Este blog está dedicado a María Corredentora y Mediadora de todas las Gracias

martes, 26 de febrero de 2013

ENTREVISTA A MONSEÑOR FELLAY

SYLLABUS



Volvemos a reproducir la entrevista realizada al Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, Monseñor Bernard Fellay, por la cadena norteamericanaCatholic News Service. Creemos que es conveniente para poder analizar y comparar en relación con la anterior entrevista a Monseñor Williamson, esta posición completamente opuesta y claramente conciliadora con la Roma modernista, por parte de Mons. Fellay, que se explaya ambiguamente sobre el Concilio, la libertad religiosa o la crisis de la Fraternidad, entre otros temas. Las maneras acompañan las palabras de tal modo que es muy difícil no comprender el mensaje que allí se está dando. Tal vez lo diga mejor Nicolás Gómez Dávila de esta forma: “El cristianismo progresista se halla tan listo a pactar con el adversario que el adversario no halla con quien pactar”.



CUANDO LA FE ESTÁ EN PELIGRO, TENEMOS EL DEBER DE HABLAR.- DOMINICOS DE AVRILLÉ.

CARTA TRIMESTRAL DE LOS DOMINICOS DE AVRILLÉ, N° 64, DIC 2012-ENE. 2013



El blasón dominico representa un espacio color blanco adentrándose en un fondo negro. ¿Podría explicar el significado?

Este espacio blanco representa la verdad que expulsa las tinieblas del error, como un ejército de hierro que como punta de lanza penetra las masas enemigas. En efecto, nuestra Orden fue querida por la Divina Providencia para ejercitar el ministerio de la predicación doctrinal, para enseñar la verdad. Su divisa es Veritas y el papa Honorio III, quien aprobó la Orden en 1216, pidió a los dominicos que fueran “verdadera luz del mundo –vera mundi lumina”.
Pero la luz no puede brillar sin ahuyentar a las tinieblas. Si queremos esclarecer las inteligencias, es necesario denunciar los errores, especialmente los errores de la hora presente. En una obra como la Suma teológica de Santo Tomás de Aquino, uno se apercibe que la exposición de los errores y su refutación (en las objeciones y las respuestas a las objeciones) tienen tanto lugar, si es que no más, que la exposición de la verdad (hay 10,000 objeciones en la Suma).
Es por eso que, afanándonos en enseñar la verdad, debemos denunciar los errores que amenazan las inteligencias católicas de este comienzo de siglo 21, notablemente los de la Iglesia conciliar. Porque, como dijo Ernest Hello:
"Quienquiera que ama la verdad aborrece el error y este aborrecimiento del error es la piedra de toque mediante la cual se reconoce el amor a la verdad.
Si no amáis la verdad, podréis decir que la amáis e incluso hacerlo creer a los demás; pero estad seguros que, en ese caso, careceréis de horror a lo que es falso, y por ésta señal se reconocerá que no amáis la verdad" . Ernest Hello.

Entre los errores actuales, ustedes sitúan los de la “Iglesia conciliar”. Estos errores ¿Están contenidos en el mismo Concilio Vaticano II o vienen de una mala hermenéutica (interpretación)?

La crisis en la Iglesia viene del Concilio mismo. Si leemos la historia del Concilio, por ejemplo El Rhin desemboca en el Tíber de Ralf Wiltgen, se ve que un partido liberal y modernista ha tomado la dirección del Concilio con la aprobación al menos tácita de los papas Juan XXIII y Paulo VI. Es por eso que el Concilio produjo textos infestados de liberalismo y de modernismo. No obstante, el error está frecuentemente más o menos disimulado, porque los modernistas saben muy bien esconderse, como lo hizo notar San Pio X: “Tal página de su obra podría estar firmada por un católico; den vuelta a la página y creerán leer a un racionalista”. (Encíclica Pascendi)

Denos algunos ejemplos de errores en los textos del Concilio.

