PÁGINAS

sábado, 8 de abril de 2017

NATIONAL CATHOLIC REGISTER: UN PRELADO CERCANO A LAS DISCUSIONES ENTRE LA FSSPX Y ROMA DICE QUE LO DEL 4 DE ABRIL ES "OTRO CARAMELO" PARA LA FRATERNIDAD. MONS. POZZO DICE QUE ESPERA QUE EL ACUERDO SUCEDA PRONTO.



FUENTE (Extracto. Negrita y comentarios en rojo han sido agregados por NP) Imagen tomada de acá.
VATICANO  |  7 DE ABRIL 2017
Edward Pentin
En una carta de la Comisión Pontifical Ecclesia Dei, el órgano vaticano encargado de la regularización de la FSSPX con Roma, el Papa dio a los obispos diocesanos u otros ordinarios locales, la aptitud de conceder a los sacerdotes de la FSSPX la autorización para celebrar válida y lícitamente los matrimonios de los fieles que pertenezcan a la Fraternidad.
Monseñor Pozzo
En sus comentarios del 6 de abril al Register, Mons. Pozzo explicó que la medida tiene como objetivo “evitar dudas” acerca de la validez de los matrimonios celebrados por los sacerdotes de la FSSPX. 
El afirmar la validez de los matrimonios de la FSSPX sigue a la decisión del papa en 2015 de otorgar a los sacerdotes facultades para absolver pecados, una medida también considerada como un avance en el proceso de reconciliación.
“Esta es la segunda de estas iniciativas; es otro caramelo”, dijo un prelado vaticano cercano a las discusiones.
En su declaración del 4 de abril, la FSSPX expresó su “profunda gratitud” al Santo Padre por su decisión, añadiendo que ésta muestra que el Papa quiere erradicar toda duda acerca de la validez del sacramento del matrimonio celebrado por un sacerdote de la Fraternidad. 
A diferencia de la decisión del Papa sobre la validez de las confesiones de la FSSPX, este paso es menos fácil de implementar, ya que requiere que los sacerdotes de la FSSPX contacten a sus diócesis locales para recibir la jurisdicción necesaria.
La insistencia del Vaticano para que la FSSPX se adhiera a las enseñanzas del concilio parece no haber cambiado: Mons. Pozzo dijo al Register que para lograr la plena reconciliación, el superior general de la Fraternidad, actualmente el obispo suizo Bernard Fellay, “debe firmar la declaración doctrinal” que la Santa Sede le pidió a la Fraternidad que aceptara [y ahí veremos en qué queda la mentira esa de que "nos regulizarán sin pedirnos nada a cambio", aunque con el preacuerdo del 4 de abril, sólo los muy cándidos siguen creyendo en ella]. Pero también dijo que la Fraternidad debe ser capaz de "salvaguardar plenamente" su "identidad espiritual, disciplinaria, teológica y pastoral", que se llevará a cabo por la “elaboración de sus estatutos legales particulares” necesarios para la creación de la prelatura personal, una estructura canónica propuesta, similar a la del Opus Dei, que permitirá a la Fraternidad operar dentro de las diócesis católicas.
Mons. Pozzo dijo que espera que esas circunstancias y la creación de una prelatura personal “sucederán pronto”.
Obstáculos restantes
Fuentes tanto en el Vaticano como en la FSSPX, sin embargo, dicen que la reconciliación tomará algún tiempo, y ciertamente no se logrará hasta después del verano [del hemisferio Norte. Nota de NP], cuando muy pronto. Para la Fraternidad, un obstáculo final se refiere a las modificaciones, salvaguardas y aclaraciones que han solicitado sobre la estructura canónica, pero que aún no han recibido. También dicen que la velocidad a la cual se puede hacer un acuerdo depende de la determinación del Papa.
Fuentes en la FSSPX, hablando sólo con la condición de permanecer anónimos, dijeron al Register que han visto un mayor acercamiento del Vaticano mientras que se profundizan los conflictos internos, especialmente respecto a las ambigüedades en la exhortación apostólica del papa Amoris Laetitia (La Alegría del Amor). El Cardenal Müller, dijo uno, está “más abierto a las soluciones” que antes y ahora “nos ve más como aliados que como enemigos” [¿quién cambió, el hereje modernista Müller o la FSSPX?].
Otro obstáculo, que la sociedad admite fácilmente, es el relativo a si ella será capaz de mantener un frente unido. Las opiniones difieren sobre si ahora es un tiempo prudente para ser regularizado, aunque el consenso general es que la mayoría aceptará la propuesta de la prelatura.
Otra preocupación en la Fraternidad es que la reconciliación sea una trampa, cuyo objetivo es silenciarla y debilitar su influencia. Pero el Register entiende que este no es el punto de vista de Mons. Fellay, quien insiste, en las conversaciones, en la libertad de continuar hablando [o, mejor dicho, "callando"].
Denuncias de abuso
Uno de los factores que aumentan los temores de una posible trampa es la falta de oposición de aquellos en la Iglesia que se oponen a las prácticas más tradicionales de la fe. Hasta ahora, las voces contrarias han estado prácticamente silenciosas, aunque las recientes acusaciones de que cuatro casos de abusos sexuales clericales dentro de la fraternidad fueron encubiertos, están siendo vistas por la Fraternidad como un esfuerzo para descarrilar las conversaciones.
Fuentes en la Fraternidad insisten que no hubo “encubrimientos” y que los cuatro casos, que involucran el abuso de 12 menores en tres décadas, fueron manejados "cuidadosamente y con prudencia". Ellos creen que las acusaciones, difundidas en el programa Uppdrag Granskning de la televisión sueca –el mismo programa que emitió una entrevista altamente inflamatoria en 2009 con el antiguo obispo de la FSSPX, Richard Williamson- se destacan como parte de un ataque contra la Iglesia y el Papa y, como en la entrevista de Williamson, están dirigidas a intentar frustrar la reconciliación FSSPX-Vaticano.
En general, sin embargo, ambas partes siguen siendo optimistas acerca de una resolución, siendo Ecclesia Dei la más entusiasta de las dos sobre las perspectivas.
Mientras tanto, la Fraternidad se está moviendo con cautela, creyendo que una solución podría aparecer relativamente pronto, pero consciente de que aún quedan por finalizar algunas cuestiones cruciales.
Edward Pentin es el corresponsal en Roma del Register.