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domingo, 23 de septiembre de 2018

COMENTARIOS ELEISON Número DLXXXIV (584) - 22 de septiembre de 2018


Alma bajo Ataque
Cuando las aguas están turbulentas, el Diablo va a pescar.
¡Que la Virgen intervenga, todos necesitamos desear!
Las revelaciones del arzobispo Viganò de una grave corrupción moral entre los más altos funcionarios de la Iglesia, sin excluir al propio Papa Francisco, pueden ser una dura prueba para la fe de los católicos que han confiado en los eclesiásticos oficiales durante los últimos 50 años porque no han visto – o no han querido ver – ningún problema esencial en el Concilio Vaticano II (1962–1965). Hace tres semanas estos “Comentarios” citaban palabras de un católico llevado a una virtual desesperación, incluso antes de la publicación de la carta de Viganò, por el Fiscal General del Estado de Pensilvania, revelando escándalos similares de la Neo-Iglesia en ese Estado. Como la amenaza de una avalancha de tales escándalos es ahora real, que los “Comentarios” de esta semana muestren cómo el Diablo está volviendo su artillería pesada contra un otro católico para hacerle perder la fe. Aquí están los proyectiles del Diablo, tal como las relata esta alma, con breves respuestas ofrecidas por estos “Comentarios”, con la esperanza de fortificar a otras almas cuya fe será sacudida en un futuro previsible –
En mi ciudad natal asistí a una misa celebrada para unas religiosas por un obispo auxiliar local. Su sermón sobre el Sagrado Corazón fue doctrinalmente irreprochable y altamente edificante. ¡Sin embargo, un amigo mío con sus propios ojos vio una vez al mismo obispo besando a un seminarista! Este obispo me plantea un problema angustioso: ¿cómo puede este obispo creer en el Sagrado Corazón sobre cuyo amor predica tan bien?
Él es un modernista, como la mayoría de los eclesiásticos de la Iglesia “renovada” por el Vaticano II, o, como podemos llamarla, la “Neo-Iglesia”. Ahora bien, el modernismo significa adaptar la Iglesia Católica al mundo moderno anti-católico, y esto lo hace mediante un proceso de hacer que la realidad objetiva dependa del sentimiento subjetivo. Pero el proceso de subjetivización de la realidad puede llevar tiempo, de modo que un eclesiástico que se enamora de la modernidad no tiene por qué perder inmediatamente la fe católica objetiva, aunque ya esté subjetivamente socavada en su alma. Sólo Dios es quien sabe exactamente cuando un hombre de Iglesia pierde la fe. Así que si este obispo cree en el Vaticano II, ciertamente está en camino de perder la fe, lo bastante como para permitirse cometer un pecado grave contra el Sexto Mandamiento, pero no lo suficiente como para haber perdido toda noción del Sagrado Corazón.
Pero para destruir la Verdad Católica tan exitosamente como lo están haciendo ahora los impostores romanos, ellos deben haberla conocido. Si la conocían, debían conocer su fuerza. Si conocían su fuerza, ¿cómo podrían haber dejado de creer en ella, a menos que sea un cuento de hadas, falsa como todas las demás religiones, con la Iglesia Católica no siendo de ninguna manera superior, y con el hombre no teniendo acceso a la Verdad de Dios?
Para creer en la fe católica, la mente de un hombre debe aceptar muchas verdades sobrenaturales que no son irrazonables, pero que están por encima del alcance natural de su mente. Para aceptar y someterse a estas verdades su mente debe ser empujada por su voluntad. Si su voluntad deja de empujar, o empuja en una dirección contraria, puede perder la fe. Ahora bien, el modernismo es orgulloso, porque en la Neo-Iglesia el hombre ocupa el lugar de Dios. Por lo tanto, los impostores romanos, como usted los llama con razón, pueden haber sido masones o infiltrados comunistas desde el principio, o pueden haber creído en un principio, como Judas Iscariote, pero el orgullo de tomar el lugar de Dios y de rehacer Su Iglesia venció sus voluntades, y sus mentes perdieron la fe. Dios sabe el cómo y el cuándo.
Entonces, ¿no podríamos ser engañados, peleando una guerra sin fin por una frágil promesa del Cielo, incapaces de saber nada acerca de Dios? ¿No estaríamos mejor si Dios no existiera? En medio del caos actual, no puedo evitar pensar que la Iglesia es un asunto puramente humano, por lo que hay momentos en los que no puedo evitar envidiar a las personas que llevan vidas felices sin Dios.
Querido amigo, una vida feliz sin Dios es una ilusión, por muy “felices” que pretendan ser los impíos. Nosotros los seres humanos somos todos de Dios, nuestras almas son creadas directamente por Dios para que vayamos a Dios, cuerpo y alma. El mundo y la Iglesia de hoy están en caos precisamente porque están tratando de vivir sin Él.
Parecería que estamos predestinados al Cielo o al Infierno, y el libre albedrío no puede hacer mucho al respecto.
“El veneno está en la cola”, dijeron los Latinos. Esta conclusión pesada suya, una herejía horrorosa, es la prueba de que el diablo le está lanzando todo para sacudir su fe. Rece el Rosario para obtener la ayuda de la Madre de Dios. Le envío mi bendición.
Kyrie eleison.

QUIZÁ ESTEMOS ANTE LA MAYOR DE LAS VILEZAS Y TRAICIONES A LA IGLESIA DE ENTRE TODAS LAS LLEVADAS A CABO POR FRANCISCO


EL RÉGIMEN COMUNISTA CHINO HA PERSEGUIDO, ENCARCELADO, MARTIRIZADO Y ASESINADO A MILES DE LAICOS, SACERDOTES Y OBISPOS CATÓLICOS POR MANTENERSE FIELES A LA IGLESIA DE ROMA, HASTA DAR SU SANGRE POR CRISTO.
MIENTRAS ELLOS MISMOS NOMBRABAN A SUS OBISPOS DESDE EL RÉGIMEN COMUNISTA, QUE ERAN LOS ÚNICOS RECONOCIDOS, Y SE PERSEGUÍAN A LOS QUE DABAN SU VIDA POR NUESTRA IGLESIA.
Y AHORA LLEGA ESTE PONTÍFICE, Y OFICIALMENTE DA POR BUENOS A LOS OBISPOS QUE LE HAN NOMBRADO LOS COMUNISTAS CHINOS SIN MANDATO PONTIFICIO, Y PIDE A LOS OBISPOS FIELES QUE SE APARTEN, Y SE BURLA DE LA SANGRE DE LOS MÁRTIRES. 
Leer artículo completo acá

viernes, 21 de septiembre de 2018

EL ÚLTIMO GOLPE DEL DEMOLEDOR FRANCISCO: SE ALCANZA ACUERDO TRAIDOR ENTRE LA IGLESIA Y CHINA COMUNISTA



ES OFICIAL LA «INCREÍBLE TRAICIÓN» DESCRITA POR EL CARDENAL ZEN

El Vaticano y la dictadura comunista china alcanzan un acuerdo para nombrar obispos

La Santa Sede y la República Popular China han firmado un acuerdo provisional sobre el nombramiento de obispos. El acuerdo fue calificado ayer como «increíble traición» por el cardenal Joseph Zen. El Papa ha levantado la excomunión a ocho obispos fieles a la dictadura.

