Este blog está dedicado a María Corredentora y Mediadora de todas las Gracias

sábado, 13 de abril de 2019

EL P. PAGLIARANI SE REFIERE AL ASUNTO HUONDER ANTE LOS SEMINARISTAS DE ECONE

FUENTE
El argumento del Padre Pagliarani ante los seminaristas fue: "Mons. Huonder me dijo que 'nuestras casas (en la Iglesia conciliar, claro está) son casas de perdición; por eso vengo con ustedes.' Entonces, ¿cómo podemos rechazar tal petición?"
¡Eso es ingenuidad! ¿O compromiso?
Mons. Huonder ha recibido una misión de la Congregación para la Fe; por lo tanto, no es alguien que huye, lo que sería diferente.
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AHORA QUE CONSTA CON CERTEZA ABSOLUTA (VER NUESTRAS ENTRADAS DE 10 Y 11 DE ABRIL) QUE EL OBISPO LIBERAL VITUS HUONDER SÍ RESIDIRÁ EN UNA CASA DE LA FSSPX DESDE EL INICIO DE SU RETIRO, CABE TENER MUY EN CUENTA LAS INTERROGANTES QUE, RESPECTO A ESTE CASO, FORMULÓ MONS. WILLIAMSON RECIENTEMENTE:

¿Se habría pedido a MH que nunca la celebrara [la misa nueva] en la escuela [de Wangs, donde residirá]? ¿Podía aceptar no celebrarla nunca? E incluso si podía, ¿podía admitir que la teoría y la práctica de su sacerdocio y episcopado han estado inmersas en la entrega conciliar de la verdadera Iglesia de Dios al mundo moderno sin Dios? ¿Podía despojarse de las convicciones de todas sus décadas de inmersión en la Iglesia Conciliar? Ordenado sacerdote en 1971 y consagrado obispo en 2007 con los ritos del revolucionario Pablo VI, ¿podía admitir que, para eliminar toda duda sobre la validez de los neoritos, necesita ser reordenado y reconsagrado condicionalmente? ¿O la Neo-Fraternidad no habría exigido ni lo uno ni lo otro? (del Comentario Eleison de 30 de marzo)


COMENTARIO ELEISON Número DCXIII (613) - 13 de abril de 2019



Lecciones de Semana Santa

De la Cruz de Nuestro Señor brotó Su Preciosísima Sangre,
Y agua, en una inundación divinamente purificadora.
Ninguna lectura del Evangelio puede ser tan rica en lecciones como las de Semana Santa. He aquí algunas referencias de la Pasión de Nuestro Señor, citadas en orden cronológico, que tienen una relevancia particular para nuestro tiempo, la de la Pasión de Su Iglesia.
Lc. XIX, 40: “Si estos (discípulos) se callan, las mismas piedras se pondrán a gritar” – Cuando Jesús está a punto de entrar en Jerusalén el Domingo de Ramos, la multitud lo está alabando en voz alta. Los fariseos se quejan del ruido. Pero la verdad de Dios será escuchada. Cuando el SSPX se queda en silencio para gustar a Roma, alguien más debe decir las verdades que solía decir.
Jn XVII, 15: “No ruego para que los quites del mundo, sino para que los preserves del Maligno”. Después de la Última Cena, justo antes de dejar el Cenáculo, Jesús ora a Su Padre Celestial por Sus Apóstoles, pero no para que la vida sea más fácil para ellos. Así que, ¿por qué la vida debe ser más fácil para nosotros católicos hoy en día?
Mt. XXVI, 31: “Heriré al pastor y las ovejas serán dispersadas”. En el Monte de los Olivos Jesús le dice a Sus Apóstoles que todos ellos caerán, y cita el Antiguo Testamento (Zacarías XIII, 7). Hoy, con el Papa paralizado en su fe, toda la Iglesia Católica está más o menos paralizada.
Mt. XXVI, 40: “Velad y orad”. En el Huerto de Getsemaní, donde Jesús pronto será traicionado, advierte a sus apóstoles que se preparen en oración para la hora de su prueba. No dice sólo “Orar”, ni siquiera “Orar y velar”, sino “Velar y orar”, porque si no mantienen los ojos abiertos, si dejan de velar, también dejarán de orar. Hoy una hora suprema de prueba de la Iglesia parece inminente.
Juan XVIII, 6: “No bien les hubo dicho: “Yo soy”, retrocedieron y cayeron en tierra”. Mientras la policía del Templo se acerca a Jesús, él se identifica sin miedo, y por un momento deja escapar una sola chispa de Su poder divino – todos ellos colapsan. Otra chispa así podría rescatar instantáneamente a la Iglesia hoy, pero eso no ganaría el corazón de los hombres. La prueba de hoy de la Iglesia debe cumplirse.
Mt. XXVI, 52: “Vuelve tu espada a su lugar, porque todos los que empuñan la espada, perecerán a espada”. Pedro es viril, ama a su Maestro, quiere defenderlo absolutamente, pero no lo ha entendido –Jesús será el Rey de Corazones, no el Truhan de los Palos. Los hombres viriles de hoy buscan cualquier acciónpara defender a la Iglesia, ya que no se contentan con “sólo” orar, pero que oren, o de lo contrario ellos huirán, como lo hicieron los Apóstoles (v. 56).
Lc. XXII, 53: “Esta es la hora vuestra, y la potestad de las tinieblas” Jesús está a punto de ser capturado por la policía del Templo. Se queja dulcemente de que no lo capturaron a la luz del día, cuando estaba predicando abiertamente en el Templo, sino que tuvieron que capturarlo por la noche, cuando ya no estaba rodeado de multitudes para protegerlo. Nunca en toda la historia estuvo tan abandonado, ni los tiempos han sido tan oscuros, como hoy. Estamos viviendo el mismo misterio di Satana desencadenado.
Mt. XXVII, 26: “Y todo el pueblo respondió: `Su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos’ Entonces Pilato soltó para ellos a Barrabás, y habiendo azotado a Jesús, lo entregó para que fuese crucificado”. Claramente, el “pueblo” aquí no son sólo los “sumos sacerdotes y los ancianos” que “persuadieron al pueblo para que pidiera a Barrabás y matara a Jesús”(v.26), fue toda la muchedumbre delante de Pilato, a punto de amotinarse (v.24), la que hizo que Pilato cediera al clamar para ellos y su descendencia, la responsabilidad del deicidio (la muerte de Dios en su naturaleza humana).
Ahora bien, esta multitud era abrumadoramente judía, y la multitud se identificó como tal (“Nosotros y nuestros hijos”). Por lo tanto, la culpa por el deicidio recae sobre esos descendientes a menos que y hasta que colectivamente reconozcan y adoren a su propio Mesías verdadero, pero las Escrituras dicen que esto sólo sucederá al final del mundo (por ejemplo, Romanos XI, 25–27). Como un verdadero católico, León XIII (1878–1903) pidió que la misma sangre cayera sobre los judíos no como una maldición sino como una “fuente de regeneración” (Acto de Consagración del Mundo al Sagrado Corazón de Jesús). Mientras tanto, ellos sirven a Dios para azotar nuestra apostasía.
Kyrie eleison.

