Por OnePeterFive (este documento nos ha llegado vía email, sin identificación del traductor al Español).
7 de abril del 2017
Nota del Editor: Como lo hemos dicho
antes, gran parte de nuestro trabajo en OnePeterFive, se basa también en la
amabilidad y generosidad de otros que desean contribuir a nuestro apostolado y
que no pueden, por diferentes razones, a salir al aire con sus propios nombres.
De este modo, una persona muy bien informada nos ha proporcionado los
resultados de una extensa investigación. Después de revisar los hallazgos,
hemos decidido ofrecer a nuestros lectores, bajo la condición del anonimato, la
evidencia reunida, que demuestra que los masones alrededor del mundo se han
regocijado con la elección al papado de Jorge Bergoglio y que han seguido
alabándole públicamente, por sus acciones y su amplio programa de reformas.
Como las palabras hablan por sí
mismas-y así nos llevan a una reflexión más profunda sobre la naturaleza y el
propósito de este pontificado- dejaremos en manos de nuestros lectores, la
abundante evidencia recopilada, en las siguientes páginas. Los documentos
citados no están presentados en una secuencia cronológica. Dado que hay tanto
material, presentaremos la documentación por episodios, de los cuales este es
el primero. Cuando es posible, intentaremos entregar vínculos [links] a la
fuente citada, para facilitar la corroboración por nuestros lectores. También
deseamos expresar nuestra gratitud a la persona que realizó la investigación-
una verdadera obra de amor, hecha por filial devoción a la Iglesia Católica y a
todas sus enseñanzas formativas, íntegras.
Algunos comentarios preliminares sobre
la masonería y la Iglesia Católica
1.- Un Papa acorde a nuestras
necesidades
“Lo que debemos exigir, lo que
debemos buscar y esperar, como los judíos esperaban al Mesías, es un
Papa a la medida de nuestras necesidades. Alejandro VI, con todos sus
delitos privados, no nos acomodaría, porque, en materia de fe, jamás erró.
Clemente XIV, por el contrario, nos vendría como anillo al dedo, de pie a
cabeza.
(De la Instrucción Permanente
de la Alta Venta, sección XIX, primera mitad del siglo XIX- los énfasis han
sido agregados).
Así, esta cita de la Alta Venta [o
Vendita], nos da una idea de lo que los masones históricamente han estado
buscando, respecto del Papa de la Iglesia Católica. En 1861, Jacques
Cretinau-Joly publicó un libro titulado L’Eglise en Face de la
revolution (La Iglesia frente a la revolución). Este autor francés
publicó primero la Alta Venta de los carbonarios que, de acuerdo con estudiosos
especializados en la masonería, fue, de hecho, el brazo armado de la masonería;
los que recibieron altos cargos en la conducción de este grupo secreto, debían
ser, previamente, masones, especialmente masones de alto rango. [1]
De acuerdo con este y otros documentos
masónicos, los masones esperaban un papa acorde a sus propias necesidades, no
uno que formara parte de su “hermandad”, sino un papa que marchase
según su mentalidad. La Alta Venta pide un papa semejante
a Clemente XIV [2]- rendido de pies y manos a los poderes que sean (por temor)
y a los no creyentes (que le alabarían por su tolerancia). Para alcanzar esta
meta dentro de la Iglesia, la Alta Venta sabía que le tomaría
mucho tiempo, hasta un siglo.[3]
Este documento había sido publicado en
1861, mucho antes de que aparecieran los católicos tradicionalistas. Fue en
tiempos de Pío IX.
2.- Juan Pablo II y Benedicto
XVI no complacen...
Retornemos al presente.
En una entrevista, en 1999 y otra, el
2009, el abogado Gustavo Raffi, Gran Maestro de la Logia del Gran Oriente de
Italia (1999-2014), decía que había descartado a Paulo VI porque (dice Raffi),
durante su pontificado “La masonería vivió una época de intenso diálogo con la
Iglesia, muchos clérigos hablaban de poner fin a la censura antimasónica y
alegaban en favor de una compatibilidad entre la Iglesia y la logia”. [4] Pero
entonces, con el Papa Juan Pablo II, regresó el “hielo” antimasónico: en 1983,
la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF), presidida por el Cardenal
Joseph Ratzinger, reiteraba la incompatibilidad entre la Iglesia y la logia y
el Papa Wojtyla aprobó dicha declaración. [OnePeterFive recordó el rol jugado
por el Dr. Ingo Dollinger respecto de ese documento de la CDF- el editor) [http://www.onepeterfive.com/profile-the-life-of-dr-ingo-dollinger]
No obstante, desde 1999, el Arzobispo
(luego cardenal) de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio [Sívori], ha sido
miembro honorario del Rotary Club, que posee vínculos con la masonería y que
hasta ha sido condenado por ciertos obispos europeos, a comienzos del siglo XX.
