English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

miércoles, 3 de octubre de 2018

INCREÍBLE: LA NEO-FSSPX PUBLICA ARTÍCULO NEUTRAL SOBRE EL ACUERDO TRAIDOR ENTRE EL VATICANO Y LA TIRANÍA COMUNISTA DE CHINA.


"TODAVÍA ES DEMASIADO PRONTO PARA HACER UN JUICIO DEFINITIVO"

LA FSSPX SE PRONUNCIA POR PRIMERA VEZ SOBRE EL RECIENTE ACUERDO ENTRE CHINA COMUNISTA Y ROMA PARA EL NOMBRAMIENTO DE LOS OBISPOS, Y LO HACE -COMO DE COSTUMBRE- MEDIANTE UN ARTÍCULO NEUTRAL Y "POLÍTICAMENTE CORRECTO" EN EL QUE LA FRATERNIDAD SE LIMITA A NARRAR HECHOS, CITAR A TERCEROS, Y FORMULAR LA PREGUNTA "¿FIN DE UN CISMA O RENDICIÓN?" SIN QUERER DAR LA RESPUESTA. 
¿CÓMO SE EXPLICA ESTO? SIMPLE: PORQUE EL SIGUIENTE "ACUERDO PASTORAL PARA PONER FIN A UN CISMA" SERÁ CON LA FRATERNIDAD, O POR LO MENOS ESO ES LO QUE LA FSSPX NOTORIAMENTE ESPERA DESDE EL 2012. EL QUE PUEDE LO MÁS, CON MAYOR RAZÓN PUEDE LO MENOS: SI ROMA FUE CAPAZ DE HACER UN ACUERDO CON LOS COMUNISTAS, TAMBIÉN SERÁ CAPAZ DE HACER UN ACUERDO CON LOS TRADICIONALISTAS. POR ESO LA FSSPX NO PUEDE CONDENAR EL ACUERDO TRAIDOR CON CHINA COMUNISTA.
SE COMPRUEBA UNA VEZ MÁS QUE LAS AUTORIDADES DE LA FRATERNIDAD MANTIENEN EL NUEVO ORDEN DE PRIORIDADES HEREDADO DE MONS. FELLAY. SEGÚN PALABRAS RECIENTES DE MONS. WILLIAMSON EN FRANCIA, ESTE ES EL ORDEN DE PRIORIDADES DE LA NEO-FSSPX:
1° EL ACUERDO CON ROMA.
2° LA UNIDAD DE LA FSSPX.
3° LA FE.

CHINA: ¿FIN DE UN CISMA O RENDICIÓN?

Fuente: sitio oficial de la FSSPX (el subrayado y los comentarios son de NP)

El 22 de septiembre de 2018, se estableció un modus vivendi entre la Santa Sede y la República Popular China, relativo al nombramiento de los obispos, con el fin de poner fin a un cisma de casi setenta años. [!] [Empieza la FSSPX su artículo sin formular ninguna crítica a la versión oficial de los hechos]

"El objetivo del acuerdo no es político sino pastoral, permitiendo a los fieles tener obispos en comunión con Roma, pero al mismo tiempo reconocidos por las autoridades chinas", dijo Greg Burke, Director de la Sala de Prensa dela Santa Sede, el 22 de septiembre. [¡Maravilloso! En otras palabras: nada de qué preocuparse: este acuerdo entre la Iglesia de Cristo y el satánico Partido Comunista, es sólo pastoral. Francisco encontró el modo de unir pacíficamente a Cristo con Belial. ¡Genial!]
El Secretario de Estado de la Santa Sede, Cardenal Pietro Parolin, insistió en la importancia de un acuerdo que él considera histórico: "por primera vez en tantas décadas, hoy todos los obispos de China están en comunión con el Obispo de Roma". [!]

[Ahora siguen algunos "peros" a esta gran noticia] 

Sin embargo, varias cuestiones siguen sin resolverse, incluida la "sinización" de las religiones que el régimen comunista totalitario de Xi Jinping quiere lograr. 

El término "sinización" puede cubrir muchas realidades, y muchos católicos de la Iglesia clandestina, que han permanecido, contra todo pronóstico, fieles a Roma, temen que este acuerdo provisional lleve al Partido a tomar el control de una Iglesia vaciada de su contenido espiritual para convertirse en una especie de asociación. 

La crítica más notable provino del cardenal Joseph Zen: el prelado, de más de 86 años, era obispo de Hong Kong. Se jubiló hace casi 10 años. El Card. Zen se ha dado a conocer en los medios de comunicación por su oposición de principios a cualquier acercamiento entre la Iglesia y el régimen chino. El 22 de septiembre denunció un acuerdo que, según él, no es más que una "obra maestra de la creatividad que no dice nada en muchas palabras", sobre todo porque todo es secreto. Resume así el mensaje del Papa Francisco a los fieles chinos: ¡todo lo que tienen que hacer es obedecer a su gobierno, que ahora puede "presumir de tener el acuerdo del Vaticano"! 

El prelado chino no cede: el acuerdo consiste, de hecho, en "una traición y una rendición incondicional que precipita el rebaño en la boca del lobo". 

El Papa Francisco respondió a las críticas del obispo Zen tres días después, el 25 de septiembre, en el avión que lo trajo de su viaje apostólico a los Estados Bálticos. El Cardenal Secretario de Estado -explicó- "estudió todos los documentos hasta la última coma", que para el Santo Padre es la garantía de "una seguridad muy grande". En cualquier caso, "es el Papa quien nombrará [a los obispos en China]. [¡De entre los propuestos por el Partido Comunista!] Seré yo: la cosa está clara", recalcó Francisco. 

Aunque todavía es demasiado pronto para hacer un juicio definitivo, [Según la Neo-FSSPX, entonces, la postura del Card. Zen debe ser desestimada por precipitada] es hora de orar para que los católicos chinos puedan algún día ejercer su religión libremente, sin sufrir las vejaciones y persecuciones del omnipresente Partido Comunista.