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sábado, 27 de julio de 2019

COMENTARIO ELEISON Número DCXXVIII (628) - 27 de julio de 2019



Contradicción Rampante

Quien desprecia la no-contradicción no puede pensar,
Y la Verdad Católica y las almas sólo pueden naufragar.
Volvemos a Mons. Huonder, no por alguna razón personal, sino por la confusión universal que él ilustra. El día en que renunció a su cargo de responsable de la importante diócesis suiza de Chur para residir en la escuela Tradicional de niños de la FSSPX de Wangs, en la diócesis de St Gallen, su decisión pudo parecer tan sorprendente, que el mismo día dio dos explicaciones, una para la Tradición y otra para la Iglesia oficial. Aquí están las palabras clave de cada explicación, que no distorsionan ninguna de ellas al ser sacadas de su contexto completo.
A sus antiguos cofrades y laicos de la Diócesis de Chur, él escribió acerca de su jubilación en Wangs: “De acuerdo con la mentalidad del Papa Francisco I, me esforzaré allí (en Wangs) para contribuir a la unidad de la Iglesia, no a marginar, sino más bien a discernir, acompañar e integrar a las personas”.Para los católicos tradicionales entre los que estaba a punto de jubilarse, firmó junto con el Superior General de la FSSPX, el P. David Pagliarani, una Declaración conjunta que contiene estas palabras: “El único propósito de este obrar es consagrarse a la oración y al silencio, celebrar exclusivamente la Misa tradicional, y trabajar por la Tradición, único medio para la renovación de la Iglesia”.
¿Pero cómo puede el honorable Obispo no ver la contradicción entre sus dos explicaciones? Desde que Francisco se convirtió en Papa en 2013, ¿quién no ha visto el flujo casi diario de palabras y hechos por los cuales este Papa quiere que los católicos dejen atrás la Iglesia de la Tradición? ¿Quién no ha sentido la repugnancia profunda e instintiva, que comparte con todos los eclesiásticos conciliares que hicieron la revolución del Vaticano II, por la Iglesia como era antes del Concilio? ¿Cómo es posible que el obispo Huonder no vea que entre la “mentalidad del Papa Francisco” y la “Tradición” hay un gran abismo abierto?
Si se imagina que la “mentalidad del Papa Francisco” es distinta de lo que es, o si espera que pueda ser llevada a ser distinta de lo que es, entonces, según todas las manifestaciones anteriores, el Papa ciertamente lo corregirá con rapidez y firmeza en cuanto al verdadero estado de su “mentalidad”. Por otra parte, si el Obispo está imaginando o esperando que la Tradición no es lo que es, aquí, por desgracia, debemos admitir que puede haber sido engañado por el deslizamiento de 20 años de lo que la Fraternidad San Pío X era bajo Monseñor Lefebvre a lo en que la Neo-fraternidad se ha convertido bajo sus sucesores de él. Bajo el Arzobispo fue la fortaleza más grande de la Iglesia de la doctrina católica, los sacramentos y la moral de todos los tiempos, pero una vez que su magnetismo personal murió con él en 1991, entonces en pocos años el magnetismo oficial de Roma que atrae a todos los católicos se reafirmó, y la Fraternidad comenzó con el GREC su cambio a la Neo-fraternidad para encajar con la Neo-iglesia de Roma. Probablemente Monseñor Huonder no ve ninguna contradicción porque quiere ayudar a que eso ocurra.
Pero, ¿qué hay del co-firmante del Obispo en la Declaración conjunta para los Tradicionalistas, es decir, el Superior General de la Neo-Fraternidad, el P. Pagliarani? Obviamente él sabe lo que hace el Papa Francisco, y ciertamente sabía hace 20 años lo que el Arzobispo entendía por Tradición. Así que cuando co-firmó la Declaración, ¿sabía de la intención simultánea del Obispo de trabajar en Wangs tanto “de acuerdo con la mentalidad del Papa” como “para la Tradición”? Y si él sabía de la doble intención, ¿él tampoco vio ninguna contradicción? Y si ve la contradicción ahora, ¿qué ha hecho con el Caballo de Troya, por muy bien intencionado que sea, dentro de las murallas de la Tradición? Tal vez se esté diciendo a sí mismo:“Oh, no importa. El Arzobispo quería que cuidáramos de los sacerdotes de la Neo-Iglesia (sí, pero no para hacer de ellos Caballos de Troya!) . Monseñor Huonder es un buen hombre. Todos somos buenos. Todos nos llevaremos bien. La contradicción es más un problema en teoría que en la práctica, etc . . . .”
Si así es como piensa el Neo-General, entonces ha contraído la enfermedad conciliar, y la Fraternidad está verdaderamente hundida, mientras que la Sentimento-Fraternidad está dispuesta a navegar felizmente y para siempre en los mares de confusión y contradicción de la Sentimento-Iglesia. Pero ¡ay de las almas!
Kyrie eleison.