Este blog está dedicado a María Corredentora y Mediadora de todas las Gracias
martes, 28 de enero de 2020
domingo, 26 de enero de 2020
COMENTARIO ELEISON Número DCLIV (654) - 25 de enero de 2020

“…En Tentacion…”?
Dios, pruébame, castiga o humilla,
Pero que el pecado no sea mi destino.
Un lector hace una pregunta clásica sobre el Padre Nuestro, donde dice en latin: “Ne nos inducas in tentationem”, es decir, “No nos conduzcas en la tentación”. Pero la tentación no parece ser un bien. ¿Cómo puede el Dios infinitamente bueno conducirnos en un mal? Sin embargo, si le rogamos que no nos lleve al mal, es lógico que pueda hacerlo. ¿Pero cómo es posible? Porque “No nos conduzcas en la tentación” es la traducción literal del texto original en griego – “μη εισενεγκης ημας εις πειρασμον” – y la Iglesia enseña que el texto original en griego fue inspirado por Dios mismo. ¿Cómo puede Dios mismo declarar que puede llevarnos a la tentación? Hay que establecer cuatro verdades:—
1 En primer lugar, Dios puede querer un mal físico, como por ejemplo una enfermedad para castigar a los seres humanos moralmente malos, pero es absolutamente imposible que Dios quiera un mal moral, porque eso es pecado, y Dios no puede pecar, porque Él es la Bondad Misma, porque Él es el Ser Mismo. Porque si algo existe, entonces tiene que existir una Primera Causa, y esa Primera Causa no puede tener límites finitos establecidos a su Ser por ninguna causa anterior a su Primer Ser, por lo que es un Ser Infinito. Ahora bien, donde hay ser hay bondad, y viceversa, de hecho los dos son intercambiables – el mal es siempre la falta en un ser de algo debido a él, por ejemplo la ceguera no es un mal en una piedra, sino que es un mal en un animal que normalmente tiene vista. Por lo tanto el Ser Infinito es infinitamente bueno, o la Bondad Infinita, incapaz de querer o causar directamente el mal moral. Pocas cosas son más absolutamente seguras que eso.
2 Sin embargo, Dios puede permitir el mal moral porque Él puede sacar y siempre saca de él un bien mayor. Nosotros los seres humanos no podemos de ninguna manera ver siempre en qué consiste ese bien mayor, pero en el Juicio General, a más tardar, todos nosotros veremos claramente la Sabiduría suprema de cada mal moral que Él permitió. He aquí una comparación útil – de la parte inferior de una alfombra tejida sólo puedo adivinar la belleza del patrón en la parte superior de la alfombra. Pero esa belleza existe, y sin ella no estaría yo viendo en la parte inferior, lo que me permite al menos adivinar la belleza de la parte superior que es invisible desde la parte inferior.
3 Objeción: pero Dios está todavía actuando para permitir el mal moral, por ejemplo, la tentación de pecar. Por ejemplo, en varios versículos del Éxodo VII-XIII, la Escritura dice que Dios “endureció el corazón del faraón”, para que pecara contra los israelitas. Solución: no, siempre que Dios permite un mal moral, no comete ningún acto positivo, simplemente se abstiene de conceder la gracia o ayuda con la que el pecador no habría pecado. Pero al elegir permitir que el Faraón pecara, estaba conduciendo positivamente al Faraón a la tentación y al pecado. No, porque la Escritura dice: “Fiel es Dios, y no permitirá que seas tentado más allá de tus fuerzas, sino que con la tentación también proveerá la vía de escape para que puedas resistirla”. (I Cor. X, 13). Por lo tanto, los pecadores bajo la tentación reciben de Dios toda la gracia que necesitan para no pecar, si es que quieren no pecar. Es su propia culpa si, en la tentación, caen.
4 Pero siempre que los pecadores caen en la tentación, Dios prevé que lo harán. ¿Por qué, entonces, los condujo a ella, permitiéndola y absteniéndose de dar la gracia necesaria para que no cayeran en ella? Negativamente, porque sólo es culpa de los pecadores si caen en la tentación. Positivamente, San Ignacio en sus Ejercicios Espirituales (#322) da tres razones positivas por las que Dios puede permitir la desolación espiritual de un alma, y las mismas razones se aplican a la tentación espiritual: Dios puede hacer buen uso de la tentación moral para castigarnos, o para probarnos, o para enseñarnos. Puede castigarnos con la siguiente tentación por el último pecado que cometimos. Entonces, al ponernos a prueba por una tentación, puede hacer posible que ganemos grandes méritos, siempre y cuando resistamos y no caigamos. El Padre Pío dijo: “Si las almas supieran cuánto pueden merecer resistiendo la tentación, pedirían positivamente ser tentados”. Y por último, Dios puede enseñarnos cuán verdaderamente dependientes somos de Su ayuda, mediante una tentación que nos muestra cuán humildes y débiles somos sin Su ayuda.
En conclusión, hay tanto bien para nosotros los pecadores que Dios puede sacar al permitirnos ser tentados, que no somos obligados ni siquiera a pedir no ser tentados, sino que debemos pedir la gracia de no caer cuando estamos siendo tentados. Señor, deja que el fuego me caliente, pero nunca me queme. Deja que la tentación me haga merecer, pero no caer.
Kyrie eleison.
jueves, 23 de enero de 2020
ROSARIO DE LA FE POR LA CONSAGRACIÓN DE RUSIA AL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA
El
Rosario de la Fe
Según
lo que pidió Nuestra Señora del Rosario para la Consagración de Rusia al
Corazón Inmaculado de María.
Hace
casi dieciséis años la Virgen vino a pedir que se rezaran rosarios por la
intención de la consagración de Rusia a su Inmaculado Corazón. El Superior General de la Orden de la Fraternidad
San Pío X, a quien se le confió esta misión, no la consideró conducente a los
planes o a la misión de su Congregación, por lo que no cumplió lo que le pidió
Nuestra Señora, sino que buscó un camino diferente que creía que llevaría al
mismo fin.
Trece
años más tarde (después de haber sido puesta en manos del Superior General) lo
que Ella ha pedido todavía no se ha cumplido.
Teniendo esto en cuenta, y habiendo dado un tiempo considerable a los
obispos para actuar en consecuencia, parecería que tal vez se ha convertido en
una misión exclusiva de los fieles el ver que se haga lo que la Virgen ha
pedido. ¿Qué es exactamente lo que Ella
quería? Quería muchos rosarios rezados
colectivamente por los fieles, con una sola voz, un solo corazón, en unión, por
la consagración de Rusia a su Corazón Inmaculado. ¿Qué prometió si esto se hacía? Prometió obtener esta gracia, esta increíble
gracia, de Su Hijo.
Como
esto es lo que Ella pidió y esto es lo que prometió, esto se convierte en un
acto de fe para actuar en consecuencia.
