English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

miércoles, 1 de junio de 2016

COMENTARIO ELEISON Número CDLXIII (463) - 28 de mayo de 2016


Ilusiones de “Normalización”
Entre la Fraternidad y Roma un gran abismo se extiende
En el cual toda reconciliación muere.
Que todos los Superiores de la FSSPX que participen en la próxima reunión para considerar la última oferta de Roma hacia la reconciliación, ponderen bien los comentarios del Padre Girouard sobre la reciente declaración del Padre Schmidberger (ver CE 457):—
A) En el párrafo IV, el Padre Schmidberger dice que Monseñor Lefebvre estaba buscando reconocimiento aún después de las consagraciones de 1988. No menciona que Monseñor estableció condiciones: un retorno total de Roma a los documentos anti-liberales y anti-modernistas de los Papas Tradicionales. El mismo párrafo declara que la FSSPX no buscó un acercamiento a Roma. Que Roma lo empezó en el 2000. El P. S. no menciona que las reuniones del GREC, buscando “normalizar” la Fraternidad, empezaron en 1997, con la bendición de Monseñor Fellay.
B) En el párrafo V, la carta declara que Roma ha reducido en gran medida sus condiciones para una normalización, y que por consiguiente este es el momento correcto para que nosotros aceptemos. El P. S. no entiende que la reducción de los requerimientos por parte de Roma se debe a: 1-La FSSPX ya ha sufrido el cambio de imagen de marca y por consiguiente es más agradable a Roma; 2-Roma sabe que más liberalización de la FSSPX ocurrirá naturalmente después de la normalización.
C) En el párrafo VI (Respuestas a objeciones) # 3, el P. S. dice que la FSSPX no guardará silencio luego de la normalización. Pero, de hecho, ¡ellos ya lo están haciendo! ¡Y lo han estado haciendo por años! Las reacciones de la FSSPX a Asís 3, a las Jornadas Mundiales de la Juventud, a las “canonizaciones/beatificaciones” de los Papas J.XXIII, JPII y Pablo VI, a los Sínodos de la Familia y a la última encíclica del Papa Francisco (Amoris Laetitiae), y otros escándalos, no han sido más que sumisas y suaves “palmaditas en la mano”. Así que será peor luego de la normalización, ya que la FSSPX temerá perder lo que con tantas penas le habrá costado adquirir.
D) En el párr. VI, # 4, el P. S. dice que tenemos que hacernos tan útiles a la Iglesia como sea posible, lo que significa que la FSSPX necesita ser normalizada para mejorar a la Iglesia desde adentro. Mi respuesta a esto es la misma de arriba en B y C: Una vez absorbidos dentro de la estructura modernista oficial, la FSSPX, que ya ha perdido su “salinidad”, estará abrumada por malas influencias y su mensaje y acciones tendrán constantemente cada día más, menos efecto.
E) En el párr. VI, # 5, el P. S. dice que el punto crucial de la situación es: “¿Quién convertirá a quién?” Y que tenemos que ser fuertes y que seremos nosotros los que convirtamos a los modernistas una vez que estemos adentro. ¡Este es el mismo tipo de razonamiento que el de alguien que alquilaría una habitación en un burdel con el fin de convertir a las prostitutas y a sus clientes! Es un pecado de presunción.
F) En el párr. VI, # 6, el P. S. dice que no estamos enfrentando los mismos problemas y tentaciones que las otras comunidades Tradicionales que se han incorporado a Roma, y luego traicionaron el combate, porque estas comunidades a menudo empezaron el proceso con culpa mientras que en el caso de la FSSPX es Roma la quien lo inició en el 2000. Mi respuesta a esto es como en A: el GREC empezó el proceso en 1997, con la bendición de Monseñor Fellay.
G) En el párr. VII (Conclusión), el P. S. dice que no debemos temer miedo porque la Fraternidad ha sido consagrada a la BVM y Ella nos protegerá. ¡Él no menciona tantas Congregaciones y personas consagradas a Ella que han perecido desde el Vaticano II! ¡Basta pensar en las Oblatas de María Inmaculada, los Servitas de María y etcétera, etcétera! ¡La BVM nunca va a ayudar a aquellos que voluntariamente se ponen en ocasión de pecado y destrucción! ¡Creer lo contrario es burlarse de Ella y burlarse de Dios! ¡Una vez más, un pecado de presunción! ¡Esta no es la mejor manera, por no decir más, de trabajar en la conversión de Roma y en la re-construcción de la Iglesia!
Todo lo que quedará por decir, una vez que la Fraternidad sea “normalizada”, es: ¡RIP FSSPX, y que Dios tenga misericordia de nosotros!