Este blog está dedicado a María Corredentora y Mediadora de todas las Gracias

viernes, 21 de octubre de 2016

ROBERTO DE MATTEI - PERO ¿A QUÉ IGLESIA PERTENECE EL PAPA BERGOGLIO?

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Pero ¿a qué iglesia pertenece el papa Bergoglio?
[Y ¿cómo el "líder de los tradicionalistas", el sucesor de Mons. Lefebvre; puede estar conversando de reconocimientos canónicos con el gran demoledor de la fe que es el papa Bergoglio?]
En 2017 coinciden dos efemérides: se conmemoran cien años de las apariciones de Fátima, que tuvieron lugar entre el 13 de mayo de mayo y el 13 de octubre de 1917, y también se cumplen 500 años de la rebelión de Lutero, que se inició en Wittenberg (Alemania) el 31 de octubre de 1517. Ahora bien, el año que viene concurren también otros dos aniversarios de los que se habla menos: trescientos años de la fundación oficial de la Masonería (Londres, 24 de junio de 1717) y cien de la revolución rusa del 26 de octubre de 1917 (según el calendario juliano en uso en el imperio ruso; 8 de noviembre según el calendario gregoriano).
Y no obstante, entre la revolución protestante y la comunista, pasando por la Revolución francesa, hija de la Masonería, corre un indisoluble hilo conductor que Pío XII, en su célebre discurso Nel contemplare del 12 de octubre de 1952, resumió en tres fases históricas, que se corresponden con el protestantismo, el iluminismo y el ateísmo marxista: «Cristo sí, Iglesia no. Más tarde fue: Dios sí, Cristo no. Para terminar con el impío grito: Dios ha muerto; mejor dicho: Dios no ha existido jamás». Plinio Corrêa de Oliveira señaló que en las primeras negaciones del protestantismo ya estaban implícitos los primeros vagidos anárquicos del comunismo: «Si, desde el punto de vista de la formulación explícita, Lutero no era más que Lutero, todas las tendencias, todo el estado de alma, todos los imponderables de la explosión luterana ya traían consigo, de modo auténtico y pleno, aunque implícito, el espíritu de Voltaire y de Robespierre, de Marx y de Lenin» (Revolución y contrarrevolución, Editorial Fernando III el Santo, Bilbao 1978, pág. 52).
Desde esta perspectiva, los errores que difundió la Rusia soviética a partir de 1917 fueron una cadena de aberraciones ideológicas que antes de Marx y Lenin se remontaban a los primeros heresiarcas protestantes. La revolución luterana de 1517 puede considerarse por tanto uno de los hechos más nefastos de la historia de la humanidad, equiparable a la masónica de 1789 y la comunista de 1917. Y el mensaje de Fátima, que previó la difusión por el mundo de los errores comunistas, contiene implícitamente el rechazo de los errores del protestantismo y de la Revolución Francesa.
El comienzo del centenario de las apariciones Fátima, el 13 de octubre de 2016, ha quedado sepultado bajo un manto de silencio. Ese mismo día, el papa Francisco recibió en el aula Pablo VI a un millar de peregrinos luteranos y se entronizó en una estatua a Lutero en el Vaticano, como se puede observar en las imágenes que Antonio Socci se apresuró a difundir en su página de Facebook.
Es más, el próximo 31 de octubre, Francisco viajará a Lund (Suecia) donde participará en una ceremonia conjunta entre luteranos y católicos para conmemorar el quincuagésimo aniversario del protestantismo. Como se puede leer en el comunicado redactado por la Federación Luterana Mundial y el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, el mencionado acto tiene por objetivo «mostrar los dones de la Reforma y pedir perdón por la división perpetuada por los cristianos de ambas tradiciones».
El teólogo y pastor valdense Paolo Ricca, que desde hace decenios está empeñado en el diálogo ecuménico, ha expresado su satisfacción con estas palabras: «Es la primera vez que un papa conmemora la Reforma. A mi juicio, ello constituye un paso adelante con relación a las significativas aspiraciones vinculadas al Concilio Vaticano II, el cual –incluyendo en sus textos y valorizando por tanto algunos principios y temas fundamentales de la Reforma– marcó un antes y un después en las relaciones entre católicos y protestantes. Participar en la conmemoración, como se dispone a hacer el sumo representante de la Iglesia Católica, significa desde mi punto de vista considerar la Reforma un hecho positivo en la historia de la Iglesia, algo que fue beneficioso para el catolicismo. Tomar parte den la conmemoración es un gesto de la mayor importancia, porque el Papa va a Lund, en casa de los luteranos; como si fuera uno más de la familia. Tengo la impresión de que, de un modo que no sabría definir, él se siente también parte de esa porción de la cristiandad que nació de la Reforma».
Según Ricca, la principal contribución ofrecida por el papa Francisco ha sido «su esfuerzo por reinventar el papado, es decir la búsqueda de una manera nueva y diversa de entender y vivir el ministerio del obispo de Roma. Dicha búsqueda –suponiendo que mi interpretación capte al menos un poco de dicho gesto– podría llegar muy lejos, porque el papado –según se ha entendido y vivido en los últimos mil años– ha sido uno de los grandes obstáculos para la unidad de los cristianos. Me parece que el papa Francisco avanza hacia una modalidad de papado distinta de la tradicional, con respecto a la cual las otras iglesias cristianas podrían asumir nuevas posturas. Si así fuese, este tema se podría repensar totalmente en el ámbito ecuménico». Que esta entrevista fuera publicada el pasado 9 de octubre por Vatican Insider, considerado un sitio web extraoficial del Vaticano, da a entender que esta interpretación del viaje a Lund y de las intenciones pontificias cuenta con la autorización y el beneplácito del papa Francisco.
Durante la audiencia a los luteranos del 13 de octubre, Bergoglio declaró también que el proselitismo es «el veneno más fuerte» para el ecumenismo. «Los mayores reformadores son los santos –añadió–, y la Iglesia está en constante reforma». Estas palabras contienen al mismo tiempo, como sucede con frecuencia en sus discursos, una verdad y un engaño. La verdad es que los santos, desde San Gregorio VII hasta san Pío X, han sido los más grandes reformadores.
El engaño está en insinuar que los pseudorreformadores como Lutero deben considerarse santos. A la afirmación de que el proselitismo, o sea el espíritu misionero, es «el veneno más fuerte para el ecumenismo» es preciso darle la vuelta: el veneno más poderoso para el espíritu misionero de la Iglesia es el ecumenismo tal como hoy se lo entiende. A los santos siempre los impusó ese espíritu, empezando por los jesuitas que en el siglo XVI llegaron al Brasil, el Congo y la India mientras sus hermanos de orden Diego Laínez, Alfonso Salmerón y Pedro Canisio, reunidos en el Concilio de Trento combatían los errores del luteranismo y el calvinismo. Para el papa Francisco, por el contrario, no se debe convertir a los que están fuera de la Iglesia Católica. En la audiencia del pasado 13 de octubre, respondiendo improvisadamente a las preguntas de unos jóvenes, dijo: «Me gustan mucho los buenos luteranos, los que se guían verdaderamente por la fe de Jesucristo. En cambio, no me gustan los católicos y luteranos tibios». Deformando nuevamente el lenguaje, el papa Bergoglio llamó «luteranos buenos» a los protestantes que no se guían por la fe de Jesucristo, sino por una deformación de ella, y «católicos tibios» a los hijos fervientes de la Iglesia que se oponen a que se equipare la verdad católica al error luterano.
Todo esto nos lleva a preguntarnos qué pasará el 31 de octubre en Lund. Sabemos que la conmemoración consistirá en una celebración común fundada en la guía litúrgica católico-luterana Common Prayer (Oración en común), elaborada conforme al documento Del conflicto a la comunión. Conmemoración conjunta luterano-católica romana de la Reforma en el 2017, redactado por la Comisión luterana-católico romana sobre la unidad. Hay quienes temen con razón una intercomunión entre católicos y luteranos, la cual sería sacrílega, porque los luteranos no creen en la transustanciación. Pero sobre todo se dirá que Lutero no es un heresiarca, sino un reformador injustamente perseguido, y que la Iglesia debe recuperar los «dones de la Reforma». Quienes se obstinan en considerar justa la condena de Lutero y herejes y cismáticos a sus seguidores debe ser objeto de severas reprensiones y excluido de la Iglesia del papa Francisco. Pero, ¿a qué iglesia pertenece Jorge Mario Bergoglio?
Roberto de Mattei
[Traducido por J.E.F]