Como lo hizo notar Monseñor Lefebvre, el Concilio retomó los tres grandes errores de la Revolución llamada francesa (libertad, igualdad, fraternidad) bajo una forma “eclesiástica”: libertad religiosa –colegialidad – ecumenismo. Estos son los documentos del magisterio anterior que los condenan:
-La libertad religiosa afirmada por Dignitatis humanae ha sido condenada por los papas Gregorio XVI (Mirari vos), Pio IX (Quanta cura), Leon XIII (Immortale Dei), san Pio X (Vehementer nos) y Pio XI (Quas primas).
La colegialidad contenida en Lumen gentium n° 22 (aunque corregido por la Nota praevia) es contraria a la enseñanza del Concilio Vaticano I (Pastor aeternus) sobre el poder supremo del papa.
-El ecumenismo y el diálogo interreligiosos preconizados por Unitatis redintegratio y Notra aetate, son condenados por Pio IX (Syllabus n° 16 y 17), León XIII (Satis cognitum) y Pio XI (Mortalium animos).
En el fondo de estos errores se encuentra la doctrina masónica del humanismo: todo debe estar centrado en el hombre (ya no en Dios). Este error está expresado en Gaudium et spes (“todo en la tierra debe ser ordenado al hombre como su centro y su cúspide); esto ha sido condenado por Pio IX en el Syllabus. Es por eso que el futuro papa Benedicto XVI dijo justamente que Gaudium et spes puede ser considerado como “una revisión del Syllabus de Pio IX, una suerte de contra-Syllabus”.

Por lo tanto el papa Benedicto XVI propone una hermenéutica de la continuidad entre el pasado de la Iglesia y el Vaticano II. ¿Qué piensa de esto?

El mismo papa describe esta hermenéutica como aquella de “renovación dentro de la continuidad del único sujeto-Iglesia, que el Señor nos ha dado; es un sujeto que crece en el tiempo y se desarrolla, pero permaneciendo siempre el mismo, único sujeto del pueblo de Dios en camino”.
Por consecuencia, esta hermenéutica permite enseñar una doctrina contraria a la anterior, desde el momento que quien enseña está en continuidad (es decir que es el sucesor) del que enseñó la doctrina precedente. ¡El papa actual pudo enseñar el contrario del Syllabus!
Esto es conforme al pensamiento modernista según el cual el magisterio debe transmitir la experiencia religiosa del pueblo cristiano, experiencia que cambia con las épocas.
Pero la concepción católica del magisterio es completamente diferente, el magisterio debe transmitir la misma doctrina, que es la que recibió de Nuestro Señor “en el mismo sentido y el mismo pensamiento (in eodem sensu eademque sententia)” (Vaticano I).

Pero  el papa nos pide adherirnos al Vaticano II. ¿No debemos obedecerlo?

POR SUPUESTO QUE NO. El mismo San Pablo responde en la Epístola a los Gálatas (1,8): “Si cualquiera, sea yo o un ángel del cielo, os predica otro Evangelio que el que nosotros os hemos anunciado, sea anatema”. Y también San Pedro dice: “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hechos 5, 29).
La nueva misa y la enseñanza del Vaticano II ponen en peligro nuestra fe haciendo adoptar una mentalidad modernista y favoreciendo la herejía protestante. Por lo tanto, no podemos aceptarlos, porque nuestra fe es nuestra posesión más preciada, ella es la que nos salva.

Respecto del papa y de la jerarquía, ¿debemos adoptar una actitud de defensa pasiva esforzándonos por conservar la Tradición y contentándonos con emitir algunas observaciones respetuosas y discretas, o hay que ser más ofensivos?

CUANDO LA FE está en peligro, tenemos el deber de hablar para salvaguardar el bien común de la Iglesia. Monseñor Lefebvre supo practicar la ofensiva: por sus palabras (por ejemplo su Declaración del 21 de Noviembre de 1974, su conferencia de prensa de diciembre de 1983, sus sermones del 29 de junio en Ecône, etc.) y sobre todo por sus acciones, continuando con la ordenación de sacerdotes y consagrando obispos a pesar de la prohibición de la Roma conciliar. Es verdad que desde hace algún tiempo, este espíritu de combate ha disminuido bastante y esto se muestra muy dañino: los fieles son cada vez menos firmes, y la Roma conciliar es cada vez más emprendedora para erosionar y hacer caer la resistencia católica. Hay que mantener la ofensiva y esto es lo que quiere hacer nuestra revista Le Sel de la terre y sus diversas publicaciones, notablemente el Catecismo de la crisis en la Iglesia del padre Gaudron y La extraña Teología de Benedicto XVI de Monseñor Tissier de Mallerais.

Ustedes parecen muy pesimistas. ¿No tiene una palabra de esperanza?

