paz. María, Reina de la Paz, ruega por nosotros”.