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lunes, 28 de noviembre de 2016

COMENTARIO ELEISON Número CDLXXXIX (489) - 26 de noviembre de 2016

Eleison Comments by His Excellency Bishop Richard Williamson


Cinco “Dubia”

Cuatro Cardenales obligaron un papa a hablar 
Las profundas convicciones de éste vienen del abismo infernal.

En un escándalo de gravedad sin precedente, incluso para el reinado cargado de escándalos del Papa Francisco como Papa Católico desde el 2013, cuando desafiado por cuatro honorables Cardenales por su aparente negación de la base misma de la enseñanza de la Iglesia en moralidad, acaba de dar respuestas en público que prácticamente afirman la libertad del hombre sobre la ley moral de Dios Todopoderoso. Con esta afirmación papal de la religión Conciliar del hombre como opuesta a la religión Católica de Dios, un cisma en la Iglesia Universal se perfila mucho más cercano. Por medio siglo desde el Vaticano II, los Papas Conciliares se las arreglaron para permanecer de alguna manera como la única cabeza de dos religiones opuestas, pero esa contradicción no podía durar indefinidamente y debe pronto resultar en una división.

En el 2014 y 2015 Francisco mantuvo Sínodos en Roma para consultar a los obispos del mundo sobre cuestiones concernientes a la familia humana. El 19 de Marzo de este año, publicó su Exhortación Apostólica post-sinodal sobre “Amor en la Familia” cuyo capítulo octavo de los nueve suscitó controversia desde el principio. El 15 de Septiembre cuatro Cardenales en particular, enviaron al Papa una carta privada y perfectamente respetuosa, en la cual le pedían que como Supremo Pontífice clarificara cinco “dubia” o puntos dudosos de la doctrina que quedaban poco claros en la Exhortación. He aquí la esencia de los cinco puntos:

1 Del #305 de la Exhortación, ¿a partir de ahora, puede una persona casada que vive como marido y mujer con una persona que no es su cónyugue legítimo, recibir la absolución sacramental y la Comunión cuando ellos continúan viviendo en su estado cuasi-casado?

2 Del #304, ¿todavía es necesario creer que existen normas morales absolutas que prohíben actos intrínsecamente malos y que son obligatorias sin excepción?

3 Del #301, ¿puede uno decir todavía que una persona viviendo en violación de uno de los Mandamientos de Dios, por ejemplo en adulterio, está en una situación objetiva de pecado grave habitual?

4 Del #302, ¿puede uno decir todavía que las circunstancias o intenciones que rodean un acto intrínsecamente malo por su objeto, nunca pueden cambiarlo para que ese acto sea subjetivamente bueno o aceptable, como una elección?

5 Del #303, ¿debemos todavía excluir cualquier rol creativo de conciencia de manera que la conciencia nunca pueda autorizar excepciones a las normas morales absolutas que prohíben actos intrínsecamente malos por su objeto?

A estas cinco preguntas diseñadas para responder sí-o-no, la respuesta de la Iglesia Católica desde Nuestro Divino Señor en adelante ha sido siempre clara y nunca ha cambiado: la Comunión no puede ser dada a los adúlteros; existen normas morales absolutas; existe algo llamado “estado de pecado grave habitual”; las buenas intenciones no pueden hacer que actos malos sean buenos; la conciencia no puede hacer que actos malos sean lícitos. En otras palabras, a las cinco preguntas sí o no, negro o blanco, la respuesta de la Iglesia siempre ha sido: 1 No, 2 Sí, 3 Sí, 4 Sí, 5 Sí.

El 16 de Noviembre, hace apenas diez días, los cuatro Cardenales hicieron su carta pública (cf. Mat. XVIII,15–17). El 18 de Noviembre, en una entrevista dada al periódico italiano Avvenire, el Papa Francisco dio la respuesta exacta opuesta a las preguntas sí o no: 1 Sí, 2 No, 3 No, 4 No, 5 No. (Él afirmó cada vez que “Estas cosas no son blanco o negro, que estamos llamados a discernir”, pero él sólo estaba intentando de este modo confundir las inmóviles cuestiones de principio con móviles cuestiones de aplicación de principio, las cuales vienen después del principio).

Todo el crédito para los cuatro Cardenales por obtener luz y claridad para muchas ovejas confundidas que desean llegar al Cielo. Los Cardinales Brandmüller, Burke, Caffarra y Meisner estarán inmersos en el Novus Ordo, pero obviamente ellos no han perdido todo su valor o su sentido del deber. No hay duda de que su actuación tuvo el mejor de los motivos al presionar al Papa para que se aclare a sí mismo. Y, ¿dónde deja esta claridad a la Iglesia? Debe ser al borde del cisma.

Kyrie eleison.