En el invierno [boreal] del 2004-2005,
en la revista masónica inglesa Freemasonry Today, un masón alemán,
Axel Pohlmann, se quejaba del Papa Wojtyla (aún estaba vivo) y del Cardenal
Ratzinger. Pohlmann sugería que después de la muerte del pontífice polaco, los
masones hicieran su mejor esfuerzo por convencer a la Iglesia de abolir
cualquier condena antimasónica. [5] En su artículo preguntaba:
“¿Y qué nos depara el futuro? Cuando se
preguntó al Padre Sebott si los contactos se realizarían, dijo: “No, mientras
los hombres [para incluir a Ratzinger), que tomaron las decisiones de los años
80 se mantengan en sus cargos, Papa incluido”. Esta declaración puede ser
negativa para el presente, pero abriga esperanzas para el futuro”.
Los deseos del masón Pohlmann pronto
parecieron hacerse realidad: a los pocos meses de la publicación del artículo,
moría el Papa Juan Pablo II. Luego vino el cónclave de 2005. El Cardenal Carlo
María Martini (jesuita) estaba entre los papabiles; fue él quien más atraía a
los masones. [6] Pero parece que en el cónclave, la elección decisiva oscilaba
entre el Arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio (jesuita) y Joseph
Ratzinger. [7] Ganó Ratzinger (para el desencanto masónico) y se convirtió en
Benedicto XVI, el Papa de la Summorum Pontificum, un Papa
ampliamente reconocido como campeón de la protección clara y fuerte de los
valores no negociables.
En el papado de Ratzinger, hubo
frecuentes ataques de los medios de comunicación en contra de la persona del
Papa, en algunos casos, a diario, conspiraciones de “espías”, documentos
filtrados, críticas de algunos teólogos al papa y boicots masivos al motu
proprio Summorum Pontificum. Al parecer, entre los boicoteadores o al menos
entre los observadores sin entusiasmo había un tal Jorge Mario Bergoglio,
entonces Arzobispo de Buenos Aires. [8]
En el 2010, el diario argentino
masónico Hiram Abif, se mostraba decepcionado con el Papa Benedicto
XVI y ya estaba especulando acerca de su sucesor. Decía:
“Los primeros años de Benedicto XVI
dejan un sentimiento de creciente crisis en la Iglesia Católica. Nunca antes,
los desencuentros y las disensiones fueron tan agudos dentro y fuera del
Vaticano. [...] ¿Y después de Benedicto XVI, qué? ¿Cuáles son las opciones?
¿Quién podría llevar a una nueva etapa?” [9]
El 11 de febrero del 2013, Benedicto
cedió ante sus preocupaciones acerca de su incapacidad para continuar conduciendo
un pontificado efectivo y abdicó. Se convocó a un nuevo cónclave. Esta vez,
cuando un nuevo papa asomó al balcón de la Basílica de San Pedro, el 13 de
marzo del 2013, era el mismo Jorge Bergoglio, que se suponía había sido la
alternativa a Ratzinger, en el cónclave del año 2005. El antiguo Cardenal
Arzobispo de Buenos Aires tomó el nombre de Francisco, el primero en la
historia en tomar este nombre. Tras su elección, los implacables ataques y las
constantes críticas casi terminaron, pero quienes se oponían a Summorum
Pontificum adquirieron nuevos bríos. Mucho se habló de la
“misericordia” como tema del nuevo pontificado, en las conversaciones en
público, pero esa misma misericordia parece haber sido negada a los sectores
“conservadores” en comunión con Roma.
3.- “[...] tal vez en la Iglesia
nada será como antes”. ¿Hacia una nueva era?