InfoCatólica (extracto del texto originalmente publicado por Infocatólica, posteriormente retocado por ese sitio web

Mons. Camilleri, subsecretario de Relaciones de la Santa Sede con los Estados, firmó el acuerdo con Wang Chao, en representación del gobierno chino.
El Vaticano ha publicado el texto completo del acuerdo explicando que trata de la nominación de los obispos. 
Según las autoridades de Roma se trata de una cuestión de gran importancia para la vida de la Iglesia y crea las condiciones para una mayor colaboración a nivel bilateral.
«La esperanza compartida es que este acuerdo puede favorecer un proceso de diálogo institucional fructífero y progresivo y puede contribuir a la vida de la Iglesia Católica en China, al bien común del pueblo chino y a la paz en el mundo», dice la Santa Sede, aunque no ha explicado en qué puede verse afectada positivamente la paz mundial con dicho acuerdo
El portavoz vaticano, Greg Burke dijo que el acuerdo permitirá a los católicos chinos «tener obispos que estén en comunión con Roma, pero al mismo tiempo reconocidos por las autoridades [¡comunistas!] chinas».
«Este no es el final de un proceso. Es el comienzo», agregó Burke. «Ha consistido el diálogo, escucha paciente por ambas partes, incluso cuando las personas parten desde puntos de vista muy diferentes».
Dentro del acuerdo entre la Santa Sede y China, el papa Francisco ha levantado la excomunión a ocho obispos chinos ordenados sin mandato pontificio y fieles a la dictadura comunista.
Lo cierto es que la dictadura china no ha dejado de perseguir cristianos en los últimos tiempos. Al contrario, el acoso a los católicos que eran fieles a Roma ha aumentado.
Por su parte, la personalidad más importante de la Iglesia Católica en China, el cardenal Joseph Zen, ha asegurado que un acuerdo de esta naturaleza es una «increíble traición»
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      (Infovaticana - extracto)
Desde la larga lucha de la Iglesia medieval por librarse de las investiduras, es decir, de la intromisión del poder civil sobre los nombramientos de las autoridades eclesiásticas, no vivíamos en el catolicismo un momento así.
Pero la diferencia es enorme: mientras que los monarcas y emperadores que se entrometían en los nombramientos de obispos y abades que compartían con la Sede de Pedro una misma fe católica, en este caso las designaciones y el control quedarán en manos de un Partido Comunista no meramente ateo, sino abiertamente beligerante con cualquier creencia, espcialmente la cristiana.
En un comentario en tuit, el director del órgano jesuita La Civiltà Cattolica, el padre Antonio Spadaro, hombre de confianza del pontífice, compara el acuerdo con el concordato con la España franquista, no sabemos si por ignorancia, oportunismo o simple vileza. 
Así lo da el comunicado de la Santa Sede: 
En el marco de los contactos entre la Santa Sede y la República Popular de China, que están en curso desde hace tiempo para tratar cuestiones eclesiales de interés común y promover ulteriores relaciones de entendimiento, hoy, 22 de septiembre de 2018, se ha celebrado una reunión en Beijing entre Mons. Antoine Camilleri, Subsecretario de la Santa Sede para las Relaciones con los Estados, y S.E. el Sr. Wang Chao, Viceministro de Asuntos Exteriores de la República Popular de China, respectivamente Jefes de las delegaciones vaticana y china.
En el contexto de esta reunión, ambos representantes firmaron un Acuerdo Provisional sobre el nombramiento de los obispos.
El Acuerdo Provisional antes mencionado, que es fruto de un acercamiento gradual y recíproco, se estipula después de un largo proceso de delicadas negociaciones y prevé evaluaciones periódicas sobre su implementación. Trata del nombramiento de los Obispos, una cuestión de gran importancia para la vida de la Iglesia, y crea las condiciones para una colaboración más amplia a nivel bilateral.
La esperanza compartida es que este acuerdo fomente un proceso de diálogo institucional fructífero y con visión de futuro y contribuya positivamente a la vida de la Iglesia Católica en China, para el bien común del pueblo chino y para la paz en el mundo.
Debajo de toda esa palabrería, el acuerdo significa que, para conseguir el reconocimiento oficial de las autoridades vaticanas por parte de los comunistas chinos, la Iglesia reconoce la cismática y excomulgada Iglesia Patriótica China, creación del Partido Comunista, obliga a renunciar a obispos fieles para poner en su lugar a los cismáticos, y deja en manos de una tiranía activamente atea el control de la vida eclesial en China.
Con esto se cumplen los peores temores del cardenal Joseph Zen, arzobispo emérito de Hong Kong, expresados esta misma semana en una entrevista concedida a la agencia Reuters en la que llegó a pedir al Secretario de Estado caticano, cardenal Pietro Parolin, que renuncie, dudando, además, de que su colega en el cardenalato mantenga la fe. “No creo que tenga fe”, aseguró Zen de Parolin. “Es solo un buen diplomático en un sentido muy secular y mundano”.
“Están entregando el rebaño en boca de los lobos. Es una traición increíble”, sentenció Zen.
Por Carlos Esteban
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LA FSSPX PUBLICA UN ARTÍCULO SOBRE LAS DENUNCIAS DE MONS. VIGANÓ


Después de 26 días, y en medio de crecientes críticas por su absolutamente inaceptable silencio, la FSSPX, por fin, ha publicado, en su nuevo sitio oficial mundial, un artículo sobre las denuncias de Mons. Viganò. Hasta este minuto, el texto aparece publicado sólo en idioma francés, pero suponemos que en los próximos días será publicado en los otros idiomas.