jueves, 20 de octubre de 2016

BOLETÍN DEL SEMINARIO DE AVRILLÉ - PALABRAS DE MONS. FAURE



Estimados amigos del Seminario:
Durante la reunión de la Unión Sacerdotal Marcel Lefebvre (USML) de febrero de 2016, “Mons. Williamson nos exhortó a una estructura más precisa. Por esta estructura, Mons. Williamson quería tranquilizar a los cofrades que podrían dejar la FSSPX de aquí al final del 2016”.
En ese momento, la organización de una estructura pareció un poco prematura. Sin embargo, en los meses que siguieron, su necesidad se hizo sentir claramente para tranquilizar a los profesores y los seminaristas deseosos de ser incardinados.
La decisión fue entonces tomada con el acuerdo de Mons. Williamson y de Mons. Miguel Ferreira da Costa (Dom Tomás de Aquino). Al anunciarse, Dom Tomás de Aquino y los monjes cantaron un Te Deum en la capilla del Monasterio de la Santa Cruz para festejar el acontecimiento (yo había contemplado esta eventualidad con Dom Tomás a principio de los años 2000…).
El decreto de erección de la Sociedad Sacerdotal de los Apóstoles de Jesús y María fue firmado en el Seminario, el día de reanudación de los cursos de francés para los seminaristas extranjeros (cursos impartidos en parte por sus cofrades franceses): era el 22 de agosto de 2016, después de la misa de la Fiesta del Corazón Inmaculado de María, al cual inmediatamente consagramos la nueva sociedad.
Es porque queremos permanecer en el mismo combate de Mons. Lefebvre por la Fe, sin desviar ni a la derecha ni a la izquierda, que escogimos este nombre, como lo hizo nuestro fundador. Este obispo fue suscitado por Nuestro Señor Jesucristo, cabeza del Cuerpo Místico y Jefe de la Iglesia, para guiarnos en medio del eclipse de la Iglesia, en la “crisis espantosa” anunciada por Nuestra Señora de La Salette en 1846. Parece que nuestro tiempo corresponde a la “gran apostasía” predicha por NSJC y por San Pablo: “…vendrá el tiempo en que no soportarán más la sana doctrina, [esto es, de la Fe y la Moral] apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas” [los pretendidos derechos del hombre, “derecho” a la libertad religiosa opuesta al Reinado social de NSJC, traducida bien por la fórmula del papa Francisco “…para mí, no existe un Dios católico!...”]. Ahora bien, fue a Mons. Lefebvre a quien el Papa Paulo VI reprochó, durante una entrevista personal, el ser considerado por los fieles de la Tradición como “el Atanasio del siglo 20”. ¿No fue éste más bien un cumplido involuntario?
Comenzamos el año escolar con los mejores auspicios, con 12 seminaristas. Algunos deben encontrar refugio en los búngalos individuales ubicados en el jardín, a la espera de nuestra instalación en una nueva propiedad que esperamos adquirir. El retiro de entrada será predicado por el Padre Bruno.
Contamos con sus oraciones por la perseverancia y la santificación de los seminaristas y les agradecemos por anticipado su generosidad para responder a las necesidades materiales del seminario. Por nuestra parte, les aseguramos nuestra gratitud y nuestra oración cotidiana por todas sus intenciones.
                                            + Jean Michel Faure
                                                                Avrillé, 22 septiembre 2016

miércoles, 19 de octubre de 2016

SSAJM




Como enseñan los maestros de discernimiento espiritual, y venimos sabiendo mucho en los últimos tiempos por lo padecido desde este lado en la trinchera de la Resistencia católica, el diablo gusta de hacer ruido, de alborotar, de turbar, de enturbiar, de desanimar, de confundir, de alardear, de tergiversar, de acusar y de mentir, muchas veces usando o torciendo la verdad, con el fin de desbaratar toda obra verdaderamente católica.

Escribe San Buenaventura que Nuestro Señor “No comenzó a predicar con estruendo y pompa, sino poco a poco y con humildad”. De igual modo podemos decir que ha empezado su existencia la nueva y única congregación católica antiliberal que queda en el mundo, la Sociedad Sacerdotal de los Apóstoles de Jesús y María (SSAJM), que continúa la línea católica de Mons. Lefebvre que diera inicio a la FSSPX, hoy en pleno y definitivo ralliement con los modernistas y masones romanos. Y como no podía ser de otra manera, algunas bataholas y griterías por modo de artículos y charlas han sido paridas por ejemplares apóstoles del reniego, la teología “a la carta” y la rebelión fomentada por el deseo de propia autonomía. Liberales disfrazados de ultratradicionalistas, fariseos que no trepidan en enmascararse con mentiras, exageraciones y dramatizaciones grotescas. Pero también la astucia serpentina sabe utilizar del silencio para no dejar que se conozca la verdad, en su afán de hundir a los cada vez menos católicos que resisten la apostasía.

Si hay algo destacable que los enemigos de la Tradición no quieren que se destaque es la siguiente declaración incluida en los estatutos de la nueva congregación, dispuesta a no sucumbir bajo seducciones “reconciliadoras” o reduccionismos eclesiavacantistas:

«Desde el concilio Vaticano II, el santo Sacrificio de la Misa, la doctrina católica y toda la vida de la Iglesia son atacados por la Jerarquía liberal y modernista. Porque el sacerdocio católico tiene el deber esencial de combatir el liberalismo y el modernismo en defensa de los derechos divinos violados, la Sociedad descarta toda posibilidad de regularización canónica por vía de acuerdo bilateral, de reconocimiento unilateral, o del modo que sea, en tanto la Jerarquía católica no vuelva a la Tradición de la Iglesia» (Estatutos, II, 5)
Que Dios bendiga a la nueva congregación y la Sma. Virgen vele sobre todos sus integrantes para que sepan ser fieles. El combate continúa.
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Comentario de NP: esa cita de los estatutos de la SAJM cierra de modo absoluto la puerta a un acuerdo práctico con Roma apóstata, no dejando lugar a resquicio alguno ni a eventuales interpretaciones amañadas. Por otra parte, esa cita de los estatutos de la única congregación fundada en la Resistencia por uno de los Obispos de ésta con el acuerdo de los otros dos, desmiente absoluta y categóricamente la siguiente mentira difundida ampliamente por ciertos calumniadores: "Mons. Williamson, Mons. Faure y Mons. Tomás de Aquino nos quieren llevar al mismo punto que Mons. Fellay: al acuerdo con Roma. La única diferencia es que aquéllos van más lentamente que éste." Sobre lo mismo, ver acá.

martes, 18 de octubre de 2016

VISITA DE MONSEÑOR TOMÁS DE AQUINO A MÉXICO


SU EXCELENCIA DOM TOMÁS DE AQUINO O.S.B. SE ENCUENTRA EN MÉXICO. 
EL VIERNES Y EL FIN DE SEMANA PASADO, MONSEÑOR ESTUVO CON LOS FIELES RESISTENTES DE CHIHUAHUA (DONDE CONFIRIÓ LA CONFIRMACIÓN), SALTILLO Y MONTERREY.  