NUESTRA ESPERANZA está en el Inmaculado Corazón de María. Si el papa al fin cumple con la consagración de Rusia (y sabemos que lo hará, pero como el Rey de Francia, será tarde), entonces la Santísima Virgen intervendrá para salvar la Iglesia. Esperando, hay que “resistir firmes en la fe” rechazando todo compromiso con el enemigo que ocupa la Iglesia. Es la Iglesia Católica quien tiene las promesas de vida eterna, no la secta modernista que actualmente la ocupa.







lunes, 25 de febrero de 2013

ENTREVISTA EXCLUSIVA A MONSEÑOR WILLIAMSON PARA SYLLABUS Y NON POSSUMUS


En esta extensa entrevista exclusiva realizada a Monseñor Richard Williamson en este mes de febrero de 2013, el Obispo tradicionalista aborda temas como la crisis de la Fraternidad San Pío X y sus orígenes; el motu proprio del Papa sobre la Misa tradicional y el levantamiento de las falsas excomuniones –donde admite haberse equivocado al haber aceptado tales cosas y explica sus razones para ello-; la abdicación de Benedicto XVI y sus probables causas, y el futuro de la Iglesia y la Tradición Católica.
No ignoramos que como siempre sus detractores por ambos bandos –liberales por un lado y separados o fariseos por el otro- coincidentemente rápidos para condenar a los demás sin argumentos o con argumentos viciados de un apasionamiento fanatizado, volverán a arrojar piedras en vez de mirar hacia el verdadero enemigo de Cristo y la Tradición Católica. Lógicamente, el liberal se siente molesto al ser puesta en evidencia su falta de combatividad, su tonto llamado al diálogo con el enemigo (a la manera en que Eva dialogó insensatamente con la serpiente). Así que la piedra que debió arrojarle al Leviathan de la religión falsificada, se la arroja al guardián que advierte contra los peligros actuales y futuros. Todo en nombre de la “obediencia” (la jugada maestra de Satanás).
Por su parte el eterno protestante que se siente incólume e infalible, siempre ávido de una presa para satisfacer su desmesurada arrogancia, debería recordar a Nuestro Señor cuando dijo “El que esté libre de pecado, que arroje la primera piedra”. De esta manera aceptaría buenamente que es cristiano no el no equivocarse, sino el saber arrepentirse y rectificar el rumbo hacia la buena meta.
Sabemos perfectamente que el diablo anda revolviendo el ambiente tradicional para disgregar completamente la oposición a su obra de destrucción absoluta de la Iglesia Católica. Sabe que le queda poco tiempo y actúa con frenesí para acabar con los últimos reductos de la resistencia católica. Por eso suscita enemigos a diestra y siniestra para con los verdaderos resistentes, y busca confundir a los buenos que aún no cobran ánimos para manifestarse públicamente.
Damos a conocer la siguiente entrevista para esclarecimiento de los que desean la verdad y están dispuestos a luchar –no a rendir las armas por los motivos que fueren-por Cristo Rey y María Reina.
“Siguiendo a Nuestro Señor llevemos el estandarte de la Cruz, único signo y única fuente de salvación” (Mons. Lefebvre).
NON POSSUMUS
SYLLABUS



COMENTARIOS DE LA ENTREVISTA DE MONSEÑOR FELLAY A “NOUVELLES DE FRANCE”

THE RECUSANT



(comentarios en rojo)
Por Pierre de Bellerive el 15 de feb. 2013 @ 1:08

Monseñor Fellay es el superior de la FSSPX fundada por Monseñor Lefebvre. El vuelve a Nouvelles de France para hablar sobre las tentativas de acercamiento de la FSSPX con Roma que han marcado el pontificado de Benedicto XVI.


« Nouvelles de France » se reivindica a sí misma como de tendencia « liberal conservadora»

 Monseñor, apreciaría usted el hecho de que el último gran acto del pontificado de Benedicto XVI pudiera ser la reintegración de la Fraternidad Sacerdotal San Pio X?
Por un breve instante, pensé que, anunciando su dimisión, Benedicto XVI tendría un último gesto hacia nosotros como Papa. No obstante, veo muy difícil que esto pueda ser posible. Habrá que esperar probablemente al próximo Papa. Incluso le diré, a riesgo de sorprenderlo, que hay problemas más importantes para la Iglesia que el de la FSSPX, y de cierta manera, al arreglarse, el problema de la Fraternidad se arreglará.

Nótese que Monseñor Fellay no rechaza los términos “apreciaría” y “reintegración” y no excluye un gesto de Benedicto XVI en este sentido, incluso si encuentra difícil que este gesto suceda. El gesto hacia la “reintegración” tendrá que esperar probablemente hasta el siguiente Papa para que suceda. Es implícito que Monseñor Fellay “apreciaría” tal gesto.