El escrito se titula "Le terrible témoignage de Mgr Viganò sur le cardinal McCarrick et son entourage", esto es, "El terrible testimonio del Obispo Viganò sobre el Cardenal McCarrick y su entorno". Noten los lectores que desde el mismo título, el texto se centra en MacCarrik -depredador sodomita notorio- y no en Francisco -amigo y protector de sodomitas- aunque éste, sin duda, hace más daño a la Iglesia que todo el que hace o hizo aquél

¿Qué sucedió para que la Neo-Fraternidad se decidiera a dar este paso? Nos parece que la posición de pretendido "silencio neutral" adoptada por la Neo-FSSPX terminó siendo considerada insostenible por la misma cúpula de la Fraternidad, teniendo en cuenta, por un lado, que crecían, con el paso de las semanas, las críticas ante un silencio que, de hecho, resultaba ser cómplice en lugar de neutral; y, por otro lado, que ya eran demasiados los que desde el sector "conservador" -con algunos amigos notables de la Fraternidad a la cabeza, como Mons. Schneider- habían alzado su voz para aprobar el pedido de renuncia que, en su escrito, el ex nuncio Viganò hace al papa, o, al menos, para defender al valeroso autor de la carta. Noten los lectores que, hasta ahora, la FSSPX no ha hecho, ni siquiera con el extenso artículo publicado hoy, ni lo uno ni lo otro, pues el texto que comentamos es más bien neutro, consistiendo esencialmente en una narración de sucesos y en una recopilación de citas de terceros. Y si, hacia el final, la FSSPX se atreve a hablar por sí misma, es sólo para preguntarse qué va a suceder en el futuro con las denuncias de de Mons. Viganò, y para hacer algunas conjeturas al respecto, terminando el artículo con un llamado a reflexionar sobre ciertas proposiciones del liberal de derecha Schneider, las que, además de manifiestamente ilusorias, no contienen -por cierto- ninguna mención explícita del fatídico Vaticano II, causa certísima de la infestación sodomita en la Iglesia Católica: 

"Mientras tanto, podemos reflexionar sobre las ocho proposiciones hechas por el obispo Schneider en su análisis, ya citado, del testimonio del obispo Viganò: 

- Que la Santa Sede y el Papa mismo emprendan una inflexible limpieza de clanes y redes homosexuales dentro de la curia romana y el episcopado. 

- Que el Soberano Pontífice proclame, de modo claro y categórico, la doctrina de Dios sobre el carácter pecaminoso de los actos homosexuales.

- Que se promulguen normas ineludibles y detalladas que impidan la ordenación de hombres con tendencias homosexuales. 

- Que el Santo Padre restablezca la pureza y la claridad de la doctrina católica en su conjunto, tanto en la enseñanza como en la predicación. 

- Que mediante enseñanzas del Papa, de los obispos, y de normas prácticas; sea restaurada la ascética cristiana eternamente válida: el ejercicio de ayuno, la penitencia corporal y abnegación.

- Que en el seno de la Iglesia sean restaurados el espíritu y la práctica de la reparación y la expiación por los pecados cometidos. 

- Que se inicie dentro de la Iglesia un proceso de selección garantizada de candidatos para el episcopado, de hombres de Dios con conducta probada. Sería mejor dejar una diócesis vacía por varios años que nombrar a un candidato que no sea un verdadero hombre de Dios en asuntos de oración, doctrina y vida moral. 

- Que se promueva un movimiento en la Iglesia, especialmente entre cardenales, obispos y sacerdotes, por la renuncia a todo compromiso e intriga con el mundo."

"THE REMNANT" PUBLICA ARTÍCULO DE PERIODISTA FELIGRESA ESCANDALIZADA CON LA FSSPX



THE REMNANT


The Remnant acaba de publicar un artículo en el que la autora, Katie Reiser, feligresa de la FSSPX, se muestra escandalizada por la actitud de complicidad con Francisco y la Jerarquía modernista, que la FSSPX ha adoptado ante las denuncias sobre escándalos homosexuales, especialmente las provenientes del Arzobispo Viganò.

Hemos destacado ciertos pasajes con negrita.