ALGUNAS FOTOS:






  




DEO GRATIAS!

domingo, 16 de octubre de 2016

NUEVA CONFERENCIA ACUERDISTA DE MONS. FELLAY

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“Las conversaciones doctrinales continúan, éstas se vuelven cada vez más interesantes porque las autoridades comienzan a abrir la discusión.”

“Entonces algunos dicen: “¡Atención, atención! Si ustedes van a hacer un acuerdo, después ellos van a cerrarles la boca”. ¡Pero eso ya terminó! ¡Se terminó! Hay otros que hablan, ya no somos los únicos. Ya no tenemos el monopolio de la protesta.”

“¿Habrá o no acuerdo? ¡Yo mismo no sé nada! Ya veremos.”


Conferencia de Mons. Fellay, el 8 de octubre de 2016, en Port-Marly (Francia)


Esta conferencia del Superior General de la FSSPX se podría titular así: “Sobre el difícil pero seguro camino hacia la sumisión de la FSSPX a la Roma apóstata”. Monseñor Fellay nos dice que las tratativas para lograr el acuerdo presentan numerosos obstáculos, pero que pese a eso se avanza; que hay grandes logros gracias a ellas, y que existe una reacción anti modernista imparable por parte de prelados “conservadores”. Éstos dicen a la FSSPX: vengan con nosotros al pantano para sacarnos del pantano.

Según Mons. Fellay, uno de los grandes avances derivados de las negociaciones con Roma, es que ahora hay una libertad que antes no existía para criticar al Vaticano II. Sucede a Mons. Fellay lo que a esos liberales que se alegran ante la perspectiva de que Cuba deje de ser una tiranía comunista sin “libertades” y pase a ser una república democrática llena de “libertades”. Como dijo una vez Dom Jahir en el seminario de La Reja: ¡el concilio debe ser destruido! No basta con que los herejes romanos toleren que se le critique, sino que de él, del más nefasto acontecimiento de toda la historia de la Iglesia, no debe quedar piedra sobre piedra.

Como es habitual, esta nueva conferencia de Mons. Fellay no aporta sino más ilusión, más ambigüedad y más confusión.

Hemos suprimido los subtítulos puestos por los editores.


