Volvemos a reproducir la entrevista realizada al Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, Monseñor Bernard Fellay, por la cadena norteamericanaCatholic News Service. Creemos que es conveniente para poder analizar y comparar en relación con la anterior entrevista a Monseñor Williamson, esta posición completamente opuesta y claramente conciliadora con la Roma modernista, por parte de Mons. Fellay, que se explaya ambiguamente sobre el Concilio, la libertad religiosa o la crisis de la Fraternidad, entre otros temas. Las maneras acompañan las palabras de tal modo que es muy difícil no comprender el mensaje que allí se está dando. Tal vez lo diga mejor Nicolás Gómez Dávila de esta forma: “El cristianismo progresista se halla tan listo a pactar con el adversario que el adversario no halla con quien pactar”.
Este blog está dedicado a María Corredentora y Mediadora de todas las Gracias
martes, 26 de febrero de 2013
CUANDO LA FE ESTÁ EN PELIGRO, TENEMOS EL DEBER DE HABLAR.- DOMINICOS DE AVRILLÉ.
CARTA TRIMESTRAL DE LOS DOMINICOS DE AVRILLÉ, N° 64, DIC 2012-ENE. 2013
El
blasón dominico representa un espacio color blanco adentrándose en un fondo
negro. ¿Podría explicar el significado?
Este espacio blanco representa la verdad que expulsa las
tinieblas del error, como un ejército de hierro que como punta de lanza penetra
las masas enemigas. En efecto, nuestra Orden fue querida por la Divina
Providencia para ejercitar el ministerio de la predicación doctrinal, para
enseñar la verdad. Su divisa es Veritas
y el papa Honorio III, quien aprobó la Orden en 1216, pidió a los dominicos que
fueran “verdadera luz del mundo –vera mundi
lumina”.
Pero la luz no puede
brillar sin ahuyentar a las tinieblas. Si queremos esclarecer las
inteligencias, es necesario denunciar los errores, especialmente los errores de
la hora presente. En una obra como la Suma
teológica de Santo Tomás de Aquino, uno se apercibe que la exposición de
los errores y su refutación (en las objeciones y las respuestas a las
objeciones) tienen tanto lugar, si es que no más, que la exposición de la
verdad (hay 10,000 objeciones en la Suma).
Es por eso que, afanándonos en enseñar la verdad, debemos
denunciar los errores que amenazan las inteligencias católicas de este comienzo
de siglo 21, notablemente los de la Iglesia conciliar. Porque, como dijo Ernest
Hello:
"Quienquiera que ama la verdad aborrece el
error y este aborrecimiento del error es la piedra de toque mediante la cual se
reconoce el amor a la verdad.
Si no amáis la verdad, podréis decir que la amáis e incluso hacerlo creer a los demás; pero estad seguros que, en ese caso, careceréis de horror a lo que es falso, y por ésta señal se reconocerá que no amáis la verdad" . Ernest Hello.
Si no amáis la verdad, podréis decir que la amáis e incluso hacerlo creer a los demás; pero estad seguros que, en ese caso, careceréis de horror a lo que es falso, y por ésta señal se reconocerá que no amáis la verdad" . Ernest Hello.
Entre
los errores actuales, ustedes sitúan los de la “Iglesia conciliar”. Estos errores
¿Están contenidos en el mismo Concilio Vaticano II o vienen de una mala
hermenéutica (interpretación)?
La crisis en la Iglesia viene
del Concilio mismo. Si leemos la historia del Concilio, por ejemplo El Rhin desemboca en el Tíber de Ralf
Wiltgen, se ve que un partido liberal y modernista ha tomado la dirección del
Concilio con la aprobación al menos tácita de los papas Juan XXIII y Paulo VI.
Es por eso que el Concilio produjo textos infestados de liberalismo y de
modernismo. No obstante, el error está frecuentemente más o menos disimulado,
porque los modernistas saben muy bien esconderse, como lo hizo notar San Pio X:
“Tal página de su obra podría estar firmada por un católico; den vuelta a la
página y creerán leer a un racionalista”. (Encíclica Pascendi)
Denos
algunos ejemplos de errores en los textos del Concilio.
Como lo hizo notar Monseñor Lefebvre, el Concilio retomó los
tres grandes errores de la Revolución llamada francesa (libertad, igualdad,
fraternidad) bajo una forma “eclesiástica”: libertad religiosa –colegialidad –
ecumenismo. Estos son los documentos del magisterio anterior que los condenan:
-La libertad religiosa afirmada por Dignitatis humanae ha sido condenada por los papas Gregorio XVI (Mirari vos), Pio IX (Quanta cura), Leon XIII (Immortale Dei), san Pio X (Vehementer nos) y Pio XI (Quas primas).
