Este blog está dedicado a María Corredentora y Mediadora de todas las Gracias

sábado, 14 de febrero de 2026

EXCELENTE DECLARACIÓN DEL ARZOBISPO VIGANÒ

 



DECLARACIÓN

sobre el conjunto de comunicados del Dicasterio para la Doctrina de la Fe
relativos al encuentro del Prefecto
con el Superior General de la Fraternidad San Pío X


La declaración del Dicasterio para la Doctrina de la Fe a propósito de la reunión con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, bajo las apariencias de un falso espíritu de diálogo, tiene como único objetivo impedir las consagraciones episcopales. 

1 – Habla de “requisitos mínimos para la plena comunión con la Iglesia Católica”, como si existiera una especie de mínimo común denominador en la fe integral e inmutable. No hay nada que discutir: la Fraternidad ya está en comunión con la Iglesia Católica de todos los tiempos. Es más bien el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, con su Prefecto Tucho Fernández, quien debe ser cuestionado y juzgado por haber pisoteado esos “requisitos mínimos”, aceptando errores conciliares y sinodales, subversión moral e idolatría.

2 – La pretensión de querer «esbozar un estatuto canónico» para la Fraternidad es absolutamente inaceptable y debe evitarse. Cualquier configuración canónica la entregaría a los tentáculos del actual «sistema» vaticano, con el objetivo de destruir toda resistencia tradicional. Lo hemos visto con las comunidades Ecclesia Dei que han sido silenciadas o disueltas: sería un suicidio espiritual.

3 – Fernández cita la Constitución Dogmática Pastor Æternus del Primer Concilio Vaticano , reiterando engañosamente la doctrina del poder papal “ordinario, supremo, pleno, universal, inmediato y directo”. ¡Qué hipocresía por parte de los que promueven la “sinodalidad”, considerando el Vaticano I obsoleto y un obstáculo para la unidad ecuménica con herejes y cismáticos! El doble rasero es descarado: por un lado, Tucho sostiene que el Vaticano II no puede ser revisado ni modificado, porque es la “conditio sine qua non” de la existencia misma de la Iglesia conciliar y sinodal. Por otro lado, el Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, con su documento “El Obispo de Roma”, teoriza una “reinterpretación” del Papado a la luz de la sinodalidad y el ecumenismo, contradiciendo y revocando esencialmente la Pastor Æternus y todo el Magisterio concerniente al Romano Pontífice.

4 – El Derecho Canónico emerge trastocado y subvertido: su principio cardinal ya no es la salvación de las almas —«Salus animarum suprema lex»—, sino que se convierte en una herramienta para consolidar un poder autorreferencial y tiránico, y en un arma para reprimir cualquier voz que exprese una disidencia más allá de la debida obediencia contra los subversivos que usurpan la autoridad en la Iglesia Católica. Aquí también, la doble moral es evidente: basta con pensar en la connivencia de la Santa Sede con respecto a las ordenaciones episcopales de la Asociación Patriótica China o las escandalosas iniciativas cismáticas de la Conferencia Episcopal Alemana.

El encuentro entre Tucho Fernández y el padre Davide Pagliarani pone de relieve la paradoja de los últimos sesenta años: quienes son declarados fuera de la Iglesia católica conservan la fe, y quienes son considerados en comunión con la Sede Apostólica —hasta el punto de ocupar sus más altos cargos— son en realidad herejes y apóstatas.

+ Carlo Maria Viganò, Arzobispo

Viterbo, 14 de febrero de 2026

Fuente

Comentario de NP: la forma y el fondo de esta declaración del Arzobispo Viganò, nos recuerda el modo directo y valiente de hablar que tuvo la FSSPX hasta el inicio de la desviación liberal.