English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

miércoles, 11 de junio de 2014

EL GALLO HA VUELTO A CANTAR TRES VECES.-



Jardines vaticanos, Pentecostés, domingo 8 de junio de 2014, 19.00h:
Unido al Papa Francisco, que tanto ha deseado este momento, el Patriarca Bartholomaios I de Constantinopla y todos los presentes, los Presidentes Shimon Peres y Mahmoud Abbas se van a unir a esta invitación, proclamando el deseo de sus respectivos pueblos de invocar a DIOS el anhelo común de paz.
1) Jesucristo puso a Pedro como Cabeza de la Iglesia para confirmar en sus errores a los herejes que la desgarran y a los infieles que la rechazan.
El encuentro de esta tarde se dividirá en tres partes, seguidas de una conclusión. Cada parte se dedicará a una invocación por parte de cada una de las tres comunidades religiosas, en orden cronológico: judaismo, cristianismo e islam. Cada parte se desarrollará en tres momentos. El primer momento consistirá en la alabanza de DIOS por el don de la creación y por habernos creado como parte de la familia humana.
2) La Santísima Trinidad desea ser invocada y alabada junto a ShekinahAllah y otra "trinidad" distinta en la que el "espiritu santo" no procede del "hijo".
En el segundo momento, pediremos perdón a DIOS por las veces que hemos sido incapaces de actuar como hermanos y hermanas, y por nuestros pecados contra ÉL y contra nuestros hermanos y hermanas. En el tercer momento, le pediremos a DIOS que otorgue el don de la paz a Tierra Santa y que nos convierta en constructores de la paz.
3) JesucristoShekinahAllah y El-jesus-de-quien-no-procede-el-espiritu-santo son idempotentes: Todos ellos pueden otorgar dones y perdonar los pecados de sus respectivos fieles.

El gallo ha vuelto a cantar tres veces. Pero, esta vez, Pedro no se arrepiente. Quiere que le imitemos.

Comentario nuestro: el Papa es el Vicario de Cristo, que es Mediador entre la humanidad y Dios en orden a la Redención. Con esta lamentable acción, Francisco rebaja el Papado a ser un mediador más entre los hombres en orden a lograr, por vía de diplomacias mundanas y componendas, una falsa paz, una paz sin Cristo.