viernes, 12 de abril de 2019

INTERESANTE ENTREVISTA AL PROFESOR DE MATTEI



Fuente: Adelante la Fe (extracto)

Profesor: No pasa un día sin que el presente pontificado sea causa de nuevas perplejidades y dudas en muchísimos fieles. La declaración de Abu Dabi ha suscitado enorme desconcierto. No parece que haya una forma de salir de esta situación. ¿Cómo interpreta usted este momento?
La declaración del pasado 4 de febrero firmada conjuntamente por el papa Francisco y el Gran Imán de Al Azhar, afirma: «El pluralismo y la diversidad de religión, color, sexo, raza y lengua son expresión de una sabia voluntad divina, con la que Dios creó a los seres humanos». Esta afirmación contradice las enseñanzas de la Iglesia Católica, según las cuales la única religión verdadera es la católica. De hecho, sólo en el Nombre de Jesucristo y mediante la fe en Él pueden los hombres alcanzar la salvación eterna (Hch.4,12).
Cuando, con motivo de la visita ad limina de los obispos de Kazajistán el pasado 1º de marzo monseñor Athanasius Schneider expuso al papa Francisco su perplejidad por la declaración de Abu Dabi, el Sumo Pontífice le respondió que «la diversidad de religiones no es más que la voluntad permisiva de Dios». La respuesta induce a error, porque parece dar a entender que la pluralidad de religiones es un mal permitido si bien no querido por Dios, pero eso no se puede decir de la diversidad de sexos y razas, que son por el contrario voluntad positiva, y no permisiva, de Dios. Cuando monseñor Schneider le planteó esta objeción, Francisco reconoció que lo que había dicho se podía entender mal. A pesar de ello, el Papa no ha corregido ni rectificado en ningún momento su afirmación. Es más, el Consejo para el Diálogo Interreligioso, a pedido del Santo Padre, indicó a los obispos que contribuyesen a la máxima difusión posible de la declaración de Abu Dabi, a fin de que «llegase a ser objeto de investigación y reflexión en todos los colegios, universidades e instituciones educativas y de formación».
La interpretación que se generaliza con ello es lógicamente que la pluralidad religiosa es un bien, no un mal tolerado por Dios. A mí me parece que estas contradicciones deliberadas sintetizan el pontificado de Bergoglio.
Usted que es historiador de la Iglesia, ¿cómo calificaría los últimos seis años?
Como los años de la hipocresía y la mentira. Jorge Mario Bergoglio fue elegido porque parecía un obispo humilde y profundamente espiritual (así lo celebró Andrea Tornielli en La Stampa) «que reformaría y purificaría la Iglesia». Y no ha hecho ni lo uno ni lo otro. El Papa no ha apartado de la Curia ni destituido de sus diócesis a los prelados más corruptos, y cuando lo ha hecho, como en el caso de McCarrick, lo ha hecho presionado por la opinión pública. En realidad Francisco ha demostrado ser un papa político, el pontífice más político de los últimos cien años. Políticamente, procede del peronismo izquierdista, el cual, por principio, detesta toda desigualdad y se opone a la cultura y la sociedad occidental. Extrapolado al ámbito eclesiástico, el peronismo se alía con la teología de la liberación y conduce a una tentativa de democratización sinodal de la Iglesia que desnaturaliza su esencia.
Da la impresión de que la cumbre sobre los abusos sexuales haya caído en el olvido. Abundaron los lugares comunes, muy apreciados por los medios informativos de masas, y no aportó nada. ¿Cómo calificaría a grandes rasgos la manera en que está afrontando la Santa Sede esta crisis?
Yo diría que lo está haciendo de un modo claramente contradictorio. La normativa contra los abusos promulgadas por el papa Francisco obvia el problema de fondo, que es la relación entre los tribunales de la Iglesia y los civiles, es decir, entre la Iglesia y el mundo. La Iglesia tiene el derecho y el deber de investigar y juzgar a los acusados de delitos que no sólo vulneran las leyes del Estado, sino también las eclesiásticas, establecidas por el Derecho Canónico. En este caso, es necesario incoar un proceso penal regular sin infringir los derechos fundamentales de los acusados y sin dejarse condicionar por los resultados de los procesos civiles.
Hoy en día, por el contrario, en el caso del cardenal Pell el Vaticano ha dicho que incoará un proceso canónico, pero que primero hay que esperar los resultados del  proceso de apelación civil. Y en el caso del cardenal Barbarin, condenado en Francia a seis meses de cárcel con libertad condiciona, también pendiente de un proceso de apelación, no se ha anunciado ningún proceso canónico. En cuanto al cardenal Luis Francisco Ladaria, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, llamado a comparecer ante los magistrados de Lyón en el proceso de Barbarin, la Santa Sede ha invocado la inmunidad diplomática, pero no lo ha hecho en el caso del cardenal Pell. Esta política de dos pesos y dos medidas es propia del clima de ambigüedad y doblez en que vivimos.
Durante este pontificado se han introducido nuevas normas para la vida monástica, y en particular para las órdenes de clausura. Algunas comunidades están muy preocupadas porque consideran que las nuevas normas ponen en peligro la vida contemplativa. ¿Comparte esta preocupación?
Sí. Se diría que hay un plan para acabar con la vida contemplativa. Me han gustado mucho los artículos que ha dedicado a este tema en su blog. La constitución sobre la vida contemplativa femenina Vultum Dei quaerere del 29 de junio de 2016 y la instrucción Cor orans del 1º de abril de 2018 suprimen toda forma de autonomía jurídica para crear federaciones y nuevos organismos burocráticos que presentan como estructuras de comunión. Con la obligación de pertenecer a estas estructuras, los monasterios pierden de facto su autonomía para diluirse en una masa anónima de conventos que terminará por disolver la vida monástica tradicional. La normalización modernista de los pocos monasterios que todavía se resisten a la revolución será una consecuencia inevitable. La supresión jurídica de la vida contemplativa hacia la que nos dirigimos no supone, sin embargo, el fin del espíritu contemplativo, que cada vez se vuelve más fuerte en reacción a la secularización de la Iglesia. Conozco monasterios que han conseguido independencia jurídica de la Congregación para los Religiosos y conservan la vida monástica, y nos sostienen con sus oraciones en la presente crisis. Estoy convencido de que, como se decía antes, el mundo se sostiene con la oración desde los claustros.
El sexto aniversario del inicio del pontificado de Bergoglio ha pasado sin que se hiciera mucho aspaviento. Da la impresión de que incluso los que lo apoyaban empiezan a distanciarse. ¿Está fundada esa sensación?
Sabemos que existen fuerzas que aspiran a destruir la Iglesia. Una de ellas es la Masonería. Ahora bien, la lucha abierta contra la Iglesia nunca ha tenido éxito porque, como decía Tertuliano, la sangre de los mártires es semilla de cristianos. Por dicha razón, al menos desde hace dos siglos, las fuerzas anticristianas han trazado un plan para derrotar a la Iglesia desde dentro.
Sabemos que en los pasados años sesenta la Unión Soviética y otros regímenes comunistas del este europeo infiltraron muchos hombres en los seminarios y universidades católicos. Entre ellos, hubo quienes llegaron a obispos y cardenales. Pero para llevar a cabo la autodemolición de la Iglesia no es necesaria esa complicidad activa y consciente. También es posible ser inconscientemente instrumento de otros que maniobren desde afuera. En este caso, los manipuladores escogen a los hombres más adecuados por su debilidad doctrinal o moral y les influencian, condicionan, y a veces hasta chantajean. El clero no es infalible ni impecable, y el Demonio los somete constantemente a las mismas tentaciones que rechazó Nuestro Señor (Mat. 4,1-11).
La elección de Jorge Mario Bergoglio fue manejada por un lobby clerical tras el cual se percibe la presencia de otros lobbies o poderes fácticos. Tengo la impresión de que las fuerzas eclesiales o extraeclesiales que promovieron la elección del papa Bergoglio no están satisfechas con los resultados de su pontificado. Desde el punto de vista de ellas, ha habido  mucho ruido y pocas nueces. Los promotores de Francisco están dispuestos a abandonarlo si no se produce un giro radical. Parece que la última posibilidad que les queda para revolucionar la Iglesia será el Sínodo de la Amazonía que se celebrará en octubre. Yo diría que han dado indicaciones de ello.
¿A qué indicaciones se refiere?
A lo que pasó en la cumbre sobre la pedofilia, que resultó un neto fracaso. Los grandes órganos de prensa internacionales, desde Il corriera della sera hasta El país, no han disimulado su decepción. A mí me parece que el anuncio de la Conferencia Episcopal Alemana por boca de su presidente el cardenal Marx de convocar un sínodo local del que surjan decisiones vinculantes sobre la moral sexual, el celibato y la reducción del poder del clero debe entenderse como un ultimátum. Es la primera vez que los obispos alemanes se expresan con tanta franqueza. Parece que dijeran que si el Papa no cruza el Rubicón lo cruzarán ellos. Tanto en un caso como en otro nos veremos ante un cisma declarado.
¿Qué consecuencias podría tener semejante separación?
Aunque en sí, un cisma declarado es un mal, la Divina Providencia puede sacar de él un bien. Ese bien podría ser el despertar de muchos que duermen y que se caiga en la cuenta de que la crisis no surgió con el pontificado de Francisco, sino que viene de lejos y tiene profundas raíces doctrinales. Debemos tener el valor para pasar revista a cuanto ha sucedido en los últimos cincuenta años a la luz de la máxima evangélica según la cual el árbol se conoce por los frutos (Mat. 7,16-20). La unidad de la Iglesia es un bien que se debe conservar, pero no es un bien absoluto. No se puede unir lo que es contradictorio ni amar al mismo tiempo lo verdadero y lo falso, el bien y el mal.