¿Cuál fue el quid de la advertencia de Monseñor Lefebvre en 1989?

 “Lo que puede parecer una concesión no es en realidad sino una maniobra para alejar de nosotros el mayor número de fieles. Con esta perspectiva es con la que parecen conceder, cada vez un poco más e ir más lejos. Pero hay que convencer absolutamente a los fieles de que se trata de una maniobra, que es un peligro ponerse en manos de los obispos conciliares y de la Roma modernista. Es el mayor peligro que les amenaza. Si hemos luchado durante 20 años para evitar los errores conciliares, no es para ponernos ahora en manos de quienes los profesan”.

¿O de su deseo de no querer tener nada que ver con la iglesia conciliar?:

Somos “suspendidos a divinis” por la Iglesia Conciliar y desde la Iglesia conciliar, de la cual no queremos formar parte. (Julio 29 de 1976, Reflexiónes sobre la Suspensión a divinis) “…Nosotros no pertenecemos a esta religión. Nosotros pertenecemos a la religión antigua, la religión Católica, no a esta religión universal como es llamada hora. Ya no es la religión Católica…” (Sermón del 29 de Junio de 1976).

 “Estaría muy feliz de ser excomulgado de esta Iglesia Conciliar… Es una Iglesia que yo no reconozco. Yo pertenezco a la Iglesia Católica”. (Minute 30 julio de 1976)

La cual fue también la posición de la FSSPX en su conjunto:

 “Nosotros nunca quisimos pertenecer a este sistema que se califica a sí mismo de la Iglesia Conciliar. Ser excomulgados por un decreto de Vuestra Eminencia… no sería más que la prueba irrefutable de que no lo somos. No pedimos nada mejor que el ser declarados ex- communione… excluidos de la comunión impía con los infieles”. (Carta abierta al Cardenal Gantin, 6 de julio de 1988)

Monseñor Fellay entonces considera que la FSSPX es “un problema para la Iglesia”. El repite la nueva tendencia oficial de la FSSPX de no distinguir la Iglesia conciliar de la Iglesia de Cristo.

Algunos dicen que usted desea que Roma reconozca el rito ordinario como ilícito ¿podría aclararnos este punto?
Estamos muy consientes que es muy difícil pedirles a las autoridades una condenación de la nueva misa. En realidad, si lo que deba ser corregido lo fuera, sería un gran paso.
 “El Novus Ordo Missae, incluso cuando se dice con piedad y respeto por las reglas litúrgicas… está impregnado con el espíritu del Protestantismo. Lleva en sí un veneno peligroso para la fe”. Carta Abierta a los Católicos Perplejos, Monseñor Lefebvre.
¿Cómo puede ser corregido algo que es intrínsecamente ponzoñoso? Hace menos de dos meses, Monseñor Fellay calificó la Misa del Novus Ordo como “mala”. ¿Debemos cohabitar con el mal? ¿Es moral hacerlo?

¿Cómo es eso?
Esto puede ser realizado por una instrucción de la Congregación por el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. A fin de cuentas no es tan complicado. Yo pienso que hay cambios importantes a efectuar a causa de las graves y peligrosas deficiencias que hacen a este rito condenable. La Iglesia puede efectuar muy bien estas importantes correcciones sin quedar mal o perder su autoridad. Pero actualmente noto la oposición de una parte de los obispos a las legítimas demandas del papa de corregir, en el canon de la misa, la traducción de “pro multis” por “por muchos” y no “por todos”, traducción falsa que encontramos en muchos idiomas.

“…el nuevo Ordo Missae –si se consideran los elementos nuevos susceptibles de apreciaciones muy diversas, que aparecen en él sobreentendidas o implícitas– se aleja de modo impresionante, tanto en conjunto como en detalle, de la teología católica de la Santa Misa tal como fue formulada por la 20ª sesión del Concilio de Trento…
Es evidente que el nuevo Ordo Missae renuncia de hecho a ser la expresión de la doctrina que definió el Concilio de Trento como de fe divina y católica, aunque la conciencia católica permanece vinculada para siempre a esta doctrina.
Haría falta un trabajo más amplio para establecer una evaluación completa de los obstáculos, peligros y elementos destructores, tanto espiritual como psicológicamente, que contiene el nuevo rito.
(CARDENAL OTTAVIANI, BREVE EXAMEN CRÍTICO DEL N.O.M.)