Sabiendo, creyendo que Ella hará lo que dijo que haría.
Con
todo esto en mente, nos gustaría ahora hacer lo que Ella pidió al lanzar esta
Cruzada de Fe, rezando el rosario diariamente por la intención que Nuestra
Señora tanto desea; que Rusia sea consagrada a su Inmaculado Corazón.
Quisiéramos
comenzar esta misión en el aniversario de la primera aparición de Fátima a los
tres niños, Lucía, Jacinta y Francisco, el 13 de febrero de 2020.
Concluirá
el 13 de octubre de 2020 fecha de la última aparición de Fátima en la que ocurrió el
Milagro del sol.
Para
participar no se espera ni se requiere nada más que ofrecer tantos rosarios
durante este tiempo como su corazón pueda rezar por esta intención.
domingo, 19 de enero de 2020
LUCTUOSO ANIVERSARIO
FOTO DE LA PEREGRINACIÓN DE LA FSSPX A ROMA EL AÑO 2000
21 DE ENERO: LUCTUOSO ANIVERSARIO
“No se puede dar la mano a los
modernistas y al mismo tiempo conservar la Tradición”.
Monseñor
Lefebvre
“Son
los liberales los que han permitido que se instale la Revolución, precisamente
porque ellos han tendido la mano a los que no tenían sus principios”.
Monseñor
Lefebvre
Este 21 de enero se cumple el
décimo primer aniversario de un hecho capital en la caída(1) de la congregación
sacerdotal más fuerte que tuvo la Tradición católica en el siglo XX, aquella
que nació como foco de resistencia a la revolución modernista consumada en el
Concilio Vaticano II y que hoy, pudiendo encabezar la resistencia a la secta
modernista que desde el Vaticano destruye todo lo que sea católico, a cambio se
muestra permisiva, cordial, dialogante, pusilánime y silenciosa ante sus
impresionantes ataques a la fe, la Iglesia, la tradición y la moral. Quizás
todavía no se advierta el carácter simbólico de aquel hecho, que nos hace
pensar en compararlo con la caída del muro de Berlín. Nos estamos refiriendo,
claro está, al llamado “levantamiento de las excomuniones” que supuestamente
recaían sobre los obispos de la FSSPX, aunque éstos negaran siempre su validez.
Para decirlo usando palabras de
quien fuera uno de los artífices de la traición (esto dicho en sentido
objetivo, de lo subjetivo no podemos obviamente hablar), recordemos lo que declaraba
cierta vez Monseñor Bernard Fellay:
“Permítanme ayudarlos a entender
lo que “las excomuniones” significan para la Fraternidad. Primero, yo estoy
absolutamente seguro que esas excomuniones han sido una gran bendición
y una protección de Dios. Sí, con
esas excomuniones, nosotros hemos estado protegidos. ¿Por qué? Porque Roma
ha construido una pared entre ellos y nosotros, de tal manera, que todas las
balas que puedan dispararnos, van directamente hacia la pared y a nosotros ni
siquiera nos tocan” (2)
Decía verdad
el Superior general por aquel entonces. Sin embargo, contradictoriamente,
tiempo después, en medio de una maniobra diplomática largamente gestada, se
aceptaba que la Roma modernista quitara esa “bendición y protección de Dios”.
Pero hasta
allí, la FSSPX había considerado y declarado siempre nulas e inexistentes esas
excomuniones. Largos y meritorios estudios se han realizado ya demostrando esto
(en los sitios web de la misma Fraternidad se sigue afirmando esa nulidad). Ningún
“complejo de culpa” ni “duda” pesaba sobre los miembros de la Fraternidad, que
continuaban haciendo lo que la Iglesia había hecho siempre, sin caer en el
espíritu cismático o sedevacantista. Monseñor Lefebvre llegó a considerarlas
una condecoración, por venir de parte de quienes combatían el reinado de Cristo
(liberales, masones y modernistas protestantizantes y judaizados). Más aun, a
partir de la llamada “Operación supervivencia” lanzada por el Arzobispo con las
consagraciones episcopales de 1988, no a favor de la propia congregación sino
de la Iglesia toda, la Fraternidad San Pío X se había visto muy fortalecida. La
sanción de los modernistas romanos no hizo sino confirmar el buen camino que
estaba siguiendo. La persecución la robustecía y permitía que la Tradición sostenida
por ella estuviere a salvo.
Pero todo
eso, con el tiempo y merced a las intrigas y maniobras más o menos ocultas de
los jefes de la Fraternidad que sucedieron a su Fundador, todo eso se esfumó.
Esa “gran bendición” y “protección de Dios”
como decía Mons. Fellay, fue quitada debido a que la estrategia de Roma cambió
el palo por la zanahoria y la cachetada por la caricia. Y, ya sea merced a una
infiltración, y/o a la ceguera liberal de algunas de sus máximas autoridades,
se fueron tras la zanahoria. Había que buscar la paz con los modernistas. Había
que ser “normalizados” por los anormales.
Y entonces,
la FSSPX se auto engañó, en pos de sus ambiciones corporativas. Fue lo más
fácil seguir con la corriente y adherir a la mayoría. “La mayoría no puede
equivocarse” (Conferencia de Mons. de Galarreta en Villepreux, Francia, 13-10-12).
Todavía no
se comprende la extrema gravedad de aquello.
En un
magnífico estudio que hace Rafael Gambra sobre “La inteligencia en peligro de
muerte” de Marcel de Corte, dice el filósofo español que esa obra “puede verse en cierto modo como el análisis
de la historia que lleva del engaño ficticio a su realización”(3). Está
hablando de cómo llega a realizarse la teoría o hipótesis inicial de Descartes,
que terminó descalabrándolo todo. Pues bien, por aquel gesto de entonces la
FSSPX entró de lleno en el movimiento de la historia de la Iglesia modernista,
a través de una inteligencia que en realidad no fue otra cosa que astucia, lo
que la llevó al propio engaño. Pensó que a partir de aceptar la hipótesis de
que estaba realmente excomulgada –aunque sin creerla- iba a poder construir
todo un sólido andamiaje que fortaleciera su posición de frente a los romanos.
Pero todo le salió mal. Nada sólido se puede construir fuera de la verdad.
sábado, 18 de enero de 2020
COMENTARIO ELEISON Número DCLIII (653) - 18 de enero de 2020
Profesor Drexel – III
”Esperémosla tranquilamente, alma mía. Las malas acciones,
Aunque toda la tierra las oculte, se descubren al fin a la vista humana”. (Hamlet, I, 2)
En el tercer y último extracto para estos “Comentarios” del admirable libro del profesor Drexel de los años ‘70 en Austria, “La fe es más grande que la obediencia”, tenemos derecho a pensar que es Nuestro Señor quien habla, porque en sí mismo, el mensaje es enteramente ortodoxo, y en el contexto de la confusión en la Iglesia que siguió al Vaticano II (1962–1965), es una clara señal de que la Iglesia oficial estaba yendo por el camino equivocado, como lo sigue haciendo, hasta bien entrado el siglo XX. Para el clero católico, el mensaje es una clara advertencia: si insiste en seguir la nueva dirección de los hombres para abandonar la verdadera religión de Dios, se enfrenta a una espantosa condena en el infierno cuando muera. Para los laicos católicos, el libro es un estímulo igualmente claro: si con fe y valor permanecen fieles a la verdadera Iglesia, su recompensa será grande en el Cielo. Tanto para el clero como para los laicos, el mensaje está totalmente vigente en el año 2020.