jueves, 11 de abril de 2019

COMUNICADO DE LA DIÓCESIS DE CHUR ACERCA DE LA RESIDENCIA DEL OBISPO HUONDER EN LA FSSPX


Respecto a la residencia de Mons. Vitus Huonder después de su jubilación (Comunicado)

En cuanto a la residencia de Mons. Vitus Huonder después de terminare sus funciones como obispo de Chur, han aparecido varias informaciones en los medios de comunicación. Se debe tener en cuenta lo siguiente:

El Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y Presidente de la entonces Comisión "Ecclesia Dei", el Cardenal Gerhard Müller, tras una conversación con el Papa Francisco en junio de 2016, confirmó a Mons. Vitus Huonder el mandato existente desde el año 2015: "Continuar el diálogo con la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X en torno a los temas específicos de índole teológica y pastoral, así como desarrollar fórmulas de encuentro y de cercanía con el objeto de profundizar en las relaciones fraternales con el objetivo de propiciar un clima cada vez más propicio y constructivo".

Este mandato, del que han sido informados el Nuncio Apostólico y la Conferencia Episcopal Suiza (carta del Nuncio del 27 de junio de 2016), no está vinculado al oficio de obispo diocesano y no está limitado en el tiempo. La elección de la futura residencia de Wangs/SG está relacionada con este mandato. En marzo de 2019, Mons. Vitus informó personalmente al Papa Francisco de su decisión de instalarse en Wangs. El hecho de que el traslado a Wangs se haya demorado, se debe a que todavía no se ha regulado la sucesión en el obispado de Chur.

Link: Schreiben von Kardinal Gerhard Ludwig Müller vom 11. Juni 2016 (pdf) [Este link lleva a la carta que aparece abajo en esta entrada. Nota de NP]

Chur, 11 de abril de 2019

Giuseppe Gracia

Representante Episcopal para los Medios de Comunicación y la Comunicación
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En tanto, este sitio informa que el Obispo Huonder "ya ha transportado algunas de sus pertenencias a Wangs" (Nota de NP).