El 15 de septiembre, un artículo apareció discretamente en el sitio web de la Fraternidad de San Pío X en el que se reconocía, por primera vez, lo que algunos llaman el Escándalo del Siglo: nuevas y devastadoras revelaciones de la magnitud de la crisis sexual clerical que ha sacudido a la Iglesia durante décadas.
Aunque este artículo comenta en profundidad el informe del Gran Jurado de Pensilvania, curiosamente no menciona el testimonio de 11 páginas del Arzobispo Carlo Maria Viganò, que en muchos sentidos robó el estruendo del informe de Pensilvania, y no puedo imaginarme por qué lo omitieron.
Sobre la reacción del Vaticano a las revelaciones en Pensilvania, el reporte de la Fraternidad cita la defensa de Francisco realizada por Greg Burke, afirmando que "las víctimas deben saber que el Papa está de su lado".
Que yo sepa, el autor de este reporte de la Fraternidad es uno de los pocos que todavía se toma en serio las declaraciones y las garantías del agente de control de daños del Vaticano, Greg Burke. 
El reporte de la Fraternidad es útil porque recopila las reacciones de otros a la mayor crisis desde la promulgación de la Nueva Misa. Por ejemplo, menciona que "en Estados Unidos, más de 140 teólogos, educadores y directores laicos, exigieron la renuncia de los obispos estadounidenses" en una carta abierta de provocación. Pero también destaca las palabras del Papa Francisco (el "Soberano Pontífice") en su Carta al Pueblo de Dios:
En su carta, el sucesor de Pedro plantea la idea de que una de las razones de estas "heridas eclesiásticas" es "la forma peculiar de entender la autoridad de la Iglesia". El "clericalismo", señaló, "ayuda a perpetuar muchos de los males que hoy estamos condenando", por ejemplo "la sed de poder y posesiones" y la "corrupción espiritual”. (Si la FSSPX está de acuerdo o no con esta estrategia papal de distracción no es obvio para el que lee).
El reporte pasa a la reacción general a la carta del Papa, citando las cuestiones planteadas por el periodista Aldo María Valli, LifeSiteNews, Unavox.it, y Carlos Esteban, periodista español. Pero el reporte no añade aquí ni una sola crítica propia, lo que me parece frustrante, ya que la Fraternidad debería estar en condiciones de adoptar una postura firme al respecto. La confusión y la ambigüedad son herramientas del Vaticano. No hagamos eso.
En la última sección, titulada: La hipocresía del mundo y la realidad estadística, el reporte de la Fraternidad afirma: "El hecho de que estos hombres investidos con la dignidad sacerdotal hayan podido cometer este tipo de actos, es realmente una vergüenza". Y luego continúa sugiriendo que gran parte de esto es obra de los medios anticatólicos:
Los medios de comunicación atacan furiosamente a la Iglesia mientras pretenden, al mismo tiempo, ignorar que estos casos, por escandalosos que puedan ser, son sólo una pequeña minoría en comparación con los abusos cometidos por adultos a menores en escuelas, actividades deportivas o familias adoptivas, sin mencionar el turbio ambiente del mundo del espectáculo, la moda y los medios de comunicación.
A continuación, el reporte enumera las estadísticas que parecen mostrar un mayor número de casos de abuso en las familias y entre compañeros, que los que proceden de sacerdotes y religiosos. Sin duda, este puede ser el caso. Pero, ¿a dónde quiere llegar la Fraternidad con este reporte?
En mi opinión, un solo sacerdote católico que abuse de un niño o participe en actos homosexuales es infinitamente peor que si lo hicieran cien paganos que son incapaces de hacer algo mejor que eso. Y el hecho de que tantas diócesis hayan perdido demandas y hayan tenido que pagar millones de dólares es una prueba de que este problema no puede ser descartado como la invención de los medios de comunicación que atacan al Catolicismo.
El reporte continúa: "Aunque es una situación grave, se trata de una realidad marginal, mucho más marginal, en todo caso, que lo que le gustaría a los medios de comunicación, siempre listos para aprovechar cualquier oportunidad que deshonre a la Iglesia"... ¿Y...? El hecho de que esté ocurriendo, es la horrible historia aquí.
Y para cerrar el artículo: “La Iglesia intercede por sus hijos heridos, y no por este mundo hipócrita y corrupto por el que Cristo se negó a rezar (ver Jn. 17:9)”.
Como feligresa miembro de la Fraternidad, estoy agradecida de que la FSSPX haya abordado la crisis del abuso sexual clerical en la Iglesia. Como mujer que vive en el mundo, aprecio la guía sacerdotal en este asunto para que pueda estar preparada para responder a las muchas preguntas que se me plantean en el trabajo sobre este escándalo y cómo separarlo de la inmaculada Esposa de Cristo.
Dicho esto, espero sinceramente escuchar algo más de la Fraternidad en el futuro, ya que en mi punto de vista, se olvidaron de mencionar el factor de cambio en todo esto, es decir, el Arzobispo Viganò, y otros acontecimientos posteriores al incidente del Gran Jurado de Pennsylvania, de un mes de antigüedad. ¿Qué piensa la Fraternidad de la bomba de la que hablan todos los demás: El testimonio del arzobispo Viganò y la implicación de los miembros de la jerarquía, incluido el Papa Francisco, en un escándalo masivo de encubrimiento?
Sobre todo porque a muchos les parece que Mons. Viganò, al elegir defender la moral por sí solo, es una figura heroica, no muy diferente a lo que fue Mons. Marcel Lefebvre.  Se puede decir que la "Iglesia subterránea" en la que Mons. Viganò luce su antorcha representa la máxima reivindicación de Mons. Lefebvre.
El paralelo al menos es interesante: Viganò es el único defensor de la teología moral católica, como hace treinta años Mons. Lefebvre era el único defensor de la Doctrina y de la Liturgia.  Creo que la Fraternidad -más que nadie- querría señalar este paralelismo precisamente porque el testimonio de Mons. Viganò cumple con la profecía hecha por Mons. Lefebvre sobre las terribles consecuencias morales si los dirigentes de la Iglesia no defendían la doctrina y la liturgia tradicionales después del Concilio Vaticano II.
El gran arzobispo Lefebvre sabía que cuando la Iglesia comenzara a despojarse de la naturaleza sacrificial de la Misa, el sacerdocio dejaría rápidamente de tener un propósito y degeneraría en la cosa malvada que tenemos hoy, una caricatura retorcida y perversa de su antiguo ser.
Este abandono de la tradición doctrinal y litúrgica es el estado de necesidad al que aludía Lefebvre, ¿no es así?  Y por lo tanto, mantuvo a su Fraternidad alejada de una Iglesia oficial llena de corrupción espiritual y moral.
¿Por qué, entonces, el reporte de la Fraternidad termina con lo que parece ser un intento de minimizar la crisis de abuso clerical en el Novus Ordo? ¿Está la Fraternidad investigando los cientos de cargos contra los sacerdotes de Novus Ordo para evaluar la credibilidad, o hay algún otro método para determinar que la inmoralidad desenfrenada en el sacerdocio no se debe, de hecho, a la relajación doctrinal y litúrgica?
¿Por qué la Fraternidad siente repentinamente la necesidad de defender el Novus Ordo? ¿Y está la Fraternidad en una buena posición para saber lo que realmente está pasando en el Novus Ordo?  
La Fraternidad ha sido removida de los seminarios y diócesis durante décadas, gracias a Dios; pero quizás esto nos hace menos aptos para conocer el alcance total de la podredumbre que, digamos, los sacerdotes y obispos que tienen experiencia sobre el terreno a nivel diocesano, sacerdotes del Novus Ordo conservadores y amigos de la Tradición que no están, por cierto, poniendo en duda el hecho de que la homosexualidad y el abuso de los niños están desenfrenados en la nueva Iglesia. Más bien, la respuesta de 20 a 30 obispos honestos ha sido la de asentir, replegarse y ponerse del lado del Arzobispo Viganò, incluso si algunos sacerdotes pueden haber sido acusados falsamente. La realidad es o al menos parece ser que el abuso sexual ha alcanzado proporciones de crisis en el Novus Ordo.  Y sin embargo, curiosamente, la Fraternidad parece estar sugiriendo lo contrario, incluso frente al testimonio sacerdotal diocesano: [acá omitimos un video en inglés. Nota de NP]

¿Por qué hacer esto, cuando sacerdotes y obispos diocesanos bien intencionados, aparentemente reconocen el testimonio de Viganò como una manera de empezar a erradicar finalmente la corrupción que ellos saben que existe?  Hay hombres como el Arzobispo Cordileone de San Francisco, por ejemplo -un hombre amigo de la   en el pasado-; pero que sin embargo, califica estas horribles revelaciones como una "purificación" de la Iglesia; el Arzobispo Chaput admitió que, sobre la base de este informe de Pensilvania, un sínodo sobre la "juventud" sería terriblemente irónico en estos momentos; el Obispo Paprocki y otros están organizando actos públicos de penitencia.  
¿La FSSPX no quiere apoyar a estos hombres?  Si no quiere, ¿por qué no quiere? ¿Qué me estoy perdiendo aquí? Una vez más, como alguien que ha asistido a las capillas de la FSSPX durante muchos años, estoy tratando de entender por qué la Fraternidad está tomando este curso de acción, especialmente porque esta horrible situación es la mejor reivindicación de todo lo que hizo Monseñor Lefebvre, así como también las bases para las provisiones del "estado de necesidad" en virtud de las cuales he recibido la absolución de parte de los sacerdotes de la Fraternidad durante los últimos quince años.  
¿No es ésta una oportunidad para que nuestra querida Fraternidad asuma un liderazgo, con audacia y compasión; apoyando a los buenos prelados en su búsqueda de la verdad, alentando su sentido católico y compadeciéndose de la angustia y la de las víctimas y sus familias? [En efecto, la FSSPX está perdiendo una gran oportunidad para atraer hacia sí a muchas almas escandalizadas ante la devastación bergogliana, por estar empeñada en lograr una "regularización" que le permita -según el presuntuoso sueño de algunos- salvar a la Iglesia. El combate por la fe ya no es la prioridad de la Fraternidad, como lo prueban, entre muchas otras cosas, los hechos que han escandalizado a la autora de este artículo. También las elecciones de sus nuevas autoridades, son una prueba del cambio de prioridades en la FSSPX, pues con esas elecciones, ella intentó pacificar o estabilizar su difícil escenario interno más que cumplir con el deber sagrado de poner a sus mejores hombres a la cabeza de un "ejército de orden de batalla" contra las hordas sodomitas y modernistas que usurpan la Jerarquía de la Iglesia de Cristo]
Este enfoque parece más propicio para la curación. que el discutir sobre los números precisos del Gran Jurado de Pennsylvania y decirnos que el "soberano pontífice" y Greg Burke lo tienen todo bajo control, algo que, francamente, es difícil de creer.
La Iglesia necesita nuestra Fraternidad ahora más que nunca. Esto no pretende ser una crítica, sino más bien un estímulo. Si perdemos la Fraternidad como defensora de la fortificación, me temo que a muchos de nosotros no nos irá bien.