La colegialidad contenida en Lumen gentium n° 22 (aunque corregido por la Nota praevia) es contraria a la enseñanza del Concilio Vaticano I (Pastor aeternus) sobre el poder supremo
del papa.
-El ecumenismo y el diálogo interreligiosos preconizados por Unitatis redintegratio y Notra aetate, son condenados por Pio IX
(Syllabus n° 16 y 17), León XIII (Satis cognitum) y Pio XI (Mortalium animos).
En el fondo de estos errores se encuentra la doctrina
masónica del humanismo: todo debe estar centrado en el hombre (ya no en Dios).
Este error está expresado en Gaudium et
spes (“todo en la tierra debe ser ordenado al hombre como su centro y su
cúspide); esto ha sido condenado por Pio IX en el Syllabus. Es por eso que el futuro papa Benedicto XVI dijo
justamente que Gaudium et spes puede
ser considerado como “una revisión del Syllabus
de Pio IX, una suerte de contra-Syllabus”.
Por
lo tanto el papa Benedicto XVI propone una hermenéutica de la continuidad entre
el pasado de la Iglesia y el Vaticano II. ¿Qué piensa de esto?
El mismo papa describe esta hermenéutica como aquella de “renovación
dentro de la continuidad del único sujeto-Iglesia, que el Señor nos ha dado; es
un sujeto que crece en el tiempo y se desarrolla, pero permaneciendo siempre el
mismo, único sujeto del pueblo de Dios en camino”.
Por consecuencia, esta hermenéutica permite enseñar una
doctrina contraria a la anterior, desde el momento que quien enseña está en
continuidad (es decir que es el sucesor) del que enseñó la doctrina precedente.
¡El papa actual pudo enseñar el contrario del Syllabus!
Esto es conforme al pensamiento modernista según el cual el
magisterio debe transmitir la experiencia religiosa del pueblo cristiano,
experiencia que cambia con las épocas.
Pero la concepción católica del magisterio es completamente
diferente, el magisterio debe transmitir la misma
doctrina, que es la que recibió de Nuestro Señor “en el mismo sentido y el
mismo pensamiento (in eodem sensu eademque
sententia)” (Vaticano I).
Pero
el papa nos pide adherirnos al Vaticano
II. ¿No debemos obedecerlo?
POR SUPUESTO QUE NO. El mismo San Pablo responde en la
Epístola a los Gálatas (1,8): “Si cualquiera, sea yo o un ángel del cielo, os predica
otro Evangelio que el que nosotros os hemos anunciado, sea anatema”. Y también
San Pedro dice: “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hechos 5,
29).
La nueva misa y la enseñanza del Vaticano II ponen en
peligro nuestra fe haciendo adoptar una mentalidad modernista y favoreciendo la
herejía protestante. Por lo tanto, no podemos aceptarlos, porque nuestra fe es
nuestra posesión más preciada, ella es la que nos salva.
Respecto
del papa y de la jerarquía, ¿debemos adoptar una actitud de defensa pasiva
esforzándonos por conservar la Tradición y contentándonos con emitir algunas
observaciones respetuosas y discretas, o hay que ser más ofensivos?
CUANDO LA FE está en peligro, tenemos el deber de hablar
para salvaguardar el bien común de la Iglesia. Monseñor Lefebvre supo practicar
la ofensiva: por sus palabras (por
ejemplo su Declaración del 21 de Noviembre de 1974, su conferencia de prensa de
diciembre de 1983, sus sermones del 29 de junio en Ecône, etc.) y sobre todo
por sus acciones, continuando con la
ordenación de sacerdotes y consagrando obispos a pesar de la prohibición de la
Roma conciliar. Es verdad que desde hace algún tiempo, este espíritu de combate
ha disminuido bastante y esto se muestra muy dañino: los fieles son cada vez
menos firmes, y la Roma conciliar es cada vez más emprendedora para erosionar y
hacer caer la resistencia católica. Hay que mantener la ofensiva y esto es lo
que quiere hacer nuestra revista Le Sel
de la terre y sus diversas publicaciones, notablemente el Catecismo de la crisis en la Iglesia del
padre Gaudron y La extraña Teología de
Benedicto XVI de Monseñor Tissier de Mallerais.
Ustedes
parecen muy pesimistas. ¿No tiene una palabra de esperanza?