Conferencia de Mons. Fellay el 8 de octubre de 2016, Port-Marly (Francia)
Durante las Jornadas de la Tradición, Mons. Bernard Fellay, Superior general de la FSSPX dio una conferencia cuya transcripción de la segunda parte encontrarán aquí, consagrada al estado presente de las relaciones con Roma. El texto integral de esta conferencia será publicado en el siguiente número de Nouvelles de Chrétienté (n°161, octubre 2016).
De repente, hace poco más de un año, Roma nos hizo una nueva proposición. Ellos estaban verdaderamente bloqueados porque nosotros decíamos: no. Nosotros no podemos decir que el Concilio es tradicional. No podemos. Y luego esta nueva misa, no podemos decir que es buena. ¡Pues bien! De repente, nos han hecho una nueva proposición, y se puede comprender lo que pasó a través de ciertas entrevistas dadas por Mons. Pozzo. Él explica que, al principio, nos quisieron hacer aceptar todo y no funcionó. Entonces se preguntaron cómo salir de esto pues todo estaba bloqueado, y parece que encontraron el medio. Fue el distinguir en el Concilio ciertas partes más importantes y otras menos importantes. La primera vez que Mons. Pozo habla de esto, es en el mes de febrero de este año 2016, pero vean que fue casi nueve meses después de que nos hicieron su proposición.
Ellos efectivamente dejaron caer cosas bastante importantes. Ya no nos piden pronunciar la “profesión de fe del cardenal Ratzinger”. Allí donde Mons. Lefebvre había tropezado precisamente sobre una palabra del cardenal Ratzinger que había hecho un agregado a la profesión de fe habitual. Y este añadido concierte lo que se llama el magisterio auténtico. El cardenal Ratzinger, en esa época, explicó que con este añadido se pedía una sumisión religiosa a los textos del magisterio auténtico, obligando a los católicos a aceptar el Concilio.
Se puede discutir sobre ello: en sí, es verdad que debemos a los textos, como una encíclica por ejemplo, una sumisión respetuosa. Es normal de recibir este texto respetuosamente, pues es la autoridad suprema quien lo expide. En sí, la frase no es chocante, es incluso católica. Pero por supuesto, cuando se hace el enlace con este Concilio, esto comienza a volverse más molesto [Nótese: el Vaticano II es algo que sólo causa “molestia”]
Y por lo tanto, nosotros estábamos verdaderamente atascados sobre esta profesión de fe. Pues bien, finalmente ¡ya no nos la piden! Nos piden pronunciar la antigua, la que llamamos la profesión de fe tridentina o de Pio IV. Este texto ellos la llaman la “profesión de los padres del Concilio”. Sí, los padres del Concilio, es decir, todos los obispos reunidos en el concilio Vaticano II, hicieron, al principio de la primera sesión, una profesión de fe que es la profesión de fe tradicional. Igualmente la misa celebrada durante el Concilio, era la antigua misa…
En segundo lugar, ellos tacharon todo lo que concierne a la libertad religiosa, al ecumenismo. Ya no nos piden nada. ¡Es interesante! ¿Por qué lo hacen?  En esta entrevista dada a Zenit en el mes de febrero (28 de febrero 2016 NDLR), vemos que de todas formas hay que aceptar todo el Concilio. Pero efectivamente, hay grados. Y este pensamiento será precisado en el mes de abril (La Croix, 7 abril 2016). Y esto se vuelve particularmente interesante, porque de repente nos dirán que lo que ha sido producido por el Concilio pero que no es dogmático, es decir todo lo que son declaraciones, declaraciones al mundo, etc., no son criterios de catolicidad, según Mons. Pozzo. ¿Qué quiere decir esto? “Ustedes no están obligados a estar de acuerdo para ser católicos”. Esto es lo que él empezó a decir hablando de la Fraternidad. Y a nosotros, de una manera explícita, nos dijo: “Sobre la libertad religiosa, sobre el ecumenismo, sobre Nostra ætate, sobre la reforma litúrgica, ustedes pueden mantener su posición”. Cuando yo lo escuché, encontré esto tan fuerte, que yo le dije: “No es imposible que yo deba pedirle que venga a decírnoslo, porque nuestros cofrades no me van a creer”. Y todavía hoy, yo pienso que es legítimo plantear la pregunta: ¿Es serio esto? ¿Es verdad o no?  Mons. Pozzo efectivamente ha dado varias entrevistas. Les cité la del mes de abril, pero están las del mes de julio (Zenit, 4 de julio de 2016, y Christ und Welt, 28 de julio de 2016)… Entre las dos, en el mes de junio, su superior, el Cardenal Müller, dijo lo contrario (Herder Korrespondenz, juin 2016).
Así que por un lado tienen a Mons. Pozzo que es el secretario de la Comisión Ecclesia Dei, que dijo en público (en La Croix del 7 de abril de 2016): “Las afirmaciones de las verdades de fe y de doctrina católica segura contenidas en los documentos del concilio Vaticano II deben ser acogidas según el grado de adhesión requerido”, prosigue el obispo italiano que repite la distinción entre el dogma y ciertos decretos o declaraciones conteniendo las “directivas para la acción pastoral, orientaciones y sugerencias o exhortaciones de carácter práctico-pastoral, como es notablemente el caso de Nostra aetate, abriendo un diálogo con las religiones no cristianas. Éstas constituirán, incluso después del reconocimiento canónico, un tema de discusión y de profundización en vista de una mayor precisión, con el fin de evitar los malentendidos o equívocos que, nosotros lo sabemos, están extendidos en el mundo eclesial actual”. Es muy interesante.
Pero son las palabras que no son siempre muy claras. Sea que uno se sitúe de un lado o del otro, Mons. Pozzo se encuentra un poco arrinconado. A nosotros él nos dice: “Ustedes tienen el derecho de no estar de acuerdo y ser católicos”. Sin embargo, si se dice demasiado fuerte en el mundo de los modernos, es la revolución. ¿Por qué? Porque, y esto nosotros siempre lo hemos dicho: estos famosos gérmenes mortíferos para la Iglesia, introducidos en el Concilio, han estado en estos documentos sobre el ecumenismo, la libertad religiosa, Nostra aetate, la relación con las religiones no cristianas. Es así, también con Gaudium et spes, que es donde se encuentra más fuertemente expresado este acercamiento positivo del mundo. Es por eso que nosotros siempre hemos dicho que estamos en contra. En el Concilio, seguro, se encuentra la repetición de muchos dogmas, allí se dice que existe la Santísima Trinidad, que Nuestro Señor Jesús es Dios, ¡allí se dice todo eso! Se dice también en el Concilio, que para ser salvado es necesario pasar por Nuestro Señor. Esto es dicho en el Concilio. Hay quien incluso se ha divertido al demostrar que nosotros éramos más fieles al Concilio que los jesuitas…
Pero el problema no son las buenas cosas que podemos encontrar en él y que existen realmente. ¡El problema es el mal! Si usted pone en una sopa una gota de cianuro, le pone buenas legumbres, buen caldo, la mejor agua, el potaje es imbebible a causa del veneno. Es lo que pasa en el Concilio. Es por eso que nosotros decimos que el Concilio es imbebible. No a causa de las buenas cosas que podemos encontrar allí, sino a causa del veneno. Y justamente, este veneno se encuentra concentrado no en todas partes, sino en un cierto número de estos documentos de los cuales Mons. Pozzo nos dice ahora: “Ustedes no están obligados a aceptarlos para ser reconocidos como católicos”.
Otra vez, la gran mayoría de la gente que están en la Iglesia hoy, piensan exactamente lo contrario. Es decir que ellos ven en estos documentos el fundamento de su Iglesia, lo que llamamos la Iglesia conciliar. Los modernos viven precisamente de esto. Una parte de nuestra acción consiste en decir lo que yo les digo de manera suficientemente abierta para ver cómo los modernos van a reaccionar, porque -en sí- ellos deben reaccionar. Ellos no pueden dejar pasar esto. Ellos deben reaccionar en Roma y deben decir a las autoridades: “Esto no es posible”. Algunos tendrán un “son ellos o nosotros”. Es inconciliable. Veremos lo que pasará.
El cardenal Müller ha insistido diciendo: “No, la Fraternidad debe aceptar todo el Concilio”. E incluso ha hablado de un compromiso sin restricción sobre el ecumenismo. Pero no solamente… Él habla de la liturgia, de la libertad religiosa. Y luego su subordinado vuelve a decir lo contrario, en julio. ¡Es el desorden! ¿Qué debemos creer? Es imposible pensar que Mons. Pozzo diga estas cosas sin estar apoyado. Y de hecho quien lo apoya es el Papa. Evidentemente son situaciones increíbles. Y yo espero a ver, pues ya ha habido acciones contrarias. Hubo por ejemplo unos laicos alemanes unidos a una asociación judía (domradio.de, 19 mayo 2016) que hicieron una declaración pública diciendo: “Aceptar la Fraternidad sin Nostra aetate, es inadmisible” […] (pone más ejemplos de oposición).
Hubo más publicaciones… Especialmente la de un jesuita suizo (Christian Rutishauser SJ, Tages-Anzeiger, 30 septiembre 2016) que es uno de los miembros pertenecientes a el comité que aconseja al papa en sus relaciones con los judíos. Acaba de declarar en un periódico de su país que va a hablar al papa, pues es absolutamente inaceptable recibir a la Fraternidad sin obligarla a adherirse a Nostra aetate. Así que es razonable pensar que habrá una presión enorme para hacer revisar estos juicios que ahora son públicos, como el de cierto número de documentos del Concilio no obligan para ser católico. Entonces veremos, será muy interesante.
Veremos lo que hace la autoridad. Si la autoridad mantiene el principio, incluso sin decir quién tiene razón y quién está equivocado… Pues el simple hecho de decir que tenemos el derecho a no estar de acuerdo, es un perno que le quitamos al Concilio o un tornillo que le quitamos. Entonces esto se vuelve extremadamente interesante. Esto puede ser el principio del fin del Concilio: que la Iglesia diga que no es obligatorio, lo que en sí es verdad: no es obligatorio. Que la autoridad lo diga, esto podría bien ser un principio muy interesante. No es el fin del combate, sino se restaura un principio muy importante diciendo: “no, estos textos no son obligatorios”.
Esta idea de no obligatoriedad es una nueva manera de pensar, sobre la cual no digo que sea buena, pero que vemos aparecer desde hace algunos años y que es extremadamente importante. Cuando en 2014 discutimos con la Congregación para la Doctrina de la Fe, nosotros tratamos de demostrar que había un gran problema al nivel de la enseñanza en la Iglesia, al nivel del magisterio. Y tomé varios ejemplos.
(…)