MAYO, 1974.
No os dejéis abatir por la confusión y las herejías de los sacerdotes infieles y apóstatas, cuyo cuerpo y disfrute sensual cuentan más que el amor de Mi Iglesia y de las almas inmortales. Que todos los creyentes verdaderos y auténticos sepan que los enemigos interiores y exteriores de la Iglesia perecerán – para siempre – a menos que vuelvan con arrepentimiento interior a la única doctrina de la Iglesia.
Te lo digo: Se levantarán sacerdotes, que aún ahora están siendo formados, escondidos en silencio para el futuro y para el tiempo – que vendrá pronto – en que con espíritu apostólico, siguiendo las huellas de los santos, por ese orden divino y por esa unidad de Mi Iglesia Católica que Yo deseo, darán un paso adelante con una santa reverencia por el misterio y el milagro de la Sagrada Eucaristía. (Esta es seguramente una profecía de los jóvenes sacerdotes de la Tradición que comenzarían a salir de Écône en pequeño pero significativo número en 1976).
JULIO, 1975.
Mi Iglesia vive en medio de la apostasía y la destrucción. Ella vive entre numerosas personas fieles y leales. En la historia de Mi Iglesia, siempre ha habido tiempos de decadencia, deserción y devastación, a causa de malos sacerdotes y pastores tibios. Pero el espíritu de Dios es más fuerte, y sobre las ruinas y el cementerio de la infidelidad y la traición ha levantado a la Iglesia y la ha hecho florecer de nuevo, sólo que más pequeña que antes. La obra de mi siervo Marcel en Écône no está a punto de perecer! (El “Marcel” aquí mencionado es, por supuesto, Mons. Lefebvre que fundó en 1970 el seminario tradicional de Écône).
MARZO, 1976.
Mi fiel hijo Marcel, que está sufriendo tanto por la Fe, está en el buen camino. Es como una luz y un pilar de la verdad, que muchos de mis sacerdotes ordenados están traicionando. La fe es más grande que la obediencia. Por lo tanto, es Mi voluntad que el trabajo para la educación teológica de los sacerdotes continúe, en el espíritu y de acuerdo a la voluntad de Mi hijo Marcel, para así contribuir poderosamente al rescate de Mi única y verdadera Iglesia. (Quien tenga oídos para oír, he aquí el respaldo más claro de la Tradición Católica).
DECIEMBRE, 1976.
Los que se preparan para el sacerdocio y entran en los seminarios bajo los obispos diocesanos, entran sin tener una fe íntegra y profunda en la Transubstanciación; y no pocos candidatos al sacerdocio coquetean con la idea de casarse algún día. Por lo tanto, no está lejos el tiempo en que la gente estará sin sacerdotes en muchos lugares.
Sin embargo, los sacerdotes que ven en el Sacrificio sacramental de la Misa el más verdadero y santo de los sacrificios, y que celebran con una santa reverencia el misterio de Mi Cuerpo y Sangre, como lo hace Mi digno servidor Marcel, son perseguidos, despreciados y proscritos.
Kyrie eleison.
domingo, 12 de enero de 2020
COMENTARIO ELEISON Número DCLII (652) -11 de enero de 2020
Profesor
Drexel – II
Lo más agudo aquí debajo
el dolor, la angustia,
La más dulce e incomparable compensación en el Cielo!
La más dulce e incomparable compensación en el Cielo!
Como
muchos presuntos mensajes del Cielo, si alguien dijera que la esencia de los
mensajes dados al profesor Drexel de 1970 a 1977 ya está en el Evangelio, a
saber, “Bienaventurados seréis cuando los hombres os vituperen y os
persigan... porque vuestra recompensa es grande en el Cielo”
(Mt. V, 11–12), tendría toda la razón. Pero si continuara diciendo que sus
mensajes no son necesarios porque ya están en el Evangelio, estaría muy
equivocado. En los años 70 comenzó la tortura moral de muchos buenos católicos
desgarrados por los sacerdotes del Vaticano II entre su fe católica y su
obediencia católica. Fue necesario que Nuestro Señor mismo dijera a almas como
el Prof. Drexler, una y otra vez, que fueron Sus propios sacerdotes los que
traicionaron.
En
efecto, los católicos que durante 400 años se habían salvado por su obediencia
al fiel Concilio de Trento (1545–1563) no podían, para empezar, comprender que
ya no se podía dar la misma obediencia al infiel Concilio Vaticano II
(1962–1965). Para el año 2020 la fidelidad del arzobispo Lefebvre a la
inmutable fe pre-conciliar y a la misa han tenido tiempo de levantar la
Tradición en toda la Iglesia (aunque todavía hay un largo camino por recorrer),
pero en 1970 era simplemente inconcebible, excepto para unas pocas almas, que
el Papa católico y los obispos y sacerdotes pudieran estar demoliendo la
Iglesia. De ahí la necesidad de mensajes como este del 3 de julio de 1970 de
Nuestro Señor (como bien se puede creer) al profesor Drexel:—
“Tengan
buen espíritu y no se dejen desanimar por los disturbios e intentos de
demolición de Mi Iglesia, ni por la subversión del orden del mundo. Es verdad
que Satanás y sus poderes demoníacos están en acción como nunca antes en la
historia de la humanidad y de la Iglesia. Pero por la influencia de Dios y la
acción del Espíritu Santo, ¿no se está creando una Obra que, más que cualquier
otra obra, pide la ayuda de los ángeles, de las potencias sobrenaturales y de
los buenos espíritus? Esta obra es de origen divino! Que todos los fieles de Mi
Iglesia caminen en paz y con firmeza hacia el futuro.
Satanás
se enfurecerá, y sus mejores ayudantes son los sacerdotes que se han alejado,
interior y exteriormente, de su fe y su consagración. María Inmaculada, nunca
tocada por el pecado, saldrá victoriosa. Aunque Mi rebaño que me sigue
a Mí y a Mi cruz, y que es fiel y con amor cree en la santa presencia de Mi
Cuerpo y Sangre, puede reducirse, sin embargo la fe y la oración, la profesión
de fe y esperanza, y el amor a la verdad, triunfarán al final. Las
tempestades pueden rugir. En la naturaleza pueden romper las rocas y reventar
las presas. Pero Dios es todopoderoso, la verdad es más fuerte, la gracia es
más rica y más abundante, y por eso la Roca que he fundado durará hasta el
final”.