Traducción de esta carta:

Ciudad del Vaticano, 11 de junio de 2016
Excelencia,
Respecto a Su carta del 18 de mayo del presente dirigida al Santo Padre, relativa al desarrollo de las relaciones con la Fraternidad Sacerdotal S. Pio X, tengo el agrado de comunicarle que, después de una entrevista con el Santo Padre, esta Pontificia Comisión  considera suficiente confirmarle la misión que se le confirió en la carta del 4 de julio de 2015, de proseguir el diálogo sobre temas específicos de naturaleza teológica y pastoral con la mencionada Fraternidad, desarrollando también formas de encuentro y de cercanía con el fin de consolidar las relaciones fraternales para favorecer un clima cada vez más propicio y constructivo.
Esta Pontificia Comisión le pide amablemente ser informada periódicamente sobre el resultado de su trabajo.
Esta iniciativa se dará a conocer a la Nunciatura Apostólica de Suiza para que le dé la debida información al Presidente de la Conferencia Episcopal.
Reiterándole nuestra sincera gratitud por Su preciosa colaboración, aprovecho para confirmarle mis sentimientos de viva consideración. 
Gerhard  Ludwig Card. Müller
Presidente

miércoles, 10 de abril de 2019

ENTREVISTA A MONS. HUONDER POR "DIE TAGESPOST". EL OBISPO CONFIRMA QUE RESIDIRÁ EN UNA CASA DE LA FSSPX


FUENTE (Extracto. Publicamos sólo lo relativo a la FSSPX)
Monseñor, usted pasará su jubilación en una institución de la Hermandad Pío X. ¿Tuvo que obtener el permiso del Santo Padre para instalarse en una escuela de la fraternidad?
No, porque eso se dice en una carta a la Fraternidad del antiguo Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Cardenal Gerhard Ludwig Müller. Y el Prefecto habla con autoridad y con la aprobación del Papa. Pero he informado al Santo Padre.
Se supone que usted es el enlace entre la Fraternidad y Roma. ¿Cómo llegó a este papel?
Desde hace mucho tiempo participo en el proceso de diálogo entre Roma y la Fraternidad. Dado que la Comunidad tiene su sede en Ménzingen, Suiza, se pensó que un obispo suizo debería estar involucrado. Por eso me lo pidió la Comisión Ecclesia Dei, la Comisión encargada del diálogo con la Fraternidad. Esto llevó a un contacto constante con los representantes de la Fraternidad aquí en Suiza. Envié los informes a Roma. Ahora seguiré llevando a cabo esta misión. Mi principal preocupación es la unidad de la Iglesia. La división en la Iglesia debe ser superada. No debemos olvidar: La Fraternidad San Pío X  tiene muchos seguidores.
Su cargo es informal. No tiene poderes concretos de negociación, pero usted intenta ser un puente al estar con ellos.
Sí, mi papel es principalmente informal. Pero eso también tiene su efecto. Por ejemplo, el Año de la Misericordia, cuando los sacerdotes de la Fraternidad recibieron permiso del Papa para dar la absolución. Yo estuve involucrado. Yo mismo le propuse al Papa Francisco que también tuviera misericordia de la Fraternidad y les diera poderes. Un año después lo volví a ver y me dijo que aceptaría mi propuesta. Esto me animó a continuar por el camino unidad de la Fraternidad.
Ahora este camino se ha seguido durante años sin que se llegara a ningún acuerdo. Pareció haber un acercamiento bajo la dirección del antiguo Superior General, Mons. Fellay. Bajo el nuevo Superior Pagliarani, uno tiene la impresión de que hay de nuevo una era de hielo, que ya no se trata de cuestiones prácticas de integración en la Iglesia, sino de cuestiones doctrinales difíciles.
Esto puede parecer así al mundo exterior. Pero también había preocupaciones doctrinales en la Fraternidad bajo la dirección de Mons. Fellay. Tal vez ahora están volviendo a ser un poco más precisosNo sé si se avecina una nueva era de hielo. Pero sobre todo hay que trabajar en esto para que se llegue a una buena solución.
¿Cómo es eso? ¿Qué tendría que hacer ahora la Fraternidad, qué tendría que hacer Roma, para llegar a un acuerdo?
En primer lugar, sería necesario reconocer el compromiso de ambas partes, aunque todavía no hayan llegado a un acuerdo teológico. La Fraternidad debe subrayar positivamente la seriedad de la Sede Apostólica. La Sede Apostólica, a su vez, debe apreciar los esfuerzos de la Fraternidad y tomar más en serio sus preocupaciones.
En la Fraternidad no se debe tener la impresión de que simplemente se la acoge para poder circuncidarla después de alguna manera. Entonces sería más fácil resolver los problemas teológicos que existen realmente.
¿Debe la Fraternidad aceptar el Concilio en su totalidad? ¿O puede haber también formas de reconocimiento gradual, al igual que los documentos del Concilio que, según su peso, no están todos en el mismo nivel?
Sin duda, deberíamos basarnos en este principio. No todos los documentos del Concilio tienen el mismo valor. Sobre todo, los documentos del Concilio Vaticano II deben ser considerados de nuevo, con más fuerza, como un desarrollo del período anterior. Por parte de la Congregación para la Doctrina de la Fe, sería necesario vincularse más fuertemente con el Magisterio preconciliar para facilitar a la Fraternidad el reconocimiento del Concilio. Se trata de demostrar mejor la continuidad de la doctrina.

MEDIO ALEMÁN INFORMA QUE "DESDE MÉNZINGEN SE DICE QUE LA MUDANZA DE HUONDER SE HA RETRASADO", Y QUE EL VOCERO DE MONS. HUONDER CONFIRMA QUE EL OBISPO RESIDIRÁ EN UNA CASA DE LA FSSPX


FUENTE (negrita añadida por NP)
En enero, varios medios de comunicación informaron que Mons. Vitus Huonder quería retirarse al instituto masculino de la Fraternidad San Pio X en Wangs, Suiza después de su dimisión como obispo de Chur. El portavoz de Huonder, Giuseppe Gracia, explicó en ese momento que el cambio de residencia estaba relacionado con la misión dada a Huonder, por parte de la Congregación Romana para la Doctrina de la Fe de mantener contacto con la Fraternidad San Pío X.
En una carta circular, el Vicario General Martin Grichting declaró en dos ocasiones que la misión confirmada por Roma en 2016 no estaba vinculada al episcopado y no estaba limitada en el tiempo. Sin embargo, pronto se expresaron dudas importantes sobre esta representación.
El diario político "Rundschau" hizo preguntas concretas en el Vaticano, e informa esta tarde sobre el caso: Según este diario, la oficina de prensa de la Santa Sede no tiene conocimiento de ninguna orden oficial de la Congregación para la Doctrina de la Fe para que Mons. Huonder se mantenga en contacto con la Fraternidad San Pío X.
Declaración contra declaración
La situación también ha cambiado radicalmente desde 2016: El Papa Francisco nombró un nuevo Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y disolvió la Comisión Ecclesia Dei responsable de los contactos con la Fraternidad San Pío X. Gracia, por su parte, insiste a este periódico que la misión de Huonder desde el Vaticano continúa. Por lo tanto, una declaración se opone a otra declaración.
Incluso en la diócesis de St. Gallen, donde Huonder quiere establecerse, no se sabe nada de esta misión: el canciller de la diócesis de St. Gallen, Claudius Luterbacher, declara que la diócesis no ha recibido ninguna noticia de que haya una misión oficial para Huonder.
En una columna del 5 de abril, Mons. Richard Williamson, conocido como negador del Holocausto (actualmente expulsado), afirma que Huonder no se instalará en la escuela de la Fraternidad en Wangs.
Fraternidad Polémica
Gracia dice: "Esto es una tontería y pura especulación." Desde la Casa General de la Fraternidad San Pío X en Ménzingen, se dice que la mudanza de Huonder se ha retrasado y se pospondrá a una fecha no definida. Sin embargo, según Gracia, esto sólo tiene que ver con el hecho de que la fecha de la elección de un nuevo obispo aún no ha sido fijada.
La noticia de la elección para su retiro en el instituto de niños de Wangs, provocó críticas e indignación desde el principio. Finalmente, la Fraternidad Pío fundada por el arzobispo cismático Marcel Lefebvre está en abierta contradicción con la doctrina católica y niega los documentos centrales sobre el ecumenismo, libertad religiosa, posición respecto de los judíos y liturgia.
El jesuita provincial suizo Christian Rutishauser dice al "Rundschau" que la Hermandad de Pío es una institución herética fuera de la Iglesia Católica con un claro enfoque antijudio.

