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viernes, 28 de agosto de 2015

DOMINICOS DE AVRILLÉ: LA VERDAD SOBRE LA FUNDACIÓN DE STEFFESHAUSEN - ANEXO 4

VER ENTRADA: LA VERDAD SOBRE LA FUNDACIÓN DE STEFFESHAUSEN ACÁ.
                                                        ANEXOS
4. La cuestión de las escuelas
De acuerdo a Mons. De Galarreta, el hecho de haber abierto un colegio en Avrillé podría justificar el deseo de ciertos Padres de partir para fundar una nueva rama. Expliquemos esto.
Nuestras constituciones prevén explícitamente la posibilidad de tener escuelas apostólicas y colegios dependientes de un convento (ver textos más adelante). Las “pequeñas escuelas” han existido en nuestra Orden desde su origen. Habitualmente había, en cada provincia de nuestra Orden, una escuela apostólica (en 1920, 18 provincias sobre 21 en Europa tenían una escuela apostólica).
Algunas precisiones sobre la Residencia Santo Tomás de Aquino. Ésta solamente ocupa a una parte de los Padres del convento. El “priorato” donde se encuentran los salones de clase de la Residencia Santo Tomás de Aquino es una propiedad vecina situada a unos trescientos metros del convento. Tiene su propia capilla. Los dormitorios están situados a algunos cientos de metros del convento. Solo el refectorio está situado en la hotelería del convento, cerca, pero en el exterior.
La mayoría de los conventos dominicos están situados en las ciudades, a causa del apostolado que nos es propio. Los hermanos del convento de Saint-Jacques en París, viviendo Santo Domingo, ¿se quejarían de estar situados en pleno corazón de la Universidad y de sus diversos colegios? Les era imposible salir del convento sin encontrarse una multitud de estudiantes. Y recordemos que en esta época, comúnmente se entraba a la Universidad a la edad de 14 años. Esto no molestó, al parecer, ni a san Alberto el Grande, ni a Santo Tomás de Aquino, ni a tantos otros religiosos eminentes.
No es porque tenemos un colegio en Avrillé que nosotros queremos que lo haya en cada convento. Es evidente que no hubiera habido un colegio en la fundación que nosotros queríamos hacer en Steffeshausen.
Por otro lado, a pesar de la ausencia de los Padres que nos dejaron, nosotros continuamos las actividades de predicación que teníamos antes de que existiera la Residencia Santo Tomás de Aquino, bajo sus diversas formas: retiros (incluso agregamos retiros para los estudiantes), Tercera Orden (cinco Fraternidades que se desarrollan en Francia, igualmente desarrollos en el extranjero), jornadas de estudios, Le Sel de la Terre, conferencias (comenzamos un nuevo ciclo de conferencias de apologética), peregrinaciones, predicaciones diversas en prioratos, etc. Es suficiente leer la “crónica” de la Carta de los dominicos de Avrillé que aparece cada trimestre.
Subrayamos, para concluir, que así como la presencia de una escuela o un colegio están previstos en nuestras constituciones, así también la dependencia de un convento respecto de un obispo es extraña a nuestras constituciones y a su espíritu.

(Para leer las Constituciones de los dominicos con respecto a las escuelas, favor de ver el original aquí.)