En
la misma línea están las palabras del mensaje del 5 de marzo de 1971 al
profesor Drexel:—
“No
se desalienten por la actual opresión interna y externa de mi Iglesia. Es desde
adentro que los siervos de Dios se han vuelto infieles a su vocación y a su
gracia (...) Estos son los sacerdotes y teólogos, como se
llaman a sí mismos, que me han abandonado y traicionado, y que todavía me
persiguen. Su número aumenta (...) Desde que caminé
visiblemente entre los hombres, nunca han sido tan grandes los problemas de Mi
única y verdadera Iglesia como en este momento, y la angustia sigue creciendo.
Sin
embargo, no desesperen, aunque el rebaño del que hablé como Divino y Buen
Pastor se haga muy pequeño, esa Iglesia que fundé sobre Pedro y que comparé con
una roca, no será destruida ni por fuera ni por dentro. Pero tú y todos los que
te han sido dados por el Padre, deben continuar trabajando por la Iglesia, por
la fe y por las almas. Las personas que te ayuden cosecharán bendiciones por
sus buenas obras, y esta bendición no se puede comparar con nada en este
mundo”.
Kyrie
eleison.
jueves, 9 de enero de 2020
NUEVAS FRICCIONES ENTRE LA NEO-FSSPX Y LA FRATERNIDAD DE LA TRANSFIGURACIÓN
P. Pierre-Matrie Berthe FSSPX
Medias-Presse.info (extracto)
La
Fraternidad de la Transfiguración dice NO al Libro-Tesis del P. Pierre-Marie
BERTHE FSSPX
[La Fraternidad de la Transfiguración es una comunidad amiga de la FSSPX. Ver información sobre ella en La Porte Latine, sitio oficial de la FSSPX de Francia. El P. Pierre-Marie Berthe es uno de los priores de la FSSPX en Francia. Tiene 40 años y fue ordenado el 2009. Nota de NP]
El
3 de enero de 2020 fsspx.news nos informa que "en junio de 2019
apareció un estudio notablemente documentado del Padre Pierre-Marie
Berthe". Parecería que este apoyo laudatorio y sin reservas por parte
del editor del órgano oficial de la Casa Generalicia de la FSSPX es una
respuesta defensiva al firme y valiente NO de la Fraternidad de la
Transfiguración que, en La Simandre de noviembre-diciembre de 2019,
denunció "a los canonistas que quieren un acuerdo a toda costa y que
están dispuestos a hacer cualquier compromiso, aunque sea doctrinal".
Cabe
señalar que el P. Pierre-Marie Berthe, "archivero paleógrafo (2004),
doctor en historia por la Universidad de París-Sorbona (2008) y doctor en
derecho canónico por la Universidad de Estrasburgo (2018)" no es un novato.
Ya
entre los años 2012 y2013 fue profesor en el seminario internacional de Santo Cura de Ars y
fue "desembarcado" rápidamente después de un año -así de notoria era su teología neomodernista- a pesar del apoyo explícito del Superior
General de entonces a la línea abiertamente liberal. Volveremos más ampliamente
en un futuro artículo sobre las ideas neomodernistas del Padre Berthe,
contenidas tanto en su obra como en los escandalosos cursos que dio en
Flavigny.
Hoy
les entregamos el artículo completo publicado en el boletín de la Fraternidad
de la Transfiguración (Mérigny), una de las tres comunidades amigas que son
cofirmantes de la "Carta sobre los Matrimonios en la FSSPX".
Christian
LASSALE
__________________________
__________________________
Artículo
completo de La Simandre [Tomado del sitio web de la asociación "Avec
l'aide de Saint-Joseph"] :
"¿Es
correcto escribir que "la ruptura (entre Mons. Lefebvre y el cardenal
Ratzinger en mayo-junio de 1988) se produjo por razones pastorales, pero no por
razones doctrinales y litúrgicas?" (Las disensiones eclesiales, un
desafío para la Iglesia Católica, Ed. du Cerf 2019, p. 711).
Esta
frase, escrita por un sacerdote, parece reducir el conflicto que ha existido
desde el Vaticano II a un lado humano, a "una falta de confianza
mutua". Y esta frase introduce otra: "Esta (la ruptura)
deja intacto el Protocolo de Acuerdo que constituye una base sólida para la
futura reconciliación".
Padre,
si hubo una ruptura entre Monseñor Lefebvre y las autoridades romanas de la
época, no fue por razones psicológicas, sino por razones doctrinales. Usted llega a escribir que "el cardenal Ratzinger fue incapaz de disipar los
temores del arzobispo".
La
lucha por la misa de siempre y contra la nueva misa es doctrinal. Espero
que usted esté convencido de eso. Mons. Lefebvre declaró que este nuevo Ordo es "equívoco"
y "peligroso para la fe". La lucha contra los errores del
Vaticano II es doctrinal. Una vez más me atrevo a esperar que esté convencido
de ello.
Así
que por favor, si usted no ve eso, no pretenda ser el hijo espiritual de
Mons. Lefebvre. Es él quien ordenó a los primeros sacerdotes de nuestra
Fraternidad y, mientras tengamos un poco de lucidez, no aceptaremos que se
disfrace el alma de su combate.
Tal
vez sería preferible que usted dejara su comunidad en pos de un rápido
reconocimiento, el que obtendrá fácilmente, dadas sus ideas, en una Diócesis o en
Roma.
Ah,
esos canonistas que quieren un acuerdo a toda costa y que están dispuestos a
hacer cualquier compromiso, aunque sea doctrinal. Para ellos no hay crisis en
la Iglesia y, por lo tanto, no hay estado de necesidad”.
La
Simandre de noviembre-diciembre 2019
Fraternidad
de la Transfiguración. Casa San José. “Le Bois”. 36220 – Mérigny
lunes, 6 de enero de 2020
COMENTARIO ELEISON Número DCLI (651) - 04 de enero de 2020
Profesor
Drexel – I
Benditas las almas que en la tribulación
perseveran,
Especialmente cuando las pruebas son más severas.
Especialmente cuando las pruebas son más severas.
Mientras
la crisis de la Iglesia y del mundo continúa sin cesar de un año a otro, en
otro comienzo de Año Nuevo puede ser el momento de volver a los mensajes de
Nuestro Señor de principios de los años setenta, cuando innumerables buenos
católicos comenzaron a sufrir seriamente la confusión y la angustia que siguió
a la imposición sobre ellos de la nueva religión del Concilio Vaticano II, que
terminó en 1965. Una de estas víctimas del Vaticano II fue el P. Albert Drexel
(1889–1977), prestigioso profesor de filología de Vorarlberg, en Austria, pero
también devoto sacerdote católico, al que desde 1922 Nuestro Señor se le
apareció con un mensaje cada primer viernes de mes para guiar su devoción.