¿Cómo es que los Cardenales Ottaviani y Bacci hicieron eco a Monseñor Lefebvre y De Castro Mayer, al hablar de la nueva misa como un alejamiento impresionante de la teología católica y que incluso una “evaluación de sus errores necesitaría un trabajo más amplio”, pero para Monseñor Fellay “a fin de cuentas no es tan complicado” el corregir esa misa?

¿Desea volver sobre el Concilio Vaticano II ?

En lo que concierne al Vaticano II, como en la misa, nosotros estimamos que es necesario clarificar y corregir un cierto número de puntos que son, ya sea erróneos o que conducen al error. No obstante, no esperamos que Roma condene al Vaticano II en poco tiempo. Ella puede recordar  la Verdad, corregir discretamente los errores salvaguardando su autoridad. Sin embargo, nosotros pensamos que la Fraternidad aporta su piedra al edificio del Señor denunciando ciertos puntos litigiosos.

“Creemos poder afirmar, ateniéndonos a la crítica interna y externa del Concilio Vaticano II, es decir, analizando los textos y estudiando los resultados de este Concilio, que es, al darle la espalda a la Tradición y al romper con la Iglesia del pasado, un Concilio cismático”. (Le Figaro, Agosto 4 de 1976).

 “La Iglesia que afirma tales errores es tanto cismática como herética. Esta Iglesia Conciliar por lo tanto, no es Católica (Julio 29 de 1976, Reflexiones sobre la Suspensión a Divinis)
Habiendo esta Reforma nacido del liberalismo, del modernismo, está totalmente envenenada; sale de la herejía y desemboca en la herejía, incluso si todos sus actos no son formalmente heréticos. Es pues imposible a todo católico consciente y fiel adoptar esta Reforma y someterse a ella de cualquier manera que sea. La única actitud de fidelidad a la Iglesia y a la doctrina católica, para nuestra salvación, es el rechazo categórico a aceptar la Reforma. (Declaración del 21 de noviembre de 1974)
¿Por lo tanto, Monseñor Fellay ve solamente “un cierto número de puntos que son, ya sea erróneos o que conducen al error”, y cree que  pueden ser corregidos “discretamente”?

Concretamente, usted sabe bien que sus reivindicaciones no serán satisfechas de un día para otro.

Ciertamente, pero progresivamente lo serán, yo pienso. Llegará un momento donde la situación será aceptable y podremos estar de acuerdo, aún cuando hoy mismo no parece ser el caso.

La única base para un acuerdo es esta:

“Plantearía la cuestión a nivel doctrinal: “¿Están de acuerdo con las grandes encíclicas de todos los papas que los precedieron? ¿Están de acuerdo con Quanta Cura de Pío IX, Immortale Dei, Libertas de León XIII, Pascendi de Pío X, Quas Primas de Pío XI, Humani Generis de Pío XII? ¿Están en plena comunión con estos papas y con sus afirmaciones? ¿Aceptan aún el juramento antimodernista? ¿Están a favor del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo?”
Si no aceptan la doctrina de sus antecesores, es inútil hablar. Mientras no hayan aceptado reformar el Concilio considerando la doctrina de estos papas que los precedieron, no hay diálogo posible. Es inútil”. (Fideliter n° 66, nov. dic. De 1988, págs. 12-13).

¿Usted todavía está de acuerdo con esta declaración, Su Excelencia Monseñor Fellay?

Usted se ha entrevistado con Benedicto XVI en sus primeros meses de su pontificado, ¿puede decirnos cuál fue su sentimiento hacia él en ese momento?
Puedo decir que me encontré con un Papa que tenía un deseo sincero de realizar la unidad de la Iglesia, incluso si no llegamos a ponernos de acuerdo. Pero créame que pido por él todos los días.

¿Cuál unidad? La única unidad meritoria es la unidad en la fe. Benedicto XVI nunca ha dejado de expresar su fe y su deseo de que la Iglesia abrace el espíritu del Concilio que “sale de la herejía y desemboca en la herejía”. ¿Debemos aplaudir este “deseo sincero” o debemos huirle?

¿Cuál fue, para usted, el acto más importante de su pontificado?
 Yo pienso que sin lugar a dudas, el acto más importante fue la publicación del Motu Proprio Summorum Pontificum que acuerda a los sacerdotes del mundo entero la libertad de celebrar la misa tradicional. Lo hizo, hay que decirlo, con valor porque tenía oposiciones. Yo pienso que este acto traerá frutos muy positivos a largo plazo.