CANTOS PARA EL TIEMPO DE PASIÓN - Alma que ociosa te sientas

martes, 9 de abril de 2019

CARTA DE LECTOR


Puede leerse en un sitio católico de internet  un comentario de interés:

Franciscus:
Asistiendo a misa regularmente, por no decir en forma única, a la FSSPX desde hace más de 30 años, puedo decir que algo conozco del tema.
El nombramiento de Descourtieux y el cierre de Eclesia Dei como comisión independiente de Doctrina de la Fe obedece a que la FSSPX se topaba permanentemente con el problema de que ambas sostenían cosas diametralmente opuestas: Monseñor Pozzo, por un lado, que el VII no era impedimento para una concesión canónica y el Cardenal Müller, por otra, afirmaba lo contrario. 
Yo no le daría más vuelta a buscarle motivos oscuros a Francisco en cada movimiento que hace. la FSSPX no le desagrada como le desagradan los Tradis "oficiales" porque a los primeros los ve como gente auténtica y a los segundos como opositores solapados y con gusto por el poder.
En mi opinión personal, la FSSPX, a la larga, va a terminar siendo una suerte de prelatura sui generis y, lo que es más increíble, sin tener que hacer ni la más mínima concesión en materia de doctrina, todo gracias a los buenos servicios de nuestro buen y querido Papa Francisco.

Más allá del comentario naif de otro lector

Ojala se regularizara su situacion para tener a la FSSPX a cargo de parroquias catolicas en todos lados.

el avizorar una prelatura para la FSSPX “sin concesiones en materia de doctrina”, es verosímil. Pero no porque el destructor Francisco vaya a hacerlo porque “le agrada la Fraternidad”, o tenga simpatías por Mons. Fellay, o haya “leído dos veces la biografía de Mons. Lefebvre”. Eso es absurdo. No hay nadie que odie tanto todo lo que es católico tradicional como Bergoglio. ¿No lo comprobamos a diario? ¿No acaba de dar una entrevista en España donde se coloca bien a la izquierda? Pienso, sí, que estamos ante el solve et coagula de los conciliares. Solve ad intra y coagula ad extra. La Iglesia del NOM requiere la “unidad en la diversidad” o, para decirlo en Argentina en términos peronistas, “que todos tengan los pies en el mismo plato”. Perón tuvo problemas con la izquierda marxista peronista sólo cuando empezaron a cuestionar o hacer sombra a su propia autoridad, no por cuestiones ideológicas. Bergoglio es otro Perón (veremos hasta qué punto en un libro de próxima aparición de Antonio Caponnetto, que se ha dedicado a estudiar el asunto exhaustivamente). Francisco hace ecumenismo, y así como hizo un acuerdo con la China comunista, puede hacerlo con la FSSPX, sin que haya cambio doctrinal alguno. Vemos que después del acuerdo los chinos siguen como si nada su política de siempre, sin interferir en los planes de Francisco. Lo importante es participar de la misma dialéctica de la acción. Este es el tema importante. La Fraternidad no renunciará a criticar el Vaticano II (al principio al menos), pero nunca se meterá con el propio Francisco, como lo estamos viendo ahora. El jefe es intocable. Es como si le dieran un gran y hermoso “libro de quejas”, infaltable en todo negocio o empresa, pero que luego sigue prolijamente guardado, sin inquietar a nadie. Hasta que poco a poco la crítica o lamento vaya aflojando, transformándose la FSSPX en una nueva y del todo irrelevante FSSP. Ellos, los romanos, lo saben muy bien.

Creo que todo esto se explica por la dialéctica comunista, aplicada con mucha astucia. Para mí la clave ha sido la aceptación de la dialéctica en la convivencia de los dos ritos, del Novus Ordo y la Misa tridentina (hoy 3 de abril se cumplen 50 años del “rito bastardo”, no veo que en la fecha la FSSPX haya sacado en sus numerosos medios informativos ningún artículo deplorándolo), que le impusiera Roma. La posibilidad de acordar con quien acepta el Novus Ordo -esto lo ha aceptado ya explícitamente la FSSPX, siempre y cuando le permitan seguir siendo “como es”- la ha puesto en esa dialéctica creada por los mismos modernistas. Se han desviado de la verdadera oposición que es: Iglesia católica vs. iglesia conciliar, o religión católica contra religión modernista, que son inconciliables, como dijo Mons. Lefebvre y entre las cuales no puede haber acuerdo posible, como no lo puede haber entre comunismo y anticomunismo. La táctica usada en este momento con la FSSPX es decirle que hace falta facilitarles los medios de ayudar a los fieles, y para eso se le brindan a la FSSPX las facilidades necesarias para su apostolado, y que esto es a lo que hay que atender ahora, y no a cuestiones doctrinales que pueden esperar hasta mañana. Más aún, la dialéctica actual podría decirse que es entre los que quieren un acuerdo o reconocimiento para la FSSPX, y los que se oponen. Francisco está junto a la FSSPX en el primer bando. Por eso pueden y deben trabajar juntos. Los enemigos de la FSSPX han pasado a ser, entonces, los “antiacuerdistas”, ya sea el Card. Müller o la “Resistencia”.

