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martes, 7 de agosto de 2018

ARTÍCULO DE MEDIO "PROGRESISTA" SOBRE LA NUEVA CÚPULA DE LA FSSPX



FUENTE (hemos extractado el comentario introductorio al artículo de Golias)


La opinión de un enemigo encarnizado de la Tradición

Este artículo apareció en el sitio web de Golias. [Golias es un medio francés al servicio de la herejía modernista y del liberalismo. Hace unos años, Golias publicó un muy acertado artículo sobre el GREC. Nota de NP] Es un análisis del capítulo publicado antes de su clausura. Parece haber sido escrito antes de la reincorporación de Mons. Fellay. Para ellos, su salida no significa en absoluto el final del proceso de ralliement
“Una pequeña revolución -¡horresco referens!- [horroriza contarlo!] sería lo que vive la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), fundada por el Arzobispo Espiritano Cismático, Mons. Lefebvre, luego del Vaticano II. Dirigida después de la muerte del fundador en 1991 por Mons. Fellay -consagrado sin mandato papal- durante casi un cuarto de siglo, este último acaba de ser sacado por el Capítulo General reunido en Ecône (Valais suizo) hasta el 21 de julio. Los católicos extremistas eligieron a un sacerdote italiano, Davide Pagliarani -ordenado por el obispo Fellay en 1996- para presidir la FSSPX durante los próximos doce años.
Inicialmente muy franco-francesa, esta Fraternidad cuenta hoy en día con 637 sacerdotes en todo el mundo (hay 400.000 sacerdotes católicos), por lo que Roma está haciendo todo lo posible para devolver a esta minoría al redil de la Iglesia oficial. El ex Superior General Fellay fue uno de los que -entre los fundamentalistas- querían este acercamiento con -como broche de oro- la posibilidad de una prelatura personal (como el Opus Dei). En esta perspectiva, el "prelado personal" habría sido elegido de por vida y sólo habría obedecido al Papa. Mala suerte: los fundamentalistas estaban divididos sobre esta reconciliación. Por un lado, porque muchos de los cismáticos todavía no han digerido el Concilio, especialmente los textos sobre el ecumenismo, la libertad religiosa y la eclesiología más horizontal instituida por los Padres conciliares (¡incluido Mons. Lefebvre!); por otro lado, porque la "Roma apóstata" (según el vocabulario específico de estos extremistas) está hoy dirigida, según ellos, por un peligroso progresista que quiere relativizar la doctrina inmutable sobre el matrimonio (entre otras). Si bien Francisco reconoció la validez de los sacramentos de la Reconciliación y del Matrimonio conferidos por los sacerdotes de la FSSPX en el marco del Año Santo Extraordinario 2015-2016, esto no fue suficiente ni para Mons. Fellay, de 60 años, ahora prejubilado.
El nuevo triunvirato lefebvrista está compuesto, pues, por el Superior General Pagliarani y dos asistentes: el obispo de Galarreta -también ordenado sin mandato pontificio por Mons. Lefebvre y reacio a ceder sobre el Concilio- y  el sacerdote francés Bouchacourt, antiguo rector de Saint-Nicolas-du-Chardonnet (París), iglesia anexada y ocupada por la FSSPX desde 1977, menos cerrado que su compañero asistente. Un signo particular de este trío: los tres han ejercido sus talentos... en Argentina. ¿Y quién era entonces Cardenal Arzobispo de Buenos Aires? Mons. Bergoglio y luego Mons. Poli, una creatura bergogliana que ayudó a la FSSPX a obtener las diferentes autorizaciones oficiales para poder trabajar legalmente en territorio argentino. Así que las cosas son más complejas. Por supuesto, la reconciliación Roma-Ecône sufrió un golpe con estas elecciones. Pero la puerta no está cerrada. La FSSPX ahora se enfoca más en las relaciones interpersonales, apostando por el conocimiento mutuo de los distintos protagonistas (Francisco y la dirección fundamentalista) para hacer avanzar su expediente. La exclusión de Mons. Fellay no es un rayo en el cielo azul. Fue más bien su ambivalencia, si no su ambigüedad, lo que fue sancionado por sus camaradas. Pero no se equivoquen: el diálogo no se rompe con la elección de estos nuevos jefes. Por el contrario, la FSSPX cree que está en posición de avanzar su dossier de manera más efectiva con personas que han conocido al Obispo de Roma en otro tiempo. Es verdad que con el poder romano, uno debe esperar todo."