NUESTRA ESPERANZA está en el Inmaculado Corazón de María. Si
el papa al fin cumple con la consagración de Rusia (y sabemos que lo hará, pero
como el Rey de Francia, será tarde), entonces la Santísima Virgen intervendrá
para salvar la Iglesia. Esperando, hay que “resistir firmes en la fe” rechazando
todo compromiso con el enemigo que ocupa la Iglesia. Es la Iglesia Católica quien
tiene las promesas de vida eterna, no la secta modernista que actualmente la
ocupa.
lunes, 25 de febrero de 2013
ENTREVISTA EXCLUSIVA A MONSEÑOR WILLIAMSON PARA SYLLABUS Y NON POSSUMUS
En esta
extensa entrevista exclusiva realizada a Monseñor Richard Williamson en este
mes de febrero de 2013, el Obispo tradicionalista aborda temas como la crisis
de la Fraternidad San Pío X y sus orígenes; el motu proprio del Papa sobre la
Misa tradicional y el levantamiento de las falsas excomuniones –donde admite
haberse equivocado al haber aceptado tales cosas y explica sus razones para
ello-; la abdicación de Benedicto XVI y sus probables causas, y el futuro de la
Iglesia y la Tradición Católica.
No ignoramos
que como siempre sus detractores por ambos bandos –liberales por un lado y
separados o fariseos por el otro- coincidentemente rápidos para condenar a los
demás sin argumentos o con argumentos viciados de un apasionamiento fanatizado,
volverán a arrojar piedras en vez de mirar hacia el verdadero enemigo de Cristo
y la Tradición Católica. Lógicamente, el liberal se siente molesto al ser
puesta en evidencia su falta de combatividad, su tonto llamado al diálogo con
el enemigo (a la manera en que Eva dialogó insensatamente con la serpiente).
Así que la piedra que debió arrojarle al Leviathan de la religión falsificada,
se la arroja al guardián que advierte contra los peligros actuales y futuros.
Todo en nombre de la “obediencia” (la jugada maestra de Satanás).
Por su parte
el eterno protestante que se siente incólume e infalible, siempre ávido de una
presa para satisfacer su desmesurada arrogancia, debería recordar a Nuestro Señor
cuando dijo “El que esté libre de pecado, que arroje la primera piedra”. De
esta manera aceptaría buenamente que es cristiano no el no equivocarse, sino el
saber arrepentirse y rectificar el rumbo hacia la buena meta.
Sabemos
perfectamente que el diablo anda revolviendo el ambiente tradicional para
disgregar completamente la oposición a su obra de destrucción absoluta de la
Iglesia Católica. Sabe que le queda poco tiempo y actúa con frenesí para acabar
con los últimos reductos de la resistencia católica. Por eso suscita enemigos a
diestra y siniestra para con los verdaderos resistentes, y busca confundir a
los buenos que aún no cobran ánimos para manifestarse públicamente.
Damos a
conocer la siguiente entrevista para esclarecimiento de los que desean la verdad
y están dispuestos a luchar –no a rendir las armas por los motivos que
fueren-por Cristo Rey y María Reina.
“Siguiendo a
Nuestro Señor llevemos el estandarte de la Cruz, único signo y única fuente de
salvación” (Mons. Lefebvre).
NON POSSUMUS
SYLLABUS
SYLLABUS
COMENTARIOS DE LA ENTREVISTA DE MONSEÑOR FELLAY A “NOUVELLES DE FRANCE”
THE RECUSANT
Monseñor Fellay es el superior de la FSSPX fundada por Monseñor Lefebvre. El vuelve a Nouvelles de France para hablar sobre las tentativas de acercamiento de la FSSPX con Roma que han marcado el pontificado de Benedicto XVI.
Algunos dicen que usted desea que Roma reconozca el rito ordinario como ilícito ¿podría aclararnos este punto?
“…el nuevo Ordo Missae –si se consideran los elementos nuevos susceptibles de apreciaciones muy diversas, que aparecen en él sobreentendidas o implícitas– se aleja de modo impresionante, tanto en conjunto como en detalle, de la teología católica de la Santa Misa tal como fue formulada por la 20ª sesión del Concilio de Trento…
Concretamente, usted sabe bien que sus reivindicaciones no serán satisfechas de un día para otro.
(comentarios en rojo)
Por Pierre de Bellerive el 15 de feb. 2013 @ 1:08
Monseñor Fellay es el superior de la FSSPX fundada por Monseñor Lefebvre. El vuelve a Nouvelles de France para hablar sobre las tentativas de acercamiento de la FSSPX con Roma que han marcado el pontificado de Benedicto XVI.
« Nouvelles de France » se reivindica a sí misma como de tendencia « liberal conservadora»
Monseñor, apreciaría usted el
hecho de que el último gran acto del pontificado de Benedicto XVI pudiera ser
la reintegración de la Fraternidad Sacerdotal San Pio X?
Por un breve instante, pensé que, anunciando su
dimisión, Benedicto XVI tendría un último gesto hacia nosotros como Papa. No
obstante, veo muy difícil que esto pueda ser posible. Habrá que esperar
probablemente al próximo Papa. Incluso le diré, a riesgo de sorprenderlo, que
hay problemas más importantes para la Iglesia que el de la FSSPX, y de cierta
manera, al arreglarse, el problema de la Fraternidad se arreglará.