Ellos enseñan sin enseñar. Esto establece una confusión en todas partes. Es una nueva actitud… Hasta ahora, estaba claro para todo católico que cuando Roma habla: Roma locuta est, causa finita est. Roma habla, Roma enseña y punto. Y allí nos están diciendo que no, “solamente damos pistas de reflexión”. En muchas de estas encíclicas, Juan Pablo II incluso ha hablado de “meditaciones”. Ya no es una enseñanza, es una “meditación”.
Yo les doy estos elementos para mostrarles dónde estamos. Las conversaciones doctrinales continúan, éstas se vuelven cada vez más interesantes porque las autoridades comienzan a abrir la discusión. Hasta ahora era únicamente “obedezcan”. Se enseña y luego cállense, sométanse. De repente, ellos cambian de actitud. Yo creo que están forzados, es un poco una conclusión de lo que me dijo Mons. Pozzo, ellos están forzados por la situación catastrófica, la confusión absolutamente generalizada, hasta en Roma. Ellos están forzados a hacer concesiones. Ellos ya no pueden sostener sus posiciones, esto ya no sirve de nada. [Absurdo: “ellos”, esto es, el Papa y sus secuaces; “ellos”, los modernistas que ocupan Roma, tienen todo el poder. “Ellos” pueden hacer todos los cambios que quieran. “Ellos” no se encuentran aprisionados y neutralizados entre dos bandos. "Ellos" no son pobrecitas víctimas inocentes. ¡"Ellos" son liberales y modernistas! ¡"Ellos" son el enemigo!]
Esto me hace pensar en estas palabras del cardenal Müller en 2014. Él nos dijo: “¡Ustedes están obligando a la Congregación para la Doctrina de la Fe a consagrarles un tiempo precioso, cuando hay enormes problemas en la Iglesia!” Es interesante, ¡pues es justamente lo que nosotros les mostramos! De repente, se está constatando que hay enormes problemas. Y ellos se dicen: esta Fraternidad no es un problema tan enorme. Pero se molestan porque les decimos: “Ustedes son el problema”. [Si ellos son el problema, ¿para qué pretende hacer un acuerdo o ser reconocido por ellos?] Ellos ya no saben cómo tomarnos, y hacen concesiones. ¿Hasta dónde llegará esto? Ya lo veremos. Pero creo que actualmente, la situación es tan catastrófica que causa una reacción extremadamente interesante. En varios niveles.
Al nivel de las discusiones, todos los obispos enviados por Roma con los cuales hemos tenido conversaciones doctrinales desde hace dos años, nos han dicho que los puntos en discusión -siempre los mismos- son “cuestiones abiertas”. Todos han dicho eso, incluso cardenales. Las “cuestiones abiertas” es decir que se pueden discutir. Entonces ya no son obligatorias. Y estas discusiones traen sus frutos. Todavía no los vemos, pues están al nivel de la reflexión teológica. Y toma mucho tiempo por supuesto. Hay inicios que van en la dirección que he indicado. Ciertos pasajes de Mons. Pozzo pueden ser interpretados como si quisiera utilizar estas discusiones para tratar de corregir la situación en la Iglesia. Pero no se atreve a decirlo demasiado fuerte, pues precisamente hay una mayoría que va en el otro sentido.
Además, con lo que hace el papa, ha habido protestas de Cardenales sobre las cuestiones morales, sobre la cuestión del matrimonio, sobre la cuestión de la comunión dada a los divorciados vueltos a casar. Hay un cierto número de cardenales que han tomado posiciones públicas, y también obispos. Hay algunos de ellos que han expresado claramente, de manera abierta, su rechazo declarando: “No, no haremos esto”. Hay obispos africanos que han dicho claramente que no se debe dar la comunión a los divorciados vueltos a casar. Es una reacción que está diciendo no a la autoridad suprema. Lo que nosotros hacemos desde hace cincuenta años. Esto se vuelve extremadamente interesante. Ya no somos los únicos.
Entonces algunos dicen: “¡Atención, atención! Si ustedes van a hacer un acuerdo, después ellos van a cerrarles la boca”. ¡Pero esto ya terminó! ¡Se terminó! Hay otros que hablan, ya no somos los únicos. Ya no tenemos el monopolio de la protesta. [Como si la protesta fuera gran cosa. Como si la protesta bastara para oponerse a los destructores de la Iglesia…] Ellos no son muy numerosos, pero este número aumenta. Y luego, de cuando en cuando, yo recibo cartas. Como esta, se las leo en inglés porque es una imagen: Stick to your gunsAlways stick to your guns. Esto quiere decir: tengan las manos en sus revólveres. Sosténganlos bien. Dicho de otro modo: “Defiéndanse. Siempre. Y rechazen los compromisos en las cosas que no pertenecen realmente a la sustancia de la fe: la libertad religiosa, el ecumenismo, el diálogo con las religiones no cristianas. Somos numerosos en la jerarquía los que pensamos y creemos lo que ustedes hacen concerniente a estas cuestiones”. Es un obispo quien me escribió. El no escribe “yo”, escribe “nosotros” somos numerosos. Escribe también otras cosas más que no me atrevo a leerles pues son tan aduladoras, pero es de este tipo: “Necesitamos voces que nos digan los límites de nuestra libertad en estos dominios”. Dice que la Iglesia, que enseña la verdad, se ha perdido en lo gris, en lo borroso. Y agrega “pero yo creo en la Iglesia, esto no puede durar, pero este es el estado actual”. Y dice también: “Vengan en nuestro socorro.” Y también: “¡No cedan en nada, continúen así, los necesitamos!” ¡Esto es nuevo! ¡Esto no existía antes! Los obispos nos decían: evidentemente hay problemas, pero en fin… Y ahora nos dicen: “¡Resistan, los necesitamos!”  Efectivamente, ellos no hablan muy fuerte porque saben muy bien que si lo hacen, les cortarán la cabeza. [¡Muy valientes! ¿Y si San Juan Bautista o Santo Tomás Moro hubieran pensado en salvar sus cabezas como estos “heroicos” amigos de Mons. Fellay? Pero estos vacilantes prelados “conservadores”, de los que con gran entusiasmo habla reiteradamente Mons. Fellay, no serán decapitados jamás, sino que, a lo más, perderán algunos cargos, algunos privilegios, algunas de sus comodidades. Entonces, esos prelados “conservadores” que se limitan a protestar con susurros contra el gran destructor Francisco y el resto de la banda de los modernistas extremos, ¿son dignos de alabanza? ¿No será que Dios pide algo más que formular algunas quejas esporádicas y diplomáticas en la más profunda crisis de toda la historia de la Iglesia?]
Pero ellos trabajan en el silencio, trabajan en restablecer la antigua misa, como un arzobispo que me dijo: “Tengo una generación de sacerdotes que está perdida. No se puede hacer nada con ellos. ¿Qué hago entonces? Me ocupo de los jóvenes”. Y los dos criterios que me dio: la formación de los sacerdotes, en teología, es la Suma de Santo Tomás, y en espiritualidad, en liturgia, es la antigua misa. Yo no les digo su nombre, porque no queremos quemar a estos prelados, pero son varios. Yo lo descubro con sorpresa, ¡hay un buen número! ¡Y son obispos jóvenes! ¡Y algunos de entre ellos son nombrados por el papa Francisco! ¡Así que no nombra más que malvados! Todo está mezclado, como toda su actitud, lo que aumenta la confusión generalizada. Pero es extremadamente interesante ver que hay este movimiento, y estoy seguro que ya no se detendrá. ¿Por qué? Porque estos obispos ven dónde está la verdad, no cederán. Ellos serán molestados, serán arrinconados, porque están en el sistema, pero ya no cederán. Igualmente estos sacerdotes que han descubierto la misa antigua, harán todo lo que puedan, serán molestados, arrinconados, pero la conservarán. Son trozos de la batalla ganados.
Ante nosotros todavía hay grandes combates. Pero, en medio del desastre que es para desesperarse verdaderamente, incluso para perder la fe, ¡no hay que desesperar! Esta Iglesia es la del Buen Dios, ella ha sido transformada en un campo de batalla inconcebible, inaudito, pero vemos, y esta es justamente nuestra historia, la de cuarenta años de nuestra Fraternidad, vemos cómo el Buen Dios está con nosotros. Cómo nos sostiene, cómo nos bendice, a través de todas las miserias, las desgracias que podemos tener, que pueden hacernos sufrir. A pesar de todo el Buen Dios está allí; por encima de estas miserias humanas, hay en esta fe y en esta obra de fe que crece. A pesar de todo él se nos impone discretamente, gentilmente, en nuestro trabajo de todos los días. Y nos invita a continuar.
Evidentemente estas son situaciones extremadamente graves. Y ustedes tienen también la obligación de aferrarse a los textos que son sanos y santos. Los dos. Todas estas encíclicas de los Papas hasta el Concilio. Es un alimento que los protege contra todas estas locuras derramadas actualmente por todas partes. ¡Es inconcebible las tonterías que pueden decirse! Y de todos lados. Humanamente, uno puede preguntarse cómo podemos salir de esto. ¡Pero no se trata de un combate humano! ¡Y nuestros medios, son los medios sobrenaturales! Y verdaderamente, si la Fraternidad continúa, es porque ella está fundada sobre estos medios sobrenaturales, y antes que nada, ustedes lo saben, sobre la misa y también sobre la Santísima Virgen. Estos dos elementos son como los tesoros que nos dio Mons. Lefebvre. La misa, el sacerdocio, con esto todo el esplendor de Nuestro Señor, lo que llamamos su Reinado social, y luego la Santísima Virgen. Y todo simplemente, si continuamos así, estamos en la verdad. No es necesario preocuparse, el Buen Dios está allí. Y lo muestra todos los días. Hay que continuar.
No se preocupen todo el tiempo con estas cuestiones: “¿Habrá o no acuerdo?” ¡Yo mismo no sé nada! Ya veremos. No cederemos, esto yo lo sé, con la gracia de Dios. [O miente Mons. Fellay o mintieron los 3 Obispos que dijeron al Superior General, el 2012, lo siguiente: "Por más que se niegue, este deslizamiento es inevitable. ¿No se ven ya en la Fraternidad los síntomas de esta disminución en la confesión de la Fe?". La verdad es que la FSSPX ha cedido y muchísimo, sobre todo desde el 2012. Además de la notoria decadencia del espíritu de lucha en la Fraternidad, la nunca retractada Declaración Doctrinal de Mons. Fellay, en particular, es una cesión gravísima y, por lo mismo, una propia y verdadera traición] ¡Que Él venga en nuestra ayuda! Pero poco a poco vemos el trabajo que se desarrolla con el tiempo, esta crisis despierta al pequeño número. Oremos por esta intención. Y para terminar, ¡gracias a Monseñor Lefebvre! Hay que tenerle una gran gratitud, no olvidarlo. Y gracias también a todos aquellos que mantienen esta obra, a ustedes también, queridos fieles.
Para mantener el carácter propio de la conferencia, se mantuvo el estilo hablado.
(Fuente: FSSPX / MG - Transcripción, título, subtítulos y referencias: DICI Nº 342 de 14/10/16)