Art. 1.— El Misal Romano promulgado por Pablo VI es la expresión ordinaria de la Lex orandi (Ley de la oración), de la Iglesia católica de rito latino. No obstante el Misal Romano promulgado por San Pío V y nuevamente por el beato Juan XXIII debe considerarse como expresión extraordinaria de la misma Lex orandi y gozar del respeto debido por su uso venerable y antiguo. Estas dos expresiones de la Lex orandi de la Iglesia no llevarán de forma alguna a una división de la Lex credendi (Ley de la fe) de la Iglesia; son, de hecho, dos usos del único rito romano.
SummorumPontificum

¿Cómo pueden salir frutos positivos de un acto pontifical que oficialmente mezcla el rito Tridentino de la Santa Misa con el venenoso Novus Ordo? Cualesquiera que sean las apariencias de Tradición en cualquiera de sus frutos, ¿no estarán siempre presentes los peligros de una intoxicación peligrosa?
¿No es peligroso y subversivo alabar incondicionalmente al Papa por publicar tal acto sin subrayar el veneno que contiene?
Igualmente, Monseñor Fellay expresa su gratitud al mismo Papa por suprimir los efectos de las sanciones canónicas aplicadas a sus obispos después de las consagraciones de 1988. (Comunicado de Menzingen, 11 de febrero de 2013). (Erróneamente traducido al inglés, ya que el texto original en francés dice: supprimer les effets des sanctions canoniques portées contre ses évêques, à la suite des sacres de 1988, y la traducción en inglés: to do away with the canonical sanctions that had been imposed on its bishops following their consecration in 1988). ¿No se creyó siempre que estas sanciones son inválidas y por lo tanto se requiere una anulación y no un mero levantamiento de sus efectos?

domingo, 24 de febrero de 2013

CONFERENCIA DE MONSEÑOR WILLIAMSON EL 22 DE FEBRERO DE 2013.- TOTALMENTE EN ESPAÑOL

POR LO TANTO, SON CÓMPLICES





El artículo anterior titulado « Nos quierentomar por tontos », ha mostrado que, en las negociaciones entre la FSSPX y Roma, la fecha del 22 de febrero y el ultimátum divulgados por la prensa, no son una invención de los periodistas. Son personas dignas de confianza que han divulgado esta información. Nosotros concluimos que el Padre Lombardi nos toma por tontos.

Pero he aquí que apareció un comunicado oficial que acredita y retoma sin pestañear la tesis del Padre Lombardi:

Comunicado de la Casa general de la FSSPX
Vaticano: Acerca de rumores difundidos en la prensa
21-02-2013 

Este jueves 21 de febrero de 2013, durante una conferencia de prensa, el P. Federico Lombardi, director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, declaró, en referencia a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, que la fecha límite del 22 de febrero (para una respuesta de Mons. Bernard Fellay a la Congregación para la Doctrina de la Fe – nota de la redacción), adelantada por la prensa, es tan solo pura hipótesis... 


La afirmación mentirosa del Vaticano es retomada a su vez por la Fraternidad, no como una simple noticia, lo que ya de por sí hubiera sido muy ambiguo, sino como   un comunicado oficial de la Casa general de la FSSPX. Además, Monseñor Fellay y el padre Lorans han agravado su situación titulando por su propia cuenta:

« Vaticano : a propósito de rumores difundidos en la prensa »

Pero no es el Vaticano quien lo ha titulado así, sino el mismo Monseñor Fellay. Este es el título del Vaticano:
ULTIMAS ACTIVIDADES DEL PAPA, POSIBILIDAD DE MOTU PROPRIO Y RELACIONES CON LA FRATERNIDAD SAN PIO X

Por lo tanto, es Menzingen quien afirma que son « rumores » y no el Vaticano. ¿Han observado ustedes como les encanta la palabra “rumor” en Menzingen?



Menzingen dice que este ultimátum no fue mas que un rumor. Monseñor Fellay,  el padre Lorans y el Padre Lombardi están entonces de acuerdo en hacer pasar a Côme de Prévigny y Austremoine por mentirosos. En efecto, son ellos quienes evocaron ciertas fuentes confiables, la fecha y el ultimátum. Monseñor Fellay está de acuerdo en hacer sobreentender, reproduciendo sin comentarios esta mentira, que no hubo nada. Además añade un título por su propia cuenta, afirmando que se trata de rumores. Nosotros pensamos que es un error providencial que aclarará ahora su duplicidad a todo el mundo… Lo ideal sería que las fuentes de Austremoine pudieran testimoniar esta mentira abiertamente o por lo menos que publicaran de manera anónima en internet esta carta de Monseñor Muller y di Noia que contiene el ultimátum.