Sin
embargo, sólo a partir de 1970 se escribieron los mensajes, para ser recogidos
hasta su muerte, después de la cual se publicaron en un pequeño libro todavía
disponible hoy, titulado “La fe es más grande que la obediencia”. Ningún
católico está obligado a creer que estas son palabras de Nuestro Señor mismo,
pero los mensajes del Primer Viernes de 1970 a 1977 son su propia validación
para muchas ovejas que reconocen en ellos la voz del Maestro. He aquí, por
ejemplo, el mensaje del 5 de marzo de 1976, del que se han tomado las palabras
citadas anteriormente, justo cuando la fe de la verdadera Iglesia y la obediencia
a la falsa Iglesia entraban en el conflicto más agudo:—
“El
futuro se ve oscuro para ti. Tu lucha interior por la verdadera percepción y la
forma de enfrentar la confusión es conocida por mí. Así que te iluminaré. Mi
fiel hijo Marcel (Mons. Lefebvre) , que está
sufriendo mucho por la fe, va por el buen camino. Es como una luz y un pilar de
la verdad, que muchos de mis sacerdotes ordenados están traicionando. La
fe es más grande que la obediencia. Por lo tanto, es mi voluntad que
la obra de educación teológica para los sacerdotes continúe en el espíritu y la
voluntad de mi hijo Marcel, para la salvación y la gran ayuda de mi única y
verdadera Iglesia.
El
espíritu del mundo se ha infiltrado en la Iglesia, y el Espíritu de Dios ha
abandonado muchos corazones que fueron llamados a proclamar Su Espíritu. Hablan
de otras cosas y se pierden en los trucos y trampas de Satanás. Y así corrompen
al pueblo e incluso a los niños ( . . . ) Este espíritu ha
penetrado en los eclesiásticos y en los monasterios y conventos, porque los
monjes y las monjas han perdido y abandonado el espíritu de los Fundadores de
sus Órdenes. Se han convertido en un escándalo para el pueblo y el mundo. Han
perdido no sólo el amor hacia Mi Santísima Madre, sino también la reverencia
hacia Mi presencia sacramental. En cambio, los monjes predican sobre las cosas
del mundo, del lujo, de una vida de placer, y las monjas no hablan de los
santos ángeles, y muchas ni siquiera de la Santísima Virgen y de la Madre
María. Sin embargo, existen lugares de silencio y de oración, santuarios
especiales en los que se honra a María, mi Madre y la Madre de la gracia.”
Quizás
este mensaje de 1976 está un poco anticuado, en cuanto a que la diferencia
entre los frutos del Vaticano II y los de Mons. Lefebvre han tenido tiempo de
aclarar a muchas almas dónde se encuentra el verdadero Espíritu de Dios. Hoy en
día, en efecto, el Arzobispo está dando cada vez más frutos fuera de los
límites de la Sociedad que fundó. Sin embargo, la verdadera Iglesia de Dios
sigue siendo despedazada por los lobos modernistas vestidos de ovejas, y muchas
almas siguen siendo tentadas a abandonar la verdadera Fe y la verdadera
Iglesia. Que presten atención a uno de los muchos extractos de los mensajes al
P. Drexel, por ejemplo, del día de Año Nuevo de 1971:—
“Una
oscuridad se cierne sobre mi santa Iglesia. La confusión crece; cada vez más
sacerdotes se vuelven infieles a su misión y a su gracia ( . . .
) pero mientras el fruto de los malvados y los impíos termina en la corrupción,
el fruto de las almas fieles florecerá en una Iglesia más pura y más hermosa.
Salve a los que entienden la hora y permanecen en mi amor, confiesan a Mi
Madre, siguen el camino de los santos y confían en la guía de los ángeles;
estas almas fieles brillarán en la oscuridad, no vacilarán ante los ataques y
no se desmoronarán en medio de las pruebas . . . . ”
Kyrie
eleison.
martes, 31 de diciembre de 2019
CARTA A LOS AMIGOS Y BENEFACTORES DE LAS OBLATAS DE LA SAJM
Queridos
amigos,
¡Cuánto
esperaba poder escribirles personalmente a cada uno de ustedes al final de este
año! Pero la falta de tiempo no me permite hacerlo, de ahí estas palabras
impresas.
Como
el 2019 está llegando a su fin, quiero hacerles saber mi profunda gratitud por
su ayuda y apoyo durante la triste crisis que provocó mi salida apresurada del
Colegio San Miguel con la Hna. María Salomé. Durante esos días difíciles y
durante las semanas y meses siguientes, nos habéis proporcionado apoyo
espiritual, material, logístico y financiero de un modo totalmente sorprendente
y no sorprendente: sorprendente por su generosidad y constancia, no
sorprendente porque era el camino que se esperaba de los corazones
profundamente unidos al Sagrado Corazón de Nuestro Señor por la divina caridad,
y de los verdaderos hijos de María Inmaculada. Que su recompensa será
proporcional a su generosidad es incuestionable, y rezamos diaria y
fervientemente a Nuestra Señora y a San José por la salvación de sus queridas
almas y la salvación de sus seres queridos en retribución a su caridad.
Para
beneficio de aquellos de ustedes que no han oído hablar de nosotros desde
abril, resumiré brevemente el desarrollo de los acontecimientos después de que
dejamos la escuela.
El
Padre King nos había asegurado en las últimas horas de nuestra estancia en el
colegio San Miguel que nos llevaría "en santuario" a Southport
(Merseyside) y, de hecho, lo había organizado todo para nosotros. Fervorosos
feligreses de su Misión de San Gregorio, padres de una familia numerosa,
aceptaron muy generosamente alojarnos en las habitaciones desocupadas por sus
hijos mayores y cuidarnos, lo que hicieron con la mayor caridad, día tras día,
durante tres meses. Mientras tanto, la Hermana María Salomé, que es ciudadana
tailandesa, solicitaba un visado francés de larga estancia, ya que, desde el
principio, esperábamos poder entrar en la Sociedad de los Apóstoles de Jesús y
María (SAJM), erigida por Mons. Faure, con el fin de continuar simplemente
nuestra vida de Hermanas Oblatas al servicio de los sacerdotes fieles a los
fines que Mons. Lefebvre había dado a la SSPX.
Decidimos
que la Hermana debería intentar solicitar la ciudadanía británica, ya que ella
calificó para ello después de once años pasados en el Reino Unido. Con un pasaporte británico, ella podría
viajar a Francia y permanecer allí por períodos prolongados. Era hora de que
nos mudáramos de la casa de nuestros benefactores, ya que no sabíamos cuánto
tiempo llevaría el proceso de naturalización. Por lo tanto, alquilamos un piso
a unas pocas calles de distancia: era muy tranquilo y apartado, y el
propietario demostró ser un caballero muy fiable y servicial.