Nótese que Monseñor Fellay no rechaza
los términos “apreciaría” y “reintegración” y no excluye un gesto de Benedicto
XVI en este sentido, incluso si encuentra difícil que este gesto suceda. El
gesto hacia la “reintegración” tendrá que esperar probablemente hasta el
siguiente Papa para que suceda. Es implícito que Monseñor Fellay “apreciaría”
tal gesto.
¿Cuál fue el quid de la advertencia de Monseñor Lefebvre en 1989?
“Lo que puede parecer una concesión no es en
realidad sino una maniobra para alejar de nosotros el mayor número de fieles.
Con esta perspectiva es con la que parecen conceder, cada vez un poco más e ir
más lejos. Pero hay que convencer absolutamente a los fieles de que
se trata de una maniobra, que es un peligro ponerse en manos de los obispos
conciliares y de la Roma modernista. Es el mayor peligro que les amenaza. Si
hemos luchado durante 20 años para evitar los errores conciliares, no es para
ponernos ahora en manos de quienes los profesan”.
¿O de su deseo de no querer tener
nada que ver con la iglesia conciliar?:
Somos “suspendidos a divinis” por la Iglesia Conciliar y desde la Iglesia conciliar, de la cual no queremos formar parte. (Julio 29 de 1976, Reflexiónes sobre la
Suspensión a divinis) “…Nosotros no
pertenecemos a esta religión. Nosotros pertenecemos a la religión antigua, la
religión Católica, no a esta religión universal como es llamada hora. Ya no es
la religión Católica…” (Sermón del 29 de Junio de 1976).
“Estaría
muy feliz de ser excomulgado de esta Iglesia Conciliar… Es una Iglesia que yo no reconozco. Yo pertenezco a la Iglesia Católica”.
(Minute 30 julio de 1976)
La cual fue también la posición de la
FSSPX en su conjunto:
“Nosotros nunca quisimos pertenecer a este
sistema que se califica a sí mismo de la Iglesia Conciliar. Ser excomulgados por un decreto de Vuestra
Eminencia… no sería más que la prueba irrefutable de que no lo somos. No
pedimos nada mejor que el ser declarados ex- communione… excluidos de la
comunión impía con los infieles”. (Carta abierta al
Cardenal Gantin, 6 de julio de 1988)
Monseñor Fellay entonces considera
que la FSSPX es “un problema para la Iglesia”. El repite la nueva tendencia
oficial de la FSSPX de no distinguir la Iglesia conciliar de la Iglesia de
Cristo.
Algunos dicen que usted desea que Roma reconozca el rito ordinario como ilícito ¿podría aclararnos este punto?
Estamos muy consientes que es muy difícil
pedirles a las autoridades una condenación de la nueva misa. En realidad, si lo
que deba ser corregido lo fuera, sería un gran paso.
“El Novus Ordo Missae, incluso cuando se dice
con piedad y respeto por las reglas litúrgicas… está impregnado con el espíritu
del Protestantismo. Lleva en sí un veneno peligroso para la fe”. Carta Abierta a los Católicos Perplejos, Monseñor
Lefebvre.
¿Cómo puede ser corregido algo que es
intrínsecamente ponzoñoso? Hace menos de dos meses, Monseñor Fellay calificó la
Misa del Novus Ordo como “mala”. ¿Debemos cohabitar con el mal? ¿Es moral
hacerlo?
¿Cómo es eso?
Esto puede ser realizado por una instrucción de la
Congregación por el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. A fin de
cuentas no es tan complicado. Yo pienso que hay cambios importantes a efectuar
a causa de las graves y peligrosas deficiencias que hacen a este rito
condenable. La Iglesia puede efectuar muy bien estas importantes correcciones
sin quedar mal o perder su autoridad. Pero actualmente noto la oposición de una
parte de los obispos a las legítimas demandas del papa de corregir, en el canon
de la misa, la traducción de “pro multis” por “por muchos” y no “por todos”,
traducción falsa que encontramos en muchos idiomas.
“…el nuevo Ordo Missae –si se consideran los elementos nuevos susceptibles de apreciaciones muy diversas, que aparecen en él sobreentendidas o implícitas– se aleja de modo impresionante, tanto en conjunto como en detalle, de la teología católica de la Santa Misa tal como fue formulada por la 20ª sesión del Concilio de Trento…
Es evidente que el
nuevo Ordo Missae renuncia de hecho a ser la expresión de la doctrina que definió el
Concilio de Trento como de fe divina y católica, aunque la conciencia católica
permanece vinculada para siempre a esta doctrina.
Haría falta un trabajo más amplio para establecer
una evaluación completa de los obstáculos, peligros y elementos destructores,
tanto espiritual como psicológicamente, que contiene el nuevo rito.
