English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

sábado, 22 de julio de 2017

COMENTARIO ELEISON Número DXXIII (523) - 22 de julio de 2017

Error de Menzingen – III
Hermosos principios no son suficientes –
Su aplicación tal vez se hará difícilmente.
Otro sacerdote de la Fraternidad San Pio X (Padre RP, por Relaciones Públicas) ha descendido a la arena para defender la búsqueda, por parte de sus Superiores, del reconocimiento oficial de la Fraternidad por Roma. La defensa del P. RP también está bien presentada, pero igualmente sufre de la misma falta esencial como la sufre la búsqueda del reconocimiento que él defiende – la falta de realismo. El principio es una cosa, la práctica es otra, incluso si está gobernada por principios. Ser un maestro de principios no es ser un maestro de la práctica y viceversa. Es digno de atención cómo la defensa del P. RP de la búsqueda de reconocimiento por sus Superiores empieza diciendo que en esta defensa él, P. RP, sólo está interesado en los principios: en primer lugar, si en principio se puede aceptar el reconocimiento de un modernista y, en segundo lugar, hasta qué punto uno puede en principio colaborar con un modernista.
Para probar que uno puede aceptar el reconocimiento de un Papa modernista, argumenta que Mons. Lefebvre la buscó de Paulo VI hasta la muerte de éste último en 1978, y en 1988 sólo rechazó la colaboración con Juan Pablo II en la práctica, pero no en principio. Tampoco el Capítulo General de la Fraternidad del 2012 le exigió a Benedicto XVI una profesión de Fe Católica, hacer lo cual en cualquier momento, revelaría un espíritu cismático.
Pero, uno responde, el choque entre el Arzobispo y Paulo VI desde 1974 en adelante es bien conocido, y detrás del rechazo del Arzobispo del Protocolo de 1988 estaban los principios de su Fe. 2012 fue exactamente el momento cuando la Fraternidad abandonó al Arzobispo al abandonar su posición sobre la Fe en principio, y en cuanto al espíritu cismático, ¿quién estaba realmente en cisma? –¿el Arzobispo o los modernistas?
En cuanto al Papa Francisco, el P. RP argumenta que él es el Papa; que la Iglesia no es lo que él, sino Nuestro Señor, hizo; que la colaboración con él es solamente como Papa Católico. Pero, uno responde, en la vida real, como la podredumbre de una manzana es y no es manzana, así la Iglesia Conciliar es y no es la Iglesia. En la vida real, la Fraternidad no está tratando solamente con la Iglesia Católica o un Papa Católico, sino directamente con la podredumbre Conciliar.
Así, cuando el P. RP, examinando en segundo lugar hasta qué punto uno puede colaborar con un modernista y responde que se puede hacer en la medida que sea por el bien de la Iglesia, él constantemente se abstrae de la realidad actual. Por consiguiente:—
* La Iglesia es indefectible –
Desde luego, pero los eclesiásticos Conciliares no dejan de defeccionar.
* La Fraternidad está sirviendo a la Iglesia, no a sus eclesiásticos –
Desde luego, pero tiene que pasar a través de falsos eclesiásticos.
* Una prelatura católica no podría rechazarse –
Desde luego, pero no si es manejada por falsos eclesiásticos.
* El Papa sólo necesita acatar sus términos 
Desde luego, pero ¿qué protege un pedazo de papel de estos dirigentes?
* La autoridad del Papa viene de Dios 
Desde luego, pero no para destruir la Iglesia (II Cor. XIII, 10).
* La Fraternidad acertó al aceptar la jurisdicción para las confesiones y matrimonios 
P. RP, ¿está usted tan seguro? ¿Y si eso fue sólo el queso de una ratonera?
* La cuestión práctica como en esta última pregunta sobre nuestra situación actual “no está en el poder de este artículo juzgar”, contesta el P. RP, pero la sola posibilidad de que pueda no ser una trampa le prueba que el aceptar o no el reconocimiento canónico de Roma “no debe ser juzgada sólo sobre la base de unidad en la fe con el Papa”. Y así concluye que el reconocimiento canónico debe ser aceptado si es por el bien de la Iglesia y rechazado si no lo es, independientemente de la fe del Papa”.
Pero Padre, pregúntese – esta “fe” del papa, siendo lo que es, ¿con el reconocimiento canónico pondría o no a la Fraternidad bajo Superiores de la Iglesia oficial, es decir, modernistas? ¿Sí o no? En la vida real, ¿usted realmente piensa que este papa concedería una prelatura que no pusiera a la Fraternidad bajo el control de Roma? En otras palabras, ¿bajo el control de gente que ya no cree en la verdad objetiva? Hay mucha belleza en los principios católicos, pero tienen que ser aplicados en un mundo real, frecuentemente demasiado real.

Kyrie eleison.