English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

sábado, 16 de noviembre de 2019

COMENTARIO ELEISON Número DCXLIV (644) - 16 de noviembre de 2019


Deslizamiento Comentado
La Fraternidad está siguiendo al mundo.
Su curso fatal está cada vez más desplegado.
Dos lectores de los dos últimos números de estos “Comentarios” (642 y 643, 2 y 9 de noviembre) han hecho observaciones útiles sobre el estado de la Fraternidad San Pío X. El primero de ellos fue que la Neo-Fraternidad parece querer poner a todos los tradicionalistas, dentro o fuera de la Fraternidad, bajo su única autoridad, y la segunda fue que las “discusiones doctrinales” Roma-FSSPX serán reabiertas en Roma con Monseñor Fellay como líder de los representantes de la FSSPSX. El primer observador comenta las constantes tácticas de la Revolución, el segundo sobre el destino que amenaza a Don Pagliarani. Aquí está el primer observador:—
Estas dos noticias son muy malas. Aunque personalmente ya no echo de menos la FSSPX, me duele verla en un estado de completa entrega a la Roma apóstata. Cada vez que la Revolución en la Iglesia da un paso importante que puede provocar resistencia por parte de los católicos, siempre tiene a su disposición de antemano – siempre – una oposición preparada para que dirija a los que resisten a un callejón sin salida para volverlos ineficaces. Me temo que la FSSPX está siendo preparada por Roma para albergar a todos los católicos que resisten al apóstata Bergoglio, con el fin de dirigirlos hacia su fin. Es bastante fácil prever que eso es lo que están haciendo. Como siempre, la única arma a nuestra disposición es el Rosario, para obtener la Consagración de Rusia. ¡Dios tenga misericordia de nosotros!
Tales comentarios no son “teoría de la conspiración” ni “fake news”. Los engañadores de la Iglesia y del mundo moderno, a quienes Dios les está concediendo por el momento gran poder para castigarlo por la apostasía generalizada, no son personas honestas que puedan permitirse el lujo de operar abiertamente. Con demasiada frecuencia son verdaderos enemigos de Dios, revolucionarios deshonestos que tienen que conspirar y engañar para disfrazar lo que están haciendo. Por eso, siempre que los católicos, que no sólo son tan inocentes como palomas, sino también tan sagaces como serpientes (cf. Mt. X, 16), denuncian el engaño de los revolucionarios, éstos los acusan de ser, por ejemplo, “teóricos de la conspiración”, lo que es aún más engañoso, porque son ellos mismos conspiradores por excelencia!
Por ejemplo, en este caso, cuando en 1988 Mons. Lefebvre estaba a punto de asestar un gran golpe a los liberales al consagrar a cuatro obispos (entonces) fieles para asegurar que la Fraternidad sobreviviera para defender la verdadera Fe, la Roma liberal había preparado a la Fraternidad San Pedro para recibir y neutralizar a todos los sacerdotes de la FSSPX que se opusieran a esas Consagraciones episcopales. Del mismo modo, cuando este observador de arriba sugiere que en 2019 Roma está convirtiendo a la Fraternidad en un refugio para todos los católicos que se oponen al Papa Francisco, con el fin de poner toda su oposición bajo el control de Roma, es muy probable que esté lejos de ser una “falsa noticia”. Es típico de los enemigos de Dios cometer exactamente el mismo ardid del que acusan a los que los denuncian.
En cuanto al segundo observador, sugiere que Don Pagliarani puede ser menos culpable que Mons. Fellay al subestimar el mal de las intenciones de Roma, pero si continúa actuando como lo hizo su predecesor al frente de la Fraternidad, es él, Don Pagliarani, quien asumirá la responsabilidad de paralizar la defensa de la Fe de la Fraternidad. Tampoco se puede ser indulgente con él indefinidamente, porque debe ser cada vez menos inocente si, y en la medida en que, siga actuando como Mons. Fellay. Aquí están los comentarios del segundo observador:—
La noticia de que la renovación de las discusiones doctrinales de Roma-FSSPX están siendo dirigidas en Roma para la FSSPX por Mons. Fellay, proyecta una sombra oscura sobre su sucesor que lo eligió para ello, Don Pagliarani. Incluso si se tiene en cuenta que este último no está tan a favor de un acuerdo como lo estaba Mons. Fellay, parece que está atascado en la misma forma de pensar que su predecesor. Por lo tanto, o se libera de ese estado, o está destinado a quedar marcado como el sepulturero de la Fraternidad. ¡Dios no lo quiera! Rezaré por él y por la Fraternidad, y me dirigiré a la Madre de Dios para que abra sus ojos de él e ilumine a sus dos Asistentes.
Nótese cómo ambos observadores ven en la oración la única solución. Humanamente hablando, la Fraternidad está esencialmente, aunque no completamente, paralizada. Eligiendo reintegrarse a la Iglesia Conciliar, compartirá su destino.
Kyrie eleison.