(CARDENAL OTTAVIANI, BREVE EXAMEN
CRÍTICO DEL N.O.M.)
¿Cómo es que los Cardenales Ottaviani
y Bacci hicieron eco a Monseñor Lefebvre y De Castro Mayer, al hablar de la
nueva misa como “un alejamiento impresionante de la teología católica” y que incluso
una “evaluación”
de sus errores necesitaría un “trabajo más amplio”, pero para
Monseñor Fellay “a fin de cuentas no es tan complicado” el corregir esa misa?
¿Desea volver sobre el Concilio Vaticano II ?
En lo que concierne al Vaticano II, como en la
misa, nosotros estimamos que es necesario clarificar y corregir un cierto
número de puntos que son, ya sea erróneos o que conducen al error. No obstante,
no esperamos que Roma condene al Vaticano II en poco tiempo. Ella puede
recordar la Verdad, corregir
discretamente los errores salvaguardando su autoridad. Sin embargo, nosotros
pensamos que la Fraternidad aporta su piedra al edificio del Señor denunciando
ciertos puntos litigiosos.
“Creemos poder afirmar, ateniéndonos a la crítica
interna y externa del Concilio Vaticano II, es decir, analizando los textos y
estudiando los resultados de este Concilio, que es, al darle la espalda a la
Tradición y al romper con la Iglesia del pasado, un Concilio cismático”. (Le
Figaro, Agosto 4 de 1976).
“La Iglesia
que afirma tales errores es tanto
cismática como herética. Esta
Iglesia Conciliar por lo tanto, no es Católica” (Julio 29 de 1976, Reflexiones sobre la Suspensión
a Divinis)
Habiendo
esta Reforma nacido del liberalismo, del modernismo, está totalmente
envenenada; sale de la herejía y desemboca en la herejía, incluso si todos sus
actos no son formalmente heréticos. Es pues imposible a todo católico
consciente y fiel adoptar esta Reforma y someterse a ella de cualquier manera
que sea. La única actitud de fidelidad a la Iglesia y a la doctrina católica,
para nuestra salvación, es el rechazo categórico a aceptar la Reforma.
(Declaración del 21 de noviembre de 1974)
¿Por lo tanto, Monseñor Fellay ve
solamente “un cierto número de puntos que son, ya sea erróneos o que conducen al
error”, y cree que pueden ser
corregidos “discretamente”?
Concretamente, usted sabe bien que sus reivindicaciones no serán satisfechas de un día para otro.
Ciertamente, pero
progresivamente lo serán, yo pienso. Llegará un momento donde la situación será
aceptable y podremos estar de acuerdo, aún cuando hoy mismo no parece ser el
caso.
La única base para un acuerdo es
esta:
“Plantearía la
cuestión a nivel doctrinal: “¿Están de acuerdo con las grandes encíclicas de
todos los papas que los precedieron? ¿Están de acuerdo con Quanta Cura de Pío
IX, Immortale Dei, Libertas de León XIII, Pascendi de Pío X, Quas Primas de Pío
XI, Humani Generis de Pío XII? ¿Están en plena comunión con estos papas y con
sus afirmaciones? ¿Aceptan aún el juramento antimodernista? ¿Están a favor del
reinado social de Nuestro Señor Jesucristo?”
Si no aceptan la doctrina de sus antecesores, es
inútil hablar. Mientras no hayan aceptado reformar el Concilio considerando la
doctrina de estos papas que los precedieron, no hay diálogo posible. Es inútil”.
(Fideliter n° 66, nov. dic. De 1988, págs. 12-13).
¿Usted
todavía está de acuerdo con esta declaración, Su Excelencia Monseñor
Fellay?
Usted se ha entrevistado con Benedicto XVI en sus primeros meses de su
pontificado, ¿puede decirnos cuál fue su sentimiento hacia él en ese momento?
Puedo decir que me encontré con un Papa que tenía
un deseo sincero de realizar la unidad de la Iglesia, incluso si no llegamos a
ponernos de acuerdo. Pero créame que pido por él todos los días.
¿Cuál unidad? La única unidad meritoria
es la unidad en la fe. Benedicto XVI nunca ha dejado de expresar su fe y su
deseo de que la Iglesia abrace el espíritu del Concilio que “sale de la herejía
y desemboca en la herejía”. ¿Debemos aplaudir este “deseo sincero” o debemos
huirle?
¿Cuál fue, para usted, el acto más importante de su
pontificado?
Yo pienso que sin lugar a
dudas, el acto más importante fue la publicación del Motu Proprio Summorum
Pontificum que acuerda a los sacerdotes del mundo entero la libertad de
celebrar la misa tradicional. Lo hizo, hay que decirlo, con valor porque tenía
oposiciones. Yo pienso que este acto traerá frutos muy positivos a largo plazo.