sábado, 15 de octubre de 2016

COMENTARIO ELEISON Número CDLXXXIII (483) - 15 de octubre de 2016


Angustia de los Católicos

¿Qué desea el Señor Dios que usted y yo hagamos?
Lo que podamos, no lo que no podamos.
Un mundo que quiere cada vez menos de Dios, desgasta a los Católicos constantemente. He aquí otro clamor de un lector:
Me pregunto, ¿cómo es posible mantener la Fe en la situación general que vive la Iglesia hoy, con su absoluta falta de pastores? Durante unos meses fuimos a la Fraternidad San Pío X y en ese tiempo hemos aprendido lo que significa el valor de la Tradición. Hemos investigado la historia de la lucha de Monseñor Lefebvre y vimos también cómo está siendo traicionado. Seguimos a la “Resistencia” a través del sitio de internet Non Possumus. Durante unos meses fuimos engañados por el Padre C. quien la llama “Desistencia”. Nos desengañamos y salimos del grupo. Ahora estamos sin poder ir a la FSSPX porque insisten en incluirnos en ciertas actividades, encuentros de acólitos, y demás. Nos preguntan datos personales y nos mandan matrimonios altamente comprometidos con la FSSPX para averiguar cosas. La mayoría del tiempo la pasamos tratando de no decir cosas que nos impedirían recibir la Santa Comunión como le sucede a algunas personas porque están en contra del Papa Francisco o por estar con la “Resistencia”. Ahora estamos yendo a la Iglesia Maronita Católica donde al menos la Consagración es válida. Pero estamos decepcionados al observar que ellos aceptan al Concilio Vaticano II en general y me han pedido que permita a mis hijas ser monaguillas. Me he negado, y me dicen “todos somos hijos de Dios” y otras cosas parecidas para que no discrimine contra mujeres sirviendo en el altar.
No tengo con quien confesarme. Estoy en una lucha muy grande en mi trabajo donde no dejo de hablar de Dios y de lo que está pasando, a pesar de que la escuela es laica y laicista, por lo que el personal todo es empleado del Estado. Siguiendo su consejo de retirarnos a las sombras para prepararnos para el descenso a las catacumbas, me he vuelto precavido de los con tactos sociales, pero es muy difícil luchar solo. Ahora estamos en contacto con gente de la TFP (Tradición, Familia y Propiedad). No estoy seguro de cuál es su doctrina. ¿Qué podemos hacer? La lucha se me está haciendo muy pesada. En una escuela en la que trabajo sé que hay un profesor masón. Aunque es una escuela del estado, toda la orientación de la misma es religiosa pero en un sentido deísta, es decir sin Cristo. ¿Qué puedo hacer? En este país no queda nada, y estamos desesperados.
Le respondí, entre otras cosas, que cuando la Iglesia está siendo llevada por el Camino de la Cruz para ser crucificada, como está pasando hoy, entonces la única manera de no tener que llevar una astilla de esa Cruz es no ser un Católico. Obviamente este lector quiere permanecer católico para que él y su familia lleguen al Cielo. Entonces, él no debería estar sorprendido de encontrarse sufriendo a causa de las astillas de la Cruz de Nuestro Señor. Debería preocuparse verdaderamente cuando se encuentre cómodo en el mundo que lo rodea.
En cuanto a su lugar de trabajo, no hay mucho que pueda hacerse. Los contactos sociales deben ser mantenidos con oración, caridad y ejemplo, porque nosotros seres humanos somos animales sociales, pero que nuestra limitada energía y recursos no se agoten tirando perlas a los cerdos. Nuestro Señor nos dice no condenar si no queremos ser condenados pero Él también nos dice discernir entre lobos y verdaderos pastores (Mt.VII,15). Entonces, un Católico está obligado a ejercer su mejor juicio sobre la variedad de sacerdotes y laicos con los que él se encuentra en el caos de la Iglesia de hoy. Y en cualquier caso, un padre de familia debe hoy dirigir a su familia en el rezo de los cinco Misterios del Rosario familiar cada noche (o mejor, cada mañana). Eso asegurará que Nuestra Señora proteja a su familia como solamente Ella puede hacerlo, a través de los graves eventos que yacen dela nte de nosotros.
Kyrie eleison.

viernes, 14 de octubre de 2016

HACIA EL ACUERDO: MONS. FELLAY SE ENCONTRÓ CON FRANCISCO Y SE REUNIÓ CON EL CARD. MÜLLER

Fuente: DICI (medio informativo oficial de la FSSPX)


Mons. Fellay se ha reunido con el cardenal Müller
14-10-2016  
El jueves 13 de octubre de 2016, Mons. Bernard Fellay, Superior general de la Fraternidad San Pio X, se reunió con el cardenal Gerhard Ludwig Müller, Prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe. Estuvo acompañado del P. Alain-Marc Nély, segundo asistente general de la Fraternidad, estando impedido el P. Niklaus Pfluger, primer asistente general.
El cardenal Müller estuvo acompañado de Mons. Luis Ladaria Ferrer S.J., secretario de la Congregación para la doctrina de la Fe, y de Mons. Guido Pozzo, secretario de la Comisión pontifical Ecclesia Dei.
Poco antes de esta reunión, el Superior general saludó brevemente al papa Francisco en la Casa Santa Marta.