Veamos lo que dice el Padre Meinvielle, experto en la materia, cuando habla de la dialéctica de la acción, en su libro “El comunismo en la revolución anticristiana”:

“Siempre existen posibilidades de contradicciones internas, realmente preexistentes o artificialmente provocadas, que en uno u otro caso serán considerablemente amplificadas y exacerbadas por la agitación y propaganda: entre explotadores y explotados, burgueses y proletarios, imperialistas y antiimperialistas, blancos y negros, laicos y libres, reaccionarios y revolucionarios.
Que estas contradicciones sean reales o ficticias, al comunismo no le interesa. Tampoco le interesa hacerlas desaparecer. Al contrario, el comunismo quiere arrastrarnos a la práctica de la dialéctica, quiere hacernos entrar en su mecanismo, para que, conscientes o no, la practiquemos. La realidad concreta de esta práctica de la dialéctica consiste en explotar la existencia de dos campos políticos a propósito de cada contradicción, o en crearlos, si no existe uno de los campos, siendo bautizado como “campo de la clase obrera”, que debe luchar contra el otro campo hasta su total eliminación.
La línea de limitación entre los campos puede ser más o menos arbitraria; basta que el partido comunista esté en condiciones de imponer a las conciencias, por el volumen de su influencia y de la publicidad, que adopten la línea de demarcación que ha trazado y no otra. Esta línea de demarcación nunca ha de ser presentada como entre comunistas y no comunistas, porque es precisamente la única línea que impide de hecho organizar la colaboración.
La línea de demarcación, inventada o explotada, ha de serlo entre burguesía y proletariado, imperialistas y antiimperialistas, oligarquía y pueblo, etc., pero jamás entre comunismo y anticomunismo. Precisamente esa demarcación que excluye la oposición comunismo-anticomunismo, permite al comunismo atraer hacia sí, poco a poco, a vastos sectores anticomunistas, y atraerlos haciéndoles practicar el juego dialéctico que ellos imponen a la opinión pública.
Hay que hacer hincapié en esto. El comunismo busca atraer hacia sí a los no comunistas. Para ello tiene que ofrecerles disyuntivas (que no sean precisamente comunismo-anticomunismo), y en las que tomaría partido, colocándose del lado en que se coloca el comunismo. Así por ejemplo la disyuntiva o imperialismo o antiimperialismo. De suyo, no hace falta ser comunista para ser antiimperialista. Pues bien, el comunismo de tal modo hará jugar esta disyuntiva, o imperialismo o antiimperialismo, que, por un lado dividirá a la población de un país, en imperialista y antiimperialista, y luego va a tratar de reservarse el manejo del antiimperialismo, con lo que, por lo mismo, manejará como a suyas todas las fuerzas antiimperialistas, incluso a las que no quieren ser comunistas.

 En síntesis:

1. Roma modernista buscó atraer hacia sí a los díscolos lefebvristas
2. ofreciéndoles una nueva disyuntiva (regularización canónica porque son católicos, como ellos), evitando plantear el contraste en materia doctrinal (insalvable)
3. y dividiendo el campo entonces entre “acuerdistas” y “no acuerdistas”, reservándose el manejo de los “acuerdistas” y buscando quitar de en medio a los que se opondrían a ese “acuerdo” (por eso la eliminación de Ecclesia Dei y por eso las purgas internas en la FSSPX)
4 Haciendo que de esta manera colaboren los lefebvristas con los modernistas, contra lo que alguna vez Mons. Lefebvre le dijo al Cardenal Ratzinger: “Nosotros no podemos colaborar con ustedes porque perseguimos fines distintos. Ustedes buscan destruir todo lo que es católico, y nosotros restaurarlo”.

No hace falta -al menos por el momento y exclusivamente- que la FSSPX deje la Misa tridentina, o el resto de su “tesoro” tradicional, lo importante es que acepte colaborar con quienes destruyen la Iglesia católica. Lo están haciendo ahora (el caso más ostensible es el de los matrimonios).

Los Apóstoles fueron expulsados de las sinagogas porque predicaban una religión distinta -y opuesta- de la judía, y no podían existir ambas a la vez. La actual FSSPX será aceptada en tanto deje de predicar que se tratan -la católica y la modernista- de dos religiones distintas e incompatibles. Ya la aceptación de ser parte del mismo espacio pluralista, demuestra una concesión -sino explícita en lo doctrinal, sí en lo moral- por parte de la FSSPX.

El disenso siempre es bienvenido, cuando es tolerante, pues es inofensivo. Y es sobre todo inofensivo cuando se atacan las ideas en abstracto, pero se deja incólumes a sus agentes y propagadores. Roma sabe que la FSSPX creció y se transformó en un gran adversario en tanto se mantuvo frontalmente enemiga de ella, irreductible, dura. Hoy, pueden seguir siendo contrarios pero ya no contradictorios. Eso hará que la FSSPX empiece a decrecer y se apague. Roma, hoy Francisco, tiene la sartén por el mango.
                                                                                                                        Juan Hunyadi

sábado, 6 de abril de 2019

CAMBIO DE PLANES RESPECTO DEL OBISPO HUONDER: COMENTARIO ELEISON Número DCXII (612), 06 de abril de 2019

Eleison Comments by His Excellency Bishop Richard Williamson

Invitacion Retirada

¡Oh, Gran Lobo Malo, tienes unos dientes preciosos!
¡O no! ¡O no! ¡Tengo miedo de lo que hay debajo!

Mons. Vitus Huonder, todavía obispo de la gran diócesis de Chur, en el este de Suiza, que incluye Zúrich, no residirá en la escuela de varones de la Fraternidad de San Pío X en Wangs cuando se jubile a finales de este mes. En enero, su portavoz diocesano había anunciado que el obispo se trasladaba a la escuela de parte de la Congregación para la Doctrina de la Fe de Roma, con el fin de mantener el contacto entre Roma y la Fraternidad, pero el mes pasado el propio obispo anunció que después de todo no se retiraría a la escuela de la Fraternidad en Wangs. Y así se suspendió el encuentro amigable entre el obispo de Roma y la escuela de la Fraternidad. ¿Fue Roma, o la Fraternidad, o ambas, la que se arrepintió en el último momento? No lo sabemos. No tiene importancia. Lo que importa es ver claramente el conflicto sin fin entre la realidad de Dios y los falsos sueños de los hombres, para preferir la realidad de Dios.

En este caso la realidad de Dios es que su Iglesia Católica y la revolución conciliar de los eclesiásticos no pueden mezclarse nunca, mientras que el sueño de los eclesiásticos es que ellos sí pueden. Pero Dios pone a Dios antes que a los hombres, mientras que el Concilio Vaticano II (1962–1965) pone a los hombres antes que a Dios. Las dos posiciones son tan irreconciliables como Jesucristo y Satanás. Desde la eternidad, nuestro Señor, la bondad misma, sólo puede rechazar el mal. Desde que Satanás cayó justo después de su creación, ha sido fijado en el mal y sólo puede odiar a Dios, y a Su divino Hijo, y a la verdadera Iglesia de Su Hijo. Y los hombres están divididos entre los dos desde su concepción hasta la muerte, porque reciben de Dios su naturaleza humana básica y posiblemente la gracia santificante que las inclinan a Dios, mientras que desde la Caída de Adán su naturaleza está herida por el pecado original que los inclina a Satanás y al mal. Ningún hombre vivo puede evitar este conflicto. O avanza en el bien y se vuelve menos malo, o se retira de la bondad hundiéndose en el mal.