Art. 1.— El Misal Romano
promulgado por Pablo VI es la expresión ordinaria de la Lex orandi (Ley de la
oración), de la Iglesia católica de rito latino. No obstante el Misal Romano
promulgado por San Pío V y nuevamente por el beato Juan XXIII debe considerarse
como expresión extraordinaria de la misma Lex orandi y gozar del respeto debido
por su uso venerable y antiguo. Estas dos expresiones de la Lex orandi de la
Iglesia no llevarán de forma alguna a una división de la Lex credendi (Ley de
la fe) de la Iglesia; son, de hecho, dos
usos del único rito romano.
SummorumPontificum
¿Cómo pueden salir frutos positivos de un acto
pontifical que oficialmente mezcla el rito Tridentino de la Santa Misa con el
venenoso Novus Ordo? Cualesquiera que sean las apariencias de Tradición en
cualquiera de sus frutos, ¿no estarán siempre presentes los peligros de una
intoxicación peligrosa?
¿No es peligroso y subversivo alabar
incondicionalmente al Papa por publicar tal acto sin subrayar el veneno que
contiene?
Igualmente, Monseñor Fellay expresa su gratitud al
mismo Papa por suprimir los efectos
de las sanciones canónicas aplicadas a sus obispos después de las
consagraciones de 1988. (Comunicado de Menzingen, 11 de febrero de 2013). (Erróneamente
traducido al inglés, ya que el texto original en francés dice: supprimer les effets des sanctions
canoniques portées contre ses évêques, à la suite des sacres de 1988, y la
traducción en inglés: to
do away with the canonical sanctions that had been imposed on its bishops following
their consecration in 1988). ¿No se creyó siempre que
estas sanciones son inválidas y por lo tanto se requiere una anulación y no un
mero levantamiento de sus efectos?
domingo, 24 de febrero de 2013
POR LO TANTO, SON CÓMPLICES
El artículo
anterior titulado « Nos quierentomar por tontos », ha mostrado que, en las negociaciones entre la
FSSPX y Roma, la fecha del 22 de febrero y el ultimátum divulgados por la
prensa, no son una invención de los periodistas. Son personas dignas de
confianza que han divulgado esta información. Nosotros concluimos que el Padre
Lombardi nos toma por tontos.
Pero he aquí
que apareció un comunicado oficial que acredita y retoma sin pestañear la tesis
del Padre Lombardi:
Comunicado de la Casa general de la FSSPX
Vaticano:
Acerca de rumores difundidos en la prensa
21-02-2013
Este jueves
21 de febrero de 2013, durante una conferencia de prensa, el P. Federico
Lombardi, director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, declaró, en
referencia a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, que la fecha límite del 22 de
febrero (para una respuesta de Mons. Bernard Fellay a la Congregación para la
Doctrina de la Fe – nota de la redacción), adelantada por la prensa, es tan
solo pura hipótesis...
La
afirmación mentirosa del Vaticano es retomada a su vez por la Fraternidad, no
como una simple noticia, lo que ya de por sí hubiera sido muy ambiguo, sino como un comunicado oficial de la Casa general de
la FSSPX. Además, Monseñor Fellay y el padre Lorans han agravado su
situación titulando por su propia cuenta:
« Vaticano : a propósito de rumores difundidos en la prensa »
Pero no es el Vaticano quien lo ha titulado así, sino el mismo Monseñor Fellay. Este es el título del Vaticano: ULTIMAS ACTIVIDADES DEL PAPA, POSIBILIDAD DE MOTU PROPRIO Y RELACIONES CON LA FRATERNIDAD SAN PIO X
Por lo
tanto, es Menzingen quien afirma que son « rumores » y no el
Vaticano. ¿Han observado ustedes como les encanta la palabra “rumor” en
Menzingen?
Menzingen dice que este ultimátum no fue mas que un rumor. Monseñor Fellay, el padre Lorans y el Padre Lombardi están entonces de acuerdo en hacer pasar a Côme de Prévigny y Austremoine por mentirosos. En efecto, son ellos quienes evocaron ciertas fuentes confiables, la fecha y el ultimátum. Monseñor Fellay está de acuerdo en hacer sobreentender, reproduciendo sin comentarios esta mentira, que no hubo nada. Además añade un título por su propia cuenta, afirmando que se trata de rumores. Nosotros pensamos que es un error providencial que aclarará ahora su duplicidad a todo el mundo… Lo ideal sería que las fuentes de Austremoine pudieran testimoniar esta mentira abiertamente o por lo menos que publicaran de manera anónima en internet esta carta de Monseñor Muller y di Noia que contiene el ultimátum.