El
1 de junio nos convertimos oficialmente en novicias de la SAJM. Hemos
conservado los estatutos tal como fueron redactados para las Hermanas Oblatas
de la SSPX por Mons. Lefebvre, con un par de modificaciones. En particular,
ahora llevamos un delantal azul en todo momento, excepto en el momento de la
oración. Esto fue el fruto de mucha reflexión y oración sobre la manera en que
debemos distinguirnos de las Hermanas Oblatas de la SSPX. El
delantal azul nos recuerda constantemente que nuestra vocación es servir a los
sacerdotes como lo hizo Nuestra Señora, y que tenemos que revestirnos de sus
virtudes si queremos servir bien. Mons. Lefebvre insistió en la espiritualidad
mariana de las Hermanas Oblatas en sus estatutos; en particular, es notable que
haya hecho del rezo diario de las quince decenas del Rosario una práctica muy
recomendada para nosotros.
El
24 de junio la larga solicitud de naturalización estaba lista, y en el plazo de
cinco semanas después de enviarla, la naturalización fue concedida! Nuestra gratitud hacia Dios Todopoderoso fue
indescriptible.
No
sin un poco de aprensión por parte de la Hermana porque iba a ser una
experiencia totalmente nueva para ella, y no sin tristeza para ambas al tener
que cortar nuestros lazos con la inolvidable comunidad de la Misión de San
Gregorio, la Hermana María Salomé y yo dejamos nuestro santuario de Southport
respectivamente en septiembre y octubre para unirnos al seminario SAJM en
Avrillé (Maine-et-Loire, Francia) que está bajo el liderazgo de nuestro
Superior General, S. E. Mons. Faure.
Como
el edificio del seminario es demasiado pequeño para alojarnos, hemos sido
invitadas -¡otra vez!- por generosos fieles a vivir bajo su acogedor techo, a
pocos minutos en coche del seminario donde vamos diariamente para la Santa
Misa, el trabajo y el Rosario. La proximidad del convento de los dominicos es,
por supuesto, una ventaja añadida a nuestra ya increíblemente bendecida vida.
La impresionante liturgia navideña (maitines, misa solemne y laudes) en el
convento, que duró desde las 21:30 hasta las 02:00, permanecerá impresa en
nuestras almas por mucho tiempo.
La
siguiente -y esperamos que la última- etapa de nuestras andanzas será entrar en
el nuevo edificio del seminario, cuando el Dios Todopoderoso lo considere
oportuno. Sólo entonces podremos considerar la acogida de vocaciones para la
hermosa vida de las Hermanas Oblatas. ¿Podemos confiar esta intención a sus
buenas oraciones?
A
cada uno de ustedes les deseamos, desde el fondo de nuestros corazones
profundamente agradecidos, una feliz Navidad y todas las bendiciones para sus
hogares en la Fiesta de la Epifanía. ¡Que Nuestra Señora los guarde bajo su
protección maternal!
Unidos
en la oración y la adoración a Nuestro Salvador recién nacido,
Hna. Mary-Elizabeth
CARTA DE UN LECTOR: LA NEO-FSSPX Y VIGANÒ

Hasta el día de la fecha, doce días
más tarde de su publicación, la FSSPX sigue sin hacerse eco del extraordinario
y corajudo “Acto de acusación al papa Francisco y de amor a la Iglesia” de S.E. monseñor Carlo María Viganò.
Por supuesto, los fans de la FSSPX –siempre tan moderados- nos llaman a los
resistentes “extremistas”, “exagerados” y de otras maneras nada amables ni
mesuradas. Pero, ¿dirán lo mismo de Mons. Viganò? Parece que prefieren
ignorarlo, lo cual es peor. Este hombre se está jugando la vida y está diciendo
cosas con una fuerza y consecuencia en relación con la defensa de la fe, que las
podría haber dicho Mons. Lefebvre. Permítasenos suponer que de vivir hoy
nuestro fundador, diría estas mismas cosas y no permanecería mudo, a la expectativa
de unos diálogos con Roma del estilo de los que tiene Roma con la China
comunista. Diálogos de ablande y desgaste, como parte de la dialéctica marxista
con que se aturde y confunde al enemigo, haciéndolo abandonar el combate. ¿O se
combate y se dialoga al mismo tiempo?
Sería de esperar que la FSSPX no sólo dé
a conocer ese magnífico documento de Mons. Viganò, sino que lo respalde y le dé
su apoyo a un hombre perseguido por los modernistas a los que dicen oponerse. Pero
¿es posible esperar tal cosa de una congregación que ha retomado las
“discusiones doctrinales” con quienes están demoliendo concienzudamente todo lo
que pueden de la Iglesia? ¿Con quienes han introducido la idolatría dentro del
templo vaticano? ¿Con quienes se han puesto al servicio del mundo enemigo de
Cristo, representado por la ONU? ¿Con quienes afrentan y ultrajan vilmente a la
Santísima Virgen María?
En relación a esto último, es
interesante ver que, tras la escandalosa homilía de Francisco en la fiesta de la
Virgen de Guadalupe, la FSSPX no tuvo más remedio que dar la noticia del ataque
de Bergoglio a la Corredención mariana. Pero, la noticia ha durado muy poco en
la plana mayor de su sitio fsspx.news. Ya toda una andanada de otras noticias -mucho
menos relevantes, por supuesto- ha poblado la página.
Por cierto que cabe ver en el manejo de
la información, de qué manera opera la FSSPX. Es la doblez que ya ha sido
señalada por muchos observadores. El título de la noticia, es absolutamente
objetivo en cuanto al hecho, es decir, que la FSSPX se maneja simplemente como
una agencia de noticias:
El Papa Francisco
califica de "tontería" la Corredención de la Virgen María
El
encabezamiento de la nota, hace lo mismo:
Durante la homilía para la celebración de la Fiesta de Nuestra Señora de
Guadalupe en la Basílica de San Pedro, el 12 de diciembre de 2019, el Papa
Francisco se expresó despectivamente acerca de un título dado a la Virgen María
por la Tradición de la Iglesia.
Ya en el
cuerpo del artículo, señala el carácter escandaloso e impío de las palabras de
Francisco:
Aun cuando no se trata de una enseñanza solemne, ni siquiera ordinaria,
el acto es propiamente escandaloso: con asombrosa ligereza, el vicario de
Cristo destruyó de un golpe el título de María Corredentora. Esta negación es
impía porque se trata de una tradición profundamente arraigada y que ha sido
adoptada y desarrollada por varios de sus predecesores, al menos hasta antes
del Concilio Vaticano II.