Para Avec l’Immaculée, este comunicado oficial pone claramente de manifiesto que :

-Monseñor Fellay y el Vaticano se han convertido en cómplices, especialistas en cortinas de humo. Quienes se juntan, se parecen (o dime con quién andas, y te diré quién eres…)
-Tal como lo hizo el Vaticano, Monseñor Fellay no duda ni por un momento en hacer pasar a Austremoine y Côme de Prévigny como unos tontos, como blogueros de pacotilla ávidos de sensacionalismo adulterado, como cretinos. Ellos lo apreciarán, seguramente…
Una mentira más para añadir a la lista, pero ésta es muy reveladora porque le hace coro a la mentira del Vaticano y revela una complicidad perturbadora entre los dos, una armonía y ¿quién sabe si hasta una fraternidad?

sábado, 23 de febrero de 2013

COMENTARIO ELEISON / Numéro CCXCIII (293) .- 23 de Febrero de 2013





¿LIBERALES INOCENTES?

  
Hace cuatro semanas los “Comentarios Eleison” contestaron afirmativamente a la pregunta sobre si el liberalismo es tan horrible como se supone que es: implícitamente el liberalismo es la guerra contra Dios. Quedaba la pregunta sobre si los muchos liberales que niegan ser liberales están en lo cierto cuando lo niegan. La respuesta es seguramente que todos nosotros hoy estamos tan inmersos en el liberalismo que pocos de nosotros nos damos cuenta hasta que punto lo somos.

El liberalismo en su sentido más amplio es el hombre que se libera a sí mismo de la ley de Dios, lo que un hombre hace cada vez que comete un pecado. Luego en este sentido más amplio todo pecador es un liberal y así quienquiera admite que él es un pecador debe admitir que es un liberal en este sentido amplio. Sin embargo, una cosa es romper la ley de Dios mientras uno sigue admitiendo que Dios es Dios y que su ley es su ley. Tal pecador es solamente un liberal práctico. Es cosa muy diferente romper la ley de Dios a la par que uno va negando que Dios sea Dios o que su ley sea su ley. Tal liberal en principio encarna el liberalismo de los tiempos modernos.

Entra en escena con la Revolución Francesa de 1789. La carta magna de esa Revolución, la Declaración de los Derechos Humanos, fue efectivamente una declaración de la independencia del hombre frente a Dios. De ahora en más, aún cuando cualquier hombre obedeciese a la ley de Dios, lo haría sólo en virtud de su propia elección y no en virtud de la obediencia a cualquier mandato o mandamiento de Dios. En esa aparente obediencia él no estaría comportándose como un liberal en la práctica, pero en el fondo, en todo lo que él haría, sería un liberal en principio. Este es el liberalismo moderno del cual los Católicos de hoy acusan a menudo a sus adversarios. ¿Acaso estos adversarios tienen razón como para negar casi en todos los casos ser liberales? Subjetivamente, si. Objetivamente, no.

Subjetivamente, sí, porque desde 1789 los hombres han sido impregnados cada vez más profundamente de los falsos principios de la Revolución, al punto de que si se les acusa de liberarse de la ley de Dios, ellos pueden sinceramente replicar, “¿Que ley? ¿Qué Dios? ¿De que me está Usted hablando?” Hasta este extremo han sido aparentemente borrados de las mentes, Dios y su ley. Pero, objetivamente, no, porque Dios y su ley ciertamente no han dejado de existir, y profundamente en su interior aún los hombres modernos lo saben. Es “inexcusable” decir que El no existe (Rom.I,20), y Su ley está escrita en el corazón de todos los hombres (Rom.II,15), no importa lo que puedan decir con la boca para afuera. El “sinceramente” que se acaba de mencionar necesita las comillas – no vale mas que lo que vale frente al tribunal de Dios.

