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sábado, 5 de julio de 2014

FUERON SEIS MILLONES


Y un poco más (bajaron de los anteriores doce millones), los rosarios contabilizados esta vez por Menzingen

"Por el retorno de la Tradición en la Iglesia" (Menzingen)


"Por el retorno de Roma a la Tradición católica" (Sudamérica)




Decía en el momento del lanzamiento de esta “Cruzada” el Padre Girouard de la verdadera y resistente FSSPX:

“Finalmente, Monseñor Fellay anuncia a todo el mundo que está lanzando una nueva Cruzada del Rosario, ¡la cuarta Cruzada! Es normal que lo haga de vez en cuando, pues él es un General: “En este contexto dramático nos parece muy necesario lanzar una nueva cruzada en el mismo espíritu que las precedentes, teniendo ante nuestros ojos los pedidos y las promesas del Corazón Inmaculado de María tal como fueron expresadas en Fátima, pero insistiendo sobre todo en esta oportunidad sobre su carácter universal”. Debemos poner todo nuestro corazón, toda nuestra alma en esta nueva cruzada: no debemos contentarnos con la recitación diaria del rosario, sino que debemos cumplir cuidadosamente el segundo punto pedido por nuestra Señora, que es la penitencia. Oración y penitencia. Penitencia, entendida ciertamente como la aceptación de ciertas renuncias, pero sobre todo como la realización fidelísima de nuestro deber de estado. ¡Pues llegó! ¡Sabíamos que venía! Pero no la esperábamos con alegría y entusiasmo, sino más bien con un sentido de premonición, a la luz de todos los males que siguieron a las tres previas: el Motu Proprio del 2007 que relega oficialmente a la verdadera Misa a segundo rango; la suspensión en el 2009 de todos los efectos canónicos a los cuatro obispos sobrevivientes del Decreto de Excomunión del 2012; la propuesta de Roma de septiembre de 2011 para el reconocimiento canónico y la Prelatura personal, y las negociaciones que siguieron hasta junio de 2012, especialmente el desastroso Capítulo General de 2012. Entonces, cuando Monseñor Fellay nos dice que la nueva cruzada será hecha “en el mismo espíritu que las precedentes”, debemos preguntarnos, con angustia, qué nos sucederá cuando termine…”

“Entonces ¿hemos ido del elevado objetivo de 25 millones de Rosarios en la tercera Cruzada, a solo cinco millones esta vez? ¿Qué pasa aquí? ¿Se dio cuenta Monseñor Fellay que desde el branding en la Fraternidad, ha perdido algo de apoyo? ¿Teme no poder conseguir más de cinco millones? ¿Se da cuenta que muchos de los fieles que no pueden dejar las capillas y escuelas de la neo-FSSPX por motivos graves, siguen siendo fieles a la obra de Monseñor Lefebvre, y que no lo seguirán en sus nuevos intentos, aunque parezcan píos”.

Ahora Menzingen ha superado sus previsiones, llegando a los ¡seis millones! ¡Qué buen número!, ¿no? Qué evocador, sobre todo para ciertos hermanos mayores de Monseñor Fellay…Francisco no podrá sino apreciar este resultado.



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