jueves, 20 de septiembre de 2018

EL "COMPROMISO HISTÓRICO" ENTRE MODERNISMO Y CATOLICISMO



El ultra-modernismo actual de Francisco ha liquidado, no sólo la filosofía metafísica y la teología teorética clásicas, sino también toda forma de teoría modernista, remplazándolas con el primado de la práctica.

El papa Bergoglio no se interesa por la doctrina, sino que apunta a la acción y al resultado. No quiere oír hablar de teoría, sino que quiere someter el dogma a la realización práctica y concreta.

Se puede decir que Bergoglio propone la “des-teologización” a los católicos tradicionales como Togliatti proponía en 1963 la “des-ideologización” a los cristianos progresistas.

Sin embargo, precisamente este rechazo de la teoría se convierte en el dogmatismo práctico más rígido del post-concilio (v. la destrucción de los Franciscanos de la Inmaculada).

No se habla ya de hermenéutica de la continuidad, de existencia del limbo, de ortodoxia de la Misa de Pablo VI, de “pro multis o por todos”, sino que se apunta a homologar todo mediante el “caminar juntos”.

Francisco aplica a la a-teología (“a” de alfa privativa, no nos interesamos ya por los problemas teológicos sin llegar al dogmatismo de signo contrario de quien niega a Dios y la teología; se vive como si la teología no existiera) lo que Juan XXIII (Encíclica Pacem in terris) y Pablo VI (Encíclica Ecclesiam suam) aplicaron a la nueva praxis del cristianismo en relación con el marxismo, esto es, la posibilidad de actuar juntos en vistas a la paz en el mundo y la justicia social, dejando aparte las divergencias doctrinales, lo cual aplica ahora Francisco a todas las direcciones y sensibilidades católicas, comprendidas las tradicionalistas.

La estrategia de la “mano tendida” del comunismo – con Gramsci, Togliatti e Berlinguer[1] – atrapó a los cristianos ingenuos, que fueron el caballo de Troya introducido en el santuario. Los cristianos ingenuos respondieron, basándose en la presunción falsa de que toda doctrina errónea en origen puede evolucionar hacia el “bien”, no necesariamente hacia la verdad, que ya no tiene ningún interés para los pragmatistas cristianos como para los marxistas.

Santo Tomás, en cambio, enseña que “un pequeño error inicial se convierte en grande al final”. El realismo tomista choca irremediablemente con el utopismo liberal/modernista, que no tiene en cuenta la herida de la naturaleza humana después del pecado original, por la cual el hombre está más inclinado al mal y al error que al bien y a la verdad.

Lo que vincula al modernismo con el marxismo es el axioma de Hegel: “Dios sin el mundo no es Dios” (Begriff der Religion, Werke XII, 1, Leipzig, 1925, p. 148). Así, se puede decir modernistamente: “la misa sin pueblo no es Misa”; “la Iglesia sin diálogo no es Iglesia”; “el cristianismo sin mano tendida no es cristianismo”; “el nuevo Templo universal sin modernistas y tradicionalistas no es universal”. En resumen, del ámbito de los principios del inmanentismo kantianamente modernista (Benedicto XVI) hemos pasado al marxiano del primado absoluto de la praxis, del encuentro personal (Francisco). Por lo cual ya no se habla de continuidad del Vaticano II con la Tradición, de plena ortodoxia de la Misa de Pablo VI, sino que se hacen reuniones, se habla, se fraterniza y se termina pensando como se actúa, ya que no se actúa ya como se piensa (“agere sequitur esse”).

Desgraciadamente, los más frágiles, vulnerables, expuestos, son los católicos fieles, ya que, a diferencia de los modernistas, están llenos de “buenas intenciones”, mientras que el modernismo, como el marxismo, no se preocupa del bien y de la verdad, de la metafísica y de la moral, sino sólo del resultado práctico. Está en la naturaleza de las cosas que el pez grande se coma al pequeño, que el lobo devore a la oveja, que el modernismo edulcore y transforme poco a poco, insensiblemente, el cristianismo desde dentro, dejando de él sólo la apariencia (la hermosa Liturgia) ya sin la sustancia (la filosofía, la teología, la ascética y la mística). Y, sin embargo, en tiempos de Arrio, los católicos, por una sola iota (homousios/homoiusius) se hicieron excomulgar e incluso martirizar.

En el lejano 1945, Palmiro Togliatti (Discurso al Comité Central del PCI, 12 de abril[2]) relanzó con gran estilo la idea leninista/gramsciana del encuentro, en los Países de mayoría cristiana, de las masas comunistas y católicas, por encima de las discrepancias teóricas y en las acciones sindicales, sociales, pacifistas. Sabía perfectamente que el marxismo o la pura praxis no tenía nada que perder en ello, mientras que el cristianismo, en el cual el primado corresponde a la teoría, habría perdido la sal y se habría vuelto insípido y “cuando la sal se vuelve sosa sólo sirve para echarla al suelo y pisarla” (Mt., V, 13).

Togliatti (como Francisco) planteaba el encuentro entre comunistas y católicos (modernistas/católicos) únicamente en el plano de la acción, sin ninguna referencia a la ideología (teología). Togliatti dijo claramente: “Si se abre un debate filosófico, yo no quiero entrar en él”[3]. Lo mismo hace Francisco. Togliatti no cedió nada de la doctrina comunista como Francisco no cede nada de la teología ultra-modernista. Lo importante es actuar inicialmente juntos para llegar finalmente al liderazgo del movimiento marxista sobre el cristiano y del modernismo práctico sobre el catolicismo romano. ¿Qué ha sucedido? Pues bien, la imprudencia, la confianza, el optimismo exagerado, la presunción de sí mismo, el utopismo insano, han llevado a los cristianos a las fauces del marxismo.

