English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

jueves, 23 de enero de 2020

ROSARIO DE LA FE POR LA CONSAGRACIÓN DE RUSIA AL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA



El Rosario de la Fe
Según lo que pidió Nuestra Señora del Rosario para la Consagración de Rusia al Corazón Inmaculado de María.
Hace casi dieciséis años la Virgen vino a pedir que se rezaran rosarios por la intención de la consagración de Rusia a su Inmaculado Corazón.  El Superior General de la Orden de la Fraternidad San Pío X, a quien se le confió esta misión, no la consideró conducente a los planes o a la misión de su Congregación, por lo que no cumplió lo que le pidió Nuestra Señora, sino que buscó un camino diferente que creía que llevaría al mismo fin.
Trece años más tarde (después de haber sido puesta en manos del Superior General) lo que Ella ha pedido todavía no se ha cumplido.  Teniendo esto en cuenta, y habiendo dado un tiempo considerable a los obispos para actuar en consecuencia, parecería que tal vez se ha convertido en una misión exclusiva de los fieles el ver que se haga lo que la Virgen ha pedido.  ¿Qué es exactamente lo que Ella quería?  Quería muchos rosarios rezados colectivamente por los fieles, con una sola voz, un solo corazón, en unión, por la consagración de Rusia a su Corazón Inmaculado.  ¿Qué prometió si esto se hacía?  Prometió obtener esta gracia, esta increíble gracia, de Su Hijo.
Como esto es lo que Ella pidió y esto es lo que prometió, esto se convierte en un acto de fe para actuar en consecuencia.  Sabiendo, creyendo que Ella hará lo que dijo que haría.
Con todo esto en mente, nos gustaría ahora hacer lo que Ella pidió al lanzar esta Cruzada de Fe, rezando el rosario diariamente por la intención que Nuestra Señora tanto desea; que Rusia sea consagrada a su Inmaculado Corazón.
Quisiéramos comenzar esta misión en el aniversario de la primera aparición de Fátima a los tres niños, Lucía, Jacinta y Francisco, el 13 de febrero de 2020.
Concluirá el 13 de octubre de 2020 fecha de la última aparición de Fátima en la que ocurrió el Milagro del sol.
Para participar no se espera ni se requiere nada más que ofrecer tantos rosarios durante este tiempo como su corazón pueda rezar por esta intención.
Rezamos con fe, con amor y con la confianza de saber que la Virgen responderá.