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lunes, 21 de enero de 2013

¿DÓNDE ESTÁ LA REACCIÓN?



Ya se volvió costumbre que cuando alguien de la resistencia hace una crítica bien fundada contra Monseñor Fellay, inmediatamente sus lacayos vienen en defensa  de su jefe. Las críticas son hechas con todas las pruebas, muchas veces basadas en las palabras escritas o pronunciadas por el propio Monseñor Fellay. Pero sus guardaespaldas se lanzan al aire escandalizados: “¡está mintiendo!” ¡está calumniando!”. Pretenden que su publicación encubra la verdad.

Es curioso que, cuando las autoridades del Vaticano dicen cosas que realmente hablan contra Monseñor Fellay, el silencio es total. Tienen miedo de ofender a las autoridades con las que quieren un acuerdo práctico. Vamos a ver lo que el Cardenal Cañizares dijo recientemente:

"en una ocasión vino a verme entre otros, Mons. (Bernard) Fellay, que preside a los de la Hermandad de San Pío X y me dijo, ‘venimos de una abadía que queda junto a Florencia. Si Mons. Lefebvre hubiese conocido como se celebraba allí, no hubiese dado el paso que dio’. Ese misal que se celebraba allí es el Misal de Pablo VI en su realidad más estricta"…"incluso los que siguen a la Hermandad de San Pío X, fundada por Mons. Lefebvre, cuando participan en la Eucaristía bien celebrada, dicen, ‘si esto fuese así en todas partes no habría necesidad de lo que ha ocurrido’ y que realmente nos ha producido esta separación".

Eso es muy grave. Nuestro rechazo de la Misa de Pablo VI no se basa en ningún abuso. El nuevo rito es malo en sí mismo. Incluso antes de ponerla en práctica, el Cardenal Ottaviani había denunciado todos los errores y problemas de este rito. Decir que el Arzobispo Lefebvre habría aceptado una "forma más estricta" de la nueva Misa es un gran absurdo, una perversión del pensamiento de este santo Arzobispo.

Dado que el cardenal atribuye esta declaración a Monseñor Fellay, sólo tenemos dos salidas:

- Si Monseñor Fellay no dijo esto, él debe reaccionar públicamente y denunciar la mentira del cardenal. Sus lacayos deberían estar indignados y publicar sus comunicados de la misma manera como lo hacen en contra de los miembros de la resistencia (con la diferencia de que ahora tendrían motivos para protestar);

- Si Monseñor Fellay dijo esto, sería una prueba más del gran cambio de dirección que él está operando en la FSSPX.

De un modo u otro, ésto sólo demuestra el grave peligro del acuerdismo.

Otra historia que demuestra el peligro que se corre por la falta de reacción es la carta enviada por Monseñor Di Noia a cada uno de los sacerdotes de la FSSPX.

De lo poco que se puede leer en el reportaje, se puede ver cómo la carta constituye una trampa para los incautos. Nada diferente de lo que podríamos esperar de la comisión Ecclesia Dei. Pero lo que demuestra el nivel que hemos alcanzado en la Neo-FSSPX, es que esta carta fue enviada a la sede de la Fraternidad San Pío X en Menzingen con el fin de ser distribuida a cada uno de sus sacerdotes.

La única actitud correcta de los líderes de la Fraternidad San Pío X sería no remitir la carta a los sacerdotes e incluso públicamente refutar cada una de las trampas en las que se pretende atrapar a los incautos.

Pero... La noticia dice que no sabemos si los sacerdotes recibieron tal carta
(N de la R: Rorate Caeli afirmó que la carta había sido reenviada pero no aseguraba que a todos los sacerdotes). Si realmente la enviaron, es una prueba más de la traición cometida a la obra de Mons. Lefebvre.

Éstos son algunos puntos inadmisibles de la carta citada en el reportaje:

Él [el Cardenal di Noia] hace un llamamiento a ambas partes para que realicen  un examen de conciencia centrado en la humildad, la mansedumbre, la paciencia y la caridad.

Ahora bien, los modernistas han perseguido a la tradición, nos despojaron de todo lo que era nuestro derecho, ¿y vienen a hablar de caridad? En primer lugar, ¡devuelvan lo que robaron! Por otra parte, decir que la Fraternidad San Pío X tiene que hacer un examen de conciencia, implica acusarla de ser culpable, lo cual no es cierto. Pero sigamos:

(...) La continua degradación de la situación de la Fe Católica es una invitación apremiante [a la  FSSPX] para salir de su espléndido aislamiento, y unirse a los equipos de rescate en el mismo lugar del accidente.