Antonio Gramsci escribía en 1920: “En Italia, en Roma, está el Vaticano, está el Papa; el Estado liberal ha tenido que encontrar un sistema de equilibrio con la Iglesia, así el Estado obrero tendrá que encontrar también él un sistema de equilibrio”[4]. Bergoglio dice: hoy en el mundo ha quedado todavía una hermosa porción de católicos no modernistas, pues bien, es necesario encontrar un sistema para fagocitarla. Para ellos, como para Hegel, “la astucia de la razón es el único principio que justifica o no la acción” y Bergoglio es astutísimo. ¡Cuidado con infravalorarlo!

De nuevo Togliatti, en el discurso en el Convenio de Bérgamo (20 de marzo de 1963) dijo: “En estos momentos incluso la Iglesia [después de Juan XXIII y con Pablo VI, ndr] está de acuerdo con que ha terminado la era constantiniana, de los anatemas, de las discriminaciones religiosas”[5].

En la propuesta comunista y modernista del “compromiso histórico” se hacen públicas y concretas garantías para el ejercicio de la fe de los católicos, pero no se piensa adrede en una pregunta que surge espontánea: “¿Y después?”. Se percibe, por tanto, la falta de honestidad de la promesa marxista/modernista y la ingenuidad de la aceptación católica.

La crisis interna en el ambiente católico post-conciliar, favorable a la colaboración práctica con el marxismo es semejante a la crisis que está mostrando el mundo católico anti-modernista, cuando se muestra proclive a la unión con el super-modernismo.

En resumen, igual que en 1963 se decía que Cristo y Marx no pueden estar de acuerdo, pero los cristianos y los marxistas pueden reunirse para colaborar en la conducción de la cosa pública; así hoy se dice que modernismo y catolicismo son inconciliables, pero los católicos y los modernistas pueden caminar juntos y colaborar en la conducción de la Iglesia, ayudándole a superar este largo periodo de crisis.

Lo importante es, como decía Lenin, “no atacar frontalmente al enemigo, sino ponerlo en compromiso”[6].

Simon

[1] Cfr. A. Del Noce, L’eurocomunismo e l’Italia, Roma, Europa Informazioni, 1976; C. Fabro, La trappola del compromesso storico, Roma, Logos, 1979; G. Morra, Marxismo e religione, Milano, Rusconi, 1976; G. Napolitano, Intervista sul PCI, Bari, Laterza, 1976; E. Berlinguer, La questione comunista, Roma, Editori Riuniti, 1975; F. Rodano, La politica dei comunisti, Torino, Boringhieri, 1975; Id., Questione democristiana e compromesso storico, Roma, Editori Riuniti, 1977.

[2] P. Togliatti, Comunisti e cattolici, Roma, Editori Riuniti, 1966, p. 50.

[3] Ibidem, p. 72.

[4] A. Gramsci, Quaderni dal carcere, Roma, Editori Riuniti, 1975, p. 20.

[5] P. Togliatti, op. cit., p. 96.

[6] V. Lenin, L’estremismo, malattia infantile del comunismo, in Opere scelte, Moscú, 1948, tomo I, p. 584.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

MONS. FELLAY: "LA IGLESIA MODERNA NOS RECONOCE COMO CATÓLICOS"

Video de la conferencia de Mons. Fellay en Davao, Filipinas, el 3 de septiembre de 2018

"Nuestra situación ahora es la siguiente: primero, y puedo darles declaraciones de Roma que dicen muy claramente que la Fraternidad no es cismática. 

Entonces somos católicos y la iglesia moderna nos reconoce como católicos. [¡Qué alivio! ¡La "iglesia moderna" nos reconce como como católicos!]

Pero ellos dicen que hay algo irregular porque no se tiene el estatus canónico. Y no nos quieren dar este estatus canónico antes de que digamos que la nueva misa es buena y el concilio es bueno. Y no vamos a decirlo, así que nos quedamos estancados aquí. [¿Por cuánto tiempo? Nadie olvide que el que dice esto, también fue capaz de decir, en su declaración doctrinal de 15 de abril de 2012, enormidades como estas: el Vaticano II "ilumina ciertos aspectos de la vida y de la doctrina de la Iglesia"; la misa nueva y demás sacramentos Novus Ordo fueron "legítimamente promulgados"] 
Al mismo tiempo, ustedes han escuchado que el Papa nos dio el poder de confesar a todos. Todos pueden venir con nosotros, todos, y el sacerdote tiene el poder de dar la confesión. 

Esto es verdad también en cuanto a la Extremaunción, y recientemente todos vimos, de un modo curioso, el poder para los matrimonios. 

Es incluso más que eso. Les voy a mostrar que si bien hay cosas que todavía no están completas, por otro lado hay muchas cosas que ya están escritas, dadas, donde Roma nos está aceptando como católicos. 

Voy a darles un ejemplo. Por ejemplo, si un sacerdote está haciendo cosas muy, muy malas, necesita ser castigado. Entonces el superior que era yo, contactaba a Roma y les decía que tenemos un problema, y varias veces Roma me nombró como juez del caso. Entonces yo les hacía saber la decisión, en nombre de Roma, a uno o varios sacerdotes. Incluso una vez me nombraron como el tribunal de segunda instancia.  Lo que sucedió es que Roma hizo el juicio, el sacerdote apeló en contra de esta decisión de Roma, y Roma no reconoció que cometió un error, y me pidieron a mí que fuera el segundo juez para ese caso. [Este último dato estuvo oculto hasta ahora] ¿Cómo puede ser esto si no somos católicos? 

¿Ven? Tenemos ejemplos de la vida real en los cuales realmente nos consideran como católicos.

Y puedo darles algo más. No les doy el nombre, porque sería demasiado candente, es un cardenal." [El video se corta en este punto]


19 DE SEPTIEMBRE: ANIVERSARIO DE LA APARICIÓN DE NUESTRA SEÑORA EN LA SALETTE




"Roma perderá la fe y se convertirá en la sede del anticristo". Hoy, en el 172° Aniversario de la aparición de Nuestra Señora en La Salette, Francia; publicamos el comentario que sobre ese pasaje formula el P. Gilbert Combe, confidente de Melania, en su libro titulado El Secreto de Melania, Pastora de La Salette y la crisis actual (1904). 

"Roma perderá la fe y se convertirá en la sede del anticristo. Roma, es decir los habitantes de Roma perderán la fe: Porque es a Pedro y no a los habitantes de Roma que las promesas divinas fueron hechas."