Para Avec l’Immaculée,
este comunicado oficial pone claramente de manifiesto que :
-Monseñor
Fellay y el Vaticano se han convertido en cómplices, especialistas en cortinas
de humo. Quienes se juntan, se parecen (o dime con quién andas, y te diré
quién eres…)
-Tal como lo hizo el Vaticano, Monseñor
Fellay no duda ni por un momento en hacer pasar a Austremoine y Côme de
Prévigny como unos tontos, como blogueros de pacotilla ávidos de
sensacionalismo adulterado, como cretinos. Ellos lo apreciarán, seguramente…
Una mentira
más para añadir a la lista, pero ésta es muy reveladora porque le hace coro a
la mentira del Vaticano y revela una complicidad perturbadora entre los dos,
una armonía y ¿quién sabe si hasta una fraternidad?
sábado, 23 de febrero de 2013
COMENTARIO ELEISON / Numéro CCXCIII (293) .- 23 de Febrero de 2013
¿LIBERALES INOCENTES?
Hace cuatro semanas los “Comentarios Eleison” contestaron
afirmativamente a la pregunta sobre si el liberalismo es tan horrible como se
supone que es: implícitamente el liberalismo es la guerra contra Dios. Quedaba
la pregunta sobre si los muchos liberales que niegan ser liberales están en lo
cierto cuando lo niegan. La respuesta es seguramente que todos nosotros hoy
estamos tan inmersos en el liberalismo que pocos de nosotros nos damos cuenta
hasta que punto lo somos.
El liberalismo en su sentido más amplio es el hombre que se
libera a sí mismo de la ley de Dios, lo que un hombre hace cada vez que comete
un pecado. Luego en este sentido más amplio todo pecador es un liberal y así
quienquiera admite que él es un pecador debe admitir que es un liberal en este
sentido amplio. Sin embargo, una cosa es romper la ley de Dios mientras uno
sigue admitiendo que Dios es Dios y que su ley es su ley. Tal pecador es
solamente un liberal práctico. Es cosa muy diferente romper la ley de Dios a la
par que uno va negando que Dios sea Dios o que su ley sea su ley. Tal liberal
en principio encarna el liberalismo de los tiempos modernos.
Entra en escena con la Revolución Francesa de 1789. La carta
magna de esa Revolución, la Declaración de los Derechos Humanos, fue efectivamente
una declaración de la independencia del hombre frente a Dios. De ahora en más,
aún cuando cualquier hombre obedeciese a la ley de Dios, lo haría sólo en
virtud de su propia elección y no en virtud de la obediencia a cualquier
mandato o mandamiento de Dios. En esa aparente obediencia él no estaría
comportándose como un liberal en la práctica, pero en el fondo, en todo lo que
él haría, sería un liberal en principio. Este es el liberalismo moderno del
cual los Católicos de hoy acusan a menudo a sus adversarios. ¿Acaso estos
adversarios tienen razón como para negar casi en todos los casos ser liberales?
Subjetivamente, si. Objetivamente, no.
Subjetivamente, sí, porque desde 1789 los hombres han sido
impregnados cada vez más profundamente de los falsos principios de la
Revolución, al punto de que si se les acusa de liberarse de la ley de Dios,
ellos pueden sinceramente replicar, “¿Que ley? ¿Qué Dios? ¿De que me está Usted
hablando?” Hasta este extremo han sido aparentemente borrados de las mentes,
Dios y su ley. Pero, objetivamente, no, porque Dios y su ley ciertamente no han
dejado de existir, y profundamente en su interior aún los hombres modernos lo
saben. Es “inexcusable” decir que El no existe (Rom.I,20), y Su ley está
escrita en el corazón de todos los hombres (Rom.II,15), no importa lo que
puedan decir con la boca para afuera. El “sinceramente” que se acaba de
mencionar necesita las comillas – no vale mas que lo que vale frente al
tribunal de Dios.
Entonces, ¿pueden estos líderes de la Fraternidad San Pío X
que están actualmente tratando de mezclar la Fraternidad con la Iglesia
Conciliar, negar que son liberales? Subjetivamente no hay duda de que están
persuadidos que están haciendo lo mejor que pueden para la Iglesia, pero,
objetivamente, están buscando sin arrepentimiento poner la obra
contra-Revolucionaria de Mons. Lefebvre bajo el control del intento de los
dirigentes de la Iglesia que se esfuerzan en hacer triunfar la Revolución
liberal de una vez por todas. Estos líderes dicen que debemos reunirnos con la
Iglesia visible porque ella es la Iglesia católica, pero no es la visibilidad
lo que la hace católica, sino el hecho de tener la Fe apostólica. Así, la
“iglesia” Anglicana también es visible en todo el territorio inglés, pero eso
no la hace católica. Y los líderes actuales no puede n ignorar hasta que punto
falsifican y suprimen las palabras del Arzobispo pretendiendo hacerlas
corresponder a su propia visión de la Iglesia, fingiendo así que esa era la
posición del Arzobispo.
