English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

lunes, 27 de junio de 2016

COMENTARIO ELEISON Número CDLXVII (467) - 25 de junio de 2016


Descarrilen el Empuje
La Fraternidad se está hundiendo, no todavía hundida.
Recen por sus líderes tambaleantes, como si bebidos.
Un número de Católicos que aman a la Iglesia y comprenden lo que la Fraternidad de San Pío X puede y debe estar haciendo por ella, fueron alentados por recientes palabras de uno de sus obispos. Ellos pensaron que tal vez todavía la Fraternidad puede dar marcha atrás estando al borde de un acuerdo por el cual ella se pondría a sí misma bajo el control de algunos de los (objetivamente) peores enemigos de la Iglesia en toda su historia – los oficiales neo-modernistas de la Roma de hoy. Ciertamente hubo muchas buenas cosas dichas por Monseñor de Galarreta en su sermón de Ordenaciones el 3 de Junio en las últimas Ordenaciones sacerdotales a tener lugar en Winona, Minnesota, antes de su mudanza a Virginia, pero ningún amigo de la Fe Católica debería suscitar sus esperanzas demasiado alto.
Su sermón comenzó conectando el sacerdocio católico a Nuestro Señor Jesucristo como el uno y único Camino, Verdad y Vida. Pero, él continuó, hay hoy en la Iglesia un relativismo en doctrina que abre la puerta al relativismo en moral y a tales escándalos como los del reciente Sínodo Romano que consideró incluso hasta dar la Santa Comunión a parejas divorciadas y “recasadas”. El obispo dijo que estos escándalos estaban arraigados en el Vaticano II y él castigó al Concilio como siendo el mal árbol del cual ellos son meramente los lógicos malos frutos. Ahora, Monseñor Pozzo suscitó esperanzas varias semanas atrás al decir que la Fraternidad, con el fin de obtener reconocimiento oficial de Roma, podía no tener que aceptar el Concilio, pero el Obispo correctamente señaló que ambos el Papa Francisco y el Cardenal Müller han desde entonces frustrado tales esperanzas al dejar en claro que el reconocimiento de ellos por la Fraternidad todavía requerirá tal aceptación.
El Obispo concluyó: “Por consiguiente es también claro que la lucha (de la Fraternidad) continúa. Como ha dicho nuestro Superior General, Monseñor Fellay, si tenemos que elegir entre la fe y un compromiso, la elección está ya hecha – no al compromiso”. Palabras luchadoras, pero el Obispo inmediatamente agregó una posible vía de escape de un tipo que ya nos es familiar viniendo de él: “Dios puede ciertamente cambiar las circunstancias y ponernos en una situación diferente lo cual es lo que todos estamos esperando”. Pues, ¿no podría ser que “circunstancias cambiantes” incluyan algún entendimiento astuto agradable a Roma como al Superior General que este último aceptaría? (Tampoco fue de ningún uso Monseñor de Galarreta citando justo de antemano palabras del Superior General contra su propia política, porque sus propias palabras normalmente no acorralan a este Superior General).
Lo que fuertemente sugiere que las palabras luchadoras no se corresponden de hecho con las intenciones propias del Superior General es la velocidad con la cual el texto incluyé ndolas fue eliminado (¿para ser manipulado o tirado?) tan pronto como fuera puesto en el sitio web oficial de la Fraternidad en los EEUU. ¿Qué oficial de menor rango de la Fraternidad pudo haber dado la orden de prácticamente desautorizar palabras de uno de sus propios obispos? Tal una idea está más bien confirmada por una conferencia dada el 5 de Junio por el segundo al mando de la Fraternidad a parroquianos de la iglesia de la Fraternidad en Houston, TX, y no desautorizadas desde entonces por el Cuartel General (comentarios en bastardillas):
El Padre Pfluger dijo que no hay nada de malo en ir con Roma(ilusión); que la Fraternidad irá como es (ilusión); que debemos movernos con los tiempos, y ahora es el tiempo de estar en Roma (ilusión); que Monseñor Lefebvre también se contradijo a sí mismo muchas veces en su tiempo (ilusión – ver “Comentario Eleison” del 11 de Junio), y finalmente que aquí y ahora debemos confiar en Monseñor Fellay (¿luego de todas sus “inexactitudes terminológicas”? – ¡ilusión!). Pero el Primer Asistente de la Fraternidad está más que libre para decir tales cosas porque ellas son fieles al empuje de la Fraternidad en su cima misma para ponerse ella misma bajo el control Romano.
En conclusión, queridos lectores, en aras de todo lo bueno que la verdadera Fraternidad puede y debe estar haciendo para la Iglesia Universal, por todos los medios recen para que un milagro descarrile ese empuje hacia Roma, y ejerzan cualquier presión que puedan sobre los Superiores tomando parte en la reunión de fines de Junio (no todavía un Capítulo General pero preparando al fatal) para que ellos se hagan a sí mismos instrumentos de Dios en el descarrilamiento de ese empuje.
Kyrie eleison.