Esta importante clarificación del P. Combe, coincide exactamente con lo que dijimos en una entrada de noviembre de 2014:

Sin entrar en la polémica relativa a la versión extensa del Secreto de Melania (de 1879), cumplimos hacer ciertas advertencias a los lectores acerca de la frase "Roma perderá le fe y se convertirá en la sede del Anticristo", que los sedevacantistas, interpretándola del peor modo posible, veneran como si se tratase de una profecía irrefutable y de una verdad ciertamente revelada por el Cielo:

a) Ante todo, tengamos en cuenta que esa frase no está en la redacción original de 1851. Esto no implica que haya que tenerla por falsa, pero sí permite tenerla como dudosa.
b) Aunque la frase sea verdadera, la interpretación que hacen de ella los sedevacantistas (y muchos tradicionalistas no sedevacantistas) dista de ser la única concebible. La versión del secreto que contiene dicha frase también menciona otras dos ciudades: París y Marsella: "París será quemada y Marsella será engullida". Y todos están de acuerdo en que París significa la ciudad, no el gobierno de Francia, ni el Arzobispo de París, ni su curia, ni la diócesis, etc.; y todos concuerdan en que Marsella significa la ciudad, no el Obispo de Marsella, ni su curia, ni la diócesis, ni el gobierno civil de esa ciudad. Entonces, congruentemente, la palabra Roma también debe ser entendida en un sentido más bien literal, como en los otros dos casos, significando no la Santa Sede, sino la población de la ciudad cuando dice "perderá la fe", y Roma como lugar físico cuando dice "y se convertirá en la sede del Anticristo". Así, el sentido más probable de la frase sería que los habitantes de Roma perderán la fe y que en esta ciudad tendrá su asiento el más importante órgano directivo de la acción anticatólica, como pudiera ser un comando mundial de la Masonería. Parece muy razonable esta interpretación, pues el demonio, queriendo imitar las obras de Dios, pondría la sede de su vicario, que es el Anticristo, junto a la sede del Vicario de Cristo.

c) Esa frase, según los sedevacantistas, significa que la Santa Sede perderá la fe y se convertirá en la sede del Anticristo, y profetiza, entonces, el presente estado de la iglesia, la que, por causa del modernismo imperante, actualmente se encontraría sin Papa y sin o casi sin Obispos, y con el número de sus fieles tan mermado, que no pasaría de unos pocos miles; lo cual equivale a decir esto otro: que las puertas del infierno prevalecieron contra ella, porque, en rigor y entre otras razones, ni la Santa Sede puede desviarse tanto como para que llegue a ser la sede del Anticristo, ni la Iglesia Católica puede quedar reducida a un ínfimo remanente de fieles católicos dispersos por el mundo, sin Papa y sin Obispos. Cita: 

"Doctrina de la Iglesia. 
1) La perennidad del Primado está definida explícita y directamente en el Concilio Vaticano (D 1824s). [D 1825 Canon. Si alguno, pues, dijere que no es de institución de Cristo mismo, es decir, de derecho divino, que el bienaventurado Pedro tenga perpetuos sucesores en el primado sobre la Iglesia universal... sea anatema. NdB].
2) La perennidad de la Iglesia está definida explícita, pero indirectamente, en el mismo Concilio (D 1821 1824s).
3) La perennidad de la Jerarquía la definió implícitamente el Concilio Vaticano I. En efecto, definió explícitamente la perennidad del Primado (D 1824s). Es así que también definió que es propio del Primado el tener subordinados a él y el gobernar a los Pastores u Obispos de la Iglesia universal (D 1827-1831); luego siempre habrá Pastores u Obispos subordinados al Primado. Esto mismo se enseña explícitamente en la introducción a la Constitución de la Iglesia (D 1821)." 
Cita de Sacrae Theologiae Summa, por los Padres de la Compañía de Jesús, 4.ª ed., Madrid, B.A.C., 1962, trat. III, "De la Iglesia de Jesucristo", por el P. J. Salaverri S.J., n° 294.
 

martes, 18 de septiembre de 2018

RECUERDOS DOLOROSOS DE UN SUPERVIVIENTE DEL SEMINARIO




Escrito por un sacerdote fiel

Nota del editor: Si es doloroso leer el siguiente testimonio, imaginen lo doloroso que habrá sido escribirlo. El padre solicitó que su nombre no fuera revelado a los lectores, pero no a mí. He conocido a este buen y santo sacerdote durante muchos años, y sé que su testimonio es absolutamente cierto. Ojalá no lo fuera. Dios nos ayude. MJM

Éramos jóvenes—muy jóvenes; éramos inocentes—bastante inocentes; y todos teníamos algo más en común; queríamos ser sacerdotes. A la tierna edad de trece años y ni bien salimos de la escuela primaria, yo junto con otros 40 adolescentes que sentimos el llamado, abandonamos nuestros hogares para explorar la posibilidad de llegar a tener una vocación para el sacerdocio. El seminario estaba aislado y lejos, y teníamos pocas ocasiones de visitar a la familia. Recuerdo que mi padre recalcó al dejarme en el seminario, “parece una prisión.” Lo era–¡e incluso peor!

Mis padres me amaban y me habían protegido del daño físico y espiritual. Si hubiesen sabido que esos sacerdotes religiosos del seminario eran verdaderos depredadores de niños, jamás les habrían confiado mi cuidado. Pero eran padres católicos devotos y orgullosos de que su pequeño niño pudiera convertirse en sacerdote. ¿Cómo iban a saber ellos u otros padres que éramos ovejas para el matadero?

Las intenciones depredadoras de los sacerdotes y hermanos religiosos del seminario no solo no nos resultaban conocidas al ser adolescentes, sino que la sola idea de que un hombre pudiera hacerle esas innombrables cosas sexuales a un chico era inimaginable. La mayoría de nosotros no había recibido educación sexual en la escuela y en casa la televisión estaba rigurosamente custodiada. En aquellos días la revolución sexual ya había comenzado pero no se había implementado del todo.

Las tácticas del ahora infame Tío Ted (el cardenal McCarrick) también estaban entre las empleadas por estos clérigos, pero nuestros abusadores preferían ser llamados “hermano” y “padre” en lugar de “tío” y, a su vez, se referían a sus víctimas preferidas como “Suckees” en lugar de “sobrinos.” Competían por víctimas de entre los estudiantes del seminario y aún me pregunto si los nudos en sus cinturones no serían utilizados para contar víctimas en lugar de oraciones, como agujeros en el cinturón.