La triste verdad es que estos liberales nunca entendieron
cual era realmente el combate del Arzobispo. Mientras él estaba con vida, ellos
estaban fascinados, como tantos de nosotros, por su carisma católico, pero
nunca entendieron la Fe del Arzobispo, Fe que era para su carisma lo que la
raíz es para el fruto. Ellos amaron el fruto – démosles el crédito por eso a
ellos – pero a pocos años de su partida, el fruto sin la raíz empezó a
marchitarse y morir. Era inevitable que, a menos de haber entendido la fe del
Arzobispo, ellos iban a convertir la Fraternidad del Arzobispo en la suya
propia que haría de los enemigos de la fe “nuestros nuevos amigos en Roma”. Eso
es lo que hemos visto y que estamos viendo. ¡Que el Cielo venga en nuestra
ayuda!
Kyrie eleison.
viernes, 22 de febrero de 2013
DESAFIANDO LA VERDAD CONOCIDA
SPES
Radio Cristiandad se exhibe una vez más: es una secta, y como todas ellas, para legitimar su propia existencia, debe impugnar de alguna manera la verdad conocida. Ahora es más que conocido y reconocido que el obispo Williamson fue expulsado de la neo-FSSPX exactamente por estar en contra de la pretendida "regularización canónica". Sin embargo, como veremos en el siguiente texto, Radio Cristiandad, totalmente sectaria, atribuye a nuestro Obispo la defensa de esta regularización, contra la cual él precisamente lucha día y noche y que le costó lo que todos sabemos. Por el contrario, ¿dónde está cualquier palabra en defensa de parte de Radio Cristiandad hacia el Obispo Williamson en contra de la persecución que le hacen todos, los masones y los judíos liberales, los modernistas y neo-FFPX? La secta guarda silencio.
Radio Cristiandad se exhibe una vez más: es una secta, y como todas ellas, para legitimar su propia existencia, debe impugnar de alguna manera la verdad conocida. Ahora es más que conocido y reconocido que el obispo Williamson fue expulsado de la neo-FSSPX exactamente por estar en contra de la pretendida "regularización canónica". Sin embargo, como veremos en el siguiente texto, Radio Cristiandad, totalmente sectaria, atribuye a nuestro Obispo la defensa de esta regularización, contra la cual él precisamente lucha día y noche y que le costó lo que todos sabemos. Por el contrario, ¿dónde está cualquier palabra en defensa de parte de Radio Cristiandad hacia el Obispo Williamson en contra de la persecución que le hacen todos, los masones y los judíos liberales, los modernistas y neo-FFPX? La secta guarda silencio.
Sabemos bien que después de leer lo
que escribimos aquí, los de Radio Cristiandad verterán ríos, mares, océanos de tinta
contra el Obispo Williamson, contra
la Resistencia ,
en contra de este simple blog. Lo que
hacen es conforme a su verdadero nombre: " Radio Sectariedad ". Y para aquellos que no lo sepan: el
desafío de la verdad conocida es nada
menos que el pecado contra el
Espíritu Santo.
Visto en DICI, del 21 de febrero de 2013:
Vaticano: Acerca de rumores difundidos en la prensa
Este jueves 21 de febrero de 2013, durante una conferencia de prensa, el P. Federico Lombardi, director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, declaró, en referencia a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, que la fecha límite del 22 de febrero (para una respuesta de Mons. Bernard Fellay a la Congregación para la Doctrina de la Fe – nota de la redacción), adelantada por la prensa, es tan solo pura hipótesis, ya que Benedicto XVI ha decidido dejar el asunto a su sucesor. Es inútil, pues, esperar una solución de la situación antes del fin de este pontificado.
La conclusión de la nota de DICI (Es inútil, pues, esperar una solución de la situación antes del fin de este pontificado) es del órgano de prensa de la Casa General de la FSSPX, y no del Vaticano.
Por lo tanto, es legítimo preguntar:
1°) ¿Ha sido necesaria, pues, la declaración de Federico Lombardi para no esperar lo que DICI denomina una solución de la situación?
La respuesta es afirmativa.
2°) Monseñor Fellay y sus adláteres, ¿esperaban una solución de la situación?
Todo indica que la respuesta también es afirmativa.
3°) ¿A qué situación se refiere?
Ciertamente no la del estado calamitoso de la Iglesia como consecuencia del Concilio Vaticano II, sino la de la regularización canónica de la FSSPX, tan deseada por los cuatro Obispos consagrados por Monseñor Lefebvre, que se consideran fuera de la Iglesia y esperan un reconocimiento por parte de la Roma modernista y una reinserción en la Iglesia Oficial Conciliar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