¿Aislamiento espléndido? La Fraternidad San Pío X está alejada de los herejes y traidores, no del pueblo fiel que necesita apoyo espiritual que la  "plena comunión" nos niega. Aislarse de las personas infectadas con la herejía es la garantía de supervivencia para nuestra fe. Esto no quiere decir que la Fraternidad San Pío X no está participando en el rescate. Ella sí que lo está haciendo. Aquellos equipos a los que monseñor Di Noia  se refiere, los "oficiales", están matando o dañando a las víctimas a través del indiferentismo, el ecumenismo, las reuniones de Asís, las visitas a la iglesias luteranas, la negación de los dogmas, nombramientos de herejes para altos cargos en el Vaticano, etc.

El deseo de silenciar las críticas al latrocinio del Vaticano II también es evidente, porque el Cardenal di Noia pide que la Fraternidad San Pío X "se abstenga, como cuestión de principio, de hacerlo [criticar al CV II] en los medios de comunicación masivos".

¿Criticar al Vaticano sólo en privado? De qué sirve encender la lámpara dentro de una caja? Todos los católicos tienen el derecho de saber los males del aquelarre.

El cardenal  Di Noia también pide que la Fraternidad San Pío X ", fundamente todos sus análisis en bases teológicas profundas y amplias." Pero esto es lo que ha hecho siempre la FSSPX ¿Y que respuesta dieron las autoridades modernistas? Ninguna. Lo dejan en silencio, porque no tiene una respuesta que dar. Por ejemplo, a la "Sinopsis de los errores atribuidos al Concilio Vaticano II", a la "Lámpara bajo el celemín", a "Prometeo, - la religión del hombre", al "Catecismo Católico de la crisis en la Iglesia" o el" problema de la reforma litúrgica". Quién conoce a la Fraternidad San Pío X sabe que no faltan trabajos serios, muy bien fundamentados  y que prueban con rigor todos los errores del Vaticano II y de la Nueva Misa.

P
or último, el obispo afirma que:

El "carisma" del propio Monseñor Lefebvre y el trabajo que él fundó, es la "formación de los sacerdotes" y no la
“retórica áspera y contraproducente”  ni la de “corregir públicamente a otros en la Iglesia” (...) estas "objeciones" teológicas deben expresarse internamente, no en público, para "estimular el magisterio" para formular mejor su enseñanza. Y no en forma de un "magisterio paralelo".

¿Cómo pueden los líderes de la Fraternidad San Pío X callar ante tantas falsas acusaciones?  ¿Cuándo hizo uso de retórica  la FSSPX? Cuando se arrogó la misión de juzgar y corregir la "teología"? La teología católica es impartida por la FSSPX. Lo que se condena es la "nueva teología" herética defendida  por las autoridades modernistas. A esta nueva teología, y a los que la defienden, es lo que corrigen públicamente. Y es muy bueno que suceda, para que las personas conozcan a los lobos con piel de oveja. Pero, como esto molesta a las autoridades modernistas, el Obispo di Noia quiere que la Fraternidad San Pío X se calle. Y todavía lanza la acusación de un "magisterio paralelo". ¿Dónde están los líderes de la Fraternidad San Pío X para protestar contra tamaña mentira? ¿Será que ellos solamente protestan en contra de las verdades dichas contra el jefe?

Si el cardenal  Di Noia invita tanto a la Fraternidad San Pío X a una colaboración leal, dócil, paciente, guiados por la caridad, entonces también debe estar muy abierto a recibir las contribuciones de los tradicionalistas, ¿verdad? Sólo aquellos que no conocen el juego sucio de Ecclesia Dei podrán creer esto. Pero Monseñor Di Noia ya admitió en otra ocasión, que el objetivo es convertir la Fraternidad San Pío X al pensamiento conciliar, aunque se necesita tiempo.

Esta estrategia insidiosa también se demuestra en una carta reciente. Después de todo lo que hemos dicho, no podemos sino deplorar cómo manipula Monseñor Di Noia la memoria de Monseñor Lefebvre. Porque tuvo la osadía de invocar el "carisma" del mismo gran arzobispo y su trabajo reduciéndolo  a la formación sacerdotal. La formación adecuada de los sacerdotes es un signo distintivo de la FSSPX, sin duda. Pero no es el único. Hacer frente a los errores de la iglesia conciliar es otra tarea esencial en estos días. Y esto es lo que quiere impedir el Cardenal Di Noia. Elogiar  el "carisma" de Monseñor Lefebvre al mismo tiempo que querer silenciar el combate Fraternidad San Pío X es una prueba absoluta de la inmoralidad a la que se presta Ecclesia Dei. El elogio de ellos es el mismo que el del tentador, sólo quieren nuestra ruina.

¿Quién no ve que cualquier trato con estas personas es traicionar la obra de Mons. Lefebvre y de toda la resistencia católica contra el modernismo? El cardenal Di Noia desea expresamente silenciar la Fraternidad San Pío X ¿y todavía hay personas que no ven el propósito de los lobos? ¿Dónde está la reacción? ¡Despierten!