Este blog está dedicado a María Corredentora y Mediadora de todas las Gracias

lunes, 2 de febrero de 2026

LA CASA GENERAL DE LA FSSPX ANUNCIA CONSAGRACIONES EPISCOPALES

 FUENTE


Comunicado del 2 de febrero de 2026.

En este día 2 de febrero de 2026, fiesta de la Purificación de la Santísima Virgen, el Reverendo Padre David Pagliarani, Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, en el curso de la ceremonia de toma de sotana que presidía en el Seminario Internacional San Cura de Ars, en Flavigny-sur-Ozerain, en Francia, anunció públicamente su decisión de confiar a los obispos de la Fraternidad el encargo de proceder a nuevas consagraciones episcopales el próximo 1 de julio.

El pasado mes de agosto solicitó la gracia de una audiencia con el Santo Padre, haciéndole conocer su deseo de exponerle filialmente la situación actual de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. En una segunda carta, le expresó abiertamente y explícitamente la necesidad particular de la Fraternidad de asegurar la continuidad del ministerio de sus obispos, que recorren el mundo desde hace cerca de cuarenta años, para responder a los numerosos fieles apegados a la Tradición de la Iglesia y deseosos de que sean conferidos, para el bien de sus almas, los sacramentos del orden y de la confirmación.

Tras haber madurado largamente su reflexión en la oración, y tras haber recibido de la Santa Sede, en estos últimos días, una carta que no responde en absoluto a nuestras peticiones, el Padre Pagliarani, apoyado en el parecer unánime de su Consejo, estima que el estado objetivo de grave necesidad en el que se encuentran las almas exige tal decisión.

Las palabras que escribió el 21 de noviembre de 2024, con ocasión de los cincuenta años de la declaración histórica de monseñor Marcel Lefebvre, son más que nunca reflejo de su pensamiento y de sus intenciones:

«Solo en la Iglesia de todos los tiempos y en su Tradición constante encontramos la garantía de estar en la Verdad, de continuar predicándola y sirviéndola. […] 

«La Fraternidad [San Pío X] no busca primero su propia supervivencia: busca principalmente el bien de la Iglesia universal y, por ello, es por excelencia una obra de Iglesia, que con una libertad y fuerza únicas responde adecuadamente a las necesidades específicas de una era trágica sin precedentes.

«Este único objetivo sigue siendo hoy nuestro, como lo era hace cincuenta años: “Por eso, sin ninguna rebelión ni amargura ni resentimiento alguno, proseguimos nuestra obra de formación sacerdotal a la luz del magisterio de siempre, convencidos de que no podemos rendir mayor servicio a la Santa Iglesia católica, al Sumo Pontífice y a las generaciones futuras (Mons. Lefebvre, Declaración del 21 de noviembre de 1974).”»

En los próximos días, el Superior General proporcionará explicaciones complementarias sobre la situación actual y sobre su decisión.

«Nos cum Prole pia benedicat Virgo Maria.
Que la Virgen María nos bendiga junto con su divino Hijo.»

Menzingen, 2 de febrero de 2026