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jueves, 9 de febrero de 2017

MONS. FELLAY Y LA TRIPLE NEGACIÓN DE CRISTO

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Durante su vida, Mons. Lefebvre valientemente proclamó la apostasía de Roma en todas partes. También declaró que no podía haber acuerdo con la iglesia conciliar hasta que Roma se convirtiera a la verdadera fe.
Apenas un mes en el 2017 y los católicos tradicionalistas están siendo inundados con todavía más rumores de un acuerdo (un acuerdo con el diablo sin duda) entre la FSSPX y la Roma modernista.
Antes de que alguien pueda hacer un acuerdo con el diablo, esa persona primero debe negar a Nuestro Señor.

Primera negación de Nuestro Señor – Silencio

El pontificado de Francisco ha sido el más destructivo de todos los papas desde el Vaticano II, y muy posiblemente el más destructivo en la historia de la Iglesia. ¿Donde está Mons. Fellay en medio de todo esto? En silencio. No hay declaraciones valientes. No se confronta a Francisco. No hay reproches a Francisco. No hay condenaciones.

Aunque los artículos que de algún modo critican las cosas que el papa Francisco ha hecho aparecen de vez en cuando en el sitio web de la Fraternidad, ellos citan a Cardenales y Obispos que están “en el interior” de la iglesia conciliar. En esencia, la Fraternidad expresa su crítica por medio de otros. Mons. Fellay jamás es citado directamente. Mientras que Cristo gritaba “sepulcros blanqueados” a los enemigos de Dios, Mons. Fellay nerviosamente pregunta: “Hey chicos, ¿les importa si uno de mis asistentes cita el desacuerdo de tal o cual cardenal con ustedes?”

Cuando se le pregunta “¿acaso sois uno de Sus discípulos? El silencio de Mons. Fellay dice “no lo soy”.

Segunda negación de Nuestro Señor – Politiquería

“Pero ahora vosotros queréis matarme, a quien les ha dicho la verdad... Vos tenéis por padre al diablo... Él fue homicida desde el principio, y no permaneció en la verdad; porque la verdad no está en él”.

Estas son las palabras de Nuestro Señor. ¿Trató El de ganar favores de los Fariseos?  ¿Se atemorizó o trató de lograr un acuerdo mientras ellos procuraban matarlo? No. Nuestro Señor hablaba con la verdad. De manera clara y sencilla. Condenó el respeto humano, lo primero era agradar a Dios. No puede decirse lo mismo de Mons. Fellay.

Si el mejor y más noble destino que un hombre puede tener es seguir los pasos de Cristo hacia el martirio, ¿por qué entonces Mons. Fellay no habla la verdad y defiende a Nuestro Señor y a su Iglesia? Lo hizo en cierto tiempo, pero ya no más. Por otra parte, ¿por qué vemos a Mons. Fellay politiqueando, constantemente, una y otra vez durante los pasados años? Apretón de manos con Benedicto. Sonrisas con Francisco. Encuentros con Ecclesia Dei. La politización inteligente y las sutiles maniobras se oponen radicalmente a la manera en que Nuestro Señor llevó a cabo su misión divina.
El mundo pregunta de nuevo a Mons. Fellay, “¿Acaso no sois uno de Sus discípulos?” A lo que responde por segunda vez: “No lo soy”.

Tercera negación de Nuestro Señor –Supervivencia

La Escritura nos dice que “quien desea salvar su vida la perderá, quien pierde su vida por Cristo la encontrará”. Esto llevó a los discípulos a dar sus vidas de la misma manera que Nuestro Señor. Hoy, viviendo en una especie de persecución de Diocleciano espiritual, escuchamos de la boca de Mons. Fellay: "Un cierto número de condiciones son necesarias para llegar a un acuerdo... y para nosotros la condición esencial es nuestra supervivencia".
Este es el clavo en el ataúd de la FSSPX. Con esta declaración simplemente "para sobrevivir", Mons.  Fellay y la Fraternidad  seguramente perecerán. Jesús nos advirtió en el Evangelio de Mateo de "perseverar hasta el fin". Él no dijo nada acerca de tratar de sobrevivir para salvar la propia vida.

Una tercera vez se le pregunta a Mons. Fellay: “¿No sois uno de Sus discípulos? A lo que responde: “No lo soy”.

Muerte cierta

Cristo dijo a sus discípulos que serían entregados y condenados a muerte. También dijo que serían “odiados por todas las naciones por mi nombre”.

¿Y cómo describe el Papa Francisco a Mons. Fellay? Como a un amigo cercano:
Mons. Fellay es un hombre con el que se puede dialogar. Este no es el caso para otros elementos que son un poco extraños, como Mons. Williamson u otros que se han radicalizado”.

Judas dialogó con los Fariseos y permaneció en silencio mientras ellos juzgaban a Nuestro Señor. Hizo política. Hizo un acuerdo a cambio de la Verdad. Y de hecho perdió su vida. Estas acciones de su traición a Nuestro Señor contenían también una negación implícita de Nuestro Señor, una negación de Su Reinado y Sus derechos divinos.

Mientras que la triple negación de San Pedro fue más explícita, la pregunta permanece: ¿Tomará Mons. Fellay el camino de San Pedro, el del arrepentimiento y vida, o el de Judas, de impenitencia y muerte cierta?

El gallo canta...