Por lo tanto, si Mons. Huonder, obispo conciliar, se hubiera trasladado a la escuela católica tradicional de Wangs, habría ocurrido una de dos cosas. O bien lograba que la escuela fuera menos tradicional, o bien la escuela lograba que él se volviera más católico. Así que si su residencia en Wangs ha sido cancelada, o bien Roma temía que se volviera más católico, lo cual no es probable porque Mons. Huonder es un cruzado típico de la Neo-Iglesia de Roma, o porque la Neo-Fraternidad cambió de opinión, y en lugar de instalar al lobo conciliar en su redil de Wangs, decidió excluirlo, después de su decisión previa de instalarlo. ¿Por qué el cambio de opinión?

Hay dos explicaciones posibles. O bien por virtud la Neo-Fraternidad, que, por lo menos por un momento, dejó de soñar con que los lobos eran buenos; o bien, por necesidad se vio forzada a retrasar la bienvenida de éste, debido a dos revelaciones adicionales de la fiereza del lobo. Por un lado, se revelaron los detalles de un encuentro discreto celebrado hace cuatro años en Oberriet, Suiza, entre Mons. Huonder y los Obispos Fellay y de Galarreta con otros cinco sacerdotes de la FSSPX, para discutir sobre el ecumenismo del Vaticano II. MH comenzó con una posición que se puede resumir como “Acuerdo primero, doctrina después”, lo que es típico de un conciliarista. Los obispos y sacerdotes de la FSSPX respondieron poniendo por delante la doctrina católica sobre el ecumenismo, de una manera digna de Mons. Lefebvre. MH concluyó con la promesa de llevar a Roma las objeciones de la FSSPX sobre el ecumenismo conciliar. Pero los romanos conocen esas objeciones al dedillo. En resumen, los argumentos de MH muestran que ha sido un fiel servidor de la Roma conciliar. Por otro lado, también salieron a la luz los detalles del extenso trabajo de MH dentro de la Neo-Iglesia, especialmente a partir de 2011, en nombre de la amistad oficial entre la Iglesia Católica y los judíos. Una vez más, esta actitud es típica de un conciliarista inocentemente o deliberadamente ignorante de casi 2.000 años de odio constante – y orgulloso – de los judíos hacia la Iglesia.

Así que estas dos revelaciones demostraron que MH estaba imbuido del espíritu del Concilio, un residente potencialmente peligroso de una casa de la FSSPX. La verdadera Fraternidad no lo invitaría de nuevo. Pero la Neo-Fraternidad podría esperar a que los tradicionalistas se hagan lo suficientemente blandos como para aceptar ese conciliarismo en su seno.

Kyrie eleison.

viernes, 5 de abril de 2019

NOVEDADES SOBRE LA GRAVE SITUACIÓN QUE EXISTE EN LA ESCUELA ST. MICHAEL DE LA NEO-FSSPX EN INGLATERRA

Una fiel inglesa, muy cercana a las Hermanas Oblatas y a la Escuela St. Michael de la Neo-FSSPX en Inglaterra, ha dado a conocer la siguiente información respecto a los graves acontecimientos que están sucediendo allá:
Los padres de familia de la Escuela St. Michael están siendo entrevistados por el P. Brucciani. Se les ha advertido que su lugar en la escuela y en la parroquia está en peligro porque retiraron a sus hijos la mañana de la visita de Mons. Egan, obispo conciliar. La nueva política escolar que los padres deben firmar dice que los padres deben respetar al Papa y al Obispo Diocesano.

Asimismo, ha dado a conocer la carta que la Hermana Mary-Elizabeth dirigió a los Padres de Familia de la Escuela, en la cual explica los acontecimientos que la obligaron a separarse de la Neo-FSSPX:
M
4 de abril de 2019
Estimados padres de familia,
Como les prometí a algunos de ustedes, me gustaría darles un resumen de lo que ha motivado mi renuncia a la Fraternidad San Pío X veinticinco años después de haber recibido el hábito de las hermanas Oblatas.
Desde la aceptación por parte de la Fraternidad, en abril de 2017, del "acuerdo matrimonial" ofrecido por el Papa Francisco, he tenido la convicción de que la Fraternidad ya no estaba protegiendo a los fieles de la Iglesia modernista.
Se nos decía cada vez más que la Iglesia Católica y la Iglesia oficial son una misma cosa, ambas visibles, siendo la profesión de la verdadera fe el primer criterio para ser miembro de la Iglesia católica, un criterio que los obispos modernistas, por ejemplo, no cumplen.[*] Empecé a sentirme muy intranquila de pertenecer a la Fraternidad, porque significaba apoyar estas nuevas ideas que el Arzobispo Lefebvre había refutado claramente y contra las cuales nos advirtió muchas veces en un lenguaje muy claro.
Me aconsejaron que esperara hasta el próximo Capítulo General de la Fraternidad, que se celebraría en julio de 2018, antes de tomar cualquier decisión que cambiaría mi vida. Lo cual hice. Se esperaba que un nuevo Superior General invirtiera el condenado curso de la Fraternidad.
Sin embargo, yo estaba muy consciente de que la misión del Superior General es poner en práctica las decisiones del Capítulo. Por lo tanto, esperé a que se publicaran las Actas del Capítulo para decidirme. El 18 de septiembre se nos enviaron extractos de las Actas del Capítulo. Se referían a los matrimonios, las relaciones de la Fraternidad con Roma y la Prelatura. Al final de esta lectura, todas mis dudas habían desaparecido y estaba segura de que tenía que dejar la Fraternidad San Pío X si quería permanecer fiel a las enseñanzas y recomendaciones de nuestro Fundador. La petición de delegación a los obispos modernistas para los matrimonios se hizo obligatoria para todos los sacerdotes de la Fraternidad; se nos recomendó practicar una "actitud caritativa" hacia cualquier obispo, clero o fieles sin reservas, siempre y cuando fuesen "amigos de la tradición". Esto abrió la puerta a cualquier cosa y a todo en términos de colaboración con clérigos y laicos que no estaban plenamente comprometidos con la defensa de la Tradición Católica.
Ustedes saben cuál fue el fruto que trajeron estas ideas deliberadamente vagas a la Escuela Saint Michael, cuando el Director invitó al obispo diocesano conciliar a dirigir la oración de los niños en nuestra capilla, después de haber reunido para él un ramillete espiritual destinado a expresar "nuestra gratitud". ¿Gratitud por qué?
¿Por haber dicho en un foro interreligioso que los cristianos católicos no niegan la libertad moral de elegir a favor o en contra de la verdad de Cristo? (1).
Una afirmación que es libertad religiosa en pocas palabras, en total contradicción con las palabras de Nuestro Señor (Marcos, 16-16). ¿O gratitud por haber pedido a los musulmanes que rezaran (¿a quién?) por nosotros? (2).
Pero para volver a la cronología de los acontecimientos, esa noche del 18 de septiembre decidí dejar la Fraternidad. Sin embargo, era el final de la primera semana del nuevo año académico y era obvio que salir en ese momento no era una opción. Así que, por el bien de los niños y de ustedes, queridos padres, decidí quedarme hasta el final del año académico.
Un día de febrero, el director me dijo que había invitado al obispo modernista de Portsmouth a visitar la escuela. Me pidió que le organizara un ramo espiritual, lo que acepté hacer, sin saber que se hacía "en gratitud ". Sin embargo, decidí preparar a los niños para que desconfiaran del obispo diciéndoles que él hacía algunas cosas que mostraban que necesitaba oraciones y sacrificios, como decir la Nueva Misa y distribuir la Sagrada Comunión en la mano.

