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viernes, 15 de noviembre de 2013

ENTREVISTA AL P. RIOULT - PARTE 1.-

ENTREVISTA DE PELAGIUS ASTURIENSIS AL PADRE OLIVIER RIOULT (Parte 1)






Pelagius: Estimado Padre, primero quisiera agradecerle por el tiempo que me da. Los textos clave de la relación oculta entre la dirección de la FSSPX y Roma modernista, pienso sobre todo en la Declaración conciliar (así la llamo, conciliar) de Monseñor Fellay y el intercambio de correspondencia entre él y Benedicto XVI, están al acceso del público gracias al sitio La Sapinière. Estos textos han sido traducidos prácticamente a los idiomas más conocidos. Estos textos debían haber causado un gran escándalo entre todos los sacerdotes y fieles de la obra de Monseñor Lefebvre que es la FSSPX. Pero de manera extraña, esto no sucedió. ¿Cuál es la razón, en su opinión? ¿Por qué tanta tibieza respecto a un claro compromiso de la doctrina y respecto a errores de orden prudencial? Sobre todo porque este compromiso no es solamente para algunos iniciados y confidentes de Monseñor Fellay…

Padre Rioult: ¿Por qué? En mi opinión, porque desde hace diez años pecamos por liberalismo, por omisión. Quiero decir que pecamos en nuestra prédica de una manera general. Por supuesto que hay cofrades que son felices excepciones, pero de una manera general, los superiores han establecido un tono de desvanecimiento de la predica y del combate en contra de la inmodestia, el error y el liberalismo. Además tenemos el pecado original como todo el mundo. Nos hemos aburguesado. Como todo el mundo, queremos el confort, el modo tranquilo de vida. Estos aspectos psicológicos son importantes. Además muchos cofrades, por temperamento o a causa de una carga muy pesada, han descuidado la lectura y el estudio y sus convicciones han disminuido. Un superior de distrito que conocí en el seminario me dijo que no había leído ni un libro desde hace años. De hecho, ellos se han convertido en gestores y fuente de comunicación. Todo esto más el pecado original ocasiona que el liberalismo aumente rápidamente. Desde que hemos dejado de estar en contra de la corriente, vamos hacia atrás. En nuestra prédica y en nuestras convicciones.
Además está la traición y las ambigüedades de Monseñor Fellay que han engañado durante años, salvo a aquellos que son muy clarividentes y puntillosos. Estos últimos son una minoría que no llega a convencer. Fue hasta el 2012 que Monseñor Fellay se quitó la máscara muy claramente con su editorial de marzo en el boletín interno y la carta a los tres obispos. La máscara ha vuelto a su lugar desde entonces, pero se la colocó mal y de todas maneras ya fue desenmascarado. He aquí cómo hemos llegado a esta situación. Nos hemos dormido, salvo una minoría.
Hay también un gran factor psicológico que explica la falta de reacción actual. Cuando todas tus referencias se desmoronan, cuando tu universo se desmorona, es insoportable psicológicamente, entonces se niegan a ver la realidad que es muy dura de soportar. Entonces se prefiere no ver la realidad y se hacen ilusiones. Muchos ven que en este drama hay que hacer elecciones crucificantes. Es necesaria una energía psicológica que, humanamente, no tenemos.

Pelagius: Usted hace bien en subrayar esto, justamente porque los que dejaron la iglesia conciliar han dado ya este paso y para ellos es más fácil elegir.

Padre Rioult:  Sí, pero no es la misma generación la que está confrontada a esta elección. Desde ese entonces, el pequeño mundo de la Tradición ha vivido tranquilamente y lanzarse a lo desconocido da mucho miedo.

Pelagius: El 28 de agosto recibió usted la notificación firmada desde el 28 de mayo comunicándole la expulsión de la Fraternidad. Al parecer la “auto-purificación” de la FSSPX continúa. ¿Cuál fue la razón de su expulsión alegada en el documento?

Padre Rioult: Tuve dos moniciones canónicas en un mes y medio. El decreto de expulsión no lo recibí sino hasta el 28 de agosto pero fue firmado el 28 de mayo. Se me acusó de no haberme dirigido a mi nuevo “nombramiento”, que era en realidad una cuarentena en Suiza y un arresto domiciliario. Me negué a causa del juicio inicuo que querían hacerme y los medios fraudulentos empleados en mi contra. Los juicios de los padres Pinaud y Salenave han sido parodias de justicia. Están jugando con las formas externas del derecho canónico y de la obediencia para expulsar y condenar. Pero el problema de fondo es que Monseñor Fellay ha sido el primer sedicioso y desobediente echando a la basura los principios del capítulo de 2006 que decían: “no a los acuerdos con los modernistas y los herejes en tanto no haya conversión”.

Pelagius: Mientras que los sacerdotes dejan la Fraternidad o son expulsados, algunos hacen lo que les parece prudente desde el interior. Las disensiones están dentro de la Fraternidad (la carta a los católicos perplejos del Padre Moulin es una prueba). Estas disensiones separan a los que no están, en principio, contra una reconciliación con Roma modernista con aquéllos que están incondicionalmente en contra.  ¿Cómo es posible que haya tantos miembros en la Fraternidad fundada por Monseñor Lefebvre que se quieren reconciliar y no ven ningún obstáculo para ello?

Padre Rioult: Sí, regresamos a la primera pregunta: la falta de convicciones y la fatiga en el combate. Está claro que hay dos Fraternidades. Siempre hubo dos tendencias. Seguimos las mismas leyes sociológicas que las que se registran en nuestra sociedad y que han socavado la Iglesia. Por supuesto que siembre hubo liberales y hombres de tendencias modernistas dentro de la Iglesia, de tendencias pecaminosas, pero mientras los jefes, mientras Roma tenía cabeza, se combatieron a estos hombres y las tendencias se neutralizaban. Pero desde que Juan XXIII y Paulo VI favorecieron a los liberales, se produjo el maremoto. Y ahora que nuestros superiores se convirtieron en una cabeza liberal, toda la mala influencia de los cofrades débiles o liberales de la Fraternidad empeorará y tendrá una amplitud que no se hubiera visto si hubiéramos tenido jefes verdaderos y buenos.

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