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lunes, 10 de febrero de 2014

LIBRO SOBRE LOS JUICIOS A LOS PADRES SALENAVE Y PINAUD O LA SUBVERSIÓN DE LA FSSPX POR LAS AUTORIDADES.- PARTE 1.


« Hay un tiempo para callar y un tiempo para hablar ; un tiempo para la guerra y un tiempo para la paz » Eclesiastés 3, 1-8.
¡He aquí el libro del año!
¿Qué derecho para la Tradición católica?

Actas de los procesos de los padres Salenave y Pinaud. Presentación, textos y comentarios jurídicos del Padre François Pivert.
Este es el fruto de un trabajo de equipo de sacerdotes y laicos, comentado por el Padre Pivert, miembro de la Comisión canónica San Carlos Borromeo, cuyas competencias jurídicas son evidentes y reconocidas. Gracias al Padre Pivert por este trabajo útil a todos. Este trabajo ayudará a aquellos que todavía no comprenden hasta qué punto la iniquidad reina en la FSSPX. El problema de este proceso es mucho más grave que una parodia de justicia, pues la debilidad humana de las autoridades está fundada en una confusión doctrinal y una perversión del derecho.
Un documento revelador
En el Capítulo de 2006, la Casa General sometió a los capitulares un proyecto para establecer en la Fraternidad un “tribunal de apelación imperfecto” ¿para dar justicia cuando un diferendo oponga a un miembro de la Fraternidad al Superior General? Este proyecto no se logró oficialmente pero es revelador de su estado de espíritu.
Todo debía suceder como en un verdadero tribunal de apelación (abogado, escuchar a los testigos, fiscal, investigación, alegatos…), todo, salvo lo que concierne al veredicto que sería propuesto por el Superior General. Es por esta razón que el tribunal es calificado de imperfecto. Solamente el Superior General tomaría conocimiento del veredicto para hacer lo que él quiera. (Anexo 1, Capítulo 2006).
¿Por qué establecer un tribunal que no tenga los poderes de un tribunal? La Casa General ve varias ventajas:
El « miembro en dificultad tendría la impresión de ser escuchado y tomado en consideración… el aparato judicial, con su formalismo y su solemnidad, tendría la gran ventaja de “objetivar” las cosas, de desapasionarlas, de romper la confrontación directa entre la autoridad y el miembro, muy frecuentemente cargado de pasión, al menos de parte del miembro”Para los miembros de la Fraternidad, en caso de expulsión, “cada uno tendría la impresión que todo se intentó para evitar este doloroso final”. (Anexo 1, Capítulo 2006).

Está claro ¿no? Vamos a fingir… pero en realidad se realizará la voluntad del superior ¡incluso si ésta es injustificable! La Casa General está por encima de las leyes y ella toma su voluntad por la verdad. Ustedes comprenderán fácilmente que con tal subterfugio, es fácil para Monseñor Fellay hacer creer que solo está aplicando una pena pronunciada por un juez, cuando en realidad esta decisión le pertenece.
Es en este espíritu de hipocresía que instruyó un proceso eclesiástico contra los padres Salenave y Pinaud por subversión.
Monseñor Fellay nombró para esto al Padre Wuilloud como juez de este tribunal eclesiástico. La Sapiniere ya señaló que podemos tener inquietud sobre su rectitud. Este juez no vaciló, luego a los emails robados, en cuestionar al Padre Salenave respecto a un fiel a quien el padre Wuilloud le aseguró: “nuestra investigación no le concierne en nada”. Al Padre Pinaud, el padre Wuilloud justificó el robo de correos con estas palabras: “pues sí, pero ¿cómo quería usted que obtuviéramos información”?
Esto les da una idea del proceso. Ustedes descubrirán todo esto en el libro.

Continúa...