Entonces, ¿pueden estos líderes de la Fraternidad San Pío X que están actualmente tratando de mezclar la Fraternidad con la Iglesia Conciliar, negar que son liberales? Subjetivamente no hay duda de que están persuadidos que están haciendo lo mejor que pueden para la Iglesia, pero, objetivamente, están buscando sin arrepentimiento poner la obra contra-Revolucionaria de Mons. Lefebvre bajo el control del intento de los dirigentes de la Iglesia que se esfuerzan en hacer triunfar la Revolución liberal de una vez por todas. Estos líderes dicen que debemos reunirnos con la Iglesia visible porque ella es la Iglesia católica, pero no es la visibilidad lo que la hace católica, sino el hecho de tener la Fe apostólica. Así, la “iglesia” Anglicana también es visible en todo el territorio inglés, pero eso no la hace católica. Y los líderes actuales no puede n ignorar hasta que punto falsifican y suprimen las palabras del Arzobispo pretendiendo hacerlas corresponder a su propia visión de la Iglesia, fingiendo así que esa era la posición del Arzobispo.

La triste verdad es que estos liberales nunca entendieron cual era realmente el combate del Arzobispo. Mientras él estaba con vida, ellos estaban fascinados, como tantos de nosotros, por su carisma católico, pero nunca entendieron la Fe del Arzobispo, Fe que era para su carisma lo que la raíz es para el fruto. Ellos amaron el fruto – démosles el crédito por eso a ellos – pero a pocos años de su partida, el fruto sin la raíz empezó a marchitarse y morir. Era inevitable que, a menos de haber entendido la fe del Arzobispo, ellos iban a convertir la Fraternidad del Arzobispo en la suya propia que haría de los enemigos de la fe “nuestros nuevos amigos en Roma”. Eso es lo que hemos visto y que estamos viendo. ¡Que el Cielo venga en nuestra ayuda!

Kyrie eleison.

viernes, 22 de febrero de 2013

DESAFIANDO LA VERDAD CONOCIDA

SPES

Radio Cristiandad se exhibe una vez más: es una secta, y como todas ellas, para legitimar su propia existencia, debe impugnar de alguna manera la verdad conocida. Ahora es más que conocido y reconocido que el obispo Williamson fue expulsado de la neo-FSSPX exactamente por estar en contra de la pretendida "regularización canónica". Sin embargo, como veremos en el siguiente texto, Radio Cristiandad, totalmente sectaria, atribuye a nuestro Obispo la defensa de esta regularización, contra la cual él precisamente lucha día y noche y que le costó lo que todos sabemos. Por el contrario, ¿dónde está cualquier palabra en defensa de parte de Radio Cristiandad hacia el Obispo Williamson en contra de la persecución que le hacen todos, los masones y los judíos liberales, los modernistas y neo-FFPX? La secta guarda silencio. 


Sabemos bien que después de leer lo que escribimos aquí,  los de Radio Cristiandad verterán ríos, mares, océanos de tinta contra el Obispo Williamson, contra la Resistencia, en contra de este simple blog. Lo que hacen es conforme a su verdadero nombre: " Radio Sectariedad ". Y para aquellos que no lo sepan: el desafío de la verdad conocida es nada menos que el pecado contra el Espíritu Santo.




Visto en DICI, del 21 de febrero de 2013:
 Vaticano: Acerca de rumores difundidos en la prensa
Este jueves 21 de febrero de 2013, durante una conferencia de prensa, el P. Federico Lombardi, director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, declaró, en referencia a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, que la fecha límite del 22 de febrero (para una respuesta de Mons. Bernard Fellay a la Congregación para la Doctrina de la Fe – nota de la redacción), adelantada por la prensa, es tan solo pura hipótesis, ya que Benedicto XVI ha decidido dejar el asunto a su sucesor. Es inútil, pues, esperar una solución de la situación antes del fin de este pontificado.
La conclusión de la nota de DICI (Es inútil, pues, esperar una solución de la situación antes del fin de este pontificado) es del órgano de prensa de la Casa General de la FSSPX, y no del Vaticano.
Por lo tanto, es legítimo preguntar:
1°) ¿Ha sido necesaria, pues, la declaración de Federico Lombardi para no esperar lo que DICI denomina una solución de la situación?
La respuesta es afirmativa.
2°) Monseñor Fellay y sus adláteres, ¿esperaban una solución de la situación?
Todo indica que la respuesta también es afirmativa.
3°) ¿A qué situación se refiere?
Ciertamente no la del estado calamitoso de la Iglesia como consecuencia del Concilio Vaticano II, sino la de la regularización canónica de la FSSPX, tan deseada por los cuatro Obispos consagrados por Monseñor Lefebvre, que se consideran fuera de la Iglesia y esperan un reconocimiento por parte de la Roma modernista y una reinserción en la Iglesia Oficial Conciliar.