Se dice, en ciertos círculos
tradicionalistas argentinos, que Bergoglio, antes de ser obispo, desapareció de
circulación por algún tiempo y se inició en la masonería, luego reapareció e
hizo carrera. ¿Quién sabrá la verdad? ¿Es este un nuevo caso de desinformación
tradicionalista? ¿Nada más que una teoría de la conspiración? Lo que sí sabemos
con certeza es que, a lo largo de los años, Bergoglio ha demostrado complacer a
varios grupos masónicos, en una medida tal que ellos no han hecho de la
satisfacción que les produce, ningún secreto. Sigamos ahora presentando
diversos documentos masónicos en favor del Papa Francisco. Jamás un pontífice
ha recibido tantos halagos en público. (Hemos recopilado más de 60 ejemplos de
públicas alabanzas masónicas al papa argentino.)
Algunos no dudarán que la imagen de
Francisco en los medios, como uno favorecido por la masonería, es el resultado
de una explotación de la masonería y que el propio papa no tiene nada que ver
con esto. Muy bien puede ser así. Pero es, por tanto, importante preguntar por
qué los masones no explotaron o alabaron a los Papas Pío Nono, Pío X, Pío XI y
Pío XII. Parecería razonable concluir que ellos tuvieron escasas oportunidades
para hacer esto, pues no hicieron cosas que [los masones] pudieran interpretar
como favorables a sus propósitos.
Examinemos la evidencia, sin embargo,
de su apoyo al Papa Francisco:
1) Después de su elección, el Papa
Francisco recibió felicitaciones y loas del B’nai B’rith [10], una especie de
poderosa masonería parajudía, solo para judíos. La B’nai B’rith (BB) que no es
masónica, pero sus asambleas son llamadas “Logia” y “Gran Logia”. La BB fue
fundada en 1843 y ha extraído sus elementos propios principalmente de la
masonería. Parece que la BB, como organización, tiene poco o nada que ver son
el esoterismo. Recibir una alabanza de la BB significa muy poco; la BB también
se mostró feliz con Paulo VI y Juan Pablo II, así como con Francisco. Pero hay
alguna diferencia. Juan Pablo había condenado abiertamente a los masones y
estos no le alabaron en cuanto fue elegido. Hubo algunas alabanzas aisladas
para Juan Pablo II, por parte de los masones, después del encuentro de oración
de Asís [1986]- que culminó con un premio de la Gran Logia de Oriente de la
masonería italiana, en 1996- pero no mucho más. La ya mencionada condena
antimasónica de 1983 había apagado la mayor parte del entusiasmo masónico por
el papa polaco.
2) En el día de su elección, el sitio
web de información Impulso Baires transmitió un comunicado de
la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones; el
propio Gran Maestro, Ángel Jorge Clavero, saludó al nuevo Papa Francisco y ex
Cardenal Arzobispo de Buenos Aires. [11]
3) El 15 de marzo del 2013, el sitio
web de la Gran Logia Virtual de Italia, GLVDI, difundió una declaración (aunque
estaba fechada el 13 de marzo del 2013), del Gran Maestro Luciano Nistri,
respecto de la elección del nuevo papa:
“La Iglesia Católica ha elegido como
Papa al Jesuita Jorge Mario Bergoglio, que asumió con el nombre de Francisco.
Una elección clara, lejos de la lógica de la Curia Romana y del poder temporal.
Desde el primer momento, el Papa Francisco, un hombre que viene “casi del
fin del mundo”, rechazando la toga de armiño y la cruz de oro, y reemplazar
esta por una cruz de hierro fue su primer acto tangible. En sus primeras
palabras de saludo, formuló un deseo de diálogo con el mundo y la humanidad,
alimentando la viva esperanza para los laicos y no creyentes de que se viene el
cambio. Talvez es lo que el mundo realmente espera y esperaba. Una Iglesia
nueva que sabe cómo reconectar el amor con la verdad, en un enfrentamiento
entre instituciones, no atrincheradas en la defensa de su propio poder. Esa es
la misma esperanza que el mundo- y especialmente América Latina, donde los
masones Simón Bolívar, Salvador Allende y el mismo Giuseppe
Garibaldi [especialmente estuvo en Brasil] entre los muchos que ha liberado a
estos pueblos- siempre ha añorado.
Un mensaje que la masonería misma
percibe como un abrupto quiebre con el pasado y que ahora se abre a escuchar al
pobre, el marginado y el más débil. Enviamos al nuevo Pontífice nuestros
mejores deseos por su gran trabajo para los años que vienen. Luciano Nistri,
Gran Maestro GLVDI. [12]
En enero del 2017, Luciano Nistri 33º
(58 años, oriundo de Prato) fue reelegido Gran Maestro de la GLVDI, por tres
años, 2017-2019. [13]




