Lo cual
vuelve a colocar en el último subtítulo:
Una impiedad
escandalosa
Véase que se podría haber colocado con
toda justicia y verdad esas tres palabras: Una
impiedad escandalosa, en el título del artículo. Pero se ha preferido
aparecer en principio como “imparciales”, para luego y más abajo, decir lo que
se piensa. Puesto que los sitios oficiales de la Fraternidad informan sólo de
su vida interna, es el sitio de noticias -en sus cuatro idiomas- quien vierte
su posición ante los hechos que ocurren en la vida de la Iglesia. Y este sitio
de noticias nos dice en su portada “Noticias y análisis de la vida de la
Iglesia”. No hay opinión ni polémica, sino un lenguaje generalmente neutro,
impersonal, descolorido, distante, vacuo, grisáceo. Como el que se ha instalado
en los púlpitos de sus capillas. Ahora bien, ¿era éste siempre el tono, la
manera de expresarse de Monseñor Lefebvre? ¿Es esa la forma de hablar en medio
del fragor del combate en la peor crisis de la Iglesia de todos los tiempos?
Veamos cómo lo hace Viganò, leamos unos pocos párrafos de este excepcional
documento:
La trágica parábola del
presente pontificado avanza en una continua sucesión de golpes de efecto. No
pasa un día sin que desde su supremo trono el Sumo Pontífice contribuya a
desmantelar la Sede Petrina usando y abusando de su suprema autoridad, no para
confesar sino para negar; no para confirmar sino para extraviar; no para
unir sino para dividir; no para edificar sino para derribar.
Herejías materiales,
herejías formales, idolatría y superficialidades de todo género: el Sumo
Pontífice Bergoglio no cesa de humillar obstinadamente la autoridad suprema de
la Iglesia, desmitificando el
Papado, como tal vez diría su ilustre colega Karl Rahner. Su modo de actuar
tiene por objeto violar el Sagrado Depósito de la Fe y desfigurar el rostro
católico de la Esposa de Cristo con sus palabras y sus actos, con
disimulaciones y con mentiras, con sus gestos evidentes que alardean de
espontaneidad pero están meticulosamente ideados y planificados , y con los
cuales se exalta a sí mismo en un incesante autobombo narcisista, mientras
humilla la figura del Romano Pontífice y eclipsa la del Dulce Cristo en la
Tierra.
Sus acciones se sirven
de improvisaciones magisteriales, de un magisterio improvisado, líquido,
insidioso como arenas movedizas; no sólo en las alturas, a merced de
periodistas de todo el mundo, en esos espacios etéreos que pueden evidenciar un
delirio patológico de ilusoria omnipotencia, sino también en el ámbito de
las funciones más solemnes que deberían infundir un sagrado temor y reverente
respeto.
El papa Bergoglio se
vale de la pachamama para intentar derrotar a la Guadalupana. La entronización
del ídolo amazónico en el Altar de la Confesión en San Pedro no fue otra cosa
que una declaración de guerra a la Señora y Patrona de las Américas, que al
aparecer se a San Juan Diego derrotó los ídolos demoniacos y conquistó a los
indios llevándolos a la adoración del verdadero y único Dios gracias a su
mediación materna. ¡No es ninguna leyenda!
Hace ya más de seis
años que nos envenenan con un falso magisterio, una especie de síntesis extrema
de todas las equívocas afirmaciones del Concilio y de los errores
postconciliares que se han propagado inconteniblemente sin que la mayoría repare
en ello. Sí, porque el Concilio Vaticano II abrió algo peor que la Caja de
Pandora: la Ventana de Overton, de un modo tan gradual que nadie se ha dado
cuenta de la alteración que se ha llevado a cabo, de la auténtica naturaleza de
las reformas, de sus dramáticas consecuencias, y ni siquiera se ha llegado a
sospechar quién manejaba realmente los hilos de esta gigantesca operación
subversiva, que el cardenal modernista Suenens calificó de «el 1789 de la
Iglesia Católica».
Alguien que dice estas verdades de a
puño, merece el sostén de todos los tradicionalistas. Pero, ¿la FSSPX puede
poner en riesgo su “regularización” y su “amistad” con Francisco, apoyando a un
“rebelde”?
El que pueda entender que entienda.
Acaico
sábado, 28 de diciembre de 2019
LEGALISMO SUICIDA EN LA NEO-FSSPX
Lo
que acaba de ocurrir en España muy revelador de [la FSSPX como] un ejército en retirada ante el enemigo.
El
superior del distrito de la FSSPX pide a un obispo local que renueve una autorización para decir la misa en determinado lugar. Este exceso legalismo
tuvo el resultado contrario: el obispo no estaba al tanto de la autorización
que se había concedido y decidió terminar con la celebración de la misa
tradicional [de la FSSPX] en ese lugar.
Como dice Mons. Williamson, los nuevos sacerdotes de la nueva FSSPX casi no tienen idea de los enemigos modernistas a los que se enfrentan. Hablamos con ellos, dialogamos con ellos, buscamos un acuerdo canónico con ellos. Y al final somos atrapados por ellos.
Como dice Mons. Williamson, los nuevos sacerdotes de la nueva FSSPX casi no tienen idea de los enemigos modernistas a los que se enfrentan. Hablamos con ellos, dialogamos con ellos, buscamos un acuerdo canónico con ellos. Y al final somos atrapados por ellos.
martes, 24 de diciembre de 2019
lunes, 23 de diciembre de 2019
sábado, 21 de diciembre de 2019
COMENTARIO ELEISON Número DCXLIX (649) - 21 de diciembre de 2019
DOS
OBISPOS
Los hombres de mediana decencia creen en
el compromiso.
En la Consagración de Rusia está la solución.
En la Consagración de Rusia está la solución.
Desde
el verano y el otoño de 2012, cuando se volvió evidente que dos de los tres
obispos de la Fraternidad San Pío X ya no sostenían la posición respecto a las
relaciones de la Fraternidad con Roma que sustentaron en su carta dirigida a la
Casa General del 7 de abril; seguidores de la Fraternidad, sacerdotes y laicos,
se han preguntado por qué. Pocas personas, entonces o desde entonces, habrán
tomado el cambio de posición de los obispos como una cuestión de personas o
personalidades. Dado que la carta advertía severamente en contra de abandonar
el claro rechazo de Monseñor Lefebvre a los contactos con la Roma inconversa,
la mayoría de la gente tomó el cambio de los dos obispos por lo que era, a
saber, un asentimiento con el nuevo principio del Superior General de contacto
antes de la conversión. Sin embargo, como la Roma conciliar no había cambiado,
excepto para peor entre 1988 y 2012, ¿por qué cambiaron los dos obispos?