Prevista desde hace tiempo, esta reunión con el Prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe -que es la segunda después de la del 23 de septiembre de 2014- se inscribe en el marco de las relaciones que la FSSPX siempre ha mantenido con las autoridades romanas, en particular estos últimos años por las conversaciones doctrinales que han tenido lugar en los diversos seminarios de la Fraternidad, y que continuarán en los próximos meses.

lunes, 10 de octubre de 2016

MÁS SOBRE LA LIBRERÍA DEL DISTRITO ALEMÁN DE LA FSSPX

Habíamos informado previamente  acerca del cambio de actitud de la FSSPX sobre la Madre Teresa de Calcuta. En su librería Sarto, la FSSPX estuvo promoviendo el libro “Komm sei mein Licht” (Ven, sé mi luz) afirmando lo siguiente:

Comentario de la casa de edición Sarto: la Madre Teresa es frecuentemente considerada como a favor de la libertad religiosa, sin embargo esto no corresponde en absoluto a la verdad: Este libro informa de manera auténtica y con muchos textos originales la vida y actividad de la madre Teresa. Después de su muerte, el mundo Católico se sorprendió al darse cuenta del abandono a Dios que experimentó la Madre Teresa por 40 años, similar al de San Juan de la Cruz…” FUENTE (en caché)
Sarto también pone a disposición de los fieles este libro: “Para las madres. dominar la vida cotidiana con Dios”, en el cual:

“Holly Pierlot decidió domar el caos cotidiano en casa. La madre de 5 hijos hizo un descubrimiento inesperado: las órdenes religiosas pueden ser también una fuente de fortaleza para las madres. Ella se inspiró en la vida de las hermanas de la Beata Teresa de Calcuta para encontrar un estilo de vida armonioso…FUENTE
Además en Sarto puede usted encontrar la premiadísima película “De Dioses y hombres”, ganadora del Gran Premio del Jurado de Cannes y el Premio del Jurado Ecuménico del mismo festival.
Este Jurado Ecuménico fue fundado “en 1974 por católicos y protestantes presentes en el festival de Cannes, que decidieron entregar juntos un premio ecuménico a una película del concurso oficial, para promover películas de cualidad artística al servicio de un mensaje”.


Sarto describe la película en estos términos:
“Hasta mediados de los años noventa un grupo de monjes franceses en su monasterio en las montañas del Magreb en Argelia logran vivir con la población musulmana en coexistencia pacífica a pesar de los diferentes órdenes sociales. Cuando unos trabajadores croatas fueron degollados no lejos del monasterio, el terror se apodera de los hombres. Durante la noche de Navidad, el líder de la banda entra al monasterio y pide al abad medicinas y un doctor para sus soldados heridos. El abad se niega. La situación se agrava”. FUENTE
La película termina con el testamento espiritual del Abad Christian de Chergé, escrito al enfrentar la muerte. Este testamento dice: “Yo podré, si Dios quiere, sumergir mi mirada en la del Padre para contemplar con Él a sus hijos del islam tal y como Él los ve, iluminados de la gloria de Cristo, frutos de su Pasión”.  FUENTE

domingo, 9 de octubre de 2016

COMENTARIO ELEISON Número CDLXXXII (482) - 08 de octubre de 2016

Sedevacantismo, Nuevamente – II
La Iglesia que los sedevacantistas intentan salvar
A límites humanos se esclavizan, a decir verdad
Para cualquier alma Católica que se da cuenta hoy de la gravedad de la crisis en la Iglesia y que agoniza por ello, la simplicidad del sedevacantismo desechando como inválidos a la Iglesia y a los Papas del Vaticano II puede volverse una seria tentación. Peor aún, la aparente lógica de los argumentos eclesiavacantistas y sedevacantistas puede tornar esa tentación en una trampa mental que en el peor de los casos conduce a un Católico a perder completamente su fe. Es por eso que estos “Comentarios” retornarán con más detalle al principal argumento de la variedad de argumentos expuestos por MonsS en su artículo de 1991 mencionado aquí la semana pasada. He aquí nuevamente ese argumento:
Mayor: la Iglesia Católica es absolutamente indefectible (tiene la garantía de Dios mismo de que Ella durará hasta el fin del mundo. Cf. Mat. XXVIII, 20). Menor: Pero la Iglesia Conciliar o Novus Ordo, abrumada por el neo-modernismo y liberalismo, representa una absoluta defección. Conclusión: la Iglesia Novus Ordo es absolutamente no Católica y sus Papas son absolutamente no Papas. En otras palabras, la Iglesia es absolutamente blanca mientras que la Neo-Iglesia es absolutamente negra, así que la Iglesia y la Neo-Iglesia son absolutamente diferentes. Para mentes que gustan de pensar en blanco y negro sin nada entre los dos, este argumento posee mucha atracción. Pero para mentes que se dan cuenta que en la vida real las cosas son a menudo grises o una mezcla de negro y blanco (sin que el negro deje de ser negro o el blanco deje de ser blanco), el argumento es demasiado absoluto para ser verdad. Así, en la Mayor hay una exageración de la indefectibilidad de la Iglesia y en la Menor hay una exageración de la defección de la Neo-Iglesia. La teoría puede ser absoluta pero la realidad raramente es absoluta. Miremos a la indefectibilidad y a la defección Conciliar, como ellas son en la realidad.
En cuanto a la Mayor, los sedevacantistas frecuentemente exageran la indefectibilidad de la Iglesia tanto como ellos frecuentemente exageran la infalibilidad del Papa, porque eso es lo que ellos precisan para apoyar su horror emocional sobre lo que ha devenido la Iglesia Católica desde el Concilio. Pero en la realidad así como esa infalibilidad no excluye grandes errores de algunos Papas en la historia de la Iglesia, y solamente aplica cuando el Papa está, sea Ordinariamente diciendo lo que la Iglesia siempre ha dicho, o Extraordinariamente, está involucrando todas las cuatro condiciones de la definición de 1870, así la indefectibilidad de la Iglesia no excluye absolutamente algunas enormes defecciones en momentos dados de la historia de la Iglesia tales como los triunfos del Islam o del Protestantismo o del Anticristo (Luc. XVIII,8), sino que sólo excluye de modo absoluto una defección total, o un fracaso total (Mat. XXVIII,20). Así, la indefectibilidad no es tan absoluta como MonS lo pretende.
En cuanto a la Menor, es verdad que la defección del Conciliarismo es considerablemente más grave que la del Islam o la del Protestantismo, porque ésta golpea a la cabeza y al corazón de la Iglesia en Roma, que éstos no hicieron. Sin embargo, aún medio siglo de Conciliarismo (1965 a 2016) no ha hecho que la Iglesia defeccione o falle totalmente. Por ejemplo, Monseñor Lefebvre – y él no estaba solo – mantuvo la Fe en alto desde 1970 hasta 1991, sus sucesores hicieron lo mismo, más o menos, desde 1991 hasta 2012, y la asediada “Resistencia” sostiene todavía la línea de Monseñor, y antes de que la Iglesia humanamente colapse en un futuro no muy lejano, incuestionablemente su indefectibilidad será divinamente salvada, justo como antes del fin del mundo (Mat. XXIV, 21–22). Así, el Conciliarismo como una defección de la Iglesia tampoco es tan absoluta como MonsS lo pretende.
Entonces este silogismo necesita ser reestructurado. Mayor: la indefectibilidad de la Iglesia no excluye enormes defecciones sino solamente una total defección. Menor: el Vaticano II fue una defección enorme de la Iglesia pero no total (aún si Católicos conscientes de su peligro deben totalmente evitarlo por temor de contaminación). Conclusión: la indefectibilidad de la Iglesia no excluye al Vaticano II. Brevemente: la Iglesia de Dios es más grande que todas las maldades de Diablo o del hombre, incluso el Vaticano II. La defección Conciliar puede muy bien ser de una gravedad sin precedente en toda la historia de la Iglesia, pero la indefectibilidad de la Iglesia y la infalibilidad de los Papas vienen de Dios y no de los hombres. Como los liberales, los sedevacantistas están pensando humanamente, demasiado humanamente.
Kyrie eleison.

sábado, 8 de octubre de 2016

AGGIORNAMENTO GRADUAL DE LA FSSPX: LAS NOVEDADES DE LA LIBRERÍA "SARTO" DEL DISTRITO DE ALEMANIA

Hemos señalado anteriormente las publicaciones cada vez más liberales de la Librería Sarto de la FSSPX de Alemania. 