Quizás, los más temidos entre los depredadores eran los preceptores, que imponían la disciplina. Qué irónico y conveniente que aquellos a cargo de la disciplina y el comportamiento de los estudiantes también fueran depravados. El jefe de los preceptores, quien tenía responsabilidad sobre los seminaristas más pequeños, era un depravado. En nuestra inocencia, nos preguntábamos por qué venía tantas veces sin anunciarse al área de duchas comunitarias y los escusados. Siempre lo hacía bajo el pretexto de apurar nuestro aseo. También deambulaba por el gran dormitorio durante la noche, deteniéndose en algunas ocasiones a observar a un joven o dos mientras dormían.

Si bien estaba a cargo de nuestro bien moral, este preceptor era un corruptor de la moral. Cuando se enfrentaba con algún muchacho particularmente bueno en su conducta, lo seleccionaba para corromperlo. Por ejemplo, si bien en aquel tiempo muchos de los empleados del seminario fumaban, esto estaba prohibido para los seminaristas jóvenes. Sin embargo, este preceptor invitaba a los buenos seminaristas a su oficina privada –que era también su dormitorio—y ofrecía cigarrillos a estos seminaristas para que fumaran en su presencia. Luego, mandaba a algunos de sus Suckees a espiar a aquellos seminaristas, esperando encontrarlos fumando en otra parte del campus.

¿Cuál era el castigo por fumar? El mismo que por cualquier otra infracción de las normas: al equipo de trabajo. El equipo de trabajo significaba tres horas de trabajo manual realizado por seminaristas los sábados por la tarde. Típicamente, era algo que reportaba un beneficio al seminario, tal como trabajos de jardinería. Pero para los seminaristas que asistían a la escuela los sábados por la mañana, significaba que la recreación del fin de semana quedaba arruinada. Dicho sea de paso, décadas más tarde, cuando este seminario cerró ante inminentes juicios por abuso sexual infantil, fue alquilado como centro de detención para abusadores sexuales jóvenes. Qué irónico. No solo eso, el castigo empleado para estos abusadores sexuales jóvenes no era el equipo de trabajo, sino mandarlos a sentarse en un rincón. Qué patético.

Las tácticas depredadoras de otros sacerdotes y hermanos variaban de acuerdo a sus tareas particulares dentro del sistema del seminario. Un hombre religioso más agradable que los preceptores y también más exitoso a la hora de acumular jóvenes víctimas era el jefe del almacén del seminario, quien vendía golosinas y útiles escolares. En aquellos días, los niños rara vez teníamos dinero y lo poco que teníamos se guardaba en una cuenta, controlada por—acertaron,–¡el jefe de los preceptores! Era esa estrategia de colocar una zanahoria por delante para facilitar el acoso sexual infantil, y lamentablemente funcionó para unas pobres víctimas desafortunadas. A lo largo de los años, el número de niños abusados en el almacén aumentó tanto que finalmente se cerró.

¿Los obispos que habilitaron a estos abusadores clericales todavía quieren tener un Sínodo sobre la Juventud en octubre?

Uno de los peores depredadores fue un sacerdote que se dedicaba a—sorpresa—los campamentos y el entrenamiento de varones. Décadas después, tras la implementación del Carta Estatutaria de Dallas para la protección de menores, este sacerdote admitió bajo declaración jurada que había abusado a muchos niños durante muchos años y en diferentes ámbitos. También afirmó bajo juramento que si alguien le hubiera dicho que tocar las partes privadas de los niños estaba mal, él jamás lo habría hecho.

Otra táctica de abuso de los depredadores era favorecer a sus siguientes víctimas con regalos y privilegios. Uno de los hermanos tenía un cachorro y cultivaba a sus Suckees dándoles el derecho exclusivo de pasear, alimentar, y bañar a su cachorro. Otros hermanos trabajaban en áreas particulares del seminario y el monasterio, y permitían a sus Suckees ganar dinero extra como alumnos trabajadores. Eso también les daba acceso a los jóvenes.

Más allá de las tácticas de seducción más sutiles utilizadas por estos depredadores, algunos de ellos eran violadores manifiestos, especialmente de los adolescentes más grandes y los casos difíciles. Un compañero de clase y amigo cercano fue víctima de esa violación. El religioso utilizaba una clásica movida al estilo Tío Ted, invitando a mi amigo a una cabaña remota sobre un lago, con una sola cama. Mi amigo puso reparos a la oferta de compartir la cama con el depredador, y durmió en el suelo. Lamentablemente, a pesar de sus mejores esfuerzos, el depredador le había introducido un narcótico que lo dejó nocaut. Cuando despertó supo, por el terrible dolor que sentía, que había sido sodomizado durante la noche mientras permanecía inconsciente.

¿Entonces, qué sucedió con esos 40 jóvenes seminaristas—y tantos otros—que querían ser sacerdotes?

De esta clase particular de 40, solo dos fueron ordenados y solo uno permanece en el ministerio activo. Respecto a los demás de muchas clases dentro del seminario que fueron blanco y sujeto de abuso sexual, la mayoría perdió el interés en el sacerdocio y muchos abandonaron el catolicismo; algunos se volvieron a las drogas y al alcohol y al comportamiento criminal; otros terminaron en matrimonios arruinados. Y un pequeño número continuó en la orden religiosa que los había abusado y ellos mismos se convirtieron en abusadores; vampiros homosexuales en un aquelarre.

Mientras tanto, en Roma…

(“No podemos permitir que nuestros mares y océanos estén cubiertos por interminables campos de plástico flotante. Nuestro compromiso activo es necesario para enfrentar esta emergencia”.)

Mientras tanto, en la FSSPX...

("El Nuncio apostólico en El Congo no encuentra candidatos adecuados para el episcopado". Ver acá)

Así se hace, pastor

No obstante, hay muchos otros que pasaron a tener vidas equilibradas como católicos fieles. Nuestras experiencias pueden informarnos como afectarnos, pero por la gracia de Dios no pueden condenarnos a sacar mal del mal.

Podría escribir mucho más y proveer ejemplos sórdidos del abuso sexual de seminaristas adolescentes pero esto basta. Si este relato de primera mano sobre el abuso sexual de seminaristas adolescentes, que llevó décadas, no los convence de que la depredación del Tío Ted McCarrick de seminaristas y sacerdotes jóvenes no les extraña, ¿qué lo hará? Que este relato sea una advertencia para padres católicos en particular, de que algunas veces los lobos se visten de pastores. Sí, hay sacerdotes buenos y santos que imitan al Buen Pastor, pero no son todos.

Por eso, ahora sumamos nuestra voz a la del ex nuncio y la de otros que abogan por la renuncia de prelados, incluyendo el prelado de Roma, por haber protegido a los depredadores en lugar de a las ovejas. ¡Vergüenza para los homosexuales asalariados, que mantienen el silencio ante la masacre! ¡Fuera, malvados lobos, que abusan de las pequeñas ovejas!

Escrito honradamente,

Un sacerdote fiel y sobreviviente del seminario