La
cuestión mantiene toda su importancia hasta hoy. ¿Qué debe ganar la Fraternidad
para la Fe – ¡no la Fe para la Fraternidad! – a través de los contactos
amistosos de la Fraternidad con los romanos conciliares que todavía están
empeñados en su ecumenismo del Vaticano II, hasta el punto de incluir la
veneración de los ídolos Pachamama por parte del Papa en los mismos jardines
del Vaticano? Una cosa parece cierta: durante los últimos 20 años la
Fraternidad ha arriesgado su futuro en esa amistad, y renunciar a ella ahora
significaría admitir que todos estos 20 años han sido un gran error. Por lo
tanto, la Fraternidad, en grave necesidad de nuevos obispos para su apostolado
Tradicional en todo el mundo, no puede elegir y consagrar su propia elección de
obispos Tradicionales, porque estos ciertamente disgustarían a los conciliares
romanos. Así que en 2012 los dos obispos se pusieron una cruz pesada sobre sus
propias espaldas, más pesada cada año – ayudaron a conducir a la Fraternidad
por un callejón sin salida: en 2019 esta no puede tener, y no puede no tener,
sus propios obispos.
Se
dispone de información reciente que arroja algo de luz sobre la decisión de los
dos obispos de abandonar la posición del arzobispo de conversión antes de los
contactos, a la que se adhirieron tan recientemente. En cuanto a Monseñor de
Galarreta, nos enteramos de que casi tan pronto como la carta del 7 de abril
apareció en Internet, se apresuró a ir a la Casa General de la FSSPX para
disculparse ante el Superior General por su aparición, a la que renunció
rotundamente. ¿Pero cómo podía renunciar a la publicación sin
disociarse también del contenido? Parece que la publicación le hizo temer la
inminente implosión de la Fraternidad más de lo que el contenido le
hizo temer el callejón sin salida de la Fraternidad, su abandono esencial de la
defensa de la fe por parte del Arzobispo. ¿Fue la supervivencia de la
Fraternidad más importante que la de la fe?
Monseñor
Tissier de Mallerais tardó más en retractarse de su firma, por así decirlo, de
la carta del 7 de abril, pero a principios de 2013 esa retractación también
estaba clara. A un amigo le dio la siguiente orientación episcopal: La
conversión de Roma no puede ocurrir hoy de golpe. El reconocimiento oficial nos
permitirá trabajar mucho más eficazmente desde dentro de la Iglesia.
Necesitamos paciencia y tacto para tomarnos nuestro tiempo y no molestar a los
romanos a los que todavía no les gusta nuestra crítica al Concilio, pero
estamos abriéndonos paso poco a poco, ¿no es eso lo que hicieron los Santos?
Debemos seguir denunciando los escándalos y acusando al Concilio, pero debemos
ser inteligentes para entender la forma de pensar de nuestros adversarios, que
después de todo incluyen la Sede de Pedro. La política de Monseñor Fellay no ha
fracasado realmente: nada se firmó el 13 de junio de 2012, nada catastrófico,
nada extraordinario ha sucedido en los últimos 17 meses. Algunos sacerdotes nos
dejaron, lo que me parece deplorable, por su falta de ellos de prudencia y de
juicio, pero fue todo culpa suya. En resumen, trate de confiar más en los demás
y menos en usted mismo. Ponga su confianza en la Fraternidad y en sus líderes.
Bien está lo que bien acaba. Ese debe ser el espíritu de sus próximas
decisiones y escritos.
Aquí
terminan las razones del obispo recomendando a su amigo que siga a Monseñor
Fellay. Pero, ¿han entendido bien Mons. de Galarreta, Mons. Tissier de
Mallerais o Mons. Fellay las razones por las que el arzobispo rompió el
contacto con los conciliares romanos? ¿No subestiman los tres gravemente la
crisis sin precedentes causada por la traición pre-apocalíptica de los
eclesiásticos conciliares a la Verdad y a la Fe? ¿Cómo puede el compromiso
doctrinal o la política meramente humana con Roma resolver esa crisis?
Kyrie eleison.
viernes, 20 de diciembre de 2019
UN DOCUMENTO EXTRAORDINARIO: "ACTO DE ACUSACIÓN AL PAPA FRANCISCO Y DE AMOR A LA IGLESIA DE S.E. MONSEÑOR CARLO MARIA VIGANÒ"
S.E. monseñor Viganò, ex nuncio apostólico en los EE.UU., publica hoy un documento que constituye una enérgica acusación al papa Francisco, y al mismo tiempo, un acto de ferviente amor a la Iglesia.
Cita:
"Hace ya más de seis años que nos envenenan con un falso magisterio, una especie de síntesis extrema de todas las equívocas afirmaciones del Concilio y de los errores postconciliares que se han propagado inconteniblemente sin que la mayoría repare en ello. Sí, porque el Concilio Vaticano II abrió algo peor que la Caja de Pandora: la Ventana de Overton, de un modo tan gradual que nadie se ha dado cuenta de la alteración que se ha llevado a cabo, de la auténtica naturaleza de las reformas, de sus dramáticas consecuencias, y ni siquiera se ha llegado a sospechar quién manejaba realmente los hilos de esta gigantesca operación subversiva, que el cardenal modernista Suenens calificó de «el 1789 de la Iglesia Católica».
Y así, a lo largo de las últimas décadas, el Cuerpo Místico se ha ido desangrando lentamente de su linfa vital en una incontenible hemorragia: el Sagrado Depósito de la Fe se ha ido dilapidando de a poco, los dogmas han sido desnaturalizados, el culto se ha ido secularizando y profanando, la moral ha sido saboteada, el sacerdocio vilipendiado y el Sacrificio Eucarístico protestantizado y transformado en un banquete amistoso.
Actualmente la Iglesia está exangüe , invadida por la metástasis, devastada. El pueblo de Dios avanza a ciegas, analfabeto y despojado de su Fe, sumido en las tinieblas del caos y la división. En las últimas décadas, los enemigos de Dios han utilizado una táctica de tierra quemada arrasando dos mil años de Tradición. En una aceleración inaudita, gracias a la carga subversiva de este pontificado apoyado por el potentísimo aparato jesuita, le están asestando a la Iglesia un mortífero golpe de gracia.
Al papa Bergoglio –como a todos los modernistas– es imposible pedirle claridad, ya que el sello distintivo de la herejía modernista es precisamente el disimulo. Maestros del error y expertos en el arte del engaño ,«se ocupan en conseguir que se acepte universalmente lo ambiguo, presentando su lado inocuo, que les servirá de salvoconducto para introducir el lado tóxico que al principio ocultaban» (P. Matteo Liberatore S.J.). De ese modo, la mentira, terca y obsesivamente repetida, termina por hacerse cierta y ser aceptada por la mayoría.
Es también típicamente modernista la táctica de afirmar aquello que se quiere destruir, valiéndose de términos vagos e imprecisos, promoviendo el error sin formularlo con claridad en ningún momento. Que es ni más ni menos lo que hace el papa Bergoglio con su amorfismo que disuelve los misterios de la Fe, con su característica aproximación doctrinal con la que mestiza y derriba los más sagrados dogmas, como ha hecho con los relativos a la siempre Virgen Madre de Dios.
El resultado de este abuso de autoridad es que nos encontramos ante una Iglesia Católica que ha dejado de ser católica, un recipiente vaciado de su auténtico contenido para reemplazarlo con productos de pacotilla."
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