En la siguiente reunión de trabajo, el Padre Brucciani dijo al personal que no sólo Mons. Egan iba a visitar la escuela, sino que además iba a guiar a los niños en el rezo del Rosario en la capilla. Levanté la mano y dije que no iría a rezar con el obispo diocesano en nuestra capilla. Aunque tanto el Director como el Superior de Distrito dedicaron mucho tiempo y energía a tratar de convencer a las Hermanas de que no había ningún problema con su plan, el 8 de marzo ninguna de las Hermanas se presentó en la capilla para el Rosario dirigido por el Obispo, ya que cada una de ellas, por su propia iniciativa, había decidido que no podía en conciencia asistir a ese evento.
Esta abstención desencadenó una mayor presión sobre las Hermanas.
Esto habría sido algo que ofrecer y yo aún estaría en la escuela si las cosas hubieran seguido así.
Sin embargo, después de la visita de Mons. Egan, el director dijo a los niños en un sermón el miércoles que el obispo de Portsmouth era un hombre de buena voluntad, que no era malo. Ahora bien, si le dices a un niño que una baya no es mala, se la meterá en la boca, porque significa que es buena, o al menos inofensiva. Pero un el obispo modernista no es un predicador inofensivo (ver arriba). Lleva consigo todo el espíritu nocivo del Vaticano II, destructor de la fe católica. En ese momento, me quedó claro que la confianza de los niños fue capturada en beneficio de una persona indigna de ella, que tenía todos los adornos de un obispo católico, pero no la fe de un obispo católico. ¿Cómo pueden los niños discernir el fraude? Por otro lado, ¿cómo podían los niños, que conocen el problema del Vaticano II, entender que uno de sus fieles portavoces había dirigido su oración en nuestra capilla católica? Como el Padre John Brucciani me había ordenado un poco antes que no hablara con los niños sobre Mons. Egan, me di cuenta de que ya no podría proteger la fe de los niños de este sutil envenenamiento de su fe y de la lenta subversión de su confianza en sus padres, en las Hermanas o en sus sacerdotes, dependiendo de a quiénes su limitado entendimiento los llevaría a confiarse.
En tales circunstancias, mi presencia en la escuela ya no tenía sentido, ya que no estaba allí para enseñar lo académico en primer lugar, sino para enseñar la fe católica y fomentar la vida espiritual y moral católica en los pequeños a mi cargo.
Además, cada día de mi presencia en el campus, con el hábito de las Oblatas de la Fraternidad, era una aprobación tácita de los dirigentes de la escuela, lo cual había entrado en conflicto con mi conciencia.
Por lo tanto, decidí dejar la escuela durante la Semana Santa, para tener tiempo de preparar a mis alumnos muy jóvenes y a toda la escuela primaria para mi partida. Le dije al director extraoficialmente de mi decisión un poco antes de que se hiciera realidad, para que él también pudiera tener tiempo (cinco semanas) para preparar todo para el inicio del último periodo.
El 25 de marzo envié mi dimisión al Superior General de la Fraternidad.
El 27 de marzo, el Segundo Asistente del Superior General vino a nuestro colegio, para escuchar lo que tenía que decir sobre la situación de nuestro colegio y parroquia en general y, más concretamente, sobre la "crisis de Mons. Egan". Me ofreció retirar mi renuncia, lo cual estaba fuera de discusión. Su conclusión era que tenía que irme "tan pronto como fuera posible". A la mañana siguiente, no se me permitió ir a la escuela para evitar crear un revuelo.
El 30 de marzo dejé la escuela y la Neo-Fraternidad San Pío X para poder observar fielmente lo que había prometido observar el día de mi compromiso en esa querida Fraternidad tal como fue fundada por Mons. Lefebvre.
En este momento estoy muy caritativamente alojada por fieles de la Misión de San Gregorio del Padre King en Southport. Puedo asistir a la Santa Misa diariamente y preparar mi próximo paso en la vida religiosa.
Me gustaría agradecerles a todos desde lo más profundo de mi corazón por su apoyo verdaderamente maravilloso en los últimos días de mi presencia en la escuela Saint Michael. Me ayudó a pasar por esas horas dolorosas. Me sorprendió el dolor que muchos de ustedes expresaron de una manera u otra. Esto me hizo más consciente del fuerte vínculo de caridad que nos une en Nuestro Señor Jesucristo y que hemos tejido juntos en los últimos quince años. Este vínculo permanece intacto, quizás incluso ha ganado fuerza mientras compartíamos el dolor de una separación abrupta. Los guardo a todos en mis oraciones, especialmente durante la Santa Misa. Por favor, ¡continúen rezando por mí también!
Que la Virgen los guarde a todos en su Corazón Doloroso e Inmaculado, que siempre será nuestro punto de encuentro.
Suya con mucho agradecimiento,
Hermana Mary-Elizabeth
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http://www.portsmouthdiocese.org.uk/enews/mosque-visit.php Nótese que Mons. Egan escribió: "Me uní a ellos [los musulmanes en la mezquita] para las oraciones del viernes".

[*] Para la recta interpretación de este pasaje, es necesario hacer diversas precisiones teológicas. Nota de NP.