El Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, Víctor Manuel Fernández, recibió al Superior General de la Fraternidad San Pío X en el Palacio del Santo Oficio en Roma.
¿Qué quiere el Cardenal Fernández? Quiere que la Fraternidad suspenda su decisión de consagrar obispos el 1 de julio, como condición para continuar el diálogo. El término «diálogo» es del Cardenal; es típico del lenguaje y la mentalidad de los progresistas.
Pero ¿cómo debemos calificar este diálogo? ¿Qué pretende Roma al dialogar? Este diálogo con Roma está lleno de ambigüedades; tras él se cierne una amenaza de excomunión. Esto nos remonta a 1988. ¿Cuál es la validez de estas excomuniones? ¡Ninguna! ¡Absolutamente ninguna! Igual que la que el obispo Pierre Cauchon emitió contra santa Juana de Arco. Excomulgar a quienes defienden a la Iglesia es un acto nulo ante Dios.
Las excomuniones de 1988 fueron nulas. Las de 2026 también lo serán si la Fraternidad mantiene su intención de consagrar el 1 de julio de este año, con las mismas razones e intenciones que tuvo el arzobispo Marcel Lefebvre en 1988. Pero este diálogo conlleva otras amenazas y peligros: la elección de los candidatos, la presión de Roma, la ambigüedad de las palabras; la noción misma de Iglesia, que no es la misma para la Iglesia conciliar que para la Iglesia católica.
Seguimos con interés y oraciones estas peligrosas negociaciones, esperando que la Fraternidad no sea vencida por la astucia de los modernistas, sobre quienes Mons. Lefebvre advirtió a Mons. Gérard Calvet con una nota que le fue entregada en 1988, que decía: “Cuidado con la serpiente romana”.
A pesar de los años transcurridos y de los posibles pequeños o grandes lapsus de memoria, aún recuerdo la expresión de Monseñor Lefebvre: “la serpiente romana”.
El padre Davide Pagliarani y su consejo deberían tener cuidado. Los modernistas no buscan el bien de la Fraternidad ni de la Iglesia. San Pío X ya nos advirtió sobre esto.
Que la Fraternidad vuelva a las disposiciones y acciones de su fundador, y sabrá vencer la serpiente romana, con la ayuda de Aquella que venció todas las herejías.
Ipsa conteret.