Esta vez hemos encontrado que en los anuncios del Misal y del Ritual Romanos (editados, además, por la Fraternidad San Pedro), hablan de “la forma extraordinaria del rito romano”. 

"Ordinario de la Misa para la forma extraordinaria del rito romano. Dondequiera que la Santa Misa es celebrada de acuerdo a la forma extraordinaria del rito romano, es una gran ventaja dar a los fieles un misal compacto que facilite su comprensión profunda de los sagrados ritos" [...]

"Ritual Romano para la forma extraordinaria del Rito Romano."

viernes, 7 de octubre de 2016

DE MATTEI: SOBRE LA INEVITABLE GUERRA CIVIL EN EUROPA

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De la invasión migratoria a la guerra civil
Hasta los más reacios comienzan ya a abrir los ojos. Existe un plan organizado para desestabilizar Europa mediante la invasión migratoria. Este proyecto viene de lejos. Desde los años noventa, en el libro 1900-2000. Due sogni si succedono: la costruzione, la distruzione (Fiducia, Roma 1990), describí este proyecto con las palabras de algunos de sus apóstoles, como Umberto Eco y el cardenal Carlo Maria Martini.
Eco escribía: «Actualmente en Europa no nos encontramos ante un fenómeno de inmigración. Asistimos a un fenómeno migratorio (…) y como todas las grandes migraciones tendrá como resultado final una reordenación étnica de los países de destino, un inexorable cambio de costumbres, una hibridación imparable que mutará estadísticamente el color de la piel, cabello y ojos de la población». Por su parte, el cardenal Martini consideraba necesaria «una selección profética» para entender que «el proceso migratorio en acto desde un Sur cada vez más pobre hacia un Norte cada vez más rico es una gran oportunidad ética y civil para una renovación, para invertir el proceso de decadencia consumista que está en Europa Occidental».

HOY ES LA FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO


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Nuestra Señora del Rosario y Santo Domingo. Anónimo. Museo del Prado.


martes, 4 de octubre de 2016

NUEVO VIDEO APÓSTATA DEL PAPA FRANCISCO



Como es habitual, Dios no es mencionado ni una sola vez, y la cruz pectoral es cuidadosamente escondida.
Octubre es el mes del Rosario, pero en este video no hay referencia alguna a esa importantísima devoción. 
Después del fatídico concilio Vaticano II, los modernistas determinaron que octubre sea al mes de la misiones, pero ni siquiera acerca de eso habla el Papa, sino de los periodistas, y lo hace con una voz penosa, acorde con la usual vulgaridad de sus videos.
Dios quiera librarnos pronto de este horroroso pontificado.


***
Sobre los amos de la prensa mundial -quienes, por cierto, son grandes amigos del Papa Francisco- leer este buen artículo publicado hoy en el sitio "Adelante la Fe".

sábado, 1 de octubre de 2016

COMENTARIO ELEISON Número CDLXXXI (481) - 01 de octubre de 2016


Sedevacantismo, Nuevamente – I

La Iglesia Católica nunca puede totalmente fallar,
Pero parcialmente puede severamente enfermar.
Puede fastidiar a cierto número de lectores de estos “Comentarios” si éstos vuelven con el tema de los Papas Conciliares no siendo Papas en lo absoluto, pero la reciente traducción al francés de un artículo de 1991 en inglés, muestra cómo los argumentos en favor del sedevacantismo necesitan repetidamente demostrarse como no siendo tan concluyentes como aparentan. Los liberales no necesitan tal demostración porque para ellos el sedevacantismo no es tentación. Sin embargo, hay almas católicas selectas sacadas por la gracia de Dios fuera del liberalismo y llevadas hacia la Tradición católica, para las cuales el sedevacantismo se vuelve positivamente peligroso. Al Diablo no le importa si perdemos nuestro balance hacia la derecha o hacia la izquierda, con tal que perdamos nuestro balance.
Pues, en verdad, el error del sedevacantismo puede ser en teoría un error no tan profundo ni tan grave como el de la pudrición mental universal del liberalismo, pero en la práctica, ¿cuán frecuentemente uno observa que las mentes se cierran de golpe con el sedevacantismo? Y, que lo que comenzó como una opinión aceptable (¿qué Católico puede decir que las palabras y hechos del Papa Francisco son católicos?) tiende a volverse una certeza dogmática inaceptable (¿qué Católico puede juzgar con certeza una cuestión tal?). Y, de allí, a imponerse a sí mismo como el dogma de los dogmas, como si la catolicidad de una persona fuera a ser juzgada de acuerdo a si cree o no que no hemos tenido un Papa real desde, digamos, Pío XII.
Una razón ofrecida en “Comentarios” previos para esta dinámica interna del sedevacantismo frecuentemente observada, puede ser la simplicidad del nudo Gordiano con la cual se zanja un problema agonizante y amenazante de la fe: “¿Cómo pueden estos destructores de la Iglesia ser verdaderos Papas Católicos?”. Respuesta, no son Papas en lo absoluto. “Oh, ¡qué alivio! No tengo que agonizar más”. La mente se cierra de golpe, el sedevacantismo debe ser compartido como si fuera el Evangelio con quienquiera que escuche (o no escuche) y, en el peor de los casos, puede ser extendido desde los Papas a todos los cardenales, obispos y sacerdotes, de manera que un Católico otrora creyente se transforma en un “home aloner” que deja de asistir a Misa totalmente. ¿Será exitoso en mantener la Fe? ¿Y sus niños? Aquí está el peligro.
Por consiguiente, para mantener nuestra Fe católica en balance y para evitar las trampas tendidas hoy a su derecha y a su izquierda, miremos los argumentos de MonsS en el artículo de 15 páginas arriba mencionado (“MonsS” es una abreviatura que muchos lectores identificarán de inmediato pero que no necesita ser deletreado aquí porque estamos más preocupados por sus argumentos que por su persona). En su artículo al menos él sí piensa y él sí tiene una fe católica en el Papado, de otra manera los Papas Conciliares no serían problema para él. Esta lógica y fe son lo que es mejor en los sedevacantistas, pero ni MonsS ni ellos están trabajando con la imagen completa: Dios no puede dejar ir a Su Iglesia, pero Él puede dejar ir a Sus hombres de Iglesia.
He aquí su argumento en pocas palabras – Mayor: la Iglesia es indefectible. Menor: en el Vaticano II la Iglesia se volvió liberal, lo cual fue una defección mayor. Conclusión: la Iglesia Conciliar no es la Iglesia real, lo cual significa que los Papas Conciliares que dirigieron o siguieron al Vaticano II no pueden haber sido Papas reales.
El argumento parece bueno. Sin embargo, a partir de las mismas Mayor y Menor puede venir una Conclusión liberal: la Iglesia es indefectible, la Iglesia se volvió liberal, entonces yo también, como Católico, debo volverme liberal. Que el sedevacantismo comparta de este modo sus raíces con el liberalismo, debería hacer que cualquier sedevacantista lo piense d os veces . MonsS nota las raíces comunes y las llama “irónicas”, pero son mucho más que eso. Apuntan a que los liberales y sedevacantistas están cometiendo el mismo error, el cual debe estar en la Mayor. De hecho ambos por igual malentienden la indefectibilidad de la Iglesia, tanto como ellos se equivocan en la infalibilidad del Papa. Vean estos “Comentarios” la próxima semana para un análisis más detallado del argumento de MonsS.


Kyrie eleison.